FIN
_________________________________________________________________ Notas del Autor:Con esto hemos llegado al final de esta historia un tanto distinta que combina Evangelion, extraterrestres y teorías conspirativas. La verdad no recuerdo muy bien de dónde salió la idea de las “Ovejas Negras”, ni mucho menos cómo los extraterrestres se sumaron a la historia, pero lo que si recuerdo es que la idea inicial siempre fue escribir una historia con Mana Kirishima como protagonista. Mana es un personaje que siempre me gustó y encontraba que era la chica ideal para Shinji. La historia del juego “Girlfriend of Steel” y Mana, eran demasiado buenas y merecían algo más, pero se desperdiciaron. Es por eso que quise escribir algo sobre Mana, y eso llevó a esta historia, que es bastante distinta a todo lo que he escrito antes. No solo por meter extraterrestres y teorías de conspiración inspiradas en los “X-Files”; también lo es por la forma de contar la historia. Toda la historia de “Oveja Negra” es vista por los ojos de Misato. Es por medio de sus recuerdos, sus experiencias y sus pensamientos que podemos conocer esta historia. Es por eso que hay cosas que nunca podremos saber; solo podemos suponerlo. Al final, nuestro conocimiento sobre todos estos hechos se limita únicamente a lo que sabe Misato. Respecto a Misato: ¿Qué pasará con ella? Creo que un final abierto es lo mejor para ella. Nunca lograremos saber por completo todas las cosas que hay tras las “Ovejas Negras” y la verdad tras todo lo que supuestamente hicieron Shinji y Mana. Creo que es justo que pase lo mismo con Misato. Si acepta o no la propuesta del Magestic 12 y Los Grises, lo dejo a su libre interpretación. Finalmente y antes de despedirme, me gustaría señalar que… “VIENE UN EPÍLOGO”. Sí, porque aún queda algo más que contar, algo para poner un cierre final a esta historia. Solo me resta dar las gracias por darle una oportunidad y leer esta loca historia. Saludos y nos leemos en un nuevo proyecto.Capítulo 8: Misato Katsuragi
7 de febrero de 2026, 18:43
Misato estaba sentada rígidamente en su silla ante la mesa, frente a un hombre que acaba de volver a remecer todo en lo que creía. ¿Cuántas veces iba él a hacer esto? Pero más importante, ¿podía ser cierta su afirmación?
Los pasados meses habían sido duros para Misato. Ver la forma tan improbable en que terminó la guerra contra los Ángeles y como todo se desmoronaba frente a sus ojos, fue simplemente devastador. Los sentimientos de rabia, incredulidad, tristeza, dolor y traición aun bailaban dentro de ella. Es por eso que los pasados meses se la había pasado enfrascada en el trabajo, como medio para intentar seguir adelante.
Si bien las entrañas de NERV fueron canibalizadas para extraer y ocultar sus oscuros secretos, también es cierto que mucha tecnología quedó atrás; tecnología que podía tener un uso mucho más beneficioso. Fue así como bajo el alero del gobierno de Japón, de los restos de lo que una vez fue la todopoderosa NERV, nació la “WILLE Corporation”, una empresa que busca aprovechar la tecnología de la antigua NERV, pero ahora en el sector civil.
En solo unos pocos meses desde su fundación, WILLE ha aportado interesantes soluciones de ingeniería, junto adaptar y ocupar gran parte de la maquinaria que antes servía para mantener operativos y trasladar a los EVA y su equipamiento, pero ahora en la industria pesada. Hyuga ha sido fundamental para ayudar en esta transformación, siendo su mano derecha, mientras que ella fue designada como la directora de WILLE.
Aoba decidió no seguirla en esta nueva empresa, ya que quería incursionar en la que siempre fue su verdadera pasión: la música. Actualmente tiene una banda y se están volviendo bastante populares; incluso asistió a un par de recitales en conocidos Pubs de Tokio-3. Por su parte, Maya decidió seguirla en WILLE, abocada por entero en este nuevo proyecto, siendo la directora del Área de Informática.
Ciertamente Maya tenía muy bien ganado su cargo como asistente de Ritsuko. La mujer de cabello corto es una genio de las computadoras y había implementado unos servidores utrapotentes con una capacidad bestial, junto a un par de programas derivados de aplicaciones usados en NERV, que se vendían como pan caliente.
Maya se estaba ganando a pulso cada yen del ridículo sueldo que le estaban pagando. En cosa de años sería una mujer asquerosamente rica, pero Misato no se engañaba. Maya no estaba bien. El trabajo era su vía de escape.
Había encontrado a Maya llorando un par de ocasiones, sosteniendo en sus manos unos anteojos pertenecientes a cierta rubia que significó mucho para ella. Lo cierto es que Maya amaba a Ritsuko. Lo que en un inicio fue un rumor de corredor, luego pasó a ser un secreto a voces. Había algo entre esas dos. Ella nunca supo qué tan importante fue para Ritsuko, pero era evidente que Maya amó a la rubia, y su desaparición era algo que aún le dolía. Es por eso que se refugiaba en el trabajo para poder olvidar. Podía entenderla.
Ella estaba haciendo exactamente lo mismo, sumergiéndose en el trabajo como vía de escape para todo eso que aún tenía atorado dentro de ella. Había mucha rabia contenida, pero también mucho dolor.
Sentía rabia por Shinji y lo que hizo, por toda la gente que mató y murió como consecuencia de su campaña suicida. Rabia por la horrible muerte de Mana, esa chica que lo amaba con la misma intensidad que él la amaba a ella. Shinji Ikari se transformó en un asesino ante sus ojos y lo odiaba por eso, pero otra parte en el fondo de ella también se siente dolida, porque por más que quiera negarlo, ella llegó a querer a Shinji como una especie de hermano menor… como si fuera su familia.
Es por eso que cada noche al llegar a su departamento, tomaba la capeta que descansaba frente a ella en este momento y observa su contenido, tratando de entender lo que ocurrió, tratando de alguna forma, dejar su rabia atrás; pero por sobre todo, dejar atrás su dolor por la pérdida de Shinji.
Ahora, parte de esa rabia se ha ido evaporando al comprender algo más lo que ocurrió ese día. Es cierto que nunca lo comprendería por completo, pero esta última afirmación de Kaji podía despejar algo que la sigue atormentado… la muerte de Shinji.
— Shinji y Mana vivos… ¿te escuchas a ti mismo? — preguntó finalmente Misato.
— Lo hago — afirmó Kaji.
Misato guardó silencio por unos segundos antes de suspirar pesadamente y pasarse una mano por el cabello. Levantó la vista y le dio una seria mirada al hombre frente a ella.
— De acuerdo. Te escucho — dijo la mujer con algo de emoción en la voz.
— Como sabes, hay muchas cosas que nunca llegaremos a comprender por completo. Solo podemos imaginarlas o suponerlas por los pedazos de información que se pueden rescatar de todo este desastre, pero hay algo que sí sabemos y que es fundamental en todo esto — inició Kaji.
— Mana Kirishima — dijo Misato.
— Cierto; Mana Kirishima — afirmó Kaji — Imagino que el Majestic 12 nunca llegó a pensar que poner a Mana como enlace de Shinji para esta operación, llegaría a traer semejantes consecuencias. Pero para ser justos, nadie podía imaginar que los acontecimientos se torcerían a tal punto que darían un resultado tan impredecible.
— El Mar de Dirac — dijo Misato.
— Cierto. Ese hecho lo cambió todo. Si nuestras suposiciones son ciertas, esto causó de alguna forma que Shinji se librara de su programación de Oveja Negra, y de paso, entrando en contacto con su madre atrapada dentro del EVA-01 — afirmó Kaji.
— Cuesta creer eso, pero ver como el EVA-01 se movía por sí solo para ayudar a Shinji, solo valida esa afirmación — añadió Misato con un estremecimiento.
— Así es. Pero volviendo Shinji. Ya libre de su programación de Oveja Negra, de alguna forma logró hacer lo mismo con Mana. Y ese fue el “Talón de Aquiles” de toda esta operación. Una vez ambos tomaron conciencia de sí mismos y de lo que eran, también supieron que apenas sus jefes se enteraran que sus mentes estaban libres de control, serían reprogramados. Nunca serían libres para vivir su vida como ellos querían… nunca serían libres para amarse — explicó Kaji.
— Por eso idearon un plan de escape — dijo Misato, comprendiendo ese razonamiento.
— Si lo miras bien, eso hace que todas esas cosas que nunca tuvieron sentido, finalmente lo tengan y que todas las piezas encajen en su lugar. La razón por la que Shinji llevara a Mana a NERV y la dejara atrás para que muriera, o la destrucción desmedida dentro de NERV y el posterior suicidio de Shinji. Todo tiene sentido, porque eso es lo que ellos querían que creyéramos. Querían que los creyéramos muertos, porque así nadie nunca los buscaría y podrían iniciar una nueva vida en otro lugar sin ningún peligro — afirmó Kaji.
— Suena lógico. Pero siguen siendo adolescentes. ¿No es pedirles demasiado? — preguntó Misato.
— No olvides que por sobre todo son Ovejas Negras. Créeme cuando te digo que esos dos son capaces de hacerlo funcionar. Fueron entrenados para hacer precisamente eso; eso y mucho más.
Misato volvió a suspirar. Le dolía la cabeza, pero necesitaba saber.
— Está bien. ¿Cómo llegaste a esta conclusión? — preguntó finalmente la mujer.
— Bien, todas estas cosas sin aparente sentido, seguían dando vueltas en mi cabeza y no me dejaban de hacer ruido. Así que, gracias a las posibilidades que ofrecía mi trabajo, tuve la suficiente libertad, el tiempo y los recursos para poder analizar con calma esas cosas y hacer una pequeña investigación secreta. Fue así como logré armar lo que creo pasó ante nuestras narices — dijo Kaji.
— Adelante — lo animó Misato.
— Primero vamos con Mana. ¿Por qué Shinji la dejó atrás a su suerte sabiendo que iba a morir? Porque necesitaban un escenario creíble donde la hicieran parecer por muerta — afirmó Kaji.
— Pero murió. Yo vi… vi lo que quedó de ella — afirmó Misato con el estómago revuelto, al recordar los restos destrozados de Mana.
— ¿Estas totalmente segura de que era ella? — preguntó Kaji con seriedad.
Misato se sorprendió por esa pregunta ya que no se la esperaba. Por respuesta Kaji tomó su teléfono y lo manipuló hasta llegar a lo que quería y lo deslizó por la mesa hacia la mujer frente a él. Se podía ver una imagen de Mana avanzando por un corredor con el fusil TAR-21 en las manos y su pesado bolso colgando de un hombro.
— El bolso de Mana siempre me llamó la atención — dijo Kaji.
— ¿A qué te refieres? Shinji cargaba uno igual. Llevaban armas en ellos — afirmó Misato.
— Shinji tal vez, pero creo que Mana llevaba algo más. Si recuerdas ese día, el bolso de Mana era visiblemente más pesado que el que cargaba Shinji. Incluso en este imagen se nota que es bastante pesado y ella está un poco encorvada hacia ese lado — dijo Kaji, señalando la imagen.
Misato se esforzó por recordar mientras observaba la imagen el teléfono móvil y luego de un momento tuvo que reconocer que lo decía Kaji era verdad. El bolso de Mana se veía bastante más pesado que el que cargaba Shinji.
— Bien, puede ser, pero ella cargaba armas y explosivos. Tú sabes que son pesados — dijo ella.
— Cierto, pero aquí viene algo interesante que pasó cuando Shinji ya estaba abordo del EVA-01. Según los reportes que tú misma entregaste, en un momento, el EVA-01 causó muchos más daños de lo necesario y sin ninguna razón aparente. Estos daños causaron múltiples fallas. Una en particular me llamó la atención. Una falla que tú misma ordenaste pasar por alto — argumentó Kaji
— Las cámaras de seguridad — afirmó Misato, recordando como dio a Aoba la orden de ignorar el fallo de las cámaras para centrarse en cosas que eran mucho más urgentes.
— Bien, estuve revisando esa falla en particular, y descubrí que las cámaras también fallaron en el sector de la cafetería de NERV, donde supuestamente murió Mana. Un falló que continuo alejándose de la cafetería en dirección a una exclusa de servicio que conecta a una salida de emergencia hacia la superficie. Todo el camino hacia la salida las cámaras fallaron como si ocultaran algo que no quería ser visto; o más bien, ocultando a alguien que salía discretamente sin ser visto, porque nadie lo estaba buscando — añadió Kaji.
— Tú quieres decir…
— Creo que Shinji causó todos esos destrozos para producir múltiples fallas y crear una distracción para darle la oportunidad a Mana de escapar, usando el mismo dispositivo que anulaba las cámaras y las comunicaciones cuando comenzó el tiroteo en los corredores de NERV. Entonces, Mana escapó por una esclusa de emergencia y como con la invasión de las JSSDF y la ONU se abrieron varias de esas esclusas, nadie prestó mayor atención. Pero aquí lo interesante, esa puerta en particular se abrió antes de la invasión a NERV… desde adentro. Lo comprobé — finalizó Kaji.
Misato estaba con la boca abierta. Apenas podía creer eso. ¿Podría ser verdad? Si fuera así, esa mirada y ese beso entre Mana y Shinji que parecía una despedida, fue en realidad un “hasta luego”. Eso podría aclarar una de las cosas que siempre la molestó. La indiferencia de Shinji al hacerle saber sobre la muerte de Mana. Él nunca estuvo preocupado por ella porque sabía que no estaba muerta, pero…
— Yo la vi, Kaji… vi lo que quedó de ella — insistió Misato.
Por respuesta, Kaji mostrando otra imagen en la pantalla de su teléfono móvil. Misato observó la pantalla del aparato y contempló un… ¿reporte de desaparición de un cadáver de la morgue de la ciudad?
— ¿Qué es esto? — preguntó Misato, mirando con confusión al hombre frente a ella.
— Exactamente lo que ves. El reporte de un cadáver extraviado desde la morgue de la ciudad, un par de días antes de que todo ocurriera. Una chica de 13 años, muerta de un aneurisma cerebral. Una chica de la misma complexión física que Mana Kirishima — argumentó Kaji.
Misato solo lo miraba incrédula al hombre frente a ella.
— ¿Te comenté que la morgue estaba en el sector arrasado por la explosión del EVA-01? ¿No te parece… demasiado conveniente? — añadió el hombre.
— Tú me estás queriendo decir que… — intentó decir Misato, pero se quedó sin palabras.
— Así es. Creo que Mana cargaba en ese bolso algunas partes del cuerpo desmembrado de esa chica muerta, y las dejó atrás sembrando evidencia de su supuesta muerte para luego escapar de NERV, aprovechando que nadie prestaba atención a la falla de las cámaras de seguridad — finalizo Kaji.
Misato quedó en blanco por un momento, digiriendo la loca teoría expuesta por Kaji. Luego de un momento comenzó a analizar lo escuchado y contrastarlo en su mente con los hechos de ese día; con lo que ella recordaba. Contra todo lo que pudiera esperar, y por más descabellado que pudiera parecer, había lógica en todo ese argumento.
Tal como dijo Kaji anteriormente, si lo analiza con calma, todas esas cosas sin sentido aparente, comienzan a calzar adecuadamente en su lugar.
La razón de llevar a Mana a NERV ahora estaba plenamente justificada. El pesado bolso que cargaba Mana al hombro y su horrible muerte, dejando atrás solo algunos trozos de su cuerpo como evidencia, tenía incluso más sentido, ya que nadie siquiera se atrevió a poner este hecho en duda. Pero había algo aún más importante que todo eso.
— Por eso Shinji no se inmutó al saber sobre la muerte de Mana. Por eso no le importó cuando Asuka o yo le restregamos en ese hecho en la cara. No le importó, porque él sabía que ella estaba viva — reconoció verbalmente Misato, tratando de asimilar finalmente esta supuesta verdad.
— ¿Ves cómo las cosas cobran más sentido ahora? — preguntó Kaji.
— No puedo negarte eso — dijo Misato, tragando sonoramente.
— Y es gracias a esta jugada, que Mana Kirishima está ahora oficialmente muerta para todo el mundo y libre para iniciar una nueva vida; dónde quiera que eso sea — finalizó Kaji.
Misato volvió a guardar silencio por algunos segundos, volviendo a repasar todo en su mente para cerciorarse de que nada se escapaba al análisis presentado por Kaji. Nuevamente, todas esas cosas sin sentido encajaban correctamente en su lugar. Suspiró pesadamente antes de mirar fijamente al hombre sentado ante ella.
— ¿Qué hay de Shinji?
Kaji sonrió. Sabía que esa pregunta vendría por parte de la mujer.
— La Mina N2 — respondió simplemente el hombre.
Misato estrechó la mirada ante la críptica respuesta. Kaji levantó las manos en son de paz, reconociendo su error y se aclaró la garganta antes de volver a hablar.
— Sabemos que de alguna forma Shinji logró extraer información de NERV; muy probablemente ocurrió cuando Ritsuko lo tenía respondiendo cuestionarios sentados ante una terminal, buscando estudiar el “Síndrome de Savant”. Bien pudo aprovechar ese momento para extraer los códigos de activación de las Minas N2.
— Suena lógico. Continúa — dijo Misato.
— Vimos como el EVA-01 se activaba por sí mismo para ayudar a Shinji, y se dejó guiar sin poner impedimentos, incluso cuando Shinji activó el sistema de autodestrucción. Si lo ayudó y lo protegió, ¿Por qué permitir que se suicide? — la cuestionó Kaji.
Misato lo pensó por unos segundos, hasta que llegó a la única conclusión posible.
— Porque no está muerto — dijo Misato aun con algo de incredulidad.
— Exacto. Y aquí es donde encaja la última acción sin aparente sentido por parte de Shinji. ¿Por qué llevar consigo una Mina N2, si bastaba solo con el sistema de autodestrucción del EVA? La respuesta es simple. Porque necesitaba hacer que su final fuera tan espectacular que nadie lo pusiera en duda — explicó Kaji.
— ¿Cómo así? — preguntó Misato sin entender.
— La explosión combinada de la Mina N2 y el sistema de autodestrucción del EVA-01 fue tan potente, que el EVA fue reducido a pedazos de chatarra y restos orgánicos chamuscados, no más grandes que un automóvil pequeño, junto con lanzar pedazos humeantes a cientos de metros de distancia.
— Sí. ¿Qué hay con eso? — preguntó la mujer, arrugando el ceño.
— Precisamente por eso, nadie encontró fuera de lugar que los restos carbonizados, retorcidos y casi irreconocibles del Entry-Plug, fueran encontrados a cientos de metros de distancia de la explosión — respondió Kaji.
Misato arrugó un poco más el ceño. Kaji sonrió.
— Lo que creo que pasó, es que el EVA-01 se desconectó por competo de los sensores de NERV, y expulsó el Entry-Plug segundos antes de la explosión sin que nadie lo notara. En medio de la confusión y las consecuencias de la explosión, Shinji logró escapar, detonando y despedazando el Entry-Plug con algún tipo de explosivo que cargaba con él. De esta forma, Shinji Ikari está oficialmente muerto para todo el mundo y libre para iniciar una nueva vida junto con Mana — finalizo Kaji.
Misato guardó silencio por largos segundos, nuevamente digiriendo por completo la fantástica teoría que Kaji acaba de presentar.
Era una completa locura, pero en medio de toda esa locura, había una lógica perversa. Si fuera tal como lo presenta Kaji, todas esas cosas sin sentido calzaban perfectamente, presentando un panorama que presentaba a Shinji como un estratega endiabladamente competente, y a la vez, como un completo bastardo, capaz de llevarse la vida de decenas de inocentes por delante para lograr su objetivo, que no es otro más que escapar con su novia para iniciar una nueva vida en solo Dios sabe dónde. Era algo difícil de digerir.
Kaji guardó silencio, dándole a Misato el tiempo para procesar todo lo que le acababa de presentar. Sabía que no era fácil de asimilar. A él le costó lo suyo procesarlo.
— ¿Tienes pruebas concluyentes de que todo esto que dices es verdad? — cuestionó Misato.
— Solo lo que te acabo de presentar — respondió Kaji.
— Entonces solo son suposiciones — replicó Misato, apretando los labios.
— Suposiciones que dan respuestas a todas esas cosas que nunca tuvieron sentido. Suposiciones que creo son acertadas. Esos dos están vivos — argumentó Kaji.
— ¿Apostarías tu vida en eso? — preguntó Misato con mortal seriedad.
Por respuesta, Kaji tomó su teléfono móvil, le quitó la tapa posterior, retiró la tarjeta de memoria y luego de batallar un poco, la rompió con los dedos, antes de dejar caer las partes en lo que quedaba de su café. Misato lo observó sin comprender.
— Nadie nunca supo de esta investigación. Fui extremadamente discreto y pasó totalmente desapercibida entre la bestial recolección de información posterior al desastre en NERV. Luego de eso, eliminé todas las pruebas que pude recabar. Lo último que queda, estaba en esa tarjeta de memoria rota que nada en los restos de mi café — dijo Kaji, señalando la taza, donde las partes de la tarjeta de memoria nadaban en los restos del café.
Misato estaba con la boca abierta, incrédula. Kaji suspiro.
— No sé si alguien en el futuro pueda descubrir algo que yo haya pasado por alto, pero te aseguro que no seré yo el que vaya tras esos dos. No estoy lo suficientemente loco para eso. Así que, actualmente tú y yo somos los únicos que sabemos sobre esto. ¿Es esa suficiente prueba para ti de mi seriedad en este asunto? — dijo Kaji con una sonrisa, dando por zanjado el tema.
Misato seguía sin poder decir una palabra, mirando fijamente la taza que contenía la única prueba de que; posiblemente, Shinji Ikari y Mana Kirishima seguían con vida.
— Escucha Misato. Sé que lo que hicieron Shinji y Mana estuvo mal en tantos niveles, que es difícil siguiera analizarlo sin que me duela la cabeza. Asesinaron gente a sangre fría, otros murieron o quedaron heridos en medio de todo el desastre que causaron; pero lo hicieron para escapar de algo que ninguno de ellos pidió. Lo hicieron para ser libres; y de paso, salvaron a la humanidad del “Proyecto de Complementación Humana” — argumentó Kaji con seriedad.
Misato hizo una mueca. Él tenía razón en ese punto.
— No apoyo lo que hicieron eso dos. Fueron un par de bastardos sin corazón por todo lo que hicieron. Pero aunque no me guste la idea, sopesando fríamente los pros y los contras, y la ganancia que hubo con sus acciones pese a las consecuencias, creo que se ganaron el salir de toda esta mierda. Además, intentar cazar a esos dos sería un verdadero dolor en el trasero. Y si por algún golpe de suerte alguien los llegara a encontrar, no creo que sobreviva para contarlo — razonó Kaji.
— Porque ante todo esos dos son Ovejas Negras — dijo Misato con una mueca.
Luego de esas palabras, Misato guardó silencio por un largo momento, analizando todo lo que acababa de descubrir desde que Kaji apareció. Fue en ese momento en que Misato recordó algo que había pasado por alto, una nueva pieza que en su momento no encajaba pero que ahora tenía todo el sentido del mundo. La respuesta de Shinji a su pregunta de por qué hacía todo eso.
“Hago lo que todos queremos hacer, Misato”
Esa fue la respuesta de Shinji. No lo notó en ese momento, pero ahora podía recordarlo con total claridad. La noche en que habló con Shinji luego de lo del Mar de Dirac, la noche en que él le confesó que le gustaría dejar todo esta basura atrás e irse a vivir a un lugar donde nadie lo conozca, para comenzar una nueva vida. ¿Y qué fue lo que le respondió ella?
“¿No es eso lo que todos queremos hacer?”
Misato no pudo evitar dar un suspiro antes de negar con la cabeza mientras daba una risita apenas audible. Era una risita de resignación y frustración; porque recién ahora caía en cuenta de que Shinji verdaderamente respondió a su pregunta. Le dijo en su cara exactamente lo que iba a hacer.
— Pequeño bastardo — susurró Misato.
— ¿Qué? — preguntó Kaji.
— Nada, olvídalo — negó Misato, restándole importancia.
Este último pedazo de información despejaba todas sus dudas y validaba la teoría de Kaji. Todo había sido un plan de escape, pero… ¿Realmente lograron llevarlo a cabo? Esa era una respuesta que probablemente nunca podría responder.
Misato volvió a suspirar. Conocer finalmente las razones del porqué ocurrieron todas esas cosas en ese fatídico día y despejar las dudas que la carcomían, de alguna forma le había quitado un peso de encima.
Esto no quería decir que aceptara de buena gana todo lo que Shinji hizo. Seguía siendo un asesino y bastardo por todo lo que hizo, pero dentro de todo eso, había algo que aplacaba un poco la rabia que sentía por sus acciones.
— Gracias Kaji… gracias por contarme esto.
— De nada… ¿Cómo te sientes? — preguntó Kaji, dándole una mirada escrutadora.
— No sé… más liviana, más en paz, supongo — respondió Misato con una mueca.
— ¿Irás tras de Shinji? — preguntó Kaji con interés.
— No te negaré que se me pasó la idea por la cabeza hace un momento, pero sé que eso no terminaría bien para mí. Posiblemente Shinji me mate antes de acercarme demasiado — respondió ella con una nueva mueca.
— Inteligente decisión — dijo Kaji con un asentimiento de cabeza.
— Shinji sigue siendo un asesino bastardo, pero… pero no puedo dejar de sentir algo de alivio al saber que sigue vivo; o que al menos suponemos que sigue vivo — dijo Misato.
Kaji levantó una ceja ante esas palabras.
— Yo… en verdad lo quise mucho, ¿sabe? Y aunque sea un asesino, una parte de mí se alegra de que Shinji pueda estar haciendo una nueva vida con Mana. ¿Hay algo mal conmigo? — preguntó Misato, apartando una rebelde lágrima de uno de sus ojos.
— Para nada. Yo siento algo similar. En verdad me agradaba Shinji. Es una lástima que las cosas terminaran de esta forma — respondió Kaji con resignación.
Se produjo un largo silencio luego de esas palabras, ambos enfrascados en sus propios pensamientos, asimilando la verdad que acaban de compartir, asumiendo, o creyendo asumir que Shinji y Mana estaban vivos en alguna parte haciendo su vida. Era solo una suposición, pero estaba bien así.
— Obviamente, no debes comentar lo que acabamos de discutir con nadie más. Debes llevártelo a la tumba. Cuento contigo para eso — dijo Kaji de pronto, mirando fijamente a la mujer.
Misato asintió en conformidad. No había forma en que compartiera esto con alguien. Principalmente porque sabía que nadie le creería. Seguramente la tacharían como una loca.
Un nuevo silencio cayó entre ellos por otro momento, hasta Misato dio un suspiro y miró fijamente al hombre frente a ella.
— Entonces… ¿eso es todo? ¿Volverás a desaparecer por un tiempo? — preguntó Misato, con algo removiéndose dentro de ella ante esa pregunta.
— ¡Por supuesto que no! Aún falta algo muy importante por discutir. De hecho, la razón principal para juntarme contigo hoy no tiene nada que ver con revelarte la verdad sobre Shinji y Mana. Simplemente me valí de esto para contarte estas cosas sin levantar ninguna sospecha, ya que; oficialmente se supone que debo verte hoy — dijo Kaji con una sonrisa críptica.
Misato arrugó el ceño. Por alguna razón no le gustó lo que escuchó.
— Dime una cosa, Misato. ¿Por qué crees que te cité aquí y no en un lugar más privado, libre de ojos y oídos indiscretos? — preguntó Kaji totalmente serio.
Misato estrechó la mirada ante esa pregunta. Es algo que ella misma se había estado cuestionando desde el inicio. Nunca le encontró sentido a encontrarse en la terraza de un concurrido café, en un Centro Comercial. Kaji esbozó una sonrisa al ver la confusión de la mujer, y decidió iluminarla.
— Solo mira a tu alrededor — dijo el hombre con una leve inclinación de cabeza.
Misato estrechó los ojos ante ese comentario, pero hizo lo que el hombre solicitaba y paseó la vista por la terraza del café. Estaba bastante concurrida a esta hora. Pudo ver parejas, grupos de amigos y algunas personas solas simplemente disfrutando de un café. Más allá por la terraza, podía ver los edificios de la ciudad fortaleza, que estaba rebosante de vida ahora que finalizó todo ese desastre con los Ángeles.
— Por eso te pedí juntarnos aquí; para que lo comprendieras. Solo mira a esta gente aquí en la terraza y la que está en la ciudad allá abajo. Todos disfrutando tranquilamente de sus vidas, inocentes a lo que está pasando ante sus narices. Inocentes a lo que está por venir. Inocentes al hecho de que todo cambiará dentro de muy poco — dijo Kaji, mirando también a la gente en la terraza.
Misato se estremeció ante esas cripticas palabras y le dio una mirada cuestionadora al hombre sentado ante ella. Por su parte, Kaji esbozó una leve sonrisa.
— Lo que pasó en NERV, lo que hicieron Shinji y Mana, la gente que murió, la destrucción que causaron esos dos, la posterior reconstrucción, tu nuevo trabajo en “WILLE”; todas esas cosas creo que te hicieron pasar por alto algo muy importante que te dije esa noche en el bar cuando te presente mis sospechas sobre Shinji. El mundo, tal y como lo conoces tiene los días contados. “La Agenda” está pronta a llevarse a cabo. Majestic 12 y Los Grises están finiquitando los últimos detalles. Aún hay algo de tiempo, pero no mucho — dijo Kaji con mortal seriedad.
Los pelos de la nuca de Misato se erizaron. En verdad lo había olvidado. Los que estaban detrás de las Ovejas Negras eran el Majestic 12 y unos extraterrestres llamados Los Grises. Dos socios que tenían entre manos algo llamado “La Agenda”. Y si todo lo referente a las Ovejas Negras era verdad, lo de la “La Agenda” también debía serlo, ¿verdad?
— “La Agenda” se llevará a cabo dentro de poco, Misato — dijo Kaji llamando la atención de mujer ante él — Cuando eso ocurra, solo habrán dos lados. Los que están con “La Agenda” y los que no están con ella.
Misato se estremeció ante esas palabras, pero Kaji no había terminado.
— Y aquí está la verdadera razón por la que te cité hoy. No para contarte mis suposiciones sobre lo que pudo pasar con Shinji y Mana. Estoy aquí porque quiero que estés del lado correcto — dijo Kaji, mirando fijamente a la mujer.
Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Misato ante las palabras de su antiguo amante. Esa era una declaración muy potente; una declaración que dejaba ver entre líneas que él, parecía estar de lado correcto. ¿Pero cómo?
Fue en ese momento en que Kaji metió una mano en un bolsillo interno de su chaqueta y sacó algo que dejó sobre la mesa; algo que deslizó hacia adelante con la punta de los dedos. Misato observó el objeto con curiosidad por unos segundos, antes de tomarlo con una mano para mirarlo más de cerca. Era una tarjeta de presentación en cartulina tela color blanco de alta calidad. Tenía solo 3 letras impresas en color negro con relieve: “MiB”
Misato estrechó los ojos. ¿MiB? ¿Qué demonios significaba MiB? Le dio una mirada estrecha a Kaji, el cual esbozó una sonrisa divertida. Fue solo en ese momento que la mujer reparó realmente en cómo se veía el hombre frente a ella.
Si bien ya había reparado que vestía un impecable traje y que se había afeitado, pasó por alto el hecho de que era un traje muy fino y de un impecable color negro, camisa blanca, corbata negra y zapatos negros. Pero lo más importante, la coleta de Kaji ya no estaba. Su cabello ahora estaba más corto y pulcramente peinado. ¿Cómo no se había percatado antes de eso? ¿Cómo dejó pasar un cambio tan evidente? ¿Tan metida estaba en sus reflexiones?
Fue en ese momento, observando al hombre en traje negro que seguía con una sonrisa divertida en los labios y luego la tarjeta de presentación en su mano con esas tres cripticas letras; que algo pareció cuadrar en la cabeza Misato.
No podía ser cierto.
La mujer miró al hombre en impecable traje negro, con una tarjeta de presentación con solo tres crípticas letras: MiB; un acrónimo para… “Men in Black”. Misato le dio una mirada incrédula al hombre sentado frente a ella.
— ¿Me quieres decir que eres un maldito “Hombre de Negro”? — preguntó Misato en un siseo, comprendiendo que por muy incrédula o fastidiada que estuviera, no podía simplemente gritar en ese momento. El lugar estaba repleto de gente.
Kaji amplió su sonrisa.
— Hace unas semanas creías que Majestic 12 y Los Grises solo eran invenciones de fanáticos de los OVNI con demasiado tiempo libre. Tampoco creíste en un inicio sobre la existencia de las Ovejas Negras; pero ya vez como terminaron las cosas — comentó Kaji con suma tranquilidad.
Misato apretó los labios ante esas palabras. No tenía como replicar ante eso.
— Cuando te comenté hace muchos meses atrás que asumiría oficialmente un cargo como Agente de Inteligencia para el Gobierno Japonés, y que no nos veríamos muy seguido de ahora en adelante, hablaba en serio. En vedad asumí ese trabajo, y fue ese trabajo el que me permitió descubrir todo lo que te acabo de contar sobre Shinji y Mana, pero algo más pasó en el camino — afirmó Kaji.
— ¿Qué pasó? — preguntó la mujer estrechando los ojos.
— Ciertas personas me contactaron. Les gustó como me desempeñaba y me ofrecieron otro trabajo; uno mejor. Obviamente acepté — afirmó Kaji ajustándose un poco la corbata, aun con una sonrisa divertida.
Misato miraba a Kaji seriamente. Por más estúpido que pareciera este asunto de los “Hombres de Negro”, él no lo había negado; es más, lo confirmó tácitamente. ¿Realmente era cierta esta locura?
— Bien, despejado ese punto, es hora de revelar mi verdadera razón para estar aquí hoy — dijo Kaji, haciéndole un gesto a la mujer con una mano, para que volteara la tarjeta de presentación que ella aún sostenía entre sus dedos.
Misato estrechó la mirada estando a punto de replicar algo, pero un nuevo gesto de Kaji, indicándole que volteara la tarjeta de presentación, la hizo guardar silencio por un momento y girar el pedazo de cartulina impresa que sostenía entre sus dedos.
En el reverso de la tarjeta, estaba escrita una dirección a mano con la impoluta caligrafía de Kaji. Al leer con detenimiento constató que era una dirección en la ciudad de Tokio-2. Al levantar la vista, le dio una mirada cuestionadora al hombre frente a ella, que para ese momento había perdido toda su diversión. El rostro de Kaji ahora era de total seriedad, y su mirada parecía ver hasta lo más profundo de su alma.
— Hablé bien de ti ante mis nuevos empleadores. Les conté quién eres, cuál era tu trabajo y lo que hiciste en NERV. Y es por eso que decidieron extenderte una invitación para trabajar con ellos — dijo Kaji con total seriedad.
— ¿Qué? — preguntó Misato, incrédula.
— Ya lo escuchaste. Te están invitando a trabajar con ellos. Lo único que tienes que hacer, es presentarte en esa dirección de Tokio-2 mañana a las 12:00 PM en punto. Ni un minuto antes, ni un minuto después. Las 12:00 PM en punto, o el trato se anula — informó Kaji.
Misato miraba al hombre con la boca abierta, apenas creyendo lo que estaba escuchando. ¿Era esto real? ¿En verdad el Majhestic 12 y Los Grises le estaban ofreciendo trabajo? ¿En verdad le estaban ofreciendo ser un “Hombres de Negro”? Pero ella es una mujer. ¿Aceptaban mujeres en este trabajo?
— ¿Es una broma? — fue todo lo que pudo preguntar la incrédula Misato.
— No es una broma. Es muy en serio. Te están invitando a formar parte de esto — afirmó un mortalmente serio Kaji.
— ¿Así sin más? ¿Solo apareces y me invitas con una tarjeta de presentación con tres letras crípticas y una dirección escrita a mano en el reverso? — lo volvió a cuestionar Misato.
— ¿Esperabas algo más? — preguntó Kaji, con una leve sonrisa apareciendo en sus labios.
— ¡Por supuesto! — siseó Misato — Si me están invitando a participar de algo supuestamente tan grande y secreto, esperaba como mínimo una entrevista de trabajo, una prueba de aptitudes o un test psicólogo; no una mugrosa tarjeta de presentación con una dirección escrita a mano en el reverso.
Kaji esbozó una sonrisa en toda regla ante esas palabras de la mujer. Al ver que ella estaba por continuar su regaño, levantó una mano para detenerla y volvió a mirarla con total seriedad.
— Esta no es una película de Hollywood, Misato. No hay entrevistas de trabajo, no hay pruebas de aptitudes, ni tendrás que correr por media ciudad persiguiendo un extraterrestre disfrazado de ser humano para probar que estás capacitada para el trabajo — declaró Kaji.
Misato apretó los labios conteniendo una réplica odiosa, momento que Kaji aprovechó para continuar.
— Ellos ya te conocen, Misato. Ellos lo saben todo sobre ti… “todo”. Es por eso que te extienden esta invitación. Porque te conocen y quieren que trabajes para ellos — declaró Kaji, mirando fijamente a la mujer.
Los pelos de la nuca de Misato se erizaron. Esa última declaración de Kaji era demasiado potente, demasiado personal. ¿En verdad esa gente la estaba invitando a formar parte de su plan? ¿A formar parte de “La Agenda”?
— Hay algo más que debes saber — dijo Kaji, llamando la atención de Misato — Si aceptas la propuesta, desaparecerás de este mundo.
— ¿Qué? — preguntó Misato, si comprender.
— Si te unes a esto, Misato Katsuragi dejará de existir. Todo rastro de ti será borrado por completo. Será como si nadie te hubiera conocido, como si nunca hubieras existido. Ya lo hicieron conmigo. Puedes intentar buscarme, pero no encontrarás nada sobre mí, ni gente que me conozca. Ryoji Kaji ya no existe en este mundo — explicó el hombre con moral seriedad.
— ¿Pero qué dices? Yo te conozco, te recuerdo… ¡Estás aquí! — exclamó Misato.
— Porque estoy aquí para extenderte una invitación. Pero si la rechazas, me olvidarás. Ellos pueden hacer eso. Lo he visto. Créeme — afirmó Kaji.
Misato miró al hombre, nuevamente incrédula. ¿Esto es real? Se peguntó.
— Por esta razón tienes un día para pensarlo. Si aceptas, debes estar mañana en esa dirección a las 12:00 PM en punto. Entonces, Misato Katsuragi dejará de existir en este mundo y comenzaras una nueva vida con una identidad distinta; una vida donde nadie te conocerá y no serás más que un rumor o un tal vez — afirmó Kaji.
— ¿Y si… si lo rechazo? — preguntó Misato con cautela.
— Si rechazas la invitación, olvidarás que esta conversación existió y también olvidarás todo sobre mí — dijo Kaji con pesar — Por supuesto, si comentas esto con alguien, también olvidarás todo.
— ¿Cómo sabrán si lo comento con alguien? — preguntó Misato, algo molesta.
— Porque saliendo de este lugar estarás bajo vigilancia — sentención Kaji, sorprendiendo a la mujer. Esbozó una pequeña sonrisa y entonces añadió — Actualmente tienes acceso a información que nadie fuera de esta operación debe conocer y no quieren filtraciones. Si aceptas la invitación y te unes a esto; no hay problema. Es información que debes manejar para hacer de buena forma tu trabajo. Pero si lo rechazas, se encargaran de que lo olvides todo.
Luego de esas palabras se produjo un prolongado silencio donde Misato trataba de digerir todo lo que le acababan de revelar, donde trataba de asimilar que el Majestic 12 y una raza de alienígenas llamados “Los Grises”, la estaban invitando a formar parte de “La Agenda”; sea lo que fuera esa cosa.
Entonces, un hombre igualmente en traje negro y gafas de sol oscuras, se acercó a Kaji para susurrarle algo al oído. Kaji asintió y el hombre se retiró a unos metros de distancia, pero se mantuvo serio, atento y vigilante.
— Se acabó mi tiempo, Misato. Debo retirarme. El deber llama — dijo Kaji, mientras dejaba unos billetes sobre la mesa, que cubrían con creces el valor de todo lo consumido.
— ¿Eso es todo? ¿Me lanzas esta bomba a la cara y te vas así nada más? — preguntó Misato con algo de temor, sin saber realmente qué más hacer o decir.
Kaji esbozó una sonrisa pero pronto retomó la seriedad.
— Ya hice todo lo que pude por ti, Misato. Ahora es decisión tuya qué camino deseas seguir — dijo Kaji con gravedad.
Misato se congeló ante estas palabras, y solo pudo quedarse ahí congelada, viendo como el hombre se ponía de pie, dando un par de pasos hacia adelante para acercarse y darle un suave beso en la mejilla. Misato de estremeció ante el contacto, pero mucho más cuando Kaji acercó sus labios a su oído y le habló en un susurro.
— Espero que hagas la elección correcta. Espero… realmente espero volverte a ver.
Con esas últimas palabras susurradas, Kaji se apartó de Misato y le dio una mirada que la estremeció hasta los huesos; una mirada donde pudo ver demasiadas cosas. Esperanza, anhelo, deseo… ¿amor?
Misato estaba congelada contemplando a ese hombre que había significado tanto para ella en el pasado; un hombre que aunque no quisiera admitirlo, aún seguía significado algo para ella. Un hombre que pese a todo, también parecía albergar sentimientos por ella, al punto de que estaba ofreciéndole la oportunidad de comenzar una nueva vida; desde cero.
— Por cierto, puedes quedarte con ese teléfono móvil que esa sobre la mesa si gustas. Es nuevo y está totalmente vacío. Es un prepago que compré de camino hacia acá — dijo Kaji con una de sus típicas sonrisas juguetonas.
Una sorprendida y descolocada Misato no supo qué decir, solo pudo ver como Kaji se colocaba unas gafas de sol oscuras y le daba un leve asentimiento de cabeza a modo de despedida. Entonces se giró y dejó la terraza del café en compañía de su compañero.
Misato Katsugari no supo cuánto tiempo se quedó sentada ahí mirando la puerta por donde había salido Kaji, y luego contemplando la tarjeta de presentación que sostenía entre sus dedos. Ese simple y pequeño rectángulo de cartulina tela, impreso son 3 letras en color negro con relieve y una dirección escrita a mano en la parte trasera. Un simple pedazo de cartulina que era la promesa de una nueva vida; o tal vez una broma fríamente calculada.
Misato dejó el Centro Comercial horas después de llegar y condujo su deportivo directo hacia las oficinas de “WILLE”. No habló con nadie al ingresar, simplemente caminó hasta el triturador de papel más cercano y vio como la carpeta con la información de Shinji y Mana se reducían a simples tiras de papel, luego tomó el recipiente y salió al balcón para prenderle fuego ante la mirada de sorpresa de todos los que la veían.
— No quiero que los detectores de humo activen los aspersores — fue la escueta respuesta de la Directora de “WILLE”.
Luego de informar a su secretaria que se tomaría unos de días de descanso, que no le pasaran ninguna llamada y que todo sea dirigido a Makoto Hyuga hasta su regreso, apagó su teléfono móvil y dejó las oficinas de “WILLE Corporation” sin mirar atrás. Ahora, finalmente libre de la carga de saber la verdad sobre Shinji y Mana, necesita pensar.
Decidió dejar atrás su querido deportivo azul para caminar de regreso hasta su departamento. Era un trayecto considerable pero; nuevamente, necesitaba pensar. Tenía demasiadas cosas en la cabeza y caminar le sentaba de maravillas para tratar de aclarar sus ideas.
Llegó a su departamento varias horas después, cansada, descalza, con los pies sucios y adoloridos, sosteniendo en una mano sus costosos zapatos de diseñador, que pese a ser de tacón bajo, se volvieron incómodos luego de algunos kilómetros de caminata.
Pen Pen apareció por el corredor graznando y ella lo cargó en sus brazos. Besó su cabeza y le acarició las plumas. Caminó con su pingüino hasta la cocina para busca una lata de sardinas para él. Puso las sardinas en un plato en el sueño y Pen Pen comenzó a comer alegremente, totalmente inocente a todas las cosas que ocurrían en este mundo; a las Ovejas Negras, Majestic 12, Los Grises… “La Agenda”.
Luego de eso, Misato tomó un largo y relajante baño como hace mucho tiempo no hacía y le dio un completo tratamiento de belleza a su cuerpo, como si se estuviera preparando para asistir a una cita muy importante o a su luna de miel. Se sintió bien cuidar de sí misma de esa forma. Se sentía linda y renovada. Se colocó su ropa interior costosa que reservaba para ocasiones especiales que no tenía desde hace demasiado tiempo y vistió un pijama de seda que había usado solo en dos ocasiones.
Caminó hasta la cocina, pero en vez de tomar una cerveza, cogió una botella de Whisky, un vaso con hielo y fue a sentarse en el balcón de su departamento. Llenó el vaso hasta la mitad y bebió un sorbo. Estaba fuerte. Le quemó la garganta al bajar hasta el estómago. Dejó el vaso en la mesa baja a un lado de la silla en la que estaba sentada y metió la mano en un bolsillo de su pijama de seda, sacando la tarjeta de presentación que le dio Kaji esa tarde.
Miró fijamente la dirección escrita a mano en el reverso de la tarjeta, luego levantó la vista al cielo contemplando las estrellas, y sonrió.