Luz de noche
22 de diciembre de 2025, 18:53
Max frunció el ceño apenas vio el mensaje.
"Hola, nos comunicamos contigo por parte del staff de Moon lovers"
Claro que Sergio no se iba a arriesgar al revelar su identidad desde un inicio, así que optó por ser cuidadoso
—¿Y esto qué? —Susurró el rubio mientras volvía a leer el mensaje, entonces recordó lo que había pasado después del meet & greet.
Dudo un poco antes de responder, pero finalmente lo hizo sabiendo que no tenía nada que perder.
"Hola, dígame" Fue la respuesta de Max.
—Que seco me leí —Susurró para sí mismo —Quizá debí decir: "Buenas tardes, ¿Podría darme el número de Checo?"
Soltó una pequeña risa que después silencio al Escuchar el ruido de la puerta principal de la casa.
—¡Ya llegué! —Gritó Victoria desde el primer piso.
En ese momento el mayor de los hermanos se puso nervioso, esperaba que su hermanita no se diera cuenta de que él había estado husmeando en su cuarto.
Se levanta de la cama y se pega a la puerta, logrando escuchar sus pasos con claridad y sabiendo que ahora ella se encontraba en su propia habitación.
Hubo un silencio que le pareció normal y suspiró tranquilamente.
Pronto escuchó el sonido de la música sonando, reproduciendo una de las canciones de Moon lovers.
Max se sintió tranquilo porque pensaba que de esta manera todo el peligro había pasado.
Lo que él no sabía era que su hermana solía comprar photocards en grupos de compra-venta en redes sociales, y ese día había obtenido una nueva adquisición que guardaría con cuidado.
El rubio estaba a punto de acostarse de nuevo en su cama cuando comenzó a escuchar diversos ruidos provenientes de la habitación de su hermana.
Era un escándalo que no podía dejar pasar.
Abrió la puerta con cuidado y camino lentamente para ver lo que estaba pasando, encontrando la habitación de su hermana abierta y con un revoltijo de cosas en el suelo.
—No, no, no, no, no —Repetía la joven en voz baja e intentando mantenerle la calma —¿Dónde estás? No te pude haber perdido.
En ese momento Max supo que sus días estaban contados.
—¿Todo bien? —Pregunta con cierto temor.
No se va a delatar a sí mismo.
Victoria levanta la vista y puede ver que está intentando no llorar, en su rostro hay un atisbo de preocupación y mueve los dedos de sus manos de manera nerviosa.
—No la encuentro —Dice la joven con voz temblorosa —Mi photocard de Checo, está perdida.
Max traga en seco apenas escucha esto, no pensó que se fuera a dar cuenta tan rápido.
—¿Tu photo... qué? — Ahora cree que fingir demencia lo va a ayudar.
—Mi photocard, es una tarjeta de una selca y atrás tiene una dedicatoria con su firma —Explica Victoria levantándose del suelo, ha desordenado toda su habitación pero todavía no termina de explotar —Es una edición especial. Me costó mucho conseguirla, y no puedo creer que la perdí
El rubio se siente mal al escuchar esto y mira como su hermana revisa el álbum de photocards intentando encontrarlo en las páginas de este.
—Tranquila, te prometo que va a aparecer —Intenta calmarla mientras le quita el álbum de sus temblorosas manos —Las cosas aparecen cuando menos las buscas, debe estar tirada en alguna parte de tu habitación. Pero no la encontrarás si sigues haciendo desorden.
Victoria parece entender esto y asiente mientras comienza a recoger las cosas del suelo.
—¿Me ayudarías a buscarlo? —Pide casi en un susurro y su hermano asiente —Gracias.
—Solo que tendrá que ser más tarde, ya que en un rato saldré con Kelly —Miente.
No tenían una cita para ese día, pero necesitaba salir de casa para pensar en qué hacer respecto a esa photocard.
Max Deja que Victoria termine de arreglar su habitación y él vuelve a la suya.
Saca su cartera y observa aquella photocard de Checo qué tanto le había gustado y que ahora lo había metido en problemas.
—¿Qué voy a hacer? Yo tampoco quiero dejarte ir —Susurra mientras mira la tarjeta —Y no puedo regresarte ahora, ella se dará cuenta y hará muchas preguntas.
Vuelve a guardar la photocard en su cartera y decide llamar a su novia para salir esta tarde.
Quizá un soplo de aire fresco le hará reconsiderar sus acciones, aunque también seguía en estado de negación respecto a la atracción que sentía por cierto Idol.
Y esperaba que estar con su novia lo hiciera analizar eso.
Pero no sacaría nada mintiéndose a sí mismo.

Por otro lado, Sergio se encontraba en la sala de descanso junto a Charles y Carlos, quienes estaban bromeando respecto a la coreografía.
Charles bailaba mientras Carlos lo observaba, riéndose por sus movimientos exagerados.
Checo estaba sentado mientras comía un sándwich, y miraba algunas cercas que se había tomado para mandárselas a su equipo de marketing y que estos los hubieran a las redes sociales del grupo.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar con la llegada de un mensaje y casi se atora con su sándwich de huevo.
En el momento en que checo tosió, atolondrado por el mensaje del chico que le había gustado, Charles había dado un pequeño brinco parte de la coreografía, pero se distrajo con la reacción de su amigo y terminó resbalándose y cayendo al suelo.
Carlos soltó una carcajada al ver a su amigo tirado y esta risa se la contagió al de ojos verdes
Mientras sus dos amigos se morían de la risa por las tonterías del otro, Sergio se sentía nervioso al no saber qué responder en el mensaje.
Claro que no conocía a ese chico, así que no había tanta confianza. Solo sabía que se llama Max, pues es el nombre que le dio a Alice
Y, para su buena suerte, la foto de perfil en su chat no estaba oculta y podía observar al lindo Rubio de ojos brillantes como un Zafiro
"Queremos hacerle llegar unos regalos"
Checo no sabía qué más decirle, ¿No era esto un comportamiento extraño?
Le gustaría decirle quién es pero temía que fuera un fan loco obsesionado con él.
A simple vista, cuando se conocieron, no parecía ser uno, pero nunca se sabe.
Ya reconocía de vista a muchos sasaeng fans que lo seguían a todos lados.
Estos fanáticos que cruzaban la línea de la moralidad y el respeto al artista, pero principalmente al sentido humano.
Durante seis años de carrera con el grupo, solo una vez intento vivir solo.
Regreso al dormitorio al poco tiempo de mudarse, pues un fan se había colado a su departamento y escondido en un armario.
La descubrió cuando soltó una pequeña risa después de una tontería que él dijo para sí mismo.
Además, hacía unos meses su hermana se casó y Esteban, uno de sus sasaeng fans mas acérrimos, se metió a la fiesta e intentó acercarse a él.
Sergio podía soportar el acoso de estas personas hacia él, aunque no le gustará ni lo mantenía tranquilo, pero odiaba cuando se metían con su familia.
Sus padres y hermanos eran lo más preciado que tenía, así que sentía la necesidad de protegerlos de todo aquello que él sufría.
Pero Max no parecía hacer esa clase de persona.
Sin embargo quería ponerlo a prueba con ciertas preguntas que solo un fan de Moon lovers sería capaz de responder.
Una más turbia que la otra, para medir si estaba igual de loco que Esteban o no.
Pero no recibió respuesta alguna y esto lo desanimó un poco. Aun así, sabía que quizá estaba ocupado y por eso no decía nada.
Fue entonces que risa de George lo sacó de sus pensamientos.
Ni siquiera se dio cuenta en que momento habia llegado, pues este se había marchado apenas terminaron el ensayo del último concierto y no quisieron acompañarlos a comer algo.
Ya era común.
Se había vuelto normal que esos dos actuarán como una pareja, porque lo eran, y Checo tenía que soportar en silencio desde hacía varios meses.
—¿Y no te hiciste daño? —Pregunta George tocando el hombro de Charles, quien niega con la cabeza —El piso es muy resbaloso, debemos tener cuidado.
—Ven aqui, Charlie —Dice Lewis tomándolo de la cintura y jalandolo hacia él, en un movimiento rápido para que su pareja deje de tocar a su compañero —No quiero que te lastimes.
El moreno lo abraza bajo la atenta mirada de todos, de los cuales solo uno sabe bien cual era la intención de hacer eso.
Porque tambien lo habia hecho con él.
Lewis fue muy celoso en su relación con sergio, pero también detallista.
Lo llenaba de regalos y cartas de amor.
Se habían conocido desde que el pelinegro firmó como aprendiz de CH&M Entertainment, la agencia de entretenimiento más grande del país.
Ambos conectaron al instante y se hicieron grandes amigos, hasta que esta amistad evolucionó a algo más y terminó de destrozarse hacía casi un año.
Moon Lovers fue un proyecto que nació con la finalidad de unir a los jóvenes del país a escuchar su música y seguir al cuarteto, porque al inicio solo eran cuatro, hasta que George fue integrado al año del debut porque pensaron que necesitaban a alguien con una vibra más inocente para ser el maknae.
Esto les sirvió para mantener esa aura de inocencia en el más joven, pero también para sexualizar al resto de los integrantes del grupo.
La integración de George al principio fue complicada, esto porque no conocia a los demás integrantes, pero pronto se prendo de Lewis, el líder, y generaron una linda amistad.
Claro que de amistoso ya no tenía nada en la actualidad, pues ahora eran una pareja en secreto, de la misma forma en que lo fue Checo.
—Es el último show, alégrense —Dice Lewis con una voz animada, pero en realidad todos estaban agotados.
No esperaban que la gira se alargará tanto. Y si bien estaban dando la mayor cantidad de contenido en un solo comeback, esto estaba siendo a costa de su salud.
Sin embargo, sabían que era el último paso que debían dar antes de un merecido descanso. Entonces caminaron de vuelta al escenario para seguir ensayando, algo cansados pero siempre dando todo de ellos.
Pero el ensayo fue otro dolor de cabeza para el pecoso.
No es que le doliera ver a Lewis con George como pareja, sino el cinismo del moreno al actuar como si no lo hubiera lastimado.
Checo sentía que ya había superado sus sentimientos por él, pero seguía molesto con su actitud poco responsable al momento de abordar el tema y actuar como si fuera un exagerado.
Ni siquiera George sabía lo que había pasado entre ellos, asi que tambien le molestaba no poder enojarse con él al ser inocente en el engaño del líder de Moon Lovers.
Era tan difícil sufrir en silencio.
Pero involucrar a los demás no era opción por el bien del grupo, así que volvió a callar su dolor.

Por su parte, Max estaba en una cafetería con su novia.
Siempre era agradable salir con Kelly porque era una joven muy tranquila y animosa.
Ambos habían sido mejores amigos hasta que sus padres comenzaron a presionarlos para intentar ser algo más.
Y si bien parecía que eso había funcionado, la verdad es que su dinámica era más de una amistad que de una relación.
—Odio los exámenes, siento que mi cabello se cae del estrés —Se queja la castaña para después tomar un sorbo de su bebida —Tienes tanta suerte de terminar, yo siento que voy a enloquecer.
Max sonrie.
Él está muy orgulloso de terminar su carrera, pues quería ser abogado como su padre y este le prometió que hablaría con su jefe para que trabajaran en el mismo despacho.
Así que estaba tranquilo respecto a su futuro.
—Te apoyare si necesitas ayuda, pero no lo haré si solo te estas quejando —Responde el rubio mientras saca su cartera para pagar la cuenta.
En ese momento se olvidó de aquella photocard que había escondido, haciendo que esta cayera al suelo.
Kelly se da cuenta y se agacha para tomarlo, observando aquella tarjeta con curiosidad.
—¿No es este un idol? —Pregunta la joven llamando su atención.
Max levanta la vista y se da cuenta de su error, quitándole la photocard tan rápidamente que fue algo brusco con ella.
Siente sus mejillas arder de lo coloradas que están y titubea un poco antes de encontrar una excusa que le pueda servir.
—E-es de Victoria —Comienza visiblemente nervioso —La encontré en el suelo y se lo iba a dar, pero ya iba de salida y la guarde para no perderla.
La joven sonríe algo incómoda, no entiende porque le da tantas explicaciones innecesarias.
—Bien, pero déjame verla —Kelly toma de nuevo la photocard a pesar de la resistencia de su novio —Es bastante lindo, y se ve que tiene una cinturita...
Max no sabe qué decir, sus mejillas están bastante sonrojadas y ahora no puede dejar de pensar en la cinturita que le menciono.
Así que, presa del pánico, la quita la photocard y deja el dinero en la mesa.
—Ya debo irme a casa, papá se enojara si llego muy tarde —Respondió el rubio levantándose de su asiento.
—Bueno, yo me quedaré a terminar esto —Dice Kelly señalando su bebida y despidiéndose de él en un saludo con su mano.
Ella no le dio la misma importancia que su novio a todo el asunto de la photocard, pero Max se fue rápidamente a casa y dejó aquella tarjeta en la habitación de su hermana.
Por fortuna nadie lo vio, pero estuvo cerca de ser expuesto.
Se fue a su habitación y tomo su teléfono, viendo los mensajes que le habían llegado.
Le parecía una locura todas las preguntas que le habían dado, así que opto por ser honesto.
“Voy a responder sus preguntas apenas pueda mi hermana. Ella es fan del grupo, yo no”
Cuando sergio leyó esta respuesta, lejos de decepcionarse, se puso muy feliz.
Comprobó que Max realmente no estaba interesado en él como idol, la verdadera pregunta era:
¿Estará interesado en él como algo más?

Nota: disculpen en la tardanza, es que estaba triste jaja Checo, regresa, por favor :c