"Las cosas más peligrosas son las que no piensas que lo son ante tus ojos, piensas que conoces a alguien lo suficientemente bien que no sientes ni la más remota idea de que está por causar un caos estuvo siempre frente a ti, un compañero, un amigo.. un familiar, todo se oculta bajo una fachada.. que puede costar tu vida".
Lo que se sabe hasta ahora de Jenova es por las pocos registros que mantienen los restos de la civilización de los Cetras, que era una criatura que intentó destruir el planeta para consumir la corriente vital e usarlo como nave de transporte y conquistar más planetas para consumir todo a su paso. Tal vez fue un poco abrupto, los Cetras no comprendieron a que se enfrentaban cuando flores doradas empezaron a florecer en el planeta, flores tan hermosas por su color y como recordaba al propio sol.. su fragancia a hogar y paz.. una sutil trampa para separarlos entre ellos; pero desde que llegó ese asteroide y impacto en la tierra.. las flores doradas fueron desapareciendo. Tal vez Jenova no pudo ser tan sutil en su llegada y fue un poco tarde para pedir ayuda a los Cetras, no tenía necesidad de hacerlo.. ese planeta era su única salvación en ese momento.. si no estuviera tan desesperada por encontrar un lugar para descansar, para recuperarse tan pronto y huir a buscar el siguiente más lejano posible, la última exploradora de conocimiento.. de su especie, perseguida por un parásito. Esperaba que sus descendientes pudieran aguantar y darle más tiempo para huir, pero tal vez el parásito usaría eso a su favor y con dolor desactivó la mente colmena para asegurar su supervivencia.. su investigación estaba en lo cierto, el parásito solo piensa engullir el conocimiento que pueda encontrar.. en el poder que pueda obtener.. y otro mundo que volver a sumir en caos. Al tratar de dialogar con las criaturas de este planeta le respondieron con odio y desprecio, "bruja de otro mundo", "maldad encarnada" y más cosas.. al ver sus ojos finalmente debe usar las armas.. este mundo estaba infectado.. Que la sellaran dolió, la lleno de varios sentimientos encontrados.. no obstante su supervivencia sería completamente fácil.. debe agradecer a los Cetras por salvarla, espera con paciencia que las criaturas que sobrevivan a la ira del parásito pueda ser lo suficientemente persistente para sacarle de allí y deshacerse de esa abominación de una vez por todas. El parásito mira este mundo, sus pasos con gracia entre tanta naturaleza.. su instinto le indica dónde están sus posibles presas, posibles adoradores.. y posiblemente sembrar el caos con solo enmarcar su presencia con un toque; el conocimiento de los Cetras es un deleite, pero crear a los humanos fue su mayor logro.. solo debe esperar que evolucionen lo suficiente para que saquen su recompensa de ese crater. Su único defecto era su eterna curiosidad.. miraba a los Cetras y seres humanos luchar entre ellos, vivir en esa cosa llamada "rutina", nacer, crecer, enamorarse, tener familia y morir, le era un concepto extraño por qué desperdiciaban sus existencias en esa rutina, solo le crea más incógnitas, las flores le decían que era mala idea.. pero el parásito tomo una decisión.. su hambre puede esperar.. su curiosidad no, desapareció por completo de Gaia, extinguiendo sus flores.. Renacer era un concepto que bien sabe manejar.. siempre puede volver cuando quisiera.. solo sería un escape temporal hasta encontrar a su presa.. jugar con el un poco antes de devorarlo, este mundo promete muchas cosas.. ------------ Claudia era una mujer joven, recién en sus veintiún años no era fanática de los milagros o religiosa por lo general, había dejado que un hombre le a cortejara y este se aprovecho de ella, ella pensó en las consecuencias mil veces antes de volver a ese pueblo por el que había luchado con uñas y dientes por escapar, todo iba bien, una casa modesta, un trabajo estable.. y luego.. su bebé no estaba.. se lo entregaron envuelto.. Corrió al interior del bosque entre llantos, gritos y el cuerpo inerte de su bebé.. la oscuridad de la noche predomina en el lugar, temblaba de la rabia, el odio a si misma y la tristeza.. sus ojos vieron una luz.. en medio de esa oscuridad.. Una flor dorada ante sus ojos, una voz resonando en el lugar.. el cuerpo inerte se volvió uno con la corriente vital, ella estaba devastada.. hasta que la flor se movió y de allí.. un bebé de cabello rubio estaba en su regazo llorando por ser llevado en brazos; tomo al bebé en brazos mientras la flor dorada se marchitaba liberando pequeñas esporas de luz. Miro al bebé, las lágrimas en sus ojos.. era igual a su.. no, siente el .. este era su verdadero hijo.. CONTINUARA.... ---------------------------------------------------------- ¡Hallo!, ¿cómo están todos?, pues.. este año está lleno de sorpresas, vamos a terminar las historias eso es seguro, por ahora me distraigo con otros fandoms para ir armando las tramas más sólidas.Prologo..
11 de febrero de 2026, 22:49