🌸
20 de mayo de 2026, 20:49
Notas:
Me metí a un reto con amigos fickers donde teníamos que escribir un fic basado en la canción mandada por la persona que nos tocará en la rifa, la cosa es que era para el ayer ya mi se me olvidó totalmente y la tuve que hacer anoche, justo cuando se me fue la luz y no tenía pila, pero se logró hacer un corto fic Bruabba ᕕ( ᐛ )ᕗ
La lluvia no parecía que fuera a acabar pronto. Leone lo veía desde la ventana del departamento a oscuras, pues la energía se había cortado a causa de la tormenta.
—Desearía tanto temer un vino ahora mismo...
—Bien sabes que ya no guardo licor en el departamento.
Leone se dio la vuelta, ahí estaba Bruno con una vela en sus manos para iluminar un poco el lugar.
—Si, lo se. Porque lo último que quieres es que yo vuelva a ser un desastre alcoholizado perdido en una calle bajo la lluvia, como el día en que nos conocimos. Era una noche de mierda, muy parecida a esta.
—Estas siendo demasiado duro contigo.
—Es la verdad. Que tu no lo quieras decir directamente para no "dañar" mi ya de por si inexistente dignidad es muy distinto.
Se hizo el silencio. Solo el sonido de las gotas golpeando con fuerza contra la ventana llenaba el espacio.
Bruno puso la vela en una mesa y se acercó a ver la tormenta junto a Leone. No parecía dolido por sus palabras, sabía bien que esa ira no duraba mucho.
—... Lo siento.
—Esta bien, se que no eras tú el que hablaba.
—Que fueran mis ganas de acabarme una botella de vino barato yo solo no es mejor.
Leone miro a Bruno a lo ojos, la mirada dorada encontrándose con la azul.
—¿Por qué te quedas ahí aguantándolo? Este es tu departamento, podrías echarme cuando quisieras.
—¿Por qué lo haría? —preguntó con genuina curiosidad—. Realmente disfruto de tu compañía.
—La mitad del tiempo estoy con un pésimo humor y dolor de cabeza.
—Lo se, e incluso entonces no cambiaría ese tiempo contigo por otra cosa.
—... No te entiendo.
Bruno se encogió de hombros. —Desde que estas aquí los días pasan mucho mas rápido. Incluso cuando no hacemos mucho más que sentarnos a la mesa a compartir un café con una charla breve, lo disfruto.
—¿Eso te parece disfrutable? Entonces que hacías antes de que me recogieras de la calle.
—La verdad. No mucho. Cumplía con las órdenes que se me daba, cerrar tratos, encontrar a deudores. Y luego regresaba al departamento y esperaba al día siguiente.
—Vivir la vida promedio de capo te parecía poco por lo que veo —se burló Leone con sarcasmo.
—No me parecía poco, me parecía... solitaria —admitió, aunque pareció costarle decirlo en voz alta—. El tiempo pasaba dolorosamente lento. No tengo un círculo cercano muy amplio.
—¿Desventajas del oficio?
—Básicamente. Es difícil hacerte amigo de alguien cuando correr el peligro de que te pegue una bala por detrás —se burló.
—Se nota. Para que yo sea tu mejor opción para pasar el rato la vara esta muy baja.
—Abbacchio...
El hombre mas alto rodó los ojos. —Esta bien, esta bien. Intentaré no hacer más bromas sobre mi lo que queda de noche
—¿Y si lo intentas no hacerlo lo que queda de semana?
—No es negociable. Tómalo o déjalo.
Bruno no pudo evitar reírse. —Muy bien lo tomo.
Volvieron a mirar por la ventana. La lluvia continuaba pero ahora no golpeaba el vidrio como si quisiera romperlo. Era una lluvia calmada que arrullaba con su sonido.
Leone desvío su mirada hacia el capo. Se veía tan relajado, tal vez por el sonido de la lluvia, tal vez por la pequeña victoria que había logrado con Leone esa noche.
Se veía hermoso.
Desde que Bruno le abrió las puertas pensó que Bruno era hermoso, tanto por fuera como por dentro. Tan distinto a él, que era solo un policía fracasado sin importar por donde lo vieras.
Y aún así, con lo miserable que era, no podía evitar anhelarlo. Lo había recibido con tanta calidez en su hogar, no lo culpaba cuando reaccionaba de mala manera cada que el deseo de embriagarse era muy fuerte y le había mostrado una paciencia que pocas veces había visto en otra persona.
"He empezado a necesitarte..." pensó.
Que patético. Pasó de depender del licor a depender de un hombre que conoció hace poco más de un par de meses. No hizo mas que pasar de una adicción a otra.
Volvió a mirar al frente, mordiéndose los labios. Que pésimo gusto enamorarse de un hombre al que no puedes ofrecerle nada.
—¿Abbacchio?
—¿Eh?
—¿Estas bien? Parecía que te iba a dar otra migraña.
Verdaderamente, Leone era pésimo para mantener la fachada de indiferencia cuando se trataba de Bruno. —No, estoy bien, solo estaba pensando en cosas que me frustraban.
Los ojos azules de Bruno estaban fijos en él y en como evitaba mirarle.
"No sabes mentirme" estuvo seguro Bruno para sus adentros.
No iba a preguntar que era lo que realmente le me le molestaba, eso solo haría que el ex policía se cerrara más.
Pero podía arriesgarse a hacer otra cosa. —Abacchio... —abrió los brazos hacia él—. Ven aquí.
Leone estaba confundido. No esperaba una invitación tan directa al contacto físico.
—Bucciarati, no es necesario...
—¿Seguro?
Su pregunta no era con la intención de presionar. Si Leone lo rechazaba no insistiría y lo dejaría estar, la decisión era suya.
Y Leone era demasiado débil para rechazarlo con firmeza.
—... Solo un momento.
Avanzó hacia el hombre mas bajo que él, con pasos medidos, como si aún pensara en si debía dar un paso atrás. Pero en cuanto estuvo cerca de Bruno este lo envolvió en un abrazo, sin apretar de más, como si estuviera dándole la libertad de todavía retroceder.
Pero no lo haría. No podía rechazarlo ahora.
"Esto es más de lo que hubiera esperado". Fue todo en lo que Leone pudo pensar antes de aferrarse con fuerza a Bruno.
Cerró los ojos con fuerza, temiendo que al abrirlos Bruno ya no estuviera, que de nuevo estuviera caminando por una calle vacía con una botella en la mano.
Pero el calor corporal del capo estaba ahí, era real. Y por un momento, Leone pensó que era suyo.
Porque todavía, aún cuando su vida seguía echa pedazos y a penas iba recogiendo los fragmentos que pudo rescatar, podía ser egoísta.
Y de la manera más egoísta, deseaba su amor para él.
—Estoy aquí... —le aseguró Bruno, mientras acariciaba su cabello. Como si huera podido oír parte de sus pensamientos.
Leone suspiró, había anhelado ese tacto. Aún seguía intentando levantar su vida y seguía fracasando. Pero con Bruno a su lado, no era un camino tan solitario.
Estar con él aquí, en un departamento sin luz, en vez de en un bar ahogando sus recuerdos más dolorosos.
Se sintió como estar en casa.
Notas:
Ya debía hacer algo lindo para ellos, solo les había hecho un drabble con Bruno muerto, tal vez más adelante haga mas cosas, al csbo e estado muy creativo este mes ✨
¡Si les gustó les agradecería que dejasen su voto y su comentario! Adiós 💖