ID de la obra: 1559

Observando

Het
PG-13
Finalizada
1
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
10 páginas, 2.481 palabras, 6 capítulos
Descripción:
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Mercancía pirata e ilegal

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Desde que las chicas súper poderosas se encargaban de defender la ciudad de Townsville y a veces otras ciudades, se volvieron admiradas por todo el mundo, y cuando un ser vivo es admirado por todo el mundo, es inevitable que exista mercancía de ese ser admirado.   Desde que Ace intentó aprovecharse del enamoramiento de Buttercup, e intentó eliminar a sus hermanas para apoderarse de Townsville, se podía notar que Buttercup lo evitaba cuanto podía.   Grubber recordaba que hace un tiempo atrás, cuando comenzó el auge de las chicas súper poderosas, también llegó la mercancía a los centros comerciales; almohadas con las formas de las cabezas de las chicas súper poderosas, bolsos con las formas de las cabezas de las chicas súper poderosas, mochilas con las imágenes de las chicas súper poderosas impresas, cuadernos con las imágenes de ellas, ropa estampada, peluches, etc.   Una tarde, mientras toda la banda gangrena caminaba por la ciudad, Ace se detuvo frente a un escaparate, los demás miembros de la banda gangrena por consecuencia se detuvieron en el mismo lugar que Ace; ellos nunca se irían sin su líder. Expuesto detrás del cristal, estaban tres almohadas con las formas de la cabeza de las chicas súper poderosas. La intuición de Grubber le reveló que, Ace estaba observando la almohada que tenía la forma de la cabeza de Buttercup con los ojos bordados con hilo verde, mientras Ace observaba la almohada, los demás miembros de la banda se burlaban de las almohadas como si fueran las originales chicas súper poderosas las que estaban en frente, Grubber también se burló de ellas, Ace se quedó callado por un momento.   —¡Andando! —exclamó Ace haciendo una señal para avanzar.   La pandilla Gangrena, dejó atrás la tienda de regalos, ignorando la almohada con la forma de la cabeza de Buttercup.    Todos en Townsville estaban locos por la mercancía de las chicas súper poderosas. A pesar de ello, así como llegó la mercancía, al poco tiempo se fue; un día el alcalde de la ciudad lanzó un decreto donde se le confiscaría la mercancía de las chicas súper poderosas a quienes la tuviesen, con multa incluida; la mercancía de las chicas súper poderosas había sido prohibida.   preguntas se hacían en los periódicos y noticieros: ¿por qué se había prohibido la mercancía de las chicas súper poderosas?, ¿había algo oscuro detrás?, ¿qué teoría de la conspiración le daba más sentido a este asunto?   Cuando algo que parece ridículo se vuelve prohibido, habrá personas que quieran llevar la contraria.   En el mercado negro de Townsville, en lugares muy apartados, comenzaron a vender todo lo que el alcalde había prohibido: las almohadas, sabanas, peluches, juguetes, papelería y demás con temática de las chicas súper poderosas.   Una noche, Ace, acompañado de su pandilla, fue a un callejón oscuro, a comprarle a un comerciante una almohada con la apariencia de la cabeza de Buttercup. Regresando a la choza, Snake hizo ademán de querer decir algo con el entrecejo fruncido, pero antes de que Snake dijera algo, Ace anticipándose, lo golpeó en la cara, manteniendo así a Snake callado.   Cuando llegaron a la choza del depósito de chatarra, Ace puso la almohada en uno de los colchones que estaban en el suelo; el colchón de Ace.   Nadie decía nada sobre la almohada que Ace había comprado; Big Billy no era muy inteligente, su capacidad de razonamiento era limitado; Lil’ Arturo creía que Ace había conseguido esa almohada como una forma de demostrar rebeldía;por parte de Snake y Grubber, ellos tenían conjeturas muy similares sobre la verdadera razón de la adquisición de Ace.   Pasaron los días sin la presencia de algo raro, la banda gangrena robaba unos cuantos días a la semana y terminando el robo volvían a la choza, todo parecía estar bien, hasta que una noche, Buttercup irrumpió bruscamente en la choza de la banda Gangrena dejándose caer de pie muy fuerte desde el techo, rompiéndolo.   —Muy bien Banda Gangrena, entreguen la mercancía que están escondiendo —dijo Buttercup con el ceño fruncido, con el brazo extendido y a la defensiva.   —¿Qué mercancía niña? —respondió despreocupadamente Ace, con una expresión que hizo que el ceño fruncido de Buttercup se intensificara.   Con rapidez Buttercup escaneó todo el interior de la choza sin moverse, típico de una chica súper poderosa, posteriormente ella se sonrojó.   —¿Esa es una almohada con forma de mi cabeza? —cuestionó Buttercup espantada.   Buttercup había visto la almohada encima de uno de los colchones que, estaba en el suelo.   —No, no lo es —replicó con seguridad Ace.   —Ace —dijo Buttercup con una mirada penetrante, apretando los puños—. No estoy aquí para juegos, ¿de quién es esa almohada?   Big Billy no soportando más la tensión, delató a Ace. Ante aquella revelación Buttercup se sonrojó.   —¡Ace! ¡Eres un imbecil!, ¡toda la banda gangrena son idiotas! —dijo Buttercup, luego tensó la mandíbula—. ¡¿Por qué quieres una almohada con la forma de mi cara?!   Grubber dedujo que Buttercup comenzó a llorar de la ira.   —Aquí mi pregunta es: ¿Por qué te molesta que haya mercancía de ti y de tus hermanas? —respondió Ace calmado.   —¡Antes a mis hermanas y a mí, no nos importaba! —exclamó Buttercup roja de ira—. ¡Pero luego la mercancía nos metió en muchos problemas! ¡Los decretos los hizo el alcalde para protegernos!   —¿Protegerlas? —cuestionó Ace con sorna—. ¿De qué? ¿Cuándo ustedes han necesitado ser protegidas?     —A pesar de que soy menor de edad que tú Ace, he vivido cosas, que tú jamás vivirás, y espero que así siga —dijo Buttercup con aparente calma.   Grubber tragó pesado, desde lejos se veía que la calma de Buttercup era ilusoria, dicho y hecho, un rayo de luz se fue moviendo por toda la habitación, dejando a los miembros de la banda gangrena tirados en el piso golpeados y con unos cuantos huesos rotos.   —Me voy a llevar la almohada, Ace —dijo Buttercup más relajada.   Buttercup salió por el hueco que había hecho en el techo, con la almohada en la mano.   Algo hizo clic en la mente de Grubber. La mercancía estuvo siempre ahí, desde los inicios de las chicas súper poderosas, pasaron muchos meses, hasta que un día, una empresa comenzó a vender chicas súper poderosas por todo el mundo; anunciaban a esas chicas súper poderosas continuamente en la televisión, entonces sin previo aviso, dejaron de venderlas.   Grubber observó como Ace veía con anhelo y frustración a aquellas chicas súper poderosas en la televisión, porque para el presupuesto de Ace, eran tan costosas, que nunca podría conseguir una.   La frustración de Ace seguía ahí, o al menos eso era lo que sospechaba Grubber. Ace estaba frustrado porque nunca conseguiría a Buttercup, nunca podría poseerla, y la almohada con la forma de la cabeza de Buttercup, había servido como una especie de consuelo.
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