ID de la obra: 1368

Segunda Oportunidad

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
661 páginas, 212.943 palabras, 66 capítulos
Descripción:
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-En ese momento pensé que sería lo mejor-responde ella,aunque su voz tiembla,sabiendo que la excusa suena vacía en esa cocina silenciosa -¿Lo mejor?-repite Kanda,masticando las palabras con incredulidad Se inclina hacia adelante sobre la mesa,invadiendo su espacio personal,con sus ojos azules fijos en ella como si quisiera taladrar su mente -¿Para quién,Lena? ¿Para ti? -Para ambos...-susurra,encogiéndose un poco en la silla -Lo hice por ti.Sinceramente pensé que sin mí estarías mejor Kanda niega con la cabeza,frustrado -Si era por eso,hubieras dejado las cosas como estaban,terminábamos nuestra relación y listo...yo hubiera sobrevivido a eso Su voz se eleva,cargada de una furia que hace vibrar los vasos en la mesa -¡Lo que me molesta es que me hayas alejado de MI HIJO!¡Te fuiste con el y no me dijiste nada! Lenalee sabe que ese es el punto de quiebre.Nombrar a Yun es el detonante -Yo no lo sabía entonces...no sabía que llevaba una parte de ti conmigo cuando subí al avión -Hubieras levantado el maldito teléfono cuando te enteraste Le recrimina él,golpeando la mesa con un dedo -¿Acaso no pensaste por un maldito minuto en cómo me iba a sentir yo cuando tomaste esa decisión estúpida de callarte?¿Tienes idea de lo que senti cuando me dijeron que tenia un hijo de nueve años.Tuve que mirar una foto para creerlo.No pensé jamás que fueras capaz de ocultarme algo así Ella aparta la mirada,incapaz de sostener la intensidad de él,profundamente avergonzada -E-Era demasiado tarde para decírtelo...o eso creía -No,no lo fue Insiste Kanda con firmeza,y en el fondo,ella sabe que él tiene razón -Deberías haber vuelto o habermelo dicho.Podríamos haber hecho esto juntos Lenalee se cubre la cara con las manos,intentando esconderse de su propia vergüenza -Lo siento…Tienes razón…Debería habértelo dicho antes,hace mucho tiempo,pero estaba tan sola…herida y tenía miedo de que reaccionaras mal Kanda suelta una risa amarga e incrédula. -¿Reaccionar mal?Lena,te amaba La confesión golpea el aire -Yo estaba realmente feliz contigo.Un hijo nuestro es lo mejor que me pasó en la vida,y tú me arrebataste la oportunidad de verlo crecer,de ayudarte,de cambiar pañales...me robaste todo eso...Me encontré de frente con un niño de nueve años al que no conocía,entregado junto con una fría prueba de ADN. -Lo sé,sé que nada podrá compensar esos años perdidos.Te tuviste que enterar por una desgracia y no por mí Las lágrimas finalmente escapan entre sus dedos -Tendrías que haber escuchado de mí sobre Yun Kanda guarda un silencio pesado,mirando un punto fijo en la mesa antes de responder con una voz gélida y definitiva. -Sí... así es. Ella baja las manos y lo mira,con los ojos rojos y el alma expuesta -No quiero tu perdón,sé que no lo merezco.Solo quiero disculparme por involucrarte en mis asuntos de esta manera.Por mi culpa,quedaste como un desgraciado ante todos cuando no era así.Te usaron para quebrarme,para separarnos...y yo caí en la trampa.No pude perdonarme el no haber creído en ti -Si hablas de lo que pasó hace años,de esa trampa,deberías dejarlo atrás...-dice Kanda,pasándose una mano por el cabello, agotado -Fue un malentendido horrible,sí,pero yo también tengo culpa.Yo también tendría que haberte dicho que desaparecía por las tardes para trabajar y juntar dinero...quería construir un futuro contigo.Y todo salió mal -No fue tu culpa,tus intenciones eran buenas,yo soy la culpable de todo por desconfiada.Lavi me contó la verdad.Y por la vergüenza de haber desconfiado de ti y el sacrificio que estabas haciendo por mi,que no lo merecia,decidí irme.Sentí que tú te merecías a alguien mejor,alguien que confiara en ti ciegamente.Así que tomé la decisión más cobarde de mi vida.Considere la propuesta de trabajo que me llegó de Japón. Kanda frunce el ceño. -No recuerdo que me contaras sobre esa propuesta -No te dije nada porque no le tomé importancia al principio.Solo hice la entrevista por curiosidad,y me dieron tiempo para que les diera una respuesta. Como en ese momento mi plan era ir a la universidad y estar aquí contigo,no les contesté.Después de lo que pasó...les dije que sí.Hablé con el director de la secundaria para acelerar mi graduación.Hice todo en un mes frenético.Aprobé,agarré mis cosas y me fui -¿Pero por qué? ¿Por qué huir así? Me podrías haber evitado,o decirme que no me acercara más a ti...lo habría hecho,por más que me pesara. ¿Por qué irte al otro lado del mundo? -Porque… Ella aprieta los puños,sintiendo cómo ese nudo que lleva años asfixiándola finalmente se deshace -Porque...Me aterra pensar que un día,al cruzar la calle,te veria sonreirle a alguien más de la misma forma en que me sonreías a mí. ​Hace una pausa,dejando que lágrimas corran por su rostro ​-Me fui porque preferiria vivir con el dolor de tu ausencia que con el tormento de verte feliz en brazos de alguien que no sea yo.Es egoista porque acabo de decirte que te mereces a alguien mejor...pero no me sentia mentalmente preparada para verte seguir adelante sin mi...Preferí el vacío a la evidencia de que me habías olvidado Kanda suelta una risa seca, carente de humor -¿De verdad pensaste que te podía reemplazar tan rápido? Abre los brazos,señalando la cocina vacía,el silencio sepulcral de la casa -Jajaja,mírame,mira mi casa,Lena.¿Acaso ves a alguien más aquí?¿Acaso sientes otra presencia? Se inclina hacia ella,y sus ojos azules brillan con una amargura antigua. -No...lo único que hice todos estos años fue beber hasta desmayarme y trabajar como un autómata para no sentir.No hubo nadie más.Nunca la hubo. Lenalee no se espera esta confesión tan cruda. -Kanda... -Yo también fui un cobarde por no haberte seguido...deberia haber insistido mas o averiguar tu paradero.Como sea Continúa él,mirando el fondo de su vaso -Aunque lo intenté.Ese día cuando recibí la foto...tomé el auto de mi padre y fui a toda velocidad al aeropuerto a buscarte...llegué justo para verte cruzar la puerta,pero ni siquiera me miraste cuando te supliqué Lenalee levanta la vista,confundida. -¿Qué foto? -Recibí una foto tuya con Komui en el aeropuerto,listos para irse...No era el contacto de tu hermano,así que alguien me la envió anónimamente Lenalee se queda helada.El ruido del lugar desaparece y el eco de aquel día regresa con una fuerza ensordecedora Recuerda su voz.Una voz que jamás creyó escuchar en él.Rota,desesperada,suplicándole que no lo dejara,que por favor no se fuera.En aquel momento,ella apretó los dientes y mantuvo la vista fija al frente,negándose a girar la cabeza.No lo miró porque sabía que,si encontraba sus ojos,sus pies se detendrían.No lo miró por puro miedo a arrepentirse -Yo...yo te escuché-susurra ella,con la voz apenas audible Levanta la mirada hacia Kanda,enfrentando finalmente el fantasma de ese día -Escuché que me llamabas,pero no me atreví a voltear.Sabía que si te miraba una sola vez,no sería capaz de subirme a ese avión.Y mi decisión era irrevocable;me dolió dejarte,pero como te dije antes...pensé que era lo mejor.Para ti Kanda exhala un suspiro pesado,una mezcla de rabia antigua y una tristeza que parece agotarlo hasta los huesos. -Fuiste una tonta-dice él,y aunque la palabra es dura,el tono es de una derrota -Lo sé.Incluso ahora,no dejo de lastimarte Ella baja los hombros, sintiendo el peso de sus decisiones -Y sobre la foto...me huele a algo que Lavi haría -Seguramente fue él...Tks...siempre metiendo sus narices donde no lo llaman-gruñe Kanda. A pesar del insulto,en el fondo ambos saben que Lavi intentó detener la catástrofe de la única forma que pudo.Dándole a Kanda una oportunidad de pelear por ella Lenalee lo observa en silencio,procesando la confesión que él hizo antes sobre sus años de soledad.La preocupación por su bienestar actual comienza a superar su propia vergüenza. -¿Sigues bebiendo?-pregunta ella,con un tono cargado de un miedo genuino por su salud. -No-responde tajante -Lo dejé desde el día que Yun llegó a esta casa -Lo siento,Kanda.No sabia que tu... Se disculpa ella,sintiendo que su ausencia provocó esa adiccion -No tienes la culpa...yo quise beber La corta él,asumiendo su responsabilidad -Me ayudaba a dormir y a no pensar en ti.Era la única forma que encontre de apagar mis sentimientos -No era sano -No me importaba...te fuiste y bueno...todo dejó de tener sentido Confiesa,mirándola directamente a los ojos con una intensidad que la estremece -Todos mis conocidos pensaban que debería haber seguido adelante,que ya habia pasó mucho tiempo,pero simplemente no podía...no sé por qué...pero tan fuerte fue lo que sentí por ti,que me impedía mirar a alguien más...puede ser que esa sea mi condena Kanda suspira,dejando caer sus barreras por completo -Igual,siempre fuiste única para mí.A veces te soñaba y muchas veces te extrañé,maldiciendo tu nombre y amándote a la vez.Varias veces me preguntaba: ¿Cómo estarás? ¿Si pensabas en mí alguna vez? Y la pregunta que más me atormentaba.Si lo que alguna vez sentimos,todavía seguía un poco vivo dentro de ti Hace una pausa,clavando la mirada en ella con tristeza -Quise buscarte mil veces,pero al igual que a ti...me aterraba descubrir que ya estabas con alguien más.Me preguntaba si habías seguido adelante,si tenías una familia,alguien digno de ti...alguien que hiciera lo que yo no pude. Lenalee,conmovida hasta la médula por la confesión cruda de Kanda,llora en silencio.Nunca,ni en sus momentos más íntimos del pasado,lo vio tan vulnerable y abierto.Ella sabía que él la amaba,sí,pero no dimensionaba la magnitud de ese sentimiento que sobrevivió al tiempo y al dolor... y saberlo ahora la hace sentir aún peor consigo misma. -No merezco nada de ti...yo solo te hice sufrir-solloza,sintiéndose indigna de tal amor Kanda niega con la cabeza -No fue así.Yo contigo descubrí lo que es el amor y fui muy feliz...no me arrepiento ni un segundo de haberte amado-asegura con firmeza -Y,además,me diste el mejor regalo del mundo.Yun...él me salvó la vida,literalmente.Sin él,yo seguiría siendo un cascarón vacío Lenalee se seca las lágrimas,tratando de recomponerse. -Si pudiera regresar el tiempo,haría todo diferente...pero no puedo hacerlo.Lo único que puedo hacer ahora es...no alejarte más de nuestro hijo.Jamas Kanda asiente -Lo sé.Por eso pienso irme a vivir con ustedes a Japón en cuanto termine mis asuntos aquí y venda la casa.No me importa empezar de cero allá. -No hagas eso-lo detiene ella Kanda frunce el ceño,poniéndose a la defensiva. -Quiero estar cerca de mi hijo,Lenalee, y no me lo vas a impedir.Ni tu ni nadie -No me estás entendiendo... Respira hondo y suelta la noticia que cambia todo el panorama -Acabo de decirte que no lo alejaré más de ti...Kanda,traeré a Yun aquí Kanda se queda paralizado. -¿Qué? -No solo vine a hablar contigo para contestar tus porque,sino también,para pedir un traslado de mi trabajo.Me lo dieron Lo mira fijamente -En un mes,ambos volveremos a Londres definitivamente Kanda parpadea,procesando la información lentamente. -¿Se quedarán? ¿A vivir? -Sí.Lo pensé mucho y llegué a la conclusión de que Yun es realmente feliz aquí Explica ella,con la certeza de una madre que observa -Él te extraña,extraña a tu familia,a nuestros amigos y a su amigo.Estar lejos lo agobia y lo apaga.Es hora de que esté contigo,aqui donde se que el es feliz.Así tambien será más sencillo compartir la custodia y que podamos tener una crianza conjunta real. Kanda no puede decir nada,está completamente sorprendido.Se había preparado para dejar su vida,no para recuperarla -¿Estás segura?-pregunta,temiendo que sea un sueño -Ya no hay marcha atrás.Ya tengo el contrato de trabajo.Lo único que me falta es ir a la embajada para que me den la visa y tramitar la residencia permanente para Yun.Para eso,necesito que vengas conmigo mañana Kanda recupera su lógica práctica. -¿Por qué? -Pues...necesito que firmes conmigo sus papeles Kanda la mira confundido -Pero él es legalmente un Lee.Mis derechos sobre él aún no están...Con tu firma bastaria o es porque no quieres ir sola Lenalee se detiene.La confusión en el rostro de Kanda la desconcierta -¿Eh?No lo sabes...¿No te lo dijo Yun? A juzgar por la expresión pétrea y los ojos muy abiertos de Kanda,supone correctamente que no tiene ni la más mínima idea.Ella pensó que el niño ya se lo había confesado,recordando aquella charla en el hospital donde Yun le pidió permiso con una solemnidad impropia de su edad: "Quiero cambiarme el apellido,mamá.Quiero ser Kanda como mi papá". Al parecer,el niño se guardó esa sorpresa para darla él mismo. -Bueno...parece que era una sorpresa que él quería darte-dice con suavidad,dejando escapar una pequeña risa nerviosa -Pero es un trámite burocrático urgente para la visa,así que te lo revelaré yo. Eso sí,me debes una.Cuando Yun te lo diga personalmente,te haces el sorprendido. De su bolso,ella saca el pasaporte de Yun y se lo desliza a Kanda sobre la mesa. Él lo toma con cautela.Al tacto,se nota diferente.La cubierta es rígida y parece mucho más nuevo que el que tenia.Lo abre en la página de identificación.Allí está la foto actual de Yun,con su mirada seria,pero lo que detiene el corazón de Kanda es el texto impreso debajo. Donde antes decía "Lee,Yun", ahora se lee claro y fuerte:Kanda,Yun. Sus ojos bajan a la sección de progenitores Padre:Kanda Yu Madre:Lee Lenalee No puede evitar que unas lágrimas silenciosas empañen su visión.Finalmente,en papel y ante la ley,Yun lo reconoce y lo reclama como su padre.Ya no es un secreto,es un hecho -Fue su peticion-aclara Lenalee,observando su reacción -Me pidió permiso en el hospital y yo se lo di sin dudar.Le pedi a Lavi que se encargará seria mas rapido y con la prueba de ADN fue suficiente -Gracias-susurra él,con la voz rota -No hay nada que agradecer.Asi tuvo que ser siempre...También le saqué mi nacionalidad China.Es Japones como tu,algo que quizo desde que tuvo uso de razon.Llevar la nacionalidad de su lugar de nacimiento -Sí,eso sabía-dice Kanda,limpiándose los ojos con el dorso de la mano -Al principio,cuando nos conocimos,se negaba rotundamente a tener mi apellido e insistía en que iba a obtener su nacionalidad japonesa por su cuenta cuando fuera mayor.Ahora...ahora se la pude dar -Así es... Lenalee vuelve a meter la mano en su bolso,rompiendo el momento para ofrecer algo más -También te traje algo más... Kanda observa como Lenalee saca una especie de libreta de tapa dura,bastante gruesa -Aquí está la vida de Yun Anuncia,depositándola en el centro de la mesa como si fuera un tesoro sagrado -Si quieres,te la puedo contar,ahí está todo registrado. Kanda observa el objeto.Todo lo que se perdió de su hijo,los nueve años de vacío,están comprimidos entre esas hojas de papel.Siente miedo y ansiedad por abrirla,pero sabe que lo hará. Sin embargo,antes de sumergirse en el pasado,necesita resolver una duda que lleva clavada en el alma desde que escuchó el nombre por primera vez -Primero contéstame una cosa-pide,sin apartar la vista de la libreta -¿Por qué lo llamaste "Yun"? Lenalee suspira,sabiendo que esta confesión la dejará expuesta -Primero,porque fonéticamente es similar a tu nombre,Yu Comienza ella,jugando con sus dedos -Y la otra razón es porque en mi idioma,"Yun" significa "Nube" Ella levanta la vista y lo mira a los ojos -Una nube en un cielo azul...un azul idéntico a tus ojos La confesión cae suavemente -Es la primera vez que revelo el verdadero significado de su nombre A Yun solo le dije la parte de que eran nombres similares para no darle explicaciones complejas...Pero la verdad es esa.Y también porque es innegable que es físicamente idéntico a ti Kanda absorbe la información.Ella le puso ese nombre para recordarlo cada vez que lo llamara,para ver sus ojos en él. -Tiene tus ojos,y....tiene tu corazón-le dice,devolviéndole el reconocimiento Lenalee sonríe con melancolía. -Puede ser Kanda aún observa la libreta sobre la mesa.Al prestarle más atención,se da cuenta de que lo es,sino un álbum de fotos...Esas imágenes que él se negó a ver de manos de Lavi o de cualquier otra persona,reservándose el derecho de recibirlas solo de ella. Con las manos temblorosas por el nerviosismo,la toma y abre la tapa dura. La primera foto lo golpea muy dentro de su ser Es la imagen de un bebé recién nacido,diminuto y con la piel aún sonrosada,envuelto en una pequeña manta de color celeste.La vista se le nubla al instante.Kanda llora sin poder contenerse,dejando que las lágrimas caigan sobre el papel.Es su sangre.Es su hijo.Es su pequeño bebé,capturado en el primer aliento de su existencia. Lenalee lo observa desde el otro lado de la mesa.Se mantiene fuerte,aunque un recuerdo la araña por dentro,sabe que él necesita saber toda la verdad,por dolorosa que sea -Yun nació un seis de junio comienza ella,con una voz suave que rompe el silencio de los sollozos de Kanda -A las 11:06 de la mañana Kanda levanta la vista un segundo,con los ojos enrojecidos pero fijos en ella,bebiendo cada palabra del relato -Ese día me desperté alarmada Continúa,entrelazando sus manos sobre la mesa -No lo sentía moverse dentro de mí.Él solía ser un bebé muy inquieto,pateaba todo el tiempo,pero esa mañana...el silencio en mi vientre era total.El pánico me invadió por completo.Mi hermano me llevó a urgencias a toda prisa,volviéndose loco en el camino Hace una pausa breve,tomando aire para lo que viene. -Allí me dijeron lo que ninguna madre quiere oír jamás.Sus latidos eran débiles.Muy débiles. Respira profundamente,llenando sus pulmones con esfuerzo para poder seguir.Es un recuerdo oscuro,una cicatriz que aún la visita en sus peores pesadillas -Con una ecografía de urgencia se dieron cuenta de la gravedad...Se estaba asfixiando con el cordón umbilical.Me internaron de inmediato y me practicaron una cesárea de emergencia.Yo solo rogaba que todo saliera bien,que sobreviviera...aún faltaban dos meses para llegar a término.Era un bebé prematuro La voz se le quiebra definitivamente y el llanto vuelve a desbordarse,humedeciendo sus mejillas -Aun así,los médicos lo sacaron.Fue...traumático Confiesa,cerrando los ojos con fuerza como si pudiera borrar la imagen de la sala de operaciones -Porque cuando finalmente lo extrajeron de mi vientre...no lo escuché llorar Kanda aprieta los puños sobre la mesa hasta que sus nudillos se vuelven blancos.En su mente,proyecta esa sala de hospital fría y estéril,imaginando el silencio aterrador de aquel momento. -El silencio fue eterno-continúa ella,con la mirada perdida -Los médicos corrían,las máquinas pitaban.. y yo no podia hacer nada Kanda no dice nada,pero su cuerpo entero tiembla por la intensidad de la emoción.Sus ojos vuelven a la foto del álbum,a ese bebé diminuto,y ahora entiende por qué la manta lo envuelve con tanta delicadeza.Cada centímetro de ese niño es un milagro. -Pensé que lo había perdido... Confiesa con la voz rota por el recuerdo -Pensé que mi hijo había muerto antes de nacer.Le rogué a Dios,le grité con lo que me quedaba de alma que por favor no me lo quitara y,en ese momento exacto...él lloró.Fue un llanto débil,apenas un susurro de vida,pero fue el sonido más bello que escuché en toda mi existencia Hace una pausa para secarse las lágrimas con un pañuelo,tratando de estabilizar su respiración.Kanda permanece inmóvil,con la mirada fija en ella,sintiendo cómo cada palabra le desgarra el pecho -Estuvo un mes entero en cuidados intensivos por su bajo peso.Luchó cada día rodeado de máquinas,pero resultó ser increíblemente fuerte Añade,con un brillo de orgullo maternal -Salió adelante contra todo pronóstico Kanda escucha en un silencio reverencial.El peso del sufrimiento de Lenalee lo golpea con claridad.Ella padeció ese infierno en absoluta soledad,cargando con el miedo de la muerte y la esperanza de la vida sin tener un hombro en el cual apoyarse -Después de que todo pasó y el peligro cesó....Me di cuenta de la ironía.Nació en tu cumpleaños.Fue un recordatorio constante de que es hijo de su padre.El destino no quiso que lo olvidara ni por un segundo. Kanda cierra los ojos un momento,abrumado por la conexión mística de las fechas.El 6 de junio ya no será solo el día en que él llegó al mundo,sino el día en que su legado casi se apaga y terminó por encenderse con más fuerza -Lamento tanto que lo hayas pasado sola...-dice él,y su voz denota una admiración que Lenalee no esperaba -Tú también fuiste muy fuerte,Lena.Mucho más de lo que yo hubiera sido Kanda guarda silencio,tratando de imaginar a esa Lenalee de dieciocho años,sola en un país que apenas recordaba,lidiando con un embarazo secreto -Pero dime algo más...-pide,con una curiosidad que nace de la necesidad de recuperar cada pieza del rompecabezas -¿Cómo te enteraste? Lenalee resopla,dejando escapar una risa seca al recordar su propia ceguera -Fue casi cómico,si no fuera tan trágico.Un día,en el trabajo,me sentía realmente mal.Tenía náuseas constantes y un dolor de cabeza que no me dejaba vivir.Decidí ir al médico pensando que era simple acumulación de estrés por la mudanza,el cambio de aire y la presión del nuevo empleo Ella niega con la cabeza,avergonzada de su propia falta de percepción -Me hicieron un análisis de sangre de rutina y allí lo descubrieron.Me dijeron que estaba embarazada de cuatro meses.Me sorprendí y,a la vez,no...Se supone que estaba estudiando medicina.Con los síntomas que tenía y la falta de mi periodo,tendría que haber sido obvio.Pero mi mente,de forma inconsciente,lo negó todo el tiempo.Lo asocié al estrés para protegerme de la realidad,para no tener que enfrentar que te habías quedado conmigo de esa manera.Los médicos decían que eran cuatro meses aproximados ,pero yo sabía que eran tres meses y medio... porque bueno...por la fecha de la última vez que estuvimos juntos en Londres Ese detalle final queda suspendido en el aire de la cocina.Es el vínculo matemático y biológico que une su última noche de amor con la existencia de Yun. Un leve rubor tiñe las mejillas de Lenalee al recordar aquel último momento de intimidad,esa entrega final que,sin saberlo,se convertiría en el origen de todo lo que ahora los rodea -Gracias-dice Kanda de pronto,con la voz ronca por la emoción,sacándola de sus pensamientos Ella parpadea,sorprendida por la gratitud repentina -¿Por qué? -Por tener a Yun-responde él,mirándola con una intensidad que la desarma -Podrías haber...tú sabes.Eras muy joven,estabas sola en un país extraño y tenías todo en contra Kanda no termina la frase,pero la implicación de la interrupción del embarazo queda flotando en el aire de la cocina,pesada y silenciosa.Es el reconocimiento del sacrificio que ella hizo -Jamás se me pasó por la cabeza-responde con firmeza instantánea,sin un ápice de duda en sus ojos violetas -Apenas me enteré de mi embarazo,me cuidé y fui a todos los controles médicos religiosamente.Fue difícil por mi edad,sí.En la sociedad japonesa te juzgan mucho por ser una madre joven y soltera,las miradas en la calle dolían,pero mi hijo siempre fue más importante que las opiniones de los extraños Kanda corta la conversación ahí.No necesita escuchar más para confirmar lo que ya sospechaba.Lenalee ha sido una guerrera.Se seca las lágrimas discretamente con el dorso de la mano y,con un respeto renovado,vuelve a centrar su atención en el tesoro que tiene entre manos. En las páginas del álbum se despliega el crecimiento de Yun como una película en cámara rápida ante sus ojos.Ve cómo el bebé va ganando ese cabello negro tan suyo,cómo su rostro se alarga perdiendo poco a poco la redondez infantil.Ve sus primeros pasos tambaleantes,su primer día de escuela cargando una mochila que parece enorme para su tamaño,sus manos pequeñas aferradas a su balón de básquet y su cara manchada con sus comidas favoritas.Hay fotos de todo tipo,capturando momentos cotidianos y otros claramente vergonzosos. Se detiene en una en particular y arquea una ceja,intrigado. -Esa a Yun no le gusta nada-comenta Lenalee,dejando escapar una risa suave -A mí me encanta...de hecho,la tengo impresa en grande en casa y él se molesta cada vez que la ve En la imagen,un Yun de apenas tres años mira a la cámara con el ceño fruncido,enfundado en un ridículo y esponjoso disfraz de oso panda que lo hace ver como una bola de pelo -Yo también me molestaría...-dice Kanda,solidarizándose con su hijo -Es una humillación pública para un hombre -No me importa... ¡se ve tan tierno!Además,mira bien,está sonriendo apenas-añade ella,señalando un detalle en la comisura de los labios del niño que solo el ojo de una madre podría detectar Ambos ríen,y por un instante,la densidad del ambiente cargado de culpas y verdades dolorosas se disipa,permitiéndoles respirar.Sin embargo,la burbuja de paz se rompe de golpe por otro sonido.El celular de Kanda comienza a vibrar insistentemente sobre la mesa de madera,provocando un zumbido seco que corta la risa -Me dijiste que apagara mi teléfono Le reprocha Lenalee,alzando una ceja al recordar la estricta regla de "cero interrupciones"que Kanda impuso al entrar -Él es la única excepción-sentencia Kanda,mirando la pantalla -¿Él? -Haz silencio,por favor-pide Inmediatamente toma el teléfono y acepta la videollamada -Hola,hijo Lenalee se sorprende y se cubre la boca al escuchar la voz de Yun llenar la cocina -Hola,papá -¿Sucede algo?-pregunta Kanda,preocupado por la hora Yun rara vez lo llama,el suele hacerlo antes de irse a trabajar ya que por la diferencia horaria a esa hora,Yun ya esta en su casa -No,te llamo porque estoy aburrido y ya me estoy por ir a la escuela. -¿La escuela? ¿Qué hora es?-susurra para sí misma Anonadada al caer en la cuenta de la diferencia horaria.Mientras alli ya es de noche,allá el día de Yun apenas comienza -¿Quién te lleva hoy? -Mi padrino -¿Y tu mamá? Lenalee lo mira fijamente,dándose cuenta de un detalle crucial.No le dijo a Kanda que Yun no tiene idea de que ella está en Londres.Kanda capta la mirada de pánico de ella y mantiene la compostura -Se fue,no sé bien adónde-responde Yun,encogiéndose de hombros en la pantalla -Dijo que era por un viaje de trabajo...no me convenció mucho su excusa,pero bueno.Pensé que no ibas a atenderme porque sé que es de noche allí -Siempre te atenderé,Yun.No importa la hora Charlan un tiempo más sobre cosas triviales hasta que,de fondo,Yun escucha las bocinas rítmicas del auto de Lavi reclamándolo -Me tengo que ir,papá.Hablamos luego -Ten un buen día,hijo Kanda corta la llamada y deja el teléfono sobre la mesa.El silencio vuelve a caer sobre ellos -No le dijiste que venías a Londres-observa él -No,no quería preocuparlo ni ilusionarlo si las cosas salían mal.Está bien cuidado con mi hermano y Lavi Lenalee mira el reloj de la cocina. -Ya es muy tarde...deberia irme...bueno te llamo para que nos encontremos en la embajada y lo siento...por todo Kanda cierra el álbum y hace el ademán de regresárselo,empujándolo suavemente por la mesa hacia ella.Pero ella se niega a tomarlo,poniendo su mano sobre la de él para detenerlo.El contacto físico,el primero después de diez años,les provoca a ambos una descarga eléctrica de recuerdos. -Son tuyas Insiste ella,manteniendo la mano sobre la de él un segundo más de lo necesario -Te las traje para ti.Es tu historia también Kanda retira la mano lentamente,dejando que el álbum descanse frente a él como su posesión más valiosa.Luego,la evalúa con ese ojo crítico y analítico que suele usar para leer a las personas.Se fija en la palidez de su rostro y en las ojeras que el maquillaje ya no puede ocultar. -¿Tienes hambre? -No Miente ella por cortesía -Cuando Yun se estaba recuperando la doctora Liza me decia que tenía que comer bien para recuperar peso,y a ti te veo igual de frágil que a él... Kanda no acepta negativas cuando se trata de salud y mas al tratarse de ella -Tengo arroz y pescado fresco, ¿quieres? Ni siquiera espera una respuesta.Antes de que Lenalee pueda formular una excusa,el ya ha empezado a sacar los utensilios y a cocinar con movimientos precisos y familiares -Ok...-susurra ella,rindiéndose ante su obstinación Mientras lo observa moverse por la cocina cortando vegetales con destreza. Mira la hora en el reloj de pared.La noche ha avanzado traicioneramente -Tendré que pedir un taxi Anuncia,rompiendo el ritmo de los cuchillos Kanda se detiene,pero no se gira -¿Para qué? -Para volver al hotel.Ya es demasiado tarde para tomar el autobús y no conozco bien esta zona de noche -Te quedas-sentencia él,volviendo a su tarea -¿Eh? -Usa mi habitación,es la más cómoda.Yo usaré la de Yun ¿Quedarse a dormir en casa de Kanda?La alarma interna de Lenalee se dispara.Ni hablar.Hay demasiada tensión en el aire,demasiadas palabras no dichas...sin mencionar el elefante en la habitación.Hace años que no lo ve y,para su propia desgracia,aún se siente irremediablemente atraída por él. Las hormonas que hace años sepultó bajo capas de trabajo y maternidad están ahora a flor de piel,reactivadas después de años de abstinencia.Pero no es una adolescente impulsiva,es una mujer adulta.Luchará contra ellas,aunque sabe que con él tan cerca,el terreno es peligroso -No...mejor me iré ahora-insiste,poniéndose de pie con una determinación que intenta ocultar su nerviosismo Kanda se gira lentamente,apoyando las manos en la encimera y bloqueando visualmente cualquier ruta de escape.Su mirada es implacable -TE QUEDAS-sentencia con una voz que no admite discusión -O llamo a Yun ahora mismo y le digo que estás aquí,en mi casa Lenalee abre los ojos como platos,sintiendo un vuelco en el pecho.El aire parece escaparse de sus pulmones ante la audacia de su amenaza -¿Vas a usar a nuestro hijo contra mí?-pregunta,incrédula -Si es necesario,sí Lo observa,procesando el hecho de que el Kanda orgulloso y reservado acaba de usar un truco tan bajo y manipulador.Pero funciona.La idea de que Yun se entere de su presencia de esa forma,rompiendo la sorpresa y generando una confusión innecesaria a miles de kilómetros de distancia,es algo que no puede permitir -Está bien...tú ganas Concede,cruzándose de brazos y volviendo a sentarse con un suspiro de derrota -Pero yo dormiré en la habitación de Yun.Eso no lo negocio.No voy a entrar en tu cuarto. -Está bien-responde él con brevedad,volviendo su atención a los cuencos Termina de preparar la cena con movimientos eficientes.Sirve el arroz y el pescado,cuyo aroma cálido y casero inunda la cocina,y coloca los platos sobre la mesa.El vapor sube entre los dos,creando una neblina tenue en el ambiente. Ambos comienzan a comer en un silencio prolongado.Sin embargo,no es ese silencio incómodo y cortante de las horas anteriores.Es un silencio espeso,lleno de significados compartidos,de recuerdos que afloran con cada bocado y de una nostalgia que se puede palpar.En la quietud de la casa,el simple acto de compartir una comida vuelve a sentirse como algo sagrado,una pequeña tregua en medio de una guerra que duró diez años. Kanda la observa por encima de su tazón.Está diferente,sí,el tiempo ha pasado,pero a la vez es la misma Lenalee que recuerda y que atormentaba sus sueños...ahora más adulta,con marcas de la vida,pero igual de hermosa ante sus ojos Sacude sus pensamientos bruscamente.Se supone que ella vino únicamente a hacer las paces y cerrar ciclos,y él la está observando con...un deseo puro y latente..Se da cuenta de que él (al igual que ella,aunque él no lo sabe y ella se esfuerza en no demostrarlo) está vibrando con demasiada tensión acumulada. Años de no estar juntos,sumado al hecho de que ninguno de los dos ha estado con otras personas en una década,les están pasando factura en esa pequeña cocina.El espacio parece haberse encogido,el aire se siente más pesado y cada pequeño sonido,como el roce de la ropa o su respiración,se vuelve ensordecedor Se reprende a sí mismo mentalmente.Contrólate,se ordena.Ese es el estilo de Usagi,no el suyo.él tiene disciplina,él no se deja llevar por los impulsos...o al menos eso es lo que intenta hacerse creer mientras la ve beber agua.Esos labios...No.No.¡Deja de pensar! Lenalee lo observa sacudir la cabeza como quien espanta una mosca molesta y murmurar para sí mismo -Kanda, ¿pasa algo?-pregunta,notando su agitación -Nada...estoy bien-responde él de inmediato,recuperando su máscara estoica Sin embargo,por dentro,la batalla está lejos de terminar.Aprieta los palillos con fuerza,sintiendo que si se acerca un milímetro más,no podrá detenerse.La disciplina del guerrero está chocando de frente contra la necesidad del hombre que lleva diez años esperando por su otra mitad. Terminan de comer en un silencio relativo,juntos levantan la mesa y lavan los platos despues Kanda,actuando como un anfitrión reacio pero eficiente,la lleva a las escaleras.Le muestra dónde está el baño y señala su propia habitación,por si necesita algo urgente durante la noche. Finalmente,le abre la puerta del cuarto de Yun. Pero surge un problema evidente.Ella no pensaba quedarse,por lo que su maleta sigue en el hotel.No tiene nada que ponerse. -Kanda... -¿Qué? Lenalee se muerde el labio inferior,avergonzada -¿Puedes prestarme un pijama o algo para dormir? Internamente,sabe que es una idea nefasta.Ponerse su ropa es cruzar una línea de intimidad física y sensorial demasiado peligrosa;olerlo en las fibras de la tela mientras intenta dormir es lo último que sus sentidos necesitan.Pero no tiene opción.Dormir con la ropa del día es incómodo y la otra alternativa es impensable en la cama de su hijo. Kanda desaparece un momento en su cuarto y regresa con una remera negra básica y un pantalón de algodón holgado.Al entregárselos,sus dedos se rozan deliberadamente.El contacto es breve,pero el efecto es sísmico.Ambos se quedan congelados,mirándose a los ojos en la penumbra del pasillo.En ese intercambio de apenas unos segundos,sus miradas gritan todo lo que sus voces han decidido callar.El hambre,el arrepentimiento,el deseo que diez años de hielo no han podido apagar Sintiéndose al borde del precipicio,rompen el contacto visual de golpe.Se desean las buenas noches con una sequedad que suena casi a autodefensa y se encierran en sus respectivas habitaciones La puerta de madera se cierra con un clic definitivo,estableciéndose como la última barrera de seguridad entre la razón y el impulso. Ya sola,Lenalee se queda de pie en medio de la habitación.Observa los alrededores y nota un detalle enternecedor.El cuarto de Yun en Londres es idéntico en distribución y orden al de Japón.El niño detesta los cambios,necesita que su santuario sea igual en cualquier parte del mundo Lenalee deja la ropa que Kanda le dio sobre la cama,como si fuera material radiactivo.No quiere usarla...sabe que tendrá su olor.Una parte traicionera de su cerebro le dice que la huela,que se envuelva en ella.La otra parte,la racional,le grita que se detenga -¡¡¡Ahhhh!!!-grita mentalmente,frustrada -Soy una mujer adulta,soy madre.No debería estar actuando como una colegiala enamorada Suspira,forzando a sus latidos a tranquilizarse -Solo es por hoy...-se repite como un mantra -Mañana iremos a la embajada,haremos los trámites y listo...después cada uno por su lado y quedamos como padres en sintonía Se quita su ropa y se pone las prendas prestadas.Como esperaba,son bastante grandes para ella.La tela la envuelve,haciéndola sentir pequeña Ya lista,está por acostarse cuando,al acomodar las almohadas,su mano choca con algo duro y esférico.Lo saca a la luz.Es un objeto familiar,desgastado por el uso.El balón de basket de Yun El balón,que en las manos de Yun parecía un juguete de proporciones gigantescas,ahora se siente en las de Lenalee como un ancla al pasado.Al recorrer con la yema de los dedos la textura rugosa del cuero negro,el tiempo se dobla sobre sí mismo y el recuerdo la golpea con una nitidez dolorosa. Este balón no era de Yun originalmente.Era de ella Recuerda vívidamente la tarde en que Kanda se lo entregó.No hubo palabras románticas ni envoltorios innecesarios.él simplemente se lo dio para que pudiera practicar en su casa y no depender solo de las canchas de la escuela Fue el primer regalo real que él le hizo,un gesto tosco pero cargado de una atención silenciosa que la desarmó.Durante años,ese balón fue su amuleto.El sonido rítmico de los rebotes contra el pavimento de su patio era la banda sonora de su felicidad infantil Años después,en la soledad de Japón,cuando Yun apenas era un bebé que empezaba a gatear y a explorar el mundo,ella rescató el balón de entre sus cajas de mudanza.Se lo entregó al niño y él,por un instinto que solo la herencia de sangre explica,lo adoptó de inmediato como su posesión más valiosa Lenalee siente una punzada de culpa que le corta la respiración.Nunca le contó a Yun el origen de ese objeto,dejó que su hijo jugara con él sin saber que estaba botando contra el suelo los restos de la historia de amor de sus padres. Pero lo que más le duele es reconocer su propia renuncia.Desde el día en que se marchó de Londres,no ha vuelto a hacer un solo tiro al aro El basket,que antes era su refugio,su forma de gritarle al mundo que era libre y de liberar el estrés,se convirtió en una herida abierta.No podía tocar el balón sin sentir el fantasma de las manos de Kanda ayudándola a corregir su postura,o su mirada azul observándola desde la banda.Para protegerse,no solo dejó a Kanda, dejó una parte esencial de quién era ella misma Pero el simple acto de tener el balón entre sus manos le provoca una sensación eléctrica que pensó haber perdido hace años,enterrada bajo la responsabilidad y el dolor.Sus dedos reclaman acción.Necesita un aro...y sabe perfectamente que Kanda tiene uno en el patio trasero,ya que Yun se lo comentó emocionado en una de sus charlas Sale de la habitación en absoluto silencio,pisando con cuidado para no molestar. Baja las escaleras como una sombra y abre la puerta trasera. El aire la recibe.La noche de Londres es fría y húmeda,pero ella no lo siente,la adrenalina la calienta desde adentro.Sus ojos,protegidos por los lentes nuevos,se fijan en el aro de basket,una silueta casi invisible en la oscuridad del jardín Con el balón sujeto firmemente en sus manos,por primera vez en diez años,está lista para hacer un tiro.Es hora de recuperar el juego. Su cuerpo reacciona tirando de la memoria muscular.Dobla las rodillas,alinea los codos y despega los pies del suelo en un salto tímido El balón vuela,pero el primer tiro se queda corto.Le faltó fuerza.El cuero golpea el borde metálico con un sonido seco y cae lejos. Suspira,frustrada.Sabe que la realidad es dura.Debido al accidente,aún tiene que ganar peso y reconstruir su musculatura perdida,sin contar que tuvo que ponerse los lentes porque no ve bien de lejos y su capacidad respiratoria es limitada.Sus pulmones arden un poco por el aire frío.Sin embargo,su terquedad es legendaria.No se va a rendir...decreta que no irá a dormir sin haber encestado al menos una vez Arriba,Kanda trata de dormir,pero no puede.La sensación opresiva de saber que Lenalee está a solo una habitación de distancia lo abruma,llenándole la cabeza de ruido blanco.Trata de calmarse respirando hondo,y al hacerlo,escucha un sonido rítmico y familiar.El rebote de un balón contra el cemento -¿A quién demonios se le ocurre jugar a esta hora?-se queja,mirando el reloj Se levanta,irritado,para ver quién es el idiota que perturba su paz.Se asoma primero hacia la calle,pero observa que en la parte de adelante no hay nadie. Sigue escuchando los rebotes...vienen de la parte de atrás Kanda sospecha de inmediato quién es la "idiota" que sale a estas horas y con frío...justamente cuando debería cuidarse los pulmones -Tks... después tiene el descaro de decir que Yun se parece a mí,cuando el niño es tan terco como ella-gruñe para sus adentros Baja a la cocina y,desde la ventana que da al patio,la observa,cruzado de brazos en la penumbra La ve intentando encestar una y otra vez,recogiendo sus propios rebotes.La imagen,sin querer,lo lleva al recuerdo de cuando eran niños.Recuerda cómo él la observaba entrenar desde las gradas,cómo ella se concentraba,cómo mantenía su mirada fija en el objetivo...Parecía que nada más existía en el universo cuando ella tenía el balón en sus manos Se da cuenta de algo.La Lenalee niña,la Lenalee adolescente y esta mujer adulta llena de cicatrices no han cambiado en esencia.Y eso,extrañamente,lo alegra. Nota que aún conserva su toque técnico.La forma en que mueve los pies para posicionarse,la colocación perfecta de las manos,su mirada de francotirador Pero también nota su frustración visible al no poder hacer un tiro decente que llegue a la red.Se parece tanto a Yun cuando se estaba recuperando y se enojaba por no tener fuerza para levantar cosas. Sonríe de medio lado en la oscuridad.Decide que ya ha visto suficiente desde la barrera,es hora de intervenir -Deberías tirar más de cerca si no puedes hacerlo de lejos Suelta una voz grave desde la oscuridad,cortando el aire frío Lenalee se detiene al oírlo,con el balón suspendido en sus manos -Lo siento si te desperté con el ruido-se disculpa,bajando los brazos -No estaba durmiendo-aclara Kanda,saliendo de la penumbra de la cocina hacia el patio -¿A qué vienes entonces? -Quería saber quién era la "idiota" que sale a practicar a estas horas de la noche, con este frío húmedo,cuando debería estar cuidando de su salud Ella lo mira enojada,ofendida por el regaño paternalista. -Solo es un rato...no puedo dormir y necesitaba esto -Claro,y después no vas a dormir porque te duele algo-replica él -No lo sabes -Claro que sí lo sé...Yun actuaba exactamente igual en su recuperación.La terquedad viene de familia -Estoy bien.Solo es mi respiración la que se agita,hace años no hago deportes Mientras le habla,sigue intentando encestar,ignorando su presencia.Kanda,resignado,camina y se sitúa debajo del aro para atrapar los rebotes y pasarle el balón,asumiendo su rol automáticamente -¿Por qué usas los lentes para jugar? Se te pueden romper con un golpe -No veo de lejos...son secuelas del accidente -Con más razón deberías acercarte al tablero Lenalee lo mira y una sonrisa divertida se dibuja en su rostro.La imagen es un déjà vu potente.Cuando eran adolescentes y él la ayudaba como su "entrenador personal",se situaba en ese exacto lugar,con esa misma posición rígida y cruzado de brazos,juzgando sus tiros -Bien,"entrenador",te haré caso Esa palabra le produce a Kanda una calidez inesperada y una oleada de sentimientos encontrados.Lenalee se acerca al aro con un paso lento y calculado,pero cuando se prepara para tirar,Kanda,en un movimiento rápido y traicionero,le roba el balón de las manos -¡Oye! ¿Qué haces?-protesta ella -Ven por él-la desafía,botando el balón lejos de su alcance Se burla de ella haciendo un par de rebotes hábiles,exhibiendo su superioridad física actual -No,tú tienes ventaja física ahora -¿Acaso me temes,Lee? Lenalee lo mira furiosa. -No tengo quince años,Kanda...soy una adulta de veintiocho años...no caigo en esas provocaciones infantiles Kanda sonríe de medio lado,sabiendo exactamente qué botón presionar. -Vamos,Lena...¿No puedes conmigo?...¿Acaso...eres débil? Oh,sí.Kanda sabe llegar a lo bajo con ella.El orgullo de Lenalee se enciende como una mecha.Lo mira con una intensidad que podría fundir el asfalto -Pagarás por esto,Yu Kanda -Ya veremos Lenalee se acerca a él en posición defensiva,tratando de seguirle el ritmo.Es complicado...sus piernas no responden con la velocidad de antaño,aunque su cuerpo parece recordar la teoría del pasado.Se concentra en él,estudiando sus movimientos,y aunque no es rápida,puede seguirlo con la mirada Kanda se mueve con fluidez,pero siente el peso de su mirada violeta sobre él.Lenalee evalúa sus opciones y sabe que no puede ganarle en fuerza ni velocidad,así que decide sacar su arma secreta,la única que siempre lo dejaba indefenso Con la poca velocidad que tiene,se lanza.Pero sus manos no van al balón.Se pone frente a él a muy poca distancia,invadiendo su espacio vital,y lleva sus manos directamente a su rostro,rozando su piel Ante este contacto inesperado y audaz,el cerebro de Kanda hace cortocircuito. Pierde la concentración por una fracción de segundo y ella lo aprovecha sin piedad.Le arrebata el balón de las manos -¡Ja!...¡Tengo el balón y mira...! Con una fuerza y determinación que no sabe de dónde sacó,corre hacia el aro y,con un gran salto final,encesta limpiamente -¡Sí! Kanda observa a la "tramposa" festejar ese miserable punto como si fuera la final de un campeonato...la ve alegre,levantando sus brazos en señal de victoria,recuperando su brillo.Ella utilizó un golpe bajo.Sentir la suavidad de su piel lo descolocó y ella capitalizó su debilidad «Bien»piensa Kanda.Si ella juega sucio,él también puede -Vaya,Lena,tienes agallas -¿Por qué? Lenalee deja de festejar y se gira sacandose los lentes.No sabe en qué momento Kanda se movió tan rápido.De repente,solo están separados por centímetros...ella puede sentir el calor de su respiración en su frente. Instintivamente,ella retrocede con lentitud hasta que su espalda choca contra la fría pared de ladrillos,pero él la sigue.Kanda cierra cualquier vía de escape apoyando una mano en el muro,justo al lado de su cabeza,atrapándola en su espacio personal -Fue trampa-murmura él Su voz,grave y profunda,la descoloca por completo,pero ella hace un esfuerzo sobrehumano por mantenerse cuerda y sostenerle la mirada desafiante -No,es "estrategia" Lo corrige con una sonrisa nerviosa que no llega a ocultar su agitación -Tú mismo me lo enseñaste hace años.Busca cómo desconcentrar a tu rival y ataca Kanda baja la mirada a sus labios y luego vuelve a fijarse en sus ojos,quemando cualquier rastro de distancia que quede entre ellos -Aprendes rápido,Lee -Por supuesto Kanda ya no puede más.La proximidad,el eco de su voz y ese perfume que ha perseguido en sueños durante diez años son demasiada tentación.Su autocontrol,que ya venía resquebrajado desde que estaban en la cocina,termina de ceder por completo La besa Es un contacto simple al principio,casi exploratorio,pero cargado con el anhelo desesperado de una década de soledad.Lenalee abre los ojos de par en par,completamente desarmada.El mundo exterior deja de existir y lo único real es el calor de Kanda reclamando el tiempo perdido. Él toma su silencio como una señal de permiso.Acaricia su mejilla con la yema del pulgar,con una ternura que contrasta con su usual rudeza,vuelve a besarla,esta vez con más profundidad El beso se convierte en un reconocimiento mutuo.No es un acto de pasión vacía,sino un volver a casa después de un exilio forzado.Al principio es gentil,un roce de labios que pregunta y responde,comprobando que el otro es real,que la verdad por fin ha sido dicha y que el dolor ahora puede ser compartido.Pero pronto se vuelve urgente,desesperado.Las manos de Lenalee suben hasta la nuca de Kanda,entrelazándose con fuerza en su cabello,como si fueran un ancla en medio de la tormenta de emociones que los azota Sin embargo,en el punto más álgido del contacto,Lenalee se separa un instante.La culpa,esa sombra que la ha perseguido por diez años,resurge con una fuerza violenta -Yu,espera... Murmura contra sus labios,con la respiración entrecortada -No puedo hacerte esto...Yo no lo merezco Suplica con la voz rota,sintiendo que el peso de los años y de su huida es una barrera que un simple beso no debería poder derribar tan fácilmente. Kanda vuelve a besarla,con una gentileza que busca callar su autoflagelación. No la deja terminar de hundirse en la culpa -Si seguimos pensando en el pasado,no podremos seguir adelante-susurra él contra sus labios,su aliento mezclándose con el de ella -Aún duele,sí... pero no voy a dejar que eso me detenga ni que el resentimiento se apodere de lo que nos queda.Estás aquí,conmigo.Eso es lo único que me importa ahora Se aleja apenas lo justo para clavar su mirada en la de ella,obligándola a verlo de verdad -Si quieres que me detenga,lo haré sin preguntar más.Pero quiero que sepas esto,Lena.Mis sentimientos por ti nunca van a cambiar.Yo siempre te voy a amar Lenalee encuentra en sus ojos una sinceridad inquebrantable.Un amor que no se doblega ante sus fallas ni se quiebra por los años perdidos.Sabe que él tendría motivos para odiarla,deberia aborrecerla por haberle ocultado a su hijo,y sin embargo,él elige el perdón Su elección es clara.Ella se inclina hacia él,rodeándolo con sus brazos para abrazarlo y Kanda responde al instante,estrechándola contra el muro como si temiera que pudiera desvanecerse otra vez -Yo también te amo,Yu...lo siento tanto Logra decir,dejando que la última gota de resistencia se evapore -Basta... Le pide él en un susurro,depositando un beso largo y tierno en su frente -Dejemos el pasado atrás. Ella lleva una mano a su mejilla,obligándolo a mirarla,y esta vez es ella quien toma la iniciativa.Lo besa con la urgencia que solo un amor reprimido durante una década puede exigir. Se besan por todos los años perdidos,por cada noche en la que se soñaron estando separados y por cada "te extraño" que se quedó atrapado en sus gargantas.El beso se vuelve fuego y consuelo a la vez,hasta que la falta de aire los obliga a separarse.Ambos se quedan ahí,respirando el mismo aire,mirándose con una intensidad que lo dice absolutamente todo.Ya no hacen falta más explicaciones Kanda no necesita preguntar si ella se queda.Lo sabe.La toma de la mano con firmeza,entrelazando sus dedos como si nunca más quisiera soltarla.Antes de avanzar,recoge el balón de Yun del suelo,el pequeño símbolo de su conexión,y caminan juntos hacia la habitación del niño.Lo dejan en su sitio en un silencio sagrado,cerrando finalmente ese capítulo de secretos Luego,él la conduce a través del pasillo.La puerta de su habitación se cierra tras ellos,sellando el mundo exterior,las culpas y los juicios. Esa noche,en lugar de usar palabras,se hablan con diez años de silencio. No hay necesidad de discursos.Sus cuerpos, marcados por el tiempo y las batallas individuales,se reconocen de memoria.Él la atrae hacia sí,envolviéndola en sus brazos con una posesividad que no busca dominar,sino rescatar Ella se hunde en él,sintiendo la firmeza de sus hombros y el calor que emana de su piel,deshaciéndose finalmente de la armadura de madre soltera y mujer autosuficiente para ser,simplemente,la mujer que él ama Se hablan con las manos,recorriendo cicatrices y reconociendo texturas.Cada caricia es una respuesta a una pregunta que no se atrevieron a hacer,cada beso es un borrador para el dolor pasado. El aroma a madera y tormenta de Kanda se funde con la suavidad de Lenalee en una danza de sombras contra las paredes Esa noche,la cama de Kanda deja de ser un lugar de descanso solitario para convertirse en el epicentro de su reconstrucción.No es solo pasión,es un acto de perdón profundo.En la intimidad del silencio,se entregan el uno al otro con la desesperación de quien ha recuperado un tesoro que creía perdido en el fondo del mar.Diez años de soledad se consumen bajo el calor de sus pieles,transformando el resentimiento en una ternura cruda y verdadera Finalmente,cuando el agotamiento y la paz los vencen,se quedan entrelazados.Ella apoya la cabeza en el pecho de Kanda,escuchando el latido rítmico de su corazón,mientras él la rodea con un brazo,negándose a soltarla incluso en sueños Por primera vez en una década,Londres duerme en paz para ellos.Donde el "nosotros" es lo único que existe.
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