ID de la obra: 1488

𝐖𝐢𝐧𝐝𝐟𝐥𝐨𝐰𝐞𝐫~ᶜʰᵉˢᵗᵃᵖᵖᵉⁿ

Slash
NC-17
En progreso
4
Fandom:
Tamaño:
planificada Maxi, escritos 365 páginas, 115.635 palabras, 51 capítulos
Descripción:
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Brillo de luna

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Victoria no estaba en casa. Esa tarde había salido con su amiga Dilara para distraer su mente. Habían sido las mejores amigas desde que eran pequeñas y compartían la pasión que sentían por Moon Lovers. Ninguna de las dos podía sospechar lo que estaba apunto de suceder. Desesperado por la ausencia de su hermana, Max optó por buscar las respuestas en internet. "¿Quién pregunta estas cosas?" pensó. Leía cada página llena de información sobre Moon lovers, blogs dedicados totalmente a ellos y donde se reunía la comunidad para compartir su fanatismo. Entonces el rubio supo que conocía menos de lo que pensaba, pero pudo dar con las respuestas que tanto estaba buscando. —Listo —Murmura el joven después de mandar las respuestas. Cuando Sergio lee el mensaje, se da cuenta de que tiene muchos errores pero lo deja pasar. No se trata de responder bien, se trata de que le responda. Le pide los datos para mandarle los regalos, pero al final se anima a arriesgar todo. "Quiero darte un regalo especial solo para ti" Max titubeo un poco con ese mensaje, pues ya no sonaba tan profesional como antes. "Mientras no me pidas más datos" respondió con visible desconfianza. El pelinegro sonrió al leer esto. Le parecía adorable lo alerta que estaba cuando hacía unos minutos le dio la dirección de su casa. "Te he conseguido una videollamada con uno de los integrantes del grupo" Esto hizo que el corazón del rubio se acelerara, pero rápidamente busco relajarse. —Bien Max, te toca hacer la pregunta más importante en esta conversación —Se dice para así mismo y comienza a escribir. "Muchas gracias, ¿Puedo saber con cual integrante será la llamada" Hace click en enviar y se queda esperando mientras mira fijamente a la pantalla. No puede negar que está nervioso cuando comienza a mover su pie en señal de desesperación. El pelinegro piensa por última vez lo que está a punto de hacer, pero no quiere intentar algo a base de mentiras. Sus manos tiemblan un poco, pero acaba de mandar el mensaje que cambiará su vida de manera definitiva. "Checo Pérez" Max traga en seco al leer el mensaje, no lo puede creer. Por un momento tiene un debate interno, darle esta llamada a su hermana o quedarselo para si mismo. Entonces toma la decisión que sellara su destino, sabiendo bien que todos los regalos se lo puede quedar su hermana pero que él también merece tener algo para sí mismo. Planean bien los términos de esa llamada, y el idol pide que no grabe absolutamente nada por temas de privacidad para ambos. El rubio acepta sin rechistar, está más que emocionado de hablar con aquel joven que le había esta robando suspiros desde aquella noche que lo vio por primera vez en el escenario. Ni siquiera presto atención a lo dicho por su hermana cuando saltaba de felicidad al encontrar su photocard. Max era un manojo de nervios. No podía creer que la llamada era esa noche, y que sería casi en la madrugada. Iba a hablar con él, pero esta vez era diferente a cuando lo conoció, porque ahora estarían solos. Se decide por bajar a cenar con su familia, pero se mantenía en silencio la mayor parte del tiempo porque no dejaba de pensar en esa llamada que tendría más tarde. ¿Qué debería decirle? ¿Qué no debería decirle para evitar espantarlo? No sabia como actuar, y eso se delataba en la expresión preocupada en su rostro. —¿Qué te pasa hijo? Estás pálido como un fantasma —La voz de su padre interrumpe sus pensamientos y en sus nervios casi tira su vaso de agua —¿Estas comiendo bien? Max pone sus dos manos sobre sus mejillas, no quería verse mal para la llamada. —El tonto de Daniel me mandó un video de terror y me espante —Ni siquiera él se lo creía. Jos suelta una pequeña risa. —Tu amigo y sus bromitas —Murmura por lo bajo. —Hace tiempo que Daniel no viene a la casa, ¿Por qué no lo invitas? —Su madre pregunta sin saber que ese era un tema que incomodaba al rubio. —Está muy ocupado —Vuelve a mentir. La realidad era que ya no invitaba a Daniel a su casa desde que su papá hizo un comentario de mal gusto insinuando ellos eran más que amigos, pero lo hizo de una manera muy despectiva que incomodó a todos los presentes. Daniel no dijo nada en su momento, pero luego le hizo saber a su amigo que no le gusto lo que paso porque Jos era demasiado cruel al momento de expresarse, principalmente cuando se trataba de la sexualidad de terceros. Desde entonces decidió no ir a la casa de los Verstappen, principalmente para evitar pasar un mal rato y tener que escuchar las disculpas de un amigo que cargaba con la pena de ser el hijo de Jos. —¿Y si termino la carrera o sigue de vago? —A Jos no le agradaba el amigo de su hijo. Desde su punto de vista, Daniel era una mala influencia y sus "ideas libertinas" afectarían la manera en cómo su hijo mira el mundo. —Si la termino —Es lo último que responde Max antes de excusarse para ir a su habitación. Se encierra y se mira en el espejo, está hecho un desastre. Se decide por bañarse y cambiar su ropa, quiere verse lo más presentable posible. Aunque por un momento se detiene a pensar. —¿Por qué me molesto tanto? —Susurra mientras seca sus rubios cabellos —Seguramente conoce a chicas y chicos muy lindos, no me verá de esa manera. Max había tenido éxito con las chicas antes de formalizar una relación con Kelly, quien más que su novia, era su amiga. Y aunque no existiera esa clase se afecto romántico entre ellos, se respetaban el uno al otro al no salir con otras personas, de manera que pareciera una infidelidad. Pero era imposible ser infiel con un crush platonico, y más cuando, a perspectiva del rubio, debe conocer a la gente más atractiva y carismática del medio, dejándolo a él como un prospecto inferior. Sin embargo, él no sabía que Sergio sí lo miraba con otros ojos y que la llamada de esa noche era para abordar ese tema.  En el hotel, el pelinegro se mira en el espejo por milésima vez en la noche, no está convencido de como se ve. Sergio no puede con la emoción y los nervios, solo espera que todo salga bien y Max no se moleste por su mentira. Pero, de lo contrario, jamás habría sacado tanta confianza como para intentar conocerlo de manera más personal y estar seguro que no era un fan loco con su persona. El rubio no parecía ser mala persona, tampoco era como si se fuera a enamorar de él ¿No? —¿En serio te gusta tanto? —La pregunta de Alice lo saca de sus pensamientos, ella trabaja a cargo de los miembros del grupo y cuida principalmente a Checo —Vas a hablar con él, te prometo que lo último que notará será que llevas puesto. Sergio se quita la chaqueta de cuero y la tira al suelo. —No quiero que piense que soy un presumido —Confiesa —No es fan de Moon Lovers, y quizá ni siquiera le gusten los idols. —Pero le gustas tú —Señala divertida. —No es gracioso, no te burles de mí —Dice el joven mientras rebusca en su maleta. —Si no le gusta Moon Lovers ni lo idols, entonces ¿Por qué aceptó hablar contigo? —Insiste —Y no me digas que es por su hermana, porque él aceptó hablar contigo, no dijo que se la daría a ella. —Solo haces que me ponga más nervioso —El pecoso se ve sonrojado ante las afirmaciones de la pelirroja, algo que hace que ella lo abrace —¿Y si me rechaza? —Dudo mucho que eso pase, pero te lo diré claramente —Comienza Alice mientras acaricia su cabello —Ten cuidado, pero tampoco tengas miedo. Te estás aventurando a algo muy complicado, pero te he visto sonreír más que en los últimos meses —En ese momento se separan y lo mira fijamente a los ojos —Llevalo con calma, eso puede ser el inicio de una relación larga o una diversión momentánea. Pero no quiero que llores. Sergio sonríe algo nervioso. No sabe qué esperar de esa noche, pero confía en que todo estará bien. —Te prometo que no voy a llorar —Dijo el joven antes de seguir probándose más ropa. Cuando finalmente se decidió, Alice le deseo buena suerte y lo dejó solo. Sabía que debía darle al menos un poco de privacidad, principalmente cuando se trataba de su vida amorosa. El pecoso tomó su computadora y le mando un link al rubio para que se pueda unir a la videollamada. Cuando Max vio el mensaje, sintió que su corazon se salia de su pecho. Había hecho una excursión nocturna a la habitación de su hermana para robarle su cosmetiquera e intentar arreglar su pálido rostro. Su falta de experiencia lo llevó a hacer un desastre y tuvo que lavarse la cara para poder limpiar lo que arruino. Y si bien ahora ya no se vea pálido, sus mejillas y nariz lucian coloradas. —Calmate Maxie, todo saldrá bien —Se dijo a sí mismo mientras tomaba un poco de bloqueador solar para intentar disimular su sonrojada cara. Hace unos ejercicios de respiración para mantener la compostura y se mira por última vez en el espejo de su habitación, no se veía mal. Abrió el link en su computadora y pronto le apareció el letrero de confirmación para entrar en la llamada. Le da al click y pronto se encuentra en una videollamada siendo el único con la cámara encendida. —¿Hola? —Pregunta un Max muy nervioso. El pelinegro suspira antes de darle al botón de activar camara, mostrando su rostro a aquel joven que tanto le había gustado. —Hola... —Responde Checo con una sonrisa amable, haciendo que el rubio sonría en automático —Antes de iniciar, quisiera confesar algo. Max se muestra curioso, y asiente en respuesta. —Te mentí —Continua el pecoso —No hay nadie del staff detrás de los mensajes por los premios, siempre fui yo. Y lamento mucho haberte engañado de esa manera. En ese momento el rubio sintió que se le salió el alma del cuerpo. ¿Le había respondido secamente a Checo? ¿Fue cortante con Checo? ¿Le dijo a Checo que no le gustaba Moon Lovers? Muchas preguntas se agolparon en su mente, haciendo que intentará recordar si había dicho algo estúpido. —Dios, casi le dije que me gusta —Recuerda pero se le salió al pensar en voz alta, y en ese momento Max se mordió la lengua —Yo... Sergio sonríe bobamente, no esperaba escuchar algo así de pronto y en su mente tuvo que darle la razón a Alice. —¿En serio? —El pelinegro no puede evitar preguntar, le gustaría escucharlo de nuevo. El rubio se sonroja y siente como sus mejillas arden. No hay nadie más en la habitación, toda su familia está durmiendo y no pasara nada si lo dice. O al menos eso cree. Traga en seco y se anima a hablar. —Si, me gustas mucho —Confiesa mientras el calor en sus mejillas aumenta —Creo que eres el hombre más guapo que he visto. Sergio sonríe e inconscientemente se muerde el labio, algo que no pasa desapercibido por el otro joven. Max se siente tonto, y de cierta forma comienza a arrepentirse de haberse confesado a prácticamente un extraño —Tambien me gustas —La confesión del pecoso lo saca de sus pensamientos pesimistas —Eres tan atractivo. Ahora es el rubio quién sonríe y sabe que está colorado como un tomate. No puede creer que le parezca atractivo a alguien como Checo, una super estrella. Y levanta la vista para verlo sonreír tontamente como él, con la luna llena de fondo y creando un aura mágica en la imagen del pecoso. —Que lindo eres —Suelta el rubio al verlo de esa manera. No puede creer su incapacidad para controlar su lengua frente a él. Sergio suspira y se anima a continuar con su plan de conquista. —Sal conmigo —El primer paso fue directo, con mucha confianza y deja sin aliento al joven —Quiero conocerte mejor, solo si tú quieres. Max se pellizca para intentar despertar de esa fantasía tan maravillosa. Al saber que no es un sueño, sonríe y asiente sin importarle nada más. Esa noche no está pensando en las consecuencias de sus acciones, sino en el deseo de su corazón.  Nota: Feliz 2025, los tkm 💖
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