Capítulo 1
8 de febrero de 2026, 14:06
Notas:
Este fanfic es VIEJO lo hice cuando estaba en secundaria y era una basura, pero la idea central estaba entretenida de hacer, así que borré casi toda la trama y la escribí otra vez desde casi 0, la verdad me gustó el resultado y me divertí bastante volviendo a escribir de estos dos 💕
—¡Miren! ¡es el mentiroso que ya no puede mentir!
Aquel bar se llenó al ver pasar a Loki enfrente de el, desde que Thor cosió sus labios Loki se volvió la burla del pueblo, un embaucador que no puede embaucar ¿qué hay más gracioso que eso?
Todos se asomaron por las ventanas y empezaron a insultarle pero a Loki no le importaba los insultos, no eran nada nuevo. De todas formas ya le habían dicho cosas peores.
Finalmente salió del la vista de los aesirs y se adentro en el bosque hasta llegar a la cabaña en la que vivía. Se paró frente al espejo y sacó de una bolsa que traía con el una daga, poniendo el filo de esta contra los hilos que sellaba sus labios y comenzó a cortar, o al menos lo intentó.
El sonido del metal partiéndose antes que el hilo resonó en aquella cabaña vacía. Tan silenciosa que casi se escuchó el tic nervioso de su ojo izquierdo.
Pero al menos en su cabeza seguía escuchándose su propia voz quejarse.
"Thor, esta me la vas a pagar caro".
Pero no iba a parar. Intentó con mas cosas, tijeras, un hacha y cualquier objeto afilado. Pero ninguno pudo estar cerca de romperlo.
Estaba empezando a frustrarse, este maldito hilo estaba bajo un hechizo que solo esos enanos sabrían como romper.
Caminó por toda su casa jalando sus cabellos anaranjados y maldiciendo para sus adentros al estúpido dios del trueno y a todo su linaje. Sin más se tiró contra una banca de madera que había recubierto de piel para hacerla más acolchada. Su mejillas inflándose con un quejido de molestia atrapado en su boca.
¿Podría reflexionar sobre como su "bromita" fue lo que lo puso en esta situación? Claro que no, eran el resto de dioses los que no tenían sentido del humor. La cara de Sif al ver su cabellera cortada fue oro puro ¿cómo no reírse de eso?
Aunque ver su cara no fue la mejor parte, esa fue la reacción de Thor. Sus ojos inyectados en furia, mirándolo fijamente y con su mano firmemente alrededor de su cuello.
Un escalofrío recorrió recorrió su columna. Que vista tan sublime fue esa.
Aún así, eso no quitaba la molestia que sentía contra su sobrino, la única razón por la que todavía no había ido a dar soltarle todo su enojo era porque, uno, no podía, dos, conocía a Thor demasiado bien desde que era un niño, él iba a venir a él tarde o temprano.
Su labios cocidos se curvaron en una sonrisa felina al pensar un poco más en eso. Cuando el ahora enorme y legendario Thor era a penas un niño que se aferraba a su pierna cada que venía de visita, "su tío favorito", así era como lo llamaba. Como cambian las cosas un día lo cargaba en sus brazos y al siguiente Thor lo amenazaba de muerte, definitivamente maduró bien.
Unos golpes en su puerta lo sacaron de su ensoñación. Justo a tiempo, tal como esperaba.
Loki se levantó de un salto y fue a abrir la puerta y se encontró con los profundos ojos azules de Thor mirándolo fijamente.
Se inclinó contra el marco de la puerta alzando una ceja, esperando a ver que tenía que decir el enorme pelirrojo jengibre.
—Loki... —empezó, pero las palabras se atoraron en su garganta.
Ambos se quedaron mirando en silencio, uno porque no sabía que decir y el otro que tenía muchas cosas por decir pero no podía. Al final fue Loki quien cedió y le hizo un gesto a Thor para que entrará a la cabaña.
Thor tuvo que agacharse un poco para pasar por el arco de la puerta, definitivamente la única razón por la que no había crecido tanto como su madre era por la herencia de Odín.
Se sentaron a la mesa. Loki lo miró con falsa vergüenza y con movimientos de su mano escribió runas brillantes en el aire para poder comunicarse.
"Lamento no ofrecerte nada para beber, sobrinito, pero entenderás que no e tenido muchas razones para abastecer mi hogar recientemente"
Thor se encogió en su asiento. —No tienes que golpear tan bajo... por algo vengo a disculparme...
Loki se cruzó de brazos, su mirada invitándolo a seguir hablando.
—El coserte la boca con ese hilo de los enanos cuando ya te habías safado del trato fue un poco innecesario.
La ceja de Loki se alzó.
—Bien, bastante innecesario. Debí pensar mejor en que no podrías beber y comer. Una vida así a de ser muy gris ¿no?
Escribió otras runas en el aire. "Ni te lo imaginas. Piensa en tener una habilidad en la cocina como la mía y no poder usarla".
Se llevó una mano a la frente en un gesto exagerado, Thor casi pudo oír el suspiro lastimero que Loki hubiera soltado de haber podido. No pudo contener una pequeña risa.
—Creo que puedo hacerme una idea, ni siquiera mi padre podía decirle que no a la forma en la que hacía el pescado.
"Siempre aprecio la adulación a mi habilidad culinaria. Pero no creo que hayas venido a endulzarme el oído."
—No, en realidad venía a para ayudarte a quitarte esos hilos —de una bolsa que tenía atada a la cadera sacó unas tijeras de un negro profundo—. Logré convencer a los enanos de que ya había aprendido tu lección.
"¿Y se lo creyeron? Oh, Thor, te estas haciendo un buen mentiroso."
—Aprendí del mejor —levantó sus manos hacia él—. ¿Me permites?
Loki inclinó la cabeza, fingiendo considerarlo. Pero la chispa traviesa en su mirada delataba que era solo teatro.
Dio un paso hacia Thor, dejándolo que sostuviera su mentón con su mano libre, dejando que sus ojos morados se encontrará con los azules del dios del trueno.
Thor pareció perder un momento en su mirada. Siempre había sido así, la primera vez que Thor lo vio cuando aún era pequeño también quedó encantado por el color de sus ojos.
Batió sus pestañas con falsa inocencia. Forzándolo a salir del trance
"¿Vas a continuar?" parecía querer decir.
El pelirrojo jengibre recuperó la compostura. Puso las tijeras en la boca de Loki y cortó la primera costura.
—De verdad, Loki, no te metas en un problema así. La "broma" que le hiciste a Sif fue demasiado.
Otra costura.
—Esta vez pude hacer un trato con los enanos, pero ¿qué pasa si la siguiente vez no puedo ayudarte?
Unas gotas de sangre comenzaron a brotar de las heridas.
—Mi padre no sería tan indulgente como yo para intentar negociar con ellos. Y los otros dioses no creo que muevan un dedo por ti. A todos los haz hecho enojar de una u otra forma.
Sus labios comenzaban a separarse.
—Sabes lo mucho que me importas, Loki, pero no puedo sacarte de cada problema en el que te metes, por más que quisiera.
¿Desde cuando Thor era tan cursi? ¿Se había embriagado antes de venir?
—Solo, al menos por un año, no hagas enojar a mas gente en ninguno de los nueve reinos.
Y cortó la última costura.
Loki finalmente pudo abrir la boca. Comenzó a sacar los hilos cortados que aún estaban en su piel con pequeños tirones. Un poco doloroso, pero aún más satisfactorio por la sensación de libertad.
—Oh, Thor —dijo, su voz rasposa por el desuso—. Aprecio tu dulce preocupación, pero me estas pidiendo mucho. ¿Un año sin molestar a nadie? ¡Es demasiado! Mejor pídeme que me tire al mar y nade hasta el fondo con una sola bocanada de aire.
Thor suspiró derrotado. —Al menos no hagas enojar a los enanos, por favor, son testarudos y no creo que me dejen librarte de tu castigo una segunda vez.
—No prometo nada —respondió sin un poco de vergüenza.
—Loki...
—Pero... —el tono de su voz bajó de golpe, volviéndose suave pero aún picara como siempre—. Puedo pagarte de otra forma, ya sabes, no creo que te hayas tomado la molestia de ir y mentirle a los enanos en sus caras llenas de hollín solo porque te preocupaba que no pudiera tomarme mi tarro de hidromiel ¿o me equivoco?
La forma en que Thor desvió la mirada fue la única respuesta que necesitaba. —Oww, ¿extrañabas mis labios? Que dulce. Entonces, para pagarte por tu consideración, puedes ser el primero en besarme ahora que estoy libre.
Sus palabras eran un tentación dulce y Thor, por no dejar tan expuesta su debilidad cuando le hablaba así, intento resistir un poco más.
—¿Ahora mismo? Tus heridas están abiertas.
—¿Desde cuando de importa un poco de sangre? Tú eras el que podía venir a mi luego de una batalla todo magullado y aún en busca de mis labios.
Loki alzó su manos para acariciar la mejilla de Thor, su manos estaban tan frías que enviaron un escalofrío por la columna del dios.
—No juegues a hacerte el digno justo ahora. Te conozco y se que me extrañaste, siempre fui tu tío favorito después de todo.
Como siempre, resistirse era inútil. Loki no tenía mucho para hacerlo ceder, el sonido tintineante de su voz era suficiente.
Puso su manos en la cintura del jotun pecoso y se inclinó sobre él.
—Eres un dolor de cabeza.
—Me halagas, pero te ves mas afligido cuando no estoy para dar un poco de emoción a la vida en Asgard.
Ambos terminaron con la distancia entre los dos. Sus labios uniéndose en un beso firme que pronto encontró su ritmo, desordenado y con un sabor a hierro por la sangre.
Loki había extrañado tanto esa sensación, pero no le daría a Thor el gusto de saberlo.
Notas:
Ah, este duo fue de mis primeras OTPs de la mitología, me gusta pensar que Thor no puede decirle que no a Loki cuando le habla bonito JAJAJAJA
¡Si les gustó les agradecería que dejasen su voto y su comentario! Bye bye 💖