ID de la obra: 1368

Segunda Oportunidad

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
661 páginas, 212.943 palabras, 66 capítulos
Descripción:
Publicando en otros sitios web:
Consultar con el autor / traductor
Compartir:
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección Descargar

Segundo reencuentro

Ajustes de texto
El aterrizaje es técnicamente suave,las ruedas apenas besan la pista,pero para Lenalee,el impacto emocional es sísmico.Al cruzar las puertas automáticas y salir a la intemperie,la culpa la asalta sin piedad.Este es el mismo escenario,el mismo suelo de concreto donde hace diez años dejó todo atrás...donde dejó a un Kanda joven y desesperado suplicándole que no subiera a ese avión Ese recuerdo,vívido y cruel,le estruja el corazón,cortándole la respiración por un segundo.Pero sacude la cabeza,ya no hay marcha atrás.El aire característico de Londres,frío,húmedo y cargado con el olor a hollín y tráfico,la golpea con una nostalgia violenta.Se siente una extranjera en la ciudad que la vio crecer,pero al mismo tiempo,extrañamente en casa.Aquí están sus fantasmas,aquí pasó la mayor parte de su vida y aquí conoció el amor y la amistad Como aún es de madrugada,aprovecha para registrarse en un pequeño hotel discreto y descansar unas horas antes de la batalla.La entrevista de trabajo está programada para más tarde,pero su mente está enfocada en el evento principal. Tumbada en la cama desconocida,organiza mentalmente su itinerario con precisión.Primero irá a la entrevista para asegurar su futuro,después,ejecutará la parte más difícil del plan.Lavi le ha pasado el dato exacto del horario de Kanda en la escuela.Sabe que debe esperarlo a la hora de salida,ya que él suele ser el último en abandonar el edificio por sus labores de conserje,lo cual le garantiza un encuentro a solas Su estrategia tiene una regla de oro.Pasar desapercibida.No quiere cruzarse por casualidad con Allen ni con Tiedoll o el resto de la familia de Kanda,no se siente lista para enfrentar sus preguntas ni sus miradas.La única alma en toda la ciudad que sabe que ella está allí es Miranda,quien ha jurado silencio pero se ofreció como red de seguridad si necesita ayuda. Lenalee cierra los ojos,visualizando el reloj.Será un fantasma en la ciudad hasta que tenga a Kanda enfrente. Trata de dormir,forzando a su cuerpo a descansar para ahorrar energías,consciente de que las próximas horas serán las más difíciles y decisivas que enfrentará en años.La presión es inmensa.La entrevista tiene que salir perfecta.No hay margen de error,porque si falla,tendrá que buscar un plan B de emergencia.Es orgullosa,no quiere depender económicamente de nadie,ni de su hermano ni de Lavi.Tiene ahorros considerables,sin embargo,en su mente esos fondos están etiquetados exclusivamente para el futuro universitario de su hijo,es un capital sagrado que se niega a tocar. El descanso,aunque breve,sirve.Se levanta,se ducha para despabilarse y se viste con ropa formal,acomodando los mechones de su cabello corto con cuidado. Antes de salir,se coloca sus lentes especiales,el mundo recupera su nitidez. Toma la carpeta con los papeles necesarios,para un taxi y se dirige a su primer destino con el corazón en la garganta La entrevista en la sede central de la Orden para su traslado a la rama de Londres resulta ser un éxito rotundo.Los directivos revisan su expediente y lo encuentran intachable.Debido a las excelentes referencias enviadas desde Japón,que destacan su dedicación obsesiva y responsabilidad,sumado a los elogios de sus antiguos compañeros y su manejo nativo del idioma,la decisión es unánime.Le dan el empleo -Bienvenida de nuevo,señorita Lee.Le concedemos un plazo de cuarenta dias para que consiga alojamiento y regularice los papeles para su residencia de trabajo-le informan Lenalee sale del edificio respirando aliviada.Una victoria menos.Vuelve al hotel para prepararse mentalmente para el siguiente destino,el más difícil.Buscar a Kanda. Lo necesita no solo por razones emocionales,sino tambien burocraticas.Necesita su firma y presencia para tramitar la residencia legal de Yun en Londres Mientras ella se mueve sigilosamente por la ciudad,la vida de Kanda transcurre dia a dia Desde que regresó de Japón,se ha centrado obsesivamente en dos cosas.Estudiar para su examen final y vender su casa para juntar dinero.Sin embargo,antes de hacerlo,debe tener una conversación difícil pero necesaria con el hombre que lo salvó Kanda entra a la habitacion de arte de Tiedoll.El anciano,al verlo,deja lo que estaba haciendo -Yu,volviste-dice,observándolo con calidez -Sí,pero no por mucho tiempo-aclara Kanda,sin rodeos -Tomaste una decisión definitiva,según veo en tus ojos -Sí.Quiero tu permiso para vender mi casa Tiedoll suspira -Es tuya,Yu.No necesitas mi permiso -No,pero tú me ayudaste a comprarla...Sin ti no tendría ni la mitad de lo que tengo hoy Kanda se mantiene firme en su código de honor,no la venderá sin la bendición de su padre -¿Cuándo planeas irte? -Si puede ser,apenas tenga mi título de secundaria en la mano.Por eso quiero tu permiso ahora,para empezar a dejarla en condiciones y ponerla en el mercado Tiedoll se limpia las manos con un trapo manchado de pintura y niega con la cabeza -No la pongas en el mercado Kanda frunce el ceño,confundido -Pero...Necesito el dinero para establecerme alla -Yo te la compraré-sentencia Tiedoll El orgullo de Kanda se activa al instante. -No quiero eso.No quiero tu caridad.Ya hiciste bastante por mi -No es caridad,Yu.Tú la vendes y yo la compro,así funciona el mercado inmobiliario-argumenta con lógica -Lo haremos antes de que tengas el título.Llamaré a un tasador amigo para que me diga cuánto sale la propiedad y te pagaré el precio justo -¿Por qué haces esto? Tiedoll se acerca y lo mira con ojos húmedos. -Porque eres mi hijo.Además,no te vas de vacaciones...te vas a iniciar una nueva vida con mi nieto.Quiero que tengas ese respaldo.-La voz se le quiebra -Solo te pido una cosa a cambio.Que vengan a visitarme y me llames Una lágrima solitaria rueda por su mejilla arrugada Kanda,conmovido por una emoción que ya no puede contener hace algo que nunca pensó que haría voluntariamente.Cruza la distancia y lo abraza.Es un abrazo torpe pero fuerte,un agradecimiento mudo por todo lo que este hombre hizo por él,desde adoptarlo cuando era un niño roto hasta ayudarlo ahora a estar con su propio hijo -Lo hare y traere a Yun conmigo.Te agradezco por todo...padre Se acerca la hora decisiva,y Lenalee camina hacia la escuela donde estudió,sintiendo cómo el pavimento bajo sus pies despierta memorias dormidas.Recuerda el camino como si fuera ayer,sus piernas parecen tener memoria propia y la guían por las mismas calles que recorría cuando era solo una niña despreocupada que únicamente quería jugar al basket y reír con sus amigos.Casi puede ver a los fantasmas de su pasado en la esquina.Ella con el balón negro con franjas violetas bajo el brazo y Kanda a su lado con su tipica mirada de pocos amigos,aun no eran pareja...pero se veia el amor que estaba surgiendo entre ellos poco a poco Finalmente,ve la fachada de ladrillos de la Primaria D.Gray desde la acera de enfrente.El edificio sigue igual,nostalgico.Para que nadie la note antes de tiempo(especialmente Allen o algún conocido),se refugia en una pequeña cafetería. Se sienta junto a la ventana,con una taza de té que se enfría frente a ella.Los minutos pasan lentamente,espesos como miel,y no puede evitar estar nerviosa,sus manos tiemblan levemente.Por enésima vez,revisa el interior de su bolso para asegurarse de que no se le olvidó lo más importante.El pasaporte nuevo de Yun y un álbum de fotos. Observa a niños salir del establecimiento -Ya es hora...-susurra Toma su abrigo y su bolso y sale con cuidado.. Por su parte,el día de Kanda empieza y transcurre como antes de que Yun apareciera en su vida.Monótono,gris y aburrido.Barre los pasillos,revisa las teclas de las luces,cierra las aulas.Sin embargo,durante toda la jornada tiene un presentimiento extraño... es exactamente la misma sensación que sintió aquella mañana en el que,sin saberlo,estaba a punto de descubrir que tenía un hijo.Su instinto le grita que algo está por cambiar nuevamente Termina de dar un último vistazo a las instalaciones para asegurarse de que solo los profesores encargados de los clubes extracurriculares permanezcan en la propiedad.Satisfecho con el silencio,toma su bolso,se ajusta el abrigo y se dispone a ir a su solitario hogar Sale del edificio y el aire frío le golpea la cara.Saca las llaves para cerrar el porton y en ese instante,siente una presencia,una sombra que se proyecta detrás de él,distinta a la de cualquier persona.Sus músculos se tensan,está por girar para confrontar a quien sea,hasta que una voz suave,una melodía que no había escuchado en persona en diez largos años,quiebra el silencio de la calle y detiene su corazón un segundo -Kanda Se detiene en seco,como si una barrera invisible hubiera caído frente a él.Su mano derecha se cierra en un puño violento,apretando las llaves con tanta fuerza que el metal se clava en su palma.Los músculos de su espalda se tensan bajo el abrigo hasta el punto de la rigidez dolorosa. No se gira.No puede.Su cuerpo se niega a obedecer.Si lo hace,si encara esa voz ahora mismo,teme que su ira acumulada o su anhelo desesperado rompan el silencio que han mantenido durante una década -Pensé que nunca volverías...Lena-dice finalmente Su voz sale baja y áspera,raspando su garganta,llena de años de dolor contenido y polvo -¿A que vienes? Lenalee siente que ese apodo,esa abreviatura íntima que solo él usaba,la desarma por completo,derribando sus defensas -Vine a hablar contigo...ya estoy preparada-responde ella. Su voz suena firme,decidida,a pesar del temblor interno que amenaza con hacerle flaquear las rodillas Kanda toma aire y finalmente se gira. El impacto es mutuo.Sus ojos azules,fríos y penetrantes,la recorren de pies a cabeza,escaneando cada detalle.Ve que está curada,sí,pero aún luce delgada y pálida.Su cabello corto,resultado de la cirugía,le da un aire de fragilidad nueva que él no conocía,pero que le provoca un instinto protector que intenta reprimir Se produce un silencio pesado y denso en la puerta de la escuela.Años de resentimiento,amor no resuelto y preguntas sin respuesta flotan entre ellos como una niebla tóxica -Vamos a mi casa Ordena él finalmente,con un tono plano,carente de emoción visible Ella asiste Ambos se marchan juntos,caminando uno al lado del otro,hombro con hombro,pero separados por un abismo de tiempo Mientras sus suelas golpean el pavimento de Londres,ambos no pueden evitar que el pasado se superponga al presente.Es inevitable recordar sus pasos coordinados al salir de la escuela hace años,el eco fantasma de sus risas infantiles,cuando caminaban hacia destinos desconocidos sin imaginar el huracán que vendría después para destruirlo todo El trayecto transcurre en un silencio sepulcral.Ninguno de los dos produce un sonido,ni siquiera se miran Al llegar a la puerta,Kanda rompe el silencio antes de girar la llave,deteniéndose en el umbral -Pon tu celular en silencio o apágalo... no quiero interrupciones de nadie Lenalee obedece y apaga el teléfono,guardándolo en su bolso.El mundo exterior deja de existir. Al entrar,la casa está en penumbras.Kanda le señala la silla de la cocina con un gesto seco.Mientras ella se acomoda,él saca una botella de agua y sirve dos vasos con movimientos mecánicos.El sonido del agua cayendo es lo único que se escucha Kanda deja la botella y se sienta frente a ella,al otro lado de la pequeña mesa.Sentado de brazos y piernas cruzadas,su tipica postura,y tambien la de su hijo.Espera... Cruzan miradas.El azul contra el violeta.Fialmente,el reloj de arena se ha vaciado.Ha llegado la hora de resolver problemas pasados y obtener respuestas -¿Por qué?-comienza Kanda. Es una sola palabra,pero carga con el peso de diez años Lenalee mantiene su mirada y sabe que ya no puede huir,ni física ni emocionalmente.Kanda quiere respuestas,exige la verdad,y ella está allí para dárselas,cueste lo que cueste.
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección Descargar
Comentarios (0)