Hasta luego
23 de diciembre de 2025, 15:11
El teléfono vibra en la mano de Lenalee,sacudiendo su debilidad,mientras la pantalla brilla con la palabra más importante de su vida "Hijo".Ella desliza el dedo y se lleva el aparato a la oreja con esfuerzo.
-H...Hola, hijo...
La voz de Lenalee es un susurro rasposo,áspero como papel de lija y apenas audible debido al daño en su garganta,pero es,inconfundiblemente,ella
Al otro lado de la línea,en Londres,Yun se queda inmóvil.Se lleva el celular a la boca por instinto,pero no puede hablar.Todo el aire se le atasca en el pecho,bloqueando las palabras.Esa voz.Ha pasado meses escuchando únicamente el saludo grabado del buzón de voz una y otra vez,y ahora,el sonido real lo golpea
-¿Mamá?-consigue susurrar finalmente,con la voz temblando de incredulidad
-Sí,mi amor... soy yo
La confirmación es demasiado para él.La garganta de Yun se cierra de golpe y las lágrimas que ha contenido se desbordan sin control.Las piernas le fallan y simplemente se hunde en la cama,apoyando la espalda contra la pared fría,incapaz de articular una sola palabra más,llorando de puro alivio y dolor acumulado
Lenalee escucha el llanto al otro lado y su corazón se estruja.
-No llores,Yun...-pide ella
Su voz suena áspera,casi mecánica,pero está llena de una emoción humana desbordante.Ella tampoco puede evitar llorar,ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que escuchó a su hijo expresar sus sentimientos así
-Tú tampoco,mamá-responde él,sorbiendo la nariz
-¿Cómo has estado?
Yun se seca las lágrimas con la manga,sintiendo que el peso del mundo desaparece
-¿Yo?Ahora estoy "perfecto"-asegura
Y es la verdad absoluta en este instante
-¿Cómo estuviste tú? ¿Cuándo te despertaste?
-Hace unos días,pero recién ahora estoy más orientada en tiempo y espacio
-Qué bueno,mamá...-Yun hace una pausa,su oído analítico detectando el cambio
-Tu voz está algo rara
-Tengo una traqueotomía-explica Lenalee sin rodeos
-Eso lo explica...-Asimila el dato médico,pero deja la lógica de lado para volver a lo esencial
-Mamá
-Sí,mi bebé
-Te amo.Estoy orgulloso de ti y perdón si te causé problemas
Repite de viva voz las mismas frases que le había dejado grabadas en los mensajes nocturnos,necesitando que ella las escuche en tiempo real,sin filtros ni grabadoras de por medio.
-Hijo...yo también te amo-responde Lenalee,con la voz quebrada por la emoción
-Yo también estoy muy orgullosa de ti y quiero que sepas que nunca me causaste problemas...eres mi hermoso hijo...mi pequeño bebé
Al escuchar ese apodo infantil,Yun siente una punzada de nostalgia.Cuánto extrañaba escucharla que lo llame así,aunque normalmente fingía que no le gustaba por vergüenza,en este momento esas palabras son el refugio que necesita
-Sí,mamá
Lenalee toma aire,preparándose para lo que sigue.
-Yun...sé que tienes muchas preguntas acumuladas y pienso responder a todas y cada una...pero será cuando nos veamos.No quiero hacerlo por teléfono
Su tono es firme,hay conversaciones que necesitan contacto visual
-Está bien, mamá...¿Quieres que vaya?
-Cuando estés listo-aclara ella,dándole el control
-Yo aún me estoy recuperando y esto va para largo.No voy a obligarte a venir corriendo
-Bueno
Se hace un pequeño silencio en la línea,cargado de significado.Lenalee pregunta lo que más teme y anhela saber
-Yun...¿Qué piensas de tu papá?
Yun recapitula todos los momentos que paso desde que lo conoció...la primera cena,las visitas a la doctora,los baños vengonzosos,la vez que se orino,cuando lo lleva a comer soba,los entrenamientos,en el cuarto azul,en el reloj que lleva puesto,en la protección silenciosa
-Es...genial
La palabra es simple,pero abarca todo.Lenalee suelta el aire,aliviada
-Me alegro tanto...perdón por alejarte de él todo este tiempo
-Dijiste que hablaremos de eso luego...-le recuerda,cortando su disculpa antes de que ella se ponga triste
-Tienes razón...
Lenalee mira el reloj en la pared del hospital,calculado la hora
-Bueno, hijo, debo dejarte descansar.¿Ya es tu hora de dormir allá,no?
-Sí,mañana tengo escuela¿Hablamos mañana?
-Si quieres...te amo,hijo.Buenas noches
-Buenas noches,mamá
Yun espera con el teléfono pegado a la oreja hasta que la línea queda en silencio,deja que sea ella quien cuelgue primero,aferrándose al último segundo de conexión.Cuando la pantalla se oscurece,se levanta y camina por el pasillo en penumbras hacia la habitación de su padre
Kanda se sorprende al verlo en el umbral a esa hora.Sin embargo,al ver sus ojos rojos e hinchados y la vulnerabilidad en su mirada,sabe inmediatamente lo que pasó sin necesidad de palabras.Se sienta en el borde de la cama y abre sus brazos,esperando
Yun se acerca y se refugia en ese abrazo,ocultando su rostro en su pecho.No dice nada al principio.Solo suelta un suspiro tembloroso,acompañado de lágrimas de puro alivio le mojan la camiseta
-Mamá despertó...-susurra finalmente
-Qué bueno
-Papá...no sé qué hacer
Kanda aprieta el abrazo,ofreciéndole un soporte físico a su confusión emocional.cierra los ojos con fuerza en la oscuridad...por un instante,quiere ser egoísta,quiere pedirle que se quede con él para siempre,pero sabe que no puede. Su amor debe ser más grande que su posesividad
-Escucha a tu corazón,hijo...
-Mi corazón está dividido-confiesa Yun,con la voz rota por el dilema
-Escúchalo
Yun guarda silencio unos segundos,buscando la verdad en su interior
-Yo... mi corazón extraña desesperadamente los abrazos de mamá
-Está bien,entonces.Eso es natural-dice Kanda,validando su sentimiento
-Pero...no quiero dejarte-agrega,aferrándose a la tela de su ropa
-Estaré bien,Yun.Esto iba a pasar tarde o temprano...pero no te preocupes,después vendrás a verme en las vacaciones
-Pero no te veré todos los días...estaremos separados por meses-insiste,angustiado ante la inmensidad del tiempo y la distancia
-Algunas veces trataré de ir a verte yo también
-Sé que no es fácil,papá...me tengo que acostumbrar a no tenerte cerca
-Igual nosotros,hijo...es una nueva dinámica en nuestras vidas a la que debemos adaptarnos.
Kanda se separa levemente para mirarlo a los ojos,serio y solemne
-Pero quiero que sepas algo,por más que estemos separados por miles de kilómetros...eso no cambia mi amor por ti.Eres mi prioridad absoluta,y si me necesitas,me llamas y ahí estaré sin dudarlo
Yun lo mira,buscando la certeza
-¿Lo prometes?
-Lo prometo
Esa noche,las reglas de independencia se rompen.Yun duerme con él,con su cabeza pequeña apoyada sobre el pecho de su padre,buscando el ritmo de su corazón.Kanda permanece despierto,observándolo dormir en la penumbra.El alivio lo inunda al pensar en Lenalee,está feliz de que ella haya despertado y esté a salvo.Él también,por fin,puede respirar sin esa presión constante en el pecho
Sin embargo,esa paz viene con un precio,pronto tendrán que separarse por un tiempo
Al otro día,con la determinación de quien se arranca una curita,Kanda llama a Lavi para comenzar los trámites del regreso de Yun a Japón
-¿Estás seguro,Yu?-pregunta Lavi,preocupado
-A Lenalee aún no le darán el alta médica,será un entorno de hospital
-Él tomó la decisión-responde con firmeza,respetando la voluntad de su hijo
-Quiere ir a ver a su madre
-Está bien,Yu.Entiendo.Gestionaré todo para que viajen dentro de una semana¿te parece bien?
Kanda sostiene el teléfono,sintiendo el peso de la cuenta regresiva.
- .....Sí
La palabra sale con un retraso notable,cargada de resignación
El viaje queda programado para el sábado a la mañana.Yun pide mantenerlo en secreto,Lenalee no sabe que él irá.Cuando hablan por teléfono,se muerde la lengua y solo conversan sobre trivialidades de su día a día para darle la sorpresa.
A medida que pasan los días,la ansiedad en la casa crece como una marea silenciosa
El momento de empacar llega.Ayudarlo a preparar sus cosas para irse destroza por dentro a Kanda.Mientras dobla las camisetas pequeñas,su mente viaja al pasado reciente,recuerda vívidamente el día en que Yun llegó,con un simple bolso al hombro y una gran hostilidad en la mirada.Ahora,el niño que se va es otro,y el padre que se queda,también
Pero entonces,Kanda nota algo.Yun no guarda todo
-Volveré en un tiempo...llevar y traer todo me va a cansar-dice Yun con lógica práctica,dejando varias cosas fuera de la maleta
-¿Seguro?-pregunta Kanda,sorprendido
-Sí...los legos los dejo aquí,tengo más en casa de mamá...también dejo algunas ropas de invierno y libros...
Yun acomoda sus juguetes en la estantería de su habitación azul.No está vaciando el cuarto,lo está dejando listo para su regreso.Con ese gesto simple,le confirma a Kanda que no es un adiós definitivo,él está dejando una parte de sí mismo en lo que ya considera,sin lugar a dudas,su segundo hogar
Kanda trata por todos los medios de que los días que le quedan en Londres sean memorables.Se asegura de que Yun se lleve los mejores recuerdos posibles antes de la partida
Lo lleva primero a su lugar favorito,el restaurante de Jerry.El cocinero,emocionado y triste a la vez,le da toda la soba que pueda comer,totalmente gratis.
-La casa invita hoy,pequeño-dice Jerry,sirviéndole otro tazón
-Buen viaje.Cuando regreses,te estaré esperando para comer
Luego,se pone serio un momento
-Y dile a Komui que espero verlo pronto por aquí
Luego,van a la casa de Tiedoll.El anciano lo agasaja todo el tiempo,mimándolo con una intensidad que,lejos de molestarle,Yun ahora se deja querer.Pasa tiempo de calidad con sus tíos Daisya y Marie,absorbiendo sus bromas y consejos.También se toma un momento aparte con Timothy,le promete solemnemente que le avisará apenas vuelva para continuar sus partidas y jugar juntos
Las despedidas continúan.Alma y Allen lo esperan para decirle "hasta luego" y le mandan muchos saludos afectuosos para Lenalee,al igual que Miranda,quien le entrega un amuleto para el viaje.Por último,la visita médica,la doctora Liza le da una lista detallada de ejercicios para seguir con su tratamiento,rutinas que ya puede realizar desde casa en Japón,pero le advierte con una sonrisa que espera verlo a su vuelta para el control final
El último día,viernes,Kanda y Yun pasan las veinticuatro horas pegados.No hacen nada extraordinario,y eso es lo que lo hace especial.Practican un poco de basket en el patio,miran televisión en el sofá y hablan de todo y de nada.Esa noche,vuelven a dormir juntos,aprovechando la cercanía
Finalmente,el día sábado llega con el sol de la mañana.Lavi estaciona el auto frente a la puerta para llevarlos al aeropuerto
Con su mochila al hombro,Yun da una última vuelta a la casa.Se detiene en la sala y observa.El lugar ya no se ve tan sombrío y ajeno como aquel día gris cuando cruzó la puerta por primera vez,lleno de miedo y rencor.Ahora,las paredes tienen ese cálido ambiente de hogar que también siente en su propia casa en Japón.Hay vida aquí
Antes de irse,sube a su habitación azul.Saca su preciado balón de basket y,en lugar de guardarlo en la maleta,lo deja reposar sobre el centro de la cama perfectamente tendida
Lo mira una última vez y sonríe.No se lo lleva porque piensa volver a buscarlo. Este es su lugar,y el balón guardará su sitio hasta su regreso.
Salen de la casa y el aire de la mañana se siente diferente,cargado de despedida. Antes de subir al auto,Yun da una última mirada al hogar de su padre,esa estructura de ladrillos donde compartió buenos y malos momentos tratando de conocer al hombre que le dio la vida
El camino hacia el aeropuerto es silencioso;las palabras sobran o se atoran en la garganta.Sin embargo,Yun no aparta la vista de la ventanilla,observa todo el paisaje urbano pasar,guardando en su memoria cada rincón de Londres.Ahí,entre esas calles grises,queda una parte vital de su familia,la escuela que lo recibió a pesar de todo,incluido un amigo ruidoso y leal,el hospital donde la doctora Liza lo regañaba con cariño,y el restaurante de Jerry con su soba infinita...
Es la primera vez en su corta vida que siente que realmente encaja en un lugar...y ahora debe dejarlo
En el aeropuerto,el bullicio de los viajeros contrasta con su burbuja de quietud mientras esperan el anuncio de abordaje.Lavi,percibiendo la necesidad de un momento íntimo,les da privacidad dejándolos solos con la excusa de que tiene que ir a mostrar unos documentos en el mostrador
En ese interín,Kanda tuvo que firmar los papeles oficiales para hacer a Lavi tutor legal de Yun.La pluma rasga el papel,oficializando la separación.Con esa firma,Yun puede viajar con su padrino
Kanda levanta la vista,observando la terminal con una mueca de dolor antiguo
-Este lugar...-dice,con la voz teñida de amargura
-Hace diez años,justo aquí,se marchó la persona más importante de mi vida...intenté detenerla,corrí tras ella,pero fue en vano.Y ahora,tú te vas por segunda vez
Yun lo mira,confundido por la matemática.
-Es la primera vez
-No...-niega suavemente
-La primera vez estabas en el vientre de tu madre...Te fuiste con ella sin que yo lo supiera
Yun asimila la revelación,él siempre fue parte de esa despedida original.
-Sí, es cierto...Pero esta vez es diferente,porque yo volveré...Gracias,papá,por permitirme entrar a tu vida
Kanda se agacha para estar a su altura y lo toma por los hombros,mirándolo con una intensidad que no deja lugar a dudas
-No,hijo...gracias a ti...tú me salvaste la vida-La confesión sale desde el fondo de su alma
-Apareciste cuando creí que ya nada me importaba,cuando solo sobrevivía...me diste las fuerzas para levantarme...un propósito real.Sé que fue difícil porque...no era la manera ideal de conocernos,en medio del caos,pero lo peor ya pasó y ahora podemos seguir adelante
Yun asiente,sintiendo el peso de esas palabras.Pero hay una duda final que necesita despejar
-¿Hablarás con mamá?
-Cuando ella esté lista.Tú no te preocupes por eso,es tema de adultos.Nosotros lo resolveremos
-Bueno,papá..
La voz metálica e impersonal de un parlante informa que ha llegado la hora del embarque.El anuncio rompe la burbuja de intimidad en la que estaban.Ambos se ponen de pie y,con pasos pesados,se acercan al control de seguridad donde Lavi los espera con los pases en la mano
Kanda se detiene y mira a su hijo
-Bueno, hijo...esto es un hasta luego...buen viaje.Cuídate mucho
La voz se le atasca un poco,pero logra soltar lo más importante
-Te amo
Se agacha para quedar a su altura y lo abraza fuertemente,cerrando los ojos para memorizar la sensación de tenerlo entre sus brazos.Yun también lo hace,aferrándose al abrigo de su padre
-Hasta luego,papá,tú también cuídate...también te amo
Ninguno de los dos quiere deshacer el abrazo,el tiempo parece detenerse en ese contacto.Pero Kanda sabe que debe ser el adulto,el fuerte,así que lo hace primero.Se separa lentamente y,con una sonrisa triste,le revuelve el cabello en un gesto cariñoso
-Hasta luego,Yun
-Hasta luego,papá
Yun cruza la puerta de embarque,pero se gira una vez más.Lo observa a la distancia.No puede evitar dar una última mirada antes de perderlo de vista tras los cristales opacos
Kanda se queda varios minutos parado en el mismo lugar,inmóvil entre la multitud que pasa,sintiendo cómo el vacío en su pecho se expande hasta doler.
Horas más tarde,en la residencia de Tiedoll
Tiedoll regresa de hacer unas compras,tarareando una melodía,ajeno al ambiente denso que reina en la casa.Al entrar,Marie y Daisya lo miran con expresiones graves
-Está en su habitación-informa Marie,señalando el piso de arriba
-Llegó del aeropuerto y solo fue directo para arriba.No ha dicho una palabra-agrega Daisya
Tiedoll,entendiendo,deja las bolsas y va hacia allí.Sube las escaleras en silencio y abre la puerta de la antigua habitación de Kanda
Lo encuentra allí.Sentado en el suelo,con la espalda apoyada contra la ventana, mirando hacia la nada.La imagen golpea a Tiedoll con la fuerza de un déjà vu,lo recuerda instantáneamente como aquel niño solitario y huraño que conoció hace años sentado debajo de un árbol
Kanda siente su presencia,pero no lo mira
-No podía ir a mi casa...-confiesa,admitiendo que el silencio de su propio hogar sería insoportable
-Está bien,Yu.Esta es tu casa también
Tiedoll camina despacio y se sienta a su lado en el suelo,hombro con hombro.
Kanda baja la cabeza,escondiendo sus ojos
-No quería dejarlo ir...-murmura,con la voz rota
Una lágrima solitaria cae y moja el suelo de madera
Tiedoll no dice nada,solo lo abraza,envolviéndolo con sus brazos protectores.Es apenas la segunda vez en toda su vida que ve a Kanda llorar.La primera vez fue hace diez años,el día que Lenalee se marchó.Ahora,la historia se repite,pero el amor de padre está ahí para sostenerlo
Al mismo tiempo,a miles de metros de altura y cruzando las nubes,Yun llora desconsolado en el hombro de Lavi,compartiendo el mismo dolor que su padre en la tierra.