ID de la obra: 1368

Segunda Oportunidad

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
661 páginas, 212.943 palabras, 66 capítulos
Descripción:
Publicando en otros sitios web:
Consultar con el autor / traductor
Compartir:
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección Descargar

Epilogo

Ajustes de texto
El tiempo ha corrido como un río caudaloso;dos años han pasado volando desde aquel amanecer en el hospital donde Lena soltó su primer llanto.Para Yu Kanda,la vida se ha transformado en una sinfonía de ruidos constantes,juguetes esparcidos y una felicidad que,aunque caótica,resulta inesperadamente perfecta Hoy,el escenario es distinto.Sw encuentra de pie en un pequeño salón anexo al templo tradicional que Lenalee eligió con tanto mimo para la ceremonia.El traje ceremonial blanco que viste se siente extraño sobre su piel pero se ajusta a su figura con precision Frente a él,Tiedoll,visiblemente nervioso y emocionado,intenta enderezarle la corbata con manos temblorosas,mientras las lágrimas ya corren libremente por sus mejillas -¡¡Oh,Yu!!-solloza el hombre,sorbiendo la nariz -Estoy tan orgulloso de ti...mi niño se casa A su lado,Daisya y Marie observan la escena con un afecto fraternal que no necesita muchas palabras.Para ellos,ver a su hermano menor(el más huraño,el más difícil y el que más heridas cargaba) preparándose para dar el paso más importante de su vida,es un milagro -Qué bien te ves,hermano.Mírate-dice Daisya,rompiendo la solemnidad con una palmada sonora en la espalda de Kanda -Honestamente,pensé que nunca te vería frente a un altar -Estoy muy feliz por ti,Kanda-agrega Marie con su habitual paz,asintiendo con la cabeza en un gesto de respeto profundo -Gracias por las palabras,pero...-Kanda frunce el ceño y,con su dedo índice,señala acusadoramente hacia el rincón del cuarto donde tres intrusos se han acomodado -¡¿Qué demonios hacen ellos aquí?! Allen,Alma y Lavi están allí,instalados en el rincón,invadiendo su privacidad como si fuera un derecho que ninguno de ellos piensa cuestionar -Qué descortés,BaKanda-responde Allen,sacudiéndose una pelusa imaginaria de su impecable traje con aire de superioridad -Obvio vine por Lenalee, no por ti.Alguien tiene que estar presente para objetar si te portas mal... o si ella se arrepiente en el último segundo -Oh, Moyashi...te aprovechas de que hoy no puedo ensuciar mi traje con tu sangre-gruñe Kanda,entornando los ojos -Y no mientas,seguramente viniste por la comida -¡Soy Allen! ¡Tu jefe!-le recuerda el peliblanco con un dedo alzado antes de que su expresión se suavice -Pero bueno...también.El menú se ve prometedor,y sabes que no puedo decirle que no a un banquete de bodas -¡Yo soy tu mejor amigo,Yu!-exclama Alma,fingiendo estar profundamente ofendido mientras se lleva una mano al pecho con dramatismo -¿Cómo no voy a estar aquí en primera fila?He cuidado tu puesto en la escuela,he aguantado tus malhumores,... ¡me gané este lugar! -Y yo soy el sexi fotógrafo oficial-interviene Lavi,radiante Levanta una cámara profesional con un lente enorme asi él -¡Sonríe,Yu! ¡No todos los días el hombre más gruñón del mundo se amarra al altar! ¡Esta es evidencia histórica! El flash de la cámara dispara de repente,inundando la habitación con una luz blanca que ciego a Kanda momentáneamente -Tks...-Kanda suelta un gruñido y desvía la mirada,pero no intenta echarlos En el fondo,tras la máscara de fastidio,siente el calor de su presencia.Sabe que,aunque sean ruidosos,entrometidos y desesperantes,son los pilares de esa extraña familia que el destino le permitió construir.Son los mismos que lo sostuvieron cuando el aire le faltaba a Lenalee,y hoy,son los que escoltan su felicidad Su mirada se desvía del bullicio de sus amigos y se pierde en su propio reflejo en el espejo de cuerpo entero.Lo que ve le devuelve una imagen que,incluso después de dos años,todavía lo sorprende.Ya no está frente al hombre que fue un "fantasma" durante años,aquel que vagaba entre botellas vacías y el peso asfixiante de los remordimientos.En lugar de esa soledad que solía ser su única compañía,ahora el espejo le muestra el rostro de un padre de dos hijos Observa sus propias facciones,suavizadas no por la falta de carácter,sino por la plenitud.Su mente vuela hacia Yun.Con trece años recién cumplidos,su primogénito ha dejado atrás al "genio inasequible" y frágil de Japón para convertirse en un adolescente fuerte,alto y concentrado.Aunque,para gracia de Lenalee y desgracia del resto del mundo,Yun aun mantiene esa personalidad seria y perpetuamente gruñona.Es un mini Kanda en toda regla,un espejo de su propio temperamento que lo llena de un orgullo silencioso. Tambin se permite una sonrisa mínima,casi imperceptible,al pensar en la otra mitad de su corazón.Lena,su pequeña de dos años,lleva ese tiempo inyectando en su vida una dosis de ternura tan pura que ni él mismo creía capaz de albergar. Ella es la prueba viviente de que su amor por Lenalee no solo es inquebrantable,sino fértil y lleno de luz -¿Nervioso,Yu?-pregunta Alma en voz baja El tono de su amigo ha cambiado,ha dejado las bromas de lado al notar la expresión introspectiva y profunda de Kanda.Se acerca con respeto,reconociendo la importancia del silencio en este momento. Kanda se ajusta los puños de la camisa,acomoda su cabello largo que deja suelto y mira a su amigo a los ojos con una seguridad que nace desde las entrañas -No-responde con firmeza -Hace mucho que tomé esta decisión Y es la verdad.Para Kanda,este paso no es simplemente una boda o un ritual social para complacer a los demás.Es la confirmación pública y solemne de su segunda oportunidad.Es el sello final a su redención,el momento en que el guerrero deja de luchar contra su pasado para abrazar,finalmente,el hogar que tanto le costó construir. Al otro lado del templo,en la quietud de la habitación reservada para la novia,Lenalee se mira en el espejo de cuerpo entero.El cristal le devuelve una imagen que,por un segundo,le roba el aliento.Su cabello oscuro,que ahora cae por sus hombros en una cascada brillante y saludable,enmarca un rostro que ha dejado atrás las sombras de la enfermedad.El vestido de novia,de un blanco inmaculado,sencillo en sus líneas pero profundamente elegante,abraza su figura con una delicadeza que resalta la mujer resiliente y plena en la que se ha convertido Sin embargo,a sus pies,la paz del momento se interrumpe por un caos que tiene nombre propio:Lena La pequeña de dos años lucha en una batalla perdida contra una pequeña tiara de flores.Frunce el ceño(para sorpresa de nadie,el gesto idéntico al de su padre y su hermano)con una concentración feroz,torciendo el gesto en un esfuerzo por colocarla sobre su cabeza,hasta que finalmente se rinde y suelta una carcajada cristalina que llena cada rincón del cuarto. -Mami...bonita-balbucea la niña,extendiendo sus manitas hacia la seda del vestido Lenalee sonríe,sintiendo que el corazón se le expande de pura ternura.Se agacha con agilidad para estar a su altura y tomarla en sus brazos -Tú eres mucho más bonita,mi hermosa Lena-le susurra,tomándola en brazos y acomodándole con la corona de flores sobre su cabello lacio Al sostenerla,la observa con una adoración.Su hija es una síntesis genética perfecta.Posee el cabello negro de Kanda y sus mismos ojos azules,profundos e intensos,que parecen leer el alma de quien los mira.Pero,al mismo tiempo,en su personalidad brilla la herencia inconfundible de los Lee:La risa abierta,la energía inagotable y una calidez que ilumina cualquier habitación.Es,además,una niña perspicaz,una cualidad aguda que ha heredado de la inteligencia de ambos padres. La puerta de la habitación se abre y una ráfaga de energía y risas interrumpe la quietud.Sus damas de honor entran en tropel,llenando el aire con el aroma de sus perfumes y el brillo de sus propios vestidos,ansiosas por ver a la novia antes de que la marcha nupcial comience a sonar -¡Oh,Lenalee,estás hermosa!-exclama Anita,deteniéndose con las manos entrelazadas sobre el pecho.Su mirada viaja rápidamente hacia la pequeña que está en sus brazos -¡Y tú también,pequeña Lena!Estás preciosa -¡Tías!-exclama la niña con un entusiasmo desbordante Al reconocer a sus figuras favoritas,Lena suelta una carcajada y quiere que su madre la baje para correr alegremente hacia ellas.Lenalee aprovecha para bajar a la pequeña de sus brazos,permitiéndole disfrutar del recibimiento real.El sonido de su vocecita y la forma en que sus pies diminutos golpean el suelo derriten el corazón de todas las presentes,borrando cualquier rastro de tensión nerviosa -Sí,estos dos años hemos trabajado duro para llegar aquí-comenta Mahoja con una sonrisa de orgullo,observando la salud radiante de Lenalee y la energía de la niña Miranda,fiel a su sensibilidad,ya tiene las mejillas bañadas en lágrimas de felicidad pura.Toma a la pequeña Lena en sus brazos,apretándola contra sí con ternura -Estoy tan feliz por ti,Lenalee...-murmura entre sollozos de alegría -Tan,tan feliz Lenalee las observa con el corazón rebosante.Estas mujeres han sido sus pilares en los momentos más oscuros,ayudandola con consejos y haciendo reir cuando el mundo le pesaba -Gracias,chicas.Nada de esto hubiera sido posible sin ustedes ¡Me han ayudado tanto! Anita suelta una risita traviesa mientras le acomoda un mechón de cabello a la novia. -Bueno,solo tuvimos un pequeño inconveniente con tu hermano hace unos minutos...Creo que dejó un auto encendido y con la puerta abierta justo en la entrada del templo-bromea,guiñando un ojo -¡Aún no se rinde!-ríe Mahoja,negando con la cabeza -Y eso que llevas años con Kanda y ya tienen dos hijos.Sigue esperando que te arrepientas en el último segundo Lenalee suspira con una sonrisa resignada,ajustándose el velo -Bueno,chicas...ya conocen a mi hermano.Es su forma de decir que me quiere,supongo -Bueno,Lenalee,nosotras tenemos que irnos ya-anuncia Miranda,bajando a Lena con un beso final en la mejilla -El deber nos llama -Es verdad,tenemos que supervisar los últimos detalles de la recepción y asegurarnos de que todo esté perfecto-añade Mahoja con tono eficiente -¡Vamos entonces!-exclama Anita con entusiasmo,empujando suavemente a las demás hacia la salida -¡Nuestra mejor amiga está a punto de casarse con el gruñón de la secundaria! -¡Señorita Anita!-reprende Mahoja con falsa severidad,aunque no puede evitar que se le escape una risa -¿Qué? ¡Si es la verdad!-se defiende Anita mientras cruzan el umbral -¡Nos vemos en el altar, Lenalee! ¡Te esperamos! Miranda se despide con la mano,cerrando la puerta con suavidad tras de sí. Lenalee se queda de nuevo a solas con su hija,con una sonrisa grabada en el rostro.Mira a sus amigas alejarse por el pasillo,sintiéndose inmensamente afortunada.Ellas no son solo sus damas de honor,son las hermanas que eligió Minutos después,el silencio de la habitación nuevamente se rompe con el sonido de la puerta al abrirse.Yun,convertido ya en un adolescente de trece años,elegante y mas alto,entra para dar el aviso final.Al verlo caminar,es imposible no notar el aire protector y la postura recta que ha heredado de Kanda,se mueve con una seguridad que parece impropia de su edad -Mamá,es hora-anuncia con su voz ahora más profunda,deteniéndose en el umbral Lenalee lo escanea de arriba abajo,y de inmediato se le llenan los ojos de lágrimas.Observar a su primogénito así,vestido con el mismo estilo de traje que su padre,es un impacto emocional que no esperaba -¡Qué lindo te ves,hijo!-exclama ella con un nudo en la garganta -¡Incluso estás peinado! Yun todavía conserva su cabello negro largo hasta los hombros y habitualmente,aun sigue librando una guerra diaria contra el cepillo,presentándose ante el mundo con ese aire rebelde y despeinado que tanto desespera a sus padres.Hoy,sin embargo,ha hecho una excepción.Como encargado de llevar los anillos al altar junto a su hermanita,entiende la importancia del momento Se ajusta el cuello de la camisa con dedos nerviosos,revisa el reloj que su padre le regaló a los diez años y acaricia el brazalete que su abuelo Tiedoll le dio hace años como bienvenida a la familia -No me gusta...me veo tonto-murmura,desviando la mirada con ese característico gesto de fastidio que es una marca registrada de los Kanda Lenalee deja escapar una risa suave,profundamente conmovida.Ver a su pequeño Yun convertido en este joven,le recuerda cuánto han recorrido para llegar aquí -Claro que no,eres hermoso,hijo.Eres el vivo retrato de tu padre-le asegura ella con la voz quebrada por la emoción Sin poder contenerse más,rodea a Yun con un abrazo cálido y profundo.Deja que un par de lágrimas rebeldes caigan sobre el cabello negro del adolescente,humedeciendo las hebras que hoy,con tanto esfuerzo,él aceptó disciplinar.Yun se tensa por un instante,con la rigidez propia de su edad,pero termina por relajarse en el refugio de su madre Para Lenalee,no importa cuánto crezca,cuántos centímetros la supere o cuán serio se vuelva,él siempre será su "hermoso hijo",el niño que la mantuvo cuerda en la soledad y fue su pilar cuando eran solo ellos dos Se separa suavemente,le limpia una mota de polvo inexistente en el hombro del traje y respira hondo,recuperando la compostura de novia -Vamos.Ya estoy lista Yun asiente,dejando de lado sus quejas para concentrarse en su otra misión.Se agacha y extiende los brazos hacia la pequeña que lo observa con ojos brillantes -Vamos,Lena-le dice con una suavidad que solo reserva para ella A Lena le encanta cuando su hermano mayor la alza.Se lanza hacia él con total confianza y lo abraza por el cuello,sonriendo con una felicidad pura que parece iluminar el traje del adolescente -¡Hermano,te quieo!-balbucea ella,escondiendo el rostro en su hombro Yun se queda rígido por un segundo,sintiendo el calor del abrazo de su hermanita,y una pequeña sonrisa.Se dibuja en su rostro -Yo también...-responde en un susurro,apretándola contra sí con cuidado para no arruinar su vestido de flores Lenalee observa la escena,sintiendo que su mundo está finalmente en su sitio Con Yun llevando a Lena en brazos y los anillos en el bolsillo de su traje,los tres se preparan para abandonar la habitación y enfrentar el destino que los espera tras las puertas del templo Abandonan finalmente la estancia y el eco de sus pasos sobre el suelo de madera anuncia su salida al corredor.Allí,junto a la puerta que da al jardín,los espera Komui.Él es el encargado de entregarla,pero su aspecto dista mucho de la compostura que se esperaría de un padrino.Sus ojos están,previsiblemente,hinchados y rojos como tomates de tanto llorar,dándole una apariencia entre cómica y desgarradora -¡Mi hermanita! ¡Y mis hermosos sobrinos!-grita Komui al verlos,sacando un pañuelo ya empapado para secarse una nueva cascada de lágrimas -¡Te ves hermosa,Lenalee! ¡Pero escúchame bien,todavía no es demasiado tarde para huir! ¡Tengo el auto encendido justo en la entrada! Lenalee se detiene,parpadeando con incredulidad.Al final,lo que Anita le había dicho supuestamente en broma resultó ser una verdad.Komui ha preparado un plan de escape real para rescatarla de lo que él considera "las garras" del gruñón de Kanda Sin embargo,Komui no cuenta con el nuevo muro de contención.Yun lo mira con los ojos entrecerrados,su mente activando el protocolo de seguridad en un segundo.El adolescente no se toma las palabras de su tío como una broma,él tiene una misión específica que su padre le encomendó esa misma mañana en una conversación privada "No dejes que tu tío se lleve a tu madre hacia la puerta de salida bajo ninguna circunstancia.Ya sabes de lo que es capaz ese hombre cuando se pone histérico". Yun,asumiendo su rol,da un paso al frente con una firmeza que recuerda a la de un centinela.Acomoda a la pequeña Lena en sus brazos y se posiciona estratégicamente,bloqueando sutilmente la vía de escape que lleva hacia el jardín y la salida.Se convierte en un obstáculo infranqueable,con la mirada violeta fija en su tío,listo para interceptar a Komui si intenta pasar del discurso dramático a la acción física La pequeña Lena,ajena a la tensión táctica de su hermano,estira sus manitas hacia su tío desde los brazos de Yun,mientras Lenalee intenta contener una carcajada ante el absurdo de la situación.Allí están,en el pasillo del templo.El hermano desesperado por no soltar el pasado, y el hijo asegurándose de que el futuro de su familia se cumpla según lo planeado. Lenalee ignora la disparatada propuesta de fuga y,en su lugar,envuelve a su hermano en un abrazo firme y cargado de gratitud.Es el abrazo de quien ya no necesita ser rescatada porque ha encontrado su propio norte -Estoy justo donde debo estar,hermano-le susurra con una voz que no admite dudas -Soy feliz...de verdad.No te preocupes más.Gracias por todo lo que has hecho por mi La pequeña Lena,desde los brazos de su hermano mayor,observa el rostro empapado de su tío con una curiosidad inocente -No llores,tío-pide con su vocecita dulce,estirando una mano para intentar secarle una lágrima -Oh,pequeña Lena... Yun... Komui se quiebra por completo,pero esta vez de pura emoción.Se acerca a ellos y los envuelve en un abrazo grupal,apretando contra su pecho a los dos seres que representan el futuro de su linaje -No te preocupes,tío-interviene Yun,manteniendo la compostura pero permitiendo que su tono se suavice -Siempre seremos familia,pase lo que pase -Gracias,sobrinos...gracias-balbucea Komui,aceptando finalmente la "derrota" Se endereza,se limpia los ojos con el pañuelo y,con una dignidad recobrada,le ofrece el brazo a su hermana para iniciar el recorrido final Las puertas se abren y la atmósfera del templo los envuelve.La ceremonia es tal como la soñaron.Sencilla,íntima y cargada de un significado que trasciende lo convencional.No hay multitudes curiosas ni lujos innecesarios,solo están las personas que han sido testigos y partícipes de su relacion Al avanzar por el pasillo,Lenalee recorre con la mirada los bancos,donde aguarda su verdadera familia La familia de Kanda,con el maestro Tiedoll a la cabeza,asintiendo con orgullo. Lavi,que no deja de disparar su cámara,capturando cada milímetro de este milagro histórico Allen,que le dedica una sonrisa brillante y serena desde el primer banco Alma,visiblemente emocionado,conteniendo las ganas de gritar de alegría. El cocinero Jerry y la Doctora Liza,cuya presencia es un recordatorio de que hoy celebran la vida que ella ayudó a preservar Miranda,que en su afán por ponerse de pie,tropieza ligeramente con la alfombra,provocando una risita amortiguada de Anita y Mahoja,quienes la sostienen con cariño Todos se ponen de pie al unísono.El crujido de la madera y el roce de las telas crean un sonido solemne que precede a la música.Los acordes comienzan a sonar,llenando el espacio sagrado con una melodía que habla de finales de tormentas y principios de soles. Yu Kanda aguarda al pie del altar,inmóvil como una estatua de mármol,ignorando por completo el murmullo de los presentes y el brillo de las cámaras.Sus ojos,fijos e intensos,no se despegan de Lenalee ni un solo segundo. Esa mirada,profunda como el océano,cuenta sin necesidad de palabras la historia completa de su existencia:Amor de niños sin saberlo,novios de adolescentes,diez años de separación,el peso de un dolor silencioso y la persistencia de un amor obstinado que se negó a morir,incluso en los pasadizos más oscuros de su alma Mientras Lenalee avanza hacia él por el sendero cubierto de pétalos,la música ambiental parece desvanecerse para Kanda,el mundo entero se reduce a la mujer que camina a su encuentro.Finalmente,las distancias se acortan hasta que se encuentran frente a frente.Sin dudarlo,se toman de las manos con una firmeza que habla de permanencia y de promesas cumplidas. Komui se detiene y,con un suspiro que mezcla la nostalgia con la aceptación,deja ir la mano de su hermana.En ese instante,él y Kanda se miran fijamente,sellando un pacto silencioso que no necesita firmas: "Protégela y hazla feliz",reza la súplica en los ojos de Komui "Con mi vida",responde la determinación en el rostro de él El hermano finalmente entrega a Lenalee al hombre que,contra todo pronóstico,aprendió a ser su refugio. Al sostenerla,puede ver claramente en los ojos violetas de su mujer la paz absoluta que ella había buscado por tanto tiempo.En este instante,la mente del guerrero se queda en blanco,no hay tácticas,no hay remordimientos ni fantasmas.Solo existe ella y la certeza inamovible de que,esta vez,no la dejará ir jamás Sin embargo,la intensidad del momento se suaviza cuando el protocolo cede su lugar a la ternura más pura.Es el turno de los encargados de portar los anillos Los hijos de la pareja:Yun y Lena. La procesión de los anillos se convierte en un espectáculo de contrastes Por un lado,Yun avanza visiblemente avergonzado,sus orejas están encendidas de un rojo brillante que delata su timidez ante tantas miradas,y mantiene la compostura a duras penas,esforzándose por ser el joven serio y digno que la ocasión requiere.A su lado,Lena,aferrada con fuerza a la mano de su hermano mayor,es el polo opuesto.Camina dando saltitos de pura alegría y saluda a todos los invitados con un entusiasmo desbordante,robándose el show sin el menor reparo Al llegar cerca del altar y ver a sus padres allí arriba,la emoción de la pequeña estalla de forma incontenible. -¡Mamá! ¡Papá!-exclama con júbilo,dando un salto de alegría que obliga a Yun a sostenerla con más firmeza para que no se tropiece con su propio vestido Desde uno de los bancos,la voz de Lavi rompe brevemente la solemnidad con su habitual desparpajo -¡Vamos,ahijado! ¡Sonríe para la cámara!¡Como la pequeña Lena!-grita,disparando el flash repetidamente,capturando para la posteridad cada gesto de los hijos de la pareja -Tks...-Responde Yun,chasqueando la lengua con el mismo gesto exacto que su padre -Que molestia...murmura entre dientes,desviando la mirada,aunque no suelta la mano de su hermanita ni un solo segundo Kanda y Lenalee observan la escena desde su lugar de honor,y una calidez indescriptible los inunda.Ver a los frutos de su amor caminar hacia ellos (uno con la seriedad protectora de Yu y la otra con la luz vibrante de Lenalee)es la confirmación definitiva de que el tiempo de las sombras ha terminado. Los niños llegan frente a ellos,entregando no solo las alianzas,sino el sello de una familia que nació del dolor pero creció en la esperanza. El adolescente,con las orejas aún ardiendo,solo espera que todo este "circo social" termine pronto para poder recuperar su amada privacidad.Paso a paso,ambos llegan finalmente al pie del altar.Yun cumple con su mision,entregando los anillos a su padre con un asentimiento de cabeza casi imperceptible,pero cargado de respeto Antes de retirarse,la pequeña Lena no puede evitar romper la formación,se aferra a las piernas de sus padres durante unos segundos,restregando su mejilla contra la seda del vestido de Lenalee y el pantalón de Kanda en un gesto de pertenencia.Luego,bajo la guía firme de su hermano mayor,ambos se dirigen a la primera fila para ocupar sus lugares junto al abuelo Tiedoll En cuanto los niños se sientan,el anciano,que ya estaba al borde del colapso emocional,se desborda por completo.Tiedoll no conoce de protocolos ni de contenciones,los envuelve a ambos en un abrazo asfixiante y colosal,llorando copiosamente mientras empapa su pañuelo.Para él,ver a los hijos de Yu en el altar con Lenalee es la obra de arte más bella que jamás haya presenciado -¡Mis pequeños! ¡Mis hermosos nietos!-balbucea entre sollozos de felicidad. Yun se tensa de inmediato,luchando con todas sus fuerzas por zafarse del agarre con algo de dignidad.Frunce el ceño y empuja suavemente los brazos del anciano,tratando de mantener su traje impecable mientras lanza una mirada de auxilio hacia el altar.En cambio,Lena reacciona de forma opuesta.Se divierte de lo lindo con el drama de su abuelo y se suelta a reír,dejándose mimar y hundiendo sus manitas en la barba del anciano -¡Abu!-exclama entre carcajadas cristalinas,disfrutando de ser el centro de ese torbellino de afecto Desde su posición privilegiada,Lavi no pierde ni un solo detalle del caos afectivo que se desarrolla en la primera fila.Con una puntería casi malvada,encuadra el rostro de sufrimiento de Yun y dispara una ráfaga de fotos que capturan cada milímetro de su incomodidad.Para horror de Yun,el fotógrafo parece estar disfrutando demasiado del momento,el adolescente solo puede rezar para que esas imágenes,donde su dignidad está siendo pisoteada por los mimos exagerados del abuelo,nunca salgan a la luz Sin embargo,el asedio está lejos de terminar. Como si el abrazo asfixiante de Tiedoll no fuera suficiente,ambos niños son asaltados repentinamente por Komui,quien se lanza sobre ellos como una segunda ola de sentimentalismo desbordado.Para mayor consternación de Yun,su tío se une al llanto y a los abrazos con una energía renovada,rodeándolos con sus brazos largos mientras suelta lamentos de alegría que resuenan en todo el templo Se siente atrapado en una pinza de afecto excesivo entre su abuelo y su tío.Sus ojos viajan con desesperación hacia el altar,buscando una señal de que el ritual está por concluir.Quiere que todo termine pronto,que el "circo" se cierre y que puedan retirarse finalmente a la paz de su hogar,lejos de los flashes de su padrino y de los parientes que parecen decididos a dejarlo sin aire A su lado,Lena es la única que parece estar en su elemento.Ajena al drama existencial de su hermano,recibe el doble ataque de abrazos con una risita contagiosa,estirando sus manitas para palmear la espalda de Komui como si ella fuera la adulta consolando a los niños grandes. Cuando llega el momento de los votos,el templo queda sumido en un silencio respetuoso.Es un vacío expectante que ni siquiera el llanto de Komui se atreve a interrumpir.Yu Kanda no recurre a un discurso preparado ni busca refugio en palabras prestadas de algún poeta,fiel a su naturaleza estoica,entiende que la verdad no necesita adornos Se yergue con la solemnidad de quien firma un tratado de paz definitivo,transformando su voz en un juramento inquebrantable que resuena en cada rincón del templo -Prometo protegerte,amarte hasta el final y estar siempre a tu lado-dice,sosteniendo las manos de Lenalee con una firmeza que es,a la vez,una caricia Su mirada se vuelve aún más profunda,desarmándola por completo al pronunciar las palabras que durante años guardó bajo llave en su pecho: -Los amo.A ti,a Yun y a Lena.Para siempre Es la primera vez que lo dice así,frente a todos,sin el "Tks" de escudo ni la barrera del sarcasmo Lenalee sonríe,sintiendo cómo las lágrimas terminan de nublar sus ojos violetas,pero esta vez no hay rastro de tristeza en ellas.Siente la veracidad de esa promesa vibrando en cada fibra de su ser -Prometo amarte-responde ella, y su voz,aunque quebrada por la emoción, resuena con una claridad que llena cada rincón del templo -Prometo no huir más Lenalee lo mira fijamente,dejando que esa promesa borre los años de soledad en Japón y el miedo a no ser suficiente.Sus ojos violetas brillan con una determinación renovada mientras aprieta las manos de él -Prometo compartir mi fuerza contigo cada día,para que nunca más tengas que cargar con el peso del mundo en soledad.Y prometo que siempre,sin importar qué tormentas enfrentemos,regresaré a casa contigo y nuestros hermosos hijos El silencio que sigue a sus palabras es absoluto,roto solo por el leve sollozo de Komui y Tiedoll en la primera fila.El beso final no es simplemente un ritual o un requisito legal,es el sello de un pacto sagrado.Al unir sus labios,sellan el triunfo de una segunda oportunidad por la que ambos lucharon con cada aliento,desde que reencontraron hasta este altar lleno de luz.Es un beso que sabe a victoria,a perdón y a un "por fin" que tardó diez años en llegar Las puertas del templo se abren de par en par,dejando entrar la luz del sol.Al salir,son recibidos por una lluvia torrencial de pétalos y arroz,lanzados con entusiasmo por sus amigos entre vítores y risas. La familia Kanda camina junta hacia el futuro Yu y Lenalee van al frente,tomados de la mano con fuerza Yun camina al lado de ellos,manteniendo ese paso tranquilo y la elegancia natural que ha desarrollado en sus trece años.Se mueve con una compostura que refleja la de su padre,pero con una serenidad que es toda suya.Es el joven que ha dejado de ser un secreto para convertirse en el pilar de su propia estirpe A unos metros por delante,la pequeña Lena se convierte en el centro de todas las miradas.La niña de dos años corre adelantándose al grupo,sus pies diminutos golpeando el suelo con entusiasmo mientras tropieza accidentalmente con los pétalos y las flores que decoran el camino.Lejos de asustarse,suelta una carcajada cristalina y vibrante que llena el espacio un sonido caótico y hermoso que es la prueba final de que la vida ha triunfado sobre todo Kanda se detiene apenas un microsegundo,dejando que el mundo siga girando a su alrededor mientras él se ancla en el presente. Siente el calor de la mano de Lenalee,ahora su esposa,entrelazada con la suya con una firmeza inamovible.Percibe el peso reconfortante de la presencia de sus dos hijos cerca (el orden de Yun y la alegría de Lena) y,por primera vez en su existencia,una certeza absoluta lo inunda.Su vida,finalmente y después de tanta tormenta,ha comenzado de verdad En este instante,Kanda comprende que ha cumplido el anhelo más profundo y antiguo de su corazón,un deseo que nació en secreto aquella tarde de su juventud,en el momento exacto en que ella lo besó por primera vez FIN
2 Me gusta 1 Comentarios 0 Para la colección Descargar
Comentarios (0)