Segunda Oportunidad
10 de enero de 2026, 16:07
Yun entra al gimnasio esperando encontrarse con la disciplina de su padre,pero lo que ve lo descoloca de inmediato.Solo está Alma,lidiando torpemente con los carritos de balones y las redes,sin rastro de la imponente figura de Kanda.El vacío en el centro de la cancha le provoca un nudo en el estómago
-¿Dónde está mi papá?-pregunta Yun,con una voz que delata la alarma que empieza a crecer en su pecho
Alma,visiblemente ajetreado,se detiene un segundo para responderle.Le explica que Komui lo llamó de urgencia y que Kanda salió disparado del edificio.Por la descripción que Alma hace de su partida (la expresión de pánico absoluto y la brusquedad con la que le arrojó las llaves) Yun no necesita ser un genio para atar cabos.Deduce al instante que solo una persona puede provocar esa reacción en su padre:Su mamá
Guarda silencio sobre el hospital.No quiere ser él quien le dé la noticia antes de tiempo ni quiere cargar la mente del niño con imágenes de salas de urgencias.Sin noticias claras todavía,prefiere no angustiarlo más de lo necesario,tratando de mantener una fachada de normalidad que Yun,con su aguda percepción,ya ha empezado a desmantelar
-¿Has recibido más noticias desde entonces?-inquiere,buscando una certeza que calme el latido acelerado de su corazón
-Aún nada,Yun.Solo hay que esperar-responde Alma,retomando su tarea con una energía nerviosa que confirma las sospechas del niño
El resto de la práctica se desarrolla en una nebulosa para él.Corre,dribla y lanza al aro por puro instinto,pero su mente está a kilómetros de allí,esta muy preocupado
Al terminar el entrenamiento,mientras se dispone a recoger sus cosas con la mirada fija en la puerta,una figura familiar aparece Su padrino,se detiene en el umbral del gimnasio.No trae el rostro serio,sino una sonrisa radiante que parece iluminar todo el recinto
-¡Felicitaciones,Yun!-exclama Lavi,abriendo los brazos de par en par
No hace falta decir nada más.Esas dos palabras son la llave que abre la compuerta de la tensión que Yun ha estado reteniendo,el dia finalmente llego
El alivio lo recorre de pies a cabeza.Pero,aun esta preoupado
-¿Cómo está mamá?-es lo primero que pregunta.
Es su prioridad,el centro de su universo
-Bien,todo salió bien-le asegura Lavi,acercándose para revolverle el cabello con cariño
-Es una campeona,Yun.Ya están descansando. ¿Quieres ir a verla?
No duda ni un segundo.La ansiedad se transforma en una impaciencia eléctrica por llegar al lado de sus padres
-Vamos-sentencia
Echándose la mochila al hombro y saliendo del gimnasio a paso veloz,listo para conocer finalmente a la persona que le estuvo dando "golpes de hola" durante las últimas semanas
-Así que ya tenemos al nuevo mini Yu-comenta Alma desde el centro de la cancha,dejando escapar un suspiro de alivio al saber que la tormenta ha pasado y que todos están a salvo
-"Nueva" mini Yu-corrige Lavi con un guiño cómplice y una sonrisa que no le cabe en el rostro
-¡Oh!Una niña…-Alma se lleva una mano al pecho,conmovido,casi al borde de las lágrimas por la noticia
-Después llamaré a Yu.Dale mis felicitaciones y mis saludos,por favor
-Lo haré,Alma.Gracias por cuidar de Yun hoy-responde Lavi mientras empieza a caminar hacia la salida para alcanzar al niño,que ya le saca varios metros de ventaja
-Bueno,me voy,porque ya casi no veo a Yun entre la gente,parece que la emoción le dio alas. ¡Adiós!
Alma se queda solo en el medio del gimnasio.Por un momento,el silencio del lugar se siente diferente,más ligero,contagiado por la alegría de la noticia.Sin embargo mira a su alrededor,observa algunos balones dispersos que dejaron los niños y una que otra mancha de polvo
Suspira para sí mismo con una sonrisa pequeña pero afectuosa,mientras se dispone a ordenar el caos del gimnasio él solo
El viaje en auto es rápido.Lavi conduce con una cuidado y precisión que no admite demoras,consciente de que cada segundo que pasa aumenta la impaciencia contenida en el pequeño cuerpo a su lado.
No tardan mucho en llegar al hospital,ese edificio que para Yun ha sido escenario de tantas sombras,pero que hoy promete ser el origen de su mayor luz
Al ingresar al área de maternidad,el olor a desinfectante lo envuelve,es ese aroma frío y aséptico que Yun asocia con la fragilidad,pero también con la sanación.En el pasillo,se encuentran con la Doctora Liza.
Ella,al verlo,suaviza su expresión profesional y le dedica una mirada cargada de ternura,esa complicidad de quien ha visto a esta familia luchar desde el primer día.
-Habitación 402,Yun-le dice con voz suave
-Te están esperando
Yun avanza por el corredor hasta detenerse frente a la puerta cerrada.Se queda ahí,inmóvil,con la mano suspendida a escasos milímetros de la madera.Respira hondo,llenando sus pulmones con lentitud,mientras se prepara mentalmente para lo que va a encontrar
Lavi se queda a su lado en silencio.No intenta apresurarlo ni le dice palabras innecesarias,simplemente actúa como un guardián silencioso,una presencia firme que le ofrece el espacio que el niño necesita para cruzar ese umbral por su cuenta
Finalmente,Yun gira el picaporte.La puerta se abre sin hacer ruido y entra
Primero ve a su padre quien está sentado al lado de la cama,en una silla incómoda.Su rostro,aunque visiblemente agotado y con ojeras marcadas,brilla con una suavidad y una paz que Yun nunca había visto en él
Su tio Komui vigila junto a la ventana,con los ojos rojos e hinchados,seguramente por tanto llorar de emoción y susto
Y en el centro de todo,su mamá está dormida.Tiene el rostro pálido,casi transparente,pero descansa en paz,respirando rítmicamente
Yun ignora todo lo demás y se acerca solo a ella.Necesita comprobarlo por sí mismo.Se inclina y apoya suavemente su frente contra la de ella,sintiendo su calor.Su mamá está bien,está viva.Ese contacto lo tranquiliza más que cualquier palabra médica
De repente,un pequeño gruñido lo alerta como un llamado en el silencio de la habitación
El sonido viene desde la pequeña cuna de acrílico transparente que está ubicada justo al lado de la cama de ella.Yun se separa de su madre y se acerca con cautela,como si se aproximara a algo frágil y misterioso
Se inclina sobre el borde y,por primera vez,la ve.
Es diminuta,una presencia casi irreal que descansa envuelta en una manta blanca que parece inmensa para su tamaño.Una suave pelusa de cabello negro azabache corona su cabeza,idéntica a la marca registrada de todos los miembros de la casa
Por un momento,sus párpados se abren perezosamente,luchando contra el sueño,y revelan el secreto de su identidad.En ellos se ven reflejados dos pozos de un azul profundo,gélido e inconfundible.Son los ojos de su padre
La bebé está perfectamente quieta,observándolo con una curiosidad insólita.Su mirada azul se mantiene fija en los ojos violetas de Yun,creando un puente silencioso e instantáneo entre ambos
Yun se queda inmóvil,fascinado ante el espectáculo.Le cuesta procesar la contradicción.Le parece imposible creer que este ser tan pacífico,frágil y sereno sea el mismo bebé enérgico que le propinaba golpes sorpresivos y contundentes en el vientre de su madre apenas unos días atrás
Kanda,que ha observado cada reacción de su hijo desde su sitio,se levanta con lentitud.Se coloca detrás de él y pone una mano protectora y pesada sobre el hombro de Yun,un gesto que no solo transmite afecto,sino que lo ancla a la realidad tras el torbellino de emociones del día
-Es una niña.Se llama Lena.Como tu madre
-Lena-repite Yun en su mente,y el nombre se siente correcto,sólido y lleno de luz
Es hermoso,mucho más lindo y significativo que cualquiera de las opciones que repasaron durante semanas en aquellos aburridos libros y listas infinitas de internet.Se da cuenta,con una punzada de ironía,de que el nombre siempre lo habían tenido a la vista,lo escuchaba cada vez que su padre llamaba a su madre,estaba grabado en las paredes de su hogar y en la esencia misma de su familia.No necesitaban inventar nada nuevo,porque la fuerza ya tenía ese nombre.
Yun no puede apartar la vista de la cuna.La fascinación ha reemplazado por completo al miedo
-Es... muy pequeña
Su voz es apenas un susurro audible,temeroso de que el sonido de sus palabras pueda romper la fragilidad del momento o despertar a su madre
-Lo es-admite Kanda,cuya mirada se suaviza al posarse en la recién nacida
-Por eso necesita que la cuidemos mucho.A ella y a tu madre
Impulsado por una necesidad que vence a su reserva,Yun siente el impulso de tocarla.Con un movimiento vacilante,acerca su mano izquierda (aquella marcada por las cicatrices del accidente y cuya movilidad aún le da batallas diarias)Sus dedos se suspenden unos momentos en el aire,temblando apenas,dudando de su propia fuerza y de la capacidad de su mano para ser delicada
Hasta que ocurre el milagro
Como si hubiera sentido la presencia de su hermano mayor,la bebé alza su manita por reflejo.Sus dedos diminutos se cierran alrededor del índice de Yun,atrapándolo en un agarre firme
En ese preciso instante,el universo de Yun sufre una transformación irreversible. Su corazón,que hasta hace un momento galopaba desbocado por la adrenalina del trayecto y la ansiedad de la espera,de pronto se asienta con una gravedad distinta
Siente un peso nuevo y profundo,una responsabilidad que se instala en su pecho como una raíz que se aferra con fuerza a la tierra.Es el famoso "click" que su padrino le describió aquella noche en su habitación,ese engranaje invisible que,al encajar,cambia para siempre la percepción de todo lo que lo rodea
Sin mover los labios,sin emitir un solo sonido que perturbe el reposo de su madre,Yun le habla directamente al alma de la recién nacida que lo sujeta.Es un juramento sagrado,una comunicación que solo ellos dos comparten en la intimidad de ese primer contacto
"No te preocupes,Lena.Yo soy tu hermano mayor,Yun.Te prometo que,de ahora en adelante,yo seré tu escudo.Te protegeré,te cuidaré y te apoyaré.No importa lo que pase,nunca estarás sola"
Yun aún no es consciente de ello,pero la legendaria y casi obsesiva "protección Lee" acaba de despertar con furia en su torrente sanguíneo.Esa herencia familiar,que convierte el amor en una guardia permanente,feroz e inquebrantable,fluye ahora por sus venas con la misma intensidad que en las de sus antecesores
Al mirar a esa bebé tan pequeña e indefensa,cuya vida entera depende ahora de la fuerza de sus guardianes,comprende finalmente la actitud,a veces errática y asfixiante,de su tío Komui
Komui,desde su posición junto a la ventana,capta de inmediato esa chispa en la mirada de su sobrino.Es una sensación que conoce de memoria,un eco exacto del sentimiento que lo invadió décadas atrás,cuando sostuvo por primera vez a una pequeña Lenalee entre sus brazos
Con el rostro todavía surcado por las lágrimas de alivio,Komui se acerca a Yun y lo rodea con un abrazo cálido y protector,apretando su hombro con complicidad
-Bueno,sobrino...-murmura con una voz cargada de una emoción que mezcla el orgullo con la nostalgia
-Bienvenido oficialmente al club de los hermanos mayores
Yun no se aparta.Por el contrario,recibe el gesto con una seriedad que asombraría a cualquiera que no conociera la intensidad de su linaje.Mira a su tío de frente,con una comprensión nueva que borra cualquier rastro de las antiguas quejas por su comportamiento errático
-Está bien,tío-responde Yun,con el tono solemne de quien acaba de recibir una revelación
-Ahora entiendo perfectamente tu "sobreprotección"
Kanda los observa a pocos pasos manteniendo el silencio,pero con una inquietud que le arruga ligeramente el entrecejo.Al ver a Komui y a Yun unidos por ese juramento invisible de vigilancia extrema,no puede evitar sentir una punzada de compasión por la pequeña que descansa en la cuna
«Pobre Lena...»,piensa Kanda con una ironía amarga.Sabe lo que le espera a su hija.Crecer bajo la sombra de tres hombres que no dejarán que ni una mota de polvo la toque sin su permiso.Visualiza el futuro de su pequeña guerrera asediada por un tío paranoico y un hermano que acaba de jurar ser su escudo personal
Sin embargo,tras ese pensamiento,Kanda dirige de nuevo su mirada hacia la cuna de acrílico.Al ver la fragilidad de la niña y recordar lo cerca que estuvieron de perderlo todo,una verdad inevitable se instala en su mente.Sabe,conn honestidad,que él no será diferente a ellos.Él,que ha pasado su vida protegiendo a Lenalee de las sombras,será el primero en la línea de fuego para defender a Lena
Lavi,que suele ser el alma de cualquier habitación con su energía inagotable,se siente extrañamente fuera de lugar en medio de ese silencio tan denso y sagrado.Se acerca con lentitud a la cama donde Lenalee descansa.Observa la paz que emana de su rostro pálido y luego dirige su mirada hacia Kanda
-¿Cómo está?-pregunta en un susurro
-Descansa-responde Kanda, sin apartar los ojos de ella
-Fue mucho para ella.Demasiado
Lavi asiente,contemplando la figura menuda de Lenalee bajo las sábanas blancas del hospital
-Bien...esta mujer es increíblemente fuerte-dice Lavi,con un respeto profundo en su voz
-Así es-coincide Kanda
Lavi se queda en silencio un momento,procesando la imagen de la familia finalmente reunida y a salvo.Una pequeña sonrisa,cargada de una melancolía feliz,se dibuja en su rostro
-Te felicito,Yu...Tienes una familia hermosa.Alma tambien te manda felicitaciones
Kanda le devuelve un asentimiento corto,un reconocimiento silencioso
-Gracias,Usagi-murmura Kanda,sorprendiendo incluso a Lavi con el agradecimiento
Lavi vuelve su atención a Lenalee.Siente la necesidad de despedirse de su amiga,de reconocer la batalla que acaba de ganar en ese quirófano
-¿Me permites darle un beso en la sien?-le pide a Kanda,con una caballerosidad que demuestra cuánto valora la posición de su amigo como protector
Kanda lo mira durante un segundo.En cualquier otra circunstancia,se lo habria negado rotundamente.Pero este hombre cuido a Yun,a ella,le dio el consejo del nombre y es la persona de extrema confianza de ella
-Tks... está bien-consiente Kanda,desviando la mirada hacia la cuna para darle privacidad
Lavi se inclina con una delicadeza extrema.Sus labios apenas rozan la sien de Lenalee,un contacto breve y cargado de devoción fraternal
-Bien hecho,Lenalee...-le susurra al oído,con una voz que vibra de orgullo
-Lo lograste
Satisfecho con el encuentro y con el peso de su juramento aún vibrando en el pecho,Yun decide que es hora de retirarse. Su mente y su corazón de hermano mayor han obtenido la prueba física que necesitaban.Ambas están a salvo,y la vida ha reclamado su lugar en esa habitación.No quiere perturbar el descanso de su madre,que sigue sumida en un sueño profundo y reparador,su prioridad es que ella recupere las fuerzas que entregó para traer a Lena al mundo
Se da la vuelta y abandona el cuarto con pasos de cristal,deslizándose en un silencio que demuestra su respeto por la fragilidad del momento.Esta noche se quedará bajo el cuidado de su padrino,encontrando refugio en la familiaridad de su compañía
Komui,secándose las últimas huellas de lágrimas de su rostro y soltando un suspiro de alivio que parece haber contenido durante meses,se marcha junto a ellos.Al cruzar el umbral,lanza una última mirada hacia la cama y la cuna,dejando atrás la habitación sumida en una calma densa y protectora
Los tres se marchan en silencio,sus pasos perdiéndose en el eco de los corredores del hospital.Yun camina al lado de su padrino,con la cabeza un poco más alta y el corazón lleno con el nombre de su hermana.
Sumergido finalmente en la quietud absoluta de la habitación,Kanda se mantiene en su puesto como centinela.Sus ojos azules,ahora despojados de la tensión del combate médico,se posan sobre Lenalee
Ella descansa en un sueño tan profundo que parece de mármol,su cuerpo,tras realizar un esfuerzo titánico para aferrarse a la vida,le pasa finalmente la factura de la fatiga acumulada
Tras la intervención de la doctora,el aire fluye ahora de manera rítmica y estable en sus pulmones,sin la lucha desesperada de las horas previas
A su lado,en la pequeña cuna de acrílico,la pequeña Lena desafía el cansancio de su propia llegada al mundo.Está despierta,pero sumida en tranquilidad,observando el techo con esos ojos profundos que ha heredado de su padre
Al nacer antes de tiempo,Lena es una criatura diminuta.Pesa menos de tres kilos,una cifra que en cualquier otro contexto parecería alarmante,pero que aquí es el sello de su victoria.Es lo suficientemente fuerte para respirar por sí misma,lo suficientemente sana para no necesitar el cristal frío de una incubadora ni cuidados especiales
Kanda recuerda el momento exacto en que la doctora les dio la noticia.El alivio en los ojos de Lenalee fue tan devastador que lo hizo tambalear.Ella lloró con una intensidad que no venía del dolor,sino de la redención.En su mente,todavía estaba grabado el trauma del nacimiento de Yun,cuando apenas pudo rozarlo antes de que se lo llevaran de urgencia a cuidados intensivos,separándolos durante los días más oscuros de su vida
Ver a Lena allí,al alcance de su mano y fuera de cualquier peligro médico,es el regalo que Lenalee necesitaba para poder cerrar los ojos y descansar de verdad
Kanda se acerca a la cuna con pasos sigilosos.Al igual que le sucedió a su hijo hace apenas un rato,se detiene.Sus manos,se quedan suspendidas en el aire
Aún no la ha tomado en sus brazos oficialmente.Siente un miedo irracional,una sombra persistente que le susurra que sus manos,podrían manchar la pureza absoluta de un ser tan inocente
Es la primera vez en su existencia que se enfrenta a la responsabilidad de un recién nacido.Con Yun no tuvo esta oportunidad,y el peso de esa carencia se manifiesta ahora como una torpeza que lo paraliza
Un pequeño gruñido de Lena rompe el hechizo,sacándolo bruscamente de sus pensamientos oscuros.Se alarma.Sus ojos azules recorren cada centímetro de la pequeña,preguntándose con angustia si tiene frío,si siente dolor o si algo en su frágil anatomía no está funcionando bien
La mira fijamente,casi hipnotizado por la perfección de sus rasgos diminutos.Se pregunta cómo es posible que algo tan pequeño sea,al mismo tiempo,lo más hermoso y perfecto que sus ojos han visto jamás
Venciendo finalmente su propio temor,se inclina y,con un cuidado que incluso no se atreve a respirar,la alza.Al sentir su contacto,se sorprende profundamente.No pesa casi nada.Lena es ligera como una pluma en comparación con la pesadez de sus propias culpas.Mentalmente,Kanda copia cada movimiento que le vio hacer a Komui horas atrás,ajusta la posición de sus brazos con cuidado y asegura la cabeza de la bebé con una firmeza delicada,protegiendo ese pequeño universo que ahora descansa contra su pecho.
Se vuelve a sentar,manteniendo el peso de ese pequeño milagro contra su pecho.Por primera vez,se atreve a mirarla directamente a los ojos,y el impacto es casi físico.Son sus mismos ojos:Azules.La niña mantiene la mirada sin parpadear,con una fijeza que lo desarma.En ese silencio compartido,la realidad lo golpea,esta niña,esta bebe de menos de tres kilos,es su hija
Es la misma que lo saludaba con energía desde el vientre de Lenalee,la que con cada latido acelerado parecía decirle: "Aquí estoy,papá".
Venciendo la última pizca de reserva,se inclina y le da un pequeño beso en la frente.Como respuesta,ella emite un ruido de satisfacción,un gorjeo diminuto que le llega directo al corazón,derribando todos sus muros.El olor a leche y a vida que emana de ella,la suavidad de sus facciones delicadas bajo la luz tenue de la habitación...es un momento que nunca podrá olvidar
De repente,la calma se quiebra.Observa con extrañeza cómo la bebé gira la cabeza hacia los lados con insistencia,abriendo la boca como si buscara algo en el aire.Él,no entiende lo que sucede
Lena,al no encontrar lo que busca desesperadamente,arruga su rostro diminuto y comienza a llorar
El panico se apodera de él.Se pone de pie de un salto y comienza a mecerla con torpeza.La pega contra su pecho,intentando que el calor de su cuerpo la calme,y le da golpecitos suaves en la espalda con su mano grande,buscando ese alivio que no llega
Nada funciona.El llanto de la niña aumenta de volumen,llenando la habitación y rompiendo el sagrado silencio de la noche
Entonces,escucha una pequeña risita débil.Mirando hacia la camilla,ve a Lenalee despierta,observándolo con ternura
-Dámela,Yu,tiene hambre-susurra ella
Él,con cuidado,se la pasa.Lenalee se acomoda con dificultad debido a la cirugía y le ofrece el pecho.Kanda,sintiéndose algo avergonzado por la intimidad del acto,se vuelve a sentar en la silla y mantiene su mirada clavada al frente,evitando mirar
Lenalee se ríe suavemente de esta reacción puritana
-Yu...solo estoy amamantando,es lo más normal del mundo
-Aún no me acostumbro-admite él,con las orejas rojas.Hizo lo mismo la primera vez que la alimento
-Además,no se me ve nada...relájate.Es importante que coma
-Lo sé...-Kanda gira un poco la cabeza para mirarla a la cara
-¿Cómo te sientes tú?
-Mejor,mucho mejor.Ya puedo respirar normal,siento que me quitaron un peso del pecho...solo me duele la herida de la cesárea
-¿Quieres que llame a alguien para que te den calmantes?
-No...tranquilo,ya sé cómo es este dolor...-lo detiene ella,volviendo su atención a la cabecita oscura que tiene en brazos.Acaricia el cabello de la bebé con el pulgar
-Con Yun me agarró más miedo porque era inexperta y estaba sola,pero ahora ya no.Además,debe ser porque en ese momento yo solía ser muy joven y frágil
Kanda,sosteniendo la mirada sobre la pequeña figura que descansa en los brazos de Lenalee,no puede evitar que la curiosidad lo asalte
-¿Yun también fue así de pequeño?-pregunta en voz baja,intentando comparar en su mente las dimensiones de aquel hijo que conoció ya siendo un niño con esta bebé que cabe en una sola mano
Lenalee niega suavemente con la cabeza,y una sombra de melancolía cruza su rostro antes de transformarse en una sonrisa triste
-No,Yu.Él fue mucho más pequeño que Lena.Nació a los siete meses,con un peso muy bajo y una altura diminuta.Era tan frágil que solo pude tenerlo en mis brazos unos segundos antes de que me lo arrebataran...
Su voz se quiebra ligeramente al recordar la frialdad de aquel hospital
-Después de eso,pasé un mes entero viéndolo solo a través del cristal de una cuna especial.Mi hermoso hijo...lo extraño tanto
-Vino a verte hace un rato-suelta con sencillez
Lenalee abre los ojos de par en par,la sorpresa barriendo cualquier rastro de sueño
-¿Cómo? ¿Por qué no me despertaron?-pregunta,con un tono de leve reproche
-Él no quiso-explica Kanda,poniendo una mano sobre la de ella para calmarla
-Vino para asegurarse de que estuvieras bien.Una vez que comprobó que respirabas tranquila y que la tormenta había pasado,decidió irse para dejarte descansar.Sabía que necesitabas recuperar fuerzas
-¿Vio a Lena... ?
-Sí,la conoció.La aceptó de inmediato
La revelación parece quitarle un peso de encima a Lenalee.El miedo a que Yun se sintiera desplazado se disuelve
-Todo va a estar bien-le asegura Kanda con firmeza
-Ahora está con Usagi.Mañana,después de su entrenamiento,vendrá a verte de nuevo
-Me mantendré despierta mañana.Quiero verlo,abrazarlo y decirle cuánto lo amo
Lenalee baja la vista hacia su hija.La pequeña Lena parece haber terminado su banquete,se separa con un suspiro satisfecho y sus párpados comienzan a pesarle
-Yu, ¿quieres hacerla eructar?-le pide ella,extendiendo con cuidado a la bebé hacia él
Kanda parpadea varias veces,completamente descolocado.Su rostro,usualmente impasible,muestra confusión
-¿Cómo se hace eso?
Lenalee sonríe ante la vulnerabilidad del hombre
-Tómala con cuidado.Apóyala contra tu hombro,asegúrate de que su cabecita esté firme y dale pequeños golpecitos en la espalda.Tienen que ser rítmicos,hasta que escuches el ruido.Es un sonido muy pequeño,así que presta atención
Kanda asiente.Toma a la bebé nuevamente,sintiendo su ligereza y su calor.La acomoda contra su hombro con una delicadeza que contrasta con sus manos callosas y comienza a dar los golpecitos,midiendo su propia fuerza para no lastimarla
En el silencio de la madrugada,Kanda se queda allí, de pie,esperando ese pequeño ruido.Con una paciencia infinita y motivado por un amor que apenas está empezando a dimensionar,entiende que está dispuesto a aprender cada pequeño detalle,por insignificante que parezca,para ser el padre que Lena y Yun necesitan
Al día siguiente,temprano,la habitación del hospital se llena de energía femenina.Lenalee recibe la visita de sus amigas.Anita,Mahoja y Miranda,quienes llegan con flores y globos.Kanda,sintiéndose fuera de lugar entre tanta charla animada,las deja solas para que conversen tranquilas.La visita no dura mucho tiempo,ya que van de paso,pero es suficiente para levantar el ánimo de la nueva madre
Al rato, el desfile familiar comienza.Llega Komui,ansioso por ver cómo van las cosas y asegurarse de que su sobrina es la más linda del mundo
Lavi también aparece,con regalos bajo el brazo al igual que el abuelo Tiedoll y los tíos Daisya y Marie.Incluso Alma pasa rápido antes de ir a las prácticas,ya que tiene que reemplazar a Kanda como entrenador,y los felicita brevemente por su niña.Allen avisa que irá al otro día, ya que sus obligaciones en la escuela no le permiten escaparse hoy.Aunque les hace una video llamada para conocer a la niña
El teléfono de Lenalee vibra y la pantalla se ilumina con una videollamada.La imagen de Allen aparece,con el cabello algo revuelto y el bullicio de la escuela de fondo
-¡Hola! Perdón por no estar ahí,tuve una reunion importante.Pero no podía esperar más para conocerla
Lenalee gira el teléfono hacia la cuna,permitiendo que Allen vea por fin a la pequeña Lena
-Los felicito es hermosa-Les dice emocionado
-Gracias Allen-dice Lenalee con una sonrisa
Kanda solo le hace un movimiento de cabeza
El momento más esperado de la jornada se anuncia con el sonido rítmico de los pasos de Yun regresando de la escuela.En cuanto cruza el umbral,el aire de la habitación,que antes vibraba con la energía social de las visitas,se transforma
La atmósfera se vuelve repentinamente solemne.Lo primero que hace Yun,impulsado por el alivio de verla recuperada,es abrazar a su mamá,hundiéndose en ese refugio que tanto ama
Una vez que se separan,Lenalee lo observa con una sonrisa radiante y le hace la pregunta que él tanto anhelaba¿Te gustaría alzarla?.Yun asiente sin dudar,con una mezcla de nervios y determinación
Se acomoda en la cama,apoyándose con cuidado junto a ella para no lastimar su herida,mientras Kanda actúa como el puente necesario tomando a la pequeña Lena de la cuna y pasándosela a su hijo con una confianza silenciosa
Con una guía paciente y llena de ternura,Lenalee ayuda a Yun a encontrar la postura correcta.Él se sienta con la espalda recta y los brazos dispuestos en la posición exacta que su madre le indica,siguiendo las instrucciones como si se tratara de un entrenamiento vital,hasta que el pequeño bulto blanco es depositado finalmente sobre él
Al sostener a su hermana por primera vez en sus brazos,fuera del acrílico de la cuna,Yun parece contener la respiración.El mundo exterior desaparece,solo existen él y esa hermosa bebé que confía plenamente en su regazo.En un gesto de devoción,se permite inclinar la cabeza y depositar un beso suave en su frente,sellando físicamente la promesa que le hizo al alma de la niña la tarde anterior
Al presenciar la escena,Lenalee no puede contener más la emoción.Las lágrimas ruedan por sus mejillas,pero son lágrimas de una felicidad purificadora.Ver a Yun protegiendo a la bebé es la imagen que tanto soñó durante meses.Sin importar el dolor de la cirugía,estira sus brazos y los abraza a los dos juntos,estrechándolos contra su pecho.Son sus hijos,su milagro,su mundo entero finalmente reunido en un solo abrazo
Pero llora no solo de alivio,sino por la certeza de que Yun ya no es solo su pequeño niño,sino que se ha convertido en el gran hermano mayor
-Es muy tranquila-observa Yun en un susurro,fascinado por la quietud de la bebé
-Solo espera...-
Bromea Lenalee con una risa débil,aunque sus ojos brillan con picardía
-Ojalá no decida despertarse a las madrugadas como hacía cierto hermano mayor suyo
Ambos comparten una mirada de complicidad,recordando las historias de aquellas noches en vela en las que Yun era el centro de todo el caos
Los días siguientes se deslizan en una extraña mezcla de emoción desbordante y tedio hospitalario.Entre chequeos constantes,tomas de leche y el monitoreo de los pulmones de Lenalee,la habitación 402 se convierte en el cuartel general de la familia.
Lenalee se muestra cada vez más estable,aunque su cuerpo todavía reclama el descanso necesario para sanar la doble batalla de la cirugía y su condición respiratoria
Finalmente,tres días después de la cesárea,llega la noticia esperada.El alta médica para ambas
La Doctora Liza entra con una carpeta de instrucciones tan larga como rigurosa. Su advertencia es tajante.Reposo absoluto.Lenalee debe limitar sus movimientos al mínimo para que la herida cierre correctamente y su capacidad pulmonar no se vea comprometida por el esfuerzo
A su lado,Kanda escucha cada palabra con una concentración marcial.Asiente a cada orden médica como si estuviera recibiendo las coordenadas de una misión de alto riesgo.Para él,llevar a Lenalee a casa no es el final del trabajo,sino el inicio de una guardia de veinticuatro horas.
La llegada a casa es maravillosa.Estar en un hospital se vuelve incómodo y frío después de varios días,volver a casa es pacífico,el aire es distinto
Apenas cruzan la puerta,Kanda toma el mando. Le dice a Lenalee que suba y descanse,asegurándole que él se ocupará de todo y de los niños.Ella,con la mirada,le agradece profundamente,pero le pone una condición
-Si necesitas ayuda o no sabes qué hacer,despiértame.Promételo
-Lo haré-miente él piadosamente,planeando resolverlo todo solo
Kanda ayuda a Lenalee a subir las escaleras permitiendo que ella se apoye en su fuerza para no forzar la herida de la cesarea.Mientras tanto,deja a la pequeña Lena bajo la vigilancia atenta de Yun en la planta baja.Una vez que se asegura de que Lenalee está instalada y descansando cómodamente en su cama,se sumerge por completo en su rol paterno
Primero se enfrenta a la pequeña Lena y a su vestuario.Viste a la bebé con una torpeza que roza lo tierno,peleando contra esos botones diminutos que sus dedos,apenas logran sujetar.Sus manos duras y callosas contrastan con la seda de las telas delicadas,pero se mueve con cuidado para no lastimarla.Lena,lejos de quejarse, se queda tranquila, estirando su manita para aferrarse con fuerza a un mechón del largo cabello negro de su padre,como si reconociera en ese contacto su primer ancla de seguridad
Luego llega el momento de enfrentar el desafío del cambio de pañal.Mantiene el rostro imperturbable ante los imprevistos biológicos propios de un recién nacido.Yun actúa como su asistente de campo más eficiente.Le entrega el pañal limpio en el momento justo y se mantiene alerta por si su padre necesita el talco o las toallitas.Entre ambos,la tarea se convierte en un ritual de equipo que fortalece su vínculo
Cerca del mediodía,el hambre de la pequeña despierta.Comienza un llanto rítmico que amenaza con romper el silencio de la casa.Kanda,decidido a no despertar a Lenalee para que ella pueda seguir recuperando fuerzas,se dirige a la cocina.Con una precisión,prepara un biberón siguiendo al pie de la letra las instrucciones que la Doctora Liza le dio en el hospital.Mide cada mililitro como si fuera la fórmula más importante del mundo,preparando lo suficiente para que su hija quede satisfecha.
Una vez que el biberón está a la temperatura perfecta,Se sienta en el sillón de la sala.Se acomoda con la niña en brazos buscando el ángulo exacto para que ella esté confortable.Lena,toma el biberón con gusto,succionando con una fuerza que desmiente su tamaño diminuto
Kanda se queda inmóvil,observando a su pequeña con una intensidad que solo él puede proyectar.La niña,en un gesto de conexión pura,coloca su diminuta mano justo encima de la mano grande y callosa de su padre,allí donde él sujeta el biberón.Es un contacto mínimo,pero para Kanda es un anclaje.Sus labios,se curvan en una sonrisa
Yun,que ha estado siguiendo cada movimiento como una sombra fiel,se acerca y se apoya con confianza contra el costado de su padre.Desde esa posición,ladea la cabeza para observar el rostro satisfecho de su hermana
En ese rincón de la casa,el silencio es espeso y cálido.Kanda siente el peso de Yun contra su hombro y el calor de Lena contra su pecho.Para él,estar así,custodiando a sus dos hijos en la paz del hogar,es sin duda lo mejor que le ha pasado en la vida.
Tras una toma tranquila en la penumbra de la sala,la hace eructar con paciencia y luego comienza a pasearla por la habitación.La niña,sintiéndose protegida por el calor y la firmeza del pecho de su padre,se queda dormida casi al instante.Sus latidos se sincronizan con los de él en un abrazo de paz
Una vez que ella se duerme profundamente,la coloca con delicadeza en su mecedora.Solo entonces,se permite un respiro y aprovecha el silencio para comenzar a preparar el almuerzo,asumiendo el mando total de la intendencia del hogar.
-Yo la vigilo,papá-se ofrece Yun
-Bien.Cualquier ruido me avisas
Mientras Kanda está en la cocina cortando vegetales,Yun se queda con su hermana,apoya una mano en la mecedora mientra lee sus comics
El aroma de la comida casera llena la casa.El almuerzo está listo.Se limpia las manos y va a buscar a Lenalee a la habitación.La ayuda a bajar las escaleras paso a paso,sosteniéndola de la cintura para que no haga fuerza abdominal
Abajo,Yun y él ponen la mesa rápidamente.Traen a Lena y la dejan justo al lado de la mesa,para que esté integrada con ellos aunque duerma
Se sientan los tres alrededor de los platos humeantes.Kanda mira a su mujer,a su hijo mayor y a la pequeña en la mecedora.Por fin,la familia está completa
Sentado en la mesa circular,Kanda observa la escena con una atención casi dolorosa.La luz de la tarde en Londres entra por la ventana,iluminando una estampa que parece sacada de un sueño:Lenalee,aún frágil pero con una sonrisa que le devuelve la vida,come despacio frente a él.A su lado,la pequeña Lena descansa en su mecedora,sumida en un sueño plácido,mientras Yun corta la carne en su plato con la seriedad y precisión de un joven adulto que está creciendo demasiado rápido.
Es una escena simple,ordinaria y doméstica,y es precisamente esa normalidad lo que hace que se le forme un nudo de emociones en la garganta.
Inevitablemente,su mente viaja hacia atrás,hacia el antiguo Kanda.Recuerda a aquel conserje gruñón y amargado que bebía cada noche hasta perder la consciencia,buscando en el alcohol un refugio para olvidar y dormir sin soñar. Era un hombre cerrado herméticamente al mundo,dejando que los días pasaran como arena entre los dedos,esperando un final sin gloria en soledad
Hoy,ese vacío es impensable.El silencio asfixiante de sus botellas vacías ha sido reemplazado por el ruido constante de una casa llena:el sonido de los cubiertos,las risas de su hijo y,ocasionalmente,el llanto de una bebé que reclama su lugar en el mundo.
Reflexiona sobre la ironía del tiempo.A principios del año pasado,sus únicos compañeros eran los dolores de cabeza recurrentes.Entonces,Yun llegó a su vida como un huracán,rompiendo sus muros y desatando una furia inicial por los años de silencio y el hijo que le habían ocultado.Fue un camino lleno de piedras.Yun era un niño con profundas heridas emocionales y físicas,y con Lenalee en coma,la convivencia fue un campo de batalla.
Pero sanaron juntos.Desplaza su mirada hacia él y siente una oleada de orgullo que no se atreve a expresar.Su hijo ya no es el niño solitario y defensivo,es un joven fuerte y confiado que se ha erigido como el protector silencioso de su madre y su hermana.Está inmensamente orgulloso de en quién se ha convertido.
Con Lenalee,el camino fue trazado a través del dolor puro.Revive la angustia de verla grave y sentirse impotente,el impacto de comprender la razón por la que ella lo dejó del porque no le dijo sobre Yun,cargando sola con su crianza y haberlo mantenido lejos de él.Entender su sacrificio y el proceso lento de retomar su relación fue la prueba más dura de su vida.
Sus ojos regresan a la pequeña Lena.Su hija,durmiendo a centímetros de él,es la prueba viviente de que ha cumplido su promesa sagrada de proteger a Lenalee. Recuerda el miedo irracional al tomarla en brazos por primera vez,temiendo "manchar" su pureza con su propia oscuridad.Sus manos,curtidas por el trabajo duro y el acero,sintieron entonces la necesidad desesperada de una suavidad que no conocían hasta ese momento.
Observa a su familia una vez más y comprende el peso del regalo que el destino le ha dado.
Han ganado.Ganaron la batalla de Lenalee contra la muerte y la batalla por mantener unido lo que el tiempo intentó separar.El antiguo Kanda lo había perdido todo,pero este nuevo Kanda,contra todo pronóstico,lo tiene todo.
Yun le dio otra oportunidad para valorar la vida y reconciliarse con su pasado.
Lena le dio otra oportunidad para aprender desde cero,para ser suave.
Y Lenalee le dio otra oportunidad para estar a su lado,para amar.
Es,en definitiva,una segunda oportunidad para guiar su vida,y esta vez,jura no desperdiciar ni un segundo.
Lenalee se acomoda con sumo cuidado en la silla del comedor.Al hacerlo,un leve dolor punzante en la zona de la cesárea le recorre el vientre,hace una mueca involuntaria pero no se queja.Ese dolor es,en realidad,un recordatorio físico e inevitable de la lucha que acaba de ganar..Desde su lugar,observa con una sonrisa cansada a sus "tres Kanda":Yu,sirviendo el agua,Yun a su lado,cortando carne,y la pequeña Lena,dormida plácidamente en la mecedora.
Inevitablemente,su mente viaja hacia la "otra vez".Piensa en el nacimiento de Yun:fue caótico,solitario,lleno de un miedo paralizante y de decisiones difíciles que tuvo que tomar sola en un país extraño,forzada por su juventud y las circunstancias adversas.
Ahora,todo es diferente.La cesárea de emergencia de hace unos días fue aterradora,sí,pero en ningún momento se sintió sola.Aún siente el fantasma de la mano de Kanda apretando la suya con fuerza,y susurra en su memoria las promesas que él le hizo en el quirófano.
Esta bebé,la pequeña Lena,es la prueba viviente de que su vida ha echado raíces profundas finalmente.Es el cierre de un círculo doloroso,el "sí" definitivo a la vida que ha elegido junto a ellos.Siente un profundo orgullo por su propio cuerpo.Un cuerpo remendado que lleva cicatrices terribles de batallas pasadas por el accidente,pero que,contra todo pronóstico médico,aún fue lo suficientemente fuerte para dar a luz a Lena y mantenerlas a ambas con vida.
Sin embargo,su mente también tiene rincones oscuros.Es conciente que tomó decisiones en el pasado que afectaron drásticamente a Kanda y también a Yun,decisiones de las que está muy arrepentida.Tuvo que esforzarse mucho(y aún lo hace)para perdonarse a sí misma por todo el dolor y el tiempo perdido que causó.Aún piensa en eso en sus momentos de debilidad.
Sin embargo,Kanda le demostró con hechos que lo mejor es dejar atrás el pasado;ya no pueden hacer nada para cambiarlo.Él le enseñó a concentrarse en el presente,probándole que siempre la amó,incluso después de diez años de silencio,y que no le guardó ningún rencor.
Mira su anillo y a su prometido.El Yu del pasado era un hombre cerrado,violento y atormentado.El Yu de ahora es un padre dedicado que no solo la apoya,sino que la sirve con devoción.La escena de él intentando hacer eructar a Lena con sus manos gigantes y torpes,o verlo ahora poniendo la mesa junto a Yun,son pruebas irrefutables de su compromiso.Él ha sanado junto a ella y junto a Yun
Y luego está Yun.Su primer amor,su compañero de soledad,su hermoso hijo.Verlo acunar a Lena,ver la seriedad protectora en sus ojos violetas,la forma en que le dio un beso en la frente...su "pequeño genio" inasequible se ha convertido en el niño sensible y amoroso que ella siempre supo que podía ser. Su dolor culpa por haberlo criado en secreto se mitiga al ver la conexión instantánea entre los dos hermanos.
Lenalee respira hondo,llenando sus pulmones
Está en casa.Está rodeada por la gente que ama.Siente que finalmente ha encontrado el equilibrio entre ser madre,ser pareja y ser ella misma.Aunque el pasado aún la atormenta a veces como un eco lejano,por ahora solo quiere disfrutar del suave olor a leche de su nueva hija,de los abrazos de Yun,de los "te amo" de Kanda,de la tranquilidad de su hogar y de la paz absoluta que solo la familia completa puede darle.
Ha llegado su sol después de la tormenta más larga.Ella,Lenalee Lee,sobrevivió a la muerte.Y se promete a sí misma que aprovechará cada segundo de esta segunda oportunidad milagrosa que le dio la vida.
Sentado a la mesa,Yun mira el pequeño cuerpo de Lena descansando en la mecedora.Alza la vista y observa a sus padres.Su madre está visiblemente débil,pero sonríe con una luz propia,su padre luce agotado,con ojeras marcadas,pero emana una paz absoluta.Para Yun,esta escena doméstica,tan simple y silenciosa,es la realidad más normal y segura que ha conocido en su corta vida.
Su mente viaja hacia atrás y recuerda cómo solía ser su realidad
Recuerda al "Genio".Recuerda las miradas de los profesores que lo veían como un problema a resolver,no como un niño que necesitaba guía.Recuerda a los otros niños que evitaban su presencia o envidiaban su inteligencia afilada. "Lee el problemático",solían decirle entre murmullos.En ese entonces,la confianza era un concepto inútil y abstracto para él,no había nadie en quien delegar sus cargas,solo existía la soledad como única compañera leal.
Esa soledad se agudizó violentamente tras el accidente de su madre y su tio.El miedo a perder a la unica familia que tenia,la impotencia de ser un niño y el daño permanente a su propia mano izquierda,lo habían sumergido en una oscuridad profunda.Él había pasado de ser inasequible a ser abiertamente hostil,convencido de que la gente,al final del día,siempre te decepcionaría.
Entonces,llegó el cambio.Su padrino le comunicó que abandonarían Japón para que viviera con su padre,hasta ese momento un desconocido para él,en Londres
Conocer a Kanda fue un terremoto que sacudió sus cimientos.De repente,tuvo que enfrentarse a sus raíces,al dolor oculto de su madre y al caos emocional de tener una figura paterna.Fue difícil.Hubo rabia,secretos desenterrados y choques de temperamento.Su padre era una persona incomprensible a sus ojos,tosco,malhumorado y completamente solitario.Sin embargo,ambos aprendieron a comprenderse y cuidarse en un proceso de paso a paso que les permitió sanar.
Pero a través de ese caos,aprendió que no todas las personas eran hostiles. Aprendió que el mundo era mucho más grande que sus libros y sus ecuaciones.
Poco a poco,su mundo gris se llenó de nombres y rostros:
Lavi,su padrino y protector incondicional.
Tiedoll,el abuelo de abrazos asfixiantes que lo quiere de verdad.
Alma,el amigo ruidoso de su padre con quien puede hablar de sus gustos sin ser juzgado.
Allen,un director y amigo confiable.
Sus tíos Komui,Marie,Daisya y Miranda,quienes le demostraron que,con paciencia,todo se puede reconstruir.
Incluso aprendió el valor de la constancia a través de Timothy.Ese niño que no dejó de hablarle desde el primer día en la escuela D.Gray,que lo llama "Yoon" y que,con su paciencia infinita,le enseñó que la amistad surge de la confianza.
Su telefono que al principio solo tenia tres contactos ahora se lleno de gente que lo aprecia
Ahora,con su hermanita respirando a su lado,todo se siente equilibrado.Sabe que ha cumplido su juramento interno de protegerla,un juramento que se extiende también a su madre.Tiene la emoción del basket,incluso con su mano aún limitada,el dolor fantasma de la lesión se compensa con la alegría real de jugar en equipo,con su amigo Timothy (quien vive en constante guerra con su padre) a su lado
Su vida ya no se trata de ser el "Yun Lee" el genio con una misión de supervivencia,sino de ser "Yun Kanda",el hermano mayor.
La familia está completa.No es perfecta,claro que no;su padre gruñe por todo,su tío Komui llora exageradamente,su padrino se burla de su padre y su madre se cansa rápido.Pero en esa imperfección,en ese ruido cotidiano y en esas manos de guerrero de su padre que aprenden con torpeza a sostener a un bebé,ha encontrado la paz.
Ha encontrado una segunda oportunidad para ver que el mundo no es un lugar hostil,sino uno que,aunque no es perfecto,está pintado con hermosos colores azules,tan profundos y brillantes como los ojos de su pequeña hermana.
En la vida hay segundas oportunidades,solo hay que aprender de los errores y sanar