Eclipse
22 de diciembre de 2025, 18:53
TW NSFW ESTE CAPÍTULO TIENE CONTENIDO ADULTO.
Max sentía que se le escapaba el aire.
Podía ver sus piernas abiertas de par en par, exponiendo su coño frente a él.
Había escuchado sobre eso pero su padre siempre decía que eran tonterías y que, de ser verdad, no debería tratar con personas así.
Lo cual siempre le pareció una tontería, pero se mantuvo en silencio para evitar cualquier discusión.
Ahora, con la revelación del pecoso, sabía que debía ser cuidadoso al verlo tan sonrojado.
Checo se puso nervioso ante el silencio de su novio, pero pronto lo ve acercándose peligrosamente a él.
No es capaz de decir palabra, solo siente como le da un suave beso en los labios.
—Gracias por confiar en mí —Susurro para después darle un beso en la punta de la nariz.
El rubio entendía bien lo complicado que debió ser para su pareja, principalmente por su condición de figura pública.
De por sí eran criticados por cualquier cosa, y sabía que, de ser descubierto su secreto, la prensa sería una locura.
Así que quería hacerle saber que estaba seguro con él.
—Maxie —Dice el pelinegro en el mismo tono y vuelve a juntar sus labios, dándole pequeños besos hasta que las cosas vuelven a subir de tono.
Le gustaba mucho explorar la boca de su novio, sentir su lengua jugando con la suya hasta que el aire se hacía escaso.
El joven abogado se pega a él, tomando de la barbilla para que le entregué total atención y su otra mano en la cintura lo acaricia ligeramente.
—Déjame tocarte —El rubio murmura a sus labios, poniendo su mano sobre su pierna y subiendo lentamente.
—Sabes que puedes hacerlo —Responde el pecoso moviéndose para acortar la distancia entre ambos —Solo tú puedes hacerlo.
Entonces desliza sus dedos sobre su delicada piel, arrancándole un suspiro con esa simple acción, tocando sus pliegues cuidadosamente.
Mueve sus dedos sobre su piel, haciendo movimientos circulares y dando una pequeña presión con el de en medio.
Continúan besándose mientras lo toca, sintiendo lo mojado que está por todo lo que habían hecho antes de terminar en la cama.
El idol gimotea en sus labios y apenas puede seguirle el beso, sosteniéndose de su hombro cuando sus movimientos se hacen más constantes.
Su toque se siente exquisito, abriendo más las piernas y elevando ligeramente las caderas, entregándose a él.
No se molesta en acallar sus quejidos, por el contrario, abre bien su boca para dejarlos escapar y las acciones de su novio solo le hace saber que le gusta escucharlo.
Max no se resiste más y se posiciona lentamente en su entrada, haciendo uso de dos dígitos para comenzar a simular pequeñas penetraciones con estos.
Esto hace que Sergio ponga una mano sobre su muñeca, haciendo que el rubio piense que quiere que se detenga, pero no podía estar más equivocado.
Lo ha tomado solo para atraerlo hacia él mientras mueve sus caderas en busca de más contacto.
La sensación de sus dedos dentro de él solo hacen que el calor en el pecoso vaya en aumento y no se conforme solo con eso.
De repente, el rubio se confunde cuando nota como su novio hace que su mano se aleje de esa zona para después darle otro beso.
No entiende si hizo algo mal, pero pronto sus dudas se aclararan.
Sergio no tarda en empujarlo hacia atrás, haciéndolo recostarse en la cama y busca el cierre en sus pantalones para continuar aquello que dejaron pendiente.
Max lo entiende y rápidamente se comienza quitar la playera mientras se mueve para ayudar a su novio a bajarle los pantalones junto con su ropa interior.
Se acomodan de mejor manera, con el rubio andas en la cama y apoyándose en el respaldo de esta.
Mientras que Checo se acomoda entre sus piernas y toma el duro miembro de su novio para después metérselo a la boca.
La posición en la que se encuentra hace que Max no sepa hacia donde ver. Si a su lindo novio con su polla en la boca, o su trasero desnudo que se asomaba en alto al estar en cuatro en la cama.
Se decidió por lo segundo al verlo tan concentrado en comerlo.
Así que con una de sus manos dió alcance a una de sus nalgas y la acarició suavemente.
—¿Puedo? —Pregunta haciendo que su novio deje en paz su polla y le dedique una linda sonrisa.
—Puedes hacerme lo que quieras —Afirma para después pasear su lengua sobre su falo, de abajo hasta la punta, deteniéndose en la colorada cabeza de este para envolverlo con sus labios y darle una buena chupada.
Max gimotea ante su actuar.
—A-amor, debe haber un límite —Balbucea un poco al responder —Me estas consintiendo demasiado.
En ese instante le pega una nalgada a su trasero, haciendo que su novio suelte un quejido.
No le pego fuerte, solo lo suficiente para hacerlo gimotear y comenzar a mover su trasero pidiendo más.
Eran pequeñas nalgadas que después acariciaba para evitar que le doliera demasiado y dejará de ser disfrutable.
—Quiero hacer lo mismo que hice en el sofá contigo —Confiesa el pecoso y su novio asiente para darle luz verde.
Pronto el pelinegro se reincorpora para después subirse encima suyo y presionar su coño contra el miembro de su novio.
Suelta un pequeño gemido al entrar en contacto con su piel. Acomodándose bien para abrir sus labios vaginales y dejar que la polla de su novio tuviera un contacto más directo.
Sosteniéndose de los hombros de su pareja, Sergio comienza a mover sus caderas sobre aquel pedazo de carne que amenazaba con entrar en él en cada movimiento.
Max lo tomo de sus caderas para ayudarlo a moverse, gimiendo a su oído cuando su húmedo y suave coño chocaba con la punta de su pene pero no se entregaba por completo.
El idol se inclino para cerrar el espacio entre ambos y buscar sus labios, que fueron bien recibidos en un candente beso.
Sus quejidos llenan la silenciosa habitación, y tienen suerte de estar solos para poder continuar con su deseo de estar juntos.
Los movimientos del pecoso se vuelven más constantes, con sus caderas aumentando el ritmo y dejándose llevar por los gemidos de su pareja, quién está cada vez más sonrojado.
En ese momento el teléfono de su novio no deja de sonar, pero deciden ignorarlo.
—¿Te gusta tenerme así? —Pregunta el pelinegro antes de volver a besarlo y su pareja asiente —Estoy tan abierto para ti.
Esto solo hace que el rubio lo tome con más fuerza, haciendo que mueva sus caderas tan pegado a él que casi lo deja entrar.
—Quiero hacértelo... —Confiesa el rubio entre quejidos.
Sergio traga en seco y asiente.
—Si, hazme el amor —Le susurra para después darle un beso.
Sin embargo, el sonido del teléfono no deja de ser molesto y esto hace que se fastidie al punto de querer alcanzar su pantalón en el suelo, lo cual logra.
—¿Qué haces? —Pregunta el pecoso separándose un poco al ver como su atención se divide y lo ve sacar el teléfono de su bolsillo —No respondas.
—Es mi mamá —Dice Max mientras mira la pantalla —Ella solo llama cuando es una emergencia.
—Estoy arriba de ti, yo soy tu emergencia —El idol no dejaba de moverse y esto llegó a que su pareja lo sostuviera con fuerza de la cintura para evitar que siguiera haciéndolo.
—Déjame responder y luego continuamos, no tardaré nada —Claro que el rubio tampoco le gustaba esta idea, pero sería extraño si no respondiera.
El pelinegro asiente y parece que todo se detiene por un segundo cuando su novio atiende la llamada.
Sin embargo, aprovecha la distracción y continúa moviendo sus caderas a la par que deja una serie de besos en su cuello y detrás de su oreja.
Sophie le está reclamando a su hijo por haber dejado a Victoria y su amiga sola.
Max apenas puede responder debido a la poca concentración que tiene con su novio moviéndose arriba de él.
—Lo entiendo, mamá, pero quería descansar y... —En ese momento las palabras no salen de su boca y se muerde el labio para intentar evitar que salga un gemido.
Era muy claro que al pecoso no le gustó la decisión que había tomado. Así que decidió torturarlo de la manera que se le ocurrió.
Se colocó bien sobre él y dejó que su miembro entrara poco a poco en su interior, soltando un pequeño gemido que por suerte pasó desapercibido para la otra persona del otro lado de la línea.
Ahora ya no se movía sobre él, brincaba ligeramente. Subiendo y bajando por su miembro, haciéndolo llenarlo por completo.
El rubio ni siquiera podía hablar y su madre continuaba regalándolo por el teléfono, pero no le puso el mínimo de atención.
Solo entendió que llevaría a su hermana de compras y que no le comprarían nada a él.
¿Pero realmente le puedo importar cuando tenía a su novio, un reconocido idol, montandolo en su habitación?
Colgó la llamada y arrojo el teléfono a un lado.
Puso sus manos sobre las caderas de su novio y lo ayudo a moverse al mismo tiempo que empujaba las suyas hacia arriba.
Su cálido interior lo apretaba tan bien que se sentía en el cielo.
Checo quitó sus manos del pecho de su novio y se abrazo a él mientras movía sus caderas en círculos, haciendo que el vaivén de su cuerpo fuera más sensual y excitante.
Gimotea con cada embestida, sintiendo cómo golpea su interior con mayor fuerza y no puede evitar balbucear lo mucho que le gusta.
—Max, que rico me coges —Susurra en su oído y brinca ligeramente cuando una nalgada azota su trasero.
En un movimiento rápido el rubio logra voltear la situación, dejando a su novio abajo de él y acomodándose entre sus piernas para volver a entrar en ese coño que lo recibe tan bien.
Se acerca a sus labios y lo besa mientras mueve sus caderas y lo toma de la cintura con fuerza.
Sergio gimotea mientras su coño es maltratado por aquel miembro que se pasea libremente dentro de él.
—¿No estoy lastimandote? —Pregunta el abogado y su pareja niega con la cabeza.
—Lléname con tu miembro —Ruega el pecoso para después morderse el labio por la idea que a cruzado su mente —Quiero tu esperma dentro de mi.
Esto solo calienta más lo ánimos pero su emoción se ve interrumpida cuando un sonido familiar hace que el rubio se alerte.
—¡Max! —Jos grito desde la parte de abajo de la casa —¡Ven a comer, traje pizza!
El joven abogado se detiene por un momento y mira a su pareja, quien tiene una expresión asustada en el rostro.
—Espera un momento —Dice el rubio saliendo de él y levantándose de la cama para después acercarse a la puerta de su habitación —¡Gracias pero no tengo hambre, papá, quiero dormir un rato!
Jos acepta molesto, pero igualmente le guardaría un poco para cuando tuviera hambre.
Sin embargo, su hijo tenía hambre otra cosa.
Max regresa a la cama y encuentra a su novio en una posición diferente. Una que lo tienta demasiado.
Esta de espaldas, recostado sobre una almohada que solo levanta su trasero y sus piernas abiertas le dan una linda vista a su coño deseoso por él.
—Amor, estoy tan cerca, no me dejes así —Rogó el pecoso para después morderse el labio.
Su novio se posiciona a su lado y pone su dedo sobre su boca.
—Pero sin hacer ruido —Susurró.
Entonces bajo hasta su trasero y con sus manos abrió más sus piernas, sumergiendo su rostro en su cálida piel.
El rubio deja ir toda su lengua en el interior de su pareja y prueba el sabor de su coño mientras el pelinegro intenta no emitir sonido.
No esperaba a que su novio subiera de su coño a su culo y comenzará a lamer su apretado agujero mientras que con sus dedos acariciaba sus pliegues
Y si bien Max disfrutaba cada parte de su piel, sabía que estaba en su límite y solo quería llegar junto a él.
Así que se reincorporó con su miembro entrando en el coño del idol y moviendo sus caderas en un vaivén que era una tortura por el silencio que debían mantener.
Le gustaba ver su trasero rebotar con cada embestida, llenando al pecoso con su polla y viendo como sus ojos se vuelven cristalinos al sentirse tan cerca.
Hace que se voltee ligeramente, para poder apreciar más su rostro, inclinando hacia adelante para robarle un beso mientras que con su mano acaricia sus pechos.
Sergio baja una de sus manos hasta su coño y comienza a tocarse mientras su novio continúa follandolo.
No resultó ser una sorpresa cuando su cuerpo reaccionó a la sobre estimulación y termino corriendose aún con el miembro dentro suyo.
Esto solo ánimo a que Max de moviera sin tapujos, olvidando que había alguien la planta baja de la casa que podría llegar a escuchar el movimiento de su cama.
Pero se moría por hacerlo.
Golpeando su interior una y otra vez, dando una última estocada que llenaría su coño con su excitación al punto de casi desbordarse.
Soltando un suspiro pesado, con el sudor cubriendo su cuerpo y su piel roja como un tomate.
El rubio llegó al climax mientras sostenía a su pareja de la cintura y este último arqueaba la espalda y movía sus caderas al sentirse tan lleno y satisfecho.
Cuando la dureza del abogado bajó, este se encargo de ver que su novio estuviera bien al salir de él.
Pero su semen comenzó a salir de su interior, y el pecoso sonreía al verlo tan atento a él.
Se abrazaron para descansar después de ese momento juntos.
Confiando en el otro, sabiendo que estaban a salvo en sus brazos.

Nota: holi, buen día jaja nuevo capítulo después de días de espera. Ojalá les guste y recuerden que ya tenemos grupo de whats jeje link en mi muro de Wattpad xd