ID de la obra: 993

Marta y Fina

Femslash
PG-13
En progreso
1
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planificada Mini, escritos 67 páginas, 21.212 palabras, 49 capítulos
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Lesbianas

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El piso de Marta y Fina siempre estaba abierto a las lesbianas del edificio y del barrio,y a sus amigas,que iban y venían de otros lugares del mundo. Espectacular,vino,champán,cerveza,zumos,bocatas,empanada,chocolate,merengues... Un gran festín,era una tradición que Marta y Fina solían mantener para estar al día de todas las noticias. Pero Doña Marta en este caso iba a recabar información,de manera sutil,de estas chicas,que aunque en la veintena y la treintena,podían poner más en perspectiva el temible y terrible enredo,entre Cata,Elsa y Sol,donde los hechos se estaban precipitando,y tenía la desagradable sensación de que se le iban de las manos. Ella solo dejaba que las cosas escaparan a su control cuando,estaba con Fina,sobre todo en los primeros años,la jefa de la jefa,aquello la excitaba sobremanera en unos juegos sexuales donde Fina siempre había sido la experta y ella abandonada a la excitación se dejaba llevar hasta el fin. Los recuerdos se desvanecieron,y Doña Marta se puso al mando. -Callad chiquillas,en casa de Doña Marta ya podías tener cuarenta años que eras una chiquilla y te daba un caramelo. -Las de los canutos del fondo,apagadlos ya,que os veo. Murmullos entre las invitadas. -Wendy y Lola idos a un hotel,esto lo dijo Doña Marta con ironía,ya que la pecosa norteamericana,había caído rendida en los brazos de una morenaza española de Sevilla,y no la soltaba ni a sol ni a sombra. Doña Marta exhaló un suspiro. -Bueno,voy a ser clara y directa,abrid las orejas. -Tengo un problema,y grave. -¿Está enferma Doña Marta?,preguntó Rosa la dueña de la librería con gafas de pasta y pelo garçon, por cierto,las gafas hacían estragos,y ligaba un montón. -No nada de eso,gracias Rosa por tu interés,tú eres la primera que me puedes ayudar. -Dígame Doña Marta. -¿Tu sabes lo que es el Angst? -Sí,Doña Marta,por supuesto,todas lo hemos pasado,la confusión juvenil,agravada por la sensación de sentirnos diferentes,hasta que le pegamos una patada a todo ya a todos,morreándonos con la primera chica que vemos en la disco,y dejando a los chicos con un palmo de narices para siempre.Además siempre te llevas agradables sorpresas y no siempre en los bares de ambiente. -Rosa la salida,coreó el grupo del fondo entre risas,muy intelectual,mucho libro,pero sabe como dejarte exhausta. -Calma chicas,calma pidió Fina,con su moñete,y mordisqueando un pedazo de queso. -Bueno Rosa,y lo hago extensivo a los demás. -Conozco a una chiquilla de unos catorce años de casa bien,sé quien son los padres,una pija de manual. Las chicas rieron,Doña Marta siempre sabía hacer reír,a pesar de que sus primeros cuarenta años de vida habían sido muy tristes,hasta que conoció a Fina, y salió el sol. -Silencio,que esto es serio,la chiquilla está enamorada de una okupa,que a la vez le corresponde,aunque solo se han visto dos veces y casi no han hablado. -Mándenoslas de noche loca y seguro que se conocen mejor,dijo Berta, la tatuadora,pegándole un trago a la Budweisser. -¡Por Dios Berta,que son menores!,exclamó Doña Marta. -Just kidding,dijo Berta. -Bueno,y para acabarlo de adobar,tenemos a una chica sin amigas,que conoce a la pija de toda la vida,y va al mismo colegio,tengo indicios de que tiene un crush desde pequeña,pero no quiere o no puede decirselo. -Doña Marta se sabe todo el slang. -¡Bien por Doña Marta! -Calma,calma mis chiquillas. -Esta tercera chica me da mala espina. El grupo de lesbianas puso cara de no entender,pero Rosa se adelantó. -Está colgada de la otra pija,y con el Angst quinceañero se puede ir al suelo en un abrir y cerrar de ojos,si la pija se va con la okupa,se acabó. El grupo de lesbianas puso cara de susto. -Rosa se explicó,esta segunda chica probablemente sea una emo:autocompasión, depresión y cosas peores.You don't want to know. -Bueno,ya he tenido bastante,dijo Doña Marta,acabad el festín con Fina,os echais unas risas y de noche loca,o de role play,top/bottom o lo que sea. Nueva risotada. Cómo una señora de más de cien años podía estar tan al día y ser tan cañera las descolocaba. Doña Marta pidió que acercaran su sillón de orejas al balcón,el aroma de las rosas blancas era delicioso,aquel primer beso con Fina,y el segundo,la timidez de la primera noche de hotel,el descubrimiento de su propio cuerpo,parecían haber ocurrido hace un instante,los recuerdos y el presente se agolpaban y permanecían flotando,el tiempo no fluía. Dejó de pensar en el problema de las tres chiquillas y se durmió. Como en una procesión del silencio,las lesbianas fueron abandonando el piso,besando a Fina,que siempre olía a cítricos,y siempre les daba buenos consejos,Fina la Golden Star,la lesbiana desde siempre,convencida,desde que nació hasta sus casi cien años. Fina se fue a la cama,y dejó a Doña Marta en el balcón,sentía que su amor se escapaba entre las arenas del tiempo, y esto la entristecía,su amor infinito como Marta decía. El embrollo de las tres chiquillas no podía traer nada bueno,pensó,mientras apoyaba la cabeza en la almohada y su mente se trasladaba,como cada noche,como todas a las noches a un humilde Hotel de Illescas en mil novecientos cincuenta y ocho.
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