Dogday siempre ha confiado en su amigo Catnap, pero cuando comienza a notar un cambio oscuro en él, su confianza se tambalea. Ideas inquietantes, comportamientos cuestionables y una devoción ciega a un dios falso siembran dudas en Dogday sobre su vínculo y el verdadero propósito de su amistad. Como líder de los Smiling Critters, Dogday enfrenta una decisión desgarradora: proteger a sus amigos y preservar la paz, o seguir a Catnap en un camino incierto que amenaza con destruir todo lo que ama.
Gabrielle decidió no escuchar las advertencias de Fleur, una de las consecuencias fue, que George logró convencer a Gabrielle para que fuera sujeto de ensayo para los productos de él.