ID de la obra: 1368

Segunda Oportunidad

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
661 páginas, 212.943 palabras, 66 capítulos
Descripción:
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Volveremos

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La luz pálida de la mañana londinense se filtra a través de las cortinas de la habitación,dibujando líneas suaves sobre las sábanas revueltas.Lenalee despierta primero,emergiendo lentamente de un sueño profundo.Lo primero que registra es una sensación física.Un peso cálido y sólido sobre su cintura.Es el brazo de Kanda,que la aferra contra su cuerpo con una posesividad dulce y adormilada,como si temiera que ella se desvaneciera si él soltara el agarre La memoria vuelve suavemente.Recuerda todo.Los flashes de la noche anterior en el patio,el basket bajo la luna,la confesión total atrapada contra la pared,el alivio del perdón y la liberación física en esa misma cama.Una punzada de vergüenza le recorre el estómago al recordar la intensidad del encuentro.Se siente expuesta,desnuda emocionalmente,pero al mismo tiempo,extrañamente segura y en su lugar Se reprende internamente por sentirse tan eufórica.Parece la reacción de una adolescente enamorada y no la de una mujer adulta que acaba de resolver años de drama familiar Intenta levantarse,buscando deslizarse fuera de la cama sin despertarlo,pero el brazo de Kanda reacciona instintivamente y la detiene.Él la atrae más cerca,hundiendo su rostro semisumergido en la nuca de ella,respirando su aroma -Si esto es un sueño...-murmura Kanda contra su piel. Su voz suena profunda,ronca por el sueño y cargada de una vulnerabilidad que rara vez permite que el mundo vea.Es el hombre detrás de la armadura estoica,el que solo ella conoce. -No quiero despertar Lenalee sonríe,y la vergüenza residual se disipa al instante,reemplazada por una ternura inmensa -No es un sueño,Yu-le asegura,mientras se gira entre sus brazos para acariciar su rostro relajado -Pero si no te levantas ahora,se nos hará tarde para la cita en la embajada Ella hace una pausa y lo mira con una chispa traviesa en los ojos. -¿Quieres una ducha juntos para ahorrar tiempo? Kanda abre los ojos de golpe.Sus labios se curvan lentamente en una media sonrisa,un gesto genuino y relajado que es casi un milagro de ver en su rostro habitualmente estoico.Se levanta de la cama y,sin decir una palabra,la toma de la mano y la guia al baño Tiempo después,él sale primero,con el cabello húmedo goteando sobre una toalla,y baja a la cocina para preparar el desayuno.Sabe por experiencia,y memoria,que una mujer debe prepararse con más tiempo,y Lenalee siempre tarda un poco más en arreglarse Mientras prepara el té y el aroma inunda la cocina,Kanda se siente extrañamente ligero.Está liberado,contento...Por primera vez en una década,su mente no es un campo de batalla.Ha tenido una noche de verdadera paz. Lenalee sale del baño minutos después,vestida y preparada para afrontar el día,aunque el vapor de la ducha aún suaviza sus facciones.Se detiene en el umbral y mira a Kanda,quien se mueve con eficiencia entre la encimera y la cocina,preparando el desayuno para ambos.Una sonrisa nostálgica se dibuja en sus labios.él siempre hacía eso en el pasado después de pasar la noche juntos,un ritual silencioso de cuidado que no ha olvidado Kanda,con sus sentidos agudizados,siente el peso de su mirada sobre su nuca.Se gira levemente y le hace un gesto con la cabeza hacia la silla,invitándola a sentarse -¿Estás bien?-pregunta,escaneando su rostro en busca de arrepentimiento o dolor -Sí,solo...cansada-admite ella,acomodándose -¿Tomas alguna medicación? -Si,pero despues del desayuno,debo tener el estómago lleno Abre su bolso y saca varios frascos y blísters,alineándolos sobre la madera de la mesa como pequeños soldados Kanda frunce el ceño al ver la cantidad -Son muchas -Sí,pero son necesarias y de por vida-explica ella con resignación,tocándose el pecho inconscientemente -Esto,sumado al chequeo riguroso de mi pulmón cada seis meses,es mi nueva normalidad -¿Cómo lo harás aquí en Londres? -Ya lo tengo cubierto.Me atenderé con la doctora Liza El silbido agudo de la tetera interrumpe la charla médica y lleva a Kanda de nuevo a la acción.Sirve el té y se sienta frente a ella.Ya con el desayuno servido,se instala un silencio cómodo entre ambos,el sonido de los cubiertos contra la loza marcando el ritmo.Sin embargo,Kanda está algo inquieto.Su naturaleza directa necesita definir el terreno -¿Y ahora qué?-pregunta de pronto,rompiendo el silencio y clavando sus ojos en los de ella Lenalee deja su taza,extiende el brazo y le toma la mano sobre la mesa,deteniendo su ansiedad -Despacio,Yu-Su voz es firme pero suave -Anoche… anoche fue la liberación de mucha presión acumulada.Fue necesario para ambos,lo sé. -Pero siendo realista,aún debo perdonarme a mí misma por todo el dolor que te causé,antes de poder estar plenamente contigo sin sombras Kanda asiente lentamente,comprendiendo que la batalla actual de Lenalee no es contra él,sino contra su propia culpa interna -No me arrepiento de lo que pasó,tenlo por seguro... Aclara ella,apretando su mano -Pero vayamos con lentitud.Hagámoslo bien esta vez.Por Yun y para no forzar nada entre nosotros Ella hace una breve pausa,organizando sus pensamientos. -Podemos organizarnos con Yun de lunes a viernes por mi trabajo y la escuela,y los fines de semana estar juntos,intercalando casas,pero durmiendo en habitaciones separadas...Al menos hasta que la convivencia se haga natural para los tres.No quiero que Yun se ilusione y que después las cosas puedan salir mal. -Acepto-dice él Su tono es serio.pero carente de resentimiento.Sin embargo,levanta un dedo -Pero con una condición no negociable. -¿Cuál? Kanda la mira fijamente,directo a los ojos -Cuando estés lista.Cuando finalmente te perdones por el pasado y sientas que podemos empezar de verdad,sin culpas…usa el anillo Lenalee recuerda el pequeño aro plateado con la simple piedra azul que tiene guardado en Japón.Que para ella representa el corazon de él.En ese instante,la joya deja de ser un regalo rechazado y se convierte en el símbolo tangible de su autoperdón,en la meta final de su sanación.Ella sonríe,y una lágrima esperanza se asoma a sus ojos violetas -Lo prometo,Yu Para Kanda eso es suficiente.Esperó diez años en el infierno,esperar un poco más no le hará daño.Ella es de él y él es de ella.Con esa certeza le basta Todo va con tranquilidad,disfrutando del desayuno,la compañia y la promesa,hasta que se acuerda de algo importante -¡No! Salta bruscamente de la silla,haciendo un ruido estruendoso que rompe la paz matutina y asusta a Lenalee,quien casi vuelca su té. -¿Qué pasa?-pregunta ella,alarmada -¡Me olvidé de avisar que no voy! Kanda sube las escaleras a toda velocidad.Sus pasos resuenan con fuerza en la madera mientras Lenalee lo observa desde la planta baja,sosteniendo su taza de té con una mezcla de confusión y una creciente ganas de reír ante semejante despliegue de nerviosismo.Una vez en la habitación,manotea el celular de la mesa de luz y busca el nombre del "Moyashi" en sus contactos,marcando con una urgencia que casi parece de vida o muerte. -¡Moyashi! -Oh...BaKanda,¿al fin te acordaste de tu empleo? La voz de Allen suena burlona y tranquila al otro lado -¿Qué pasó? ¿Te caíste de la cama o te secuestraron los aliens? -Cállate-gruñe,tratando de recuperar el aliento y la dignidad -Me olvidé por completo de avisarte que tengo que hacer un trámite importante y no voy a poder... -Lo sé,Kanda -¿Qué? -Estaba preocupado al principio,porque eres el primero en llegar,cuando tu familia llego les estaba por preguntar pero Miranda me aparto y me contó porque no viniste,así que no te preocupes -¿Ella sabía?-Kanda frunce el ceño -Según parece sí,pero me pidió que no dijera nada a los demás.Solo ella sabía que Lenalee vendría a Londres.¿Qué es lo que tienen que hacer exactamente? Miranda solo me dijo que Lenalee y tú tienen que firmar papeles importantes.Por eso no podías venir hoy -Tenemos que ir a la embajada a tramitar la visa de Yun-responde Kanda,y su voz adquiere un tono de orgullo involuntario -Van a volver a Londres.Definitivamente -¡Qué alegría!-exclama Allen -Entonces Yun volverá a la escuela... -Seguramente -¡Qué bien!Eso me alivia...pero por favor,que Lenalee se asegure de blindarlo para que los directivos de la IPLG no molesten con sus exigencias,por favor.No quiero tener mas videollamadas con la directora -Se lo diré -Bueno,Kanda,¡nos vemos!Que salga todo bien y dile a Lenalee que me visite pronto... ¡suerte! Kanda corta la llamada y exhala un suspiro largo,sintiendo que un peso invisible se desprende de sus hombros.Ahora sus dedos,antes tensos,se mueven con una suavidad inusual sobre la pantalla para buscar el contacto que se ha convertido en el centro de su gravedad Escucha los tonos de espera con paciencia,hasta que la conexión se establece y la voz de lo más sagrado que tiene en su vida,aparece -Hola,hijo -Hola,papá.Buenos días para ti-responde la voz clara de Yun. -Buenas tardes,Yun.¿Qué haces? -Mis tareas,mientras mi tío Komui prepara la cena -¿No es muy temprano para eso? -Suele tardar,ya sabes que es un perfeccionista-responde el niño con naturalidad -¿Cómo estás tú? -Bien,por iniciar mi día -¿Iniciar tu dia?¿No deberías estar trabajando ya? Kanda se tensa un segundo.Ha hablado tan rápido que olvidó que Yun es extremadamente agudo para deducir cualquier cambio en la rutina -Eh...no,porque hoy tengo cosas importantes que hacer -¿Cuáles? -Después te cuento,hijo Al otro lado de la línea,Yun sospecha.Todo es demasiado extraño.Su mamá está de "viaje",su papá tiene "asuntos importantes"...Nada cuadra,pero decide no presionar.Ya se enterará -Está bien,papá.Te dejo hacer tus cosas... ¡Te quiero! ¡Adiós! -Adiós,hijo. Kanda corta la llamada y exhala un suspiro largo.El torbellino emocional de las últimas horas,entre el reencuentro con Lenalee y la planificación de su futuro,le ha hecho olvidar por completo sus obligaciones laborales,algo inaudito en su rutina Antes de bajar las escaleras,se detiene un segundo y enciende la pantalla de su celular.Allí,iluminada en la penumbra del pasillo,aparece la foto que tiene como fondo de pantalla:él y Yun,un instante capturado que se ha convertido en su ancla a la realidad -Pronto estaremos juntos de nuevo,hijo...-murmura para sí mismo La promesa de que ya no tendrán que comunicarse a través de una fría pantalla le otorga una determinación renovada.Guarda el dispositivo en su bolsillo con la delicadeza con la que se resguarda un tesoro y comienza a bajar Abajo,Lenalee escucha sus pasos pesados y rítmicos sobre la madera de la escalera.La vibración de la casa parece cambiar con su presencia. -¿Todo en orden? -Sí...-responde él,restándole importancia al olvido El dia se pone en marcha.Después del desayuno,se preparan para salir al mundo real.Lenalee organiza meticulosamente la carpeta con los papeles,verificando tres veces que no falte nada,mientras Kanda se cambia,dejando atrás su ropa cómoda por un atuendo formal oscuro que impone respeto. Salen juntos de la casa,cerrando la puerta a su burbuja privada.Para ganar tiempo y evitar el transporte público,toman un taxi.En el asiento trasero,mientras la ciudad de Londres pasa gris y rápida por la ventana,Kanda busca su mano sobre el asiento.Ella le corresponde el gesto,entrelazando los dedos,es un anclaje físico necesario para lo que viene El taxi los deja frente a su destino. Llegan a la Embajada de Japón.El edificio es imponente,un bastión de cristal,acero y formalidad diplomática que contrasta violentamente con la calidez de la casa de ladrillo que acaban de dejar. Kanda se detiene un momento en la acera,mirando la bandera del sol naciente ondear. -¿La embajada Japonesa?-pregunta,dudoso y confundido -Pensé que iríamos a la China por tu nacionalidad Lenalee niega con la cabeza,guiándolo hacia la entrada con seguridad -Consulté antes de venir-le explica,ajustando la carpeta contra su pecho -Como tengo residencia permanente en Japón por mis años de trabajo en la Orden,todos mis papeles y mi estatus legal están registrados bajo esa jurisdicción... Ella hace una pausa significativa y se detiene justo antes de cruzar el umbral.Se gira hacia él y lo mira con una intensidad que le acelera el pulso -Y además...Yun legalmente ya es ciudadano japonés.Por eso es aquí donde debemos estar. Kanda asiente,procesando una vez más el hecho de que su hijo pertenece a su tierra Dentro,el ambiente es de un silencio protocolario,moqueta gruesa y aire acondicionado.Se dirigen al sector de visados y residencias.Detrás del mostrador de madera pulida,una mujer impecable vestida con un kimono de corte ejecutivo y rostro serio los recibe,sus dedos suspendidos sobre el teclado -Buenos días. ¿Tenían cita programada? Lenalee toma la iniciativa,con la voz firme de una madre que asegura el futuro de su familia -Sí.Tenemos cita para Kanda Yu, Lee Lenalee... y Kanda Yun Enuncia,pronunciando el nombre completo de su hijo con un orgullo nuevo Mientras lo dice,desliza sobre el mostrador los pasaportes y los formularios de solicitud.La visa de trabajo para ella y la residencia definitiva para el niño que los une. La funcionaria ajusta sus gafas y revisa los documentos con una minuciosidad clínica.El silencio en la pequeña oficina es absoluto,roto solo por el sonido del papel al pasar de página.Finalmente,sus ojos entrenados se detienen en el pasaporte nuevo de Yun -El niño ya tiene la nacionalidad japonesa registrada bajo el apellido paterno Kanda, ¿correcto?-pregunta ella,levantando la vista para confirmar los datos Kanda y Lenalee se miran.Es la primera vez que escuchan la formalización de ese cambio en voz alta,dicha por una autoridad.El sonido de "apellido paterno Kanda" vibra en el aire,dándole una realidad tangible que antes solo existía en una promesa.Kanda traga saliva,sintiendo un nudo en la garganta -Correcto-responde Lenalee por ambos,con voz segura,mientras toca discretamente la mano de Kanda bajo el escritorio para darle soporte -Bien La mujer asiente y separa los papeles -El visado de trabajo por cuenta ajena para usted,señorita Lee,ya está pre-aprobado gracias a sus antecedentes y porque anteriormente vivio aqui.Pero para el cambio de estatus de residencia del menor,se necesita la firma presencial del progenitor residente en el país de destino y despues la suya señorita Lee.Por ser la madre usted da su consentimiento La funcionaria gira el documento hacia ellos y señala con un dedo cuidado una casilla específica en el formulario,aquella que detalla el consentimiento legal para la reubicación internacional de Yun -Esta sección requiere su firma obligatoria,Señor Kanda-explica con tono profesional -Usted es el residente legal en Londres y el padre registrado.Al firmar aquí,usted autoriza formalmente el traslado de su hijo menor,Yun,desde Japón a Londres,para vivir bajo el régimen de custodia compartida Kanda siente una oleada violenta de emociones que lo sacude por dentro.Este simple acto de firmar un papel es mucho más que un trámite.Es la entrega formal de Yun a su vida diaria.Es el fin definitivo de los años perdidos en la ignorancia y el inicio de su paternidad activa y presente Con la mano firme,toma la pluma negra que le ofrecen.La punta metálica se detiene un segundo sobre el papel,flotando sobre la línea punteada -Si firmo esto,no hay marcha atrás, ¿verdad?-pregunta Kanda,no por duda,sino para confirmar el peso de su decisión,mirando fijamente a los ojos de Lenalee -No-responde ella,sosteniendo su mirada con una seriedad que iguala a la de la funcionaria.No hay retorno,solo futuro -Bien Sin dudar más,estampa su firma con una caligrafía firme y decidida,sintiendo que con cada trazo no solo firma un documento legal,sino un contrato de vida con su hijo.Lenalee firma a su lado instantes después, y sus manos se rozan suavemente sobre el frío formulario,sellando el pacto. La funcionaria sonríe por primera vez,rompiendo su máscara de hielo con un gesto breve y profesional -Los trámites están completados-anuncia,cerrando la carpeta con un sonido definitivo -La visa de trabajo se estampará en el pasaporte de la señora Lee en los próximos días hábiles,y la nueva residencia de Kanda,Yun se activará automáticamente tan pronto como aterrice en suelo británico.Felicitaciones Salen de la Embajada recibiendo el aire fresco de la calle.El mundo exterior parece el mismo,pero para ellos ha cambiado radicalmente.El futuro ya no es una posibilidad remota ni un sueño,ahora es un hecho legal,sellado con tinta y voluntad -Gracias,Yu-susurra Lenalee,con la voz cargada de emoción,mientras entrelaza sus dedos con los de él al bajar las escaleras -Oficialmente,vamos a vivir en la misma ciudad Kanda se detiene un momento y la mira con intensidad. -Oficialmente,tendré a mi hijo de vuelta.Y a ti,cerca.Eso es lo que importa -Claro que sí Caminan unos metros en silencio,disfrutando de la cercanía,pero el reloj sigue corriendo.Kanda,reacio a separarse todavía,rompe el silencio -¿Tienes que hacer algo más en la ciudad? -No,mi vuelo sale a la noche...No quiero dejar a Yun tanto tiempo y ya lo extraño.Así que iré al hotel a descansar un poco,cerrar la maleta y prepararme para el viaje Kanda no duda. -¿Quieres que te acompañe? Propone,buscando cualquier excusa para extender el tiempo juntos -Podemos ir al hotel y así después te acompaño al aeropuerto para despedirte Lenalee lo mira,evaluando la propuesta.Sabe perfectamente que es una mala idea.Ir juntos a una habitación de hotel,con las emociones a flor de piel tras lo sucedido anoche y la inminente despedida,es jugar con fuego.Debería decir que no,debería despedirse aquí en la vía pública y mantener la cordura. Pero el corazón le gana a la razón -Bueno-contesta ella,rindiéndose ante la tentación de su compañía y el magnetismo que él ejerce sobre sus sentidos Mientras buscan un taxi,Lenalee se reprende mentalmente por ser tan débil ante él,sabiendo que la despedida será infinitamente más difícil si pasan las próximas horas refugiados en esa habitación.Pero al sentir la mano de Kanda buscando la suya,cualquier rastro de duda se desvanece. Y sí, la lógica tenía razón.Fue una mala idea...o quizás,la única posible Apenas entran en la suite y la puerta se cierra a sus espaldas con un chasquido seco,la tensión contenida durante todo el trámite en la embajada se rompe de forma violenta.Ya no hay carpetas,ni visados,ni preocupaciones por el futuro.El mundo exterior deja de existir.Se buscan con una necesidad casi desesperada,ignorando la maleta abierta y el reloj que marca la cuenta atrás hacia su vuelo,entregándose de nuevo a ese fuego que solo ellos saben encender. Ambos duermen un rato largo,recuperando el sueño perdido durante la vigilia de la noche anterior y el agotamiento físico tras sus "actividades" recientes.Ahora,envueltos en las sábanas del hotel,se relajan en un silencio compartido donde el único sonido es el de sus respiraciones tranquilas Lenalee se despierta primero horas despues.Lo primero que nota es el peso cálido y protector sobre su cuerpo.Kanda la abraza con posesividad incluso en sueños,con su cabeza apoyada pesadamente en el pecho de ella,como si necesitara escuchar su corazón para confirmar que sigue ahí.Tendria que estar preparandose pero por ahora,solo continúa acariciando el cabello largo y oscuro de él,disfrutando de la paz inusual que emana de su figura relajada.Ademas aun tiene tiempo El silencio se prolonga hasta que Kanda suelta un suspiro largo,su respiración volviéndose profunda y pareja,indicando que está saliendo del sueño profundo -Despierta-susurra ella suavemente,sabiendo que su sueño es ligero por naturaleza Kanda abre lentamente sus ojos azules.No hay desorientación en su mirada,solo una calidez inusual que la envuelve.No se mueve,esta cómodo donde está -¿Qué haremos ahora?-pregunta él,con la voz todavía ronca -¿Con nosotros... qué somos exactamente? Ya ha hecho esa pregunta antes,pero después de lo que pasó en la embajada y de la entrega total que acaban de compartir en esa habitación,necesita una respuesta que esté a la altura de esta nueva realidad. Lenalee no titubea,ya lo ha meditado -Somos,ante todo,los padres de Yun,comprometidos a criarlo juntos en Londres.Eso es innegociable-establece ella con firmeza -Y nosotros...nosotros debemos empezar de cero,Yu.No podemos simplemente saltarnos diez años de separación y trauma como si nada hubiera pasado.No me parece justo para ti Kanda frunce el ceño ligeramente,pero no en señal de protesta,sino de pura concentración,asimilando cada palabra.Lenalee toma aire antes de soltar la siguiente condición -No viviremos juntos...aun Kanda alza una ceja.Ella ya ha sido clara respecto a la importancia de los tiempos,pero el peso de la realidad se asienta entre ambos. -Estuve viviendo sola con un niño,con mis propias reglas y rutinas.Debo adaptarme de nuevo a compartir mi vida,ya que nosotros,nunca convivimos como adultos Hace una pausa y una sonrisa pícara,teñida de un leve rubor,que cruza su rostro,iluminando la penumbra de la habitación -Salvo esos días en los que mi hermano se iba todo un fin de semana y yo te invitaba a quedarte a escondidas... Lenalee recuerda vívidamente esas épocas de juventud.La adrenalina de lo prohibido,la libertad de estar a solas y esa sensación de ser los dueños del mundo dentro de cuatro paredes Kanda también recuerda esos días.Al principio dudaba,siempre rígido y temeroso de la ira de Komui,pero después terminó encantándole esa burbuja de normalidad sin las presiones de la escuela Recuerda desayunar juntos sin prisas,mirar televisión entrelazados en el sofá,acurrucarse bajo las mantas y cocinar entre risas y desastres culinarios. Era la única intimidad real que conocían.Saber que podían ser ellos mismos,sin horarios que cumplir y,sobre todo,sin tener que separarse al final del día para volver cada uno a su hogar.Fue en uno de esos fines de semana,en el silencio cómplice de la casa vacía,donde tuvieron su primera vez El recuerdo de su primera vez se instala entre ellos como un velo sagrado.Fue en esa misma burbuja de silencio,lejos de las expectativas de los demás,donde dejaron de ser amigos para convertirse en el destino del otro.No hubo grandes lujos,solo la urgencia de sus manos y la promesa silenciosa de que,pasara lo que pasara,siempre volverían a buscarse. -El plan que propuse en la mañana sigue en pie-continúa Lenalee sacandolo de los recuerdos del pasado para volver al presente -Nos veremos los fines de semana,intercalando casas para que Yun se adapte lentamente a tener dos hogares.Pero eso será después de tener citas reales. Salir los tres juntos a veces como familia,y salir solos nosotros despacio,como cuando éramos novios -Está bien...Acepto los términos-dice Kanda,acercando su rostro al de ella hasta que sus narices se rozan -Pero no me pidas que actúe como si no quisiéramos esto.No me pidas que finja frente a los demás que solo somos "amigos" o ex compañeros Lenalee sonríe,y con su pulgar acaricia la línea dura de su mandíbula. -No te lo pediré-admite ella,rindiéndose -Soy tuya,Yu.Siempre lo fui Él la abraza con más fuerza ante la confesión,volviendo a apoyar la cabeza sobre su hombro,satisfecho -Y yo siempre seré tuyo...y recuerda lo del anillo.Esa condición sigue vigente Lenalee hace una pausa,redefiniendo el significado de esa joya en su mente.Ya no será solo un símbolo de perdón o de un pasado roto -Lo usaré-promete,besando su cabeza -Pero cambiaré tu término.No lo usaré cuando me perdone a mí misma;lo usaré cuando esté lista para casarme contigo.Ese fue siempre el propósito, ¿no? Kanda se queda quieto un segundo,asimilando la promesa implícita de futuro. Recuerda vívidamente el momento en el cual tomó la decisión de comprarle el anillo,con la intención clara de proponerle matrimonio al terminar la secundaria...un plan que la vida truncó,pero que hoy,después de una década de sombras,vuelve a estar finalmente sobre la mesa. -Te amo,Lena -Yo también,Yu Mientras cierran el "trato" con un beso y entregandose nuevamente a la pasion,la tarde se desliza tranquilamente fuera de la ventana.Ninguno tiene prisa por levantarse.Ambos se quedan un rato más abrazados en la cama,compartiendo varios besos lentos y caricias,llenando el tanque de afecto antes de la inminente despedida en el aeropuerto. A medida que la hora se acerca,Kanda se siente visiblemente inquieto.La sensación de despedida flota en el aire,otra vez ella se irá,pero su voz interior le grita que ahora es diferente.Esta vez no es una huida,es una gestión.Ella volverá y,lo más importante,volverá junto a Yun.Esta vez,la separación es el preámbulo para no irse nunca más. Comparten un ultimo baño y una cena silenciosa en el hotel,cargada de miradas cómplices,y luego se dirigen al aeropuerto en un taxi que avanza demasiado rápido por las calles de Londres El vehículo se detiene con un suave chirrido frente a la terminal de salidas internacionales.El motor queda en silencio.Kanda baja del taxi y descarga el único bolso de Lenalee del maletero,un equipaje ligero que contrasta con el peso invisible que ambos cargan en el pecho Dentro de la terminal,el bullicio de los viajeros,el rodar de las maletas y el eco de las voces en distintos idiomas parecen desvanecerse para ellos.Se sumergen en una burbuja de aislamiento mientras caminan hacia las puertas de seguridad.Se sientan a esperar en los asientos metálicos y fríos,uno junto al otro,dejando que los minutos se escurran entre los dedos. No necesitan hablar,todo lo importante ya se dijo entre las sábanas del hotel y en el silencio de la embajada. Finalmente, el altavoz informa con una voz monótona y metálica que el vuelo con destino a Japón iniciará el embarque en breve Kanda la acompaña hasta el límite permitido,justo antes de la zona de control. Allí,Lenalee se detiene y se gira para enfrentarlo por última vez en suelo británico.Kanda mantiene puesto ese rostro inescrutable,esa máscara de piedra que siempre ha usado como armadura para ocultar sus emociones al mundo.Sin embargo,sus ojos azules lo traicionan,están fijos en ella,clavados en su rostro con una intensidad feroz,y que ella ha aprendido a leer entre las grietas de su frialdad,reconoce perfectamente la vulnerabilidad que brilla en ellos Es el miedo de un hombre que recuperó su tesoro y tiene que dejarlo ir de nuevo,aunque sea solo por un tiempo -Un mes-dice Lenalee,levantando un dedo entre ambos Intenta que su voz suene firme,como quien decreta una ley inquebrantable,aunque el leve temblor en su tono delata cuánto le cuesta soltar su mano.Es el plazo para empacar diez años de vida y preparar a Yun para volver -Un mes-asiente Kanda Ella da un paso adelante y lo rodea con sus brazos en un abrazo rápido y fuerte,hundiendo la cara en su abrigo.Se siente distinto al de la noche anterior entre las sábanas.Este no es un abrazo de pasión,es un abrazo de promesa,de estructura y de espera Cuando se separan,Kanda hace algo inesperado.La toma del rostro con ambas manos,acunando sus mejillas,obligándola a mirarlo a los ojos,ignorando a la gente que pasa a su alrededor.Se inclina y le da el beso de despedida No es largo ni desesperado,sino firme,cálido y lleno de la certeza absoluta de que este es solo un adiós temporal Este gesto la sorprende profundamente,dejándola estática.Él jamás la besaba en público en el pasado,le daba vergüenza ajena y solo aceptaba tomarse de las manos porque ella se lo pedía insistentemente. Kanda no era,ni es,una persona que demuestre afecto ante testigos.Pero hoy,las reglas han cambiado -Date prisa,Lena-susurra contra sus labios,usando el apodo que solo ella conoce, un último recordatorio secreto de que la intimidad romántica está intacta y la espera Lenalee sonríe,sintiendo una lágrima asomar a sus ojos,pero se niega rotundamente a llorar.No hay motivo para la tristeza hoy -Lo haré,Yu Con el corazón lleno,toma su maleta y se da la vuelta.Cruza la puerta de seguridad caminando con paso decidido.Esta vez no duda,no se detiene y,sobre todo,no mira atrás con angustia Kanda se queda de pie,con las manos en los bolsillos,observando su figura hasta que ella desaparece de su vista entre la multitud Es el mismo escenario de hace diez años,pero el guion es otro.Ya no hay súplicas ni desesperación.Ahora,mientras da media vuelta para irse,sabe con certeza que ella volverá y que traerá a su amado hijo con ella para completar su vida.
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