Ámame | SuoSaku

Slash
R
En progreso
2
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Mini, escritos 27 páginas, 8.285 palabras, 12 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
Consultar con el autor / traductor
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección

12

Ajustes
Sakura se encontraba en medio de un campo lleno de árboles de cerezo florecidos. La luz era de un tono anaranjado y la sensación que le causaba el lugar era de plenitud y paz. Estaba soñando y sabía quién era el culpable: Suo jugaba con su mente otra vez. Pero si este era el modo de verlo, no se quejaría. Con una cálida brisa Suo apareció frente a él. Con ese porte elegante y misterioso que hacía que a Sakura le latiera desbocado el corazón. — ¿Te cansaste de las citas convencionales? Suo soltó una risa, no iba a negarlo. — Así es más fácil. Además… ¿No te gusta verme hasta en sueños? Suo sonrió ladino y Sakura se sonrojó no solo por el comentario, sino por lo guapo que era su novio. O lo que fuera. Pétalos de flor de cerezo comenzaron a flotar con la brisa. El ambiente era muy apacible. Sakura se sentía en una nube incluso en ese sueño, siempre que Hayato estaba cerca sentía que una parte de sí mismo se sentía en paz. Aún no lo entendía, era reconocimiento, sí, como si algo en su alma o lo que fuera aceptara a Hayato. Suo mantuvo esa sonrisa, ahora más genuina. Atesoraba cada momento con Haruka. Amaba a ese chico. — ¿Entonces vamos a estar aquí, en silencio, solamente? — Hasta que tengas que despertar. ¿Te molesta? Había un miedo genuino en la voz de Suo que nadie más notaría, pero que Sakura sí. — No. Está bien. Contigo está bien. Suo sonrió está vez de manera más abierta, su ojo visible se iluminó con ilusión. Se quedaron allí. El tiempo no importaba en ese instante. El mundo fuera del sueño tampoco. ━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━ La vida real resultaba sin duda mucho más aburrida que el sueño. Sakura desde luego preferiría volver a dormir para ver a Hayato. Pero en este mundo existen obligaciones y Sakura no estaba exento de esto. Las clases, las patrullas por la ciudad, todo formaba parte de su rutina y no se quejaba. Bueno, tal vez un poco, pero eso era culpa de Hayato. Sí. Ese guardián que no aparecía ante él desde hacía ya demasiado, tal vez solo unos días, pero era demasiado. Tras despedirse de Nirei, Kiryu y Taiga, salió en dirección al piso en el que vivía. El ambiente se sentía raro. Casi como si algo turbio empañara el ambiente. Entonces lo sintió. La brisa fría y la inquietante sensación de ser observado. No era Hayato, estaba seguro de aquello. Sin embargo, se sentía como las apariciones de Hayato. Una risa cortó todos sus pensamientos. — Hola Sakura. Era la voz de un hombre adulto. Tenía un acento que Sakura no sabía de dónde podía venir. El hombre estaba detrás de él. O al menos eso era lo que Sakura podía sentir. Se giró y lo vio. Un hombre vestido con túnicas ceremoniales. Su cabello tan largo que sí se movía podría tapar su rostro. Y con una sonrisa inquietante. — ¿Quién eres? La sonrisa del hombre se ensanchó. — Soy el maestro de Suo Hayato. — Dijo haciendo una pausa dramática. — Y tú, ya es hora de que ocupes el lugar que te pertenece. Sakura no entendía nada y dispuesto a protestar abrió la boca, pero ninguna palabra salió. En cambio, cayó en la inconsciencia con un sutil movimiento de mano del maestro. Así, sumido en la oscuridad de la inconsciencia, Sakura estaba a merced de un destino incierto. ━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━ La próxima vez que Sakura abrió los ojos notó de inmediato que estaba en el templo que ya había visitado anteriormente. Buscó a Hayato con la mirada. No estaba. Y entonces recordó. La brisa fría. La voz. El maestro de Suo. Todo le golpeó la mente de manera que le dolió la cabeza. Y luego estaba la sensación que lo invadía por dentro, de extrañeza, de hambre voraz aunque no sabía de qué, estaba seguro de que no era de comida, sino de algo más abstracto como de venganza o desastres. Y eso lo incomodaba. ¿Qué pasaba en él ahora? Algo había cambiado. No sabía qué ni cómo, pero estaba seguro. Ya no era el mismo, ya no se sentía como un humano corriente.
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección
Comentarios (0)