ID de la obra: 1516

Blue Velvet [Chestappen]

Slash
R
Finalizada
3
Fandom:
Tamaño:
101 páginas, 30.894 palabras, 22 capítulos
Descripción:
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Frío como la nieve

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Septiembre, 1970. Era un frio día de otoño, cuando las hojas de los arboles cambian sus colores verdosos por unos más cálidos. Pero en el colegio Worsley, no solo los arboles cambiarían para el próximo invierno. Los jóvenes se apresuraban por los pasillos del magnifico internado, el cual databa de varias décadas preparando a los futuros hombres que dirigirán el mundo. La escuela espera mucho de ellos, tanto como la sociedad. En una de las habitaciones más selectivas se encontraba un joven príncipe que se despediría de su padre hasta las próximas fiestas de fin de año. Solo se les permitía volver a casa en fechas especiales. —Se amable con todos tus compañeros, mis mejores amigos los hice en este lugar— Le dijo su padre con una amorosa sonrisa. —Daré mi mejor esfuerzo—Respondió Sergio. Estaba muy emocionado porque era la primera vez que estaría lejos de su familia, y quería probar el joven maduro que ahora era. Antes solía hacer muchas travesuras, pero ahora tenia 16 años y entendía bien su responsabilidad con su familia. —Te amo hijo—Dijo mientras lo envolvía en un afectuoso abrazo. —Y yo a ti papá. Sin embargo, no todos podían disponer del cariño de un padre. —No dejes que nadie se meta contigo—Le advirtió el mayor—Tienes que demostrar que estas mas que a la altura. —Si padre—Respondió Max con firmeza—No te decepcionaré. —Sabes por lo que estamos pasando, no lo arruines—Respondió su padre con cierta amenaza en su voz—No quieres entristecer a tu madre, ¿O sí? —No—Pensar en eso lo ponía mal. —Debo irme o perderé el tren—Dijo mientras tomaba su abrigo—Relaciónate con los mejores, pero no dejes que te ganen, ¿Entendido? —Si, señor—Respondió Max y vio como su padre se dirigía a la puerta—Te haré sentir orgulloso, lo prometo. No recibió otra respuesta más que el sonido de la puerta cerrándose frente a él. Max se sentó en su cama, sintiendo el duro colchón debajo de él. Su habitación era fría y estaba muy apartado del resto de sus compañeros. Era lo único a lo que podía aspirar. Su familia, contraria a la de sus compañeros, no estaba pasando por un buen momento. El negocio de su padre estaba fracasando e hizo malas inversiones. Apenas habían podido pagar su matricula escolar. Él pidió ir a otra escuela y así aliviar a su familia de los gastos, pero su padre se negó. Si, Jos era un hombre muy complicado. Sin embargo, Max sabia lo que su padre quería: Éxito para sus hijos. Pero entendía que él cargaba con la mayor parte de las expectativas de sus padres y no debía, no podía decepcionarlos. Se apresuro a cambiarse de ropa, tenía que ponerse el uniforme y asistir a la ceremonia de apertura del ciclo escolar. Eso era algo que le gustaba: estudiar. Lo distraía de todos sus problemas, e incluso lo ayudaría a resolverlos todos a futuro. Camino por el pasillo viendo a sus demás compañeros, todos luciendo muy elegantes con sus uniformes que estaban compuestos por un frac sobre chaleco negro, pantalones del mismo color y una camisa blanca. Le gustaba su uniforme ya que lo hacia sentir como todos los demás. Pero su expresión facial era muy seria, por más feliz que estuviera por dentro, y esa mirada tan fría llamo la atención de uno de sus compañeros. —¿Quién es él? —Pregunto Sergio a uno de sus compañeros, quien dormía en una habitación junto a la suya. —Es Max Verstappen—Respondió George—Lo vi una vez junto a su padre, no es muy amigable. —Creo que ya es hora—Dijo Carlos saliendo de su habitación. Los jóvenes asistieron a la ceremonia, pero Checo inevitablemente encontró a Max entre la multitud. O al menos esa parecía su espalda. Había algo que lo hacíamirarlo, quizá por lo misterioso que se veía. —¿Lo conoces? —Pregunto Carlos, quien estaba junto a él. Checo negó con la cabeza. —¿Y tú? —Checo no podía negar su propia curiosidad. —Es amigo de un amigo, pero te sugiero que no busques problemas con él. —¿Por qué? —¿Recuerdas a Esteban? —Checo asintió—Una vez discutió con él y lo golpeo, no es la clase de problema que necesitas. El día paso rápido, pero un incidente en el comedor llevo a un problema grande con el chico misterioso. George Russell cuyo oído era tan agudo como su lengua era afilada, había escuchado la conversación de Carlos y Checo. Consumido por la curiosidad, se dispuso a saber la verdad por parte de Esteban, y este ultimo le confió la información esperando que no dijera nada. Pero se había equivocado de persona. El joven George, quien ya había tenido ciertas discusiones con Max, le pregunto en el desayuno si eran ciertos los rumores que Esteban le había confiado. —¿Es cierto que eres pobre? —Pregunto el joven Russell sin ningún tipo de tacto, aunque se había tomado la molestia de preguntárselo al oído. Pero eso no fue suficiente para Max. Enojado, se levanto de su asiento y lo empujo. Ni siquiera uso toda su fuerza, pero Russell tropezó con sus propios pies en un intento de mantener el equilibrio, cayendo encima de Alex Albon, que no había probado ni un sorbo de su sopa cuando esta termino en el suelo. Y debido a lo caliente de la sopa, este se levantó golpeando a Lewis Hamilton con su brazo. Pero este ultimo tenia la suficiente fuerza para no caer con el peso de los otros dos afectados. Sin embargo, y para su mala suerte, solo uno de los que iniciaron todo eso fue llevado a la dirección: Max. Debido a su posición en el internado, era el eslabón más débil y, por lo tanto, el único sacrificado. —No llame a mi padre, por favor—Fue lo único que repitió una y otra vez frente al director. Por suerte, solo se fue a su habitación con una advertencia. Pero él no quería que las cosas se quedaran así, y en medio de la noche se levanto de su cama y camino hacia la habitación de George. Max era muy inteligente, y en un par de horas creo una sustancia pestilente para rociar la habitación del joven Russell. Una vez llego a la habitación de este, rápidamente abrió la puerta y roció el liquido que llevaba en una botella. Y cuando estaba apunto de cerrar para irse, su víctima se despertó debido al mal olor y volteo a verlo. Asustado, Max cerro la puerta de golpe y corrió hacia su recamara. Checo sentía ganas de vomitar debido al olor nauseabundo que impregnaba su habitación. Como pudo se levanto de su cama y corrió a buscar ayuda.Lance, quien venia por el pasillo, termino auxiliándolo. Llamaron al prefecto Horner y este mando a limpiar la habitación, pero el aroma no se iba. Checo explico toda la situación y Lance fue regañado por no estar atento, ya que él formaba parte del consejo de estudiantes y estaba a cargo de vigilar esa parte de los dormitorios. —Perdón por no notar nada, pero quería ir al baño—Se disculpo. —No es tu culpa—Le dijo Checo mientras le daba unas palmadas en la espalda. Sin embargo, no solamente debían averiguar quien fue, sino también encontrarle una habitación a Checo.Podía quedarse con Carlos si así lo quería, pero él decidió irse con el autor del crimen. Porque sí, lo alcanzo a ver. Y eso seria un castigo para Max, ya que Checo no quería meterlo en problemas. Pero también porque necesitaba saber por qué hizo eso.Max estaba casi temblando en su cama. ¿Y si George lo vio? ¿Qué tal si lo acusaba y terminaba expulsad0? Temía por la reacción de su padre. Salto un poco cuando golpearon la puerta de su habitación. Asustado, abrió la puerta. —Desde hoy compartirán habitación—Dijo el prefecto Horner. Estaba estupefacto al ver a Checo entrar detrás de este. Unos ayudantes llevaron la cama de Sergio y su baúl de cosas. La habitación no era tan grande, pero lo suficiente para ambos. Max pudo guardar la compostura, así que se mantuvo lo más indiferente posible. Ni siquiera sabia quien era Checo y, aunque lo perjudico esa noche, deseaba no hablar nunca con otro niño rico. Por el contrario, Checo estaba dispuesto a entablar una amistad con Max. Era extraño, pero sentía que no debía juzgarlo por lo que decían los demás. Quería conocerlo, aunque eso significara un castigo para el otro.
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