Dios mío
17 horas y 25 minutos hace
Te despiertas Te despiertas a las 7 a. m. para estar en clase a las 8:30 a. m. No tienes absolutamente ninguna energía para levantarte porque estuviste con el teléfono hasta las 3 a. m. y no pudiste dormir nada. Vas al baño a lavarte la cara y te miras al espejo, donde te devuelve la mirada una persona con rostro cansado y ojeras. Vas a desayunar. Abres la nevera. Con suerte encontrarás salchicha y pan para hacerte un sándwich, o tendrás que conformarte con galletas baratas y sin sabor.
Vas a la escuela. En el camino te encuentras con... Vas caminando hacia la escuela. Por el camino, te encuentras con muchos otros escolares, edificios altos que parecen hormigueros humanos y excrementos de perro en los senderos.
Tú Entras a la escuela. Hay mucho ruido. Te abres paso entre la multitud hasta el vestuario, donde dejas tu chaqueta. Vas a clase. Un alumno de quinto casi te tira al suelo.
Entras en la oficina. Entras al aula. El profesor se ha ido y tus compañeros empiezan a gritar como locos, recreando una escena de una película porno gay y azotando sus pupitres. Miras y ves a un compañero de clase que está siendo acosado por tener sobrepeso, esos mismos compañeros de clase que a los 14 años ya publican fotos semidesnudas.
Comienza la lección. Te sientas y escribes tonterías en tu cuaderno, sin entender sinceramente por qué necesitas saber resolver ecuaciones con X². Y hay siete lecciones más como estas por delante de ti en esta ruidosa escuela.
Llegas a casa y te desplomas en el sofá. Quieres ver YouTube, luego revisar Instagram y luego enviarle una foto a un amigo por Telegram, pero recuerda que el gobierno ha bloqueado estas aplicaciones. Llegas a casa y te desplomas en el sofá. Quieres ver YouTube, luego revisar Instagram y luego enviarle una foto a un amigo por Telegram, pero recuerda que el gobierno ha bloqueado estas aplicaciones. Abres una VPN, pero no funciona. Descargas una nueva, pero tampoco funciona. Media hora después, encuentras una VPN que funciona. Pero ya sabes que esta VPN durará como mucho una semana.
Y, por cierto, mañana tienes una lección de lavado de cerebro. Te mostrarán programas patrióticos o programas que dicen que Occidente está lleno de pervertidos y que no hay gente normal. Y al final de la lección, te verás obligado a descargar un mensajero emitido por el gobierno que filtra todos tus datos.
Es genial, ¿verdad?