B r a t... El Loto Blanco de Malfoy Manor.

Gen
NC-17
En progreso
0
Fandom:
Tamaño:
planificada Mini, escritos 7 páginas, 3.152 palabras, 1 capítulo
Descripción:
Publicando en otros sitios web:
Consultar con el autor / traductor
0 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección

Capítulo 1

Ajustes

_____________________

           Cuando Harry puso pies en Arabia Saudita, no pudo evitar sentirse intimidado por afrontar lo desconocido, sin embargo, también había emoción mezclada y prefirió darle más cabida a ese último sentimiento, que comenzar a acobardarse ahora que por fin se había atrevido a dar el siguiente paso en esta nueva etapa de su vida.            -Bien…-pensó mientras sacaba un papelito con una dirección y miraba a los lados ya después de pasar por los habituales tramites de migración -ahora debo ir a donde me quedaré, pero ¿cómo?             Tomó un servicio de taxi que lo dejó frente a un conjunto habitacional donde ya lo esperaba su agente de bienes raíces saudí.            -Buen día señor Potter.            -Buen día señor Rabah -respondió mientras estrechaban las manos.            El hombre lo condujo a su departamento que resultó ser un lugar bastante acogedor, con hechizos de aire acondicionado ya activados, cosa que Harry agradeció pues ya se sentía bastante acalorado por el clima seco del país.            -Nada que ver con Gran Bretaña ¿no? -dijo el señor Rabah viendo la frente sudorosa de Harry.            -En lo absoluto, siento que me derrito, pero nada que no pueda soportar.            -El país es muy bello a pesar del clima caluroso y seco, espero que descubra sus maravillas.            -Eso espero yo también.            Se despidieron y después Harry acomodó sus cosas, tomó un baño y salió para buscar un sitio para comer; después se tomó el resto del día para recorrer sus alrededores hasta la hora de la cena, finalmente regresó a su casa a dormir.

_________________

          Al día siguiente hizo lo mismo, se duchó y salió a desayunar, después se dirigió al correo para enviar una carta ya que no tenía lechuza y sin poder evitar sentirse nervioso, decidió pasar de nuevo el día fuera para relajarse, esta vez esperaba que, gracias a su fama, esa persona accediera a recibirlo sin mayor problema.

________________

           Fue cuando regresó de cenar que una lechuza llegó a su ventana, se apresuró a tomar la carta y la lechuza se fue sin esperar respuesta.            -Bien -musitó sonriendo al ver que Yassir Farouq había accedido a verlo y que lo esperaba al día siguiente a medio día.            Exhaló un suspiro no de alivio, sino para deshacerse de un poco de tensión y se fue a dormir, aunque ciertamente los nervios lo mantuvieron despierto gran parte de la noche.            Al día siguiente desayunó fuera, regresó a casa, se bañó y trató de dar la mejor impresión, se miró al espejo viendo que después de pasar el peine varias veces en su cabello era inútil… ya lo sabía, pero quiso intentarlo; decidió usar su ropa muggle acostumbrada, no le gustaban las túnicas típicas de magos y ni hablar de la vestimenta del país, se le hacía ridículo intentarlo sin siquiera saber el nombre correcto de las prendas, no quería ofender a nadie, así que sin más se dirigió a su destino.

________________

           Llegó a una casa que más concretamente era un palacete, había un gran muro con hombres en una caseta en la entrada que le dieron acceso en cuanto dijo que tenía una cita y fue corroborado, lo dirigieron por un camino de concreto hasta la entrada a la enorme casa; palmeras en la entrada, la cual era de escaleras de mármol que conducían al interior; fue recibido por otro hombre que lo condujo por un pasillo hasta llegar a un enorme salón con varias mesitas para el té, dispuestas frente a largos divanes, con techos altísimos y mientras era conducido a la oficina, pudo ver a través de enormes ventanales, unos jardines hermosos con una larga piscina de cristalina agua azul que ondeaba con el viento.            -Adelante -dijo el hombre abriendo una puerta.            Harry entró y la puerta se cerró detrás de él dejándolo en una oficina bastante espaciosa y bastante cómoda también, ya que había sofás en donde un hombre al verlo se levantó y caminó hasta él extendiendo la mano.            -Buen día señor Potter -saludó un hombre con kufiya y thawb, ambas prendas de color blanco, dejando su vaso de té y poniéndose de pie.            Harry no pudo evitar mirar fijamente al hombre, Yassir Farouq era un hombre alto, con preciosos ojos color oliva que contrastaban con su tez morena.            -No cabe duda, soy un maldito homosexual-pensó viendo el hermoso rostro del hombre con una barba de candado perfectamente recortada y recordó las palabras de Draco al hablar de su mentor… tenía setenta años, pero el hombre que estaba frente a él parecía estar en sus cuarenta, bendita longevidad mágica.            -Buen día señor Farouq -respondió estrechando aquella mano que le devolvió el saludo con un firme apretón para luego invitarlo a sentarse para casi enseguida aparecer un elfo con una charola con té y pastas.            -Tome asiento y póngase cómodo, es un honor conocer al hombre que puso fin a la guerra.            -Me gustaría tomar todo el crédito, pero no puedo, yo solo fui una pequeña parte.            -Me agrada su modestia, habla de un hombre con los pies en la tierra y debo añadir que me intriga su visita ¿en qué puedo servirlo señor Potter?            Y aquí estaba… el complicado y vergonzoso momento de hablar de sus motivos, sin embargo, no había viajado hasta ahí solo para admirar la bonita cara del hombre, así que tomó un sorbo de té para aclarar su garganta.            -Pues… mi asunto no es oficial, de hecho, ya no soy auror.            -Vaya, eso aumenta mi curiosidad, pero al menos no estoy en problemas -dijo sonriendo mostrando una maravillosa sonrisa blanca.            Harry exhaló un suspiro dándose cuenta de que su discurso ensayado mil veces, ahora valía un nabo.            -Vengo a un asunto personal y la verdad no es tan sencillo exponerlo.            Yassir entrecerró los ojos y sonrió.            -Me intriga… pero si en algo puedo ayudarlo, cuente conmigo.            -Yo… bueno, Draco Malfoy -el árabe continuó mirándolo en silencio sin mover un solo musculo de su cara -usted lo conoce ¿verdad?            - ¿Lo pregunta o lo afirma? -respondió bebiendo de su té.            -Según mi investigación, así es; pero siempre hay lugar para el error y no quiero estar hablando con la persona equivocada.            -Pues conozco a muchas personas.            -No lo dudo.            - ¿Dice que me investigó?            -Si, confieso que sí.            - ¿Entonces fue Draco Malfoy quien le dijo que lo conozco?            -De hecho, no, él no me dijo nada… solo me dio algunos datos muy generales y lo demás yo lo asumí.            - ¿Investigo quién era yo sin saber mi nombre?            -Si, por eso espero no haberme equivocado.            Yassir dejó su vasito de cristal en la mesita y miró a Harry sintiéndose más intrigado que nunca.            -Pues sí, lo conozco, pero sé que el también conoce a mucha gente ¿Qué hay de relevante en eso?            -Señor Farouq, el tema es muy personal y confío en su discreción.            -Mientras no me pida ocultar un golpe de estado, pues…            -No, no es eso -respondió riendo más de nervios que por otra cosa -Draco y yo fuimos condiscípulos en el colegio Hogwarts.            -Si, conozco la historia de Draco.            -También sabe lo que pasó después con él y su familia, la bancarrota y todo eso.            -Si.            -Incluso a lo que se dedica ahora.            -Si, lo sé, su vino es excelente.            Harry sonrió sabiendo que el hombre no estaba haciéndoselo sencillo.            -Nuestra relación es complicada -el árabe no respondió, solo dio un sorbo a su té- señor Farouq ¿usted fue su mentor?            -Draco no necesitó mentores, su familia fue dueña de viñedos por generaciones, esos oficios se aprenden desde la niñez, dice que su padre lo llevaba a la producción de vino cada que había oportunidad y a él le encantaba -Harry sonrió de nuevo, más que nada para sí mismo -creo que le da muchas vueltas al asunto, señor Potter.            -Si, es cierto… ¿pero ¿cómo quedaría yo sí le preguntara si fue amo de Draco en el BDSM sin ser usted la persona que busco? -Yassir no hizo ningún gesto de sorpresa u ofensa, simplemente miró a Harry dejándolo continuar -Sé que esto es un tema… nada convencional a tratar, incluso si lo ofendo me disculpo, esa no es mi intención, es solo que… bueno, espero estar hablando con la persona correcta.            Yassir tomo la tetera y volvió a servirse más té, luego tomó un sorbo, todo ante los crecientes nervios de Harry.            -Soy musulmán, señor Potter ¿cree que alguien como yo tendría esas prácticas?            -Las creencias de las personas no son asunto mío, mientras no hagan daño, sean buenos y ayuden a los demás, por mí pueden creen en los aliens si quieren – respondió con convicción – No conozco nada de su religión, solo sé que respeto las creencias de los demás; no sé cómo compagine estas preferencias con su religión, eso no me incumbe, solo deseo saber si no estoy equivocado.            - ¿Y qué con eso? -dijo entonces vasito en mano – Si lo fui o no lo fui ¿Qué tiene que ver usted en eso?            -Que… bueno -respondió rascándose la nuca mientras sentía que su rostro enrojecía – me gustaría que me enseñara también.            Yassir no se rio, no se escandalizó, ni siquiera se mostró sorprendido, solo dejó su vasito en la mesita de centro y tomó una pastita mientras decía como si nada:            - ¿Qué le enseñara qué?            -Draco dijo que yo sería un buen amo, pero no sé nada de ese mundo, me gustaría aprender antes de regresar con él.            - ¿Tienen una relación?            -De hecho, no, pero espero poder tenerla.            - ¿Y por qué no aprende con él?            -Porque quiero satisfacerlo desde el principio, además pasó por una situación muy traumática y necesita tiempo para recuperarse; además yo también estoy en una transición nueva en mi vida.            -Dijo que nunca le dijo mi nombre ¿cómo llegó a la conclusión de que soy la persona que busca?            -Antes de renunciar a mi profesión, aproveché los medios de investigación que tenía a mi alcance, él fue muy vago cuando habló de usted, solo mencionó un par de datos y solo con eso busqué y llegue a la conclusión de que solo podía ser usted… y siendo sincero, cuando vi una fotografía suya por primera vez, creo que lo supe; Draco dijo que se conservaba muy bien y yo… pues lo confirmo -concluyó sintiéndose apenado de nuevo, pues nunca le había dicho a la cara a un hombre que prácticamente estaba muy bien físicamente.            -Así que quiere que yo lo entrene -dijo tomando una servilleta de lino y limpiándose los labios.            -Si.            -Ok… -respondió dejando la servilleta en la mesita y poniéndose de pie al igual que Harry; entones tronó los dedos apareciendo un elfo al instante.            - ¿Si amo?            -Amín, acompaña al señor Potter a la puerta, ya se va.            -Si amo.            -Espere… -exclamó confundido – ¿cómo que ya me voy?            -Si, ya se va.            -Pero… ¿Pero y entonces?            - ¿Entonces qué?            -Señor Farouq… ¿no va a ayudarme?            -Que listo es.            - ¡Oh vamos, lo necesito! Entréneme por favor -exclamó sintiendo que, si salía de la mansión sin su propósito cumplido, nunca más podría volver a ver al hombre para pedirle su ayuda.            -No y si no le molesta, tengo muchas cosas que hacer, así que no quiero verlo dentro de mi casa, adiós.            Entonces abrió la boca para replicar, pero ni tiempo tuvo, pues el elfo lo tomó del brazo y ambos aparecieron en la entrada de la mansión.            - ¿¡Qué?!... ¡pero…!            - Señor, por favor – dijo el elfo extendiendo la mano en dirección al gran portón.            Harry se quedó quieto repasando la situación rápidamente, entonces miró al elfo y sin decir nada se sentó en el suelo con las piernas cruzadas en loto.             -No – dijo entonces – me quedo aquí -añadió cruzándose de brazos también.            -Perdón señor Potter, pero la salida es por allá.            -No – repitió con firmeza – tu amo dijo que no me quería ver dentro de su casa, pues bien, no estoy dentro de ella, estoy en el patio, así que aquí me quedo hasta que quiera recibirme de nuevo.            -Pero Señor…            -Ve y dile que solo que sus hombres me saquen a la fuerza me iré.            El elfo lo miró un tanto angustiado de ver la situación fuera de sus manos, así que sin más remedio desapareció para informar a su amo.

________________

                        - ¿Así que eso dijo? -preguntó Yassir cuando Amin le informó de la actitud de Harry. -Si amo ¿quiere que llame a los guardias para que lo saquen o lo hago yo? -No, déjalo… -respondió con una pequeña sonrisa formándose en sus labios -veamos cuan dispuesto está a esperar.

_________________

           Como nadie llegó a correrlo, Harry dio por hecho que lo dejarían estar ahí hasta que se aburriera y se fuera por sí solo.            -Bueno… - pensó mirando el ardiente sol mientras sacaba su varita para conjurar algún tipo de sombra –pues veamos quien se aburre primero.

__________________

           No fue en lo absoluto sencillo esperar sin hacer nada, las primeras horas tuvo que soportar que los guardias lo vieran raro, pero sin decirle nada; la sed la calmó con un Aguamenti, el hambre con otro conjuro que usaban cuando hacían guardia y no podían comprar comida, ese hechizo conjuraba pan, pan simple y desabrido pero nutritivo; lo mismo que el baño, convertía sus pantalones en una especie de pañal que desaparecía los desechos, muy desagradable pero muy útil… y así pasó una semana.

_________________

           Estaba hasta la coronilla de comer puro pan y agua, sentía la piel como cartón y deseaba un baño con desesperación, además al día siguiente debía regresar a Gran Bretaña para ver a los niños, así que, si para el atardecer no era recibido, con todo el dolor de su corazón debía irse, pero para su gran sorpresa, el elfo Amin apareció frente a él.            -Señor Potter, mi amo desea verlo.            Harry sonrió aliviado mientras se levantaba para tomar la mano del elfo, si el árabe lo llamaba para correrlo, al menos no podía decir que no lo intentó.

________________

           -Es un desastre señor Potter – dijo Yassir cuando vio a Harry con barba crecida de una semana y ojeras.            -Si, lo sé, pero nada que un buen baño no arregle.            -Siéntese – Harry se sentó en el sofá de al lado mientras el árabe le extendía un pequeño vaso de té - ¿Por qué ha permanecido tanto tiempo afuera de mi casa?            -La pregunta es por qué no me ha corrido.            -Cierto, creo que ambas preguntas merecen respuestas, usted primero.            -Bueno… usted no me corrió de su propiedad sino de su casa, si hubiera dicho fuera de mi propiedad, hubiera permanecido del otro lado del portón.            -Lo que no responde mi pregunta.            -Si… bueno – dijo pensando la mejor forma de responder – quise demostrarle cuan serio me parece este asunto, no es un simple juego para mí; ahora me gustaría saber por qué no me sacó, pudo correrme.            -Siendo sincero fue porque me impresionó su determinación, es muy interesante, quise saber si permanecería hasta el anochecer… grande fue mi sorpresa cuando se me informó al otro día que usted seguía ahí.            -Espero que esa impresión rinda frutos – exclamó sonriendo esperanzado, a lo que Yassir también sonrió observándolo por unos segundos en los que Harry tampoco habló.            -Dígame ¿hubiese resistido todo un mes?            -Si solo fuera yo, créame que podría hacerlo, soy muy necio cuando me lo propongo… sin embargo, si no me hubiera llamado hoy, de todos modos, para mañana me hubiera ido; verá, soy divorciado y la custodia de mis hijos es compartida, una semana con su madre y la otra yo, vamos alternándolas.            - ¿Así que, si yo no lo hubiese mandado llamar hoy, se hubiese ido mañana?            -Si, deseo mucho esto, pero mis hijos son primero.            Yassir sonrió al parecer muy complacido con la respuesta.            -Ok –dijo entonces recargándose en su blanco sofá- le diré mi respuesta -Harry lo miró expectante, intentando no parecer ansioso- mi respuesta es no -la pequeñísima sonrisa en el rostro de Harry se desvaneció al oírlo- o al menos esa iba a ser, así usted permaneciera un mes aquí.            -Entonces… -exclamó sin entender.            -Verá señor Potter, poco me importa si usted salvó al mundo mágico o incluso al universo entero, para mi todos son iguales, así que eso no habría influido para que mi respuesta fuera “sí” … sin embargo hoy ha dicho algo que ha me hecho replantear mi respuesta en tan solo unos segundos.            - ¿Ah sí?... ¿y qué pudo ser eso? -preguntó desconcertado.            - Que, ante todo, siempre se debe tener en cuenta lo verdaderamente importante y darle a cada cosa su lugar… está anteponiendo a su familia por encima de este singular “gusto” y eso, para mí, dice más que cualquier cosa que hubiese podido decir.            -Bueno, no debería ser raro, mis hijos lo son todo para mí, así que debo estar con ellos mañana.            Yassir sonrió satisfecho, luego exhaló un suspiro antes de decir:            -Entonces, cuando regrese, lo espero aquí.            Harry esbozó tremenda sonrisa, aun sin creer del todo lo que estaba escuchando.            - ¡Vaya!... esto es… increíble.            - ¿No era lo que quería?            -Pues sí, pero es un sentimiento reconfortante cuando se logra algo importante. -Sin embargo, ya no se hospedará en donde lo hace, vivirá aquí.            - ¿Aquí? -exclamó sorprendido.            -Así es, ya ultimaremos detalles señor Potter, ahora si me disculpa, debo retirarme -concluyó dándole la mano con un firme apretón. Cuando Yassir salió, sonrió queriendo dar un salto de alegría, pero solo apretó los puños en señal de victoria y se fue de ahí.

_________________

           Cuando Harry regresó a casa, fue por sus hijos pasando unos días muy buenos, en las mañanas dejaba a James y a Albus en el colegio, pues Albus ya necesitaba otro tipo de estimulación, así que entre él y Ginny decidieron que la mejor opción era el mismo colegio donde iba James; así que pasaba el día con Lily, preparaba la comida y luego iba por los niños; también los llevó a terapia para ayudarlos a asimilar todos los cambios que estaban viviendo, todo estaba disfrutándolo mucho y agradeció a Sirius por su herencia, pues gracias a eso es que podía darse el lujo de hacer todo eso sin preocuparse por trabajar en mucho, mucho tiempo, ya que su propia fortuna tampoco iba a ser eterna.            La noche anterior a su partida y después de dejar a los niños con Ginny, fue con Ron y cenó con el joven matrimonio Weasley.            - ¿Cómo te está yendo por allá? ¿cómo te va con el clima? -preguntó Ron mientras cenaban un estofado.            -Es ardiente, siento que me cocino, pero estoy conociendo muchas cosas, es increíble el poder viajar tan lejos y ver culturas diferentes, aun no sé cuánto tiempo estaré por allá.            -Estás bronceado – dijo entonces Hermione – apenas llevas unos días, pero te sienta muy bien, la verdad.            -Si, di algunos paseos a camello, por eso el bronceado.            -Ponte mucho protector solar, los británicos no estamos acostumbrados a esas temperaturas.            -Lo haré mamá, no te preocupes.            Después de cenar regresó a Grimauld Place y al día siguiente viajó de nuevo a Arabia.

__________________

0 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección