LA MARCA
19 de junio de 2026, 13:18
Cuando la madre de Bruno llegó a casa lo primero que pregunto fue ¿Qué hacían? , porque la atmósfera que encontró fue demasiado extraña, Bruno estaba de pie frente al sofá donde estaba Liam quien sostenía una bolsa de hielo en la cabeza con una cara que gritaba ¡Culpable!, por lo que su pregunta fue más por reflejó y totalmente alejada de cualquier sospecha sobre lo que estaba realmente pasando allí.
-Bruno me ayudaba... es que tuve un accidente – Respondió Liam ella noto de inmediato como este estaba totalmente rojo sin embargo pensó ¿cómo no con todo ese hielo?
-Hay Dios ¿Estas bien?
-Sí, si yo... Ya me tengo que ir.
-¿Qué?... Pero – Antes de que Bruno pudiera completar cualquier idea, ya Liam había dado las gracias y se había retirado dejando a la madre de Bruno viendo al gigante con una expresión de ¿qué paso? Y a Bruno con una expresión de - Ni idea - Porque ni idea de que rayos había sido eso.
Luego de unos momentos donde Katherine Se debatió entre seguir preguntando o simplemente justificar las cosas con el pensamiento "Cosas de hombres" decidió simplemente actuar como lo haría cualquier otro día en el cual llegaba temprano a casa.
- ¿Y qué vamos a comer?
- Hay lo siento aún no he preparado nada.
- Relájate Bruno solo digo que si quieres pedir algo de comer.
- Mmmm, ¡Claro, Pizza!
- ¿Que otra vez? – No te cansas siempre de lo mismo.
Al final Bruno se relajó y paso la situación por alto, ya después le preguntaría a Liam.
Por su parte Liam había llegado a su casa como un zombi, porque, ¡que rayos! Qué demonios había sido eso, que maldita locura se le paso por la mente para hacer una cosa como esa. Aunque se la pasó toda la noche pensando en una respuesta no encontraba ninguna y lo que más terror le daba era que la próxima vez que el orejón lo contactara seria para preguntarle y no tenía la más mínima idea de que se iba a inventar.
Las cosas así llego un nuevo día y Bruno tenía que volver a clases su madre ya no se iba a creer lo de la licencia de descanso para los miembros del equipo y es que Bruno se había sentido terrible de contarle semejante mentira a la mujer sobre todo porque ella creyó ciegamente en su palabra.
Se levantó, arreglo y salió a desayunar como todos los días su madre ya estaba lista para ir al trabajo.
En el momento en el que salieron por la puerta de la casa Katherine le lanzo una mirada de ¡qué demonios! A Bruno
-¡Vaya! Ya era hora de que tu novia viniera a casa después de tanto tiempo, pero no me gustaría que siguiera viniendo cuando no estoy... es decir... ¿Ustedes se están cuidando no?
Ok, para ese momento sentía que su madre le hablaba en chino ¿Qué rayos?
Y ella lo vio con cara de ¿En serio Bruno? Se puso las manos en la cintura y con una sola oración le aclaro todo.
- Deberías cubrirte ese... chupetón.
- ¿Qué?
La pobre mujer tuvo que sacar unos de sus espejos de su bolso para mostrarle la marca del delito.
Cuando Bruno vio eso, se le fue el mundo...El tenia...Tenía.
Su madre lo único que le dijo antes de irse fue.
-Más vale que no vuelva a pasar.
Sin embrago Bruno aún estaba asimilando la situación ¡Por Dios! Y que se suponía ¡Rayos!
Con las manos aun temblando y con el espejo en una de ellas saco su celular y marco.
Liam por su parte estaba dormitando en el auto camino a su escuela cuando contesto el celular sin ver quien lo llamaba, sin embargo al oír la voz en la línea se quiso morir.
-¡Liam, que se supone que debo hacer! Ayer no me explicaste nada, lo escondo o lo presumo, no sé, si los chicos lo ven y lo cometan con Lana no sería muy obvio lo que vamos a hacer.
-¿Qué? – Fue lo alcanzo a decir Liam, sin entender nada aun.
- ¡Con la marca! ... La que me hiciste ayer en el cuello.
Inmediatamente todos los colores de la cara de Liam desaparecieron.
-Como entra esto en el plan, no entiendo.
-Escóndelo – Fue lo primero que pensó Liam, ya procesado las cosas – Después te explico – Y colgó, por un lado respiro otra vez, ¿Bruno pensaba que eso era parte del plan? ¡De dónde demonios había sacado esas idea!, pero a ver, a ver era bastante conveniente ¿No? Pero por otra parte se cavaba de dar cuenta de que la maldita y jodida inocencia del jugador era tremendamente peligrosa.
Mientras Bruno maldijo por lo bajo ya que tuvo que entrar a su casa otra vez para buscar una bufanda para cubrir el beso, ya que, no le quedaba de otra más que confiar en Liam.
Al llegar a la escuela ya no era tan sencillo lo primero que le preguntó Blas cuando lo vio en los casilleros fue.
- ¿Y esa bufanda?
-¿Qué? – "Escóndelo" le había dicho Liam- Aún no estoy del todo bien de mi resfriado.
-Vaya, espero eso no afecte lo del sábado.
-¿Disculpa? – En realidad Bruno aún estaba un poco nervioso porque no descubriera el moretón.
-El cumpleaños de Lana – Enfatizó Blas - ¿Vas a ir no?
- Ah, ¡claro!, no me lo perdería por nada.
-Genial – Le golpeó Blas la espalda bastante emocionado.
Bruno solo forzó una sonrisa ¿y este qué?
Después de eso tuvo que hablar con el entrenador para decirle que aún no estaba del todo recuperado sería un problema cambiarse en frente de todos los chicos y poder cumplir lo que había pedido Liam, aunque estuvo en las prácticas discutiendo jugadas y tácticas nuevas para el equipo, por supuesto Lana aprovecho para ir con él.
- Cariño – Fue corriendo a guindarse de él en cuanto lo vio - ¡qué bueno que estés mejor! honey.
- Gracias – Sobre todo por ir a visitarme, pensó – Y tu ¿Qué?
- ¿Eh?
- Digo lista para el sábado – Ahí Bruno se dio cuenta de algo, ellos nunca hablaban de nada más que rugby y fiestas.
- Por supuesto, además – Se le acercó lascivamente al oído – espero recibir el gran regalo que me prometiste hace días – Le susurro bajando su mano a la entrepierna de Bruno.
- Coff, coff- Tosió Bruno haciendo que Lana se apartara un poco asqueada.
- -Hay lo siento, aun no estoy del todo bien.
- -Pero... Vas a estar bien para el sábado ¿no? – Le dijo con cara de asco.
- Claro, seguro, cien por ciento – Maldita bruja estúpida.
-¡Lana! – Le gritaron sus demás compañeras, para continuar con la práctica.
-Bueno, nos vemos – Se alejó la chica lanzándole un beso.
-Que maldita.
-¿Quien? - Se asustó un poco al ver a Jhonny parado a su lado.
- Esta computadora, el entrenador debería votar esta porquería, jejeje- Demonios, el tipo se le había quedado viendo demasiado fijamente.
- Vaya así que Lana y tu han estado teniendo un poco de acción ¿eh?.
-¿Disculpa? – Fue cuando Jhonny señaló su propio cuello y el mundo de Bruno dio vueltas ¡Rayos!
– Escucha Bruno lo que pasó antes, lo siento.
¿Qué? No entendió porque se estaba disculpando yo fui el que casi le rompe las costillas aunque se lo merecía, pensó Bruno.
- A decir verdad me sorprendiste, bueno tu sabes...puedo ser sincero.
- Si claro – Por supuesto, porque no entiendo una mierda, pensaba.
- Fue increíble, en realidad fue la primera vez que demostraste tener las agallas de ser nuestro capitán, esa tecleada, fue lo máximo.
- Ah , vaya - ¡Este tío está loco! – Escucha no hay problema – Santo cielo qué estoy diciendo, estos tipos están muy mal.
- Hombre gracias capitán.
Jhonny Estaba a punto de irse cuando lo recordó.
- ¡Jhonny! , podrías no decir nada de... – Le dijo acomodándose la bufanda.
- Claro - Le respondió extrañado ante semejante petición, es decir, cualquiera presumiría de un moretón de una chica como Lana, ¿a menos que? ¿Otra chica?, vaya su capitán cada día le empezaba a caer mejor tal vez no era el matadito que todos pensaban, pensó el chico.
Por su parte el gigante se quedó bastante preocupado, esperaba que realmente Jhonny no hablara con Blas del chupetón, eso seguro sería un problema, ¡Rayos! , más le vale a Liam saber lo que hacía.
Esa misma tarde Liam estaba mucho más relajado comiendo en la cafetería.
Hasta que llegó Lana con su escándalo.
-¡Ya saben todos están invitados para la fiesta! – Liam casi vomita lo que estaba comiendo cuando vio a Bruno de su brazo ¡Demonios!, no pudo evitar dirigir su mirada hacia la bufanda que llevaba el grandote.
-Todos están invitados, menos tú – Y en menos de lo pensado ya ellos estaban frente a él.
Todos se quedaron en silencio.
-¿ Y porque no?.
-¿Qué? – Pregunto un poco enojada Lana.
- ¿Por qué no puedo ir a tu fiesta?
A Bruno casi le da algo, eso no era parte del plan.
- ¿Disculpa? – No pudo evitar intervenir Bruno.
- Les pregunto porque no puedo ir yo a su fiesta – Dijo Liam muy tranquilamente, mientras Bruno Gritaba internamente ¡Porque no habíamos quedado en eso!.
Lana quería darle una bofetada al imbécil, pero de repente fue muy consciente de la presencia de Bruno.
- Bueno, es que sabes, tu..
- ¿Yo? – Pregunto Liam con cara de inocencia.
- Tu... no pareces ser de ese tipo de ambiente y creo que sería muy incómodo para ti - Lana tuvo que escupir las palabras lo más amablemente posible, ya se las pagaría el degenerado ese.
- Ya, cierto tienes razón – Se levantó Liam, la verdad no le convenía poner sobre aviso a la bruja y sus secuaces, sin embargo justo pasando por el lado de Liam tomó una de las puntas de la bufanda de Bruno.
- Linda Bufanda – Dijo alejándose mientras Bruno solo pensaba un Demonio ese chico era un verdadero demonio.
- Tks, ¿y ese qué? - Vio maldecir a Lana por lo bajo, bueno fuego contra fuego, se dijo Bruno.