Capítulo 10 - Límites.
18 horas y 40 minutos hace
Después de lo que sucedió en los pasillos hace unos días, Once y Max notaron que Troy Walsh y su grupo los evitaban en la escuela por cualquier motivo.
Tan grande era el miedo de cada uno de ellos de no encontrarselas que ambas no pudieron evitar reírse de lo absurdo de la situación y de su comportamiento cobarde después de lo sucedido.
Las dos decidieron no decirles nada a los chicos; solo crearía más fricción innecesaria, y querían ser independientes de ellos. Después de todo, ahora se tenían la una a la otra.
Mientras Ce cruzaba el patio de la escuela, vio a Billy a lo lejos, moviéndose con su habitual presencia intimidante. Lo observó en silencio, examinando cada paso, sin acercarse, simplemente analizando la situación como era su costumbre.
Pero cuando de repente se giró en su dirección, notando su mirada fija en él... Billy frunció el entrecejo, fulminandola con una mirada fría e indiferente sin detenerse nunca y sin volver a intercambiar miradas con ella.
Once juntó las cejas desconcertada por esa expresión en Billy, inmóvil en el lugar... pero cuando escucho la chicharra para la siguiente clase, dio media vuelta para volver adentro y buscar su aula.
...
Era el descanso, Max y Ce estaban sentadas en el césped, comiendo unos emparedados lejos de la multitud de los comedores.
Entre risas por algo que contaron, Once dejó de morder su sándwich mientras agachaba la mirada... pensativa y la pelirroja lo notó de inmediato.
"Max." Eleven la llamó por su nombre, y Max ladeó la cabeza, divisandola con calma.
"¿Sí, Ce?" Preguntó Maylfield, desconcertada. No era propio de su amiga comportarse así.
La castaña suspiró, alzando la mirada para encontrarse con el rostro de Max.
"Billy... Me evita, cómo Mike. ¿Por qué? ¿Él está molesto?" Preguntó confundida, con la mirada fija en ella, buscando respuestas.
Cuando Ce confesó sus dudas, la expresión de Max cambió de incredulidad a una de enfado pasivo en segundos. Sabía que no podía estallar delante de Once por un par de idiotas, aunque uno de ellos fuera su hermano... No después de lo que pasó con Hopper y de lo mucho que sabía que Jane seguía dolida.
Max bufó, sacudiendo la cabeza y frunciendo el ceño. "Billy sigue siendo un imbécil, no puede cambiar de la noche a la mañana... solo dale tiempo". Max suspiró, sonriéndole con dulzura.
"Y no es solo contigo, es así con todos... pero créeme, eres de las que más aguanta. Al menos no te llama "mierdecilla" como a mí." Max arrugó la nariz al decir esto último, y Once apenas le devolvió la sonrisa, asintiendo mientras seguía comiendo... pero no estaba del todo convencida de lo que sentía o creía que estaba pasando entre ellos.
"Vamos, termina rápido o el profesor Clarke nos dará un sermón interminable." La pelirroja pronunció en un suspiro, aún sentada entre la hierba con calma.
...
Al llegar a casa, Max fue directo a la habitación de Billy y, sin llamar, abrió la puerta de golpe.
Al verla allí, él levantó la cara, frunciendo el ceño. "¿Qué no te enseñaron a tocar la maldita puerta primero?" Bajó las pesas, mirándola con fastidio mientras tomaba un sorbo de agua de su botella.
"¿Es en serio?", respondió Max, con los brazos cruzados. "No fuiste a la escuela, Billy. No puedes seguir faltando a clases o reprobarás el año".
Billy se pasó la lengua por los dientes, poniendo las manos en las caderas mientras ella se atrevía a sermonearlo... conteniéndose para no mandarla al infierno en ese mismo instante.
"Estás rebasando una línea muy delgada, Max. No te debo a ti ni a nadie una jodida explicación por lo que hago." Respondió Billy con hostilidad, apretando la mandíbula mientras la miraba fijamente con sus helados ojos azules.
Max sostuvo su mirada, aunque su postura flaqueó al observar su lenguaje corporal.
"¿Esa es tu excusa de macho?", dijo enfadada, frunciendo el ceño. "Es increíble". Max puso los ojos en blanco dramáticamente y Billy exhaló con fuerza por la nariz, cerrando los ojos.
"¿Y por qué tratas tan mal a Once?" espetó, haciendo que Billy de repente la mirara otra vez, entrecerrando los ojos.
"Eso tampoco es asunto tuyo, mocosa. ¿Qué? ¿Jane te está llorando ahora?" Billy pronunció el nombre de Once con condescendencia, sonriendo con sorna.
"Patética... ambas lo son." Rió entre dientes, apenas conteniendo la ira.
Cuando dijo eso último, Max frunció el ceño, dolida.
"¿Qué mierda te pasa? ¡No entiendo qué te ocurre, Billy! Todo estaba tan bien... pero te comportas como..." Mayfield se detuvo de golpe, apretando los labios mientras lo miraba y él adeó la cabeza, observándola con frío desprecio.
"¿Me comportó como quién? ¿Como el de antes o como el maldito de mi padre?" Billy apretó los puños al decir esto último, caminando hacia Max con expresión amenazante, y ella junto sus cejas, mirándolo tensa.
"Nunca dije eso..." Max contestó a la defensiva. "Pero lo pensaste, puedo verlo escrito en toda tu cara." Él replicó de vuelta con una expresión llena de disgusto peligroso.
Un silencio tan opresivo los envolvió en segundos, tan denso que la tensión se podía cortar con un cuchillo.
Billy estaba furioso, toda su expresión lo denotaba... entonces habló con la voz ronca.
"Esto es una puta basura.... Toda mi vida se convirtió en un asco desde que decidí intervenir para evitar que ese monstruo destrozará a tu maldita amiga rara, y las dos no han sido más que un dolor en el culo, un jodido estorbo para mí." Él dijo cada palabra con despreció tácito, arrugando la nariz con desagrado mientras cerraba más los nudillos.
"Una carga que ahora tengo que llevar por la incompetencia de ambas... cuando no la pedí. ¡No soy su maldita niñera y no tengo por qué cuidar de su jodido pellejo!" Hargrove finalmente estalló de rabia, gritando con odio.
Max parpadeó apenas, congelada frente a él mientras lo veía a los ojos.
"Esto es lo que soy, lo que siempre he sido, Max... y si no te gusta lo que hay, entonces tú y ella pueden irse a la mierda." Dijo el rubio con disgusto, mirándola con resentimiento. "No eres mi maldita responsabilidad."
Los ojos de Max se humedecieron cuando él le reprochó todo eso y ella retrocedió unos pasos, casi tropezando con sus propios pies.
Al ver su rostro, Billy finalmente reaccionó y se detuvo en seco, notando su expresión.
Fue como si le hubieran echado un balde de agua encima al verla así, un dolor peor que cuando su padre lo golpeaba o incluso cuando el azotamentes le atravesó el pecho.
La había vuelto a lastimar en otro de sus malditos ataques de ira...
Billy bajó la cabeza y apretó la mandíbula con tanta fuerza que le rechinaron los dientes, la pasó de largo y salió de su habitación en ese momento, dejándola sola.
Max se estremeció con los ojos cerrados al sentirlo caminar a un lado de ella... pero al percatarse que él se había marchado, solo se abrazó a si misma aún más desconcertada, pensando debilmente con el entrecejo arrugado mientras miraba sobre su hombro lo mucho que su hermano podría actuar como un idiota cuando algo lo estresaba, actuando como un cretino injusto.
Por su parte, Billy casi corrió hacia su Camaro, encendiendo el motor con brusquedad mientras pisaba hasta a fondo el acelerador... conduciendo con las manos temblorosas mientras veía el horizonte frente a él.
Jamás volvería a hacer que Max le temiera.... Era algo que se había jurado a el mismo desde este puto día.
Notas:
Billy aún sigue siendo Billy, cambiar es muy difícil y yo lo sé por experiencia... Por eso su redención será muy lenta, pero me enfocaré en respetar sus heridas y su personalidad auténtica.
Gracias por leer, comenta que te pareció el capítulo, no solo 'actualizaa' jaja... Me esfuerzo mucho y me encantaría saber tú opinión sobre cada cap.
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