Luna de miel
22 de diciembre de 2025, 18:53
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Estar en los brazos del otro era algo a lo que posiblemente se volverían adictos.
Max lo abrazaba con delicadeza, besando sus labios y acariciándolo levemente.
Pero entonces el pecoso se separa, recostandose en su pecho.
—Me gustaría quedarme contigo más tiempo, no solo estos días —El pelinegro no puede evitar expresar ese deseo —Principalmente después de que me hiciste el amor.
Su pareja acaricia su cabello y suspira.
—Amor, ambos sabemos que es complicado —Responde sin dejar de darle mimos —Pero podemos encontrar momentos para vernos.
Checo se levanta, sentándose a su lado y se cruza de brazos fingiendo molestia.
—¿Entonces solo me quieres tener por ratitos? —Se queja.
Su novio sonríe, le encanta cuando hace pequeños pucheros al no conseguir lo que quiere.
—Quiero abrazarte todos los días —Dice el rubio sentándose mientras lo hace acercarse para envolverlo en un abrazo —Dormir contigo y que lo primero que vea al despertar sean tus lindas pecas.
—Me gustaría dormir en tus brazos —Susurra el pelinegro antes de robarle un beso —Si pudiera pedir un deseo, pediría nunca haber sido famoso para que podamos vivir juntos en una granjita.
Max lo toma del mentón para robarle un beso y lo mantiene cerca de su rostro.
—Si no fueras famoso, jamás habrías venido a esta ciudad a dar un concierto y entonces no estaríamos juntos, porque nunca nos hubiéramos conocido —Señaló el abogado mirándolo fijamente a los ojos —Y esa idea me parece horrible, porque me encantas demasiado, tanto que no te quiero perder.
—Bueno, en eso tienes razón —Respondió volviendo a besar sus labios, distrayendolo con su boca mientras su mano recorría su abdomen desnudo —Pero si viviéramos en una granja, yo sería un vaquero y tú mi semental, a quien montaría todos los días.
Esto provoca una carcajada en su novio, que pronto se ve apagada cuando la mano del idol se posiciona sobre su miembro.
—¿No te gustaría eso, Maxie? —Pregunta en un tono tan juguetón como coqueto, que solo tensa al mayor —¿No deseas tenerme brincando sobre tu verga?
El rubio no puede evitar morderse el labio ante tal idea y su mano moviéndose sobre su carne caliente no lo ayuda a aclarar su mente.
—Oh, Checo... —Susurra cuando su mano toma un ritmo más constante —Luna mía, no me hagas esto. Soy débil cuando se trata de ti.
Esto solo hace sonreír al pecoso, quién se detiene.
—¿Soy tu debilidad? —Pregunta para después depositar un beso en la punta de su nariz.
—Claro que lo eres —Max habla más allá de lo que su novio sabe.
No solo a nivel sentimental, sino también por como su relación con él podría destruir su dinámica familiar al tener un padre de mente tan cerrada.
Además, le preocupaba que le hicieran daño a su pareja al ser famoso y visiblemente acosado por las fans.
Pensar estar lejos de él sabiendo lo que está viviendo con esas tipas, realmente lo frustraba.
—Te déjate en paz, solo si me traes algo de comer —Afirma y el rubio asiente, levantándose de la casa para buscar algo que ponerse y salir.
Le consigue un poco de pizza que le ha traído su padre, pero deciden tomar un baño antes de comer.
En la ducha no pueden dejar de tocarse.
El rubio lo toma de cintura y devora sus labios mientras sus manos se deslizan por su enjabonado cuerpo.
Checo no duda en pegar su trasero a las caderas de su novio, sintiendo su miembro duro entre sus nalgas, resbalandose en su piel mojada.
Pero ha dicho que lo dejara en paz, algo que pronto Max parece no querer y se abraza más a él.
El pecoso se queja un poco por la posición incómoda para su cuello, ya que tiene que voltear hacia un lado para poder besar a su pareja.
—Si estuvieramos solos te tendría de piernas abiertas —Susurra el rubio a su oído.
Sin embargo, saben que la familia está en la casa y no son libres de ser tan ruidosos como quisieran.
Así que Sergio se voltea y lo besa contra la pared mientras su mano hace un trabajo manual tan bueno que se corre entre sus dedos.
—No te iba a dejar así, amor —Dijo el pecoso para después seguir comiéndole la boca.
Por lo menos esa noche volvieron a dormir tranquilos y sin interrupciones.

A la mañana siguiente Max se levanta por la dulce voz de su novio llamándolo.
—Buenos días, amor —Dice el rubio mientras lo observa sentado a su lado y pronto ve aquello que ha captado su atención —Ay, no...
Sergio mira con atención aquel miembro duro que se marca en su shorts, algo que lo hace morderse el labio.
—Parece que realmente eres un semental —Dice el pelinegro soltando una pequeña risa.
Max sabe bien que es porque duermen juntos y no puede ignorar el hecho de que su lindo novio pegue su pierna o trasero a esa parte.
Le reclamaría, pero se decide por otra opción.
—¿No quieres ayudarme? —Su pregunta solo hace el pecoso ponga su mano en su entrepierna.
—¿Puedo hacer lo que quiera? Sabes que soy muy altruista —Responde juguetonamente mientras que con sus dedos delinea la forma de su miembro.
El rubio asiente pero también se levanta ligeramente para bajarse los pantalones cortos junto a sus boxers, dejando su erección a la vista de su novio.
Checo no lo duda y se inclina para saborear ese pedazo de carne con su lengua, dando pequeñas chupadas que solo excitan al mayor.
Max lo observa estando en cuatro dándole la espalda, y también una maravillosa vista de su trasero.
Y si bien sus shorts limitan su deseo, eso no evita que le dé una nalgada.
En ese momento el pecoso tenía su miembro en la boca y lo termino sacando de esta, dejando un hilo de saliva cayendo en sus piernas.
—Puedo quitarmelos si la vista te ayuda —Ofrece mientras voltea a verlo aún sosteniendo su polla cerca de sus labios.
—Mi novio el desinteresado, siempre ayudando, siempre tan bueno —Max le sigue el juego y asiente para después ser testigo de como su pareja se desnudaba frente a él.
—¿Te gusta así? —El idol es tan juguetón como provocador, moviendo su trasero desnudo de un lado al otro, capturando la atención de su novio quién le da otra nalgada —Sé lo que realmente quieres.
Es entonces que se coloca encima suyo dándole la espalda, con su coño tan cerca de su rostro que casi puede saborearlo.
El rubio, quién parecía estar inmóvil ante esto, termina poniendo sus manos en cada nalga, separándolas para apreciar todo con más detalle.
—Amor, sabes bien lo que me gusta —Susurra el abogado antes de hundir su rostro entre sus piernas.
Checo ahoga un gemido que amenazaba con llamar toda la atención de los residentes del hogar.
La habilidosa lengua de su novio saboreaba su coño sin ningún tipo de vergüenza, con su nariz presionando en su entrada y sus fuertes manos separando sus nalgas y pliegues.
Apenas puede meter aquel duro miembro a su boca, pues no es capaz de concentrarse.
En un comienzo lo logra, haciendo que ese pedazo de carne llene su boca y aprieta los labios provocando una presión estimulante.
Pero Max no deja su coño en paz, dando rapidas lamidas con su lengua traviesa y su respiración caliente chocaba con su húmeda piel.
Saca el miembro de su boca y comienza a estimularlo con sus manos, pero se detiene por momentos a disfrutar de aquella lengua que lo penetraba deliciosamente.
—Maxie, cómeme todo —Susurró sin dejar de mover su mano.
Pero en ese momento el rubio se detiene por un segundo.
—Ya deja eso, tienes otra forma de ayudarme —Ordena y el pecoso obedece —Ahora siéntate en mi cara.
Checo se acomoda hacia atrás mientras que su novio quita su almohada para estar pegado al colchón, luego se ahoga en las piernas de su pareja.
—Maxie... —Sergio apenas puede formular palabra o un pensamiento.
El abogado hace uso de su lengua para saborearlo por completo, paseándose sobre sus pliegues o introduciendose en él.
Pero hay otras dos partes de él que también hacen presión con el pelinegro.
Su nariz toca un parte que hace al idol removerse sobre él, y su mentón le provoca una sensación exquisita que no sabe cómo puede seguir aguantando sus gemidos.
Mueve sus caderas sobre su cara, dejándose llevar por el placer que recibe de su boca, cuandos se supone que sería él quien ayudaría a su novio y no al revés.
Con cada movimiento siente que su respiración se hace más pesada y sus mejillas se ponen coloradas al intentar no emitir sonido.
Pero en ese momento el pomo de la puerta hace un sonido que los detiene a ambos de su calentura.
—¿Max? —Es Victoria intentando abrir la puerta —Llevo gritándote como por cinco minutos para que bajes a desayunar. Papá se va a enojar.
—Max, detesto a tu hermana —Susurró el pecoso cuando su novio lo hizo levantarse de encima.
Por suerte había puesto el seguro de la puerta antes de irse a dormir
—No puedo ahorita, estoy bañándome —El rubio no tarda en ir al baño y abrir la regadera —Desayunare después.
Victoria no dice nada más y se marcha, pero Sergio ahora quiere un compensación por la interrupción.
—Maxie, te quiero dentro de mi —Susurra el pecoso llegando a su lado.
Su cuerpo desnudo es una tentación para su novio, quién lo toma de la cintura y busca sus labios para devorarlos sin piedad.
Sus lenguas de encuentra y comienzan un baile sensual de camino a la ducha.
El agua tibia cubre sus cuerpos y Checo se pone de rodillas frente a él, paseando su lengua sobre su falo, bajando hasta sus testículos y llevándose uno a la boca.
—Me gusta cuando me la chupas —Confiesa y piensa que su novio se va a reír de él, pero este solo mueve su mano para darle más placer.
—Lo sé, te siento tan duro cuando estás en mi boca —Responde el pecoso para después recorrer el falo con su lengua, de abajo hacia arriba —Así me tendrías todos los días si viviéramos juntos.
Entonces mete ese pedazo de carne en su boca y mueve su cabeza en un vaivén que solo provoca que diversos gemidos escapen de la boca de su novio.
El rubio lo toma de sus cabellos oscuros y lo hace moverse de la forma en que él desea, llenando su boca con su miembro hasta casi tocar su garganta y después lo dejar recobrar el aliento.
Continúa así hasta que escucha unas llaves y como la puerta de su habitación se cierra.
—¡Max! —La voz de su madre lo deja paralizado y el pelinegro saca el miembro de su boca haciendo un sonido bastante peculiar que por suerte la mujer no escuchó —Te he dicho que levantes tu ropa del suelo, hoy llevaré todo a la lavandería y lo único que tienes que hacer es ponerla en el cesto. Mira como tienes este cuarto, hay ropa por todos lados.
—¡Perdón! —Grita y después escuchan como la puerta se cierra.
—Creo que también se llevó mi ropa —Dice el pecoso con una pequeña sonrisa en los labios.
Entonces Max lo hace levantarse del suelo y lo toma de la cintura para acercarlo a él, reclamando sus labios en un candente encuentro.
—Quiero llenarte el coño —Susurrs a su oído y el idol asiente sin dudarlo —Abre bien las piernas.
El rubio lo arrincona contra la fría pared y levanta la pierna de su novio para tener libre acceso a él.
Se posiciona en su entrepierna y entra en el poco a poco, buscando la mejor posición para disfrutar de su cálido abrazo.
—Maxie, no me tortures más —Suplica el pecoso y suelta un pesado suspiro cuando siente toda su carne en su interior.
Se abraza a él con su pierna tanto como puede y siente sus fuertes manos sosteniendolo.
Max no tarda en comenzar a mover sus caderas y gemir en su oído, lo que hace que el idol comience a balbucear cosas.
—Estoy tan abierto y caliente para ti —Dice mirándolo fijamente a los ojos —Para que me llenes con tu semen.
Sus palabras solo aumentan los ánimos de su novio, quién lo hace darse la vuelta y apoyar sus manos en la pared.
Entra en él y lo embiste mientras el agua se salpica por todas las paredes.
Lo jala de nuevo hacia él y lo hace apoyar su cabeza en su pecho mientras que sus embestidas son más controladas y pausadas, poniendo una mano sobre el coño del joven mientras que la otra lo agarra de la cintura.
—¿Eres tú mi vaquerito que quiere montarme todos los días? —Pregunta recordando sus palabras.
Sus dedos juegan con el coño maltratado del joven.
—S-si... —Apenas puede responder debido al doble placer que está recibiendo en ese momento.
—¿Y por qué no me montas en mi cama ahorita? —Propone y el pecoso asiente sin dudarlo.
Cierran la llave de la ducha y salen del baño a tropezones.
El rubio se asoma por la ventana de su habitación y ve el auto de sus padres marchandose.
Sabe que está solo en casa y lo aprovechara de la mejor manera.
—¿Se han ido? —El pelinegro también se preocupa por ese pequeño detalle, y su novio asiente —Finalmente.
Pero Max continúa con su rol de semental que tanta risa le dio la noche anterior.
—Mira como me tienes —Señala el rubio bajando la mirada a su miembro erecto —Te gusta ponerme duro.
—Porque soy el único que puede solucionar eso —Responde su novio acercándose a él para después empujarlo hacia la cama —Puedes pegarme si quieres.
Entonces el pecoso se coloca encima suyo dándole la espalda y acomoda aquel miembro para dejarlo entrar en su coño.
Estaba tan necesitado de él que no tardo en comenzar a moverse sobre sus caderas.
El rubio entiende bien porque le dijo eso último, ya que tiene frente a él su redondo trasero rebotando con cada embestida.
—¿Así? —Pregunta dándole una fuerte nalgada que marca su mano en su piel.
Checo gime en una mezcla de dolor y placer pero continúa moviéndose sobre él y dice algo que solo lo calienta más.
—Si, papi, diles que soy tuyo —Su coquetería no desaparece, aumenta.
Max no tiene suficiente con la forma en cómo llena el coño de aquel joven, sino que ahora da diversas palmadas en sus piernas para dejar huellas de su presencia.
Después coloca ambas manos sobre su trasero y separa sus nalgas para observar la forma en cómo su coño devoraba su miembro en cada vaivén.
—Oh Chequito, ¿Eso es lo que haces cuando no estás cantando en el escenario? —Su pregunta viene acompañada de otra nalgada —¿Comerte la verga de tu novio?
—Solo si él está en casa esperándome a que llegue para comermela toda —Y el pecoso no deja pasar la oportunidad de impulsar esa idea.
El rubio apoya sus manos en la cintura de su novio y lo ayuda a moverse más rápido sobre él.
Sus respiraciones profundas se mezclan mientras que sus quejidos y sollozos hacen eco en la habitación.
Las patas de la cama crujen y la cabecera choca con la pared a la par que sus caderas se encuentran.
Checo se mueve sobre él con una gracia que lo deja sin aliento, dejándose llevar por el placer y la lujuria, con sus fuertes manos guiándolo hacia el climax.
Su novio lo hace acostarse hacia atrás y lo toma de las piernas para abrirlo sobre él, siendo ahora Max quien mueve sus caderas para llenar el coño del joven.
El pelinegro rápidamente voltea hacia atrás buscando los labios de su pareja y relaja su cuerpo mientras este lo embiste en un vaivén que solo lo hace alucinar.
Sostiene sus propias piernas para abrirse tanto como puede y siente su coño ser golpeado una y otra vez hasta que finalmente alcanza el climax.
Se corre manchando sus piernas y las de su novio, pero este no se detiene y sigue follandolo.
Max intenta alargar esto tanto como puede, pero los gimoteos de su pareja no ayudan y pronto se siente cerca.
Sale de él y lo recuesta en la cama, poniéndose de rodillas justo al lado de su cabeza y se estimula hasta que su líquido caliente cae en el rostro de su novio.
El pecoso abre la boca y saca la lengua esperando que algo caiga cerca y pueda saborearlo para darle el espectáculo completo que tanto quiere.
Continúa moviendo su mano mientras un gruñido escapa de sus labios, y observa al idol hecho un desastre.
Sergio está acostado en la cama revuelta, su cabello sigue mojado por la ducha pero también ha sudado con todo el esfuerzo. Tiene su excitación en el rostro, principalmente sus labios, y las piernas coloradas.
Lo ve pasando sus dedos por sus mejillas, llevándolas a su boca para limpiar un poco su cara.
Max no duda en inclinarse para besarlo, pero en ese momento ocurre algo inesperado.
Un crujido que se repitió en todo el rato se hizo presente y está vez más sonoro.
Entonces algo truena y el piso se tambalea, o más bien la cama.
—¿Amor, estás bien? —Pregunta el rubio apenas se da cuenta de lo que ha pasado, el pecoso asiente —Ay no...
—¿Qué fue eso? —El pelinegro lo mira confundido y nota el desnivel.
—Creo que se dañó la estructura de la cama, o la acabamos —Max se levanta con cuidado y ayuda a su pareja a hacer lo mismo —Tu ropa en la lavandería, y mi cama rota.
Ambos observan como las patas de la estructura no aguantaron más y finalmente cedieron al peso.
Con ese problema en medio, no podía hacer nada hasta que lo solucionarán o su familia haría muchas preguntas.

Nota; perdón la tardanza jeje recuerden que ya tenemos grupo de WhatsApp jaja.
Pd; muchas gracias @kenneth_bunny_boy (TikTok) por el increíble fanart de checo idol ♥️ ame demasiado y me encanto el detalle de las lightstick 🚬 simplemente cine.