En la boca del lobo
14 horas y 54 minutos hace
Diego puedes contarme cualquier cosa dijo Erick.
- ¡Sanchez y Zaneti ya se acabo el recreo! - grito la coordinadora. ambos entraron pero Diego no se concentraba, cada vez que veía a ese hombre se asustaba en cambio el le sonreía y le guiñaba un ojo un día le mando una nota escrita en japones, al principio el chico no entendió lo que decía así que busco el traductor de su computadora, se quedo de una pieza. "pronto seras mio" era lo que decía el joven se tomo la cabeza y comenzó a llorar.
Trato de no asistir a la escuela pero no sirvió a lo mucho consiguió unos días pero eventualmente tuvo que volver pero las cosas se pusieron un poco mejor el profesor ya no lo acosaba y casi ni lo veía poco a poco Diego fue bajando la guardia.
Ese día un viernes todos estaban emocionados los padres de Kevin se irían el fin de semana y el sábado harían una fiesta en su casa, pensó en no ir pero hace mucho que no salía ni se divertía, ¿por que no? Hay solo estarían sus amigos.
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Era sábado en la noche se arreglo lo mejor que pudo pensaba volver al ruedo esa noche ligar con alguna chica y quitarse todas sus dudas.
Llego a eso de las 9:40 a la fiesta que ya estaba encendida todos bebían y estaba entrando en ambiente cuando alguien toco a la puerta, no lo podía creer era el profesor Akira y Selene, ¿qué demonios? ¿quién había sido el hijo de puta que lo había invitado?
- ya tiene oportunidad de hacer tu movimiento dijo Erick - creyendo que le había hecho un favor a su amigo.
- ¡¿de que demonios estas hablando?!
- de Selene - concluyó el un poco extrañado con la reacción de su amigo.
Diego se sintió enfermo, iba a irse estaba decidido antes de retirarse fue al baño que estaba en la parte de arriba se hecho un poco de agua en la cara
- tal vez no vino por mi, tal vez vino solo a divertirse con la profesora.
Aun así no podía quedarse salió del baño podía sentir la fiesta en la planta de abajo les inventaría que se sentía mal, pero al dirigirse a las escaleras una mano lo agarro y lo metió en una de las habitaciones todo estaba oscuro pero escucho que la puerta era cerrada.
- vaya, muñequita por fin te tengo a solas.
Esa voz, !no podía ser¡ ¡tenía que ser una pesadilla! La luz fue encendida y su sospecha fue una certeza era él, era Akira, en un arranque de coraje se levanto y lo encaró.
- si no me dejas salir gritare - amenazo.
- ¡uy! que aguerrida la gatita, ¿estas asustada mi amor? eso me encanta, me prende nadie te va a escuchar la musica abajo esta alta y claro que vas a gritar pero no para que te suelte.
Diego temblaba de pies a cabeza no podía creer que estuviera en esa situación, ¡¿lo iban a violar?! No, de ninguna manera dejaría que eso pasara, tomó valor y se encamino a la puerta Aki lo jalo del brazo y lo arrojó a la cama
- tu no te vas hasta que haya terminado contigo muñequita - dijo el profesor con una sonrisa sádica.
- por favor señor, déjeme ir le prometo no decirle a nadie.
- claro que no le vas a decir a nadie pero sera mejor que te hagas la idea de que va a pasar, ¿es tu primera vez?
¿Su primera vez? A que se refería con...
- ¡¿qué?! ¡Ay no señor por favor!
Akira solo sonrió y se quito la camisa dejando ver su cuerpo esculpido por el ejercicio.
El joven no lo podía creer ese hombre se quitaba la ropa frente a el hasta quedar totalmente desnudo vio el enorme pene de el maestro, ¿pretendía meterle esa cosa? ¡Ni una mierda! Empezó a buscar algo con que golpearlo, pero sucedió algo muy extraño Akira levanto su mano en la que tenía un anillo en forma de serpiente de oro con ojos de rubí lo acaricio y los ojos de la serpientes brillaron tenuemente esto produjo un efecto sobre Diego sintió que su fuerza lo abandonaba solo se quedo recostado en la cama mientras el mayor se acercaba a y le quitaba lentamente la ropa.
- ¡no por favor! - suplicó, esa suplica fue acallada por los labios de Akira que metió su lengua hasta el fondo de la garganta de el chico mientras sus manos lo despojaban de su ropa hasta dejarlo igual de desnudo.
El menor podía sentir las manos del profesor en cada parte de su cuerpo, los labios de él devoraban su boca y luego su cuello, bajaron hasta sus pezones los pellizco y lamió hasta que estaban erectos estaba aterrado pero ya esas manos sobre él surtían efecto.
- ¡ha! ¡haaaa! ¡ha! diooos! - gemía Diego.
- así me gusta, si cooperas los dos vamos a pasarla bien - continuó con su tarea el chico estaba muy excitado nunca lo habían tocado así esas manos eran expertas por mas que trataba de suprimir sus jadeos pero era imposible, Akira puso su mano en el pene semi erecto del adolescente y comenzó a acariciarlo, estaba tan perdido en las caricias que no vio cuando el mayor se separo levemente de él tomo un pote de un líquido que tenía guardado en el bolsillo de la chaqueta que se había quitado luego volvía a recostarse en cima a continuar con su labor sus cuerpos se frotaban de una manera salvaje sus penes se tocaban era tan malditamente delicioso que ya no tenía voluntad alguna de negarse pronto ya respondía a sus besos y se dejaba hacer sin protestar.
Akira metió uno de sus dedos en el pote de lubricante. La intromisión del la falange de el de pelo largo en esa cavidad jamás explorada lo volvió a la realidad sintió la incomodidad algo frío dentro, ¿qué estaba pasando? Estaba a punto se ser poseído por otro hombre y lo estaba dejando meter un dedo y hurgar en su interior, comenzó a forcejear.
- ¡sueltame!
- quedate quieto, ¿qué paso muñequita? No te pongas pesada, mira que te estoy tratando bonito, creo que no vas a querer que sea brusco tranquila pronto veras el cielo -dijo al tiempo que seguía buscando dentro de él.
- dejame maldi.... ¡mmmmm! ¡hahmm! - comenzó a gemir el mayor había tocado un punto sensible y Akira estrellaba su dedo contra ese lugar el pene de Diego se levantó, era increíble nunca había sentido tanto placer con ninguna de las chicas con quién había estado, ¿como esto tan sucio podía sentirse tan bien? Pronto fueron dos, el chico se quejo pero de inmediato se acostumbro Akira los movía en circulo y en forma de tijeras se notaba que tenía experiencia los dedos se detuvieron estuvo a punto de protestar cuando sintió que su profesor le daba medía vuelta y lo aprisionaba con la cara contra el colchón no tuvo tiempo de protestar cuando sintió algo grueso entrando en él, era doloroso, Diego se sentía asfixiado deseaba escapar del dolor pero no había escape lágrimas salieron de sus ojos.
-¡por favor detente!
Lloro temblando. Akira no le presto a atención y siguió con el ritual de desvirgue centímetro a centímetro lo sintió entrar hasta tocar fondo se quedo quieto por un tiempo que le pareció una eternidad luego se movió lentamente quería morir de dolor, era horrible no podía entender como a alguien podría gustarle eso hundió la cabeza en la almohada y lloro.
- no llores preciosa vas a ver que se pone mejor.
La mano de Akira viajo hasta la intimidad de el muchacho y lo masturbó esto hizo que se relajara aunque fuera un poco haciendo que Akira tocara un punto que hizo al joven dar un fuerte grito de jubilo, el mayor sonrió perversamente ante su descubrimiento y atacó sin piedad ese punto Diego cedió por vencido y empezó a jadear enloquecido.
- ¡mas! ¡aaaa! ¡ha! ¡mmmmm! - pareciera que no tuviera control de su cuerpo estaba sumergido en un río de lujuria y éxtasis que dejo que el otro lo levantara y lo pusiera en cuatro lo agarró de la cintura y le daba con fuerza la cama chirriaba los gemidos de ambos salían de la habitación por suerte la musica estaba tan alta que nadie escuchaba Diego estallo en un alarido y cayo de bruces en la cama pero la faena no se detuvo Akira siguió penetrandolo haciéndolo de vez en vez estrellar la cabeza con la cabezera.
- ¡auch! - se quejo ya sin fuerza para oponerse el pelinegro le volvió a dar media vuelta y puso ambas piernas del menor sobre sus hombros y siguió con sus brutales embestidas el chico se volvió a venir gimiendo el nombre del maestro un par de embistes mas y se vino en él.
¡Un hombre acababa de eyacular dentro!, lo hizo abrir los ojos de manera desmedida. Akira salió de él con cuidado y se dejo caer sobre la cama.
- hace tiempo no tenía uno tan rico como tú - dijo con cara de satisfacción Diego lloro aun mas qué antes.
- ¡ya callete! ¡pareces una maldita Magdalena! - regaño abriéndole las piernas con brusquedad y metiéndose entre ellas lo volvió a penetrar esta vez sin cuidado pero el muchacho estaba tan dilatado y húmedo de semen que casi no dolió sitió que el profesor entraba y salía de él a estas alturas no valía oponerse así que se aferró a su espalda y cerro los ojos esperando a que terminara Diego se volvió a venir al tiempo que se sentía nuevamente bañado por esa blanca esencia ya no podía mas pero parece que para Aki no fue suficiente ya que se lo cogió un par de veces mas, ¿estaba hecho de hierro? Ni en sus mejores días Diego tenía tanto aguante fue ya casi al final que mirando a una esquina de la habitación vio escondida entre algunas camisas una lucecita roja titilar, claro que la reconocía era de la misma que el usaba para grabar a las chicas con las que se acostaba. "Este hijo de puta me esta grabando, a grabado todo nuestro encuentro" pensó antes de caer desfallecido por el cansancio.
Despertó un par de horas después estaba solo con las piernas abiertas y desnudo ni siquiera se había tomado el trabajo de arroparlo la puerta estaba cerrada con seguro por dentro tal vez se aseguró de eso antes de irse bueno por lo menos, aunque supuso que lo hacía mas que nada por el de ninguna manera se vería bien que se hubiera llevado a la cama a un menor de edad.
Trato de levantarse para vestirse pero un fuerte dolor en la parte baja de la espalda lo hizo recostarse nuevamente hecho un ovillo sentía que un líquido salía de él, era repugnante se sentía sucio, utilizado y violado, ¿lo disfrutó? ¿era gay? Su cabeza era un torbellino pero había algo mas preocupante, lo habían grabado? ¿si le mostraba ese video a alguien? su vida se arruinaría tenía que saber de que iba ese hombre que lo había desgraciado.
Levantó la vista y en la mesita al lado de la cama había una nota. "Muñeca fue uno de los mejores polvos que me he echado, te deje una pastilla y un unguento para el dolor es muy potente tomatela te aliviara enseguida, y si te lo preguntas, si te grabe, nos vemos pronto y cuidado con decirle a alguien o todos sabran lo perra que eres" firmaba Akira Ayamo, tomo la pastilla de la mesa y se la trago sin agua no es que pudiera levantarse a tomar agua espero boca abajo y con ganas de morirse que hiciera efecto la pastilla y la crema era extraordinaría al poco tiempo ya el dolor había mermado solo era una ligera molestia se levanto y vistió tan rápido como pudo quería llorar pero sabía que eso no serviria de nada si había una grabacion de él con otro tipo debía tenerla le parecia ridiculamente ironico el encotrarse en esa situacion cuantas veces había hecho esto a sus compañeras no se veía igual del otro lado tal vez era el karma por lo menos esperaba que lo que ocurrió no se repitiera dio gracias a Dios porque los que estaban de la fiesta de anoche estubieran inconscientes y ebrios para darse cuenta él salió rápido de hay, aun se sentía mareado, asqueado, abusado.
Se fue en un taxi después mandaría a unos de sus sirvientes por el auto su celular sonó.
- hola Diego habla Erick, ¿te fuiste temprano anoche? No te vi después.
- Erick no deseo hablar
- ¿qué es lo que te pasa? Has estado raro, si tienes algún problema puedes decirmelo. Sabía que podía contar con su amigo no es que pensara que fuera a traicionarlo pero tenía verguenza despues de haberlo molestado por ser gay y de decir ser tan machito la verdad es que no sabría como mirarlo a la cara asi que colgo y decidio apagar el celular llego a su casa a las 6 de la mañana su padre no estaba y su madre estaba haciendo aerobicos era una mujer en los 40 que parecía de menos edad por tanta cirugía.
Su casa era un palacio miniatura, lo mas que deseaba era llegar y dormir, bueno y que le cayera un rayo pero por lo pronto dormir.
- ¿querido tomaste tus pastillas? - pregunto su madre sin detener lo que estaba haciendo.
- no, Ángela - dijo Diego sin ganas ni él ni su hermana Brenda le decían mamá solo su hermanito de 8.
- recuerda tu problema especial hijo, sabes que tu papá se enojara si...
- ya, Ángela dejame, de verdad no quiero discutir hoy.
- ¿quién discute?
Ángela que siempre estaba en las nubes y pensando en fiestas y compras de hecho había dejado a su esposo el cuidado y la crianza de los hijos pero por primera vez en mucho tiempo se fijo en su hijo
- querido, ¿estas bien?.
Genial hasta su madre que era una tonta lo notaba, vaya tenía que hacer algo con su apariencia de ninguna manera su papá debia enterarse o estaría muerto, un marica en la familia Zaneti ni soñarlo ya había hecho un gran trabajo para que su padre olvidara su defecto de nacimiento como para arruinarlo.
- ¡no me pasa nada! - contesto bruscamente.
Ángela no dijo nada no era raro que sus hijos o su marido le hablaran mal siguió en donde estaba.
Diego abrió la puerta de su habitación y encontró a su hermanito Martín brincando en la cama.
- ¡largate rata! - grito tratando de agarrarlo pero el niño fue mas rápido que él, no quiso seguirlo entro al baño y lavo cada parte de su cuerpo donde recordara que Aki lo había tocado al salir ni siquiera se cambió se quedo en toalla y se durmió lo desperto uno de los empleados en la tarde para que bajara a almorzar se puso lo primero que encontró y bajo.
La mesa estaba hecha, su padre a la cabezera como siempre su hermana a un lado haciendo de todo para despertar el interes de su padre; claro, sin exito es que el no quería una niña en su familia siempre habían nacido varones y pues...
- papá Diegito no llego a dormir - dijo Brenda con toda la intencion de molestar.
Su padre lejos de enojarse sonrió.
- ¿a la hija de quién te ligaste anoche? - pregunto con una sonrisa su padre.
Si supiera que se lo ligaron a él.
- este muchacho salió tremendo como yo - comentó su abuelo Andrés en la otra esquina de la mesa.
- no es justo, ¡yo soy solo un año menor que él y no me dejan salir! Alzo la voz ofuscada la muchacha.
- es diferente, tu eres mujer, la mujer debe estar en la casa, ¡y si me vuelves a alzar la voz te quito el celular! - contestó su padre.
- Cesar, Diego llegó raro hoy - comento Ángela.
Maldicion su mamá siempre de oportuna su papá volteo a verlo intrigado.
- ¿qué te pasa? ¿te has tomado la pastilla? - preguntó.
- si, me la tomó todos los días - contesto sin ganas - es que estoy cansado por las tareas.
Se dio por finalizada la conversacion y continuaron comiendo, Diego tenía que desahogarse debía decirle a alguien pero no se atrevia le daba pena al terminar se encerró en su cuarto y prendió su computadora tenía un diario virtual donde anotaba sus conquistas pero estabes lo utilizaría para sacarce el nudo de la garganta escribió todo lo que sucedió y le puso clave para que nadie lo leyera en ese momento su celular sonó creyo que podría ser Erick aun no había decidido si contarle o no, le había dicho lo de su problema de nacimiento pero era distinto él no era culpable aunque le había costado convencer a su padre.
- Erick lamento lo de la fiesta me sentí mal - dijo Diego contestando.
- eso me entristeze muñequita creí haberte dejado satisfecho si querías mas solo debiste pedirlo -dijo la voz penetrante akira al otro lado del teléfono Diego lo soltó del susto pero luego lo volvió a agarrar.
- ¿quién te dio mi número? - preguntó Diego con voz temblorosa.
- eso no importa prinsecita lo que importa es que quiero que te inscribas en karate.
- ¿para que quieres eso? ¡Ya tuviste lo que querías no se si pueda seguir con mi vida después de lo que paso! - respondió el joven a punto de romper en llanto.
- !ay que llorona me saliste!, y no te hagas bien que te gustó, lo que quiero es poder tener excusas para quedarme tiempo extra contigo.
Diego seguía temblando al teléfono mientras su profesor hablaba.
- no querrás que nadie se enteré de lo nuestro.
- tú y yo no tenemos nada, ¡tú me violaste!.
- ¿enserio? Tengo un vídeo que dice lo contrario el lunes es feriado pero te espero el martes ya sabes lo que tienes que hacer - concluyó y colgó.
Esto parecía una pesadilla, él que era todo un Don Juan en esta situación.
Pero tenía razón seguro que en el video parecia que lo disfrutaba, ¿y porque negarlo? pero es que no entendía porque su cuerpo habia reaccionado asi, recordó cuando era pequeño y su papá lo regañaba siempre aprovechaba cualquier oportunidad para hecharle en cara que era un fenomeno su madre jamás lo defendio ella solo callaba y hacía como que no escuchaba no ariesgaría la vida de lujos que tenía claro tampoco defendía a Brenda o al pequeño la verdad Ángela era un cero a la izquierda un mueble mas.
Fue después cuando empezó a fijarse en las chicas y a salir con varias que su padre cambio de actitud, no importaba cuanto el doctor le asegurara que no su condicion no tenía nada que ver con los gustos sexuales que iba a tener pero es que era ignorante el pinche viejo y no decía de su abuelo el era peor lo bueno es que ahora era su orgullo, el problema es que eso le hizo ganar el odio de sus demás hermanos, bueno mas el de Brenda pero que remedio a el tampoco le caía bien de hecho no le caía muy bien nadie de su familia deseaba graduarse rápido para irse a estudiar a francia su abuelo pensaba regalarle los estudios en el extranjero aun era temprano necesitaba hablar con Erick asi no le contara lo en realidad pasaba.
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- ¡haaaa! - gemía Erick debajo del cuerpo de Mauricio mientras este metía sus manos debajo de su camisa, el celular sonó.
- ¿Diego? ¿como estas? - contestó quitandose a Mauricio de en cima a lo cual este gruño fastidiado cuantas veces su novio lo había hecho a un lado por el, ya empezaba a ponerse celoso.
- si, no estoy haciendo nada ya te caigo.
- ¡piensas irte! - dijo irritado Mauricio
- estoy empezando a molestarme con este asunto de tu amiguito.
- no debes sentir celos yo te amo además Diego no es gay - contesto Erick
- ¿y si lo fuera? - preguntó Mauricio entre cerrando los ojos.
- pero no lo es, además nunca lo vería más que como un hermano, no seas tontito en circustancias normales le hubiera dicho que estaba ocupado pero se ha estado comportando raro creo que es grave.
Erick le dio un beso de despedida a Mauricio a quién no le quedo mas que resignarse.
- mamí voy a salir a ver a Diego - le informó.
- ¿y Mauricio?.
- a Diego le pasa algo muy grave, y no me quiere contar de pronto hoy se anima.
- ¿estas seguro? - pregunto un poco preocupada la señora conocia a ese muchacho desde que era niño
- ¿qué podra ser? Mantenme al tanto y dile a Mauri que se puede quedar a cenar si quiere
La señora estaba al tanto de las preferencias de su hijo de hecho lo había notado antes de que el mismo lo supiera ella lo aceptaba después de la muerte de su esposo hace años era lo único que le quedaba.
- no llegues muy tarde - dijo la señora y le dio un beso en la mejilla.
Llegó a la casa de los Zaneti a eso de las 4 de la tarde el portero ya lo conocia asi que lo dejo entrar de inmediato debía tener cuidado de sus gestos si alguien de la casa de su amigo se enteraba de que el era homoxesual no le dejarían volver a hablar con él.
En la sala se encontraba Ángela con unas amigas tomando el té.
- Ericito, el niño esta arriba en su cuarto le diré a la sirvienta que les lleve unos refrescos - dijo la mujer con una sonrisa y continuo con su plactica.
Erick sonrió esa mujer tenimía la edad de su madre y parecia una veinteañera lo que hacen los quirofanos subió a la habitación conocia bastante bien el camino al entrar Diego estaba abrazando sus rodillas y con la cabeza gacha.
- cierra la puerta con seguro - a Erick le extraño nunca se encerraban a hablar, a Cesar el papá de Diego no le gustaba que hicieran eso el viejo era demasiado paranoico y veía fantasmas en todos lados.