Reportes De Investigación De Un Idiota Inexperto, Pero Bien Intencionado Detective

Gen
PG-13
En progreso
1
Fandom:
MIU404, Unnatural (cruce)
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Midi, escritos 466 páginas, 195.686 palabras, 24 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
Permitido en cualquier forma
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Extra 7: Relajación antes del verano

Ajustes
Día: 10 – 12 de junio de 2022 He aquí es hora de una entrada extra, escribiendo antes de dormir en la noche del día 12. El verano está llegando y cómo casi es tiempo de que los lugares turísticos se llenen de a montón, pues entre todo el equipo y Kyu-Chan nos fuimos a vacacionar todo este fin de semana a la ciudad de Uda, que se encuentra en la prefectura de Nara. Este viaje lo hicimos debido a que, tomando en cuenta todo lo ocurrido con la llegada de Katsumata la semana anterior, necesitábamos una manera de olvidarnos de todo por un buen rato, divertirnos y pasarla bien cómo la familia en el corazón que somos, y quien más necesitaba de todo esto, era Kyu-Chan. Sucede que a parte de lo de Katsumata, ha habido muchos casos en la Primera División, por lo que últimamente ha estado muy estresado y apenas está teniendo unos cuantos días libres. No nos llamó o mandó mensajes de forma tan recurrente en estos últimos días y ha estado un poco distante de Josu-Chan, cosa que a este último obviamente lo ha preocupado. Mas que divertirnos, el objetivo del viaje en sí fue para ir a la cascada “Aoba no Taki” en el templo Seiyo-Ji y purificarnos realizando un “Takigyo”, o también llamado “Misogi”, un ritual espiritista que sirve para limpiar todas esas impurezas que hemos tenido tanto en el cuerpo cómo en el alma. Dicho ritual es una tradición sagrada en el país y aunque originalmente era hecho con propósitos religiosos, en la actualidad cualquier persona lo puede hacer. Para comenzar nos tuvimos que alistar en la madrugada, para salir de Tokio a las 4:30 a.m. y llegar a Uda a las 6:30 o 7 a.m. Kyu-Chan condujo, pero tuvo que dormir temprano la noche anterior y tomar café para estar despierto a la hora de conducir. La casa a la que fuimos era una casa bonita que el gran jefe, Kyu-Chan y Josu-Chan usaban para vacacionar. Tras organizar la casa y desayunar, fuimos al templo Seiyo-Ji a hacer el ritual. Tan tempraneros fueron los chicos para esto. Eran cerca de las 6:15 a.m. mientras una camioneta conducida por Kokonoe pasaba por la carretera que dirigía hasta Uda. Dentro de la camioneta se encontraba la MIU 4 durmiendo, Jinba en el asiento del copiloto, Ibuki y Shima en la segunda fila de asientos y en la tercera fila Josuke se encontraba acostado. Al momento de las 6:20 a.m. Kokonoe vio en su camino que ya faltaba poco para llegar a Uda, por lo que Kokonoe se dijo: - Kai-Kun, familia, perdónenme pero siempre quise hacer esto. – tras hablar este procedió a sonar el claxon de la camioneta, cosa que hizo que todos comenzaran a despertar. - ¡Ah!… ¿Qué pasó? ¿Kyu-Chan, ocurrió algo? – dijo Jinba al despertar. - Ya casi llegamos, un par de kilómetros más Jinba-San. – contestó Kokonoe con una sonrisa. - ¡Kyu-Chan… te pasaste! – cuando dijiste que nos ibas a despertar, no nos dijiste que fuera a ser de esta forma. – dijo Ibuki con indignación. - ¡Kokonoe!… Mejor no digo nada. Después de todo tenía una pesadilla. – dijo Shima. - Shima-Chan, ¿soñaste con los Kappa que te mostró tu hermano otra vez? – dijo Ibuki de forma risueña. - No idiota… bueno, no exactamente, esta vez eran unas tortugas, pero con colmillos… creo. – le contesto Shima. Josuke se despertó y dijo: - Yohi-Kun… si nos despertaste así es porque ya llegamos, ¿cierto? – al decir eso, un letrero de bienvenida a Uda aparecía en el horizonte y Kokonoe dijo: - ¡Bueno, ya llegamos! – todos comenzaron a celebrar. Después de unos minutos, la camioneta se detuvo en frente de una casa de dos pisos que se encontraba en un pequeño vecindario cercano al Río Uda. Todos se bajaron del auto. - Ah, por fin, aire fresco de una zona tranquila. – dijo Kokonoe con mucho entusiasmo. - Hola de nuevo Río Uda, han pasado 2 años desde que mi tío, Yohi-Kun y yo vinimos a este lugar. – contestó Josuke sintiéndose muy relajado. - ¿Esta es la casa en la que vienen a vacacionar? Decente y hermosa. – dijo Jinba asombrado. - Y falta que vean cómo es adentro. – contestó Kokonoe. Pasó alrededor de media hora entre en la que después de entrar en la casa, los cinco fueron levantando manteles que estaban sobre los muebles (para evitar que se empolvaran con el tiempo), limpiar toda la casa y posteriormente hacerse el desayuno. - Provecho. – se dijeron todos. - Si estamos desayunando ahora, es para que tengamos el tiempo suficiente para que lo que estamos comiendo haga digestión y así no haya inconvenientes antes de ir al ritual. – dijo Kokonoe. - Las 9 a.m. fue la hora más adecuada que pude encontrar para que pudiésemos ir todos. Solo espero que todo salga bien al momento de estar en el templo. – dijo Josuke tras tragar su bocado. Shima contestó: - Kokonoe, Kaito, no se preocupen por eso. Cuando era niño, las dos veces que fui a hacer el Takigyo fue a una hora muy temprana, ¡y sin desayunar! - ¿Cómo que sin desayunar? Necesitas mucho más que proteína para que puedas soportar un aguacero casi helado cayendo sobre tu cabeza. Shima-Chan es el niñito a quien todos debemos proteger. – dijo Ibuki con tonada triste. - ¡Ay si! Me lo dice un idiota que apenas va a hacer un Takigyo por primera vez en casi veinte años. – le contestó Shima. Jinba interviene y dice: - Ibuki, Shima, no empiecen. Recuerden que vinimos aquí a relajarnos y divertirnos en este fin de semana. Mas al rato. Ya casi a las 9, los cinco se vistieron fueron al templo Seiyo-Ji y mientras se preparaban Kokonoe decía: - Muy bien, se supone que ya todos tenemos puestos nuestros Kimonos. Y cuando toque ir a la cascada, ya tendríamos nuestros Fundoshi y Gi para el ritual. Jinba-San, Shima-San, por lo que veo solo ustedes usarán el Gi. - Así es Kyu-Chan, nosotros no somos tan resistentes al frio cómo ustedes 3. – dijo Shima mirando a Kokonoe, Josuke e Ibuki. - No sé qué es más raro… ¿qué hagamos el ritual los cinco juntos o que Josu-Chan haya olvidado su fijador de cabello? – preguntó Jinba. - Jinba-San, no traje mi fijador a propósito. En este pequeño descanso quise dejarme el cabello normal para respetar las otras veces en las que he venido aquí, jajaja. – contestó Josuke para luego reír. Ibuki hacía una pose de Feng Shui que Josuke le había enseñado y se dijo: - Josu-Chan, ¿crees que las poses de relajación que te ha enseñado tu maestro puedan servir para cuando vayamos a la cascada Aoba? - Posiblemente sí, Ibu-Kun, pero no olvides que lo de la cascada se hace parado. Tras terminar de alistarse, el grupo entró al templo y fueron recibidos por un sacerdote, el cual procedió a escribir cada uno de los nombres de todos en cinco diferentes sellos. Posteriormente, se hizo un rezo y al finalizar, todos fueron a hacer un recorrido desde el templo hasta la cascada “Aoba no Taki” el cual tardó alrededor de cinco minutos. Al llegar a la cascada, junto a ella había un pequeño altar, con un Tamagushi e imágenes y figuras pequeñas de Buda. El sacerdote encendió cinco velas, una por persona, e hizo un canto frente al altar de buda conocido como “O-Kyo”. Una vez dicho canto fue finalizado, los cinco se quitaron sus Kimonos y quedaron en Fundoshi (un taparrabos regional, del cual en este caso, usaban el tipo Etchu), aunque Shima y Jinba quisieron ponerse un Gi blanco debido a que sentían incomodidad al entrar semidesnudos a la cascada. Se pusieron bajo la cascada y procedieron a juntar sus manos y a recitar el “Namu Myoho Renge Kyo”, un canto budista que sirve para rendir tributo a la Sutra de la Flor de Loto. Tras varios minutos estos salieron de la cascada, se secaron para luego volverse a vestir, posteriormente tomaron té con el sacerdote, hicieron un rezo adicional y tras más de una hora, el ritual había finalizado. Todos se sentían cómo seres nuevos, sin cargar preocupaciones, culpas o problemas. - Eso fue hermoso y relajante. – se dijo Ibuki. - Nunca me había sentido tan bien cómo ahora. – se dijo Shima. - La vida es tan hermosa. – se dijo Jinba. - Por fin. Finalmente me podré sentir en paz. – se dijo Kokonoe. - La relajación es necesaria para que podamos afrontar la vida con paz y armonía. – se dijo Josuke. Tras todo lo hermoso y relajante que fue el ritual, para el almuerzo fuimos a acampar al Río Uda, en donde por alguna razón, pese a ya haber hecho el ritual, a Josu-Chan se le ocurrió la idea de seguir usando Fundoshi y meterse a nadar en el río, así que Kyu-Chan y yo le seguimos el juego. Después Shima-Chan y yo hicimos un recorrido por una parte de la ciudad ya que nos mandaron a comprar cosas para la cena en un Supermercado. - Ya casi es la 1 p.m. Creo que comeremos de una vez. Qué bueno que la casa de los chicos está cerca del río en una zona en donde se puede nadar. – dice Jinba vestido de forma casual comenzado a hacer comida con varias cosas e ingredientes que trajo de Tokio. Shima también vestido de forma casual le contestó: - Entonces apenas haga la comida, nos vamos al campo que está a unos cuantos metros. Cómo en este río está permitido nadar, no me sorprende que Kaito haya ido a bañarse otra vez sabiendo que le encanta el mar, aparte de que se llevó a su primo y a Ibuki. En el Río Uda, Josuke vistiendo únicamente su Fundoshi se divertía haciendo chapuzones desde acantilados, nadando y sumergiéndose a casi 4 metros de profundidad en un gran espacio que no era afectado por la corriente y en el que estaba permitido que la gente se metiera. A unos metros, Ibuki y Kokonoe se preparaban para ir al río diciendo: - Ah, Kyu-Chan, este es el viaje más hermoso que hemos tenido. Gracias por traernos en este lugar, pequeñito. - Ibuki-San, de nada, pero no me diga así por favor. Si los acompañe aquí es porque no puedo decirle que no a Kai-Kun, aparte de que estos Fundoshi son los que sirven cómo traje de baño. - Solo te llamaba así de broma, pero está bien. - La razón por la que mi papá adquirió esta casa para vacacionar, es porqué él y mi difunto tío habían encontrado una pequeña cascada al avanzar y bajar 3 metros a una zona con árboles y un acantilado de donde cae agua de la corriente de la zona alta, y ya viste la foto de ellos ahí cuando Kai-Kun y yo estábamos muy chicos. Creo que Kai-Kun va para ese lugar y quiere que lo sigamos, vamos. - Ya lo se Kyu-Chan. Le agradezco a tu primo, y en parte a ti que me invitaran a nadar mientras Shima-Chan y Jinba-San hacen la comida. – tras decir eso Ibuki y Kokonoe se desvistieron quedándose en Fundoshi y nadaron cuidadosamente hacia la zona baja en donde estaba esa esa cascada. - ¡AQUÍ ESTOY! – gritaba Josuke mientras el agua de la cascada antes mencionada le caía cómo un aguacero en la cabeza mientras sonreía de forma ruda, pero determinada y hacía poses para presumir músculos. Ibuki y Kokonoe se pusieron a la izquierda y derecha de él e Ibuki comenzó a sonreír hacer poses también, Kokonoe sentía pena de hacerlo también, pero cómo no había nadie y se debía divertir un poco, sonrió y comenzó a posar. - ¡ME SIENTO CON ENERGÍA Y SOY FELIZ! – gritaba Josuke a todo pulmón. - ¡ESTOY FELIZ PORQUE TENGO A UNA FAMILIA GENIAL! – gritó Kokonoe por su parte. - ¡SOY UNA BUENA PERSONA Y ESTOY FELIZ DE TENER UNA BUENA VIDA! – gritó Ibuki de una forma ruda y alegre. Casi media hora después, los tres ya estaban nadando de vuelta a tierra firme en donde estaban sus toallas y Yukatas. En ese mismo lugar a un par de metros estaban unas mesas y sillas para acampar, que era en donde Jinba y Shima ya servían la comida, y a unos metros más, la casa. - ¿Por qué tardaron tanto? – dice Jinba apenas ve llegar a Ibuki, Kokonoe y Josuke a tierra firme para comenzar a secarse. - Es que me encanta jugar con el agua Jinba-San. – dijo Josuke. Los tres fueron a la casa, se volvieron a vestir de manera casual y fueron a la mesa a comer. Casi a la hora de la puesta del sol, Ibuki y Shima daban un paseo por la ciudad mientras iban a un supermercado a comprar. - Vaya… esto me recuerda a la primaria. – dice Shima con suspiro. - Debió ser una etapa agradable para ti Shima-Chan. – contesta Ibuki. - Conociéndote, creí que ibas a decir que era una etapa aburrida idiota, pero es lindo que lo digas de esa forma, en especial por este clima que ya huele a verano. - Ya falta poco para que vayamos a la playita. Creo que en julio nos dan nuestra semana de vacaciones. - Estamos descansando del trabajo, ¿y todavía piensas en vacaciones? Tú no tienes remedio. - No lo dije para quejarme del trabajo Shima. – decía Ibuki a modo de berrinche. - Pues tu comportamiento de Manchild me dice lo contrario. Kaito tal vez también sea un Manchild, pero aun teniendo 24 años demuestra ser más maduro que tú. – le contestó Shima mientras le amarraba un mechón de la parte media de su cabello con una liga. - Me olvidé de hacerme ese peinado antes de salir. Gracias Shima. – dice Ibuki de forma cariñosa. - Por eso digo que eres un Manchild. Te comportas cómo niño pero poco a poco vas aprendiendo a controlarte. – le contesta Shima. Llegaron al Supermercado y mientras compraban siguieron hablando. - Bueno Shima-Chan, ya agarramos casi todo, ¿qué nos hace falta? - Queso, y algo de crema batida. Las fresas con crema de Jinba-San no dejan de sorprenderme. - Oh, y se me olvidaba, un bote de helado con chocolates confitados para el postre. – tras agarrar todo, se dirigían a las cajas, pero vieron una fila de siete clientes. Al parecer, la máquina que sirve para leer tarjetas bancarias estaba averiada y un cliente no podía realizar el pago. - Ay no puede ser. – se quejó Ibuki. - Tarjetas… me lo imaginaba. – murmuró Shima. Varios minutos después, los dos caminaban para volver a la casa. - Si que este ritual nos sentó muy bien a todos. Hasta parecemos fantasmas paseando en un cementerio. – dice Shima. - ¿Por qué dices algo tan cruel Shima-Chan? Mas bien sería que parecemos forasteros queriendo vivir en una ciudad nueva. – contesta Ibuki. - Entonces seríamos cómo unos americanos que por primera vez están pisando asía. - Algo así, pero, ¿no crees que haya más lugares tranquilos cómo este en el mundo? - Claro que los hay, pero desgraciadamente no en todo el mundo. Hay países en guerra, y algunos otros hasta en crisis. - Es cierto. - Pero no hay que preocuparse, poco a poco todo terminará. Recordemos que después de la tormenta viene la calma. El siguiente día fue el menos relevante en realidad, ya que el objetivo principal era el descanso, pero el ejercicio no lo podemos dejar de lado, por lo que corrí un poco por la ciudad con tal de entrenar. Después de esto, fuimos a dar un paseo en bici por los alrededores, viendo lo tranquilo que es el lugar, y de último a pescar. Al día siguiente Ibuki despertaba a las 9 a.m. y procedió a salir a correr con el propósito de entrenar. Una vez salió, al ya haber conocido al menos las calles colindantes de algunos barrios y el supermercado al que Shima y él habían ido anoche, Ibuki procedió a correr cómo siempre hace, pasando por el vecindario, el supermercado y llegar hasta un extremo turístico en donde Ibuki había pensado que ya era hora de regresar, debido a que literalmente había recorrido veinte cuadras, y había pasado veinte minutos corriendo. En la casa, Shima y Jinba despertaron, para ver que Ibuki no estaba. - Buenos días. – se dijo Shima. - Buenos días. – dijo Jinba también. - Espera, ¿Dónde está Ibuki? - De seguro despertó y esta desayunando. - Lo más seguro es que haya salido a correr, le interesó lo casi tranquila que es esta ciudad, por lo que de seguro fue a dar su paseo para entrenar. Los dos salieron a la cocina y vieron que el desayuno para ellos estaba listo y había una nota que decía: Jinba-San, Shima-San: Buenos días. Kai-Kun y yo despertamos a las 8:15 a.m. e hicimos el desayuno, por lo que nosotros ya comimos, pero les dejamos su ración para ustedes, si quieren comer más pueden hacerlo. Le guardamos su ración a Ibuki-San ya que al despertar hace un rato no quiso desayunar y fue a entrenar, bueno… a correr, por lo que nosotros también decidimos ir a entrenar y jugar al aire libre en el parque que está cerca. Nos vemos más tarde. - Kyu-Chan y Josu-Chan - Se lo dije Jinba-San, el idiota fue a correr. Se ven deliciosas las galletas de cereal de avena que hicieron. - Pos comamos y entrenemos también Shima. Provecho. – dice Jinba. - Buena Idea. Provecho. – dijo también Shima. - Buenos Días… espérenme… – dice un Ibuki bastante sudado que entraba a la casa. - Al menos toma un poco de agua idiota. – dice Shima. - Perdón. Es que esta ciudad es perfecta para correr por la mañana. – contesta Ibuki. - Kyu-Chan y Josu-Chan hicieron tu desayuno. Fueron al parque a entrenar, y también lo haremos al terminar de comer. – dice Jinba. - Perfecto. – contesta Ibuki alegremente. En un parque cercano, los primos Kokonoe jugaban a lanzarse la bola de beisbol usando sus respectivos guantes y bolas. Mientras jugaban, Kokonoe hacía las poses de un Pitcher y Josuke estaba parado a un lado para recibir la bola que sería lanzada en cualquier momento. Kokonoe se decía: - Kokonoe está en posición, Kokonoe, comienza a incorporarse, prepara el lanzamiento y… – la bola es lanzada y Josuke la atrapa mientras dice: - … lanza la bola, la cual es atrapada por Josuke y después procede a realizar un lanzamiento adicional para… - … continuar la práctica de tiro y lanzamiento. – una vez terminados sus lanzamientos, comenzando con Kokonoe, se dicen: - No jugamos beisbol, pero por alguna razón parece que tenemos el entrenamiento de un jugador promedio. - Concuerdo Yohi-Kun. Es algo curioso que últimamente por los juegos de Beisbol que hacemos en la Policía, ya todos lo estén entrenando cómo si fuesen profesionales, al punto de ya parecer obligatorio que sepas Beisbol para estar en la policía. Y sin mencionar que en un mes tendré que enfrentarme a ti. – Josuke dijo esto último con pena, su primo lo acarició en la cabeza y le dijo: - Tranquilo Kai-Kun, recuerda que solo es un juego de Beisbol. No debes sentirte mal cuando nos enfrentemos la Primera División y las MIU. Intenta verlo cómo tus enfrentamientos de Exhibición entre dojos con Yuki y Kira. - Bueno, puede servir, y creo que es buena idea practicar combate un rato. En los siguientes minutos, Josuke estuvo entrenando al aire libre, realizando varios movimientos y técnicas de Karate. Kokonoe actuó como un Sparring, usando sus brazos cómo defensa. Pese a esto, Josuke a veces sentía un ligero miedo de darle un golpe o patada accidental a su primo, sin embargo, entendía las intenciones de este último, siendo que unos minutos más tarde se invirtieron los roles, siendo ahora Kokonoe quien entrenaba el Arte Marcial de la Defensa Personal Policiaca, y también cuidando no atacar accidentalmente a su primo. Tras terminar de entrenar se chocaron los cinco e hicieron el gesto familiar. - KAHO-KOKONOE – gritaron ambos para posteriormente abrazarse. Tras esto, sin previo aviso Kokonoe procedió a hacerle cosquillas a su primo. - Te quiero mucho primito. – decía Kokonoe sonriendo cómo niño. - Jajaja, ya Yohi-Kun, detente, jajajajajajaja. Siempre eres sobreprotector conmigo jajajajaja. Una hora después, los cinco se bañaron y posteriormente fueron a rentar bicicletas para dar un recorrido por los alrededores de Uda. Josuke cómo siempre hacía en los tiempos libres o cuando tenía la oportunidad, tomaba fotos con su celular y entre las fotos tomadas se encontraba lo siguiente: 1 Ibuki comiendo un Onigiri. 2 Jinba viendo una nube que formaba un corazón. 3 Josuke imitando una pose para correr. 4 Shima viendo a Ibuki queriendo comer un helado. 5 Kokonoe comprando el helado. 6 Jinba poniendo cara de curiosidad en una tienda de antigüedades 7 Todos frente a la Estación de Policía de Uda. 8 Shima tomando una botella de refresco de uva. 9 Josuke haciendo lo mismo, pero de cascada. 🔟 Y de último, todos regresando las bicis en el lugar en donde las rentaron. Tras esto fueron de pesca y atraparon alrededor de 20 salmones, con los cuales hicieron Sashimi y Sushi para el almuerzo y la cena. Y para finalizar… el último día, en donde después de desayunar organizamos la casa para dejarla cómo estaba cuando vinimos. Mientras hacíamos eso, comentábamos cómo sentimos el viaje… todo para luego alistarnos y volver a casa en Tokio. - Muy bien, ¿qué aprendimos de este viaje? – se dice Kokonoe mientras comienza a lavar los platos. -Yo aprendí que mientras estemos juntos, hasta en el mar podemos ser una familia. – dijo Josuke mientras sacaba las sábanas que usarían para cubrir todo. - Ah, chicos. En este viaje, yo creo que mientras nos relajemos, no hay nada de qué preocuparse en esta vida. Pero no olvidemos que aun así, no debemos dejar de concentrarnos en el trabajo. – contestó Jinba mientras limpiaba las paredes y los muebles. - Yo solo digo que no había tenido un viaje así desde mi adolescencia. – mencionó Shima quién acomodaba las maletas antes de salir. - Este es un viaje que debemos recordar con mucho cariño, y que no estaría mal venir aquí cada cierto tiempo, y traer a los demás. – decía Ibuki mientras sacaba la basura. Pasó alrededor de una hora para que todo el equipo arreglara todo para irse de regreso a Tokio ya siendo las 12 p.m. Una vez en el auto, y ya comenzando a ver por última vez el Río Uda en este viaje Ibuki pensó: “¿Cuántos viajes así tendré en el futuro? Haré lo que sea posible para seguir siendo un Policía ejemplar. Todos ahora confían en mí, y debo demostrar que pese a mi personalidad, puedo hacer muchas cosas para acabar con la delincuencia y hacer felices a las personas que todos los días hacen hasta lo imposible por su vida.” Y con esto termino lo del día de hoy. Si bien esta entrada extra no fue larga, al menos pude incluir un hermoso viaje en él. Espero que en el resto del año sigamos teniendo grandes aventuras en los distintos lugares que Tokio y sus alrededores tienen para nosotros. Y con esto, me despido. GOTCHU. BYE-BYE.
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