Secreto Navideño.

Slash
G
Finalizada
1
Fandom:
K-pop, EXO (Band) (cruce)
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
3 páginas, 947 palabras, 1 capítulo
Descripción:
Notas:
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Milagros en Diciembre.

Ajustes
SeHun colocó de manera cariñosa, un plato lleno de la deliciosa cena que preparó, enfrente de su esposo, Kim JongIn. JongIn le dedicó una sonrisa pero en menos de un segundo, se llevó la mano a la boca y se levantó del comedor para correr directo al baño. El pelinegro sólo negó con la cabeza y de sus labios soltó un chasquido. Dirigió los ojos hacia un pequeño niño sentado en el comedor.—SeKai-ah, ¿Qué pasa?.—Preguntó preocupado al notar el agobio en el rostro del nene. —Es papá... ¿Está bien?.—El pequeño cuestionó. SeHun se acercó a donde estuvo SeKai y arrastró una silla hacia atrás para sentarse a un lado del pequeño.—Él está bien, sólo que tu hermanito... No te preocupes, ¿De acuerdo?.—Puso la mano en la cabeza del niño y la movió, así, desacomodando el cabello del chiquillo.—Anda, come. SeKai mostró un puchero en los labios.—Es mi culpa. El pelinegro arqueó ambas cejas de sorpresa.—¿Por qué dices eso?. El pequeño dudó en hablar.—No quiero que te enojes con papá. —¿Por qué lo haría?.—SeHun no dejó de lado su desconcierto.—Vamos, dime la razón.—Se inclinó un poco más hacia delante para escuchar atentamente a su hijo. SeKai respiró profundamente.—Yo no quería pero, me levanté en la noche porque había escuchado un ruido...—Comenzó a relatar. ✿✿✿ El pequeño de cabello carbón y piel chocolate se bajó de la cama. Con peluche de cereza en los brazos, se dirigió a la puerta, solamente, para abrirla con cuidado.—¿Papá...?.—Preguntó con incertidumbre. Esos ojos amargados recorrieron el tenebroso y oscuro pasillo. ¡Track!. SeKai se sobresaltó al escuchar el crujido de la madera y, de prisa, corrió a la habitación de enfrente, la de sus padres. Al entrar al sitio, se aproximó a la cama pero no encontró a nadie.—¿Papá...?—Cuestionó algo temeroso. ¡Track!. El pequeño suspiró valiente y abrazó con fuerza el peluche. Sin dejar su bizarra actitud, salió del lugar y recorrió el espeluznante pasillo que, normalmente, por el día se ve cómodo. Llegó hasta la sala, la cual, se iluminó un poco a causa de las luces navideñas del árbol. SeKai tragó saliva al sentirse en peligro, no había indicios pero el sólo hecho de que sus padres no estén en la cama, ya es algo de que temer. Los titubeantes focos rojos al rededor de las paredes hicieron el ambiente aún más escalofriante, y el simple silencio de la casa, fue peor. El pequeño dio pasos cortos mientras miró de izquierda a derecha.—Pa-...—Antes de completar la palabra, SeKai escuchó algunos ruidos extraños acercarse, a lo que se escondió atrás del sillón. —Es demasiado dulce para mí. Para la siguiente navidad, tú las comes. Al asomar un poco la cabeza, SeKai se percató de la presencia de su padre JongIn, el cual, se paró a un lado del gran pino. Siempre pensó que su progenitor era alguien que vestía a lo que concordara la situación, ¿Por qué estaría vestido de una manera casual a media noche?, ¿Habrá perdido su pijama de osos comiendo cerezas?. ¿Fue a una fiesta para personas mayores?, ¿Y sin su papá SeHun?. —¡San...!.—SeKai internamente se emocionó, ya que seguido de JongIn, se puso a un lado de él, nadie más y nadie menos que... SANTA CLAUS. Que justamente, cargó consigo una bolsa enorme de regalos.—Mmmh.—Tarareó algo prejuicioso. Al parecer, necesita comer mucho más ese Santa. ¡Es demasiado delgado!. El pequeño hasta lo asemejó con un conocido. Si no fuera por la barba , SeKai juraría que era el mismo SeHun. Tenía su pelo y su nariz. —Es lo que pasa cuando le dejas la azúcar sin supervisión a SeKai.—Santa Hun dijo, burlonamente. Y al parecer, también su voz. JongIn le aventó una mirada amenazante. Santa Hun bufó en mofa.—No me mires así.—Bajó la bolsa y se acercó a JongIn para rodear sus brazos en el pequeño cuerpo de su amado.—¿Estás perfumado?... Hueles muy bien. SeKai abrió mucho los ojos cuando vio que ¡Santa Claus besó a su papá JongIn!. —Espera.—JongIn detuvo el beso.—Primero coloca los regalos para SeKai debajo del árbol, y después...—Acercó el rostro a un costado del de Santa Hun y empezó a susurrarle en la oreja. A lo mejor, le dijo lo bien portado que estuvo todo el año SeKai. El pequeño SeKai se pellizcó el brazo para despertar, pero sorprendentemente no fue algo onírico. NO ERA UN SUEÑO, ERA REAL. ✿✿✿ El nene sólo siguió jugando con sus dedos.—Me trajo casi todo lo que le pedí pero... SeHun escuchó atentamente cada palabra que salió de la boca de su hijo.—¿Pero?. —Le había pedido un hermanito...—SeKai bajó aún más la mirada y detuvo los movimientos de los dedos.—Nunca fue mi intención lastimar a papá JongIn... Los quiero a ambos, por eso te estoy contando. Al terminar la frase, SeHun no pudo evitar reírse enternecido. JongIn se reincorporó con ellos, mientras se tocó delicadamente la cara con una mano y, la otra extremidad, en su estómago abultado. —Perdón.—SeKai se disculpó al ver a JongIn en esa condición. —¿Por qué pides perdón?.—JongIn cuestionó, despistado. SeHun se levantó de la silla y se la otorgó a JongIn, el cual, aceptó. Después de sentarse, el pelinegro procedió a explicarle al bronceado.—SeKai le pidió un hermanito a Santa Claus y... el año pasado vio que Santa te besó.—Declaró con las últimas palabras muy remarcadas. —Ohh...—JongIn soltó atónito, pero ese semblante no le duró mucho, terminó mostrando una sonrisa divertida.—¿En serio?. SeKai reveló un puchero de tristeza en sus labios.—¿Están molestos conmigo?. —SeKai-ah.—JongIn llamó.—Jamás estaríamos enfadados contigo por algo así, eres nuestro mundo.—Expresó con dulzura. Invitó al nene a entrar en un cálido abrazo. SeHun se unió en el apretón, así, dejando a SeKai enmedio de los dos... Tres.—Aparte, esto... es un milagro en diciembre.
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