ID de la obra: 969

Te estaré esperando

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
75 páginas, 26.644 palabras, 12 capítulos
Descripción:
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Capítulo 8

Ajustes de texto
El peso de la responsabilidad recae sobre los hombros de Alma como una losa de plomo mientras se prepara para enfrentarse al lamentable destino que Lavi,le ha servido en bandeja de plata -Maldito…-murmura entre dientes,dejando que la indignación fermente en su mente Ha dado vueltas por su sala hasta desgastar la alfombra,analizando cada ángulo,y la conclusión es inevitable.La mejor opción,por mas arriesgada que sea,es ir directamente al departamento de Kanda y hablarle de frente.No tiene un guion escrito,ni una sola línea de diálogo preparada,pero cuenta con las herramientas que su oficio de escritor le ha otorgado tras años de crear mundos.Una creatividad desbordante y una capacidad de improvisación a prueba de balas.Si logra salir vivo de esta emboscada,se jura a sí mismo que algún día encontrará la forma de vengarse de Lavi Toma su abrigo y su inseparable libreta,esa que lo acompaña a todas partes por si la inspiración decide golpearlo en el momento menos pensado.Hoy,sin embargo,no busca musas,sino supervivencia.Con un plan improvisado que se tambalea en su mente y la esperanza desesperada de que su amigo no lo asesine antes de terminar la primera frase,sale de su departamento y se dirige hacia el coche.El motor arranca,y con él,el engranaje de un plan que ya no tiene vuelta atrás Durante el trayecto por las calles de Londres,su mente se convierte en un campo de batalla de simulaciones.Imagina diferentes escenarios,cada uno más catastrófico que el anterior.¿Cómo se convence a una persona con serios problemas de ira y un rechazo patológico al contacto social para que asista a una reunión a la que,con total seguridad,no tiene la más mínima intención de ir? Y lo más difícil.¿Cómo hacerlo sin parecer sospechoso ni revelar el plan maestro del pelirrojo entrometido? -Oh,vaya...parezco un personaje de novela.Soy el clásico amigo al que sacrifican sin piedad por el bien de la historia.Todo sea por un amor de infancia que se niega a morir La idea lo golpea con tal fuerza que frena el auto de golpe a un lado de la calle. Los neumáticos chirrían contra el asfalto húmedo y él ignora por completo las protestas y los bocinazos de algún conductor indignado que pasa por su lado Con las manos temblorosas por una descarga de adrenalina puramente creativa,busca desesperadamente su libreta y su bolígrafo entre los asientos. Apoya el cuaderno sobre el volante,ignorando el mundo exterior que sigue su curso.Empieza a escribir de forma frenética,dejando que las palabras fluyan como un torrente incontenible que busca su salida -Un romance de infancia,promesas silenciosas selladas con un hilo rojo,amigos entrometidos complotando en las sombras para forzar el destino...-susurra entre dientes mientras traza líneas rápidas y nerviosas sobre el papel -¡Oh,por Dios!Inspiración,ven a mí en este momento de crisis De pronto,el peso de la angustia se transforma en una emoción vibrante.La historia de Lenalee y Kanda,que hasta hace un momento le parecía una carga peligrosa y asfixiante,ahora se revela ante él como una obra maestra en potencia,un diamante en bruto esperando ser pulido por su pluma Empieza a saborear la idea de ser el único testigo privilegiado,el narrador en primera persona de cómo el "protagonista" reaccionará al descubrir que la dueña de la colita roja,finalmente está de vuelta -Perdóname,Yu,por usarte-susurra Alma,mientras una lágrima de emoción exagerada resbala por su mejilla -Jamás pensé que te usaría de esta forma,como combustible para mi propia inspiración.Es una historia cliché,lo sé... ¡Pero juro que la haré jodidamente emocionante! Más motivado que nunca,con el pulso acelerado por el entusiasmo febril del creador,guarda la libreta con un movimiento firme y vuelve a poner el auto en marcha.La misión ya no es solo una petición desesperada de Lavi o un simple acto de supervivencia ante la furia de su amigo,ahora es un compromiso sagrado con su propio arte.Si tiene que arriesgar el cuello para presenciar el clímax de esta historia,está dispuesto a pagar el precio Mientras tanto,a unos kilómetros de allí,en la quietud de su departamento,Kanda detiene sus movimientos de pronto.Siente un escalofrío repentino recorriendo su espalda,como si alguien estuviera caminando sobre su tumba o,peor aún,escribiendo sobre ella Sacude la cabeza para ignorar la sensación,sin tener la más mínima idea de que sus amigos están tejiendo una red de conspiración a sus espaldas que cambiará su mundo esa misma noche Alma llega finalmente al destino,deteniendo el vehículo frente al edificio. Observa hacia arriba,fijando la vista en la ventana del departamento donde,según sus cálculos,el "protagonista" de su nueva y accidentada trama debe estar sumergido en su habitual tranquilidad.Respira profundamente, llenando sus pulmones de aire nocturno,y se palmea las mejillas con ambas manos para obligarse a concentrarse -Bien.Que empiece la trama Aferra su libreta contra el pecho,casi como si fuera un escudo de papel,y se encamina hacia la entrada.Cada paso hacia la puerta de Kanda se siente como el avance hacia un clímax narrativo del que no sabe si saldrá ileso Toca la puerta y espera.El silencio del pasillo se rompe pronto por el sonido de unos pasos rítmicos y pesados que se acercan desde el interior.La cerradura gira con un click metálico y seco,y la puerta se abre apenas unos centímetros,lo suficiente para que una hendidura revele la mirada cortante y azul de Kanda -¿Alma?-La voz de Kanda suena extrañada Sus ojos se entrecierran,analizando la inesperada presencia de su amigo.Sabe perfectamente que Alma no suele salir de noche,ya que esas horas están sagradamente reservadas para su trabajo de escritor -¡Hola,Yu!¿Cómo estás? Alma fuerza una sonrisa,aunque sus nudillos están blancos por la fuerza con la que aprieta la libreta -¿Qué haces aquí? Kanda abre la puerta un poco más,permitiendo que su figura alta y severa domine por completo el umbral Su mirada,escanea a Alma de arriba abajo,buscando cualquier anomalía en su postura,en su respiración o en el brillo de sus ojos.Para Kanda,el lenguaje corporal es un libro abierto,y ahora mismo nota que las páginas de Alma están vibrando de puro nerviosismo -Vine a verte-suelta Alma,intentando proyectar una voz casual,como si fuera la cosa más natural del mundo romper su retiro nocturno para presentarse en el umbral de su amigo -¿Por qué?-La pregunta de Kanda cae como un bloque de hielo.Es directa,despojada de cortesía y cargada de una sospecha silenciosa que flota pesadamente en el aire del pasillo Kanda no es alguien que crea en las visitas sociales espontáneas,y mucho menos en las que no traen consigo un propósito urgente o un problema que resolver.Para él,el tiempo es una estructura rígida que no debe ser alterada por caprichos Alma siente que el guion que tanto ensayó en el auto se le escapa de las manos por un segundo.El escrutinio de esos ojos azules es asfixiante.Sintiéndose acorralado por el silencio,decide recurrir a la improvisación más básica para ganar terreno y cruzar la frontera de la puerta -Vamos,déjame entrar primero.Hace frio aquí afuera y no quiero que tus vecinos piensen que estamos conspirando en el pasillo Kanda vacila unos segundos.Su intuición,agudizada por el rigor del entrenamiento policial y por años de lidiar con las excentricidades de sus amigos,le grita que algo extraño se trae Alma entre manos.Sin embargo,tras un último momento de silencio en el que parece intentar leer los pensamientos de el,se hace a un lado y le permite el paso con un gesto seco y breve de la cabeza El departamento de Kanda es el reflejo exacto de su propia alma.Espartano,funcional y carente de cualquier adorno innecesario.Es un espacio que no invita a quedarse,diseñado solo para el descanso y la disciplina El lugar es pequeño,apenas ocupado por una cama con las sábanas tensas y perfectamente tendidas,un televisor y una cocina minúscula donde una heladera solitaria zumba suavemente en un rincón,rompiendo la quietud.No hay cuadros en las paredes,no hay estantes con libros,ni una sola fotografía que delate un pasado.El silencio es el único habitante constante de ese refugio Se sientan en una pequeña mesa de madera,el único punto de encuentro en aquel búnker.Kanda no pierde el tiempo con cortesías y clava su mirada azul en él,exigiendo una verdad que Alma aún no sabe cómo procesar -Y bien,¿a qué vienes realmente?-pregunta,yendo directo al grano con la precisión de un interrogatorio -Bueno…-Alma se queda en silencio un segundo que parece durar una eternidad Su mente corre a toda velocidad,saltando de un guion a otro,descartando escenas y diálogos mientras su voz interna le grita desesperada: «¡Vamos,Alma! ¡Piensa algo brillante o este hombre te echará a patadas!» Se debate internamente sobre cómo soltar el nombre de Lenalee sin que parezca una emboscada mortal,pero su instinto de escritor le advierte que el clímax no puede forzarse.Decide que lo mejor es tantear el terreno,buscar una grieta en el muro de hielo -Solo quería saber si vas a ir mañana-suelta finalmente,intentando que su voz suene lo más neutra y desinteresada posiblle -¿Adónde? -¡A la reunión de exalumnos,Yu! ¿Te llegó la invitación o no? -Me llegó-responde Kanda con frialdad,cruzándose de brazos sobre el pecho -Pero no pienso ir -¿Por qué?-insiste Alma -No tengo motivos para ir.No me interesan esas cosas Para él,el pasado es un terreno minado que prefiere no transitar,y las reuniones sociales son poco más que un ruido innecesario -Pero Allen y Lavi van-arriesga Alma,lanzando esa carta con la esperanza de que la presión de grupo logre algún efecto -Más motivos para no ir-replica Kanda con una mueca de fastidio,como si la sola mención de ese par de alborotadores fuera suficiente para agotar su paciencia -¡Vamos,Yu! Va a ser divertido -¿Qué otra cosa tienes que hacer un sábado por la noche que sea tan importante? -Comer soba y ver alguna película.Solo-dice con una naturalidad que hiela la sangre.Es la descripción perfecta de su aislamiento voluntario -¡Vamos,yo mismo te llevo!No tienes ni que conducir-ofrece Alma,buscando cualquier ángulo para cerrar el trato -No iré,Alma.No insistas «¡Diablos!»,piensa Alma para sus adentros,sintiendo cómo la frustración le sube por la garganta como una marea amarga.La terquedad de Kanda es legendaria,un rasgo que ha definido su vida,y en ese preciso momento,el "escritor" se da cuenta de que su protagonista se ha salido por completo del guion y se niega a cooperar con la trama que el destino le tiene preparada Alma barre el espacio mínimo del departamento con una mirada errática,buscando desesperadamente cualquier detalle,cualquier grieta en la armadura de su amigo que pueda utilizar como palanca emocional.Sus ojos se detienen,finalmente,en la mano derecha de Kanda.Allí,de manera casi imperceptible y totalmente inconsciente,el pelinegro acaricia la colita roja con la yema del pulgar,un gesto de una suavidad que contrasta violentamente con su postura rígida Ese pequeño movimiento no pasa desapercibido para el escritor.Ahora que conoce la posible historia que late tras ese elástico,Alma la observa con otros ojos,bajo la lente de quien analiza el conflicto interno de un protagonista en el clímax de su obra Al principio, se había dejado convencer por la lógica simplista y pragmática de Allen."Tiene el cabello largo,es normal que lleve una de repuesto en la muñeca".Pero tras la revelación de Lavi en el restaurante,sabe que no está frente a un objeto casual o funcional Kanda lleva dos elementos en sus muñecas.En la izquierda,un brazalete que fue un regalo de su padre adoptivo,en la derecha,esa colita roja que parece custodiar.Alma comprende en ese instante que es precisamente en su mano derecha donde reside la clave de todo.Es el vínculo físico con el pasado,el amuleto que Lavi planea resucitar mañana en la reunión.Si el "loco" del pelirrojo tiene razón,esa colita no es suya,y el hecho de que la acaricie mientras se niega a socializar es la prueba definitiva de que su corazón nunca ha salido de ese patio de escuela -Yu,¿Puedo hacerte una pregunta? ​Kanda no levanta la vista,pero su pulgar se detiene sobre el elástico -Dime ​-¿De quién es esa colita roja que tienes en la muñeca?Y antes de que me digas que no es asunto mío,escúchame.Te he estado observando durante mucho tiempo,Yu.Como mucho,la usaste un par de veces cuando tu cabello estaba creciendo y te molestaba en la cara,pero después de eso,la has mantenido siempre ahí,amarrada a tu muñeca derecha.No es un accesorio y tampoco es un repuesto ​Kanda baja lentamente la vista hacia su muñeca derecha.Bajo la luz amarillenta de la cocina,la liga roja parece arder contra su piel pálida,como una brasa que nunca termina de apagarse.Al rozarla con la yema de los dedos,el muro de hielo que tanto le ha costado construir empieza a agrietarse ​De pronto,el presente se desvanece.El eco de una voz que no ha escuchado en más de una década resuena en su mente con una claridad tan dolorosa que siente que podría tocarla,una voz cargada de una inocencia y un cariño que no ha vuelto a ver ​“Te la doy a ti,para pelear contra el viento y para que no te olvides de mí cuando te enojes con el mundo” La frase de la pequeña Lenalee vibra en el aire de la habitación,transformando el pequeño departamento en el patio de la escuela donde el tiempo se detuvo Kanda aprieta los labios,la mención de Alma ha invocado al fantasma que él ha intentado mantener a raya con el cansancio y la disciplina,y ahora,el pasado está allí sentado a la mesa,exigiendo ser reconocido Mira a Alma directamente.Sabe que el es,junto con esa niña desaparecida,una de las pocas personas en el mundo que realmente logran ver a través de su armadura de acero.No puede mentirle,no cuando el objeto está ahí,delatándolo Finalmente,exhala un suspiro áspero,un sonido cargado de años de palabras no dichas,y decide abrirse,aunque sea solo un poco -Tks...es de Lenalee-suelta finalmente La confesión cae sobre la mesa.Kanda no aparta la vista de la liga roja, y por un instante,su expresión pierde esa dureza militar para revelar la grieta de un hombre que ha pasado once años custodiando un tesoro que ya no sabe si tiene dueño Alma hace un esfuerzo sobrehumano para que sus ojos no brillen con el triunfo de quien ya conoce la respuesta de antemano -Ese nombre me suena...-murmura Alma,fingiendo que rebusca con dificultad entre sus recuerdos más antiguos mientras ladea la cabeza.«Bien,Alma,mantente en el personaje,no dejes que sospeche lo que ya sabes»,se advierte a sí mismo -¿La niña que se juntaba con nosotros? ¿Lenalee Lee? -Sí-responde Kanda,con una brevedad que delata lo mucho que le cuesta mantener la compostura -Ella se fue hace muchísimos años,Yu-le recuerda Alma en voz baja,observando con atención cómo la mandíbula de Kanda se tensa hasta casi crujir El aire en el pequeño departamento se vuelve más denso -Antes de que se fuera,me la dio,prometimos vernos... Es la primera vez que pone en palabras el peso real de ese objeto,la primera vez que la "liga roja" deja de ser un accesorio para convertirse en un pacto.Alma siente un escalofrío,es como si estuviera leyendo el párrafo más íntimo del diario de su mejor amigo -Veo que no la has olvidado-dice Alma,bajando la mirada hacia la muñeca de Kanda -No.Espero su regreso -¿Sabes si volverá? Kanda no responde de inmediato.En su lugar,aprieta la mano derecha con fuerza,sintiendo la elasticidad de la liga roja hundiéndose en su piel -No lo sé-dice finalmente,y esas tres palabras parecen pesar más que todo el silencio del departamento Deja escapar un suspiro pesado y ronco,un sonido que parece nacer desde lo más profundo de su cansancio emocional.Agacha la cabeza,entrelazando sus manos mientras apoya los codos sobre las rodillas.Es una postura de derrota,una quiebre en su armadura que Alma nunca antes había presenciado.El hombre de acero está,por un instante,completamente roto frente a él Alma lo observa en silencio,paralizado por una sorpresa que le corta la respiración.Desde que tiene memoria,siempre ha visto a Kanda como alguien inquebrantable,una muralla de frialdad,acero y disciplina que parecía imposible de resquebrajar.Él mismo,que se sabee que es una persona sensible,se siente abrumado ante esta imagen de cruda realidad Ver a Kanda así,con la guardia baja y los hombros caídos,es la prueba definitiva.El loco de Lavi tenía razón.Bajo esa coraza de cadete de policía implacable y tipo duro,Kanda está profundamente enamorado -Yu…-murmura Alma -¿Qué?-responde él sin levantar la vista -Tienes que ir a la reunión de mañana Kanda levanta finalmente la mirada.Aunque el cansancio es evidente en sus ojos azules,la terquedad sigue ahí -Ya te dije que no-responde tajante -Todos nuestros excompañeros van a estar allí -¿Y?No me importa lo que hagan los demás con su vida -Te estoy diciendo que irán todos,Yu.Absolutamente TODOS los que han estudiado con nosotros desde el primer grado-Alma enfatiza cada palabra,tratando de que el subtexto penetre en la mente de Kanda -No habrá excepciones.Nadie faltará a esa cita -Ajá,¿y?-insiste Kanda,sin inmutarse lo más mínimo «Cierto que Yu no entiende de indirectas»,piensa Alma con un gemido de exasperación que casi se le escapa en voz alta Cierra los ojos un segundo y reza internamente para salir ileso de lo que está a punto de soltar.Sabe que,al hacerlo,está rompiendo el pacto de silencio de Lavi y arruinando la sorpresa orquestada por el pelirrojo,pero no ve otra salida.El muro de Kanda es demasiado alto para escalarlo con sugerencias.Tiene que ser directo -Ella volvió,Yu.Y va a estar ahí mañana Kanda parpadea una sola vez,la confusión nublando su mirada azul.El nombre de "ella" flota en el aire,pero su mente,protegida por capas de negación y años de ausencia,se niega a procesar el significado -¿De qué demonios estás hablando?-pregunta Kanda,con una voz que oscila entre la irritación y el desconcierto La paciencia de Alma,ya mermada por el drama del día y la carga de los recuerdos en el restaurante,se agota por completo en un segundo. «¡No puedo creer que mi amigo sea tan idiota!»,se queja mentalmente,sintiendo que el guion de la realidad está superando,por mucho,cualquier ficción que él pudiera escribir en su libreta -¡¡Por Dios,Yu!!-exclama finalmente,perdiendo los estribos y agitando las manos con desesperación -¡No entiendes una sola indirecta! ¡Te estoy diciendo que ella está aquí! ¡Que Lenalee volvió!
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