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Ella no recordaba como termino en aquella oscuridad tan aterradora, pero sabía que fue demasiado cuando a su mente solo llegaban momentos de dolor, habia olvidado como se sentia aquello al no dormir de forma correcta, cuando era más joven se la pasaba mayormente en el hospital, luego la guerra se desato y no podia conciliar un sueño mayor a tres horas, ahora, no sabia cuanto tiempo estuvo en aquel lugar, pero le aterraba, por lo que para no caer en la locura rememoro sus memorias, hizo trabajar su cerebro, hasta que recordo, en un momento solo quedaron seis personas sin incluirla a ella, habia sido besada por los anteriores hokages, despues fueron los bijuu, recordo sentir un dolor tan cegador que termino perdiendo la conciencia, sabía que algo habían echo y estaba iracunda Pero no podía enojarse por completo, ahora estaba sola, cayendo en un vacío sin fin, se encogió sobre su propio cuerpo haciéndose una pequeña bolita, recordaba cuando existía una época donde ella estaba sola, hundiéndose en sus propios pensamientos, cegada por el odio y el dolor, era una pequeña masa de odio que se desquitaba con todo mundo y buscaba pelea con cualquiera, por mas que barrieran el suelo con ella No fue hasta que quedo cegada por una rubia de ojos verdes que su pequeña personalidad peleonera se apaciguo, no fue mucho, pero estaba escondida dentro de su mente, saliendo como una pequeña personalidad de mecha corta, antes de ser amiga de Ino, antes de quedar encandilada por un par de onix, y antes de ser estudiante de academia, ella solo era odio puro, sus uñas eran afiladas para rasgar la carne de las personas, muchos niños tuvieron la mala suerte de probar este lado de ella, uno el cual ella escondio No supo cuánto tiempo ha durado de esa manera, pero una risa hizo que levantará su rostro con extrañeza, estaba segura de haber escuchado algo, solo esperaba no estar volviéndose loca -hay alguien?- Por más que llamaba nadie le respondía, solo el sonido de una respiración se podía escuchar, sabiendo que no era ella tuvo que intentarlo de nuevo, odiaba la soledad, era algo que envidiaba de Naruto, el como aprendió a convivir con eso y no quebrarse, ella por eso se volvió una perra desgraciada que solo se enfocaba en ella misma, era una niña de la naturaleza, una que tuvo que cambiar, nadie nunca supo de su pasado -inner?- después de un rato nada se escuchaba Ella se iba a rendir, debía entender que solamente estaba ella, sus camaradas estaban caídos y sus senseis muertos en algún lado, estaba a punto de volver a hacerse bolita, de no ser por un pequeño rayo de luz iluminando de forma tenue en el fondo le hizo tener esperanzas, se levanto de su lugar y se fue acercando a esta a gran velocidad, no planeaba seguir llorando en la oscuridad, no cuando tenía una pequeña esperanza de salir Por fin recordaba, la niebla en su mente se disperso y supo que ella aún tenía mucho por lo que seguir, quería hacer una gran borrachera, poder divertirse como su maestra le enseño, conseguir nuevas investigaciones en la medicina, descubrir nuevas formas de envenenar a alguien, tenía tantos sueños que se habían aplazado por la guerra, extrañaba una época de paz, una dónde lo único preocupante eran los exámenes y los futuros genin, pero lo que mas extrañaba era su vida en el bosque -solo un poco...- Extendió su mano hasta poder alcanzar aquella luz, a solo unos centímetros de sus dedos pudo sentir aquella calidez que irradiaba la iluminación, era como estar cerca de un fuego, cuando al fin pudo alcanzarla cerro su mano, para acto seguido cerrar sus ojos al sentir como era cegada por toda la luz que le dió directamente a sus ojos, cuando pudo sentir que podía abrir los ojos, parpadeo lentamente Lo primero que pudo ver al acostumbrarse a tener los ojos abiertos fue un futón rosado, volteo a diferentes direcciones, encontrando demasiado familiar aquel lugar, no fue hasta que vio una foto que pudo darse cuenta de dónde se encontraba, era su habitación, aunque estaba ligeramente cambiada, esta se veía mucho más grande que antes, pero decidió no darle tanta importancia, avanzo por el espacio, todo estaba ligeramente modificado Busco por su alrededor sus armas ninja y se dió cuenta que nada de aquello estaba en el espacio asignado, estaba indefensa, por lo menos sin algo tan prescindible para un shinobi, lo que en realidad le dió algo de miedo, luego recordó que desde hace un año no usaban ningun arma, no cuando era algo que no le hacía efecto a aquella diosa Tomo asiento en el suelo de madera, no sabía que hacer, estaba sola, sus padres habían muerto hace mucho tiempo, solamente le quedaba su maestro tobirama y minato, los cuales durante el tiempo que estuvieron en el campo le enseñaron lo máximo que pudieron, eran tiempos difíciles y no tenían descanso alguno Posiblemente esto sea solo un momento de su imaginación, un recuerdo antes de pasar al mundo puro, ya que era algo que ella deseaba ver por última vez, así que se quedaría allí hasta que tenga que pasar algo, que su maestra venga por ella para ambas irse al mundo puro Pero las horas pasaban y ella comenzaba a desesperarse, quería que aquella tortura termine rápido, que sus amigos llegarán rápidamente a su lado, no fue hasta que el sonido de pasos en el piso inferior le hicieron levantarse de su lugar Al acercarse a la puerta de lo que fue su habitación se sorprendió, frente a ella estaba un espejo, recordaba vagamente como su madre lo habia colocado como regalo de cumpleaños, el punto, es que se sorprendió de verse una vez más como una niña, sentía que podía llorar, las cicatrices en su cuerpo eran una señal de que nada de aquella guerra fue algo de su imaginación, sus ojos blancos como una perla, aquellos que su amada amiga le transfirió del cuerpo de su primo porque ella había perdido los suyos en un ataque corrosivo, teniendo que hacer una transfusión rápidamente para no perder su vista y que los ojos no dejarán de funcionar El shock de verse como una infanta fue tal que no pudo evitar caer al suelo, el dolor de rasparse las manos fue algo que le hizo darse cuenta que nada de aquello fue un sueño o un siguiente paso al mundo puro, ahora era una niña una vez más Quiso negar la realidad, imaginando que aquello era producto de su mente, así que con todas las fuerzas del mundo quiso cambiar su entorno por otro, quería regresar con sus maestros y con sus compañeros, pero al no lograrlo hizo que las lágrimas empezarán a caer de sus ojos, aquello no podía ser cierto, significaba que su única oportunidad de ver a sus caídos había terminado "Cha! Tonta, deberías dejar de pensar en eso y entrenar!" Aquella vocecita que en un inicio pensó que era molesta, la hizo salir de su miseria, recordando como es que la contacto por primera vez, se acomodo de mejor forma en el suelo y con cuidado medito, estuvo minutos así hasta que pudo llegar al espacio mental dónde pudo ver a aquella personita, era ella misma, solo que con diferente aspecto, parecía como los dibujos que una vez tsunade-sensei le enseño, además de que tenía sus ojos verde, extrañaba demasiado sus gemas, eran lo que la hacía ser Sakura, justo ahora verse en un espejo le recordaba todo su dolor Al estar frente a su inner pudo verla con una sonrisa arrogante en su rostro, sin dudas la extrañaba, después de haber aceptado su personalidad explosiva, fue gratificante ver cómo inner le explicaba que ella existía porque no aceptaba ese lado de ella misma, eran los pensamientos personificados sobre lo que de verdad quería, su personificacion no aceptaba a Sasuke, solo era un mero sentimiento pasajero, la verdadera Sakura no tenía ni quería saber nada de eso, quería fortalecerse y servir a su aldea, por lo que tenía constantes choques con la inner *Eres tú... De verdad*"Es obvio que si tonta, recuérdalo, comencé a ser parte de ti porque querías encajar, así que me forje de las cosas que de verdad querias, tu solo eras la apariencia, pero yo era el verdadero tu"
*Yo... Siento tanto todo*"Eso es pasado, ahora sabes la verdad, al igual que tenemos un nuevo comienzo, tus compañeros y maestros sacrificaron todo y lo dejaron en tus manos, ahora es tu decisión que hacer con ese conocimiento"
*No lo se... Estoy tan cansada, tan abrumada por todo esto...* La inner decidió darle tiempo, porque es lo que necesitaban ambas, no planeaba presionarla, aún tenían cuatro años, son jóvenes, tendrían seis años más adelante para prepararse, asi que lo único que pudo hacer fue abrazar a su yo de ojos blancos "Tenemos seis años para saber que hacer, no hay necesidad de estresar tu mente, necesitamos sanar, deberías tomar todo el tiempo que quieras, llora a tus caídos, honra con orgullo su decisión" Después de decir aquello la pequeña Sakura salió de su mente, yendo a su futón dónde lloro hasta más no poder, llorando a sus seres queridos y la mala suerte que tuvieron, se desahogo gritando hasta no poder más, terminando inconsciente Los días pasaron, sus padres solamente le dejaron el dinero para su cuidado, siendo por primera vez en semanas que decidió salir de casa, antes de hacerlo se colocó un par de anteojos oscuros, no quería que ningún Hyuga le haga una escena por tener los ojos de su clan, le recorrian escalofrios de solo pensar en que le pusieran el sello de pajaro enjaulado, al estar lista y saber que nadie notaría su cambio salió, ella estaba paseando por los alrededores de la aldea cuando se encontró por primera vez con un rostro familiar, Ino, su mejor amiga estaba en compañía de su padre, el señor Inoichi, aquel que murió en compañía de sus compañeros de batalla, dolía demasiado ver ahora mismo a ambos tan felices, no pudo evitar que sus ojos lagrimear con dolor No quería aceptar aquello, significaba que su anterior vida no eran mentiras, que hubo una vez dónde la paz estaba a la vuelta de la esquina Siendo después de un mes de llegar a aquel mundo que la de ojos perlas decidió su respuesta, así que entró directamente a su espacio mental, dónde la joven inner estaba esperándola"has tomado tu decision puedo ver"
*quiero hacerlo bien desde ahora, quiero que nos unamos, como una vez lo hicimos* "es bueno verte de nuevo" fue una despedida, ninguna quería tener que decirse adiós, porque eran una sola y a la vez no "te deseo la mejor de las suertes en tu nuevo viaje" se dieron un abrazo por última vez *Esta vez no ganarás Zetsu, ellos confiaron en mi, no los defraudaré... Sensei Tobirama, Sensei Minato, mirenme, seré alguien fuerte****