Ámame | SuoSaku

Slash
R
En progreso
2
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Mini, escritos 27 páginas, 8.285 palabras, 12 capítulos
Descripción:
Notas:
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Ajustes
Suo miraba el árbol de cerezo florecido en el jardín del templo. Le recordaba a Sakura, a cada instante a su lado. Aún no entendía del todo por qué lo necesitaba tanto, seguía teniendo el conflicto interno por saber si Haruka, su Haruka, estaría dispuesto a renunciar a todo por él. El cielo parecía brillar mucho más ese día. Un sol cálido iluminaba la vegetación y, sin embargo, Suo se sentía inquieto. Una tensión, que esperaba que fuera pasajera, se agolpaba en su corazón y lo hacía sentir alerta. Existen límites incluso para un guardián como él. Los mortales no deben mezclarse con él y aún así no podía evitar acercarse a Sakura Haruka porque después de todo era el humano que le habían prometido. Sonaba absurdo creer en un destino, pero Suo Hayato no podía negar que existía. ━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━ Sakura sentía la inquietud serpentear por sus venas y llegar hasta su corazón. Echaba de menos a Hayato. Era tan extraño… la manera en que se acercaba y luego desaparecía. La manera en que parecía querer decir más de lo que mostraba. Sakura suponía que era normal, dentro de toda la locura de ser un guardián, Hayato era complicado. En ese momento tomaba un café en la cafetería de Kotoha. La chica lo miraba con atención, Sakura no decía nada por estar absorto en sus pensamientos. — ¿Qué te preocupa? Kotoha rompió el silencio. Estaba preocupada por su amigo, era normal si tu mejor amigo se comporta como si fuera un cachorro abandonado. — ¡Nada! Sakura respondió demasiado rápido como para ser verdad. Kotoha sonrió suave. — Las cosas complicadas tienen su ritmo. ¿Sabes? Sea lo que sea lo que te preocupa, tiene solución. Sakura bufó, aunque internamente agradeció esas palabras que por simples que pareciera era lo que necesitaba escuchar. ━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━ Suo observaba desde su espacio personal. Su ojo libre miraba con detalle a los humanos, desde su posición parecían tan insignificantes. Tal vez lo eran. Todos menos Sakura Haruka. Ese chico tenía algo que lo volvía completamente loco. Cada beso, mirada o caricia compartida era como quemarse a fuego lento, sabiendo que luego solo quedarían cenizas, pero Suo estaba dispuesto a aceptar el riesgo. Su corazón latía desenfrenado por Haruka. Era algo que no podía negar y que tampoco quería negar. Atado a una eternidad solitaria durante siglos, Suo sentía que por fin había encontrado un ancla. Y con un último pensamiento dejó sus divagaciones por un momento. “Eres mi tesoro eterno, Haruka” ━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━ Sakura escuchaba a Nirei. Le impresionaba la cantidad de energía que tenía su amigo. Siempre era alguien que le alegraba, alguien a quien quería proteger. Así que escucharlo atentamente era lo mínimo que podía hacer. Nirei era la primera persona que se ganó la confianza de Sakura a parte de Kotoha. Sakura admitía que tenía suerte de haber llegado a Makochi. Nirei le buscó información del templo derruido y algunas leyendas alrededor de este. El chico parecía fascinado por su propia investigación y Sakura solo podía escucharlo como si fuera lo más importante del mundo. — El templo rendía culto a un dios budista. — Relataba Nirei con ilusión. — Aunque hay rumores de que los espíritus malignos se adueñaron de este, dicen que hubo que sacrificar a un humano para que fuera el guardián de estos espíritus. Sakura hacía notas mentales. ¿Suo era aquel humano? Si lo era, qué triste debió ser el hecho de que lo sacrificaran así. — Son solo leyendas, pero es interesante averiguar sobre estos temas. — Nirei sonrió ampliamente. — Me pregunto cómo serían esos espíritus y el guardián. Sakura contuvo una sonrisa. “Te sorprendería”pensó.
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