ID de la obra: 1444

Si te tuviera

Slash
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planificada Mini, escritos 46 páginas, 17.507 palabras, 9 capítulos
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CAPÍTULO 02

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ㅤㅤ—¡Son unos incompetentes! ㅤㅤLos frascos de vidrio se estrellaron contra el suelo, tiñendo la madera de un intenso carmesí. El silencio creó una tensión filosa como un cuchillo, podía sentir la retahíla de maldiciones que se avecinaba. ㅤㅤ—¿Por qué aún no he podido encontrarla? ㅤㅤEl amo había estado más enojado que de costumbre. Habían pasado dos meses desde la última búsqueda en las montañas. El invierno era más amable y la nieve había descendido poco a poco. ㅤㅤLos siguientes semanas saqueamos las montañas en el norte, aunque los documentos no especificaban que la dichosa flor creciera en zonas más septentrionales de Japón, el amo no dejo que regresaramos hasta haber levantado hasta la última roca. ㅤㅤEl resultado había sido el mismo que en las últimas doscientas cincuenta búsquedas anteriores: Nada. No había rastro alguno de una flor con las características que el amo proclamaba. ㅤㅤCada lugar al que llegábamos estaba repleto de alguna especie diferente, flores y plantas endémicas de todos los tamaños y colores cubiertos de nieve eran lo único que habitaban las montañas. ㅤㅤSeguir a los comerciantes tampoco había sido de mucha ayuda, ninguno mencionó algo sobre la Flor azul del Infierno en décadas. No estábamos llegando a ningún lado. ㅤㅤ—A no ser que esa mocosa tenga algo que ver con la maldita flor, no me sirve un demonio más que no pueda ser capaz de salir a la luz del sol. ㅤㅤNo me atrevía a levantar la mirada, hemos sido blanco de ataques las últimas cinco horas desde que regresamos. Algunos demonios menores habían muerto y los que quedamos apenas podíamos mantener el equilibrio. ㅤㅤHubo silencio de nuevo, esta vez lo único audible eran las respiraciones lentas del amo. El biwa resonó y las puertas de la fortaleza se abrieron. ㅤㅤ—A partir de ahora continuaré buscando en la ciudad, no regresaré en un tiempo. ㅤㅤSe detuvo, el sonido de un látigo cortó el aire y una onda de poder golpeó fuertemente a todos en el lugar. Se abrieron cortes sobre mi piel de los que salpicaron sangre, mis rodillas apoyadas sobre el suelo flaquearon. La sangre sube por mi garganta y las arcadas me hicieron toser bruscamente. ㅤㅤMientras recuperaba el aliento me di cuenta de que había sido el menos afectado. Muchos demonios habían muerto con el impacto después de soportar por mucho tiempo, de no ser por mi rango como Luna Superior hubiera tenido el mismo final. ㅤㅤ—En el tiempo que pase afuera, sean de utilidad por primera vez y encarguense de exterminar a la organización de cazadores. ㅤㅤLevante la mirada, las punzadas de dolor picando sobre mis músculos desgarrados. El amo había reemplazado el yukata que traía por un traje elegante, un sombrero se materializó en su mano y caminó sin voltear atrás. Las puertas se cerraron detrás. ㅤㅤMe incorporé con el crujir de mis músculos regenerando las heridas. Me moví entre la pila de cuerpos en el suelo, llegando a un lugar casi vacío. Le pedí a la mujer del biwa que me llevara al pueblo más cercano. ㅤㅤ—Piensa irse sin despedirse, señor Akaza. ㅤㅤMe detuve en el marco de la puerta. La voz aguda picaba en mis oídos, pero no estaba de humor en este momento. ㅤㅤ—Oh! Siento mucho interrumpirlo, pero he perdido mi ojo ¿podría pasarmelo? Nuestro señor Muzan lanzó un ataque tan poderoso que mi ojo voló de mi cráneo, ya sabe. ㅤㅤLo miré sobre el hombro, aunque su voz sonaba tranquila, juguetona incluso, la intención era clara: Hacerme perder la paciencia. La sangre que se derramaba de la cuenca vacía llegaba al borde de la gran sonrisa que tenía. ㅤㅤMi vista cayó sobre el ojo tirado en el suelo a un lado de mí. Tenía escrito “Segunda” sobre la iris colorida y el nervio sangrante aún adherido. De alguna forma, todo aquello me resultaba asqueroso. ㅤㅤMe agaché a tomarlo, el músculo blando y húmedo hizo que se sintiera resbaladizo al tacto, lo observé por un momento. ㅤㅤ“Segunda” ㅤㅤ—¡Ah! Muchas gracias, señor Akaza. Sabía que usted tendría la amabilidad… ㅤㅤMi puño se cerró antes de que pudiera seguir escuchando sandeces. Los restos de lo que antes era un ojo salpicaron en mi mano gracias a la sangre. Escuché claramente un quejido de duda, lo que me hacía sentir más repulsión. ㅤㅤLa puerta aún seguía abierta y el viento de medianoche entró en la Fortaleza, llevando algunas gotas de sangre al piso. La escena me resultaba estúpida, lo que me convertía en un idiota por prestarme a formar parte de ella. ㅤㅤNo sabía qué era lo que me molestaba tanto, pero no tenía humor para absolutamente nada. Sacudí mi mano. No iba a perder más mi tiempo, tenía trabajo que hacer. ㅤㅤ—¿Irá por el bosque? Yo también puedo… ㅤㅤLa puerta se cerró detrás de mí apenas puse un pie en la tierra.

[...]

ㅤㅤEl bosque no era el mejor lugar para ocultar alguna base o mansión, pero era el lugar donde los cazadores se aglomeraban en masa. Lugar indicado donde podría encontrar algo de información. ㅤㅤPodía ver a lo lejos un grupo de cazadores, las linternas alumbraban el camino mientras patrullaban. Contaba unos diez a doce cazadores desde mi posición, dejaría a uno vivo para indicarme el lugar exacto donde se oculta la Cofradía y una vez compruebe la información, lo mataría igual que a los otros. ㅤㅤHabía revisado unos tres kilómetros alrededor para ver si algún Pilar merodeaba la zona, si pudiera sacarle la información a uno de los Pilares sería más interesante, pero había conocido y aniquilado tantos que había aprendido que viven arraigados a una patética vida efímera y que morirían con el secreto. ㅤㅤLos árboles creaban un punto ciego en el grupo de cazadores, tenía ventaja sobre el terreno donde estaban y sería sencillo acabar con ellos desde el punto que sea. Decidí tomarme mi tiempo, las noches se habían vuelto más largas y le sacaría provecho. ㅤㅤCaí sobre las hojas secas, mi puño abrió un pequeño surco en la tierra al impactar contra el suelo. Levante mi mirada y pude ver los rostros retorciéndose del miedo, desenvainaron las espadas y se gritaron entre ellos. Uno de ellos se abalanzó primero. ㅤㅤOh no. ㅤㅤMis nudillos impactaron contra el cráneo humano, la tierra y la sangre se mezclaron creando una masa viscosa entre mis dedos. El corto silencio que se creó fue suficiente para entender que si antes había duda, ahora solo quedaba el miedo a morir. ㅤㅤEmpezaron los gritos de auxilio, los cuerpos sin vida caían uno tras otro con cada golpe que daba y las espadas empezaron a ser olvidadas en el suelo. Solo quedó uno, el último. El cazador inclinó su cabeza golpeándola contra el suelo, rogando por su vida. ㅤㅤLos débiles son así, todos hechos de un molde lleno de actos cobardes y gritos suplicantes cuando algo no sale como desean. Enfrenten a la muerte, para eso escogieron este camino como cazadores. ㅤㅤNo me dio tiempo a acercarme y preguntar. Entre medio de los gritos de súplica, el maldito cogió del suelo el metal de una espada rota y se cortó el cuello en un instante. Solo pude ver como el cuerpo caía sobre los cadáveres de sus compañeros. ㅤㅤDebía pensar en otra forma de encontrar la mansión Ubuyashiki o de lo contrario estaría perdiendo tiempo valioso. Me movilice más profundo en el bosque, debe haber alguna otra forma. ㅤㅤEl viento corrió con un silbido y con ello trajo el ruido de muchas pisadas no muy lejos de mi posición. Subí las rocas enormes que estaban a un lado para poder ver mejor. Luces se movían entre los árboles, eran más cazadores, pero no venían solos. ㅤㅤ—¡Pilar de la Llama, los encontramos! ㅤㅤ—¿Cuantos son? ㅤㅤ—Doce, señor. ㅤㅤ—Quédense aquí, el Pilar del Agua está por llegar, iré solo a investigar más al norte. ㅤㅤ—¡Si, señor! ㅤㅤ¡Dos Pilares! Tal vez era mi día de suerte. ㅤㅤEstaba por bajar a donde se encontraban, podía sentir que se venía la batalla que he estado esperando esta noche. Miré una vez más, la sorpresa me invadió. ㅤㅤLlegó corriendo al lado de más cazadores, se acercó al grupo anterior. Era el cazador de la montaña, nada menos que un Pilar. Sonreí ampliamente, esa expresión fría de nuevo. ㅤㅤ—¡Pilar del Agua! ㅤㅤ—¿Están todos bien? ㅤㅤ—S-Señor… ㅤㅤPude ver el momento exacto en que su mirada se dirigió a la pila de cadáveres en el suelo. ㅤㅤ—Regresen todos al pueblo, escriban un informe sobre lo que pasó aquí. ㅤㅤ—Señor… ㅤㅤ—Y que vengan los Ocultos, debemos recoger los cuerpos antes de que algún demonio se los lleve. La noche aún no ha acabado. ㅤㅤ—¡Si, señor! ㅤㅤLos cazadores regresaron por donde vinieron, dejando al Pilar solo. ㅤㅤIgual como cuando lo conocí, inexpresivo, incluso frente a la muerte de sus camaradas, compañeros suyos que yo había matado hace unos minutos. ㅤㅤMiraba la escena con un estoicismo que me sorprendía. No había palabras de venganza o lamentos por no llegar a tiempo, no había rastro de miedo o de emoción alguna. Esperaba ver algo de rabia dibujarse en su rostro como suelen hacer algunos, pero nada. ㅤㅤLos humanos viven impulsados por las emociones. La felicidad los lleva a hacer el bien a sus allegados, la ira los convierte en seres irreconocibles, auténticos monstruos si se lo proponen. Siempre una emoción como combustible a todo lo que hacen. ㅤㅤHe visto lo que es capaz de hacer un humano lleno de ira, pero tal vez, la indiferencia podría ser incluso más peligrosa de lo que creí. ㅤㅤ¿Qué es lo que pasa por su mente? ¿Podría alguna vez adivinar lo que piensa? ㅤㅤPilar del Agua, eres más interesante de lo que llegué a imaginar.
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