Capítulo 9
15 de enero de 2026, 11:39
La torre de los vengadores es una fortaleza en sí misma, los civiles suelen creer que solo se trata de un simple edificio con un logo gigante de los vengadores pero en realidad se trata del lugar más tecnológicamente avanzado del planeta con excepción de el edificio baxter y wakanda. Cada piso cuenta con un sistema de seguridad independiente del resto. Hay dos formas para entrar: por el lobby el cual está aislado del resto del edificio y es prácticamente imposible subir o bajar a los pisos más importantes. La segunda opción es a través del tejado el cual cuenta con una pista de aterrizaje y un quinjet listo para partir en todo momento. Sistemas de identificación biométricos así como las tarjetas de identificación de los vengadores les otorgaban acceso a través del edificio. Cada piso inferior tiene incorporado una mayor seguridad que el superior.
Fue diseñado a propósito de esa forma por Tony Stark. La idea es que los ladrones y enemigos vean la azotea como el punto más vulnerable de esa forma atraparlos en trampas cada vez más difíciles y seguras.
En los niveles subterráneos se encontraban búnkeres capaces de sobrevivir el fin del mundo, laboratorios especializados para las mayores mentes dentro de los vengadores, celdas provisionales para los mismos vengadores, y en el punto más profundo y seguro se encontraba “la bóveda”. Un almacén donde se guardaban dispositivos de tal poder eran un peligro para la humanidad y aquellos tan locos como para no solo invadir la residencia de los héroes mas poderosos del planeta, sino que también intentar robar algo que está más allá de su comprensión.
Aún así, Spider-Man había penetrado hasta la antesala de la bóveda con relativa facilidad. Mientras bajaba lo más rápido posible, Ironman se preguntaba ¿cómo fue que Spider-man había llegado hasta ahí sin ser detectado? Su sistema de seguridad era perfecto, había encomendado a la viuda negra, Scott Lang y t'challa para que encontraran cualquier brecha de seguridad. En cada ocasión Tony perfeccionaba la seguridad añadiendo redundancias. Incluso ahora, de no ser porqué había deshabilitado las medidas de seguridad él mismo se vería ralentizado o incluso contenido en uno de los pisos si no mostraba identificaciones pertinentes.
Tony se dió cuenta que Spider-man de algún modo debió de hackear los sistemas para hacerse pasar por Ironman, y así deshabilitar toda medida de seguridad incluyendo las cámaras. Pero en algún momento de su infiltración spiderman cometió un error y había hecho sonar un alarma. Tony tendría que averiguar cómo Spider-man burló su seguridad pero esa idea tendría que esperar, había llegado a la bóveda y de esta estaba saliendo Spider-man con una mochila improvisada de telarañas en su espalda. Lo que sea por lo que él había venido no debía de salir del edificio.
-Spider-Man… chico, hace mucho que no te veía, la has liado en grande esta vez…-enseguida tony notó que había algo raro con Spider-man
-hey… huh… Tony… Esto no es lo que parece
La voz era la misma de siempre, pero aunque los sensores de su armadura le confirmaron que la voz coincide con sus archivos, aún así Tony Stark no podía quitarse la sensación de que era falsa.
-parece que estás robando algo peligroso de tus amigos los vengadores- a Tony no le interesaba escuchar las excusas de “Spider-man” pero le convenía entretenerlo mientras el resto del equipo llegaba. Stephen Strange lo subestimó y ahora se encontraba inconsciente en una cama de hospital, Tony no cometería el mismo error.
-Sé que esto se ve mal, pero no me puedo quedar aquí, así que si te pudieras hacer a un lado…
-eso no va a pasar.
La atmósfera cambió. Cómo en el viejo oeste ambos se prepararon para el inevitable duelo que se celebraría en cualquier momento, solo que en esa situación no había un tercero que indique el inicio del duelo; la señal será el primer movimiento que haga cualquiera de los dos.
Este acuerdo silencioso beneficiaba a Tony, cada segundo que lo mantenía en ese sitio más cerca se encontraban los demás vengadores, Tony estaba seguro que Spidey también se daba cuenta de la situación donde se encontraba, cada segundo que pasaba era una ventaja que lo abandonaba, el estrés y la desesperación se acumularía, se equivocara, y cuando eso pase Tony terminará la pelea antes que empiece.
Pasaron varios segundos pero Spidey no se movió. Tony se dió cuenta que había subestimado al niño una vez más. Según el arte de la guerra era él y los vengadores los que estaban en desventaja, el terreno y el tiempo habían sido escogidos por Spidey; él mantenía sus energías intactas mientras que los vengadores gastan las suyas al precipitarse contra el en un terreno desconocido.
“Esto estaba mal”- se dió cuenta Ironman man, y la realización de éste hecho le pasó factura.
De igual forma que un conductor pierde la concentración después de manejar durante mucho tiempo en una carretera recta, lo mismo le sucedió a Tony al aumentar la tensión y no registrar cambio alguno en Spidey, ese momentáneo lapso de desconcentración fue suficiente para que Spidey saliera disparado a un lado de él. Los sensores de su armadura registraron el movimiento y se preparó para contramedidas en una fracción de segundo, pero de nada sirvió. Tony Stark era simplemente demasiado lento para reaccionar.
Spider-man aprovechó el ligero descuido de Ironman y se dirigió hacia el elevador. Dentro de la cabina Spider-man trepó hasta el techo de la cabina y salió por la puerta de emergencia que estaba conectada al techo.
Por suerte, los sistemas de seguridad aún estaban fuera de línea, de lo contrario él no podría escapar tan rápido como lo estaba haciendo ahora. Subió saltando de pared en pared hasta que llegó al piso a nivel del suelo, forzó las puertas con relativa facilidad y salió a la bien iluminada recepción.
La falta de personal era notoria, no estaba la recepcionista o los guardias de seguridad que debían de estar haciendo guardia en ese momento.
No importa. Esta era su oportunidad para escapar. Las telarañas que había dejado en el hueco del elevador no detendrían a Ironman por mucho tiempo. Al salir del edificio lanzó una telaraña al edificio más cercano, ni siquiera se tenso cuando un brillo rojo, blanco y azul la cortó. El sentido arácnido de Spiderman le advirtió que un gran peligro se acercaba rápidamente. Spider-man los escuchó antes de verlos, el inconfundible sonido de una persona al caer del cielo como un meteorito, dos para ser exactos: Luke Cage y Wolverine habían “aterrizado” en frente de él, mientras el capitán América recuperaba el escudo que había lanzado y con la otra se sujetaba del tobillo de Spider-woman, ambos bajaban lentamente usando sus membranas de planeación de Spider-woman como paracaídas.
-spider-man. Tenemos que hablar- dijo el capitán América mientras los demás vengadores s
e preparaban para atacar.