La Orquídea Blanca

Femslash
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planificada Maxi, escritos 31 páginas, 13.625 palabras, 14 capítulos
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París

Ajustes
Marta De la Reina había aterrizado en Orly por la noche,y había tenido un tranquilo viaje hasta el Ritz,la Feria de Perfumería era un castigo año tras año,pero por lo menos tenía que dejarse ver un día,Paula y Valentina atendían el stand,y luego le presentaban los resultados,ella solo tenía reuniones puntuales concertadas con grandes cuentas,pero el paseo general entaconada no se lo quitaba nadie. El taxi llegó al hotel,nevaba,el portero extendió el paraguas,la recibieron con mucha prosapia en recepción,y subieron su parco equipaje en el carrito,tras dejarle una generosa propina al empleado,se quitó los zapatos y se echó en la cama,intentó poner la mente en blanco,pero no podía,la nueva técnico de laboratorio que había recibido esa mañana y admitido en la empresa tenía algo raro,Valero,el apellido no le decía nada,pero las referencias eran milimétricas,apartó el tema de un manotazo,y se levantó de la cama,descartó el champán y la fruta de cortesía y se fue directa al minibar,abrió la botellita de Johnnie Walker,y dio un trago,una imagen se proyecto en su mente,Mar en T-shirt largo blanco y calcetines,saltando en el sofá con el billete de Finnair en la mano,se dejó caer de nuevo en la cama,alargó su mano,los dedos de venas marcadas,los anillos de viuda uno encima del otro,el dorado,en el índice,y el del onix como su ánimo en el índice.Marcó en la aplicación rosa con el diamante,introdujo su clave,y apareció una escort con cara sonriente y traje negro ajustado,el caramelo para después de la feria,esta vez se había dispuesto flagerlarse,pelo garçon,menudita,que hablara español perfectamente y que supiera de arte,su tristeza la había rebajado a semejante fantasía,había una hora marcada,las nueve,allí estaría ella en el cocktail bar del hotel,para hundir su rabia una vez más,como hacía de tanto en tanto,mientras recordaba las tardes en Los Tilos,con Mar. Tardó un rato en levantarse,apuró la botella y se desvistió,abrió la maleta,y colocó sus cosas en el armario con tiralíneas,se metió en el cuarto de baño,entró en la ducha,evitó mirar su cuerpo desnudo,desde que desapareció Mar,le daba vergüenza,abrió el agua fría,de nuevo un recuerdo,cuadros en un libro de ilustraciones,pintores nórdicos bloques de hielo,a partir de aquel fatídico día se duchaba con agua fría y jabón neutro,cuando hubo terminado,se secó con el albornoz,y se calzó las zapatillas,encendió la calefacción,estuvo tentada de sacar otra botella del minibar,pero no lo hizo,llamo a recepción,para que la despertaran,le subieran el desayuno,y tuvieran el taxi preparado para la mañana siguiente,se quitó el albornoz,se puso un pijama blanco,y se metió entre las sabanas,cayó dormida instantáneamente. A la mañana siguiente la despertaron,no sabía donde estaba,le dolía la cabeza,el Johnnie Walker,de la noche anterior,llamaron a la puerta,se puso la bata y entraron el desayuno continental frugal,se duchó,desayunó,se vistió de nuevo,esta vez con un traje rojo pasión,y el abrigo de visón,el portero le abrió la puerta del taxi,mientras la cubría con el paraguas,el recorrido hasta la feria de muestras fue un ciclorama,olió sus manos,jazmín,una fresca colonia casera que elaboraba en Los Tilos de forma artesanal,mientras mar elaboraba pulseras con hilo de palomar y broches con imperdibles,siempre la usaba,nada de perfumes desde que la conoció,y tampoco después,siempre el dulce jazmín. Entró en la feria por la puerta principal,y se dirigió al stand De la Reina,donde Paula y Valentina habían hecho un gran trabajo,Esencias,Anhelos,Pasión Oculta,jabones de lavanda,cestas,todo estaba allí como una confitería de olores,con su uniforme de lazo rosa y violetas,a Doña Marta le subió el ánimo. -Buenos días Doña Marta,dijeron a coro ¿Cómo está usted?¿Ha tenido un buen viaje? -Sí,sí gracias,el stand ha quedado precioso,con los lazos,las flores,la lavanda. -¿Qué tal?¿Mucho movimiento? -Así,así Doña Marta,han venido perfumeras italianas,y se saben vender,e incluso del Japón,unas botellas bellísimas,dijo Paula,la experta en envases. -Bueno,Paula saca la agenda las grandes cuentas. -Paula sacó el móvil,Macy's a las once,Harrod's a la una,y toda la tarde con los chinos. -Yo a las ocho me marcharé y os dejaré el cierre ¿De acuerdo? -Como usted mande Doña Marta. -No sé si me quedaré hasta mañana y volveré por la noche,pero en cualquier caso,ya no vendré a la feria. -¿Y no quiere supervisar el cierre? -Confío en vosotras ¿Cuándo volvéis? -Mañana por la noche,en el último vuelo de Iberia. -Estoy muy orgullosa de vosotras,entrasteis en la tienda por casualidad,y sois unas vendedoras elegantes y finísimas. -Doña Marta nos vamos a sonrojar. -Lo digo en serio,Doña Marta les guiñó un ojo. Sabía tratar a sus empleadas. -Luego pasaré,si puedo,pero esta tarde a lo mejor,los chinos son complicadísimos y me dan jaqueca. -Que le sea leve Doña Marta. -A su disposición. -Gracias chicas. Y Doña Marta se marchó por la moqueta color Burdeos de la feria. En el centro,como un monstruo de mil ojos,gigantesco y de forma redonda el stand de Brossard,divisó una inconfundible figura nerviosa,que iba y venía con el pelo castaño por encima de los hombros,Patricia Lambert,no quería encontrarse con ella bajo ningún concepto,el esquivarla se había convertido en algo natural,ya fuera en ferias,convenciones o congresos. Siguió andando hasta los stands de las firmas italianas,todo lujo,pero más de una trampa,eran un peligro,imposible de neutralizar. Más adelante el diminuto stand de Floral,donde tuvo que saludar y hacer el numerito. Acudió a la cafetería de la feria y pidió un capuccino,le ardían los pies,todavía le faltaba media hora hasta que llegara la representante de Macy's,extrajo el móvil del bolso y marcó el número del laboratorio. -Laboratorio Perfumerías De la Reina,Cristina Recarte al habla. -Cris,soy yo. -Qué sorpresa Doña Marta ¿Cómo va todo por París? -Bien,bien,como siempre. -Siempre he querido ir y vivir un tiempo allí,pero prefiero ser fiel a su empresa,quizá unas vacaciones. Cris siempre servicial y fiel,era lo que necesitaba en aquellos momentos de duda. -Escúchame,cuando vuelva de París,voy a acudir al laboratorio con la nueva perfumista,Fina Valero. -Sí Doña Marta,tras la jubilación de Don Luis,me he quedado cargada de trabajo. -Bien,pues ponla al día de todo,pero al sótano no tiene acceso. -Pero Doña Marta,necesitará dominar las fórmulas originales,y... -Tú haz lo que te digo Marta empezaba a sentirse tensa,cómo necesitaba que llegara la noche. -Sí,sí,Doña Marta,por supuesto contestó Cristina cohibida. -Ahora sigue trabajando,que tengo una reunión. -Hasta pronto Doña Marta.Qué tenga un feliz viaje de regreso. -Gracias Cristina. Doña Marta colgó con rapidez,y se guardó el móvil en el bolso. Jugueteaba con el zapato derecho,haciendo que la trasera se balancease arriba y abajo,y luego cambiaba de zapato,el día se le iba a hacer muy largo. Se bebió el capuccino a sorbos lentos,lentísimos,por fin apareció una rubia alta,espigadísima con traje masculino,pelo largo recogido en un moño y maxigafas. Marta se levantó a saludarla. -Kim,long time no see. -Marta,prettier every year. -Please,don't flatter me,you bitch. Acostumbradas a negociar durante años,la representante de Macy's que llevaba un montón de divorcios y los correspondientes prenups,para empalmar,se las sabía todas,pero como todos los norteamericanos negociaba como el rayo,y eso era una bendición. -So,what do you drink? -A capuccino,you silly,girl. -Garçon. Un chico joven se acercó,y pronto regresó con las bebidas,el capuccino era el vicio de Marta,eso y los tranquilizantes,cualquier barista te preparaba un capuccino,conseguir que un médico te prescribiera tranquilizantes era mucho más difícil,pero Marta De la Reina tenía amigos hasta en el infierno. -So,Kim I know you are hitting seven zeros with our products. -You have made your homework. El acento neoyorquino era inconfundible. -But we need more cargo planes every week. -The paperwork is nightmarish,Kim and the tariffs,that man. -He owns the country now. Las dos rieron,Marta de la Reina,miró su reloj Cartier,sacó un agendita del bolso y su pluma Montblanc. Rapidamente escribió,fechas,y el breakdown de costes para cada parte,y la oferta,la empujó al otro lado de la mesa. -Strike one,rio Kim al contemplar los números. Marta apuró su café. -Plus exclusive sale of selected perfumes,we are preparing new candy for your ladies. -You naughty girl. -Straight two. -I have got to go Kim. -So early,dear Marta? -We have done business. -New husband? -Strike three -We are separeted. Y Kim le guiñó un ojo a Marta,mientras terminaba su capuccino. Se dieron los besos de rigor,y Marta se apresuró,quería hacer una visita tranquila a la zona vintage de la tienda,donde se vendían perfumes antiguos sin desprecintar,desde que se fue Mar los coleccionaba,pujaba en subastas on line compulsivamente,nunca los abría,solo miraba el color y las caprichosas formas de las botellas,el aroma atrapado para siempre,como,pero no,no quería recordar,apretó el paso,los zapatos la estaban matando,y solo acaba de empezar el día. La zona de estos productos era muy pequeña,y estaba en la parte de abajo,había guarda de seguridad,los perfumes estaban dentro de vitrinas,ya que no se podían oler,lo cual les otorgaba un halo de misterio,si bien la fórmula seguía existiendo,muchas maisons parfumieres habían cerrado,o la patente caducado,o bien seguían en activo,pero sus perfumes antiguos habían sido utilizados y quedaban pocas unidades Los perfumes los vendías casas de antigüedades especializadas,que sólo aceptaban cheques bancarios,y conocían a sus compradores de años,Marta De la Reina se demoró,poco,en el stand del anticuario especializado en Channel,siguió avanzando,siempre había un puñado de stands,a veces encontraba un tesoro,a veces nada,pero la ilusión de chiquilla en el día de Reyes no se la quitaba nadie,como aquel día en Los Tilos y la caja de ceras alemanas Wachsfarben,entre sorbos de chocolate caliente y mantas,desnuda junta a Mar,como siempre la había estado dibujando,había conservado todos y cada uno de los dibujos,los retratos,los del jardín de Los Tilos,el invernadero de las orquídeas,pájaros,insectos.Mar sacaba bocetos del natural a toda prisa y los plasmaba en el papel.Algunas tardes,cuando Mar se fue,mientras Andreas Staier desgranaba las Variaciones Goldberg en un pesado clave alemán,una y otra vez,una y otra vez,mientras ella bebía whisky a pequeños sorbos,cuando llegaba el Aria inicial,mientras los observaba al calor de la lumbre,estuvo tentada de lanzar alguno al fuego y luego seguir pero algo la detenía,la música la mecía hasta que se quedaba dormida,un sueño pesado como el clave y repetitivo como las variaciones. Doña Marta siguió andando,y de repente,en el stand del anticuario más pequeño lo vio,un frasco de Narcisse Noir de Caron,esencia de Narciso Negro persa,limón,azahar,madera de sándalo sobre una base de mousse de saxe,se lo sabía de memoria,pero no lo había olido,ni lo haría jamás,quedaría en su colección de perfumes en Los Tilos,igual que los dibujos de Mar,había estado tentada de romper los malditos frascos,y escribir su nombre en la palma de su mano con un cristal roto,pero el duermevela de los bloques de hielo en Nueva Zembla,navegando tranquilos bajo un cielo gris plomizo la había detenido. Se acercó al stand,sacó la chequera de UBS y la pluma Montblanc,los vendedores la conocían,no hablaba,sabía lo que valía un perfume y doblaba el precio,rellenó el cheque a toda prisa,y se lo entregó al vendedor,este lo guardo en el cajón de seguridad,y abrió la vitrina con una llave KABA,sacó el perfume,y se lo entrego a Marta,sabía que no quería envoltorios,esta abrió el maxibolso y deposito la botella en un compartimento especial,lo cerró y salió con cierta prisa,el de seguridad la conocía,y la dejó pasar sin problemas,subió las escaleras penosamente,los pies le dolían mucho. Salió al enmoquetado nivel principal y se dirigió de nuevo al stand De la Reina,aún le quedaba un rato hasta la reunión con la estirada representante de Harrod's. Vio a Valentina sola en el stand. -Valentina,qué tal va eso¿Dónde está Paula? -Se ha cambiado el uniforme,y se ha ido a ver stands para nuevas ideas de diseño de frascos y cajas de la competencia,también a oler,digamos que va de incógnito Doña Marta. -Las dos rieron. -Han venido muchas clientas francesas,muchas prefieren nuestros perfumes a los suyos ¿Lo puede creer Doña Marta? Marta De la Reina sintió una punzada de satisfacción y odio hacia Brossard,que se proyectaba en Patricia Lambert,pero dentro del odio estaba aquella rosa blanca que convirtió en roja para ella,hacía tanto,tanto tiempo,pero no quería recordar,aquella historia estaba muerta y enterrada. -Es que nuestros productos tienen un toque especial Valentina. -Me voy a quedar un poco contigo,si no te importa,mientras Paula sigue con su espionaje,y como voy a estar detrás del mostrador y los productos los enseñas tú,me voy a quitar los zapatos que me están matando. -Qué cosas tiene Doña Marta,es la mejor jefa del mundo. -Valentina,que me voy a poner roja. -Pero si es verdad. El tiempo fluyó muy deprisa,Doña Marta se relajó y sus pies descansaron,no pensaba en la joya que estaba atrapada en su bolso,ni en la noche con la escort,al día siguiente irían a un tour cultural por París,como dos buenas amigas,al fin y al cabo,había pagado a la agencia por los dos días. Marta se volvió a calzar los zapatos,la entrevista con la representante de Harrod's,un lunch a toda prisa en el bar de la feria,y luego volver al stand para hablar con Paula de las novedades que había visto,y dejar libre a Valentina para que descansara para comer. -Hasta luego Valentina,cuando vuelva de esta reunión,y me quede con Paula,te vas tú a comer y a descansar. -Gracias Doña Marta. -Esta tarde tengo a los chinos,será larguísimo,y con la intérprete cantonesa más,ya que los otros hablan mandarín,pero que hablen buen inglés solo los encuentras en Hong Kong,así que pasaré a saludaros a las ocho,antes del cierre,y me marcharé al hotel,mañana haced solo media mañana. -Pero Doña Marta es el día de clausura,y dan los premios y los discursos. -Si algo no funciona prémialo,ya me enteraré de los premios no sea que nos lo den a nosotros,en cualquier caso,el stand lo desmontáis a mediodía y os marcháis en el vuelo de las dos,así podéis descansar la tarde del viernes. -Gracias,gracias,Doña Marta. Marta abrió el bolso y le entregó los billetes a Valentina. -Hasta luego Valentina. -Adiós Doña Marta Gracias por todo. -No me las des,os las doy a vosotras que estáis haciendo un magnífico trabajo. Y Doña Marta se marchó de nuevo por la moqueta. -Se fue directa al bar,y allí estaba una señora con falda y camisa negra,una chaqueta,lazo y un broche con forma de rosa. La representante de Harrod's era nueva,Marta no la había visto jamás y tenía pinta de estirada. Se apresuró a tentar el terreno,nada más llegar a la mesa,extendió la mano. -Mrs.Marta De la Reina,how do you do? -Mrs. Robertson,how do you do? A Doña Marta le pasó por la cabeza la institutriz del colegio inglés donde estuvo interna varios años,pero se concentró. La señora la invitó a sentarse con un gesto. -Would you like something to drink,Mrs De la Reina? -The tea in France is hideous and I have not drunk coffee in my entire life. La cosa se presentaba peor de lo que pensaba,al lado de esto,la reunión con los chinos iba a ser un caramelo. Parecía el té del sombrero loco en en Alicia en el país de las maravillas,pero sin té. -A scotch will do,thank you Mrs.Roberts. Mientras esperaba,la inglesa,bebió un sorbo de ginebra,y comenzó con parsimonia. -De la Reina sale figures have been apalling last year,specially in Christmas. La primera en la frente,pensó Doña Marta. -If I may?Mrs.Roberts. Pero la buena señora siguió,a Doña Marta le pareció que iba por la segunda o tercera ginebra. -Your perfumes smell like cheap France forged eau de cologne. Mrs.Roberts iba embalada,y no había manera de pararla. No sabía a qué brillante mente se le había ocurrido enviar a aquella señora,es cierto que las ventas en Reino Unido habían bajado,pero había más papeleo por el Brexit,el ambiente se había enrarecido. -I am so sorry,Mrs.Roberts,I apologise to you and would like to help in any way. Mrs.Roberts fue clara y directa. -Your deal with our store is over Mrs.De la Reina. -But,but is been,more than a decade. A Marta De la Reina le patinaba la cabeza,y el inglés aprendido desde niña,como a una inexperta. Mrs.Robert sacó una tablet. -Sign here and here,please Mrs.De la Reina. Doña Marta firmó como un autómata. -Thank you very much,have a good day. La buena señora se levantó y desapareció,dejando las bebidas sin pagar,y a Doña Marta noqueada. Tardó unos minutos en darse cuenta que era la primera vez en su vida,desde que comenzó a trabajar en la empresa de su padre,que no peleaba en una negociación. Algo le estaba pasando,la empresa empequeñecía y se alejaba,mientras el vacío dejado por Mar se hacía más y más grande. Un poco aturdida se levantó,no sin antes apurar el whisky de un trago,tenía el estómago revuelto,pero tenía que comer algo,volvió al stand de De la Reina. Paula y Valentina siempre sonrientes. -Doña Marta he visto unos envases preciosos,que podría dibujar,para sacar ideas ¿Qué le parece? -Doña Marta¿Está bien?.Se la ve pálida -No es nada Valentina. -¿Ha comido Doña Marta?Tanto ajetreo de reuniones,y aún le queda lo de esta tarde. -La verdad es que no. -Véngase conmigo algo ligero,aquí en la trastienda. -Paula,vete al restaurante de fuera que me han dicho las italianas que está potable,la cara de Valentina era clara,y su jerarquía en la empresa también,en Madrid se había quedado Claudia,al frente de la oficina de ventas. -Pero,pero ¿No podemos cerrar el stand?,dijo Paula. -Claro que podemos,pongo el cartelito y listo. -De acuerdo. Paula que sospechaba algo,pero no sabía el qué,desapareció camino del restaurante. En la trastienda del stand,Valentina hizo sentarse a Doña Marta,que se dejó caer en la pequeña banqueta,y se quitó los zapatos. Valentina sacó una botellita de agua y un tupper de la pequeña nevera que tenían. Abrió el envase con ensalada,y la botella de agua. -Ahora coma despacio Doña Marta,ahora le doy un poquito de pan y luego una pieza de fruta,que le queda la reunión de esta tarde,yo la puedo acompañar y tomar notas. -Gracias,gracias,Valentina,pero ya sabes que de las grandes cuentas me ocupo yo sola,ya redactarás el informe para Claudia. -Me ha sentado muy bien la comida,cómo me cuidais. -Con lo que nos cuida Doña Marta,tenemos que cuidarla nosotras a usted. Estuvieron un buen rato en la trastienda del stand,los clientes pasaban de largo. Por la cabeza de Doña Marta pasó de nuevo la pérdida del contrato de Harrod's,la imagen que estaba dando delante de una de sus empleadas,aunque es verdad que sin la ayuda de Valentina no se hubiera mantenido en pie,y la cantidad de clientes perdidos por su debilidad,definitivamente las cosas se le estaban empezando a ir de las manos. Paula volvió de comer,y mientras Valentina y ella pudieron seguir atendiendo compradores,Doña Marta permaneció en la trastienda,la reunión con los chinos,empezaba a las cuatro en la zona de sus stands,entre una neblina de soja,e imitaciones de productos,tenían una amplía zona con una gran mesa,la intérprete la esperaría allí puntual. Marta tardó un buen rato en acabarse la parva comida,por supuesto no le contó nada a las chicas de su pasividad absoluta con la representante de Harrod's,tenía que inventarse una excusa convincente para explicarsela a los empleados,otra para los accionistas,y así hasta el infinito. El tiempo fue transcurriendo hasta las cuatro menos diez,Doña Marta miró su reloj dorado,se metió en la trastienda,y se arregló el pelo y el maquillaje. Se despidió de las chicas,hasta que saliera antes del cierre. -Deseadme suerte con los chinos,y Doña Marta hizo una mueca de desesperación. Paula y Valentina no pudieron contener la risa,Doña Marta era una excelente comedianta cuando quería,sobre el baldío de su alma hacía crecer algunas flores,pero solo en momentos fugaces. -Bueno a vender y a cerrar la tarde,luego a las ocho os pido un taxi para el hotel. -Doña Marta,pero si es el Sofitel de la feria,esta aquí al lado. -No quiero que mis empleadas favoritas se mojen,y les guiñó un ojo. Efectivamente la noche se presentaba fría,lluviosa y triste,Marta pensó en la escort,esto le dio ánimos para llegar a la zona de reunión en forma,saludar a la interprete,y a cada uno de los señores de cara imperturbable que la esperaban. Con los chinos,no había florituras,ni botellitas,ni explicaciones de tradición familiar,con los chinos se hablaba en TEUS,en INCOTERMS,en patentes,y en acuerdos bajo mano con dirigentes del partido,para poder copiar los productos de gama baja de De la Reina,era humillante,pero así era. Conocía a la mayoría de los asistentes a la reunión,si eran empresarios enriquecidos disfrazados de miembros del partido,o de miembros del partido disfrazados de empresarios. Wu la traductora cantonesa,a veces lo pasaba mal con los cinco tonos del pequinés,frente a los ocho de cantonés,pero tenía un inglés excelente,y Doña Marta plena confianza en ella. Las casillas de Excel en la tablet de Doña Marta se fueron llenando,esto iría a parar a Carmen,en contabilidad,que odiaba lo que ella llamaba las cuentas de los chinos,pero ajustaba el escandallo de los productos en concreto perfectamente. Doña Marta perdió la noción del tiempo,les apretó las tuercas a los chinos para desquitarse del fracaso de Harrod's,que le había dejado un mal sabor de boca,y por fin se dio por finalizada la reunión,ya le remitirían los contratos cargados de requirimientos formales redactados por los funcionarios del partido,se despidió de Wu,y se fue al aseo. Tras media hora larga volvió al stand De la Reina. -Hola chicas¿Listas para el cierre? -Aún queda media hora Doña Marta. -Me quedó con vosotras a recoger,y os pido el taxi. -Por Dios,Doña Marta se apresuró a decir Paula,ya recogemos nosotras. -Aquí todo el mundo ayuda,incluída yo. -Gracias Doña Marta. El último goteo de clientes,coincidió con la retirada de productos,Marta llamó a los dos taxis,y llegaron las ocho. El stand quedó cerrado,salieron a toda prisa. Paula y Valentina que se habían cambiado los uniformes,pensaban tomarse algo en el bar del hotel,ducharse y a la cama. -Mañana,cerráis a mediodía y os vais como hemos quedado. -Sí Doña Marta,respondieron a coro. El coche arrancó,y Marta De la Reina se dispuso a subirse en su taxi,se arrebujó en su abrigo,el taxista le abrió la puerta,y se instaló,el frío le traspasaba la piel,pero pidió al taxista que no pusiese la calefacción,una fina lluvia caía sobre París. -Il pleure dans mon coeur,pensó Doña Marta. -Hotel Ritz,s'il vous plaît. Por un momento la cita de la noche apareció en su mente,más exigente en su primera parte,su saber estar y la profesionalidad de la escort en el cocktail bar,y el dejar la mente en blanco mientras la escort se dejaba hacer en la segunda,el tour cultural del día siguiente lo concebía como un plus,un regalo que se hacía,con una acompañante que atendiera,o por lo menos lo fingiese lo mejor posible a sus explicaciones. El taxi llegó al Ritz,subióa a su habitación,pidió una cena rápida a recepción,una omelette,agua,y un yogur,se desnudó,y se desprendió de la ropa que había llevado a la feria,que pesaba como un armadura,se duchó con agua fría y salió tiritando,se envolvió en la toalla y se puso el batín,llamaron a la puerta,un camarero trajo la cena,le dio una pequeña propina,pensó en lo qué le esperaba abajo,un estúpido abismo,como siempre,pero por lo menos le hacía olvidar un poquito la losa que llevaba encima. Terminó de cenar,se lavó los dientes,y buscó un traje negro simple en el armario,se puso las bragas y el sujetador,y de nuevo unos zapatos de tacón,un último esfuerzo para sus pies,cambió las cosas principales a un clutch,el caro perfume Narcisse Noir que había comprado lo puso en la caja fuerte de la habitación,se maquilló ligeramente,y salió al pasillo,el ascensor llegó rápido -Au cocktail bar. Le dijo a una diligente ascensorista pelirroja. El ascensor descendió con celeridad,las puertas se abrieron,y un poco más allá en un rincón apartado estaba el cocktail bar,un pianista desgranaba notas de jazz suave,mientras en la barra se preparaban cocktails de todo tipo,y entonces la vio,con un traje azul muy claro,parecía hielo,siempre el maldito hielo,y sin joyas,el pelo perfecto garçon, era de estatura baja pero proporcionada y muy delgada. Eran las nueve en punto,la noche acababa de comenzar. Marta se acercó a la barra y la saludó. -Marta De la Reina,enchanté,las escorts tenían una claúsula de confidencialidad con pena de despido si revelavan algo de sus clientas,cualquier cosa. -Elsa Ríos,enchanté. El acento español era inconfundible,eso no se finge. -¿Qué tomas,preguntó Doña Marta nonchalant? -Lo que usted tome Señora De la Reina. -Hablame de tú,llámame Marta,estamos en confianza tranquila Elsa. -Conforme conversaba con ella,Doña Marta cayó en la cuenta de que Elsa se parecía muchísmo a Mar,más de lo que se veía en las fotos,algunos gestos también se parecían. -Deux Martinis s'il vout plaît,y Marta orientó la cabeza hacia un apartado. -Ven conmigo,cuéntame cosas de ti,parece que te gusta el arte ¿No es así? -Elsa era joven y estaba muy cohibida. -Sí señora De la Reina,perdón,Marta. -Así me gusta,confianza,como dos amigas. Los Martinis llegaron. Marta esperó a que Elsa bebiera,pero esta no lo hacía. Ella sí dio un sorbo. -Relájate,cuéntame cosas de ti. A las escorts,en la agencia,les montaban una historia sobre un patrón,como un guion de teatro,había algo de su vida real,ya que partían de sus curriculum,a Marta le divertía encontrar tesoros de verdad en un mar de mentiras. -Nací en España,en Madrid,y siempre quise estudiar arte,tras terminar en el liceo francés,me fui a Lyon a la universidad. -¿Y qué especialidad?,preguntó Marta entornando los ojos. -Arte del dieciocho,sobre todo pintura. -Qué hermosura,dijo Marta en un suspiro tras beber otro poco de Martini,la aceituna yacía a un lado de la copa desde el principio,nunca la usaba para remover la bebida,ni se la comía,era de mal gusto. -Fragonard,Boucher,todo voluptuosidad. -¿Has estudiado también artes decorativas? -Sí,cortinajes,tapices,decoración de instrumentos musicales. -Estupendo,mañana iremos a un concierto. -La escort iba a decir algo pero se calló. -Y al museo de artes decorativas. -Y me explicarás esos cuadros pompier,que si te digo la verdad,me gustan más que el dramático siglo diecinueve. -¿No le gusta Delacroix? -Muy denso para mí. -Esa tranquilidad y nonchalance del dieciocho¿No crees Elsa? -Sí da una sensación de paz. Marta miró profundamente a los ojos de la escort,que bajó la mirada de nuevo, y bebió un sorbo de Martini,tambien había dejado la aceituna a un lado,tenía la cara redonda,pelo moreno,y facciones delicadas,se había maquillado de una forma muy suave,con un rosa tenue. De pronto un olor a jazmín,muy penetrante le llegó a Marta,como una densa niebla,no era como el preparado artesanal de Los Tilos,era un perfume japonés de marca,potenciaban el jazmín con otras flores silvestres,yla dulzura se hacía casi ácida,como un cuchillo. La chica hizo un mohín y sonrió. -De ti no se nada Marta. No era extraño que una escort se interesara por cortesía,pero no hasta tal punto. -He tenido un día muy largo. La mirada de Doña Marta fue larga y profunda,indicando a la novata que había dado un faux pas,y que no siguiera por ahí,los caminos de la conversación estaban bien marcados,y tenía que seguirlos. -Disculpa la indiscreción,dijo Elsa. Marta terminó su Martini de un trago,la chica sabía de arte,mañana lo pasarían muy bien,en su interior sabía que era una fantasía,una mentira,ahora venía la parte en la que se anestesiaba por un lado y soltaba la rabia por otra,esperando un placer que nunca llegaba,y sabía que nunca lo haría. Doña Marta se permitió beber otro Martini,mientras Elsa se acababa el suyo,la conversación fue discuriendo tranquila,como un río que se secara poco a poco. -Disculpe,tengo que ir al aseo Marta,si no le importa. -En absoluto,pago las bebidas,y si te parece en cuanto salgas subimos. -De acuerdo,dijo la chica con un leve temblor en la voz,solo será un momento. A Marta le pareció raro que la escort usara el aseo del lobby en vez del de la habitación,pero esperó paciente. Elsa entró en el aseo,y se retocó el maquillaje. Con su mano diminuta de uñas pintadas de rosa extrajo el móvil,y marcó un número de la agenda. -Alló -Alló Madame Lambert. -Tu est là,avec Marta? -Oui,Madame -Parfait,lunedi prochain,d'accord. -D'accord,Madame Lambert. -Alors,vit,je en suis sure que Marta sarait impacient. -Bon soir,Elsa,et bon chance. -Merci,Madame Lambert.Au revoir. Patricia ya había colgado,el lunes siguente,como todas y cada una de las escorts hacían,le tenía que narrar todo,absolutamente todo,incluso el estado de ánimo de Marta. Patricia controlaba en la sombra la agencia de escorts,lo hizo desde que Marta De la Reina empezó a utilizarla,estaba en toda Europa,algo pasó,nunco supo el qué,para que de repente apareciera entre las clientas,Patricia solo sabía hasta su viudedad,y por supuesto su duro trabajo en la empresa,había un vacío que faltaba,igual que el que ella tenía desde el día de la rosa blanca que se transformó en roja,nunca la amaría,por eso ella lo hacía cada vez que Marta salía con una escort,a través del relato de esta.Lo que no sabía era que la perdida de Mar era la que había hecho a Marta entrar en esa espiral,que ella disfrutaba en su imaginación como un relato inalcanzable. Cuando Elsa salió al lobby,Marta la estaba esperando. Marta la miró,desde los zapatos abiertos,el vestido vaporoso,la suave curva del pecho hasta el esbelto cuello y la cara redonda,con una pequeña sonrisa. Marta le hizo una seña,y subieron en el ascensor,llegaron al piso de la habitación de Marta,la moqueta amortiguaba los pasos de sus tacones. Marta introdujo la tarjeta de seguridad,y le abrió la puerta a Elsa,esta entró lentamente,casi con timidez,Marta tomó el abrigo de su brazo,tras quitarse el suyo y los colgó en el armario. Las luces,que se habían encendido automáticamente mostraron la fruta y el champán de cortesía. -¿Quieres comer o beber algo?,dijo Marta. Pero Elsa había clavado sus ojos negros en ella,avanzó unos pasos,la tomó del cuello,donde terminaban los rubios rizos,se alzó sobre los zapatos de tacón,los pequeños dedos de los pies pintados de rosa se contrajeron,y beso la boca de Marta,el rojo carmín,miró unos ojos azules sorprendidos,acostumbrados a llevar la iniciativa,sostuvo el beso y lo memorizó,como se aprendidó la conversación completa,el traje de Marta,sus gestos,lo relataría palabra por palabra,igual que el tour parisino del día siguiente a Patricia. Apartó los tirantes de Marta y bajó el de un hombro,luego el del otro,con parsimonia,con cariño,un cariño que surgía de la verdad más allá de su falso curriculum y de su verdadera necesidad al aceptar el trabajo. Marta De la Reina se dejó ir,el duro día de trabajo,se convirtió en finas gotas,que se unieron a la lluvia,que trazaba acuarelas en los cristales Elsa siguió,bajando por el cuello,demorándose en el collar de perlas,Marta sentía el roce del corto cabello negro sobre su cara,el olor a jazmín del perfume había devorado a la esencia que ella llevaba,un jazmín devorando a otro,Elsa siguió los pendientes,la perla de la oreja izquierda,mientras Marta jadeaba,y en un último momento de cordura se quitaba el reloj de oro y lo dejaba sobre el escritorio,sus fuertes dedos buscaron el cierre del vestido de Elsa,el maldito vestido azul desvahído que le recordaba al hielo,la parte trasera cayó limpiamente. Los pequeños dedos de Elsa abrieron el cierre del sujetador de Marta,que resbaló hacia el suelo,Marta se quitó los pesados zapatos de tacón con los pies,el alivio fue inmendiato,Elsa lamía un pechó de Marta con suavidad,mientras esta alzaba la cabeza,el gemido ahogado por un placer que estaba allí,pero no acababa de llegar,la espalda de Elsa se le acabó en seguida a sus grandes manos,se quitó los anillos que cayeron al suelo sobre los zapatos de Elsa,rodando sobre la moqueta. Elsa seguía lamiendo los pechos de Marta,mientras trazaba circulos alrededor de ellos,sus dedos se movían cadenciosos,Marta sintió que se estaba empezando a mojar,a perder el control,era extraño,ella se había iniciado tarde,con Mar,en amar a las mujeres,pero con ella se hizo experta,sin embargo su sensación frente a las escorts,incluso las más jóvenes era la de ir un paso por detrás,Elsa empujó con los tacones y su impulso hizo que ambas cayeran sobre la cama. Elsa volvió a besarla,esta vez buscando el interior de la boca,Marta se dejaba hacer,mientras sus dedos descendían por la cintura de Elsa,dibujaban sus nalgas,y exploraban temerosos,antes de comenzar su labor,abrió con cuidado las frágiles caderas,y sus dedos corazones empezaron a amar en sentidos opuestos,Elsa la besaba frenéticamente,la humedad se hizo insoportable en la ropa interior de Marta,el traje lo tenía en la cintura,en ese momento,Elsa dejó de besarla y apoyó sus manos en las caderas de Marta,su pecho,aún bajo la parte delantera del vestido,ergido,subía y bajaba,desacompasadamente,Marta la miraba,y recordaba tardes soleadas en Los Tilos con Mar,el falso placer de la habitación del Ritz,el verdadero amor de Los Tilos,subitamente Elsa colapsó,la parte superior de su cuerpo cayó sobre el pecho de Marta,sus brazos inermes. Marta ardía por dentro,un fuego inextinguible,el presente que se consumiría y la rabia de un pasado que nunca volvería,la hacían retornar al punto de partida,una y otra vez,como aquella noche,como tantas otras noches. Sujetó con dulzura la cabeza de Elsa entre sus brazos,la miró suplicante,aunque sabía que en teoría era ella la que imponía las reglas,y la empujó hacia abajo,hacia sus caderas,las pequeñas manos pintadas de rosa,y las grandes pintadas de rojo,se unieron,con fuerza agarradas a la tela de seda del vestido de Marta y subieron hacia arriba,Elsa veía los muslos blancos de Marta,más arriba,el encaje negro de su ropa interior,Marta alargó la mano,que había separado de la de Elsa,y redujo la luz hasta que esta fue tenue,Elsa,lentamente beso los muslos de Marta,esta sintió un glan placer,la anticipación convertida en culminación. Elsa esperó que el cuerpo de Marta,y sus jadeos se calmaran,y tiró del encaje hacia abajo,Marta no podía más,Elsa se demoró en su sexo,en cada parte,empezando y parando repetidas veces,antes del premio final,quedaba muy poco,y ella decidiría cómo y cuándo,acariciando al sexo de Marta,a pocos centímetros,transmitía cansancio,pero también belleza,a través de la tenue luz,que,quizá por un extraño pudor que esta no había conseguido vencer ni con Mar,el de su inexperiencia,seguía anidando en su corazón. Marta,estaba más allá del placer,faltaba el punto final,tocar el sol,para luego caer de nuevo y sumergirse en el océano,Elsa aceleró el ritmo,solo un poco,Marta arqueó las caderas,y se tapó la boca,mordiéndose la palma de la mano,el orgasmo llegó como una intensa tormenta de granizo,que se prolongó,hasta descargar y desaparecer dejando placer en su cuerpo y desolación en su alma. Elsa quedó exhausta sobre el pecho de Marta,y esta sobre la almohada,pasado un rato,a diferencia de las amantes,a diferencia de Marta y Mar,no se dijeron ni una palabra,Marta reguló la Luz,Elsa se levantó,se arregló el vestido y se ajustó los zapatos,pasó un momento al aseo,se duchó y volvió a vestirse. No miró a Marta,exhausta en la cama,mañana por la mañana sabía exactamente en qué cafetería,y a qué hora tenía que esperarla,mientras caminaba por el pasillo enmoquetado,aún un poco aturdida,repasó mentalmente lo ocurrido en la habitación,el lunes otra persona compartiría esa experiencia íntima,esa noche,sin haberla vivido jamás. Marta se despertó con el cabello revuelto el vestido medio bajado,sentía calor,estaba húmeda y pegajosa,el olor fuerte a jazmín del perfume de la escort aún flotaba en la habitación del hotel,como una niebla pegajosa,evocando la noche de sexo,pero no de amor,medio adormecida,comprobó que el sol relucía,se levantó,estaba un poco mareada,y abrió las ventanas,un aire frío y cortante le golpeó en la cara,era lo que necesitaba,se sentó en la cama,se quitó el vestido,y las medias,la ropa interior bajada hasta sus rodillas,la lanzó con rabia contra un rincón.Se metió en la ducha,abrió el agua fría y se lavó conzienzudamente con jabón neutro.Descolgó el teléfono y pidió un desayuno continental,tenía mucha hambre,lo subieron en seguida,y lo devoró,taza,tras taza de café,el zumo de naranja y las tostadas con mantequilla y mermelada de melocotón. Fue al cuarto de baño tardó una media hora en asearse,la ropa la tenía preparada del día anterior,unas bragas blancas,panties negros,unos jeans,una camisa básica sobre la térmica,y un abrigo de lana azul,se dio el gusto de calzarse unas bailarnas,unas gafas de aviador y el bolso grande en bandolera Pidió un taxi,que llegó en seguida,era un corto trayecto,se apeó y vio a Elsa tomando un café,exactamente a las diez en punto,la hora señalada,lo cual le satisfizo sobremanera. -Buenos días Elsa. -Buenos días Marta. -¿Has dormido bien? -Sí muchas gracias y tú. -No mucho,no quería llegar tarde. Efectivamente,Elsa tenía ojeras y los ojos un poco enrojecidos,pero Doña Marta no indagó más allá,iba a disfrutar del día que había pagado,y luego se marcharía de París,hasta le feria del año siguiente,no solía frecuentarlo,a no ser que sus informantes allí le dijeran que Lambert se había ido,solo la veía en las ferias Milán,Nueva York,no quería encontrársela por cualquier esquina parisina. -¿Quieres desayunar algo Marta? -No ya he desayunado algo en el hotel,gracias Elsa. -Primero vamos a ir al Museo de Artes Decorativas ¿Qué te parece?Luego comeremos en algún bistro,después de comer al Louvre que hay menos gente,y por la tarde a un concierto en la Sala Pleyel,y una visita a Chaillot para ver una película. A Elsa se le iluminaron los ojos,y esta vez era genuino,la verdad detrás del personaje que representaba como escort. Apuró su café,y comenzó a andar junto a Marta,por supuesto ni una palabra de la noche anterior,nunca había existido. Tras un corto trayecto,llegaron al museo y pagaron la entrada,no era el más concurrido de París. A lo largo del hall y a los lados en vitrinas perfectamente alineadas,porcelanas del dieciocho,muchas de ellas se salvaron de la Revolución,las dos mujeres se acercaron,las de Sèvres,de un azul delicado,con motivos florales,Marta de nuevo recordó el jardín de Los Tilos,donde el tiempo no transcurría. -Muchos de los cuadros de los pintores se inspiraron en estas porcelanos,y muchos de ellos empezaron pintando vajillas. -Es un trabajo tan minucioso. -Dime Elsa ¿Cuál es el cuadro que más te gusta del dieciocho? -El columpio de Fragonard,se respira un aire de divertimento de frescura. -La chica hablaba con una voz muy modulada,agradable al oído. Siguieron caminando entre cuberterías,vajillas,mantelerías y bibelots. Tras un buen rato,subieron al segundo piso,el de los instrumentos músicales. Clavicémbalos y pianofortes se alineaban tras unos cordeones de separación. Elsa se acercó a uno que representaba aves exóticas. -Marta,esto es un clave del XVI,comentó extasiada. -Efectivamente,las piezas de Louis Couperin,el style brisé,sin barras de compás. -¿Tú tocas algún instrumento Elsa? -El fortepiano. De nuevo Los Tilos y los conciertos de Mozart,el untuoso fortepiano Anton Staier,tan diferente del piano actual. Ahora Marta comprendía la suavidad infinita de Elsa la noche anterior,practicamente no usó las manos,pero su finesse para hacer el amor era la de un pianista al desgranar un Adagio. Estuvieron admirando el clave Rückerts,con la decoración de aves,de nuevo recuerdos,recuerdos,recuerdos... ¿Cuándo dibujos tengo?Pensó Marta. Siguió caminando un poco cabizbaja junto a Elsa. Los Staier,perfectamente alineados,y de repente en el fonde de la sala,un clave comenzó a sonar,por la cabeza de Marta revoloteaban los Ordenes de Couperin,tenía tantas versiones,Rousset,Spiëth,Baumont,Ross,pero a veces las más de doscientas piezas,danzas y suites características se agolpaban en su mente. -Les Barricades Mysteriouses,susurró Elsa,tenía los ojos iluminados,aquella mañana,la piel muerta de escort se la había caído y mudado como la de una serpiente. Marta sintió una sensación extraña,la jefa de mantenimiento del museo estaba probando el clave,sentía que Elsa flotaba,la miró,y esta bajó la mirada,como en el cocktail bar,era como si estuviese jugandoo con piezas blancas y negras a la vez,cambiando el reloj mientras cada uno de sus lados pensaba la siguiente jugada,ella era una mera expectadora. La música terminó y reanudaron la marcha hacia la segunda planta,la de boisseries y cortinajes. Las sillas y mesas estilo Luis XIII,evocaron en Marta sus lecturas de infancia. -¿Supongo que habrás leído Los Tres Mosqueteros,aparte de libros de arte? De nuevo Elsa pilló desprevenida a Marta Sí y Veinte años Después y el Vizconde de Braguelonne,le tienes un aire a Milady,espero que no seas tan malvada,Elsa se sonrió. Esa confianza,en una escort,sentía más intimidad con ella en la visita al museo,que en la desordenada noche anterior de sexo en el Hotel Ritz,y esto le provocaba una honda desazón. Siguieron por los pesados bordados y cortinajes,como los de Le Rêve,son preciosos,exclamó Elsa. Marta sintió que Elsa se había leído alguno de sus libros favoritos,sintió algo extraño en el corazón,un laberinto dentro de un laberinto,si era así en las artes decorativas,no quería pensar cómo sería en el Louvre,la noche anterior,se le apareció,fue todo tan fluído,tan intenso,barrió cualquier recuerdo de tantas escorts,había sido como rocíos fresco sobre su cuerpo,se estaba enamorando de una escort que se parecía a Mar. -Vámonos,que si no el Louvre estará atestado de turistas. Marta De la Reina se sorprendió de su propia violencia,agarró a Elsa del brazo,y anduvo a grandes zancadas hacia la puerta. Elsa estaba como un cervatillo asustado,se recompuso,aún nos quedan lasa salas de los vestidos,las más bonitas. A Marta De la Reina le entró la sensación de estar dejando a una niña sin sus regalos de Reyes,pero la visita turística le estaba empezando a cansar,conocía los museos al dedillo,y quería una escort silenciosa,no una que hablara,y además tuviera una tan peligrosa afinidad con ella,sabía que Mar yacía encerrada en los hielos del Ártico,como la Bella Durmiente,la podía traicionar con el cuerpo cuantas veces quisiera,pero no con el corazón. Subidas en otro taxi llegaron al majestuoso Louvre,que aún no estaba en el momento de masificación,bajaron por la moderna pirámide. Marta miró a Elsa -¿Vamos a ver piezas muy concretas?¿Está claro? Marta se dio cuenta de que había elevado un poco la voz.Tenía que remarcar su autoridad,era ella la que disfrutaba de una compañía y una escucha que había pagado,pero como la noche anterior sentía que había algo diferente,espontáneo. Entraron al museo. Vamos a ver la Victoria de Samotracia,algo de La Tour,y la colección de joyas. Poquísimo pero selecto,como a mí me gusta. Subieron y allí estaba desplegando las alas cercenadas la Niké. -¿Qué te sugiere,preguntó Marta,como si estuviera en un exámen? -El paso del tiempo,contestó Elsa imperturbable. -Marta sentía que aquella escort en miniatura le estaba arrancando el corazón a pedazos,sin siquiera meter la mano en su pecho. -Cada vez iban más aceleradas por el museo,parceían las protagonistas de Bande Apart. Llegaron a los cuadros del diecisiete de Latour,una mujer mirando el resplandor de una vela. -¿Contesta? -La soledad absoluta. Doña Marta estaba realizando un exámen brutal que la alumna estab asuperando con cereces. Vamos a la sección de joyas,para que veas la futilidad de la vida,que esto se va a llenar de desgaciados. La sección de joyas,y coronas era muy indigesta. -Vámonos,de nuevo las prisas de Doña Marta,necesitaba tranquilizantes con urgencia. Salieron del recinto a la parada de taxis,a las seis en la Sala Pleyel,concierto Mozart con instrumentos originales. -Y luego al cine a ver 'Yeux sans visage' - ¿La has visto? -Sí cine de terror poético. Marta De la Reina no daba crédito,la conexión era absoluta. -Ahora iremos a Montmartre a comer algo. -De acuerdo Marta,y la chica la miró con los ojos como enigmáticos pozos. Marta penso que habría dado lo que fuera por otra noche de sexo con ella,pero sabía que no debía. Un nuevo taxi,y a subir escaleras. -Este bistro es excelente,ya verás. Entre quesos,ensaladas,entrecots y buen vino,la barrera clienta escort,empezaba a desmoronarse. -¿Eras buena en la universidad? -¿Qué tal el trabajo en la fábrica? Me he vuelto loca,contándole mi vida a una escort,confiar en ella. Acabaron de comer y tomaron café,estuvieron largo rato en silencio,como recogimiento para el concierto,tras asearse en el diminuto bar dl bistro acudieron a la Sala,estaba llena,en el programa el concierto para piano número veintisiete,el de la fatalidad y la contrafatalidad que comenta Pedro Elías,Marta recordó su biblio téca de discos recomendados la versión Curzon,Chamber,English Chamber Orchestra,tan difícl de conseguir,en la segunda parte la sinfonía número cuarenta el sol menor,la orquesta Les Siècles con Franz xabier Roth e instrumentos de época. Antes del concierto bebieron sendas botellas de agua Perrier. Durante el concierto se notaba una conexión entre la música,la cliente y la escort,la clienta había dejado de serlo,y la escort también. Elsa decidió que iba a mentir en todo a Patricia Lambert,literalmente la sacó de las calles de parís,por dónde deambulaba tras no conseguir la beca para la Sorbona,tenía un acasa de acogida,donde vivían las que luego serían escorts,había realizado algunos trabajos,pero este de Marta De la Reina se habí aconvertido en algo especial,la atracción se notaba,la noche anterior,aunque se suponía que debía esperar,no supo contenerse. Tras el concierto,ninguna hablaba,y empezó a hacer frío,Elsa se tapaba con la rebeca de lana,Marta le pasó el abrigo por los hombros y le sonrió. La película de Georges Franju era terrorífica y poética a la vez,tras un accidente,unmédico quiere arreglar la cara a su hija desfigurada en un accidente,mediante todos los métodos,pero ahí quedan los ojo y la esperanza tras la liberación de los animales. Salieron del cine,Marta que había comprado el segundo día para lucir conocimientos,sentía estupor,se acababa de enamorar de una escort. Elsa al otro lado del espejo pensaba lo mismo,se acababa de enamorar de una cliente. Marta paró un taxi,para que llevara a Elsa a su hotel,a ella la habían preparado el equipaje en el Ritz y enviado al aeropuerto,incluido el frasco de Black Narcissus. Cuando llegó el taxi de Elsa,se miraron,y esta rozó con sus labios los de Marta,como un beso furtivo. -Au revoir Marta. -Bonne chance. Y el taxi desapareció,Marta para otro y puso rumbo a Orly,quería marcharse lo antes posible de aqulla maldita ciudad que la había derrumbado. Un rato después estaba volando a Madrid vía Air France. Miró las luces de París,como cerillas que se lanzan a un pozo sin fondo,pensó en Elsa,pensó en Mar,pensó en lo absurdo de la vida,y se quedó dormida,mientras el avión cruzaba las Nieves pirenáicas,frías,impasibles,impertubables.
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