Paciencia
29 de diciembre de 2025, 15:05
"Lena"
La palabra queda suspendida en la línea telefónica,cargada de historia.Solo él la llamaba así...Tantos años han pasado sin escucharlo que el sonido de su propia abreviatura en esa voz grave le provoca un escalofrío
Tanto ella en la cama de hospital como él en la sala a oscuras no saben qué decirse,hay un abismo de años de silencio entre ambos,un tiempo en el que ni siquiera se vieron la cara.Finalmente,Kanda decide romper el silencio,aunque lo hace con su habitual brusquedad defensiva
-¿No te parece demasiado tarde para llamar?
Lenalee sabe interpretar el subtexto al instante.Entiende que esa pregunta lleva un doble sentido.No es solo un reclamo por llamar a las una de la mañana,sino también por el tiempo transcurrido,por la década perdida
-Sí,lo es-admite ella,aceptando la doble acusación
-Tenemos una charla pendiente,Lenalee...pero no la tendremos por teléfono...quiero que sea cara a cara
Kanda establece sus condiciones,necesita verle los ojos cuando le pregunte por qué
-La tendrás.Te lo prometo,en cuanto este lista...
Lenalee traga saliva,desviando el tema hacia lo único que importa ahora
-Solo te quería agradecer por cuidar a Yun
-Es mi responsabilidad...
La respuesta de Kanda es rápida,cortante,y termina con una daga
-La responsabilidad que me negaste por nueve años...
Eso dolió.La frase golpea con la fuerza de una sentencia justa.Lenalee siente las lágrimas picar en sus ojos,pero se las traga,sabe que se merece toda su furia y mucho más.
-No tengo excusas,lo sé.Solo quería decirte eso y que,si necesitas algo con la casa o Yun...puedes mensajearme...si quieres
Kanda guarda silencio un segundo.
-Bien
Él no quiere alargar más la llamada,la tensión es demasiada y tampoco sabe qué más decir sin empezar a gritar o a romperse.Pero antes de cortar,necesita decir algo más,algo que su honor y sus sentimientos residuales le exigen
-Lena
-¿Sí?
-Me alegra que estés bien
La confesión sale ronca.Él,al igual que todos,estuvo pendiente de su estado crítico tras el accidente.Sin embargo,al tener que ser el pilar de Yun,trató de mostrarse fuerte e imperturbable para que el niño no decayera.Ahora,ante ella,se permite un momento de vulnerabilidad
Lenalee sonríe tristemente en la oscuridad.
-Gracias,Kanda...Nos vemos pronto
-Eso espero
Ambos cortan la llamada casi al mismo tiempo,sincronizados en su huida emocional
El silencio vuelve a la casa.Kanda se deja caer pesadamente en el sillón,con el celular aún tibio en la mano.Suspira,liberando el aire que no sabía que estaba conteniendo.Después de escuchar su voz,tiene una tormenta de sentimientos encontrados en el pecho:dolor por el pasado,ira por ocultarle a Yun,frustración por el tiempo perdido,y sobre todo...algo más.
Amor
Pero eso aún está enterrado muy en el fondo de todo,sepultado bajo capas de resentimiento que todavía tiene que procesar
En el hospital,Lenalee se deja caer pesadamente contra las almohadas de la camilla.La atmósfera de culpa sigue flotando sobre su cabeza como una nube gris,pero al menos,por primera vez en años,respira con una tranquilidad nueva. El primer contacto está hecho.
En la casa,Kanda regresa silenciosamente a la habitación.Yun no se despertó,es un milagro que siga dormido profundamente,ni siquiera se movió cuando le sacó el brazo bruscamente sobresaltado por la llamada.Se acuesta a su lado en el colchón del suelo y trata de dormir,cerrando los ojos con fuerza.
Sin embargo,el silencio no ayuda.La voz de ella aún resuena en su cabeza con una claridad dolorosa.Pensó haberla olvidado,haberla enterrado bajo capas de indiferencia y tiempo,pero no era así...la forma en que ella pronunció su nombre prevalece en su mente,negándose a desaparecer
A kilómetros de distancia,a Lenalee le pasa exactamente lo mismo,creyó que nunca más escucharía ese "Lena" ronco y suave de su parte.Ambos,en la soledad de la noche,recuerdan inevitablemente su época de adolescentes,aquellos días simples donde se tomaban de las manos y caminaban hacia sus destinos ingenuos,sin imaginar la tormenta que vendría después
Los días pasan,trayendo una nueva rutina y sanando viejas heridas
En la escuela,el cambio en Yun es notable.Ahora se muestra más simpático y abierto.Habla más con sus compañeros,quienes,al ver caer sus barreras,se animan a ser honestos con él.Le confiesan que al principio lo veían hostil y con mala cara,y que por eso no se acercaban,pero descubrieron que no era tan así y le piden disculpas por haberlo juzgado mal
La imagen del niño solitario queda atrás.Ya no almuerza solo,ahora tiene un pequeño grupo de compañeros con quienes comparte.Por supuesto,su esencia no cambia radicalmente:sigue siendo algo quejoso y valora su soledad de vez en cuando,pero el aislamiento ya no es su estado natural
A Dante Lvellie,simplemente lo ignora.El otro chico aún trata de provocarlo en los pasillos,buscando la vieja reacción explosiva,sin embargo,Yun se mantiene firme en su decisión de no pelear más.Ha aprendido que la indiferencia es la mejor arma
Los fines de semana,la conexión con Londres se reactiva.Debido a la diferencia horaria,habla con Timothy en horarios específicos.Siguen manteniendo su amistad a través de la pantalla e incluso,en una de esas videollamadas,le presenta oficialmente a su mamá
Lenalee,viendo la interacción desde su cama de hospital,se siente muy contenta y aliviada por lo cambiado y radiante que está.Su hijo finalmente ha encontrado su lugar en el mundo.
Lenalee,por su parte,empieza su propia batalla en la sala de rehabilitación.Se aferra a las barras paralelas con los nudillos blancos por el esfuerzo,decidida a volver a caminar.Cada paso le cuesta...sus piernas tiemblan por la atrofia y,a veces,se queda sin aire,obligada a detenerse mientras sus pulmones dañados protestan.
Aun así,sigue intentándolo con una terquedad admirable.Se niega rotundamente a que le den el alta en una silla de ruedas,saldrá de ese hospital de pie.Sin embargo,hay batallas que no puede ganar con fuerza de voluntad:su visión aún no mejora.El mundo sigue siendo un lugar de contornos difusos;aparentemente,esa será una de las secuelas permanentes que tendrá que aceptar,junto a los problemas respiratorios crónicos
En medio del sudor y el esfuerzo,aún sigue pensando en la propuesta de Komui sobre volver a Londres,pero decide dejarlo para después.Ahora no tiene espacio mental para mudanzas,primero quiere recuperar su andar.Un paso a la vez
Kanda,por su parte,se adapta poco a poco a la geografía de su lugar de nacimiento.Recorre las calles,memorizando atajos,y empieza a conocer los alrededores como un local.Incluso visita al señor de la tienda de conveniencia a la que siempre iba Yun.El señor Yamato se sorprende al verlo entrar junto a Yun,estaba acostumbrado a ver al niño solo o con Lenalee,nunca con una figura paterna tan imponente.
-Buenas tardes
Saluda Kanda educadamente
-Soy el padre de Yun
Rompiendo con su imagen hostil
En la casa,la guerra es contra los libros.Sus estudios le cuestan,retomar el ritmo académico después de años es frustrante.Pero tiene un tutor de lujo:con la ayuda de su hijo,la tarea se vuelve manejable.Yun explica bien,con paciencia y lógica,y con eso se le hace más sencillo entender conceptos que había olvidado.Tiene una meta fija:quiere su título a fin de año,no por el papel,sino para poder avanzar al lado de su hijo sin ser una carga.
Sin embargo,hay un área donde no hay progreso.Con Lenalee no han hablado desde esa llamada en la madrugada
A veces,cuando se queda solo en las mañanas,duda con su celular en la mano.El pulgar flota sobre el chat vacío,pensando en mandarle un simple "Buen día" o "¿Cómo estás?",pero el miedo al rechazo o a romper la tregua frágil lo detiene,y lo deja lejos,sobre la mesa.
A Lenalee le pasa exactamente lo mismo en su habitación de hospital.Escribe mensajes que nunca envía,borrándolos antes de arrepentirse.
El día a día de ambos es una marcha lenta y paralela:un paso a la vez.Ella lucha con su salud física,él pelea con sus estudios,y en el medio de ambos,Yun actúa como el eje silencioso,queriendo y esperando pacientemente que sus padres finalmente encuentren la armonía.
Finalmente,las palabras mágicas resuenan en la habitación del hospital.Los médicos le dan a Lenalee la gran noticia que tanto esperaba.Pronto le darán el alta definitiva,con la única condición de que pueda pararse y caminar unos pasos sin ayuda mecánica.
Para Yun,esto es el fin de una pesadilla.Está eufórico.Después de meses oscuros de no tenerla en casa,de extrañarla en silencio,de soportar dudas,dolor y la incertidumbre constante por su estado crítico,por fin podrá tenerla de nuevo con él bajo el mismo techo.La barrera de contención se rompe y Yun llora de felicidad junto a ella,abrazándola fuertemente,hundiendo su rostro en el aroma familiar de su madre
Saben que finalmente dejarán este mal momento atrás,aunque Yun,con su intuición,sabe que ahora se acercan inminentes momentos de cambio.
Kanda,al recibir la noticia,también se pone contento,pero su alegría viene mezclada con la adrenalina de la acción.Siente que este es el verdadero comienzo de su nueva vida.Esa misma noche,se sienta con Yun y le suelta la realidad
-Me iré a Londres apenas le den el alta a tu madre
Yun levanta la vista,sorprendido
-¿Por qué,papá?
-Porque esta es la casa de ustedes,Yun,y ella necesita su espacio-explica con suavidad
-Pero no te preocupes,nos comunicaremos todos los días y nos veremos pronto.Muy pronto
Lo que Kanda no le dice a su hijo es que él ya llamó a Lenalee ese mismo día.Fue una llamada breve y tensa pero productiva.Él le preguntó si hablarían antes de que él volviera a Londres
Ella,honesta,le respondió que quería hablar,pero después.Le pidió tiempo para adaptarse de nuevo a su hogar y,sobre todo,para poder reconectar con su hijo a solas y recuperar la intimidad perdida.Kanda aceptó.Cuando ella esté lista,le avisará
Mientras tanto,él estará en Londres
El día del alta de Lenalee,Yun no va a la escuela.Tiene una misión más importante.Acompañar a su padre al aeropuerto.
El ambiente es distinto al de su llegada.Esta vez no hay policías ni gritos.Lavi los lleva y,con su tacto habitual,los deja solos en la entrada de embarque antes de que Kanda cruce el control
En un gesto simbólico,Yun le da el balón de baloncesto a su padre para que se lo lleve de vuelta.
-Llévalo.Si no quieres jugar allá,al menos tenlo contigo.Es para evitar una despedida triste...así sé que tienes algo mío
Kanda toma el balón bajo el brazo,sintiendo su peso
-Ahora tú eres el que se va-dice Yun,mirando las pantallas de vuelos
-No estés triste,hijo
-No lo estoy...
Miente Yun a medias,secándose una lágrima rebelde
-Solo debo acostumbrarme a esta dinámica.Además,ahora sé algo que antes no sabía:que cuando te necesite,estarás aquí conmigo
Su padre le ha demostrado con hechos lo que le prometió con palabras:que siempre estaría a su lado cuando lo necesitara
-Siempre,hijo.
Yun sonríe,tratando de aligerar el momento.
-Entrega tus trabajos impresos a Allen,así puedes dar el examen
-Lo haré...-promete,revolviéndole el cabello
-Ya verás que pronto tendré mi diploma colgado junto al que me regalaste
Ambos se abrazan con fuerza,ignorando a la gente que pasa a su alrededor.Yun llora un poco;hoy es un día de demasiadas emociones encontradas,entre la vuelta de su mamá y la partida de su papá.
Finalmente,Kanda se despide y camina hacia la puerta de embarque sin mirar atrás,para no arrepentirse.Sube al avión con una certeza absoluta:que su estancia en Londres será por muy poco tiempo.
No va a "vivir" allá, va a liquidar su vida allá.Dejará todo listo,venderá su casa y volverá a Japón con un título en la mano y el dinero suficiente para estar cerca de Yun y ayudar a Lenalee con su crianza.
Lavi y Yun,después de despedir a Kanda en la terminal y ver despegar su avión,se suben al auto con un nuevo objetivo,uno mucho más luminoso.Ir a buscar a Lenalee para llevarla definitivamente a su hogar.
Mientras tanto,en el hospital,el ambiente es de despedida solemne.Lenalee,de pie junto a Komui,agradece con voz emocionada a todo el equipo médico que se ha reunido en el pasillo.Les agradece por su paciencia,por su dedicación y,sobre todo,por el milagro de haberles salvado la vida a ambos hermanos cuando todo parecía perdido.
-Tengan una larga y saludable vida
Les desea el doctor con una sonrisa sincera,mientras las enfermeras agitan las manos,felices de ver una cama vacía por una buena razón.
Llega el momento de cruzar la puerta.Una enfermera acerca una silla de ruedas por protocolo,pero Lenalee niega con la cabeza suavemente
Komui,ya recuperado aunque aún con su bastón,le ofrece su brazo como soporte.Lenalee se aferra a él.Se rehúsa terminantemente a usar la silla,entró en una camilla inconsciente,pero saldrá caminando del hospital por sus propios medios.Es su victoria personal
Afuera,bajo la marquesina de la entrada,Lavi y Yun los esperan ansiosos.
Cuando las puertas automáticas se abren y Yun ve a su madre salir de ese lugar de pie,recibiendo la luz del sol en el rostro,siente que es uno de los momentos más reconfortantes de su corta vida.El nudo que tenía en el estómago desde el accidente finalmente se desata
«Por fin...» piensa Yun,con los ojos brillantes.«Por fin todo será como antes»
Aunque su mirada crítica no puede ignorar la realidad,a su madre aún le falta mucho para recuperarse totalmente.La ve frágil,necesita subir de peso urgentemente y su cabello corto es un recordatorio constante de la cirugía.Pero eso no le importa,todo eso podrá hacerlo en la seguridad de su casa,y él estará allí para ayudarla en cada comida y en cada paso
Suben al auto y Lavi arranca el motor.El camino de regreso es feliz y cálido,un contraste absoluto con los viajes silenciosos y tensos de las semanas anteriores.
El aire se llena de anécdotas y risas suaves.Escuchar hablar a su padrino,a su tío y a su mamá,todos juntos y a salvo,es música para los oídos de Yun.Se recuesta en el asiento trasero y cierra los ojos,disfrutando de la sinfonía familiar
En el fondo de su mente,sabe que aún falta una voz grave para completar el cuadro...pero también sabe que ese proceso de escucharlo junto a su madre tomará tiempo.No es algo que pueda forzar
Yun sonríe para sí mismo.Él será paciente.No solía serlo,la paciencia nunca fue su virtud,pero después de sobrevivir a este terrible acontecimiento,la vida le ha enseñado a ver las cosas de otra manera.Lo bueno tarda,pero llega.