ID de la obra: 1444

Si te tuviera

Slash
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planificada Mini, escritos 46 páginas, 17.507 palabras, 9 capítulos
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CAPÍTULO 07

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ㅤㅤPuse un pie fuera de la Fortaleza apenas la noche se hizo presente. Merodeaba por la periferia con la luz de la ciudad iluminando fuertemente como de costumbre, el calor de las personas se concentraba en los alrededores como calderas hirvientes. ㅤㅤMe detuve, mirando entre un par de carretas abandonadas en la esquina del sendero, me di cuenta que la concentración humana era demasiada para una noche cualquiera, los pasos apresurados y los murmullos eran el centro del bullicio de la noche acompañado del pitido de la locomotora de fondo. ㅤㅤMe dirigía al recinto provisional del amo, lugar donde continuaba la búsqueda de la Flor del Infierno. El llamado había sido doloroso, como un sello helado en la tierna carne tibia. La furia del amo era una de esas cosas con las que no podía pelear aunque quisiera, tal vez nadie podría. ㅤㅤCon un solo movimiento aterricé sobre el balcón, de rodillas frente al amo que ahora tomaba la forma de un niño, pero conservaba aquella presencia que nos hacía detener al instante. Hojeaba el libro en sus manos, indiferente a mi presencia. ㅤㅤ—Estoy aquí como lo ha solicitado, señor Muzan. ㅤㅤHubo silencio por unos segundos, no me atrevía a levantar la mirada, esperé paciente a que me dirija la palabra. ㅤㅤ—Quiero que te dirijas a la zona este de la ciudad, a la fábrica farmacéutica del lugar. La flor está en los libros de ese hombre. ㅤㅤSe detuvo de nuevo, escucho el sonido de los zapatos recorriendo la habitación de un lado a otro. ㅤㅤ—Antes de irse mencionó algo sobre hierbas medicinales del sur de Asia, flores exóticas y de alto valor que llegaron del extranjero hace algunas horas. Lo que busco debe estar ahí. ㅤㅤLas hojas pasan rápidamente, los libros caen con golpes secos contra la madera. Los pequeños zapatos se detuvieron delante y levanté la mirada. ㅤㅤ—Consigue la Flor del Infierno y traerla hasta mí, deshazte de quien sea si hace falta. ㅤㅤNo había escuchado todo al respecto, pero me sentía más receptivo que nunca, alerta a mi alrededor, las emociones del amo influyen en mi como un espejo roto. Había más que solo irritación, parecía expectante. ㅤㅤSe produjo un silencio antes de que pudiera retirarme. Había un tono al hablar que no era nuevo, un dejo ansioso fluía entre cada palabra. Sentí mi sangre fluir con lentitud, como si su voz produjera el efecto de un coagulante en mi sistema. Estaba hurgando en mi cerebro, cada memoria que poseía y cada imagen que quedó plasmada en mis retinas, todo. ㅤㅤTragué en seco, salté del balcón después de que el amo me pidió que me largara.

[...]

ㅤㅤLlegar a la fábrica fue lo más sencillo del encargo, escabullirse dentro era —hasta el momento— lo más complejo. Como el amo informó, automóviles se movían en fila hasta el estacionamiento de la fábrica, una a uno bajaban hombres de bata y traje. ㅤㅤEran alrededor de unas cinco personas por cada veinte vehículos, descargando cajas selladas y llevándolas en pequeñas carretas hacía el interior. Un hombre tomaba nota de lo que entraba y salía del lugar, inspeccionando las etiquetas de cada caja. ㅤㅤEra de madrugada, la iluminación era clara en la zona, pero a mitad de camino se torna tenue hasta entreverarse con la densa oscuridad. Las últimas cajas habían sido puestas cerca de la puerta, no tenía mucho tiempo, debía encontrar la flor antes de que salga el sol. ㅤㅤIntercepté al hombre en la entrada, no comprendía los registros que llevaba y solo podía guiarme por el recuerdo implantado en mi mente, la imagen de la flor dibujada en los libros que el amo estuvo leyendo. ㅤㅤEl hombre, por supuesto, no respondió el interrogatorio, se limitó a temblar y lloriquear de miedo mientras lo alzaba en el aire, sus quejidos lastimeros murieron cuando su garganta crujió entre mis manos como la cáscara de un huevo. ㅤㅤPasaron algunos minutos, tal vez más tiempo de lo planeado. Entre todo el desastre de vísceras y sangre, un muchacho no tan grande dijo que nunca había escuchado sobre la Flor del Infierno. Entre el tartamudeo temeroso, empujó furioso contra mi estómago el pequeño cuchillo que traía. ㅤㅤMencionó además, que las características sonaban irreales, como si hubieran salido de la imaginación de un niño. Fue bastante valiente para asegurar que eran inventos de un desquiciado. El cuchillo resonó en la piedra junto al golpe del cráneo hecho pedazos. ㅤㅤRevisar cada caja había sido mi último recurso. Había infinidad de plantas con colores llamativos, tamaños y formas diversas acompañados de aromas sofocantes y silvestres, pero ninguna era la Flor del Infierno, no estaba por ningún lado. ㅤㅤMi cerebro retumbó a mitad de mi salida, me encogí a un lado del edificio escuchando el eco de una voz en mis oídos. Era el amo de nuevo, plasmando una nueva orden en mi conciencia como metal incandescente. ㅤㅤEl control que ejerce sobre mí se tenso en mi mente, una punzada aguda cortó mi pensamiento y se clavó duramente en forma de una orden inmediata. Después de una serie de imágenes que el amo mostró en mi cerebro, me dirigí al lugar sin más contratiempos. ㅤㅤImágenes borrosas se reprodujeron como una película vieja. El eco de los murmullos estaban distorsionados, un gentío en apuros y un accidente en la vías de un tren, los vestigios se entreveran y desaparecieron poco después. ㅤㅤAlgo había salido mal, lo suficiente como para que tuviera que llamar a una Luna Superior a limpiar el desastre ocasionado, como un perro comiendo las sobras de la evidencia. La exasperación del amo era clara, sumamente arrasadora dentro de mi cerebro. ㅤㅤLa gran locomotora estaba descarrilada a un lado y el vapor putrefacto que lo envolvía se destilaba hacía el cielo en hilos negros, la muerte de un demonio nada menos. Entre toda la polvareda titilaba una luz, una llama brillante a unos cuantos metros. ㅤㅤAterricé más cerca, ansioso por comprobar que no estaba equivocado. El estruendo lo alertó, el aire se disipó y su presencia apareció ante mí. No estaba solo, otro cazador sobre el suelo lo acompañaba. ㅤㅤSonreí, mi razonamiento era correcto. Él estaba aquí. ㅤㅤLa voz de mi señor resonó en mi cabeza de nuevo, repitiendo incesantemente que acabara con ellos. Había venido a matarlo. ㅤㅤDebía deshacerme del otro cazador primero, sería problemático si ese insignificante niño se entrometiera en algún momento. Un golpe certero sería suficiente para eliminarlo. ㅤㅤComo estaba esperando, él no dejó que lo matara. La espada atravesó mi brazo en un corte limpio y el impacto me hizo retroceder. Su destreza me dejó más que complacido. ㅤㅤ—Porque atacar a un herido primero, no lo entiendo. ㅤㅤFue condescendiente, cada palabra mezclada con la dureza que empezaba a aparecer. La pose era firme, listo para contraatacar. ㅤㅤ—Pensé que podría interponerse en nuestra conversación. ㅤㅤ—¿Y de que será la conversación? No te conozco, pero ya te repudio. ㅤㅤOh, claro que no, 'Kyojuro'. Pero yo te conozco más de lo que crees. ㅤㅤ—¿En serio? Y yo detesto a los débiles humanos. Me resulta vomitiva su existencia. ㅤㅤMe hervía la sangre, quemaba contra mis músculos tensos. Una maraña de nervios creaba chispas iracundas en mi sistema de solo verlos. ㅤㅤPero había una excepción. Un humano, irónicamente, un cazador. Recordaba cada mirada, las sonrisas y su voz melódica en mi memoria. Un conjunto de pequeños placeres que había encontrado una sola persona. ㅤㅤ—Parece que tu y yo tenemos valores morales opuestos. ㅤㅤSu hablar apacible era impresionante. Su total atención está puesta sobre mí. ㅤㅤ—Déjame hacerte una propuesta. Conviértete en un demonio. ㅤㅤAsí tal vez podrías experimentar un poco de dolor. Sufre el rechazo inminente de quienes esperan que regreses, de los que más quieres. ㅤㅤ—De ninguna manera. ㅤㅤLa respuesta fue inmediata, llena de determinación. ㅤㅤ—Puedo ver que eres alguien fuerte y posees un espíritu de lucha refinado. Estas sobre el territorio supremo. ㅤㅤ—Soy el Pilar de la Llama, Kyojuro Rengoku. ㅤㅤ'Kyojuro'. Su nombre salió de mi mente con la voz serena de mi amado en un tono más bajo de lo que recordaba. ㅤㅤ—Yo soy Akaza. ㅤㅤEra algo banal, pero tenía un propósito. Necesitaba que el último nombre que oiga sea el mío, del demonio que apagó su efímera existencia para siempre. ㅤㅤ—Kyojuro, nunca alcanzarás la supremacía ¿Sabes por qué? ㅤㅤNo podía liberar todo lo que sentía, era una guerra interna entre el instinto y mi raciocinio. Frente a él solo pensaba en atraparlo en un ciclo interminable de dolor, uno del que jamás podría escapar. ㅤㅤ¿Qué mejor que una muerte lenta en la eternidad de la vida de un demonio? ㅤㅤ—Porque eres un simple mortal que envejecerá y morirá algún día. ㅤㅤUna sonrisa se formó en mi rostro mientras extendí mi mano, una invitación directa al infierno en el que estoy. ㅤㅤ—Conviértete en un demonio, Kyojuro. Continúa fortaleciéndose durante dos o tres siglos más. ㅤㅤMientras tu humanidad desaparezca hasta las cenizas y vivas como un parásito a costa de un sueño que jamás se cumplirá, podré decir que mantuve a salvo el corazón de quien deseó con toda mi existencia. Hasta entonces, comparte mi dolor. Kyojuro. ㅤㅤ—Llegar a ser senil y morir poco después son parte de la belleza natural de ser humano. Gracias a ello apreciamos lo valiosa que es nuestra vida. La verdadera fuerza no es algo meramente físico. ㅤㅤTiene un ideal absurdo impregnado en su estúpida cabeza. Quitarle la esperanza sería más divertido de lo que imaginaba, hacía tiempo que la hilacha de mi cordura había sido cortada de la tela de mi conciencia. ㅤㅤ—Este chico no es alguien débil, no lo insultes. ㅤㅤMiré al cazador que seguía en el suelo, un muchacho que apenas podía moverse. ㅤㅤ—Que te quede claro. Tus valores y los míos no son iguales. No me convertiré en un demonio pase lo que pase. ㅤㅤEntrecerré los ojos, había dejado bastante claro su postura. Era una pena. ㅤㅤ—Ya veo. ㅤㅤActivé mi Despliegue de técnica, potenciando cada uno de los ataques que estaba por propinar. ㅤㅤ—Si no serás un demonio tendré que matarte a como dé lugar. ㅤㅤDi el primer paso, golpes cargados de poder chocaron contra la espada que se movía acorde a mis movimientos. Uno tras otro rompían el poco espacio que nos separaba. ㅤㅤEl metal hacía un sonido chirriante con cada estocada que lanzaba. La velocidad de mis ataques eran repelidos por sus movimientos coordinados, como era de esperarse de un Pilar. ㅤㅤ—Nunca he matado a un Pilar de las Llamas en todo el tiempo que llevó siendo un demonio y tampoco he encontrado a alguno que aceptara la invitación. ㅤㅤMe elevé en el aire, un golpe de pierna directo a la cabeza que logró esquivar con la espada con rapidez. Uno de los golpes llevó a que el metal filoso se atorara en mi muñeca, cortando la carne poco a poco. ㅤㅤ—No entiendo el porqué, Kyojuro. Busco ser más fuerte en combate y somos pocos los que fuimos elegidos para convertirse en demonios ¿Por qué crees que sea? ㅤㅤMi mano se movió con la rapidez de un látigo contra su cuello, el corte que ejecutó hizo volar mi brazo mutilado y la sangre salpicó en el aire, pero eso no era un impedimento. ㅤㅤSurgió un nuevo brazo y atacó chocando con el filo de nuevo, una honda de aire lo hizo retroceder, pero el agarre no disminuyó en ningún momento. Naturalmente, Kyojuro era poderoso, reconozco que es un oponente formidable en batalla. ㅤㅤ—El talento se oxidará y tu patético declive llegará, no puedo soportarlo. ㅤㅤUn poder como el suyo quedará olvidado en algún momento de la historia. Es simplemente estúpido que siga aferrado a una vida inmortal. ㅤㅤ—Muere ahora mientras aún eres joven y fuerte, Kyojuro. ㅤㅤVoy a gozar de destruirte más de lo que te imaginas. Que tu vida se consuma hasta la muerte será la más grande muestra de amor que le daré a mi amado.
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