***
Día 25: Mañana lluviosa Partita, Tenma. Universo alternativo, lluvia, maternidad, mimos. Partita se levantó temprano como siempre y bajó a la cocina, dispuesta a preparar el desayuno para su esposo e hijo. Youma tenía que llegar a una junta de trabajo y Tenma debía ir a la escuela, así que se apresuró para tener todo listo. Minutos después, su marido apareció en la cocina y con algo de prisa tomó sus alimentos, para luego despedirse de ella con un beso y salir casi corriendo de la casa. La mujer lo acompañó a la puerta y lo miró alejarse en el automóvil. En ese momento, se dio cuenta que el día estaba muy nublado y ya empezaban a caer algunas gotas. —Será una mañana lluviosa— murmuró, contemplando los nubarrones. —Creo que debería preparar la capucha impermeable para Tenma. — Regresó al interior de la casa y subió a buscar a su hijo, el cual no bajaba todavía para desayunar. Supuso que se quedó dormido, así que debía apresurarlo para que llegase a tiempo a sus clases. —Tenma, ya son las siete, si no bajas, se te hará tarde— llamó, después de tocar la puerta de su habitación. —No quiero ir a la escuela mamá— se oyó el quejido del niño. Partita entró al cuarto, encontrándose con que Tenma continuaba en la cama. Se acercó y vio que tenía los ojos llorosos y estaba moqueando de la nariz. —¿Qué sucede?, ¿Te sientes mal? — El niño, de apenas seis años, asintió y señaló su garganta. —Me duele— su voz se oyó congestionada. La mujer se acercó y procedió a revisarle la temperatura, los ojos y la lengua. Al parecer, tenía una pequeña infección respiratoria, seguramente debido al cambio de clima. —Creo que no podrás ir a la escuela— tomó un pañuelo desechable del buró para limpiarle la nariz. —Le avisaré a tu profesor, y creo que será mejor preparar un caldo de pollo. — En ese momento, se escuchó un trueno y el ruido de la lluvia precipitándose con fuerza. —Sí, definitivamente tengo que preparar algo caliente— miró a su hijo e hizo una sonrisa. —¿Quieres ver una película?, en lo que preparo algo de miel con limón para que lo tomes. — —¡Sí! — dijo emocionado el niño. Casi a nadie le gusta salir en las mañanas lluviosas, así que Partita aprovechó que Tenma no iría a la escuela para quedarse en casa también.***
Continuará… Gracias por leer.