Capítulo 4: 城介嘉惟人
28 de marzo de 2026, 20:19
Patrullaje: 21 – 22 de febrero de 2022
Siendo ya 23 de febrero, a las 9 a.m., mientras Shima-Chan va al supermercado por despensa para la semana y yo estoy despertando tras una noche muy melancólica en la playa por lo que les voy a narrar, escribiré de una vez esta historia que narraré al por mayor, una historia de determinación, entusiasmo, nostalgia, espíritu guerrero y mucho más, no protagonizada por mí, si no, por mi querido hermanito jurado del alma y cumpleañero, Josu-Chan quien ayer llegó ya a sus 24 años de edad.
A decir, verdad, no sé si cómo comenzar a narrar la historia, ya que todo ocurrió de una forma increíble, y con un final que es digno de un drama o película de detectives de la era Showa, y no estoy exagerando, ya qué es algo que yo presencié de frente, y a causa de esto, Jinba-San y yo estuvimos a punto de morir, literalmente.
Todo comenzó amaneciendo el día 21, donde cómo siempre, Shima-Chan y yo ya nos preparábamos para patrullar cómo siempre, hasta que Kyu-Chan, nos mandó un mensaje con algo que nos alarmó a todos.
LIME CHAT
MIU 4-EVER
6:56 – Kyu-Chan ha restringido a Josu-Chan de ver los mensajes de ahora en adelante.
6:56 – Kyu-Chan: Hola amigos, buenos días. Perdonen la molestia, pero es importante, y es sobre Kai-Kun. 😔
6:58 – Shima-Chan: Buenos Días Kyu-Chan, no es molestia, ¿Qué sucedió?
6:59 – ¿Le pasó algo a Josu-Chan? 😲
6:59 – Jinba-San: ¿Le pasó algo malo a nuestro chico menor? 😧
7:00 – Kyu-Chan: No, no es eso, pero digo que tiene que ver con él, ya que un superior dijo que al parecer, ustedes van a ayudarme a mí y no sé a quién me asignen de compañero hoy, a investigar el choque de anoche en la carretera a Yokohama. Pero lo que me irrita, es que ya se identificó a la víctima del choque, y ahí es donde entra Kai-Kun, ya que la víctima es… ¿cómo se los digo? … la esposa de su maestro de Karate. 🙁
7:01 – No puede ser posible… 😢
7:01 – Shima-Chan: ¿De verdad es ella? ¿Shirotabi Tomoko?
7:02 – Jinba-San: ¿Ella fue la que chocó? La lamento mucho por nuestro chico. 😥
7:03 – EX Jefa Kikyo-San: Buenos días, lamento la noticia, pero, ¿por qué mencionas que te irrita?
7:03 – Kyu-Chan: Es que cuando Kai-Kun se levantó, le dije lo que sucedió y se impactó, aunque lo tranquilicé diciéndole que por fortuna, Shirotabi-San no murió, está en el hospital y su estado es moderado. Sin embargo, le dije que la Primera División ya comenzó a investigar, y por las pistas iniciales, existe una hipotesis de que el choque… no fue un accidente. Tras esto, Kai-Kun está nervioso, por no decir desesperado por ayudar en el caso, ya que piensa que podría haber un culpable contundente ahí. 🤔
7:04 – Shima-Chan: ¿Desesperado? Que yo sepa, el dojo dónde estudió tu primo no ha tenido problemas con alguien, ¿o sí?
7:04 – Hamu-Chan: Buenos días, perdonen por meterme, pero, la desesperación de Kai-Kun es por el respeto a su dojo, ¿cierto?
7:05 – Kyu-Chan: Efectivamente Hamu-Chan. Él es de los no muchos que aún después de graduados van a visitar el dojo de vez en cuando. Pero creo que no se lo debí decir de forma tan repentina. El preocuparse mucho por algo es una de las características malas de los INFJ. 😔
7:05 – EX Jefa Kikyo-San: Tranquilo Kokonoe. Sabes que con el Feng Shui se le quita lo nervioso.
7:06 – Kyu-Chan: Eso sí, pero tampoco olvidemos qué día es mañana.
7:06 – Shima-Chan: Si, su cumpleaños.
7:07 – Pero no solo eso…
7:07 – Kyu-Chan: Así es Ibuki-San. También es un aniversario luctuoso más para mis tíos Kyo-San y Himawari-San que en paz descansen.
7:08 – Jinba-San: Tranquilo, lo entiendo Kyu-Chan. Sabes que siempre estaremos contigo y con tu primo en todo momento.
7:08 – Kyu-Chan: Gracias cómo siempre Jinba-San, pero les quiero pedir un favor.
7:09 – Jinba-San: De nada chico.
7:09 – EX Jefa Kikyo-San: Lo que tu desees Kokonoe.
7:09 – Kyu-Chan: Mientras todos vayamos resolviendo el caso, quiero que mantengan tranquilo a Kai-Kun, ya que cómo él tiene un gran respeto al dojo, él se va a sentir desesperado por ayudar y a capturar al o a los culpables. Las personas INFJ son propensas a cambiar repentinamente su comportamiento si se estresan de más. Se que esto casi nunca le ha pasado a Kai-Kun (la última vez fue hace años, cuando Nakado-San aún le trataba su necrofobia), pero se los digo para prevenir algún problema. Cómo ya lo conocen muy bien, supongo que ya sabrán cómo lidiar con esto. No quiero que suceda algo que irrite a Kai-Kun, es especial con Kariya-San, ya qué tambien forma parte de la investigación, y ya saben cómo se comporta con Ibuki-San y Shima-San y cómo Kai-Kun los defiende.
7:11 – Shima-Chan: Entendido Kyu-Chan. Cómo tu digas, sabes que Josu-Chan y tú siempre contarán con nuestro apoyo. Nomás espero que Kariya no sea tan irritante esta vez.
7:12 – ¿Otra vez ese de Kariya? Bueno. Gracias por decírnoslo Kyu-Chan, haré lo que pueda para que Josu-Chan sea el mismo de siempre durante el caso. 😉
7:12 – Jinba-San: A la orden Kyu-Chan, cómo siempre, haciendo hasta lo imposible para ver felices a ustedes y a todos los de la policía. 🙂
7:12 – EX Jefa Kikyo-San: Perfecto, suerte en el caso muchachos, y mis mejores deseos para Josuke.
7:12 – Hamu-Chan: Lo mismo digo. Espero que Kai-Kun se encuentre bien.
7:12 – Kyu-Chan: Gracias amigos, los quiero. Cuento con ustedes. 😇
7:12 – Kyu-Chan ha habilitado a Josu-Chan de ver los mensajes de ahora en adelante.
*** HORA Y MEDIA ANTES (5:45 A.M.) ***
Eran alrededor de las 5:45 a.m. Kokonoe, quién estaba en su hora de descanso ya había regresado en la mansión Kokonoe. En su corta estadía en su hogar, fue a la cocina por una manzana, la lavó y comenzó a comerla, luego fue a la habitación de su primo-hermano. En cuanto iba a tocar la puerta, se escucha la alarma de su reloj comenzando a sonar, dentro de la habitación, se veía a un Josuke que comenzaba a dar un bostezo y despertaba lentamente para encender la lámpara luna tridimensional multicolores de su habitación y presionar el botón de apagado de su alarma. Mientras hacía eso, Kokonoe pensó:
“Primito, cómo me alegra que siempre despiertes con una cara alegre, pero no me gusta cuando te tengo que dar malas noticias, y cómo te he prometido nunca guardarte secretos, supongo que es mejor que te lo diga de una vez.”
Kokonoe toca la puerta.
- Kai-Kun. Buenos días. ¿Puedo entrar?
- ¿Yohi-Kun, eres tú? Buenos días. Pasa, recién estoy despertando. – al decir eso, Josuke apaga su lámpara y da dos aplausos para que las luces de su habitación se enciendan.
- Eso veo primito. – dice Kyu-Chan sonriendo mientras abría la puerta y entraba.
- ¿Y eso? ¿Terminaste un caso hace un rato? – al decir eso Kokonoe rápidamente quito su sonrisa y se puso serio con su primo-hermano.
- No, es mi hora de descanso, vine aquí porqué te tengo una muy mala noticia. – Josuke rápidamente puso una cara de preocupación
- ¿Mala noticia? ¿De qué se trata?
- ¿Recuerdas lo que dijiste hace años cuando te graduaste de K.O. Kenpo?
- ¿Qué en caso de que el Sensei, Setsuna o Tomoko-San se metieran en problemas y yo estuviese cerca, los podría ayudar?
- Si. Así es. ¿Y qué tiene que ver eso con la noticia?
- Es que… no sé cómo decírtelo sin preocuparte pero… anoche hubo un choque en la carretera a Yokohama, pero el auto que chocó, era… de Tomoko-San. – Josuke se sorprendió.
- ¿QUÉ? No es cierto, ¿verdad?
- No. – Kokonoe le muestra imágenes del caso que ya se comenzó a investigar acerca del choque. Josuke quedó impactado y puso cara de desesperación.
- ¿Y no está…?
- NO. Por fortuna no, ya está en el hospital de Yokohama en estado moderado. Pero hay algo que se descubrió hace un par de horas. – Josuke se tranquilizó un poco antes de que su primo-hermano continuara.
- ¿De qué se trata? Por favor dímelo.
- Que este choque… no fue accidental. Se trata de un intento de asesinato.
- No puede ser. ¿Tomoko-San siendo asesinada? – el teléfono de Kokonoe suena. Este contesta.
- Bueno… sobre el caso… entendido, voy para allá en 20 minutos, estoy en mi casa tomando un pequeño desayuno. Gracias, adiós.
- ¿Qué pasó?
- Tu maestro y Setsu-Kun ya están en el hospital, ya fueron informados de todo.
- ¿El Sensei y Setsuna? ¿Puedo ir? Me alistaré de inmediato, no te quitaré mucho tiempo.
- Sabía que me pedirías ir. Por eso dije que voy en 20 minutos. Bien, refréscate 5 minutos, luego báñate y te arreglas. Mientras haré tu desayuno y les diré a un empleado que riegue el invernadero, ya que no podrás hacerlo.
- Entendido.
- Te veo en la sala.
Josuke hizo todo lo que le dijo Kokonoe, tras terminar de bañarse y arreglarse para el trabajo, los dos primos Kokonoe salieron de la casa y subieron al auto de este último.
- ¿Traes tu mochila cómo siempre?
- Sí, no se me olvida nada. – dijo Josuke tras revisar bien su mochila.
- Perfecto, vamos. – mientras iban en el auto conducido por Kokonoe, ambos seguían conversando.
- Kai-Kun, entiendo tu interés por ayudar a tu Sensei y a Setsuna-Kun, pero, por favor, no quiero que te alteres.
- ¿A qué te refieres?
- A que te suceda algo similar a lo que tuviste hace años cuando Nakado-San te ayudaba con lo de tu necrofobia, antes de que descubrieras que tus recuerdos bonitos con mis tíos y tu Feng Shui son lo que necesitas para enfrentarlo y estar tranquilo.
- ¿Eh?
- Perdona por decírtelo tan de repente, pero sabes muy bien como mi papá y yo nos preocupamos mucho por ti, y de tus cualidades como persona INFJ.
- Pero Yohi-Kun, eso fue hace tiempo, actualmente he hecho todo lo posible para que pueda mantenerme relajado, y lo haré hoy para no sentirme presionado por lo de Tomoko-San. Tío Atsu-San y tú se preocupan demasiado por mí.
- Kai-Kun, es que desde que vives con nosotros tanto tú cómo yo somos prioridad de mí papá, es cierto que tú desde hace mucho que puedes tomar tus propias decisiones y decidir qué hacer con tu vida, pero mi papá y yo sabemos de los problemas que suele tener un INFJ cómo tu y por eso buscamos cuidarte.
- Lo dices cómo si no confiaras en mí.
- No Kai-Kun. Claro que confío en ti… Perdóname si te sentiste ofendido con lo que dije, primito. – decía Kokonoe bajando la cabeza tras detenerse en un semáforo en rojo.
- Tranquilo, no hay problema. Sabes que yo tambien a veces digo lo que pienso. – ambos se comenzaron a calmar.
- ¿Todo bien primito?
- Todo bien Yohi-Kun. Hagamos el gesto.
- KAHO-KOKONOE – los primos se hicieron el gesto familiar característico de los Kokonoe. Este último después encendió el reproductor con pantalla táctil del auto, navegó por las carpetas de música y entró a la carpeta “Primito”, y en ella había varias subcarpetas con nombres de grupos y artistas favoritos de su primo.
- Cómo quien sabe si te vea a tiempo para mañana, te concedo escuchar tu música en un Automix, ¿cuál quieres? Tenemos: Yonezu Kenshi, Fujii Kaze, BUMP OF CHICKEN, SEKAI NO OWARI, PORNOGRAFFITTI, HOME MADE Kazoku…
- Ketsumeishi. Hace mucho que no escucho la música de Ketsumeishi.
- Bueno. – el semáforo se puso en verde, y los primos siguieron su camino al hospital mientras escuchaban a uno de los grupos musicales favoritos de Josuke.
(Imagen de Álbum y pantalla de Lyrics)
Nanjuunen saki mo kimi wo tomodachi tte omotteru
Tsurai toki wa nandemo hanashite yo
Ii koto bakari ja nai kono saki no bokura no mainichi ni
Kore dake wa zutto ieru hontou arigatou
Tomo yo
Tomo yo ~ Kono Saki mo Zutto…
Ketsumeishi
Tomo yo ~ Kono Saki mo Zutto… – EP
1:17 ━━━━━━●────────────────────────── 5:15
- Hablando de estas escuchando a una de las bandas que les encantaba a mis tíos, ¿ya decidiste que les tocarás con tu guitarra mañana? – preguntaba Kokonoe con cara algo triste.
- Hace tres años toqué “Come Back Home” de HOME MADE Kazoku, hace dos, “Willowisp” de Yonezu Kenshi, el año pasado, “Rain” de SEKAI NO OWARI, ahora que estoy escuchando esto, estoy entre “Hero” de HOME MADE Kazoku y “Tsuki to Taiyou” de Ketsumeishi. Aunque pienso que la segunda es mejor opción.
- ¿Aquella canción de aquel drama de detectives “Doubles: Futari no Keiji” que hizo que finalmente decidieras estudiar para ser policía? Por un momento creí que elegirías “Masayume” de SEKAI NO OWARI, era una buena opción, y eso que el que lo canta no es Fukase, sino Nakajin. – dijo sonriente
- Ya toqué “Masayume” hace 4 meses luego de que Ibu-Kun y Shima-San recordarán nuevamente lo de Kuzumi la noche del 15-16 de octubre. – le respondió Josuke, Kokonoe puso una cara triste y de lamento.
- Oh, lo siento, lo había olvidado. A veces hasta me pregunto si los dos habrían muerto de no haber sido por mi influencia tras la recuperación de Jinba-San por lo que ocurrió en ese tiempo.
- No pensemos en eso Yohi-Kun, recuerda. Vivamos el presente.
- Tienes razón, pero tú también, haz lo posible por no maldecir tu cumpleaños por lo que pasó contigo y mis tíos.
- No es mi culpa. Ya sabes qué las pesadillas que tengo sobre sus muertes me alteran y me regresa de forma brevemente temporal mi necrofobia, hasta que utilizo mi Feng Shui y recuerdo las cosas lindas que viví con ellos.
- Entiendo, bueno, no es bueno hablar de cosas triste con una música alegre de fondo, vamos, si quieres desayunamos juntos en el hospital antes de que te vayas a la estación con los chicos.
- Es cierto. Haré lo que pueda para permanecer alegre el día de hoy y mañana. Gracias Yohi-Kun.
- De nada, Kai-Kun.
Tras todo esto, los primos llegaron al hospital de Yokohama. Kariya acompañada de Asakura Rin y otros investigadores de la primera Investigación estaban en la sala de espera, a lo que se acercó para poder hablar.
- Kariya-San, Asakura-San, perdonen la tardanza. ¿Dónde están los familiares?
- Kokonoe-Kun, están en la puerta de la…, un momento, ¿qué hace tu primo aquí? Buenos Días Josuke-Kun.
- Lo siento, pero traje a Kai-Kun ya qué el conoce bastante bien a la víctima y sus familiares, ya que el padre de esa familia es su maestro de Karate.
- Buenos días Kariya-San, Asakura-San. Es cierto, Konomaru-Sensei es mi maestro. Perdonen mi intromisión. – dijo Josuke bajando la cabeza.
- Buenos días Josuke. No sabía que el esposo de la víctima era maestro de artes marciales. – dijo Asakura con cara curiosa.
- Si, él fue mi maestro de Karate en el dojo K.O. Kenpo, entrené ahí hasta alcanzar el Dan 2 en Cinta Negra.
- Bueno, ya les dijimos a los familiares de la víctima lo que sucedió y están en la puerta de la habitación de la víctima.
- ¿Puedo ir a hablar con ellos? No les quitaré mucho tiempo.
- Esta bien Josuke-Kun, pero no tardes mucho. Todavía falta escuchar la declaración de la familia Shirotabi.
- Perfecto, muchas gracias.
*** HORA ACTUAL (6:55 A.M.) ***
Mientras tanto, ya eran casi las 7 a.m. y Kokonoe realizó aquel chat de LIME con sus ex compañeros. Por otra parte, Josuke fue a la recepción a preguntar por la habitación, tras recibir la respuesta, fue al lugar indicado y finalmente se encontró con su maestro y a Setsuna, sentados en un banco junto a la puerta de la habitación en el pasillo. Konomaru se volteó a ver y quedó un poco sorprendido al ver a Josuke.
- ¿Josuke? – dijo el Sensei.
- ¿Kai-Kun? – agregó Setsuna.
- Konomaru-Sensei, Setsuna. – Josuke se acercó a ellos, los dos se pararon y al acercarse a Josuke, los tres hicieron una reverencia entre Sensei-Alumno. Tras esto se hablaron.
- Kai-Kun. Qué bueno que viniste. – Setsuna abrazó a su amigo, Josuke le devolvió el abrazo. El Sensei dijo:
- Kai-Kun, cuanto tiempo, dos meses para ser exactos. ¿Qué estás haciendo aquí?
- Posiblemente mi trabajo Sensei. Yohi-Kun me dijo lo que sucedió con Tomoko-San. Lo siento mucho. Espero este bien y se recupere pronto.
- ¿Kokonoe-Kun está aquí? – preguntó Konomaru. Setsuna contestó.
- Perdón papá, lo había olvidado, pero Kokonoe-Kun es uno de los investigadores del caso.
- Lo que Setsu-Kun dijo Sensei. Digo “posiblemente” ya que en hora y media debo volver a Tokio e ir a la estación para hacer mi jornada con Jinba-San en MIU.
- Entonces tu primo nos ayudará. Gracias por tomarte la molestia de venir Kai-Kun.
- Sabe bien que yo nunca dejaré de estar agradecido y de tomarlo en cuenta a usted y a la familia después de todo lo que ha hecho por mí al enseñarme la defensa personal con el Kenpo gracias a la amistad de Yohi-Kun y Setsu-Kun.
- De nada Kai-Kun. Sobre lo de Tomoko, no puedo creer lo que le pasó cuando regresaba de ver a mi cuñada en Yokohama.
- Yo tampoco, pero me irrita saber que lo de mi mamá no fue un accidente. Juro que el que le haya hecho esto, se acordará muy bien con quienes se ha metido. – dijo Setsuna con su ceño un poco fruncido.
- ¡Setsuna! Contrólate, recuerda que el Kenpo no es para esto.
- Lo siento papá, me dejé llevar.
- No se preocupen, Yohi-Kun y los de la Primera Investigación harán todo lo que sea para capturar al culpable. Lástima que yo no pueda ayudar.
- Te equivocas Kai-Kun, acaban de informarme que los chicos y tú ayudarán en esto patrullando e investigando en las cercanías de Yokohama. – dijo Kokonoe acercándose.
- Yohi-Kun. ¿De verdad? ¿Jinba-San, Shima-San, Ibu-Kun y yo ayudaremos?
- Claro Kai-Kun, un superior acaba de informarlo.
- Kokonoe-Kun, tiempo sin verlo.
- Konomaru-San, buenos días. Cuanto tiempo sin verlo, supongo que Setsu-Kun ya le dijo de nuestro encuentro.
- Agradezco que tú y tu equipo nos vayan a ayudar, y más que hayas traído a Kai-Kun para animarnos un poco, y mejor al saber que él y sus compañeros de MIU nos van a ayudar.
- Sabía que lo traerías Yohi-Kun. – dijo Setsuna.
- Kai-Kun, se te terminó el tiempo. – dijo Kokonoe.
- Apenas estuve 3 minutos después de 10 que me tomó venir aquí.
- Órdenes son órdenes. Vamos. Desayunamos y luego te vas a la estación.
- Entendido, espero verlos más tarde Sensei, Setsu-Kun. – dijo Josuke.
- Lo mismo te digo a ti, uno de mis mejores alumnos. También a ti te vemos más tarde Kokonoe-Kun. – se despidió el Sensei.
- Adiós Kai-Kun, Yohi-Kun. – se despidió Setsuna también.
- Gracias, a ustedes tambien. – dijo Kokonoe. Los dos primos desayunaron en la cafetería
- Pues es cierto, los chicos y tú ayudarán en la investigación.
- Me alegra, no puedo quedarme de brazos cruzados sin ayudarte a ti ni a los demás.
- Pero lo malo, ya sabes… Kariya.
- No puede ser.
- Intenta estar tranquilo Kai-Kun.
- Algún día ya no podré seguir soportando que todavía este en contra de Shima-San por lo de su pasado con Kousaka-San, e Ibu-Kun por lo de Gama-San.
- Hay gente que no aprende y nunca cambiará su postura, pero tienes que aprender a soportarlo también, está bien que los defiendas, pero, contrólate. – mientras desayunaban, Josuke pidió un taxi por teléfono. Tras terminar, fueron a la entrada y se despidieron.
- Ya vino el taxi, ya me voy. Cualquier cosa me dices.
- Esta bien primito, ya les dije a los chicos que van a ayudar.
- Perfecto, así estaremos preparados, ¿algo más?
- No te enojes si te lo digo, pero, les pedí que te vigilen a toda costa.
- ¿Qué?
- Sabiendo tus rasgos negativos de persona INFJ les pedí que cuiden que no te irrites, en especial si se encuentran a Kariya-San.
- Yohi-Kun, ¿de verdad es necesario que hagas esto? – dijo Josuke con cara de indignación y preocupación.
- De hecho, también les mencioné tu explosión de ira y locura cuando Nakado-San te empezó a tratar.
- ¿Cómo les puedes decir eso? Además, eso pasó hace años. Bueno, entiendo tus intenciones, luego hablamos, te quiero, cuídate.
- Tu también primito, cuídate. – tras despedirse, Josuke se subió al taxi y pensó:
“Yohi-Kun, de verdad te preocupas mucho por mí, pero creo que tienes razón”
Tras terminar de pensar, Josuke sacó su celular, revisó sus contactos y llamó al número de Nakado. En UDI, Nakado estaba durmiendo, acostado boca arriba en la mesa de su oficina, y con un libro abierto sobre su cara. En eso comenzó a sonar su celular, el cual estaba en el sofá. Nakado comenzó a murmurar:
- MMMHHHMMHRRRRR… ¿Quién será a esta hora? Supongo que ni siquiera son las 8 y media aún. – Nakado revisó su celular y se dio cuenta al ver el nombre.
- ¡Es Kai-Kun! Si es él supongo que es importante. – Nakado contestó.
- Bueno… ¿Kai-Kun?
- Nakado-Senpai… Buenos días, y perdóneme si lo desperté con mi llamada, pero, hay algo que quiero preguntarle.
- No te preocupes, puedo tomarme el tiempo de sobra para desayunar antes de las 8 y media. ¿De qué se trata?
- Eh, vera… ¿Soy una persona errática? – al decir eso, Nakado quedó un poco estupefacto.
- ¿Qué? ¿Por qué me haces ese cuestionamiento?
- Verá, es un poco largo de explicar… Anoche Tomoko-San sufrió un choque y a través de Yohi-Kun y los de la Primera División, se investigó que no fue un accidente. Acompañé a Yohi-Kun al hospital para verla y hablar con el Sensei y Setsuna quienes están presentes ahí.
- ¿La esposa de tu maestro de Karate? ¿Tu primo forma parte del caso? ¿Y qué tiene que ver eso con lo que me preguntaste?
- Si, si, y a eso voy. Sucede que ya se confirmó que mis compañeros de MIU y yo ayudaremos investigar el caso, pero Yohi-Kun les mandó mensaje a mis espaldas diciéndoles que evitarán que me irrite por mi interés en ayudar en el caso, especialmente porqué Kariya-San formará parte de la investigación, y ya sabe lo que sucede cuando él se encuentra con Shima-San e Ibu-Kun, donde al final yo debo intervenir… Sucede… que Yohi-Kun teme que vuelva a hacer algo horrible cómo lo que hice cuando usted comenzó a tratarme mi necrofobia, todo por mis cualidades negativas de ser una persona INFJ.
- Lo que me faltaba. Si que tu primo le heredó lo sobreprotector a tu tío, sin ofender. Mira Kai-Kun, no eres una persona errática. Desde lo que te enseñé sobre usar tus recuerdos y la forma en la que lo mezclas con tu Feng Shui relajante, ya no has vuelto a hacer nada malo. La última vez que explotaste, por así decirlo, fue lo que ocurrió cuando comencé a tratarte, y eso debe quedar en el pasado. Confía en ti mismo Kai-Kun, no pienses en las cosas negativas de los INFJ, además, sabes muy bien que ese viejo decrepito nunca aprenderá, así que no insistas cuando los defiendas y dejas que las cosas fluyan cómo debe de ser. – le contestó Nakado a forma de regaño, pero lo hacía con la buena intención de devolverle la motivación a Josuke.
- Supongo que tiene razón Nakado-Senpai. Su forma de motivarme es ruda, pero perfecta para volver a la calma. – dijo Josuke bajando la cabeza, y comenzado a sonreír.
- Tranquilízate Kai-Kun, confía en ti mismo, recuerda hacerlo, por tu honor. – dijo Nakado, bajando la voz, y ahora sonriendo.
- Gracias Nakado-Senpai, bueno lo dejo. Cuídese, que tenga buen día.
- Lo mismo te digo Kai-Kun. Cualquier cosa no dudes en hablarme. Adiós – tras colgar la llamada, Josuke se comenzó a poner pensativo.
*** INICIA FLASHBACK (10 de septiembre de 2006) ***
- Te salieron bien las multiplicaciones Kai-Kun, ha sido un montón, cómo ordenaste tu cuarto antes de comenzar, creo que puedes salir a jugar un rato. – decía Josuke Himawari a un Kaito que en esos días, aún tenía 8 años.
- Esta bien mamá, ¿puedo ir al parque con Tofu?
- Bueno, pero con cuidado, recuerda que si ves malandros, es mejor que vuelvas a casa.
- Si mamá. – Kaito estaba hablando a su perro y abriendo la puerta de su casa, cuando se llevó un pequeño susto al ver de repente a una persona con traje formal un poco desaseado, era su papá, Kokonoe Kyomaru quien regresaba de su trabajo de la compañía de donde él es arquitecto.
- Ah, papá, volviste, me diste un susto.
- Kai-Kun, jajaja, mi campeón. – tomó a su hijo y lo cargó, Kyo se quitaba los zapatos.
- Himawari, he regresado.
- Mamá, papá volvió de su trabajo.
- Bienvenido amor. Estas un poco sucio.
- El polvo de la construcción no se deja de esparcir mucho con el viento. ¿Qué estás haciendo?
- Estoy por ordenar la ropa, ya que tuve que explicarle a Kaito cómo hacer multiplicaciones. Y ya iba a salir a jugar con el perro hasta que viniste. La próxima vez, si estás aquí en casa, tú lo auxilias si necesita ayuda.
- Yo hago lo de la ropa después amor. Kai-Kun, creo que después salimos juntos para compensarte. No quiero que salgas a jugar.
- ¿Pero por qué? Hice mi tarea y ordené mi cuarto.
- Es que hay visita, quiero que conozcan a mi amigo.
- ¿Qué? ¿Qué amigo? ¿Al que salvaste de que una viga le caiga encima?
- Si, es él.
- Kyo-Kun, ¿ya puedo entrar? – dice un Nakado Kei que vestía de una manera no muy formal, estaba esperando frente a la puerta.
- Pasa Kei-Kun.
- ¿Kei-Kun? Suena igual a cómo me dices, Kai-Kun, pero con “e” en vez de “a”.
- Si, así es. – Nakado entra a la casa, se quita los zapatos y se inclina. Tanto Himawari como Kaito quedaron sorprendidos al ver el especto no muy aceptable de Nakado. Hasta Tofu reaccionó a la defensiva gruñéndole.
- Tofu, cálmate, no es lo que crees. Himawari, Kai-Kun, les presento a mi amigo, Nakado Kei. Nakado, te presento a mi familia, mi esposa, Josuke Himawari, y mi hijo, Josuke Kaito, aunque de cariño le digo “Kai-Kun”. Ah, y también nuestra mascota, Tofu.
- Un gusto, Himawari, Kai-Kun. – Nakado se inclinó y bajo la cabeza.
- Un gusto, encantada de conocerlo. – dijo Himawari repitiendo la misma acción.
- Un placer, Nakado-San. – dijo Kaito inclinándose y estrechándole la mano, luego Tofu le lanzó un ladrido cómo bienvenida y en señal de gusto por conocerlo. Nakado tomó la mano de Kaito para darle un saludo. Tras esto, Kyo dijo:
- Bueno, supongo que aquí podremos comer tu pastel.
- Gracias Kyo, pero no debías mencionarlo.
- ¿Pastel? – pregunto Himawari.
- Hoy justamente es su cumpleaños, así que cómo regalo, lo traje aquí para que lo conozcan.
- ¿Cuántos años está cumpliendo?
- 30.
- ¿30 años? Entonces ya puedo dejar de decirle Senpai al de anterior edad mayor de papá y ahora a usted. De ahora en adelante lo llamaré “Nakado-Senpai”. ¿De acuerdo? – al momento de decir eso, todos se sorprendieron, más Nakado quien se ruborizó.
- ¿Kai-Kun? No faltes el respeto. – decía Kyo, Kaito se entristeció, pero Nakado dijo:
- Tranquilo Kyo, déjalo ser, es un niño, claro, puedes llamarme así, suena honroso.
- Lo siento Kei-Kun, lo que sucede es que mi hijo les llega a decir Senpai a los amigos míos o de mi esposa de mayor edad.
- ¿Mayor edad? O sea, que yo cumpliendo 30 soy el mayor de todos tus amigos.
- Básicamente, pero no te ofendas, es algo que de familia se ha heredado, cómo te tengo dicho, yo vengo de una familia adinerada. Aunque no tiene mucho sentido, Himawari tiene 30 y yo tengo 31.
- Kyo. ¿Debías decirle mi edad? – decía Himawari mientras comenzaba a servir el pastel.
- Lo siento amor, y mi hijo tiene 8 años.
Todos ya comenzaban a comer del pastel, pero de repente Nakado dijo:
- Joven, Joven, despierte joven.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- ¡JOVEN, DESPIERTE! – en realidad, eso era el grito del taxista hacía Josuke. Este último reaccionó de inmediato.
- Oh, perdone, disculpe. Es que estaba teniendo algo de nostalgia.
- Si, se ve que soñabas despierto. Cómo sea, ya llegamos, Departamento metropolitano de la policía de Tokio. Son 500 yenes.
- Si, aquí tiene, gracias. – dijo Josuke mientras pagaba el taxi y luego se bajaba para entrar a la estación. Revisaba la hora en su reloj y pensaba:
“8:10 a.m. Tengo tiempo.”
Sacó un mini pizarrón blanco de su mochila, y con un marcador escribió lo siguiente. “FAVOR DE NO MOLESTAR, EN UN MOMENTO LES ABRO”. Al llegar a la oficina, Kana lo recibía:
- Kai-Kun, buenos días, ya nos informaron lo que sucedió anoche. Espero que la señora Shirotabi-San se encuentre bien.
- Si, no te preocupes, cómo vamos a investigar el caso, necesito atraer buena fortuna para el caso. Si los chicos vienen, por favor les explicas.
- Esta bien Kai-Kun.
Kyu-Chan nos dijo que cuidáramos bien de Josu-Chan y evitáramos cualquier cosa que pudiese irritarlo, pero parece que ya estaba irritado cuando llegamos a la estación. Para comenzar, la puerta estaba cerrada con llave y había un letrero que decía que no molestemos y esperáramos a que nos abra. Al entrar, no podíamos usar el comedor, ya que puso un altar (?) en la mesa y no podíamos tocarlo hasta que se terminara el caso. Para ser sinceros, jamás había visto ese comportamiento raro en Josu-Chan. Por fortuna, ya estaba tranquilo y cómo siempre antes de ir a la carretera de Yokohama en donde ocurrió el accidente.
Josuke colgó en la manija de la puerta por fuera el pizarrón con el letrero, y cerró con llave al entrar. Tras esto, acomodó su mochila en la mesa en donde siempre lo pone, sacó una ropa de color Rojo-Naranja-Amarillo tapizado por abajo con flamas con una silueta de un dragón y una serpiente de un color rojo ligeramente opaco en la espalda, era su Gi de Karate, y con él, también sacaba su característica cinta negra. Josuke entró al baño, se quitó su ropa y se puso el Gi, la cinta negra, y en la frente se amarró una banda de color rojo que tenía en la parte de en medio el símbolo de K.O. Kenpo (un mitad dragón, mitad serpiente que daban la apariencia de un rayo a lo lejos), la cual le quedaba muy bien con su peinado de “púas” paradas. Después sacó varias cosas de su mochila y las puso en la mesa del comedor. Eran varias velas, veladoras, varas de incienso, adornos con detalles floreados, un Ying-Yang del tamaño de un plato, y un mini tambor con su baqueta. Luego acomodó todo hasta hacer una especie de altar, encendió las velas y veladoras con las varas, puso el mini tambor y la baqueta en el suelo y posteriormente Josuke se inclinó en posición de meditación, cerró los ojos y respiro profundamente. En su mano izquierda tenía una de las varas de incienso y en la derecha, la baqueta, con la que suavemente comenzaba a tocar el mini tambor en señal de comenzar un ritual Junto a él tambien había un vaso con te de albahaca preparado que él bebía por ratos.
Mientras Josuke hacía el ritual, el resto de la unidad 4 llegó, y pusieron cara de curiosidad al ver la puerta cerrada con el letrero puesto.
“FAVOR DE NO MOLESTAR, EN UN MOMENTO LES ABRO”
- ¿Qué significa esto? – dice Shima.
- Creo que Kyu-Chan decía la verdad. – decía Ibuki
- ¿Eres su hermano jurado y no sabes todo de él? Qué patético.
- Aunque yo sea su hermano jurado no debo meterme en su vida privada, Shima-Chan.
- No peleen muchachos. Recuerden que no debemos hacer nada que lo pueda alterar. Pobre de nuestro Josuke. De verdad le importa el dojo en donde estudió. – dice Jinba un poco melancólico.
- Oh, muchachos, buenos días. Mejor esperen a que termine, a veces esto puede ir para largo, y lo digo por experiencia. – dice Kana.
- ¿Cómo que por experiencia? ¿No es la primera vez que hace esto? – pregunta Shima.
- Sucede que cuando Kai-Kun me salvó la vida antes de que empezáramos a llevarnos bien, el hizo este ritual para desear que me recupere, ya que recibí una herida en el brazo por la bala. Si Kai-Kun no me hubiese salvado, la bala me habría dado en el corazón y… yo habría muerto.
- Oh, lo siento Futaba-Chan.
- No se preocupe Shima-San, las otras dos veces que lo hizo fue cuando nuestros ex compañeros de Fukuoka salieron malheridos de una pelea y cuando uno cayó en un pozo, y ahí tardó un poco más. Por lo que veo en sus caras, es la primera vez que Kai-Kun hace esto aquí en MIU.
- No lo entiendo, ¿Por qué no me hizo un ritual a mí cuando casi muero por el linchamiento en octubre? – contesta Ibuki.
- ¡IBUKI! – reprendieron Shima y Jinba.
- Es que el ritual depende de la gravedad del asunto, cómo tu despertaste pocas horas después de ingresar al hospital, pues no fue necesario que se hiciera el ritual. En Fukuoka, me lo hizo para que la herida de mi brazo no haya sido tan grave, y a los demás, fue porqué ellos no despertaban tras muchas horas, y el del pozo por poco queda en coma. Supongo que lo está haciendo porqué Tomoko-San no ha despertado.
- Bueno, eso explica todo. – dice Ibuki.
- No te preocupes Ibuki-San. Así siempre ha sido Kai-Kun. Solo que me preocupa que su primo se preocupa demasiado por él.
- Ah si, Kyu-Chan justo nos habló en el chat para decirnos que no lo alteráramos. – decía Jinba
- Sinceramente, yo nunca he visto a Kai-Kun alterado. Tengo entendido que la última vez fue…
- Ya lo sabemos Futaba-Chan. Cuando Nakado le atendía su necrofobia. – decía Shima interrumpiéndola.
- Efectivamente Shima-San, pero la próxima vez, espere a que termine de hablar.
Se abre el seguro de la puerta, la mano de Josuke sale y quita el letrero, y hace un pulgar arriba, indicando que Ibuki, Shima y Jinba ya podían entrar.
- Los dejo muchachos. Espero que todo salga bien hoy. Buen trabajo.
- Gracias Kana-Chan. Buen trabajo. – dijeron los demás.
Entraron y quedaron más curiosos de lo que ya estaban cuando vieron a Josuke con el Gi puesto y el altar en la mesa del comedor.
- Hola equipo, buenos días, lamento la demora. – dijo Josuke
- Buenos días Josu-Chan. – decían los demás. Jinba continuó:
- Hace mucho que no te veíamos con tu Gi puesto.
- Ah, eso, ahorita me cambio, es que forma parte del ritual.
- Josu-Chan, todo bien, te veo un poco preocupado. – dice Ibuki.
- Tu intuición nunca falla conmigo Ibu-Kun, claro que lo estoy, por Tomoko-San. Hice el ritual para que despierte y se recupere pronto.
- Tranquilo, se recuperará, y atraparemos a quien haya hecho esto.
- ¿Tenías que usar la mesa del comedor para poner este altar? – dice Shima.
- Es que en los últimas semanas apenas nos ha dado tiempo para comer en la mesa del Minibar.
- Es cierto. Pero, ¿se va a quedar aquí el altar?
- Si, lo dejaré así hasta que terminemos este caso. Disculpe la molestia.
- Sobre lo del chat… – comenzaba a hablar Jinba.
- Por favor Jinba-San, Ibu-Kun, Shima-San. No hagan mucho caso de lo que Yohi-Kun dijo. Gracias a mi Feng Shui no he vuelto a alterarme para nada desde hace años. Síganme tratando igual, pero de todas formas, intervengan solo cuando parezca que lo necesite, ¿sí?
- Pero…
- De todas formas, viniendo hacía aquí llamé a Nakado-Senpai para tener un poco de tranquilidad. A él puedo recurrir si comienzo a sentirme así.
- Oh, bueno, está bien. Si te sientes mejor con Nakado-San y el ritual, estas en tu derecho. No te interrumpimos. – dice Jinba.
- Gracias familia. Los quiero. – dice Josuke de la forma alegre y entusiasmada que Josuke siempre mostraba, sin preocupaciones e/o irritabilidad. Tras cambiarse nuevamente a su ropa de siempre, con sus clásicos tenis para caminar, pantalón de mezclilla, un rarísimo cinturón de color verde, y una playera con algo otaku estampado en ella metida en el pantalón con su clásico suéter de rombos, que esta vez era de color rojo claro y amarillo fuerte, se preparó para ya comenzar una nueva jornada de trabajo. Una vez juntos los cuatro, chocaron puños, y mientras los tenían juntos decían.
- Que la investigación de este caso tenga buenos resultados, y que podamos atrapar al causante de ese choque. ¡CLARO QUE PODEMOS HACERLO! ¡MIU 4 UNIDA! – dice Jinba.
- ¡CIERTO! ¡MIU 4 UNIDA! – dijeron Ibuki, Shima y Josuke con una sonrisa llena de determinación, o no tanto en el caso de Shima. Tras esto, cada pareja fue a sus respectivos coches convencionales y condujeron de camino a la carretera a Yokohama.
- Josuke, dime algo, ¿Ya preparaste tu canción para mamá y papá mañana?
- Ya, aunque no podré tocarla cómo siempre ya que es la primera vez que mi cumpleaños cae durante un patrullaje, y eso que no traje mi guitarra Jinba-San.
- ¿Siempre les has tocado cuando los vas a ver en el cementerio?
- A decir verdad, sí. Desde los 16 años, cuando Yohi-Kun me enseñó en mis días de secundaria.
- Técnicamente aquí todos tocamos guitarra, Shima tiene un talento natural, Ibuki tiene su estilo, aunque pienso que a él se le da más el bajo, yo a veces toco para conservar la paz con mi esposa y Mio, y Kyu-Chan a veces toca contigo. En un futuro show de talentos de la policía deberíamos tocar un número los 5 juntos. – ambos comenzaron a reír.
- Jajajajaja, sería perfecto Jinba-San. Pero de verdad me sentiré un poco extraño de no poder tocarles cómo siempre lo hago. – dice Josuke mientras comenzaba a poner la Magatama de su colgante en sus manos.
- Oh, chico…
- Y pensar que mamá y papá me dieron esta Magatama horas antes de esa tragedia.
- No te preocupes, al menos, que el gran jefe y Kyu-Chan hayan cuidado de ti y de tu perro cuando ocurrió todo, es seña de que él es un gran ser humano.
- Me alegra que Tofu no haya venido con nosotros en ese viaje, no hubiese soportado si él también hubiese sufrido en el accidente. Al menos Tofu siguió conmigo hasta en 2015, teniendo 11 años de vida, y yo teniendo 17 en ese tiempo, muriendo de forma natural.
- Que hermoso Josuke. Siempre recuerdas con amor a aquellos que siempre te han apoyado.
- Y a ustedes también Jinba-San. No por nada al igual que con usted, también aprecio mucho a Shima-San y a Ibu-Kun.
Tras llegar a ese lugar comenzamos a investigar el caso, el auto chocado y algunas pistas que había. Al principio todo estaba bien, pero Kariya cómo siempre, comenzó a intimidarnos, y por poco hace que Josu-Chan deje de estar tranquilo. A eso también le agregamos que al parecer, sentimos cómo si alguien, posiblemente un sospechoso, nos estuviese siguiendo desde las sombras, cosa que resultó ser verdad, ya que descubrimos una cámara oculta con un rasgo muy peculiar que solo Josu-Chan reconocería.
Algunos oficiales de policía autorizados tenían la zona acordonada y la estaban vigilando. Cuando toda la unidad 4 llegó, comenzaron a investigar las evidencias y las pistas que el choque había dejado.
- Unidad MIU 4, ¿cierto?, pueden pasar. La zona ha estado acordonada desde que la ambulancia llegó por la víctima. – les dijo un oficial que estaba a cargo.
- Si, así es. Muchas gracias. – dijo Shima. Una vez se acercaron al auto, comenzaron a investigar por dentro y los alrededores. Obviamente, Josuke no podía contener su curiosidad de investigar toda cosa que fuese relevante, por lo que este también llegó a meterse al vehículo, cosa que, pese a no ser tan relevante, llamó la atención de sus compañeros.
- ¡Josuke! ¿Qué estás haciendo? – le preguntó Jinba.
- Nada Jinba-San, solo viendo si hubo alguna evidencia que se haya extraviado dentro del coche.
- Si no fueses parte de la policía, eso sería un allanamiento de morada de tu parte. – le dice Shima.
- Josu-Chan, ¿estás seguro de que no necesitas que intervengamos con tu problema?
- No Ibu-Kun, ya les dije que estoy bien. Además, ustedes me conocen, saben que soy muy curioso en los casos, cosa que beneficia mi “Memoria fotográfica”.
- Eso es cierto, pero es la primera vez que haces esto de meterte en un auto chocado.
- ¡Encontré algo! – Josuke tomó el objeto con sus guantes y al verlo, nuevamente se sintió nostálgico. El objeto era una foto a medio quemar de Tomoko, Konomaru y Setsuna, con este último siendo un niño, lo que indicaba que la foto era de hace años. Estaban juntos para una no tan perfecta foto familiar, ya que Setsuna vestía un Gi de karate algo sucio, el cual tenía una cinta negra, mientras que tanto el papá cómo la mamá, estaban bien vestidos.
“Estoy seguro de que esta foto es de cuando Setsuna ya iba a torneos. Todavía recuerdo cuando Setsuna me dijo que desde muy chico el Sensei lo comenzó a entrenar. Le calculo 9 o 10 años en esta imagen.”
*** INICIA FLASHBACK (Primeros días de Josuke en K.O. Kenpo, 2011) ***
- Lo estás haciendo muy bien Kaito, pero espera tambien a que yo te enseñe por completo la técnica. No lo aprenderás por completo únicamente viéndolo.
- Si, Sensei, lo siento, solo me estoy dando una idea de cómo aprenderla antes de que usted me la enseñe.
- Hazle caso a mi papá Kai-Kun. Ya te dije que aunque yo sea su hijo, no es benévolo con nadie ni conmigo cuando enseña.
- Dijiste algo Setsuna.
- No, nada papá, digo, Sensei.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
Josuke ya llevaba tranquilamente la foto hasta que…
“No puede ser. ¿De verdad no hay un caso en el que no venga a intimidar?”
Kariya y Asakura habían llegado al lugar y, cómo era de esperarse, el primero nuevamente molestaba a Ibuki y Shima.
- Asakura. No entiendo cómo pudiste confiar en estos dos en el caso de los asesinatos múltiples. Aunque el caso si se haya podido resolver, no olvides que él es un “Asesino de Compañeros”, y el otro es propenso a llegar a matar gente en cualquier momento. A decir verdad, la unidad 401 es la única unidad de la MIU 4 que debería existir.
- Entiendo su odio hacía ellos, señor. Pero le recuerdo que gracias a ellos hemos logrado una variedad de casos, y hasta el día de hoy, Kokonoe-Kun confía en ellos. – decía Asakura a la defensiva. Josuke se acercó y dijo:
- Estoy de acuerdo con Asakura-San, Kariya-San. Disculpe, pero hoy no estoy de humor para discutir cómo siempre sobre Ibu-Kun y Shima-San.
- Ah, sí, mañana es tu cumpleaños, perdona, pero hasta el día de hoy me duele que hayas hecho un juramento con este… “Síndrome de Peter Pan” hecho ser humano.
- ¿Cómo se atreve? – comenzaba a reaccionar Ibuki, Shima lo calmó.
- ¡IBUKI! ¡Cálmate! Nos despedirán de verdad si le haces algo. Recuerda que él es uno de nuestros superiores.
- ¡Ibu-Kun! ¿Ya ve lo que usted provoca Kariya-San?
- ¡Chico! Kariya-San, por favor, deje su Bullying hacía mis compañeros de la unidad 404. Hoy mi compañero no se siente del todo bien anímicamente. – decía Jinba acercándose al lugar de la discusión. Un minuto después, todo se calmó entre todos.
- Josuke, tranquilízate. Todo estará bien, espero que Kariya se calme con lo que le dije.
- ¿Esto ocurre todo el tiempo con Ibuki y Shima? – preguntaba Asakura.
- Lastimosamente sí. – a veces me preguntó si de verdad toda la vida tendré que aguantarlo.
- Relax chico, sabes que de por sí hay gente que le toma muchísimos años aprender de sus errores.
- Entendido Jinba-San. Y gracias por defender a Ibu-Kun y Shima-San por mí Asakura-San.
- De nada. Gracias a ti y a tu primo que han estado con ellos y los conocen muy bien, puedo entender que a pesar del pasado, lo que importa es la intención del policía y el presente. – le dijo Asakura. Josuke sonrío mientras nuevamente se ponía nostálgico.
*** INICIA FLASHBACK (18 de diciembre de 2021) ***
Eran las 9 a.m. y Kokonoe ya había terminado de investigar un caso de violación en la Primera División, se sentía cansado, pero a pesar de todo, ya tenía el resto del día libre, y no precisamente por lo del caso. Sus compañeros y superiores le deseaban feliz cumpleaños mientras se iba del cuartel de Tokio. Al regresar a su casa, varios empleados también lo felicitaban. Tras llegar a la cocina, se encontró una agradable sorpresa que lo hizo sentir melancólico y nostálgico, pero sin borrar aquella determinada sonrisa de su rostro. Eran su padre, el gran jefe Kokonoe Atsuhito y Josuke con un desayuno y un pastel con un 26 en velas hecho con la intención de festejarlo.
- ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! – decían su padre y su primo con alegría.
- Oh. Papá, Kai-Kun. ¡Qué bonita sorpresa! Con qué por eso me dieron el resto del día libre, ¿cierto?
- Claro hijo. Quiero pasar el día con mi niño y el niño de mi hermano.
- Jejejejeje. Gracias Papá, gracias primito. Los quiero. – Tras decir eso, dio un hermoso abrazo de grupo a su papá y a Josuke juntos. Tras terminar de desayunar, se vistieron de forma casual para ir a pasar el día en un campo alejado de la ciudad, con el propósito de olvidar su vida cotidiana aunque por algunas horas. Kokonoe estaba vestido de una forma bastante diferente a lo de siempre. En vez de un traje formal, con chaleco y botas, llevaba una playera gris, debajo de una camisa de cuadros de manga corta y sin abrochar, pantalón de mezclilla y sandalias.
- Hace muchos años que no te veía así hijo. – dijo Atsuhito al ver la forma en la que se vistió su hijo. El gran jefe estaba vestido de la forma en la que él se viste para ir a jugar golf.
- Que bonitos recuerdos de secundaria me comienzan a venir Yohi-Kun. – mencionaba Josuke quien vestía una de sus típicas playeras, la cual estaba metida en un Short grueso que llegaba a las rodillas y también sandalias.
- Bueno, tampoco tenía que dejar abandonadas estas ropas. – dice Kyu-Chan sonriendo.
Durante el resto del día, la pasaron muy bien en el campo, almorzando y contemplando el paisaje entre el señor, el hijo y su sobrino. Llegó a haber momentos en los que los dos muchachos jugaban cómo si fuesen niños. Ya cuando se retiraban del campo, Josuke se había quedado dormido, por lo que Kyu-Chan lo cargaba por la espalda hasta llevarlo de vuelta al auto y acostarlo en el asiento trasero. Mientras volvían a la ciudad, padre e hijo se hablaban.
- Papá. Me alegra que a pesar de que tengamos mucho trabajo, o no mucho en el caso de Kai-Kun, siempre sepas cómo invertir el tiempo para dedicar una parte al trabajo, y la otra parte a Kai-Kun y a mí.
- Hijo, es cierto que por nuestras posiciones en el trabajo, ya no nos veamos seguido, pero tampoco quiero que nos dejemos de ver cómo familia. Por eso los traje aquí, para olvidarnos un poco de todo y pasar tu cumpleaños cómo en los viejos tiempos antes de que muriera tu madre.
- Mamá, cómo la extraño. Pero también me alegra que no dejes de lado a Kai-Kun.
- Kai-Kun es mi sobrino, y obviamente es de la familia. Tu tío Kyo aun estando en el cielo con tu tía Himawari jamás me perdonaría que haga a un lado a tu primo. Él también es parte de esta familia, a pesar de todo. Pese a tener el apellido de tu tía Himawari, la sangre Kokonoe corre por sus venas, y eso lo hace parte de la dinastía Kokonoe.
- Es… cierto. Me alegra… ser… parte… de esta… hermosa… familia. – decía Josuke quien estaba despertando.
- ¿Kai-Kun, escuchaste todo lo que dijimos?
- Perdón… si fui… un chismoso… tío Atsu-San.
- No te disculpes primito. Eres parte de la familia, así que también eres parte de esta conversación.
- Lo que tu primo dijo.
- Gracias tío… Gracias Yohi-Kun… Mamá… Papá… Si tan solo… estuvieran… aquí.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
Josuke daba las evidencias y anotaba las pistas encontradas, pero se percató de que en uno de los árboles cercanos a la zona de impacto, había una marca muy peculiar, la marca era de una criatura mitad dragón por la cabeza y mitad serpiente por la cola. ¡Era el símbolo de K.O. Kenpo! Y junto a él, había una escritura que decía la palabra. ¡TÚ!
- ¿Pero qué…? ¡Oigan, encontré algo! – se pregunta Josuke mientras se acercaba a ese árbol.
Jinba, Ibuki, Shima y Asakura llegaron al lugar y esta última preguntó:
- ¿Qué encontraste?
- En este árbol, esta marca es el símbolo de mi dojo, pero también esta este escrito que solamente dice “¡TÚ!” – decía Josuke mientras sacaba de su mochila su banda con el mismo símbolo para mostrarlo como prueba.
- Si. El símbolo de tu banda y de ese árbol es idéntico. – dice Jinba.
- Esto podría significar que alguien tiene rivalidad, o tal vez, una cuenta pendiente con tu maestro, o con tu dojo en general.
- Josu-Chan, creo que tienes que hablar con tu maestro de esto. El que hizo esto, va a estar en serios problemas.
- Tal vez alguien de muchos años. Por la pandemia del COVID-19, no hubo torneos de dojos en estos últimos dos años. El Sensei, Setsuna y varios alumnos, incluido yo, hemos tenido experiencia al enfrentar maestros o alumnos corruptos de dojos rivales. Pero es la primera vez que alguien ataca a nuestro dojo haciéndole algo a Tomoko-San.
- ¿Eso que veo en la mitad del símbolo es lo que creo qué es? – pregunta Shima acercándose al árbol. Se puso sus guantes y tomó con cuidado lo que señaló en aquel árbol. Era una cámara oculta.
- ¡Vaya, no lo había notado! ¿Pero por qué habría una cámara oculta también? – dice Josuke aún sorprendido.
- Hay que llevar esa cosa al cuartel e investigarla para ver que hay. Qué bueno que trajimos la furgoneta. Ahí podremos investigarla. – menciona Asakura. Tras llegar a la furgoneta un técnico llegó a investigar todo.
En algún lugar en las afueras de Yokohama, había una fábrica semiabandonada, en donde un joven de cara fresca y temerosa con una computadora en manos iba en una sala.
- Kinashi-San – dice el joven, de nombre Miura Ryoji.
- ¿Qué sucede Ryoji-Kun? – dice Kinashi Kyoshi, un joven con una cara de aspecto violento, con una cicatriz en su mejilla derecha, y con una pistola en su mano izquierda.
- Sucedió, alguien descubrió la cámara. Y si, el “Dragoncito” esta entre ellos.
- ¡¿QUÉ COSA?! – grita Kinashi levantándose de su asiento de una forma exaltada y apuntando con su pistola a Miura, quién se asustó al instante y soltó su computadora, la cual cayó al suelo.
- ¡Qué ya quitaron la cámara oculta que pusiste en el árbol cerca de ese choque! ¡No me dispares, por favor!
- ¡Tranquilo! Solo practicaba cómo apuntar. Bueno, la segunda fase de mi plan contra Shirotabi y su “alumno estrella” ya comenzó. Muéstrame las grabaciones. – Miura toma la computadora y le muestra a Kinashi lo último que se grabó antes de que la cámara fuese retirada del árbol.
- Así que picaste el anzuelo con lo que le hice a la esposa de ese malnacido, “Dragoncito”. Ese “Dragoncito” de nombre Josuke Kaito. MMMHHH. Dime Miura, ¿ese vejestorio que está ahí es su compañero de unidad?
- Si, por lo que investigué su nombre es Jinba Kohei, el “Dragoncito” trabaja con él en la unidad MIU401 como sucesor de su primo, ese chico de apellido Kokonoe.
- Perfecto. Y aquí tenemos a los que junto con Kokonoe hace dos años detuvieron a la única persona que me daba Donas EP de buenísima calidad. Ese del lunar debe ser Shima Kazumi, se ve qué este tipo es muy serio con su trabajo, y, jajajajajajaja.
- ¿Qué le parece gracioso?
- Ese imbécil con ropa deportiva y gafas, eh, ¿cómo se llamaba?, ah si, Ibuki Ai. ¿A quién cree que engaña?, así parece vagabundo. Si no me equivoco, este es él baboso con el que Josuke hizo juramento de sangre para ser hermanos. Mas tonto no pudo ser este muchachito. Aunque, aún me sorprende que ellos dos hayan podido acabar con Kuzumi. Ay, cómo lo extraño.
- ¿Por qué se quiere vengar de ese chico?
- Por su culpa me expulsaron de K.O. Kenpo. Espero y le guste el mensaje que le mandé al inicio de la grabación. Y el regalito de cumpleaños que le tengo preparado para mañana.
Y aquí ya comienzo a narrar lo feo. Tras investigar el video, se verificó que efectivamente esto se trataba de una venganza hacía el dojo, o más bien, hacía Josu-Chan. Josu-Chan se preguntaba quién le tendría tanto rencor para querer vengarse de él, y por qué metió a Tomoko-San haciendo que esta sufriera el choque. Esto lo hizo enojar, ya que no toleraba que alguien usara a un inocente para una venganza. Tras esto, se investigó más a fondo el video, y para corroborar cosas sobre quién sería el sospechoso del video, tuvimos que entrevistar de nuevo a los familiares de la víctima. Josu-Chan se comenzó a sentir culpable por lo ocurrido con Tomoko-San en el choque. Debo mencionar que por primera vez, fuimos a K.O. Kenpo. El dojo en dónde Josu-Chan se formó en Karate era un lugar espectacular. Era espacioso, amplío, con varias zonas para entrenar, y lo mejor de todo, está cerca de la playa de Odaiba. Y fue un placer… digo, honor conocer a su maestro, Shirotabi Konomaru y a su hijo, Shirotabi Setsuna, el cual por obvias razones es amigo y rival de Josu-Chan y también amigo de Kyu-Chan.
De regreso a la escena del choque, en la furgoneta se había desencriptado el video. Y ya se comenzaba a ver lo que contenía este.
- Bien aquí comienza la grabación, hay una persona enmascarada en frente y creo que dice algo al principio. Veamos bien lo que dice. – menciona el técnico de la furgoneta. Todos observan el video y se escuchaba lo siguiente:
“¿Ya estas grabando?”
“Si, ya puede hablar”
“¡HOOOOLAAAA! Si están viendo este video, ¡Felicidades! Han encontrado esta mismísima cámara oculta justo en el lugar donde quería. Bien, por donde comienzo, pues en parte no quiero hablar con toda la policía en general. Yo solo quiero hablar con uno al que tengo curiosidad de ver desde hace no muchos años. Su apodo que tenía cuando lo vi por última vez, “Dragoncito”, y su nombre, Josuke Kaito, alias “Kai-Kun” …”
- ¿Cómo? ¿Yo? – se dijo Josuke. Todos lo voltearon a ver en esta parte.
“… Bien, pues, yo solo vengo a pedirte una revancha que me debes desde hace mucho tiempo. Ven a pelear conmigo, TU SOLO, a la medianoche en la fábrica que se encuentra en las afueras de Yokohama con tu Gi de K.O. Kenpo puesto. Y si no vienes, habrá consecuencias de las que te arrepentirás. Y para que veas que no es broma…”
El enmascarado se aleja del enfoque de la cámara, para que después de unos segundos, se vea el auto conducido por Shirotabi Tomoko sufrir aquel choque. Josuke no podía creer lo que estaba viendo.
“… JAJAJAJAJAJAJAJAJA. Te espero para que finalmente acabe contigo. Y una cosa más. Escuché que pasado mañana, el 22, es tu cumpleaños. Tu derrota será un buen regalo… ¡PARA MÍ! JAJAJAJAJA. Adiós”
El enmascarado desapareció. Tras terminar de ver la parte importante del video, Josuke no podía creer lo que vio. Su tranquilidad ya se había ido por completo, y sus puños estaban cerrados de una forma bastante amenazante.
- ¿Quién? ¿Quién fue? ¿QUIÉN FUE ESE? ¡¡¡¿¿¿QUIÉN FUE ESE MALDITO MONSTRUO QUE HIZO ESTO, QUÉ ES LO QUE QUIERE CONMIGO REALMENTE, Y POR QUÉ TENÍA QUE METER A TOMOKO-SAN???!!!
- ¡JOSU-CHAN!
- Perdonen, pero… es que ¡me empieza a hervir la sangre, DE VER TODO ESTO!
- Habrá que examinar bien este video, y verificar de donde salió esta cámara. Pienso que sí podremos dar con el culpable. – dice el interno.
- Cierto. Pero el criminal le está pidiendo a Josuke que vaya a la fábrica que no está lejos de aquí. Sin embargo, no estoy de acuerdo con lo del video, ya que lo de la fábrica podría ser una trampa. – dice Shima
- Es cierto que esto podría ser una trampa, pero también ese malvado podría hacerles daño a ustedes, ¡o hasta al Sensei o a Setsuna si no voy! Pienso que para estos casos hay que formar una estrategia. – le responde Josuke
- Habría que ser sigilosos si queremos evitar que nos descubran, ya que el criminal le está pidiendo a Kai-Kun que vaya solo, y por lo visto en el video, tiene un cómplice que lo está ayudando con todo esto. – dice Jinba.
- No sabe con quién se está metiendo este chico. Aunque Josu-Chan vaya solo, el perderá. – dice Ibuki sin dejar de mostrar su lado optimista.
- Gracias Ibu-Kun, pero recuerda que no debemos bajar la guardia. Pienso que para poder saber quién es este malhechor, debo ir a recobrar algunos viejos recuerdos con el maestro.
- ¿Qué, a que te refieres? – pregunta Jinba.
- Solo mi maestro conocía muy bien, demasiado bien a todos y a cada uno de sus alumnos, sin excepción, y yo soy uno de ellos. Habrá que preguntarle a Yohi-Kun si ya salieron del hospital. Y si es así, prepárense amigos. Prepárense para ver el lugar en donde todo comenzó, en dónde comencé a valerme por mí mismo. – se dijo Josuke con una cara seria y determinada, decidido a darlo todo por las personas que lo rodean.
Mas tarde, toda la unidad 4, siendo guiados por Josuke, fueron cerca de la playa de Odaiba.
- ¿Josuke, ya casi llegamos? Sabes que no podemos salirnos de la ciudad. Cambio. – decía Shima en la radio mientras Ibuki conducía el auto 404.
- Shima-Chan, él sabe lo que hace. ¡Qué emoción, vamos a conocer a su maestro!
- Si empiezas con tus niñerías vas a lograr que te noqueen de un golpe. Y ni creas que nos vamos a hacer responsables de lo que te pase.
- No se desespere Shima-San. Cambio. – decía Josuke en la radio mientras Jinba conducía el auto 401.
- No sabía que había un dojo de Karate cerca de la playa. Si que entrenaste en un muy buen lugar Josu-Chan.
- Así es Jinba-San, la tranquilidad era lo principal en el dojo. – le contestaba Josuke quién poco a poco recobraba su tranquilidad. A lo lejos estaba Kokonoe, quien les señalaba en donde estacionarse.
- Oh, ya llegamos, ahí está Yohi-Kun. – decía Josuke. Al meter los autos en los estacionamientos, todos se bajaron y saludaron.
- Kyu-Chan. – dijeron alegremente los 3 miembros que habían sido guiados.
- Yohi-Kun. – dijo Josuke felizmente.
- Amigos. Kai-Kun. – dijo Kokonoe con cara entusiasmada.
- Bien, ya estamos todos, hora de investigar qué ex alumno es el del video. – decía Jinba.
- Efectivamente, eso es lo que sigue. – dice Kokonoe, pero Jinba le dio un manotazo en la cabeza.
- Ah, caray. – dice Shima sorprendido.
- Jamás lo había visto darle un manotazo a Kyu-Chan. – dice Ibuki también sorprendido.
- Eso te pasa por exagerar las cosas Kokonoe Yohito.
- Ah, Jinba-San. Es la primera vez que me pega, pero ¿por qué?, ¿y a qué se refiere con exagerar?
- Nos habías dicho que tu primo se alteraría demasiado, pero al final no fue la gran cosa. – le aclaraba Jinba.
- Antes de que lo malinterpretes, si me alteré.
- ¿Qué?
- Pero no cómo tu piensas Yohi-Kun. Solo fue una descarga de coraje tras ver el video del choque.
- Lo siento amigos. De verdad exageré, me merezco este manotazo, más la reprendida que me hizo Nakado-San por teléfono hace un par de horas. Sabía que se lo dirías Kai-Kun.
- Tranquilo Kyu-Chan. Es cierto que heredaste este comportamiento de tu papá. Pero si era un suceso de hace años lo de Nakado, no tenías por qué recalcarlo cómo la gran cosa. – dice Jinba.
- Lo siento, pero tú fuiste quien me alteró en primer lugar Yohi-Kun, por eso le hablé a Nakado-Senpai. Estamos a mano.
- Si. Estamos a mano.
Una vez se estacionaron y entraron todos al dojo, Josuke volvió a hacer la reverencia a su maestro y a Setsuna cómo en la mañana, posteriormente presentó a todos sus compañeros.
- Sensei, Setsu-Kun, he vuelto con mi primo, y también con todos mis compañeros, ya que necesitamos hacerles preguntas sobre el caso. Para comenzar, ellos son una familia en el corazón para mi primo y para mí. Jinba Kohei, compañero principal y Senpai, MIU401. Ibuki Ai y Shima Kazumi, compañeros de mi unidad, el primero, mi hermano jurado, y el segundo, mi inspiración, MIU404. Todos ellos son los excompañeros de Yohi-Kun en el puesto en el que yo estoy actualmente. Jinba-San, Ibu-Kun, Shima-San, mi Sensei del dojo, Shirotabi Konomaru, y su hijo, amigo mío y de Yohi-Kun, y un buen rival, Shirotabi Setsuna. – todos hicieron reverencia hacía el maestro, luego padre e hijo la regresaron. Comenzaron a hacer la entrevista, primero se llegó a preguntar sobre si no les llegó a ocurrir algo raro durante las dos semanas pasadas antes del choque de Tomoko, teniendo una respuesta negativa.
- Entendemos, permítanos anotar lo que usted nos ha dicho.
- A decir verdad, no me siento seguro con estas preguntas que me están haciendo.
- Sensei, disculpe si se siente incómodo, pero esto forma parte de nuestro trabajo. No se preocupe, la policía tambien respeta la privacidad de las personas.
- Lo que dice su alumno es cierto, Shirotabi-San. Bien, ahora vamos al grano, este video vino de la zona del choque. Al parecer un ex alumno suyo quiere venganza contra su dojo, comenzando con Josu-Chan. – el maestro quedó perplejo cuando escuchó aquel comentario. Una vez él y Setsuna vieron el video, quedaron sorprendidos, en parte, no creían que algún ex alumno quisiera una venganza contra ellos, especialmente con Josuke, pero si les hacía enojar que esa misma persona fuese la responsable del choque de Tomoko.
- ¿Pero que…es esto…? Maldito, ¿por qué tenía que meter a Tomoko en esto? – se decía Konomaru.
- Mamá… Este desgraciado merece más que la cárcel… ¡SE MERECE UNA BUENA PALIZA! – menciona Setsuna mientras una lagrima comenzaba a salir de sus ojos. Josuke intervino inclinándose para disculparse y también una lagrima comenzaba a salir de sus ojos.
- Sensei, Setsu-Kun. Se que esta es una venganza contra el dojo, pero al ver que el delincuente me quiere principalmente a mí y utilizó el choque de Tomoko cómo “anzuelo”, me siento culpable de todo lo que está pasando. Lamento mucho que estudiar con ustedes los haya arrastrado a todo esto, PERO PROMETO QUE RESOLVEREMOS ESTE CASO HASTA EL FINAL.
- Kai-Kun, no fue, y nunca será tu culpa. El destino siempre nos trae enemigos de la nada, y a veces pueden venir de donde menos piensas. No te sientas mal, sabes que siempre confiaré en ti. Te conozco desde hace casi 11 años, cuando comencé a enseñarte, te medio adelantabas y aprendías algunas técnicas antes de que las explicara, pero te formaste, porque vi en ti que de verdad tenías determinación para vencer tus miedos, defenderte y valerte por ti mismo. Y tampoco olvides tu propósito de esto. “Comenzar a superar por completo la muerte de tus padres y regresarle a Kokonoe-Kun todas las veces que te defendió en la primaria”. Por algo llegaste a cinta negra en grado Dan 2 en menos de dos años, y te volviste uno de mis mejores discípulos.
- Papá tiene razón Kai-Kun, viniste aquí gracias a tu primo, quién ya era mi amigo desde antes que te conozca, también te volviste mi amigo, y llegaste a mi nivel para llegar a ser un gran rival. De verdad, eres de los mejores chicos que han llegado a pisar este dojo.
- Primito, a pesar de todo lo que has pasado, sabes que yo siempre confiaré en ti.
- Sensei, Setsu-K
/p
un, Yohi-Kun, gracias.
- ¡KONO-SAN! – se escucha el grito de una persona acercándose a la puerta.
- ¡PASA SHIGERU! – grita el Sensei. Entra Kaze Shigeru, vecino de la familia Shirotabi, un hombre alto de edad que ronda entre los 50 y 55 años con gafas para ver y una canasta con frutas en la mano.
- Kaze-San. Mucho tiempo sin verlo. – dice Josuke al verlo.
- Buenas tardes Kaze-San. Por poco y no lo reconozco. Un gusto volverlo a ver. – dice Kokonoe.
- ¿Kai-Kun? ¿Kokonoe-Kun? Hola chicos. Tiempo sin verlos. Kono-San, toma esta canasta. Supe lo de Tomoko en las noticias. Espero y se encuentre bien. ¿Quién es toda esta gente?
- Muchas gracias Shigeru-San. Oh, ellos son los compañeros de trabajo de Kai-Kun y Kokonoe-Kun.
- Un gusto conocerlos a todos. – dice Shigeru. Todos se presentaron ante Shigeru y este nuevamente los saludó.
- Le serviré un poco de té Shigeru-San, espere un minuto.
- Oh, gracias Setsuna.
- Bueno, veamos de nuevo el video. A ver si ahora sí reconoce al de la voz. – dice Kokonoe.
- Perdón por intervenir, pero… ¿puedo ver el video yo también? Sucede que yo tengo un “don” que me hace recordar las voces de personas que han pasado por aquí independientemente del tiempo que pase. Si Kono-San no se acuerda, yo puedo ayudar.
- MMMHHH… Supongo que está bien, pero sea discreto por favor…
Durante los siguientes minutos todos vieron el video nuevamente y Kaze abrió muy asustado los ojos.
- No puedo creerlo. Es Kinashi. Kinashi Kyoshi.
- ¿QUÉ? – dijeron todos.
- ¿Kinashi? ¿De verdad es él? – dice sorprendido el maestro.
- ¿El que por sus celos por poco me mata hasta que usted me salvó, pese a que se cortó su mano? – pregunta Josuke.
- Kai-Kun, ¿aún recuerdas lo que ocurrió esa noche?
- ¿A qué se refiere? – pregunta Shima.
- Recuerdo cuando Kono-San expulsó a Kinashi del dojo por ser una persona bastante violenta y por solo pensar en pelear todo el tiempo. Tenía muchos celos de Kai-Kun desde que él rápidamente se ganó la confianza de Kono-San. Esa noche, Kai-Kun salía del dojo, hasta que Kinashi comenzó a atacarlo…
*** INICIA FLASHBACK (Una noche en el año 2011) ***
- Esto ha sido todo por hoy Kai-Kun. Perdón si nos pasamos un poco de tiempo, pero no te preocupes, ya me dijo por teléfono que en unos minutos vendrá por ti.
- Gracias a usted Sensei. No se preocupe. Lo esperare por aquí cerca.
- ¿No necesitas qué…?
- No estaré bien. Gracias. Lo veo el martes después de la escuela.
- Perfecto, te veo el martes Kai-Kun.
Josuke salía de un día de entrenamiento en su dojo. Pasaba por una calle bien iluminada que pasaba por la playa. Sin embargo, alguien apareció de la nada frente a él.
- ¡Eh disculpe! ¿Qué está haciendo a estas…? ¿Kyoshi? Creí que eras un extraño, lo siento, ¿pero qué estás haciendo aquí y a esta hora? Tu sesión es hasta mañana.
- Yo no vine aquí por una sesión. Vine a hablar contigo. – Kinashi se comenzó a acercar lentamente hacia Josuke.
- ¿De qué? – mientras Josuke decía eso, caminaba alrededor de él.
- Pues verás… Desde que viniste a comenzar a estudiar aquí pensé que solo serías un novato más desde el principio.
- Todo el mundo piensa eso al principio. Solo es cuestión de espíritu.
- Pero después… te ganaste la confianza del Sensei y del hijo, y con tu habilidad llegaste a subir de cinta, y recién hace una semana subiste a cinta verde.
- ¿Y eso que tiene que ver?
- Pues… ¡ES QUE TE ODIO! – sin previo aviso Kinashi golpeó a Josuke y de una patada llegó a tirarlo al suelo cerca del barandal de la carretera.
- ¿Qué te pasa? Sabes muy bien que no podemos pelear entre nosotros.
- Si, lo se. Pero desde hace varios días que me quiero deshacer de ti. – se volvió a cercar a él para seguirlo golpeando. Josuke lentamente se levantó y se puso en guardia.
- No quiero pelear contigo, somos compañeros. Te han dicho muchas veces que debes controlarte.
- Controlarme, ¿cómo crees que me voy a controlar viendo a alguien cómo tú en el dojo? Viniste para creerte mejor que yo, ¿no es así?
- ¿De que estas hablando? Yo entré para superar un trauma de hace un par de años, y superarme a mí mismo.
- ¡¡¡NO ME VENGAS CON TONTERÍAS!!! – Josuke se defendió cómo pudo de Kinashi, pero este siguió atacándolo hasta noquearlo. Una vez Josuke no se podía llegar a levantar por su propia cuenta, Kinashi sacó un cuchillo, con el único propósito de apuñalarlo hasta matarlo.
- Puede que este no haya sido un buen momento… pero… ¡TU EXISTENCIA ME PUDRE! – Kinashi estaba por atacar a Josuke, cuando de la nada, Kaze lo detuvo. Mientras se forcejeaban por el arma se decían.
- ¿Qué crees que haces? – dice Kaze
- Tu no me metas viejo. Esto es entre él y yo.
- Este chico no te ha hecho nada malo, ¿por qué lo tratas así?
- Es detestable que le presten más atención a el que a mí.
Siguieron peleando, hasta que en un descuido, la mano derecha de Kaze quedó cortada por el cuchillo. De repente un auto se acerca. Eran los Kokonoe padre e hijo. Al ver la escena y a Josuke en el suelo, rápidamente se bajaron, y Yohito fue por su primo.
- ¿Kai-Kun? ¿Estas bien? ¿Primito?
- Kokonoe-San, este joven se volvió loco y quiere matar a su sobrino. Ayúdeme, me cortó una mano y no puedo sostenerlo más. – Atsuhito va a ayudar a Kaze mientras que el Kokonoe hijo levantaba a su primo. A lo lejos, Konomaru vio estacionado el auto de los Kokonoe con las luces prendidas, pero al ver que no se movían, rápidamente decidió ir para allá a verificar si algo estaba ocurriendo. El Sensei quedó estupefacto al ver a Josuke herido y siendo atendido por su primo, A Kaze con la mano derecha cortada de la cual salía mucha sangre y a un Kinashi fuera de quicio siendo sostenido por el tío de Josuke.
- ¿QUÉ PASÓ AQUÍ? – dice.
- Quería matar a mi sobrino.
- Suélteme, maldita sea.
- Kyoshi, ¿tu hiciste todo esto, contra tu compañero?
- Suélteme señor. Sensei, permítame explicarle…
- ¡NADA DE EXPLICACIONES! Intenté de todo para que pudieras convertirte en una persona de bien y nunca mostraste algún resultado, hasta el punto de sentir celos y querer matar a tu propio compañero. Tú no tienes remedio. ¡A PARTIR DE HOY QUEDAS EXPULSADO DEFINITIVAMENTE DE MI DOJO. NO QUIERO VOLVERTE A VER NUNCA!
Esas palabras provocaron aún más a Kinashi quien mordió la mano del señor Kokonoe para intentar atacar nuevamente a Josuke, pero Kyu-Chan le dio de repente, un golpe que lo noqueó y lo tiró al suelo.
- Si te metes con mi primo… ¡TE METES CON TODOS LOS KOKONOE!
Josuke y Kaze fueron atendidos en un hospital, Kinashi fue arrestado y llevado a una cárcel para menores de edad. Con los años no se había vuelto a saber de este último.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- Solo sé qué le dieron a este muchacho cinco años de cárcel, cuando salió no se volvió a saber de él. Pero, con esto, se ve que todavía le tiene rencor a mi primito. – dice Kokonoe.
- No puedo creerlo. Es tipo solo ha tenido en su mente el querer acabar conmigo.
- Ya he vuelto… ¿Y este silencio? – dice Setsuna con una charola con tazas y una jarra de té en sus manos.
- Hijo. Kinashi Kyoshi… fue quién provocó el choque. – Setsuna soltó lo que tenía en manos y rompió en ira.
- ¡¡¿¿QUÉ??!! ¿Ese que por poco mata a Kai-Kun fue quién provoco esto? Va a lamentarlo.
- ¡SETSUNA, CÁLMATE! – le grita Josuke. Setsuna se calmó.
- Disculpen.
- Setsuna. Vamos al estanque Koi. Hasta yo estoy en Shock por todo esto. Con su permiso. – dice Josuke, y ambos se retiraron del lugar.
Fueron al estanque Koi, el cual se encontraba en el jardín trasero del lugar, el cual tambien era bastante amplio, había una buena cantidad de peces que habitaban ahí, tenía un filtro para evitar la suciedad y también hacía una hermosa cascada. Josuke y Setsuna se sentaron a meditar una vez ahí, luego de relajarse se pusieron a hablar.
- Kai-Kun, a veces me pregunto qué hubiese pasado si no te hubieses enlistado en el dojo.
- ¿Eh? Bueno, tal vez haya seguido siendo un debilucho, y no haya superado mi necrofobia.
- Sabía que dirías eso. Oye, no puedo creer que Kinashi haya vuelto. Y que para llamar tu atención haya hecho que mi madre sufriera ese accidente. Pero no te eches la culpa. Por algo ocurren las cosas.
- Tu también, deberías tranquilizarte más, se nota que por falta de tiempo no has podido entrenar.
- Perdón, es que, creo que esto no habría pasado si yo te hubiese acompañado esa noche.
- No te precipites, cómo dijiste, no podemos cambiar las cosas que ocurren. Habrá ocasiones en las que el destino juegue en nuestra contra.
- A veces te envidio. Pese a que vives cosas malas, a veces te las arreglas para sonreír nuevamente. Hasta te quiero preguntar. ¿Cuál es tu secreto?
- No es un secreto, es algo que todos, hasta tú tienes, la confianza. Si alguien te muestra confianza, es porque has hecho actos buenos, eres amable, te preocupas por él o ella en cuanto a su bienestar. Y tú tambien debes demostrarle que le tienes confianza. El haberme formado aquí fue gracias a que mi tío y Yohi-Kun hasta el día de hoy confían en mí aun después de que hayan muerto mis papás.
- Kai-Kun. – dijo Setsuna melancólico.
- No llores no es para tanto.
- Si, perdón. Y pensar que estos dos años que has hecho al tomar el lugar de Yohito en MIU, te ha hecho ser mejor que nunca.
- Ellos confían en Yohi-Kun, y con el tiempo, también en mí. Aun teniendo a esta linda gente que me quiere a mí y a Yohi-Kun, todavía extraño a los amigos que tuve al vivir año y medio en Fukuoka. Con el reciente regreso de Kana-Chan como asistente de nuestro técnico en MIU, no es suficiente.
- Pero aun así, no te olvidarán por lo que hiciste por ellos.
- Es cierto.
- ¿Pero, recuerdas a menudo las cosas divertidas que tus compañeros y tu han hecho tanto dentro como fuera del trabajo? Si tú y él los han considerado familia es por algo.
- Bueno, con Jinba-San es más lógico por ser mi compañero principal, te explico…
Mientras tanto, dentro del dojo, se intentaba calmar la cosa.
- ¿Por qué no para calmar un poco las cosas, por qué no me cuentan una anécdota agradable que hayan tenido con Kai-Kun? Empiezo con su compañero. – dijo el Sensei. Jinba contestó:
- Bueno… Pues Josuke es alguien bastante inteligente, pero a veces es algo tímido, y creo que ustedes lo saben…
En el estanque Koi:
- Fue divertido cuando Jinba-San me invitó a la fiesta de bodas de su hijo mayor. La esposa de Jinba-San es algo disfuncional…
En el dojo:
- Cómo no quería excluirlo de la boda por ser primo de Kyu-Chan, decidí presentarle a mi familia. Fue algo incómodo, pero agradable…
*** INICIA FLASHBACK (febrero de 2020, fecha desconocida) ***
- Bien. Has demostrado mucho en este primer mes que pasaste cómo mi compañero, pero tampoco te quiero dejar fuera de la fiesta de Tetsu ya que invité a tu primo. Así que te llevaré a mi casa para que conozcas a mi esposa e hija.
- ¿Esta era la sorpresa de la que me hablaba? Me debió haber dicho tan siquiera que cambiara mi peinado clásico por el elegante. Yohi-Kun ya me dijo cómo es su esposa, y pienso que podría malinterpretar mi peinado.
- No te precipites, Yaeko no es cómo muchos piensan. Si, es mandona, pero por algo la amo y la hice mi esposa. Todavía me duele que Tetsu ya sea un hombre.
- ¿Y con Mio hará lo mismo que ahora está haciendo?
- ¡NO! – dijo Jinba de una manera seria y sobreprotectora
- ¿Qué fue esa tonada seria?
- No dudare en ponerle una pistola en la cabeza al primer imbécil que quiera el corazón de mi hija. No lo haré solo si es alguien que demuestre una confianza como la tuya o la de tu primo.
- ¿Eso significa que Yohi-Kun y yo tenemos oportunidad de enamorar a Mio si nos llega a gustar? – apenas Josuke dijo eso y Jinba frenó de golpe el auto y volteó a ver a Josuke diciendo lo siguiente:
- ¡¡¡¿¿¿QUÉ DIJISTE SOBRE MI HIJA???!!! – Josuke se asustó y contesto.
- Nada, nada. Retiro lo dicho. No volveré a decir eso sobre Mio, lo prometo.
- Mas te vale, chico.
Llegaron a la casa. Ambos entraron y se presentaron.
- Familia, he vuelto.
- Hasta que por fin llegas. Tetsu necesitaba que pusieras tu firma en las copias de las actas de matrimonio. ¿Y por qué vas a entrevistar a un delincuente dentro de la casa?
- Yaeko, cálmate, ahorita firmo esos papeles. Además, él no es ningún delincuente. Es mi nuevo compañero, el que me asignaron hace un mes, es primo-hermano del anterior, y sobrino del gran jefe de más arriba.
- Buenas Tardes. Josuke Kaito, un placer conocerla. Efectivamente, soy el nuevo compañero de su esposo y soy primo del anterior. Por favor, no me critique por mi peinado, yo normalmente me peino así, desde que comencé a trabajar. – dijo Josuke inclinándose.
- Ah, bueno, disculpa lo de hace rato. Jinba Yaeko, mucho gusto. Pasa.
- Papá, que bueno que volviste. Necesito dinero para… Oh por dios. ¿Así que eres el primo de Kokonoe? – dijo Mio bastante curiosa.
- Si. Mi nombre es Josuke Kaito, pero casi todos mis conocidos me llaman Kai-Kun. – Josuke se volvió a inclinar, pero ya estaba un poco nervioso por la forma en la que Mio se dirigió a él.
- Jinba Mio. Te ves más joven que tu primo. ¿Qué edad tienes?
- Mio. – dice Jinba.
- 21 años, aunque en este mes cumpliré 22.
Todos fueron a la mesa a comer.
- Provecho. – dijeron todos. Jinba dijo:
- Lo traje porque quiero que lo conozcan, lo voy a invitar a la boda. Sería injusto de mi parte que no lo invite a él ya que ya invité a su primo. Yaeko contesta:
- Se ve que eres igual a él. Comes de forma elegante, hablas muy bien, y supongo que solo haces lo mismo que hacía tu primo al estar con él. ¿No es así?
- Si, pero yo le agrego algo más, yo soy Karateka.
- Karate Kenpo, Cinta Negra, Dan 2. – contestó Jinba.
- Mio, deberías enamorarte de alguien así. Te defenderá de cualquier malandro. – cuando Yaeko terminó la frase, Mio se ruborizó, y tanto Jinba como Josuke se atragantaron, las damas fueron a ayudarlos. Tras recuperarse, Josuke también se ruborizó. Mio dijo:
- Mamá. Es muy precipitado que digas eso, y más frente a un compañero de Papá.
- ¿Qué quiso decir con eso? – dice Josuke ya estando muy nervioso.
- Yaeko. Estas asustando a mi compañero.
- No me están asustando. Continuemos con la comida y luego hablamos. ¿Sí?
*** FIN DEL FLASHBACK ***
En el estanque Koi:
- Debo admitir, que tanto para Yohi-Kun, cómo para mí, Jinba-San ha sido cómo un papá más para los dos.
En el dojo:
- Se que por el trabajo no he sido un buen padre con Tetsu y Mio a causa de este trabajo. Pero por alguna extraña razón, también veo a Kyu-Chan y a Josu-Chan cómo un tercer y cuarto hijo.
- Shima, ¿verdad?
- ¿Me hablo Sensei?
- Si, ¿qué tienes para contar con Kai-Kun?
- Lo único que puedo decir es tanto Ibuki, cómo él, me han ayudado de alguna forma como para poder volver a ser feliz con lo que tengo.
En el estanque Koi:
- ¿Shima-San? Por dónde empiezo. En las veces que me quedé a dormir con Shima-San antes de que él e Ibu-Kun vivieran juntos, una parte de él demostró comenzar a cambiar, y la otra quería seguir igual.
*** INICIA FLASHBACK (8 de julio de 2020) ***
Se encienden las luces del departamento de Shima, y este y Josuke entran.
- Pasa Josu-Chan, cómo ya es muy noche supongo que te dejaré dormir aquí conmigo. Después de todo, por alguna razón, llevas tambien una pijama y tu futón en tu mochila.
- Gracias Shima-San, ¿puedo cambiarme en el baño?
- Si, esta al otro lado. Puedes pasar. Hasta te puedes bañar si quieres. – le contesta Shima. Un rato después, estos ya tenían las pijamas puestas y en la mesa del comedor, Josuke puso un pastel de chocolate y un bote grande de helado napolitano.
- Espera. ¿Qué haces?
- Continuar la celebración de su cumpleaños después de haber ido a ver “El Lago de los Cisnes” en el teatro.
- Josuke, por favor, guarda todo eso en mi refri. Ya viste que no me gusta que celebren mi cumpleaños.
- ¿Cómo puede ser así Shima-San?
- Soy de esos que piensan que un cumpleaños no es importante porque no tiene nada de importante. Solo es un día más.
- Lo entiendo, pero en la estación todos se molestaron en celebrarle. Kikyo-San le envió una postal que Yutaka hizo para usted e Ibu-Kun no cabía en si de la emoción por pasar una buen rato después del trabajo con usted. No sea malagradecido. Puede que yo a veces maldiga mi cumpleaños porque en ese día murieron mis padres, pero eso no evita que también lo celebre, ya que Yohi-Kun y mi tío siempre se molestan en hacer algo para que no me sienta triste por tener que recordar esa tragedia.
- ¿QUIÉN ERES TÚ PARA DECIRME CÓMO DEBO PASAR MIS DÍAS?
- Alguien que lo ha admirado desde la preadolescencia…, alguien que es su compañero… y alguien… que a veces ha deseado… ser su aprendiz. – Shima se sintió muy mal cuando Josuke le dijo eso.
- Eh, Kaito, no fue mi intención. Me dejé llevar otra vez. A veces pienso que lo que hace Tachibana-Sensei conmigo no funciona.
- Shima-San, lo entiendo. Pero se lo he dicho muchas veces. No es malo seguirlo intentando hasta lograrlo, el abrirse aunque sea un poco a la gente que lo rodea. Solo así puede volver a quererse y a confiar en usted mismo Shima-San. Si no lo hace lo único que conseguirá es quedarse solo el resto de su vida. Si me tomé la molestia de llevarlo al teatro o si vengo a veces a que usted me enseñe un poco, es porqué quiero ayudarlo.
- Es que, aunque por más que intente olvidar el pasado, este todavía me persigue, porqué hay gente que todavía me echa la culpa de lo de Kousaka.
- ¡Ignórelos! Ignorar todo el odio que viene hacía usted es el primer paso para poder abrirse a la gente. Usted ya ha visto que por aprender de sus errores, todavía todo el equipo, incluso los que ya no están, cómo Yohi-Kun y Kikyo-San, lo apoyan. Yo lo apoyo también. Pero tampoco olvide… que la persona que ha seguido con usted pese a las cosas malas que hayan ocurrido en el pasado y que más lo quiere hasta ahora, es Ibu-Kun. – Shima comenzó a llorar y contesto:
- ¡Es fácil para ti decir eso, pero es difícil cuando se trata de algo de hace casi 7 años!
- Y yo llevo 12 años aguantando la pérdida de mis papás. Tampoco fue fácil erradicar mis recuerdos con tal de convertirme en una mejor persona, en un “yo” evolucionado. Si Ibu-Kun se tomó la molestia de investigar lo que ocurrió en aquel día, fue porqué quería ayudarlo a usted a superarlo. Tal vez sea cierto que lo que Ibu-Kun hizo por usted indirectamente provocó lo de Hamu-Chan, y posteriormente lo de Kuzumi. Pero si Ibu-Kun lo perdonó luego de lo que usted le hizo cuando sucedió lo de Kuzumi, fue por algo. Le dio una segunda oportunidad, y por lo que he visto en mis primeros 6 meses estando en el equipo, usted no la ha desaprovechado.
- ¿Tú cómo sabes todo eso?
- Entre Yohi-Kun y yo… nos guardaremos sorpresas… pero no secretos. Siempre nos contamos todo, hasta lo peor.
- No sé qué decir. Kaito. Lo siento. De verdad me hace falta compañía. – sollozaba Shima.
- Shima-San, entiendo cómo es usted, pero por favor, ayúdenos a ayudarlo, por su propio bien. No quiero llegar a perder mi admiración hacía usted por algo tan insignificante como el egoísmo.
- ¿Cómo?
- Así como usted tiene habilidad social para la policía, eso, también lo puede usar fuera de la policía. Solo inténtelo, yo lo apoyaré.
- ¿De verdad… harías eso por mí?
- Efectivamente. – Josuke le da la mano a Shima, este lo piensa un poco, pero al final tomó la mano, y lo abrazó. Shima mientras lloraba decía:
- De verdad necesito ayuda. Gracias Kaito.
- Piense en cómo estaríamos los demás, Ibu-Kun, y yo si lo llega a lograr. – dice Josuke mientras le regresaba el abrazo. A los pocos minutos, todo se calmó en el comedor, Shima ahora si aceptó los postres que Josuke le trajo para su cumpleaños, y celebraron mientras comían y platicaban. Shima comenzaba a sonreír de nuevo.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
En el dojo:
- A veces pienso que hasta el Kohai más nuevo en una escuela puede ayudar al Senpai más amargado que exista en una escuela o trabajo.
En el estanque Koi:
- Shima-San ha demostrado que ha cambiado con el paso del tiempo. Y ha llegado a cambiar aunque un poco. Pero el resultado ha sido muy bueno para que él pueda mejorar cómo persona.
- Es perfecto que hasta el día de hoy sientas ganas de ayudar a los que te rodean Kai-Kun.
- Ustedes fueron lo quienes me lo enseñaron en primer lugar.
- Bien, dime ahora, alguno de los momentos más significativos que has tenido en compania de Ibuki.
- Ahí tal vez si te voy a fallar Setsu-Kun
- ¿MMHH?
En el dojo:
- ¿Algún momento significativo?, no sé por dónde comenzar, literalmente. – dice Ibuki sonriendo.
- Técnicamente Josu-Chan ha pasado muchísimo más con Ibuki que con Jinba y yo juntos. – dice Shima.
- Narra, cualquier cosa. Alguna experiencia en algunas de sus salidas juntos.
- Hacen de todo Sensei. Lideran el subgrupo lúdico-escolar de Yutaka y sus vecinos de la escuela, llevan comida y ropa en albergues para los que no tienen, van a pescar, a hacer cosas de Otakus, o a pasarla bien cómo si fuesen hermanos biológicos.
En el estanque Koi:
- A nosotros no nos importa la diferencia de edad o cualquier otra adversidad que a cualquiera de los dos nos llegue. Lo que importa es que de verdad, nos vemos el uno al otro cómo la persona importantes que más le ha hecho falta. Por eso, cuando digo que Ibu-Kun, irradia una energía cómo la que tenían mis padres antes de dejarme, me refiero a que Ibu-Kun tiene, el coraje y agallas de mi papá y la alegría y despreocupación de mi mamá.
En el dojo:
- Josu-Chan me recuerda mucho a cómo Gama-San y Reiko-San me criaron. Él siempre ha sido amable desde que todos lo conocimos, demostrando que lo que Kyu-Chan nos dijo de él era cierto.
- A decir verdad, hasta el día de hoy no puedo creer que Ibuki-San haya sido la persona que Kai-Kun necesitaba para recuperar al 100% la felicidad que tenía antes de que mis tíos dejaran este mundo.
- Gracias Kyu-Chan, pero déjame continuar. Creo que les narraré cuando conocimos a t+pazolite y lo salvamos de un intento de asalto.
- ¿Quién? – preguntó el Sensei.
- Un DJ que es famoso en este país por hacer canciones para algunos de los medios Otakus que le gustan a mi primo. – le contestó Kyu-Chan.
En el estanque Koi:
- Conociste a mi DJ favorito, y hasta tu e Ibuki-San se tomaron una foto con él. Eres un suertudo.
- Y no olvides que hace un mes cuando cuidamos a los Kurosaki conocimos a Soshina.
- ¿Soshina? ¿El de Shimofuri Myojo? ¿El mismo que hace RNG Cinderella?
- ¿Esto contesta a tu pregunta? – Josuke le muestra aquella foto que Ibuki y él se tomaron el comediante haciendo su característica pose donde parece que pide dinero.
- Eres afortunado, tienes un hermano adoptivo genial. Es muy raro ver relaciones de hermanos jurados que no sean de la Yakuza, o en su defecto, cuyos miembros tengan una diferencia de edad algo grande. Sin ofender.
- Bueno, ya que mencionaste a t+pazolite, deja te narro lo que sucedió cuando lo conocimos mientras Ibu-Kun y yo jugábamos Taiko no Tatsujin e inesperadamente tuvimos que salvarlo de un asaltante que se coló en la muchedumbre.
*** INICIA FLASHBACK (2021, fecha desconocida) ***
En algún local Arcade de Akihabara, Ibuki y Josuke se encontraban jugando en una cabina de Taiko no Tatsujin, y se encontraban superando el nivel de la canción Surf Zapping – Oni 10 ★, la cual era una de las canciones más difíciles del juego. Alrededor de ellos había mucha gente que los apoyaba dándoles ánimos cuidando no distraerlos, mientras otros guardaban silencio para que mantuvieran la concentración. En eso, un hombre alto, de cabello rizado, cara graciosa que parece sacada de un meme y vestido con un suéter y pants negros con detalles de un color verde claro y fosforescente se acerca. Era Hamada Tomoyuki, mejor conocido como t+pazolite. Mientras paseaba se dice a sí mismo:
- Que aburrido. Pasar por Akihabara por un encargo para mi mesa de DJ que ni siquiera ha llegado, y para colmo, ya no hay la comida favorita de mi gato. Espera, ¿alguien está jugando Surf Zapping en Taiko? – el DJ se acerca a aquel local Arcade, y se dio cuenta que alguien jugaba alguna de sus canciones en Taiko en la máxima dificultad. Algunas de las personas gritaron de la emoción al ver al artista y comenzaron a aumentar el volumen de los gritos y los ánimos.
“Donderful Combo!!” apareció en la pantalla para ambos jugadores.
- Ah… Ibu-Kun, lo hicimos.
- Oh Josu-Chan. Esta canción sí que fue una locura.
- Bueno ahora demos una reverencia al público que juntamos y… ¡¡¡OH POR DIOS!!! ¡IBU-KUN MIRA!
- ¿Qué cosa Josu…? ¡¡¡¿¿¿PERO QUEEEEEEE???!!!
- Hola, campeones de Hollowood que acaban de superar Surf Zapping. – dice t+pazolite. Ibuki y Josuke se emocionaron y no cabían en si de la emoción por conocer a un DJ famoso en persona.
- ¡No lo puedo creer! ¡Tú eres t+pazolite! Estoy viendo a un artista de Taiko, EN PERSONA! – dice Josuke emocionado.
- ¿El hizo esa música qué acabamos de terminar? ¡Fenomenal! ¡Un placer poder conocer a alguien así, de carne y hueso! – le contesto Ibuki sin poder creer a la persona que estaba viendo. t+pazolite se acercó a ambos y les dio una reverencia.
- Hacer mucho que no veo a personas que no sean Pro Players habituales jugar así. Permítanme darlos a conocer. Todos, juntémonos para una foto. En la muchedumbre se juntó un montón de gente, con Ibuki, Josuke y el DJ en la parte de adelante en medio. Sin embargo, una persona joven se acercó mucho a ellos, acercándose a t+pazolite de una manera muy incómoda. Un empleado del lugar se preparaba para tomar la foto del recuerdo.
- Todos, acomódense, eso. Bueno, contemos hacía atrás. 3… 2… 1…
Pero en ese momento, el joven sacó una pistola, forcejeó a t+pazolite para tomarlo como rehén y todos se dispersaron corriendo con cara de temor.
- ¡A ver, todos, denme su dinero o si no, su queridísimo DJ se irá al infierno! – obviamente Ibuki y Josuke no se quedaron de brazos cruzados al ver esto y actuaron. Josuke le guiñó un ojo a Ibuki para decirle “Sígueme la corriente” y le dijo al asaltante:
- Oye, espera. Si quieres, te puedo dar mi billetera, pero tu sueltas al famoso.
- ¿Cómo sé que no me estas mintiendo?
Josuke no dijo nada, solo sacó su billetera y la tiro en medio del suelo. El malhechor soltó a t+pazolite y lentamente se acercó a la billetera, pero cuando se agachó e intentó tomarla…
- ¡IBU-KUN, AHORA!
Ibuki dio una patada al tipo en la nuca, lo cual lo hizo pararse, luego Josuke tomó al tipo por los brazos, se hizo para atrás, y le dio al asaltante una tumbada mortal con la que quedó inmóvil, tras esto procedió a esposarlo. El DJ y las personas no podían creer lo que veían y posteriormente comenzaron a gritarles y a elogiarles por el acto heroico que habían hecho. Dos oficiales de policía llegaron al lugar, pero no pudieron creer que el tipo ya había sido arrestado.
- ¡Alto ahí, policía…! Espera ¿Josuke-Kun? – dijo un oficial
- Oh, hola oficial, creo que esta persona se les escapó, ¿lo perseguían?
- Si, pero, ¿qué haces aquí? – preguntaba el otro mientras Josuke le entregaba al criminal.
- Es el día de descanso de nosotros dos, y la pasabamos bien aquí, pero este apareció.
- ¿Y ustedes, que hacían cuando este se les escapó? – dice Ibuki con cara indignada.
- Ibu-Kun, no empieces. – dice Josuke.
- Bueno, lamento las molestias. Gracias muchachos.
- De nada, mucho cuidado. Oh, que bueno toda mi billetera está a salvo. – los oficiales se fueron con el tipo. En ese momento, t+pazolite de nuevo se acercó a ambos y los abrazó.
- No puedo creerlo, son policías, y me acaban de salvar la vida.
- Es nuestro trabajo. – contesta Ibuki con su clásica sonrisa despreocupada.
- Bueno, ahora sí, tomémonos la foto. – Le gente ahora sin temor se acercó y se tomaron la foto del recuerdo. Posteriormente, t+pazolite llevó a Ibuki y a Josuke en un puesto de comida rápida y ordenaron lo que querían.
- Cómo agradecimiento, esta comida va por mi cuenta. Yo invito. Ah, y por favor llámenme por ni nombre real, Hamada Tomoyuki, principalmente Hamada-Kun
- No debió molestarse. Muchas gracias. – le dice Ibuki.
- ¿Y que lo trae por aquí Hamada-Kun? – le pregunta Josuke.
- Nada. Solo vine aquí por asuntos personales. Pero también quiero pasarla bien con los fans que me encuentre. Veo que ustedes se llevan muy bien. ¿Qué parentesco tienen?
- Bueno, pues Josu-Chan y yo hasta ahora somos amigos, muy geniales amigos. – dice Ibuki sonriendo cómo niño.
- Si, somos amigos. Pero, ya estamos en planes para ahora ser hermanos jurados.
- ¿Hermanos jurados?
- Un juramento de lealtad, ya que nos hemos llevado muy bien y nunca se ha roto nuestra confianza.
- Oh, bueno, sigamos platicando… – la conversación continuó de una forma muy agradable. Ibuki y Josuke todavía no podían creer que habían conocido a una celebridad, y menos, que ahora se volviese su amigo.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
En el estanque Koi:
- Amo a todo este equipo. ¿Qué haría sin ellos? – dijo Josuke.
- Estoy de acuerdo contigo Kai-Kun. – le contestó Setsuna.
En el dojo:
- Josuke, la gran ayuda que has sido para nosotros cuatro. – dijo Jinba.
- Puedo entender que es verdad lo que ustedes dicen de mi mejor alumno. – contestó el maestro.
Y finalmente llegamos a un plan, el cual consistía en lo siguiente. Jinba-San y yo iríamos a la fábrica y nos esconderíamos en posiciones estratégicas a 300 metros de distancia para reportar todo lo que pasara por radio a Shima-Chan y Kyu-Chan quienes iban por refuerzos Mientras, Josu-Chan iría solo a donde lo citó Kinashi para la pelea. Sin embargo, Jinba y yo caímos en un engaño de un cómplice de Kinashi, quién nos durmió con un palo eléctrico, y ahí ya no recordaba que pasó, hasta que despertamos y nos percatamos de que nos habían amarrado, y tenían planeado matarnos con veneno. Pero no solo eso, sino que también vimos cómo Josu-Chan tenía un enfrentamiento con Kinashi, en el cual todo estaba reñido, pero inesperadamente, Shima-Chan, Kyu-Chan, Asakura y dos aliados inesperados nos ayudaron y con su motivación, Josu-Chan pudo derrotarlo y arrestarlo para terminar con este caso.
Ya era la medianoche cuando llegaron a aquella fábrica. Josuke, ya teniendo puesto su característico gi, estando descalzo, y acompañado de Ibuki y Jinba bajan de un vehículo de la primera división. Shima y Kokonoe permanecían adentro.
- Bueno. Pues este es el plan. Kai-Kun entrará cómo si nada en la fábrica, mientras, Jinba-San e Ibuki-San estando no muy lejos vigilarán los alrededores con estos binoculares y nos reportarán lo que suceda. Por mientras Shima-San y yo iremos a la estación por Asakura y algún agente más que nos pueda ayudar. ¿Entendieron?
- Si, Chico.
- Entendido Kyu-Chan.
- Recibido, Yohi-Kun.
- Kai-Kun, primito, sé que no es un buen momento, pero… ya casi es media noche, así qué… quiero ser el primero cómo siempre…p
por si acaso. – Kokonoe abrazó muy fuerte a su primo, después Shima hizo lo mismo con él.
- Feliz Cumpleaños, Josu-Chan.
- Yohi-Kun, Shima-San. Muchas gracias. Pero tampoco se adelanten a los hechos.
- Solo lo decíamos por si no llegábamos a tiempo.
Todos se despidieron. Una vez, Ibuki, Jinba y Josuke se quedaron solos, se hablaron por última vez antes de dispersarse.
- Cuida bien estos binoculares Ibuki, son muy caros, y últimamente ya rompes toda cosa que te encuentras. – le dice Jinba.
- Ah, cómo si yo fuera un niño chiquito Jinba-San.
- Lo pareces para comenzar. – Jinba le da una palmada en la cabeza.
- Basta, por favor. Bueno… estoy listo. – dice Josuke. Al igual que Kokonoe y Shima, Jinba e Ibuki también lo abrazaron.
- ¡Lo harás bien chico, toma una felicitación cumpleañera para motivarte!
- ¡Josu-Chan, hermanito! ¡FELIZ DÍA DE TU NACIMIENTO!
- Jinba-San, Ibu-Kun. Muchas gracias, tampoco debían molestarse, y por fin lo aprendiste en español, Ibu-Kun.
- Todo sea por que salga bien todo. Bien, muchachos, a separarse y a entrar a la acción. – dijo Jinba
- Prometámonos que estaremos bien. Amigos. – dice Ibuki.
- Prometido. – se dijeron los 3. Tras esto, se dispersan y comienzan a investigar.
Adentro de la fábrica, Miura temeroso veía en la ventana para observar si algo se adentraba y vio a Josuke en los pasillos de la entrada.
- Kinashi-San, ya está aquí. El “Dragoncito” ya está aquí. Cómo usted dijo, sin acompañantes.
- MMMHHH… Iré por él. Tú, encárgate de los otros dos.
- ¿Los otros dos? Pero viene solo.
- ¡Ay si! ¿Cómo no? ¿Entonces porqué mis cámaras ocultas ven que su compañero el viejo y su hermano adoptado están vigilando los alrededores desde 300 metros de distancia? Ponte la máscara y los lentes oscuros, y toma el palo eléctrico para que los paralices. Tenía planeado matar a Kaito con este veneno una vez que lo noqueara, pero estos dos me dan una mejor idea. – dice Kinashi mientras mostraba una plataforma en el techo, en donde estaban un balde lleno de limpiador acido para baños y del otro lado en otra plataforma, un balde lleno de sales de baño.
- ¿Qué va a hacer Kinashi-San?
- Mezclar sulfuro, el cual es el elemento químico principal de las sales de baño y limpiador acido para baños produce un gas hidrogeno muy venenoso que matará a todo aquel que lo inhale por mucho tiempo. Bueno. ¿Qué estas esperando? Ve de una vez por esos dos.
- Si, Kinashi-San. – Miura se puso la máscara y los lentes para parecer un anciano y salió en busca de Ibuki y Jinba, para eso, salió por la parte de atrás de la fábrica, la cual no era visible para ambos ni para Josuke, y hacía pasar el palo eléctrico cómo un bastón. Ibuki y Jinba estaban separados en posiciones alrededor de la fábrica, Ibuki al oeste y Jinba al este.
- Ibuki, ¿alguna novedad? Cambio.
- No Jinba-San. Cambio. – le contestaba Ibuki a Jinba. En eso, silenciosamente Miura se pone a unos metros de Ibuki y se acerca a él hablando con una voz muy bien fingida de un anciano:
- Eh, disculpe.
- ¡Ah! Eh, ¿quién es usted y qué hace aquí?
- ¿Eh?, Eh, es que cada noche vengo a esta fábrica para dormir después de pedir limosna en todo Tokio.
- ¿Un limosnero?, Bueno le ayudo. Jinba-San, un anciano que dice vivir aquí ha venido, pero no sé cómo decirle que hay un delincuente adentro. Cambio.
- Nos reunimos de inmediato en la entrada y le hacemos unas preguntas. Cambio y fuera.
Ibuki llevó al hombre sin sospechar nada acerca de él. Una vez, estos y Jinba se reunieron, hablaron acerca de él:
- A ver, ¿entonces usted viene a dormir aquí cada noche? – le pregunta Jinba al hombre
- Eh, si, sucede que siempre voy a pasear por Tokio haciendo mi baile para pedir limosna, pero no me sale muy bien. – Miura estando muy nervioso comienza a hacer un baile ridículo con su bastón, Ibuki y Jinba se vieron a las caras de forma indignada para decir:
- ¿En serio lo encontraste en tu posición?
- Si, pero ahora si ya comienzo a verle lo sospechoso, mira cómo baila.
- Se nota que se esfuerza por una limosna. Esta casi a tu nivel Ibuki. MMHH. No vemos a Josu-Chan por aquí, de seguro está en una zona oscura buscando cómo entrar a la fábrica.
Ibuki y Jinba se distrajeron hablando que dejaron atrás a Miura, quién aún disfrazado comenzó a activar el palo eléctrico y paralizó a Ibuki dejándolo inconsciente en el suelo. Jinba se dio cuenta cuando vio a Ibuki caer al suelo.
- ¡IBUKI! – Jinba volteó hacía el “anciano” quién ya estaba activando el palo hacía él.
- Lo siento. – dijo Miura y paralizó a Jinba también.
- ¿Ahora cómo voy a llevar a estos dos rápidamente antes de que se despierten sin que el “Dragoncito” se dé cuenta. Kinashi-San, espero y ya hayas ido por él. Oh, un carrito de super. No veo problema si los llevo ahí. – Miura cómo pudo, cargo a Ibuki y después a Jinba metiéndolos en el carrito de super y después procedió a llevarlos corriendo adentro de la fábrica una vez vio a su jefe sobre un árbol.
Por otro lado, Josuke se había metido en algunos alrededores de la fábrica para percatarse si Kinashi planeaba hacerle un ataque sorpresa. Pero Kinashi, lo tenía todo calculado, estaba sobre un árbol con un rifle armado con dardos tranquilizantes. Una vez apuntó a Josuke, se dijo en forma se susurró:
- Eres un imbécil, de verdad crees que te atacaría de una forma muy típica y patética cómo esta. Ja, bueno, ya te tengo. – Al terminar de hablar le disparó. El dardo dio en el cuello de Josuke. Este se percató de que le dispararon ya que sintió el dardo, pero al verlo ya era tarde.
- ¿Qué? ¿Un dardo tranquilizante? Ah… no… me di cuenta… Me… mareo… No… me siento… muy… bien… – Josuke cayó al suelo. Kinashi se bajó del árbol y fue tras él.
- Mírate, tan inconsciente, y ahora podría tener la libertad de romperte las piernas, pero no sería divertido si no peleo contigo. – Una vez dicho esto, Kinashi se llevó a Josuke.
Pasó casi una hora. Tras esto, Josuke comienza a abrir lentamente los ojos. Kinashi estaba sentado en una silla frente a él, con un platito con una rebanada de pastel en sus manos esperando a que despertara. Una vez despertó, procedió a cantar:
- “Feliz cumpleaños a ti, Feliz Cumpleaños a ti, Feliz cumpleaños querido Kai-Kun, Feliz venganza para mí.” – Josuke despertó y se dio cuenta de donde estaba.
- Kyoshi, cuanto tiempo. Esperaba un ataque sorpresa cómo los que hacías antes, pero dispararme con un dardo, ya sobrepasa lo permitido por los cobardes.
- ¡CÁLLATE! Por fin despertaste. – dijo Kinashi burlonamente comiendo el pastel.
- Kyoshi, y yo pensando que al menos cambiarías un poco después de ir a la cárcel a causa de que casi me matas hace años.
- Lo único que recuerdo, es que ya tenía la victoria, pero el estúpido de Kaze Shigeru, tu tío, el Sensei, y para colmo, tu primo quién me noqueó cuando tenía la oportunidad, me lo arruinaron todo. – mencionó Kinashi mientras se levantaba de la silla y la aventaba en un rincón, Josuke aunque lento, se levantaba del suelo.
- ¿Qué fue lo que hice? ¿QUÉ FUE LO QUE TE HICE PARA QUE SEAS EL MOSNTRUO QUE ERES AHORA?
- ¡Existir! Tu llegada al dojo hizo que el Sensei perdiera el respeto hacía a mí. El me elogiaba y me decía que si practicaba de manera adecuada podría ser un gran artista marcial.
- El Sensei solo quería que tuvieses autorrespeto, que reconocieras que tú tienes limites, lo que te decía era para que controlaras tu agresividad y que tan siquiera practicaras un poco de Feng Shui.
- Esas son babosadas para mí. Se supone que las artes marciales son para pelear, no para hacer ridiculeces.
- ¡CÁLLATE Y ESCUCHAME! Las artes marciales son más que solo dar golpes y patadas, son preparación, espíritu, corazón, y sobre todo, honor y respeto hacia los demás. Y tú nunca respetaste nada de eso.
- ¡DEJA DE DECIRME ESA ESTÚPIDA FILOSOFIA DE K.O. KENPO!
- Ahora dime. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué hiciste que Tomoko-San chocara en la carretera a Yokohama?
- ¿Quieres saber? Pues te lo diré. Al salir de la cárcel, comencé a entrenar artes marciales mixtas por mi cuenta y me puse a investigar sobre ti, que tú y tu primo se metieron en la policía, que el dojo ahora tiene más prestigio, y tu trabajo actual cómo vigilante en MIU luego de que desapareciste año y medio porqué te fuiste a vivir a Fukuoka, ¿cierto?
- ¿Cómo sabes todo eso?
- Fácil, tengo mis contactos, el cómplice que me ayudó con el choque ha investigado muchas cosas que yo le he pedido, en especial del Sensei y su familia, de ti y de tus compañeros.
- ¿Entonces con lo que investigaste provocaste el choque de Tomoko-San?
- Si, solo fui a Yokohama a descomponer los frenos de su auto y… PUM.
- ¿Y aún tienes el cinismo de confesarlo? – dijo Josuke ya enfureciéndose.
- Si, y ahora ya va siendo hora de mi venganza. – Kinashi comenzó a ponerse en guardia, Josuke hizo lo mismo.
- Lo siento por ti Kyoshi, desde hace años hasta yo te quise ayudar por las buenas, pero no cambiaste nada en estos años, y si para arrestarte quieres pelea… ¡PUES PELEA VAS A TENER!
- ¡ASÍ ME GUSTA! PUES…
- ¡KINASHI-SAN! – grita Miura ya sin su disfraz a lo lejos detrás de una gran sábana.
- Miura, ¿me tenías que interrumpir justo cuando ya iba a empezar lo bueno? – le contesta Kinashi.
- ¿Quién es el? – pregunta Josuke.
- Mi asistente, Miura Ryoji, pero no te tengo que decir de él porque no se lo dirás a nadie una vez acabe contigo. ¿Qué quieres Miura?
- Solo le iba a decir que ya prepare todo para amarrar a los colados y tirarles los baldes para matarlos con el veneno si intentan liberarse cuando despierten.
- ¿Colados? ¿A qué se refieren? – pregunta Josuke
- ¿De verdad quieres saberlo? Si lo quieres saber lo sabrás, pero primero dime algo… ¿Qué parte de que te dije que vengas solo no entendiste? – dice Kinashi
- No sé de qué estás hablando. – dice Josuke.
- Ah, entonces no te importará si me deshago de ellos. – Miura, quita la sábana.
- Esta bien Kinashi-San. – Miura procedió a bajar la sábana y mostró algo que aterrorizó a Josuke. En un poste, estando amarrados por las manos hacía atrás, estaban Ibuki y Jinba, aun inconscientes por haber sido electrocutados y a varios metros encima de ellos estaban los baldes de sales de baño y el limpiador acido para baños. Los baldes estaban amarrados por la misma cuerda de donde sujetaban las manos de ambos. Las sales de baño por el lado de Ibuki y el limpiador acido por el lado de Jinba.
- ¡¡¡JINBA-SAN!!! ¡¡¡IBU-KUN!!! ¡¿QUÉ LES HAS HECHO KYOSHI?! – gritó Josuke ya estando totalmente furioso.
- ¿Creíste que vigilarme a 300 metros de distancia iba a funcionar? Ja, vi cuando viniste acompañado de ellos. Así que mandé a Miura a electrocutarlos y a traérmelos aquí. Nomás espera a que despierten e intenten liberarse.
- ¿Qué tienen esos baldes que es venenoso? ¡CONTESTA!
- Sales de baño con sulfuro y limpiador acido de baños. Si se mezclan forman hidrogeno venenoso o algo así que mata si se respira. – dijo Miura a lo lejos.
- ¿QUIÉN TE DIJO QUE ABRAS ESA BOCOTA? – grito Kinashi a Miura.
- ¡Perdón Kinashi-San! El “Dragoncito” ya me dio miedo. – dijo Miura muy asustado.
- ¿Les dices a tus conocidos sobre mi viejo apodo? – dice Josuke.
- ¡CIERRA LA BOCA! – justo en el momento en el que dijo eso, Kinashi le dio una patada a Josuke en su estómago. Con esto oficialmente la pelea había comenzado. Josuke no se dejó, bloqueó y respondió con algunos ataques leves, cosa que hacía con el propósito de estudiar el estilo de combate de su rival. Tras notar algunos patrones, Josuke comenzó a responder en serio dando varios golpes y patadas, principalmente en el pecho y en la cabeza de su rival. Kinashi no se dejó y procedió a darle golpes rudos a Josuke en la cara y en el cuello, ya que en esta última parte del cuerpo había recibido aquel disparo, cosa que aumentaba el dolor. Ambos peleadores ya estaban comenzando a ponerse exhaustos y a mostrar moretones y sangre en sus caras. Kinashi intentó sujetar a Josuke por atrás para tirarlo al suelo, pero este respondió dándole un codazo en el estómago de Kinashi y con un par de golpes y patadas Josuke tiro a Kinashi al suelo. Una vez Josuke iba a por el para verificar si estaba noqueado, Kinashi se levantó de una forma exaltada y violenta y sujetó a Josuke para hacerle una llave rompe piernas a la pierna izquierda. Josuke comenzaba a debilitarse, pero resistía como podía la llave antes de que Kinashi intentara forzarle la pierna para lastimarla a tal punto de comenzar a quebrársela, pero Josuke con un movimiento de piernas logro invertir la llave y separar a Kinashi de él para volver a la pelea.
En eso. Ibuki y Jinba comienzan a despertarse lentamente, solo para sentir que estaban amarrados y ver que Josuke había sufrido una llave de Kinashi.
- ¿Ah… qué… pasó? – balbuceaba Ibuki.
- Creo… que… nos engañaron. – decía Jinba.
- Espere, ¡estamos amarrados!
- Y debajo de unos baldes que están sobre nosotros. Espera, ¿escuchas lo mismo que yo? – vieron a Josuke peleando contra Kinashi.
- ¡¡¡JOSU-CHAN!!! – gritaron Ibuki y Jinba.
- ¡JINBA-SAN, IBU-KUN, despertaron! No se muevan, hay baldes peligrosos encima de ustedes.
- ¡Vaya, vaya, vaya! Con que el viejo e Ibu-Kun despertaron.
- Jinba-San no es ningún viejo. Y solo yo puedo decirle “Ibu-Kun” a mi hermano.
- ¿Tu eres Kinashi? – dijo Ibuki furioso
- Que buena forma de engañarnos con ese disfraz de anciano. – dice Jinba de forma sarcástica.
- Eso lo hizo mi asistente, no yo. Bueno, ahora que ya tengo su atención puedo pausar la pelea y hablar un poco con ustedes. – dijo Kinashi. Este se acercó de una forma amenazante hacía donde estaban Ibuki y Jinba.
- Kinashi, ni ellos ni Tomoko tienen nada que ver con tu problema conmigo, déjalos ir.
- No puedo hacer eso. Primero que nada, recuerda los baldes, y en segunda, tengo algo que hablar con él. – Josuke quedó desconcertado por lo que Kinashi dijo.
- ¿Qué quieres hablar conmigo? – dice Ibuki.
- Primero que nada, quiero preguntarte, ¿Qué clase de drogas crees que me he metido en los últimos dos años?
- ¿De qué estás hablando?
- ¡NO TE HAGAS! Solo voy a decirte una cosa. Hace casi cuatro años que disfrutaba de una buena dosis de Donas EP de un buen distribuidor, pero… a causa tuya, de tu compañero y del primo de él es que ya no disfruto de mi éxtasis diario.
- Espera, ¿hablas de …? – decía Ibuki sorprendido.
- ¿Kuzumi? Eso explican las cámaras ocultas. No querías traerme exactamente a mí. ¡Querías traer a todos mis compañeros y a Yohi-Kun en esto para también vengarte de que hayan arrestado a tu distribuidor!
- A tu primo lo quiero para regresarle el golpe que me dio hace años por una parte, ya lo de Kuzumi es otra cosa… ¡QUE PREFIERO DESGASTAR EN ÉL! – Kinashi le dio una violenta patada a Ibuki en la cara, y de su boca comenzó a salir sangre.
- ¡IBU-KUN! Kyoshi. Si te atreves a ponerles una mano encima a él o a Jinba-San, lo vas a lamentar.
- ¿Me amenazas solo por hacer esto? – dice Kinashi burlonamente mientras le hace lo mismo a Jinba.
- ¡JINBA-SAN!
- Déjame decirte una cosa. Una vez que acabe con todos ustedes, antes de que vaya al dojo a encargarme del Sensei y de su incompetente hijo, iré a las tumbas de tus padres para decirles que nunca debiste… haber…. nacido. – Josuke ya no pudo contener más su enojo, no solo porque Kinashi atacaba a sus indefensos compañeros, sino también por haber mencionado a sus padres de una forma burlona e irrespetuosa.
- Cruzaste la línea… ¡¡¡CON MIS PADRES NADIE SE METE!!! – Josuke sin pensarlo estaba por atacar a Kinashi, pero de repente… se escucharon dos disparos. Miura le había disparado a Josuke en el hombro derecho y en la pierna izquierda. Josuke de inmediato cayó al suelo.
- ¡¡¡AAAAAAHHHHHH!!!
- ¡¡¡JOSU-CHAN!!! – gritó Jinba.
- ¡¡¡ERES UN MALDITO DESGRACIADO!!! – gritó Ibuki ahora intentando soltarse, ya sin mostrar una importancia por los baldes, sino ahora mostrando importancia a Josuke.
- ¡Bien hecho Miura! Es más…tírame el arma, tengo una idea. – Miura le tiró el arma Kinashi y este comenzó a juguetear con ella, para luego, comenzar a apuntar de forma aleatoria a los tres policías con ella.
- Si lo matas… ¡NUNCA TE LO VOY A PERDONAR, MÁTAME A MÍ! – dijo Jinba.
- Eres un verdadero monstruo. Mejor házmelo a mí, total, solo conseguirás que toda la ley se te venga encima. – dijo Ibuki.
- Kyoshi, si quieres, puedes hacerme lo que quieras, pero déjalos en paz a ellos. – dijo Josuke.
- ¡Que bien! Siempre te quise tener así Kai-Kun, indefenso, y sin poder hacer nada en contra mía, sin embargo, te voy a dar una rápida salida de este mundo, y una entrada inmediata… ¡AL INFIERNO! – justo cuando Kinashi le iba a disparar a Josuke y este ponía cara de estar preparado para lo peor, un coche fúnebre entra a toda velocidad, destruyendo la entrada de la fábrica y yendo directamente hacía donde estaban todos. De forma temeraria de ese vehículo salieron Shima y Kokonoe acompañados por Asakura, pero sorpresivamente también los acompañaban Nakado y su amigo, quien vestía de forma elegante, usaba gafas y era empleado de una de las funerarias más importantes de la región, y por lo tanto, dueño del coche, Kibayashi Nagumo. Estos se bajaron de último tras estacionarse casi junto al poste en donde Ibuki y Jinba estaban amarrados.
- ¡SHIMA, KYU-CHAN, ASAKURA! ¿NAKADO, KIBAYASHI? – gritaron Ibuki y Jinba.
- ¡Con razón no contestaban! – decía Shima.
- ¡KAI-KUN! – gritaron Kokonoe, Nakado y Kibayashi, quienes rápidamente fueron a auxiliar a Josuke.
- ¡Yohi-Kun! ¡Que sorpresa Nakado-Senpai! ¡Cuánto tiempo sin verlo Kibayashi-San! Por un pelo ya habría muerto. – dijo Josuke, Kokonoe se volteó a Kinashi y le dijo de forma amenazante:
- Kinashi Kyoshi. Te acuerdas de mí. ¿VERDAD?
- ¡Claro que sí Kokonoe-Kun, tú siempre arruinándolo todo!
- ¡No te perdonaré que les hayas hecho esto a mi primo y a mis excompañeros!
- ¡SHIMA-SAN, ASAKURA-SAN! Ibu-Kun y Jinba-San no se pueden desatar ya que están amarrados a unos baldes con sustancias que mezcladas crean veneno que mata al ser inhalado. Es más, ahí está el cómplice de Kinashi, Miura Ryoji, arréstenlo.
Shima y Asakura corrieron subiendo las escaleras para ir tras Miura, pero este, al apenas notar que iban por él, aprovecho para comenzar a empujar los baldes hasta tirarlos al suelo y comenzó a reír de una forma maniática.
- ¡Ya es tarde! Sus amigos morirán.
- Yo no estaría tan seguro, mira abajo. – le dijo Shima.
- Ay aja, ¡¿QUÉ?! – Miura quedó sorprendido al ver que Ibuki y Jinba ya no estaban en donde cayeron los baldes. Kibayashi había aprovechado para liberar a ambos cortando las cuerdas con una navaja que traía en su traje.
- De nada. – le dijo Kibayashi a Miura dándole un saludo.
- Oye. – dijo una voz. Miura volteó. Y la persona de la que vino la voz, Asakura, le dio una patada que lo noqueó, y con eso, ella y Shima pudieron arrestarlo. Pero abajo, Kokonoe usaba unas pinzas para sacarle las balas a su primo de la pierna y el hombro.
- ¡AAAHHH! – gritaba Josuke.
- ¡Tranquilo Kai-Kun, solo un poco más, resiste por favor! – Unos segundos después, las balas ya habían sido retiradas del cuerpo de Josuke.
- Gracias Yohi-Kun. – dijo Josuke, Kokonoe comenzaba a llorar diciendo.
- ¡No me gusta verte así! ¡Perdón por llegar tarde primito! Se descompuso nuestro vehículo y…
- Y Kibayashi me regresaba a UDI luego de regresar un cuerpo a una familia. De casualidad nos encontramos, y obviamente no quería ayudar, pero cambié de opinión cuando me dijeron que estabas en problemas.
- No tienen por qué disculparse por nada. Yo los entiendo muy bien, y nunca los dejaré de querer a los dos. – les contesto Josuke sonriendo.
- ¡OIGAN! ¿Ya acabaron con sus estupideces? ¡Todavía debo vengarme de ti Kai-Kun! – gritó Kinashi, pero Kokonoe lo volvió a golpear cómo hace años, haciendo que Kinashi se ponga detrás de Ibuki y Jinba, quienes ya estaban libres y le regresaron las patadas que este les había dado en la cara y le quitaron su pistola aventándola a unos metros de él. Luego, Kibayashi lo sostuvo por los brazos por detrás, y Nakado se acercó a él para darle unos buenos golpes cómo los de un boxeador en la cabeza y en la panza, tirándolo al suelo. Tras esto, Kinashi volvió a hablar:
- ¿Quiénes son ustedes dos y por qué me deberían de importar? – Nakado se acercó a él sujetándolo por la ropa y le contestó:
- Solo te voy a decir una cosa, yo tuve un amigo que murió exactamente hace 14 años y tras enterarme de su muerte prometí que cuidaría bien de su hijo cuando me reencontrará con él… ¡Y ese amigo se llama Kokonoe Kyomaru y su hijo es Josuke Kaito, o sea, KAI-KUN! – Nakado le dio un golpe más.
- Y, yo solo soy amigo del que te golpeó. – dijo Kibayashi con su clásica y caballerosa forma de ser.
- ¡YA BASTA, TODOS, DETENGANSE! – gritó Josuke. Todos se voltearon a verlo.
- Esta es una pelea entre él y yo… y debo terminarla.
- Pero Kai-Kun. ¡Todavía estas herido! – dijo Asakura.
- Lo sé, pero yo debo encargarme de él, por todo lo que ha hecho contra mí y todos los que me rodean. – dijo levantándose lentamente. Pero nadie se dio cuenta de que Kinashi había caído por última vez cerca de su pistola, por lo que la recuperó silenciosamente.
- No… ¡SI LOS MANDO A VOLAR A TODOS!
- ¡CUIDADO! – gritaron todos, y Kinashi disparo. Por fortuna no hirió a nadie, pero por desgracia, la bala había dado en el tanque de gasolina del coche, y la droga y químico que ya habían comenzado a formular el hidrogeno venenoso eran inflamables.
- Ay no. ¡ALEJENSE! – todos excepto Josuke y Kinashi corrieron del lugar y al cabo de unos segundos… ¡BOOM! El coche explotó dejando un radio explosivo de gran magnitud que poco a poco comenzó a incendiar la fábrica. Una vez todos estaban afuera:
- ¡OIGAN, JOSU-CHAN SIGUE ADENTRO! – gritó Shima.
- ¡Y KINASHI TAMBIÉN! – dijo Asakura.
- ¡IRÉ A VER! – gritó Kokonoe quien fue corriendo por él.
- VOY CONTIGO. – dijo Nakado, quien comenzó a seguirlo.
- ¡NO TE DEJARÉ SOLO JOSU-CHAN! – dijo Ibuki comenzando a llorar y corriendo cómo siempre suele hacerlo.
- ¡VAMOS TODOS! – dijo Jinba.
- ¡SÍ! – gritaron Shima, Asakura y Kibayashi quienes también fueron ahí, pero antes, Asakura esposó a un arrestado Miura a un poste de luz en el pasillo.
Adentro de la fábrica, Josuke y Kinashi reiniciaron la pelea. Josuke, aun estando herido, podía dar una buena pelea. Poco a poco todos llegaron y vieron que Josuke peleaba con gran agresividad que todos se sorprendieron al verlo. Josuke peleaba de una forma que nunca habían visto.
- ¡Ahora si volvió a suceder! – dijo Kokonoe.
- ¿Qué? – dijeron los demás.
- ¡La explosión de ira incontrolable que Kai-Kun tuvo cuando comenzaba a tratar su necrofobia! – dijo Nakado.
- La cosa de la que les advertí en la mañana. – contestó Kokonoe.
*** INICIA FLASHBACK (2012, Fecha desconocida) ***
- No… se… si … pueda… más. – dice Josuke frente al montón de cosas horripilantes que estaban en aquella habitación en donde Nakado lo trataba.
- Tienes que resistirlo Kai-Kun. ¡Por eso viniste aquí!
- ¡NAKADO-SENPAI, SÁQUEME DE AQUÍ! – gritó Josuke y de inmediato, sin pensarlo, comenzó a derrumbar todo lo que estaba en la habitación. Empujaba todo, aventaba cosas y hasta incluso destruyó una televisión e hizo explotar una estufa. Nakado entró para ver que ocurría, pero encontró a Josuke de rodillas, bañado en la sangre de los órganos que estaban en la habitación, y lloraba ya que no podía creer lo que había hecho.
- ¡¿KAI-KUN?! ¡¿PERO QUÉ HICISTE?!
- Lo…lo… siento… Nakado… Senpai… No… me… pude… controlar.
- ¡CUANDO DIJE QUE TENÍAS QUE RESISTIR ESTO NO ME REFERÍA A QUE DEJARAS LA HABITACIÓN ASÍ, ESA ESTUFA ME COSTÓ MUCHO DINERO! Que suerte que hoy se me acabó el gas… ¡PORQUÉ SI NO HABRÍAMOS MUERTO, Y TODO SERÍA TU CULPA! – gritó Nakado furioso. Josuke seguía llorando.
- Lo… siento.
- ¿De verdad lo sientes? ¡Me voy a meter en problemas ahorita que tu tío venga por ti! De seguro prohibirá que nos volvamos a hablar. Tu tío no me tiene la confianza para cuidarte, y eso que él tambien sospecha que yo tuve que ver con la muerte de Yukiko.
- De verdad… lo siento, yo explicaré todo a mi tío cuando venga. No se preocupe.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- ¡No puedo creerlo! ¿De verdad Josu-Chan hizo algo así en el pasado? – dijo Ibuki.
Lo que se veía adentro, era que Josuke tenía completamente dominada la pelea, ya no tenía contenidas más sus emociones, ahora peleaba cómo todo un verdadero dragón. Descargaba su ira golpeando y pateando a Kinashi sin parar. Este último apenas había podido conectarle algunos ataques, y Josuke aunque aún sentía un dolor considerable en su brazo y pierna lastimados por las balas, resistía el dolor de sus heridas cómo todo un hombre.
- Eso es imposible, ¡pude haberte matado…, hace rato casi estabas a mi merced! – decía Kinashi, ya estando temeroso, pero Josuke con una mirada fría hacía el y con su Magatama en sus manos le replicó:
- ¡Cállate y mírame Kyoshi! Puede que seas un artista marcial agresivo y puedo soportar tus trucos sucios, pero cometiste un grave error y te metiste con mis seres queridos, con mis compañeros, aquellos que son cómo una segunda familia para mí, con el Sensei, su familia y todo K.O. Kenpo, pero peor aún, te metiste con mi familia, en especial con mis padres, en resumen… ¡ME HAS HECHO ENOJAR! – tras decir esto, Josuke realizó una gran técnica mortal hacía Kinashi, con lo cual, este quedó seminoqueado, y finalmente derrotado. Josuke se acercó a él sacando unas esposas de su Gi.
- Anda… ¿por qué no me matas… y terminas con esto? Aviéntame al fuego, dispárame, tortúrame, haz lo que quieras.
- ¡Yo jamás, ni llegaría a pensar en hacer eso! ¡Iría en contra de mi disciplina cómo policía! ¡Y contra el código de honor que Konomaru-Sensei me inculcó desde que comencé a estudiar con él! – tras esto, esposó a Kinashi.
- ¡TE OOOOOODIIIIIIIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! – gritó Kinashi al ser esposado. Luego de esposarlo, Josuke se acostó boca abajo al suelo respirando de forma exhaustiva y vociferando de dolor luego de habérselo aguantado por la pelea.
- ¡AAAAHHHH! ¡Me duele todo! – se dijo.
Todos con cuidado entraron por él y por Kinashi.
- ¡KAI-KUN! – gritaron unos.
- ¡JOSU-CHAN! – gritaron otros.
Mientras, Kokonoe y Nakado eran los primeros en auxiliarlo.
- Kai-Kun, no puedo creer lo que acabas de hacer. Eres un verdadero guerrero. Y supongo que ya es el momento de decirte: ¡Feliz Cumpleaños! – le dijo Nakado.
- Oh, perdón por mi descortesía. Mis más sinceras felicitaciones por su cumpleaños joven Kai-Kun, excelente pelea. – dijo Kibayashi a lo lejos. Una patrulla y una ambulancia comenzaban a llegar.
- Oh, ya llegaron. Yo hablaré con ellos, tu quédate con tu primo Kokonoe-Kun, y, ¡Feliz Cumpleaños Kai-Kun!
- Entendido, Asakura-San.
- Gracias…Nakado-Senpai, Kibayashi-San, Asakura-San.
- Josuke, ¿Cómo se te ocurre querer sacrificarte por nosotros cuando las cosas casi se ponen feas?, bueno, aun así, me alegra que estes bien, chico. – le dijo Jinba poniéndose a su lado.
- Josu-Chan, fue mi error, caer en el engaño de Miura provocó todo esto. Soy un desastre de hermano. – se dijo Ibuki bajando la cabeza.
- Ibu-Kun, todos cometemos errores, y los errores, te vuelven más fuerte. Yohi-Kun, ¿Podrías hacer que Ibu-Kun me cargue hacía la ambulancia?
- Eh, claro Kai-Kun.
- Josu-Chan.
- Nuestra hermandad nunca se romperá Ibu-Kun. Siempre serás importante para mí, en lo bueno y en lo malo.
- Gracias Josu-Chan. – dijo Ibuki comenzando a cargarlo.
- Me alegra que estes bien Josu-Chan, pero… Espera, espera, espera, ¿CÓMO QUE COMETISTE UN ERROR, IDIOTA? ¡EXPLICATE AHORA! – le grito Shima.
- ¡De todas formas, tú tambien habrías caído Shima-Chan! – le respondió Ibuki.
- Aunque parezca extraño, concuerdo con Ibuki. – dijo Jinba. Poco a poco, todos se alejaron del lugar.
Las demás horas fueron largas. Kinashi y Miura fueron procesados a la cárcel metropolitana, en donde luego se dictará su sentencia. Josu-Chan fue atendido en el hospital, dónde afortunadamente sus heridas no fueron graves y pudo ser curado y vendado, el gran jefe llegó al hospital al enterarse y casi lloró cuando Josu-Chan le contó todo lo ocurrido, fue lindo ver cómo el jefe lo abrazó tras saber que por fortuna, aunque herido, pudo salir sano y salvo. A Shima-Chan, Kyu-Chan y Asakura-San los regañaron bien feo por haber metido a dos personas ajenas (Nakado y Kibayashi) en asuntos policiales, a pesar de que explicaron que se les había descompuesto su patrulla. Y estoy seguro de que Josu-Chan convencerá a su tío para pagar el coche de la funeraria de Kibayashi. Por fortuna, todo salió bien. Dieron de alta a Josu-Chan a las 7 a.m., y él junto con Kyu-Chan y su tío fueron al cementerio para cómo siempre, dejarles flores en las tumbas de los padres de Josu-Chan.
En el cementerio, a las 7 a.m., la familia Kokonoe había llegado a dejarles flores a las tumbas de Kokonoe Kyomaru y Josuke Himawari, con un texto que decía lo siguiente:
“Aquí yacen: Kokonoe Kyomaru y Josuke Himawari. Que en paz descansen, mientras su único hijo, Josuke Kaito, siga siendo feliz.”
Josuke intentaba arrodillarse, mientras Atsuhito decía.
- Kai-Kun, recién te vendaron la pierna izquierda por la bala, no puedes hacer mucha fuerza.
- Solo será un segundo Tío Atsu-San.
- Ah, está bien.
- Listo papá. – dijo Kokonoe al preparar un altar cómo suele hacerse en los días del Obon y poner sus respectivos ramos de flores en la tumba. El señor Kokonoe y su hijo se persignaron mientras Josuke encendía el cuenco con incienso y se persignaba también, poniendo su Magatama en sus manos para rezar en voz baja mientras comenzaba a llorar:
- Hola mamá, hola papá. Soy yo de nuevo, Kai-Kun. Si me ven así es que hace unas horas resolví un caso en el que por poco pierdo la vida. Bueno, hoy ya son 14 años… 14 años en donde me han hecho mucha falta. Bueno, cómo siempre, vengo a verlos para que… aunque por un minuto, pueda intentar… escucharlos, sentir cómo me abrazan y me acarician, y cómo siempre lo hacían cuando estaban vivos, cantarme por ser mi cumpleaños al despertar. Hoy no les puedo tocar una canción porque mi hombro esta herido, al igual que mi pierna, por lo que no puedo estar mucho tiempo arrodillado. Bueno, permítanme estar con ustedes cómo siempre un rato. – Josuke permaneció así por unos minutos, la forma en la que lloraba era bastante evidente, ya que ellos eran las personas que le dieron la vida y lo criaron con disciplina, respeto, valores y lo más importante, con amor y cariño por diez años hasta el día de aquella tragedia. Sus acompañantes lloraban tambien, pero no cómo Josuke, quien lo hacía con todo su ser. Una vez terminaron de rezar, se levantaron, y Josuke fue abrazado por su familia.
- Gracias por siempre estar conmigo, Tío, Yohi-Kun.
- Siempre serás de nuestra familia. Independientemente de que Kyo te haya puesto el apellido de tu madre, la sangre Kokonoe corre dentro de ti, el legado Kokonoe nunca morirá, mi sobrino.
- Cierto primito. Siempre serás importante para nuestra familia.
Lentamente comenzaron a irse de allí, mientras el incienso seguía sacando humo.
Y para terminar, hora de lo bonito y melancólico. La fiestecita en la playa Zaimokuza en Yokohama. Por la tard
e, Shima-Chan, Jinba-San, Nakado y yo nos reunimos con Kyu-Chan para poder organizar una celebración muy bonita a Josu-Chan cómo agradecimiento por todo lo que ha hecho por nosotros. Pero la organización es aburrida para que lo escriba, así que directamente iré al festejo. Fue muy bonito. Josu-Chan lloró, y aun con el hombro lastimado, tocó su guitarra y les cantó a sus papás una canción de Ketsumeishi.
Durante la tarde-noche en la mansión Kokonoe, Josuke se había quedado dormido con tal de reposar luego de lo ocurrido en la fábrica. Luego, su primo fue tras él.
- Kai-Kun. – dijo Kokonoe tocando la puerta. Pero no contestó, por la puerta, se escuchaban sus ronquidos. Aun así decidió entrar. Sonreía mientras se acercaba a su cama, viendo a su primo postrado durmiendo con una cara sonriente. Aprovechando que Josuke se había deshecho de su peinado de púas desde que entró de nuevo en su habitación, Kokonoe aprovecho para acariciarlo en la cabeza.
- Aún tras estos años, y a pesar de todo lo que nos ha pasado con el paso del tiempo, me alegro de que siempre seas el mismo, Kai-Kun. – se decía. Al cabo de unos segundos, Josuke despertó, y lo primero que vio al abrir los ojos, era a su primo sonriéndole de forma graciosa.
- Yohi-Kun… te he dicho que toques antes de entrar. – le dijo, mientras le daba un almohadazo.
- Pero tú nunca dejarás de dormir aunque toque la puerta.
- ¿Qué sucede?
- Refréscate, báñate, péinate las púas y vístete con las ropas de día de campo. Te tengo una sorpresa.
- No estoy de ánimo para sorpresas Yohi-Kun.
- Por favor, he hecho esto especialmente para ti.
- Ah, bueno, solo porque en tu cara veo que hiciste un buen esfuerzo. – dice Josuke. Pasaron los minutos y Josuke ya estaba listo, fue hacía el auto de su primo, quién también tenía su vestimenta casual para días de campo.
- ¿Y a dónde me llevas?
- A Yokohama, pero apenas entrando en la ciudad, me haces el favor de vendarte los ojos.
- Bueno. – Josuke hizo lo indicado por su primo. Una vez llegaron a la playa Zaimokuza en Yokohama, Kokonoe bajó con cuidado a su primo y caminó con él guiándolo hacía su sorpresa. Llegaron a una hermosa palapa adornada con flores de varios tipos y con luces dentro de ella, una bocina comenzaba a tocar las canciones favoritas de Josuke, comenzando por “Hero” de HOME MADE Kazoku.
- ¿Ya llegamos? ¿Acaso lo que escucho es “Hero”? – preguntó Josuke.
- Cierra los ojos. – dijo Kokonoe mientras le comenzaba a quitar la venda. Tras esto, se puso junto a Ibuki, Shima, Jinba y Nakado en una mesa donde había un pastel de chocolate con un 24 en medio.
- Bien, ábrelos. – Josuke abrió los ojos y casi al instante se puso a llorar por lo que vio. Se dio cuenta de que estaba en Zaimokuza, y las personas que le importan le habían preparado algo espectacular.
- ¡¡¡SORPRESA!!! – le gritaron los 5 hombres con el pastel siendo encendido.
- Chicos… esto… es… ¡ES… HERMSOSO! – Todos se acercaron a Josuke para acariciarlo y abrazarlo.
- Te mereces esto y mucho más por ser una gran persona Kaito. Eres una gran pieza para el equipo. – decía Shima
- Josu-Chan, entiendo que extrañes mucho a tus padres, pero tampoco debes olvidarte de celebrar el día de tu nacimiento, gatito. – le dijo Ibuki haciendo cómo gato.
- ¿Qué te pasa? – le dice Nakado dándole un manotazo en la cabeza.
- ¡Oye! ¡Hoy también es el día del gato!
- Josuke, eres joven, y en tan poco tiempo has hecho demasiado, con todo esto mereces ser verdaderamente feliz, mi chico. – le dijo Jinba.
- Lo principal que le debo a Kyo, y creo que tambien a Himawari, es estar al pendiente de ti, con tal de no olvidar que me hice amigo de una persona que me salvó la vida hace muchos años. Es cierto que tomó tiempo para que tu tío me aceptara, pero me alegro de que no pierdas la fe en mí, y que tengas más de una razón para llamarme Senpai, hora de pasarla bien, Kai-Kun.
- MMMHHH, no sé qué decir… Muchas gracias… a todos. – dijo Josuke mientras todos lo abrazaban.
- ¿Y qué hacemos ahora? Ya debemos celebrar ¿no? – dijo Shima.
- Aun no Shima-San. Kai-Kun, ¿ves la mesita de ahí? – Kokonoe le señala a su primo una mesa que parecía de un restaurante justo a un metro frente al mar. Alrededor había 3 sillas, dos de ellas estaban marcadas con un papel que decía “Para mamá y papá”, con unas fotos de ellos en medio y un cuenco de cenizas encendido. También había una guitarra en el lugar correspondiente a Josuke. Kokonoe traía dos platos con una rebanada del pastel recién cortado y las puso en las sillas marcadas.
- Yohi-Kun… ¿te molestaste en hacer todo esto por mí?
- Si primito, pero también les debes una canción, por eso también traje tu guitarra, creo que ya puedes tocar, lo de tu hombro no fue algo tan malo. Por favor, haznos los honores.
- Si, lo haré. – dijo Josuke, todos se acercaron hacía el, en cuestión de segundos Josuke cantó “Tsuki to Taiyou” de la banda Ketsumeishi con su guitarra.
- Mamá. Papá, hora de tocarles la canción que no pude en la mañana. Esta es la canción de un drama de detectives, el cual hizo que tomara la decisión final de estudiar para ser policía como Yohi-Kun y tío Atsu-San. Espero les guste:
Kimi wo kurushimi kara sukuu tame ni
Boku wa ikite kita ndarou
Tatoe kimi ga warui yatsu datte
Boku wa kamawanai yo…
Kimi no yowasa wo mamoru tame ni
Boku wa umarete kita ndarou
Tatoe kimi ga nozomanakutatte
Sore ga unmei dakara
Josuke permaneció cantando la canción hasta el final, y al terminar, se puso a seguir llorando mientras sostenía la Magatama en sus manos.
- Aquí fue… donde pasamos nuestros últimos momentos… antes de que se fueran para siempre…
*** INICIA FLASHBACK (22 de febrero de 2008, horas antes de aquella tragedia) ***
Toda la familia Josuke se encontraba en la playa de Zaimokuza, y mientras Kaito jugaba, Kyomaru y Himawari ya tenían algo preparado para él.
- ¡KAI-KUN, VEN! – gritó Kyo a lo lejos.
- Voy papá. – dijo Kaito.
Al llegar, sus padres le dieron una cajita, este la abrió y le sorprendió lo que era, un collar con un colgante en forma de 9 hecha de jade en medio.
- ¿Y esto que es? ¿Un 9?
- No hijo, es un Yasakani no Magatama. – decía Himawari.
- Es un talismán abalorio que simboliza el espíritu y la valentía, que forma un vínculo entre nosotros 3. Quiero que conserves esto durante toda tu vida. Es algo que tu madre y yo hemos hecho especialmente para ti. Por favor, acéptalo. – Kaito tenía lágrimas en los ojos al saber el significado, tanto que no dudó en ponerse esa Magatama para nunca quitársela.
- Gracias hijo.
- Estamos muy orgullosos de ti, campeón. Quiero que recuerdes esto cómo un tesoro porque nuestra vida ha sido más feliz desde que viniste a nosotros hace exactamente una década.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- Gracias mamá, gracias papá. Nunca los he olvidado, y nunca los voy a olvidar. – decía Josuke mientras una lagrima caía sobre la Magatama.
- Antes de irme… quisiera, que vieran a las personas que me importan. Mamá, papá, tío Atsu-San y Yohi-Kun han cuidado muy bien de mí desde que me mudé con ellos después de que los perdí, siempre la hemos seguido pasando bien cómo familia. Mira papá, hasta el día de hoy, Nakado-Senpai sigue teniéndome en cuenta, tampoco se ha olvidado de ti, siempre te recuerda con cariño cómo ahora, aunque es cierto, sigue siendo un amargado y algo grosero. Ese señor que esta junto a él es mi compañero, Jinba Kohei, es alguien con muchísima experiencia en esto de la policía, es alguien que nos ha tratado a Yohi-Kun y a mí como si fuésemos sus hijos, y eso que él también es padre de familia. Luego esta Shima Kazumi, se ve igual a Nakado-Senpai, pero en el fondo es una gran persona que tiene un gran enfoque hacía la policía, él fue quién me inspiro a decidirme por estudiar la carrera de policía, y hasta siendo mi compañero, lo admiro, ya que a él siempre lo veré cómo un maestro. Y por último, mi también compañero, pero más importante, mi hermano jurado, Ibuki Ai, la razón por la que es mi hermano jurado, es porqué, el parece una fusión de ustedes, me recuerda mucho a lo que pasábamos los tres juntos. Él ha sido alguien que ha vivido bajo la soledad y el rechazo, pero yo lo he ayudado a seguir siendo una persona positiva, es despreocupado, pero es una muy buena persona. Los conocí a todos ellos gracias a Yohi-Kun, y son cómo una segunda familia para nosotros dos, y no sé qué haríamos sin ellos. Me despido de ustedes, de esta forma especial, en esta playa, en donde pasamos nuestros últimos momentos antes de esa tragedia. ¡GRACIAS MAMÁ, GRACIAS PAPÁ. NUNCA LOS OLVIDARÉ!
Josuke seguía llorando, pero ahora estaba sonriendo, por haberle dicho todas esas cosas hermosas a sus padres en donde sea que estén.
- ¿De verdad… piensas todo esto de nosotros? – dijo Shima.
- Kai-Kun jamás diría una mentira, aunque sea piadosa. – dijo Nakado.
- Es verdad. – dijo Kokonoe. De repente, Josuke se acercó y abrazó muy fuerte a su primo.
- Gracias… Yohi-Kun, gracias, a todos.
- Gracias a ti, Josu-Chan. – dijo Ibuki abrazándolo también.
- Gracias por existir. – le dijo Jinba, tras tambien abrazarlo.
- Vamos familia, tenemos un pastel que comer. – dijo Josuke muy alegre. Poco a poco todos se alejaron de la mesa, mostrando como el humo del cuenco de incienso todavía sacaba humo.
Bueno, creo que ya es hora de despedirme, ya que yo también estoy llorando tras narrar toda esta historia. Hoy no diré nada sobre mis aprendizajes o errores, ya que, esta entrada, fue especialmente hecha para Josu-Chan. Espero que siempre sigas con nosotros. GOTCHU. BYE-BYE.
GRACIAS POR EXISTIR JOSU-CHAN.