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Misato caminaba de un lado a otro por el cuarto de control echando humo por las narices con una fea mueca de enfado en el rostro, mientras era mirada a prudente distancia por una medio fastidiada Ritsuko y una nerviosa Maya, que parecía querer estar en cualquier otro lugar en ese momento. A un lado junto a una pared, estaba una impertérrita Rei Ayanami y una molesta pelirroja. — ¿En verdad ese idiota no piensa venir? — preguntó a nadie en particular una enojada Misato. — Dijiste que Shinji salió temprano del departamento para tener una cita con su novia. Tal vez se le pasó la hora. Ya sabes, son adolescentes hormonales y todo eso — comentó Ritsuko, fastidiada. — ¿Qué estás insinuando? — preguntó Misato, dándole una mirada odiosa a Ritsuko. — Que con lo suelta de cuerpo que es la sonrisa fácil de Mana, no sería extrañó se hubiera abierto de piernas para ese Baka Hentai de Shinji — escupió la pelirroja. — ¡¡ASUKA!! — estalló Misato, roja de enfado y de vergüenza. — ¡Oh! Vamos, Misato. Esa desvergonzada de Mana siempre se le ha insinúa a Baka Shinji. Tú misma lo has visto. La última vez que fue al departamento, le estaba clavando las tetas a Shinji cada vez que tenía la oportunidad — regañó Asuka. — ¿De verdad hizo eso? — preguntaron Ritsuko y Maya, ambas sorprendidas. Misato dio un respingo ante ese comentario, porque era verdad. En un inicio, Mana hacía una danza de insinuaciones eróticas veladas a Shinji; que en honor a la verdad, hasta cierto punto era divertido de ver. Pero una vez esos dos se hicieron novios, las insinuaciones de Mana se volvieron descaradas y abiertamente sexuales, por lo que tuvo que ponerle un alto a eso. — Hablé con Mana ese mismo día. Le expliqué lo impropio de su comportamiento y le puse ciertos límites si quería que permitiera a Shinji pasar tiempo con ella — dijo Misato con fastidio. — Eso no impide que esos dos se besuqueen en la escuela — añadió Asuka. — Son novios. ¿No es eso normal? — preguntó Rei con total seriedad. — ¿Con esa desvergonzada de Mana sentada en las piernas de Shinji? — preguntó Asuka en un gruñido. — Kirishima dijo que eso hacen los novios. También dijo que yo debería hacer lo mismo cuando tenga novio — respondió Rei. — ¡¡NI SE TE OCURRA!! — estallaron Ritsuko, Maya y Asuka. Misato rodó los ojos y dio un bufido de resignación, pensando una vez más que esa chica Mana se parecía demasiado a ella misma. También sabía gracias a los reportes de vigilancia, que la pareja tenían escapadas frecuentes a un Hotel del Amor, donde pasaban de 2 a 3 horas, luego de lo cual Mana salía del Hotel con el rostro resplandeciente de felicidad, colgada del brazo de un feliz y satisfecho Shinji. Realmente la fastidiaba eso, ya que simplemente no podía sentar a la pareja frente a ella y demandarles que dejaran de follar como conejos de una maldita vez. Si Shinji se enteraba que lo tenía vigilado, eso podría ponerlo en alerta y todo el trabajo que había estado haciendo vigilando al chico se iría al infierno. Y no es como si hubiera encontrado demasiado. No tenía pruebas concluyentes de que Shinji era una Oveja Negra… aun. Lo único que pudo hacer fue sentar a Shinji frente a ella un día y; con una vergüenza infinita, darle “La Charla”, dejando muy en claro lo que esperaba de él y que había ciertas cosas que no debían apresurarse. Aun son jóvenes y tienen tiempo para ir avanzando con juicio y respeto. Para su alegría, Shinji no se tomó a mal la conversación; de hecho, esa charla causó un efecto positivo en su joven protegido, por lo que sus escapadas con Mana a un Hotel del Amor decrecieron bastante y la pareja comenzó a pasar más tiempo haciendo actividades normales cuando estaban juntos. Fue maravilloso ver los reportes de vigilancia con la pareja paseando tomados de la mano, yendo al cine, un parque de diversiones, o juntándose con sus amigos. Aunque eventualmente llegaban informes sobre escapadas a Hoteles del Amor. Eso trajo a Misato de vuela a la situación actual. Con un gruñido, la morena tomó su teléfono móvil y marcó el número de Shinji. La llamada pasó a buzón de voz. Levantó la vista hacia el reloj digital colgado de una pared y faltaban 10 minutos para las 3:00 de la tarde, que es la hora fijada para el inicio de las pruebas de sincronización. Entonces marcó el número de los efectivos de seguridad que seguían al Tercer Elegido. — ¿Dónde está Shinji? — fue la cortante pregunta de Misato. La mujer escuchó la respuesta desde el otro lado de la línea, mientras deformaba el rostro en indignación. Con un gruñido dio un fuerte golpe de puño a la consola junto a ella, haciendo saltar de la impresión a Ritsuko, Maya y Asuka, que estaban reprendiendo a Rei por escuchar los descarados consejos de Mana. Por su parte, Rei solo dio un par de pestañeadas. — ¿¿Qué está dónde??... lo sé… lo sé… ¡¡LO SÉ, MALDICIÓN!! ¡Sé que dije que solo se limiten a observar! — gruñó Misato, cortando la llamada y lanzando el móvil sobre una consola. La Directora de Operaciones estaba enojada y frustrada con la situación, al no poder ordenar a los Agentes de Seguridad ingresar al Hotel de Amor para arrastrar a Shinji a NERV. Con la posibilidad de que el Tercer Elegido fuera una Oveja Negra pendiendo sobre su cabeza, no quería poner al chico sobre aviso de que estaba siendo vigilado, haciendo que active algún loco plan de respaldo. Por su parte, las otras cuatro féminas miraron con sorpresa a Misato por semejante regaño y las palabras que dijo. — ¿Qué está pasando Misato? ¿Ocurre algo con Shinji? ¿Dónde está? — la cuestionó Ritsuko. Misato dio un respingo ante esa pregunta. No podía decirle a la rubia que Shinji se encontraba en un Hotel del Amor, follando hasta el olvido a una deseosa Mana. Aun podía recordar los audios donde esa chica desvergonzada le pedía a Shinji que la follara hasta destrozarle el coño y partirla en dos. Una sonrojada Misato estaba por dar una respuesta, cuando saltó una alarma que las puso a todas en alerta. Ritsuko y Maya corrieron hacia dos terminales para comenzar a teclear furiosamente, mientras Misato apretaba un interruptor de comunicaciones en la consola. — ¿Qué está pasando? — demando con seriedad, ya de pie junto a Ritsuko. “Tenemos un intento de violación de seguridad en la puerta de acceso 06”. Se escuchó una voz por un alta voz. — ¡Tengo imagen! — dijo Ritsuko. Para la absoluta sorpresa de todos, el gran monitor frente a ellos mostraba a Shinji manipulando un pequeño aparato del tamaño de un teléfono móvil, con una pantalla y un teclado, conectado a un cable insertando por un costado en la consola donde se pasa la tarjeta de acceso. — ¿Shinji? — preguntó una incrédula Ritsuko. — ¡Mana! — exclamó Asuka. Efectivamente, Shinji estaba ahí, hackeando la consola de acceso a NERV, y detrás de él estaba una mortalmente seria Mana Kirishima, con un pesado bolso colgando desde su hombro, desde el que sacó un… ¡¡Fusil de Asalto!! “Seguridad está llegando a la puerta de acceso”. Informó la voz por el altavoz. — Hackeo a la puerta de acceso completado — informó Maya. — ¡Imposible! — exclamó Ritsuko, incrédula. Las cuatro féminas observaron el gran monitor y vieron con horror como la puerta de acceso se abría, dejando a Shinji de pie frente al grupo de guardias armados, que se descolocaron al quedar de frente con el Tercer Elegido. Ese momento de duda fue su perdición. Shinji se agachó, dejando ver a Mana detrás de él, con su fusil de asalto en las manos. La chica disparó acribillando a los cuatro efectivos de Seguridad. Luego de eso Shinji simplemente se irguió y comenzó a avanzar seguido de Mana, mientras sacaba un fusil de asalto desde el bolso que cargaba. Con una frialdad que le heló la sangre, Misato vio como Shinji se detenía junto a un guardia de seguridad que estaba agonizando, y le dio un tiro en la cabeza, rematándolo. Entonces se adentró en el complejo seguido de una sería Mana, con el fusil de asalto listo a disparar mientras buscaba más amenazas que eliminar. El quinteto de mujeres estaban congeladas, sin poder creer lo que acaban de presenciar; pero una de ellas finalmente tuvo la conformación de aquello que fue una duda persistente que pasó semanas tratando de dilucidad; la confirmación de que las afirmaciones de Kaji eran verídicas. Shinji Ikari es efectivamente una Oveja Negra… él y; sorprendentemente, Mana. Misato apretó los dientes con fuerza y dio un golpe de puño en la consola frente a ella. — ¡¡BASTARDO!! — rugió Misato con rabia.***
— Fue una sorpresa para todos ver a un Shinji armado y disparando a todo lo que se movía, acompañado de su novia Mana. No me esperaba eso — comentó Misato haciendo una mueca, saliendo de sus recuerdos. — Nadie esperaba eso. A todas luces Mana era una niña risueña, alegre y locamente enamorada de Shinji. Junto con ser una pareja bastante fogosa y dispuesta. Todo indicaba que Shinji había atrapado una buena chica y disfrutaba mucho de ella — comentó Kaji con una sonrisa. Misato le dio una mirada odiosa. — Vamos. Tu misma me contaste sobre los hallazgos del equipo de vigilancia, y que esos dos vivían de Hotel del Amor en Hotel del Amor, disfrutando su recién descubierta sexualidad. Con lo que ganaba Shinjii cada mes, pagar la tarifa de los hoteles y comprar preservativos por cantidades industriales, no era un problema para él. Debo reconocer que sentí algo de envidia — dijo Kaji ampliando su sonrisa. La mirada odiosa de Misato aumentó en intensidad, por lo que Kaji retomó la seriedad. — Pero nuevamente, Mana es la clave de todo esto. Shinji iba a ejecutar su plan ese día y necesitaba a Mana con él. Como no lo autorizaste a llevar a su novia a NERV, por eso se vio en la necesidad de hackear la puerta de acceso. Como el piso en todo el acceso al complejo tiene sensores de presión, y cámaras de reconocimiento facial, no se abrirán las puertas a menos que el peso de la cantidad de personas registradas en el lector de entrada, concordara con la cantidad de personas registradas en cámara. Mana no tenía tarjeta de acceso así que… ya sabes — comentó Kaji. — A veces me preguntó si algo habría cambiado si hubiera autorizado a Mana ingresar a NERV — dijo Misato con algo de amargura. — Probablemente Shinji hubiera llegado con Mana hasta donde estabas tú, y ahora estarías muerta, junto con Ritsuko, Maya, Asuka y Rei. Hiciste lo correcto. No lo pongas en duda — afirmó Kaji. — Supongo que tienes razón. Es solo que aún me cuesta asimilarlo. Siempre creí que Mana era una chica inocente; bueno, inocente a todo eso de Ovejas Negras y La Agenda — dijo Misato con una mueca — Sí, la chica era demasiado fogosa para su propio bien, pero quería protegerla. Salvarla de todo ese desastre, pero finalmente resultó ser la cómplice de Shinji. — Y nuevamente… ¿Por qué? Si lo piensas bien, no era necesario que Mana estuviera ahí. Si Shinji hubiera ingresado solo a NERV ese día, pudo ejecutar su plan sin todas esas muertes en los corredores de NERV, junto con la muerte de Mana. ¿Por qué la llevó entonces? — cuestionó Kaji. — No lo sé. Me lo he preguntado, pero no lo sé. Me cuesta emparejar a la Mana que murió en los corredores de NERV, con esa chica risueña tan enamorada de Shinji. Aun puedo recordar esas miradas cargadas de amor y ternura que le daba a Shinji. Por eso no me fastidiaba por completo su activa vida sexual. Si bien era algo impropio para jóvenes de su edad, podía ver que Mana no lo hacía solo por deseo. Lo hacía por amor. Vi su amor por Shinji cuando lo miraba a los ojos — dijo Misato con amargura. — ¿Y si fuera verdad? ¿Y si Mana y Shinji estuvieran realmente enamorados y su activa vida sexual fuera algo más? — pregunto Kaji con seriedad. — ¿Qué quieres decir? — peguntó Misato, descolocada por esas preguntas. — Creo que era obvio para todos que esos dos se amaban; y sí, eran demasiado físicos en su demostración de afecto. Eso pasó a ser algo tan común en ellos que simplemente se normalizó. Por ese motivo hablaste con Shinji para que pusiera el freno a eso y diste la orden a los Agentes de Seguridad de que solo observaran — comentó Kaji. — ¿Qué otra opción tenía? Si le hubiera prohibido a Shinji ver a Mana a menos que mantenga sus pantalones puestos en su lugar, o hubiera mantenido una seria charla con su fogosa novia, exigiéndole que mantenga las piernas cerradas, él habría sabido que lo tenía vigilado. Eso solo lo hubiera alienado en mi contra y tal vez… ponerme en peligro — dijo Misato con una mueca. — Es verdad. Aun así, el haberle dado “La Charla” a Shinji resultó bien. Esos dos se calmaron bastante luego de eso — añadió Kaji. — Sí, eso parece — comentó Misato. — En todo caso, como ya se sabía que esos dos eran muy cercanos, los Agentes de Seguridad no se sorprendieron al ver ingresar a la pareja a un Hotel del Amor ese día. Si bien, ya no era tan frecuente como en un inicio, se esperaba que pasara de vez en cuando. Así fue como lograron escapar delante de las narices de sus guardianes sin levantar sospechas — afirmó Kaji, sacando su teléfono móvil de su chaqueta. El hombre manipuló el aparato, lo colocó sobre la mesa y lo giró hacia Misato. Había una fotografía tomada a la distancia, donde se veía un automóvil negro con dos hombres adentro. — Esta imagen fue tomada desde la cámara de vigilancia de un local comercial cerca del Hotel del Amor donde estaban Shinji y Mana. Son los Agentes de Seguridad esperando que esos dos salieran luego de su momento especial — comentó Kaji, pasando a otra imagen. La siguiente fotografía, que se notaba tomada a mucha distancia y aclarada digitalmente. Mostraba a Shinji y Mana saliendo desde la puerta trasera de un edificio hacia un callejón, cada uno cargando un bolso de un hombro. — Esa fotografía se tomó desde una cámara de seguridad de otro Hotel del Amor a una cuadra de distancia. Como puedes ver, la hora es la misma a la que se tomó la fotografía anterior. Literalmente escaparon en las narices de sus perros guardianes — comentó Kaji. — Pero… ¿Cómo? — preguntó Misato, sorprendida, hasta que cayó en una realización. Si Shinji y Mana escaparon furtivamente de los Agentes de Seguridad por la puerta trasera del Hotel, eso quiere decir que ellos… — Parece que lo acabas de comprender. Esos dos sabían que estaban siendo vigilados — dijo Kaji. Misato se quedó literalmente sin palabras. — No hay forma de saber desde cuando lo sabían, pero está imagen deja claro que lo sabían. No hay otra explicación para que escaparan por la puerta trasera del Hotel del Amor. Además, ya cargaban los bolsos con armas con los que llegaron a NERV — explicó Kaji. Misato hizo una mueca ante esas palabras y al darse cuenta de que había sido totalmente burlada por Shinji y Mana. Conteniendo las ganas de dar un regaño, dio una fuerte inspiración para calmarse. — No fuiste la única engañada, Misato. Todos los fuimos — dijo Kaji a modo de tranquilizarla. La mujer simplemente negó con la cabeza, decidiendo centrarse en lo importante. — Los Agentes de Seguridad reportaron que esos dos ingresaron al Hotel del Amor cargando únicamente una bolsa con un par de zapatos comprados en el Centro Comercial. ¿De dónde sacaron esos boldos que cargaban? Estaban llenos de armas — apuntó Misato, recordando el tiroteo en los corredores de NERV. —No había absolutamente nada sospechoso en ese Hotel del Amor. Obviamente las habitaciones no tienen cámaras, pero sí las hay en los corredores y esos dos quedaron filmados ahí— dijo Kaji. — Lo sé, vi las grabaciones. Esos dos ingresaron juntos a un cuarto y no volvieron a salir. Cuando los agentes de seguridad ingresaron a ver, encontraron una habitación vacía con la bolsa con los zapatos de Mana detrás. ¿Cómo salieron sin ser visto? No lo sé. Revisamos las grabaciones de seguridad del corredor del Hotel y no estaban manipuladas. MAGI no encontró nada fuera de lugar en la grabación — dijo Misato con una mueca. — Tal vez las grabaciones fueron manipuladas con alguna tecnología que desconocemos. Una que no deja rastros de manipulación — dijo Kaji con un encogimiento de hombros. Misato estrechó los ojos y apretó los labios ante esa afirmación. — Por otro lado, hice algunas averiguaciones por mi cuenta y no pude encontrar nada fuera de lugar en ese Hotel del Amor. Tampoco hay cuartos secretos o cosas por el estilo, por lo que ignoró de dónde sacaron esos bolsos con armas. Nadie vio ni supo nada — añadió Kaji. — ¿Y tú teoría es…? — lo cuestionó Misato, sabiendo que había algo más detrás de esas afirmaciones. — Que Shinji cumplió su misión, pero no de la forma en que se esperaba. Y creo que la causa de todo eso es Mana. Es la única razón para llevarla ese día con él — razonó Kaji. — ¿Qué quieres decir? No te entiendo —dijo Misato, algo fastidiada. Kaji guardó silencio por un momento ordenando sus ideas, entonces habló. — Creo que de alguna forma, Shinji salió de su programación de Oveja Negra. Mana era su contacto en Tokio-3, simulando ser amiga de Hikari Horaki, luego amiga de Shinji y finalmente su novia. Creo que; libre ya de su programación, Shinji se descubrió verdaderamente enamorado de Mana. De alguna forma la liberó de su programación, y ese amor se volvió mutuo. Luego idearon juntos un plan de escape — dijo Kaji, dejando a Misato con la boca abierta. — ¿Un plan de escape? ¿Es una broma? — preguntó Misato, incrédula. — No. Es la idea que más se ajusta a lo que pasó. Por eso te lo digo; Mana es la clave de todo. Shinji hizo todo esto para poder escapar de sus jefes con Mana — afirmó Kaji. Misato observó al hombre, incrédula. Aun así, esto no dejaba ser una especie de “Déjà vu”, recordando la reunión en ese bar de mala muerte donde Kaji le había contado sobre la existencia de Majestic 12, Los Grices y La Agenda. Dio un suspiro de cansancio. — Está bien. Dejando de lado el hecho obvio de que Shinji y Mana están muertos; voy a escuchar esta loca teoría tuya únicamente porque hay algo que me hace sentido. Vi a Mana directo a los ojos antes de que se desatara toda esta mierda. Vi sus ojos, y pude ver que amaba a Shinji. Ella… ella en verdad lo amaba — dijo Misato con algo de emoción y amargura por el final de esos dos. — Y es por eso que Shinji quería salir limpió de esto junto con Mana. Por eso la llevó a NERV. Porque si ella se quedaba atrás, no podía huir con él — afirmó un serio Kaji. Misato estrechó la mirada y estaba por recordarle a Kaji que esos dos estaban muertos, pero este se adelantó levantando una mano. Misato apretó los labios e hizo una mueca, desviando la mirada a un lado. Dio un fuerte suspiro y asintió con la cabeza. — Analicemos esto con calma. Luego que te conté sobre la existencia de las Ovejas Negras, comenzaste a investigar sobre Shinji. ¿Qué cosas encontraste fuera de lugar? — la cuestionó Kaji. — No mucho en realidad. Cualquier cosa que pudiera ser relativamente sospechosa, era fácilmente atribuida al “Síndrome de Savant” — respondió Misato. — Cierto. Cosas como la gran inteligencia de Shinji o su destreza fuera de serie en las artes marciales, eran atribuidas al “Síndrome de Savant”. Eso mismo se aplica al cambio en su personalidad, de un completo introvertido a un joven prácticamente normal, capaz de poder enfrentar a su padre y doblarle la mano. Aun me cuesta creer que lo amenazó con una demanda; la cual en verdad podría haber ganado — comentó Kaji con diversión. — Por eso el Comandante aceptó sus demandas. De mala gana, pero las aceptó — dijo Misato. — Y así ingresó a NERV un Shinji totalmente distinto al original sin levantar sospechas de nadie. La Oveja Negra ya estaba infiltrada en NERV y podía comenzar su trabajo, sacando información y pasándosela a su contacto que apareció poco después… Mana Kirishima — afirmó Kaji. Misato estrechó los ojos ante eso y miró a Kaji. — Luego de esa noche en ese bar, tenía a Shinji vigilado las 24 horas del día. No había nada que él hiciera sin que quedara registro de eso. Si bien Mana resultó ser una Oveja Negra, no hubo ningún encuentro de ella con Shinji donde este le estuviera pasado información o discutieran algo sobre NERV — dijo Misato con seriedad. — Te equivocas. Ellos lo hicieron todo el tiempo, y delante de tus narices — dijo Kaji con seriedad. — ¿Cuando? — exigió Misato. — En los Hoteles del Amor — fue la simple explicación de Kaji. Misato abrió los ojos en sorpresa ante esa afirmación. Estaba por negarlo, recordando los audios que captaron a la fogosa Mana gimiendo de placer y rogando por más, los jadeos y gruñidos de Shinji, las palabras cargadas de deseo o como gemían juntos al correrse. Y no fue solo un audio, fueron varios de ellos, solo para estar segura. Y fueron solo audios porque ella no quería tener en su poder un video sexual de su protegido. Ya bastante perturbador era escuchar un audio. Entonces… ¿Cómo? Miró a Kaji, interrogante. — No estoy diciendo que esos dos no hayan tenido sexo. Estoy seguro que lo tuvieron y que disfrutaron mucho de su tiempo juntos; pero también estoy seguro que aprovecharon ese tiempo a solas de forma solapada para intercambiar información, discutir sobre su misión o sobre cómo implementar su plan de escape — comentó el hombre. Misato no supo qué decir ante eso. Solo sintió que se le revolvía el estómago, mientras Kaji sacaba de un bolsillo de su chaqueta un pequeño aparato, dejándolo sobre la mesa. — Este es un grabador de audio digital portátil. Graba audios de alta fidelidad, minimizando la distorsión y el ruido ambiente. Conecta esto a un parlante portátil de alta calidad y no notarás la diferencia entre sonido real y una grabación. Cada vez que esos dos iban juntos a un Hotel del Amor, Mana cargaba un bolso o una mochila donde esta grabadora portátil y un parlante pudieron ir sin levantar sospecha. Nada nos asegura que lo que los sabuesos de Seguridad de NERV grabaron fuera real o algo pregrabado, mientras Shinji y Mana estaban concentrados en otra cosa — explicó Kaji. Misato miró el objeto sobre la mesa con el rostro algo pálido. — Mira, no tengo cómo estar seguro de que hayan usado esto, pero analizando todo con calma, esos momentos a solas en el cuarto de un Hotel del Amor, son el único momento en que esos dos estuvieron realmente a solas; el único momento para trabajar en sus planes sin que nadie los moleste — afirmó Kaji mirando fijamente a Misato. Para la Directora de Operaciones de NERV, esta nueva teoría de Kaji volvió a remecer lo que creía saber sobre Shinji. ¿Podía ser verdad? No había forma de saberlo, pero Kaji tenía razón. El tiempo que esos dos pasaban encerrados en una habitación de un Hotel del Amor supuestamente teniendo sexo, era el único momento en que les quitaban los ojos de encima. “¿Hasta este punto de burlaron Shinji y Mana de todos nosotros?” se preguntó Misato con amargura. — Otro punto es el día en que todo ese desastre ocurrió. Si lo recuerdas, SEELE envió los EVA en Serie luego de la explosión del EVA-01, pero fueron derribados en sus aviones de transporte por unos oportunos misiles. ¿Cómo es eso posible? — peguntó Kaji. — Porque sabían que eso iba a pasar — respondió Misato con el estómago aún más revuelto. — Así es. Sabían que SEELE desplegaría los EVA en Serie y ya tenían sus aviones desplegados para disparar misiles aire/aire. Un tipo de misil lo suficientemente potente como para reducir a un EVA a un montón de chatarra retorcida y humeante. Un tipo de misil que nadie sabe que existe, lanzados desde aviones que nadie vio — explicó Kaji. — Aviones Stealth — dijo Misato. — Así es. Aviones Stealth. ¿Y cómo supo Majestic 12 esta información? — volvió a preguntar Kaji. — Porque Shinji se las facilitó por intermedio de Mana — dijo Misato, haciendo una mueca. — Ya hemos conversado sobre esto antes, y luego de darle varias vueltas creo que la única opción para sacar información, es cuando Shinji llegó a NERV y Ritsuko estaba tratando de evaluar la capacidad metal de Shinji, poniéndole varias tareas a solucionar — argumentó Kaji. Misato estrechó los ojos. Ese momento fue poco después de que Shinji llegara a NERV y Ritsuko se fascinara con el “Síndrome de Savant”, que supuestamente padecía el Tercer Elegido y se esforzó por verificar hasta dónde llegaba su nuevo intelecto privilegiado. Esto llevó a que Shinji pasara varios días y horas sentado ante una terminal en NERV resolviendo los cuestionarios de la rubia, que muchas veces ni se molestaba en responder por encontrarlos aburridos. — Recuerdo eso. Ritsuko quería comprobar el CI de Shinji y lo tenía horas sentado ante una terminal en NERV; incluso hasta poco antes de que todo ocurriera. Pero estaba respondiendo cuestionarios. Yo misma lo vi algunas veces — explicó Misato. — Pero estaba dentro de NERV, en una terminal que le daba acceso a MAGI — explicó Kaji. — Si hubiera intentado hackaer MAGI, uno de los muchos Firewall hubiera saltado de inmediato. Además Shinji no era un hacker — dijo Misato, algo molesta. — ¿Quién dice que no lo fue? — la cuestionó Kaji — Además, no necesita serlo. Solo debe cargar en el sistema un programa de hackeo diseñado para robar información. Algo creado con tecnología que no sabemos que existe. Tecnología fuera de este mundo — añadió. — Los Grises — dijo Misato con aprehensión, recordando a los socios extraterrestres del Majestic 12. — Nuevamente, es solo una suposición, pero no hay ninguna otra oportunidad en la que Shinji pudiera tener acceso a una terminal en NERV. Por más improbable que sea, no veo otra opción más que esa — afirmó Kaji. Misato bajó la cabeza analizando la idea de Kaji; y muy a su pesar, no había ninguna otra opción. Esas veces que Ritsuko sentó a Shinji ante una terminal el NERV, son las únicas oportunidades en que él pudo hackaer a MAGI; o plantar un programa que hiciera el trabajo. Un programa de hackeo que viene directamente de otro mundo. Un fuerte suspiro salió de Misato, sintiendo el inicio de un dolor de cabeza. Debía reconocer que, por más descabellado que todo pudiera parecer, lo que acababa de postular Kaji era lo más aterrizado que había escuchado para tratar de dar sentido a todas esas cosas que estaban ahí, sin poder darles una respuesta, pero… — Dejando todo esto de hackeo de lado, hay algo que dijiste que no deja de darme vueltas en la cabeza — dijo Misato. — ¿Qué sería eso? — la cuestionó Kaji. — Dijiste que Shinji ideó un plan de escape. ¿Qué quieres decir con eso? — preguntó Misato. — Exactamente eso. Shinji ideó un plan que los sacaría a Mana y a él limpiamente de aquí para iniciar una nueva vida juntos, libres de todo control de sus antiguos jefes — argumentó Kaji. — Y basas todo eso únicamente en que Shinji llevo a Mana a NERV ese día — apuntó Misato. — No hay otra razón para llevarla. Si no hubiera llevado a Mana a NERV ese día, el plan hubiera sido mucho más fácil de implementar. Shinji solo tenía que llegar como todos los días, subir al EVA-01 tranquilamente y en vez de hacer la prueba de sincronización, se hubiera amotinado. Sin disparos, sin muertes innecesarias, solo tomar el EVA-01 y ya — dijo Kaji. Misato tuvo que reconocer que la idea de Kaji no dejaba de tener sentido. Ciertamente llegar con Mana desde una de las entradas de acceso a NERV fue algo carente de sentido. Shinji solo tenía que ingresar por su cuenta a NERV y no hubiera habido mayor problema. Pudo hacer todo sin tener que matar a tanta gente inocente; sin tener que sacrificar su propia vida y la de Mana. — En todo caso, para comprender de mejor forma todo esto, primero debemos ir un poco más atrás. Debemos ir a la génesis de todo esto — apuntó Kaji, sacando a Misato de sus pensamientos. — ¿Qué? — preguntó la mujer, descolocada. — El momento en que Shinji salió del control de sus verdaderos jefes — respondió Kaji. — ¿En verdad crees que Shinji escapó del control de ellos? — preguntó Misato, incrédula. — Por supuesto. Mana es la prueba de eso. Su infiltración a NERV carece de sentido a menos que hubiera algo más detrás de eso — señaló Kaji. — Un plan de escape — señaló Misato. — Correcto — afirmó el hombre. — Y según tú, se debe a que Shinji escapó del control de Majestic 12 y Los Grises, pero no me has dicho cómo ocurrió eso — dijo Misato con algo de fastidio. — ¿Hay algún momento en que hayas perdido totalmente la vista de Shinji por un largo periodo de tiempo? ¿Un momento luego del cual haya estado algo reflexivo, distante y… extraño? — preguntó Kaji con seriedad. Misato estrechó los ojos. La pregunta de Kaji era demasiado específica, como si apuntara a un hecho específico; pero… ¿Cuál? Apenas esa pregunta apareció en la mente de Misato, supo la respuesta. Los recuerdos vinieron de inmediato a su mente; una serie de situaciones con Shinji efectivamente distante, reflexivo y algo extraño. Eso le recordó una conversación intrascendente una noche luego de ese incidente en el balcón de su departamento, una frase de Shinji que parecía algo normal dada la situación, pero que ahora tomaba un cariz diferente. “Me gustaría dejar todo esta basura atrás y simplemente irme a vivir a un lugar donde nadie me conozca. Comenzar de nuevo y hacer una vida distinta… una mejor” Los pelos de la nuca de Misato se le erizaron. No lo vio en ese momento, pero ahora… ¿Él en verdad le reveló lo que pretendía hacer? Y tal como dijo Kaji, fue luego de un evento donde perdió el rastro de Shinji durante varias horas. Sin imagen, sin audio, sin nada. Un evento en el que por lógica, Shinji no debió sobrevivir, pero fue un evento al que milagrosamente pudo torcerle la mano, saliendo con vida pese a que MAGI decía que era imposible. — El Mar de Dirac — dijo Misato mirando fijamente a Kaji, el cual asintió con la cabeza. Continuará... ________________________________________________ Notas del Autor:Finalmente llega Kaji para traer más claridad a todo esto. Ya salieron más cosas a la luz, despejando algunas dudas; aunque solo sean suposiciones. Aun así, aun queda mucho por comprender. Saludos y nos leemos.