El otro lado de la luna
22 de diciembre de 2025, 18:53
Los primeros días después de su regreso fueron algo complicados.
Y aunque su agenda estaba bastante ocupada con las preparaciones del nuevo full album de Moon Lovers, Checo se las arreglaba para poder hablar con su novio al menos tres veces al día.
—Checo, deja el teléfono por un segundo —La voz de la pelirroja hace que el idol voltee a verla —El ensayo va a empezar y no quiero más quejas de que te la pasas con ese aparato todo el día.
Como un niño regañado, el pelinegro deja su teléfono a un lado mientras se sienta en el suelo a esperar a sus compañeros.
—A veces eres muy gruñona —Se queja el pecoso en un tono bajo, pero lo suficientemente audible para que ella lo escuche.
Alice suelta una pequeña risa ante esto.
—Vamos, solo no quiero que se note lo encantado que estas con ese chico —Señaló —Comenzaran a sospechar si te ven demasiado tiempo en el teléfono.
El joven sabía que esto era verdad. Resultaba común que los fans comenzaran a relacionar cosas tan banales con la idea de una relación y esas malas habladurías podrían afectar su imagen.
—Bien, mira —Dice dejando el teléfono en su mochila —Hoy no recibirás ninguna queja.
—Eso espero, nos vemos al rato —La pelirroja se despide de él cuando escucha unas risas acercándose —Ya va a empezar la fiesta aquí dentro.
Checo sonríe y Alice saluda a los jóvenes que van entrando mientras ella se marcha.
—Deberíamos volver a ir en otra ocasión —Propone Carlos mientras se acerca a donde está sentado su amigo —¿Quieres ir con nosotros?
—¿A donde? —El pecoso los observa con atención, notando como ambos se ven bastante contentos.
—Con Carlos estabamos viendo la posibilidad de salir de viaje, la semana pasada estuvimos en Jeju y fue sensacional, mira nuestras fotos en Lifestagram —Charles le paso su teléfono para mostrarle cada una de las imágenes —Nos divertimos mucho, ojala hubieras ido con nosotros.
El pelinegro sonrió ante esto.
—Estaba muy ocupado cantándole a sus vacas —Señaló Carlos haciéndolo reír —No, en serio, ¿Qué hiciste esta última semana? No respondias ni un solo mensaje.
—Sí respondí, solo a Alice, pero lo hice —Se defendió el pecoso para después regresarle el teléfono a su amigo —Estuve bastante ocupado, perdón por desatenderlos. Pero veo que la pasaron bien sin mi.
En ese momento la conversación se vio interrumpida cuando la puerta se abrió, dejando ver a los dos miembros restantes de Moon Lovers.
—Me duele la cabeza —George se acerca a ellos, recostandose en el suelo, justo al lado de Sergio —No fue buena idea lo de anoche.
—Todavía no sabes beber —Se burla Lewis sentándose frente a ellos.
—¿A que hora regresaron anoche? Cuando llegue con Charles no estaban y Checo estaba dormido —Carlos intenta generar una conversación en el grupo, pues desde hacía meses les costaba estar los cinco juntos.
—No llegamos tan tarde, Georgie simplemente se descontroló —El moreno seguía riéndose haciendo un poco más relajado el ambiente.
—¿George descontrolado? Te has vuelto una mala influencia —Carlos le sigue el juego entre risas, pero el más joven sigue recostado en el suelo.
—No se porque insististe con el tequila —La respuesta de George llamó la atención del pecoso —Siento como si mi cabeza fuera a estallar.
Hace unos meses, cuando todavía eran unidos, Sergio hubiera sido muy amable con George y habría acariciado sus castaños cabellos para intentar relajarlo.
Siempre lo vio como un hermano pequeño, pero eso ya no era así.
—Deberíamos calentar —Dijo Checo levantándose del suelo.
—Iré por una botella de agua para George —Afirmó Charles también poniéndose de pie.
No es que a Sergio le gustara ser así de distante, pero le era inevitable sentirse herido por culpa de sus dos compañeros.
Hacia tiempo que había dejado de sentir algo por Lewis, pero su constante presencia complicaba las cosas y su actuar tan descarado solo provocaba un resentimiento en él.
Y George era muy ignorante de todo esto.
Pero no sabia que hacer respecto a él, porque no lo odiaba pero no podia quererlo como antes.
Porque ya nada volvería a ser igual entre ellos, y fingir que nada paso no hará que la dinámica del grupo se mantenga por mucho tiempo.

Después del ensayo, los jóvenes se quedaron platicando un rato más en la sala. Excepto por Lewis y George, quienes se marcharon a la cafetería.
Sergio tomo su teléfono y decidió mandar una foto a su novio.

(Referencia)
“Terminando el ensayo, pero queriendo estar en tus brazos”
Sonrió después de mandar esto. Estaba bastante animado esa mañana y nada lo arruinaría.
—Hagamos algo está noche —Carlos platicaba con Charles, sumergidos en su propio mundo —Checo, ¿Quieres salir? No me quiero quedar en casa.
—No puedo resolver este crucigrama —Se quejaba Charles perdido en su teléfono —¿Cómo se escribe naranja?
—¿El color o la fruta? —Carlos se acercó a ayudarle.
En ese momento el teléfono del pecoso vibro con la llegada de un mensaje.

(Referencia)
“Te ves muy guapo, mi amor. Te extraño tanto que comencé a dibujar flores pensando en ti”
Sergio sonríe al leer esto, aunque le hubiera gustado una foto de su novio y no de un dibujo que estaba haciendo.
Aunque también estaba contento de que no dejará de lado esa pasión.
“Deberías poner una galería de arte. Eres demasiado bueno como para privar tu talento del mundo. Te quiero, hablemos en llamada está noche”
Claro que a Max le gustó leer esto, pero también lo entristeció un poco al respecto.
El rubio guardo su libreta en su mochila, más que listo para marcharse a casa.
“Esta noche acompañaré a mi padre a un evento en la firma donde trabaja. Perdón amor, intentaré hablar contigo apenas regrese a casa”
Sabía bien que sería complicado poder hablar con él tan tarde. No quería arruinar su sueño.
Camina a casa sabiendo que esa noche su padre hará todo lo posible para que sea contratado como abogado, aunque esto no sea algo que lo emocioné.
Así que tendría que fingir de la mejor manera para no decepcionar a su padre.
Decepcionarlo, si, eso era fácil.
Jos era amable y paciente con sus hijos, pero cuando se molestaba podía hasta olvidar que eran su sangre.
Los gritos, los insultos.
Generó una dinámica de complacencias donde él era el único beneficiado.
Todos actuaban de la manera en que Jos creía que debían actuar. De la forma en que según él debían ser las cosas.
Victoria era su debilidad en cierta forma, ya que fue un poco más flexible con ella y su amor por esa boy band.
Y en Max había puesto todas sus expectativas.
Él era el primogénito, el varón, quién debía seguir los pasos de su padre.
El hijo que debía obedecerlo sin rechistar. El que se debía casar con una joven de buena familia y tener hijos.
Pero Jos no sabía que ese hijo casi perfecto, estaba perdidamente enamorado de un idol que había correspondido su afecto.
No sabe que no quiere ser abogado, sino artista.
Desconoce muchas cosas de él, porque se olvida que es un ser individual y no un espejo.
Así que Max llega a casa y comienza a alistar todo para esa noche.
Se ducha mientras intenta mentalizarse, sabe que no debe arruinarlo.
Cuando se viste, revisa su teléfono notando un nuevo mensaje de su novio.

(Referencia)
“
Un poco de ejercicio antes de irme a casa. Aunque me gustaría ejercitarme contigo💖”
Esto lo hace sonreír como un tonto. Realmente lo extraña.
Le gustaría pasar más tiempo a su lado y no fingiendo algo que no quiere, que no le agrada.
Incluso pensó mucho sobre su oferta de vivir juntos y, aunque todavía no tenía una respuesta, realmente le agradaba la idea.
Claro que también era apresurado, pero se sentía tan cautivado por él. Además, parecía ser algo que ocurría una vez en la vida.
Y él no era alguien a quien le gustará perder grandes oportunidades.
Checo era lo más grande que le había pasado en toda su existencia. Como un torbellino que lo movió todo en su interior.
Su amor, su deseo, su vida entera.
Preocupado por su seguridad, responde el mensaje con afecto:
“Con cuidado, mi luna💕 prometo regresar temprano para poder hablar contigo”
Bloquea su teléfono después de mandar el mensaje y sale de su habitación para encontrarse con su familia en el piso de abajo.
—Max, te ves muy lindo —Sophie se acerca y le acomoda el cuello de su camisa —Pareces todo un profesional.
—Estoy seguro de que nos irá muy bien —Afirmo Jos posando su mano en el hombro de su hijo —Hay que darnos prisa, debemos dejar a Victoria en la casa de su amiga.
La rubia no había querido acompañarlos a ese aburrido evento, así que organizo una pijamada con su mejor amiga, Dilara.
La familia Verstappen se marchó de casa para asistir al evento, haciendo una sola parada en el camino.
Max vio que llegó una notificación en su teléfono y entonces abrió el mensaje.

(Referencia)
“Ya llegué, amor ❤️ creo que cenaré y veré algo en la televisión en lo que regresas de tu evento”
El rubio respondió con una serie de emojis de corazones y luego regreso su atención a la misión de esa noche.
Ya conocía al jefe de su padre, así que no tendría ningún problema al conversar con él.
Pero tuvo una dificultad muy grande: todo era extremadamente aburrido.
Su hermana tenía razón, solo eran un montón de ancianos reunidos para decir tantas cosas que nadie quería escuchar.
Por un momento casi se duerme en la mesa donde se encontraba con sus padres.
Y aunque fluyó una buena conversación, no podía dejar de pensar en lo mucho que quería estar en casa y hablar con su novio.
“Amor, mándame una foto”
El repentino mensaje de Checo le resultó curioso. Pero no dudo de cumplir sus deseos.

“Sigo aquí, amor😻regreso en un rato”
El pecoso se desánimo un poco al notar que debía ser mas específico con su pareja.
“No, amor, no una selfie. Más bien, otra clase de foto. No sé si alguna vez te has tomado una”
Sergio no deseaba sentir que lo estaba presionando, pero no podía con su curiosidad.
Pero el rubio se puso colorado al leer esto. Jamás le habían pedido algo así.
“No tengo fotos así, amor. ¿Las necesitas?”
Se sintió un poco tonto al escribir eso, pero igual mando el mensaje.
Checo sonrió al leer esto.
Entonces le mando un mensaje de una visualización que hizo que su pareja tuviera que esconderse en el baño del lugar para poder verlo con más libertad.
Max se puso colorado al ver la fotografía.
Era el pecoso con las piernas abiertas y sus dedos acariciando su coño.
“En verdad las necesito”
Sergio había aprovechado que se quedó solo en el dormitorio y se decidió por ser un travieso.
Así que fue tan atrevido para mandar eso aún sabiendo que su novio estaba en un evento y no podría hacer nada al respecto.
“Te mandaré todo lo que quieras, amor. Solo déjame escaparme de este lugar para irme a casa”
Sonrió al leer esto.
Mientras Checo se encontraba en su cama con las piernas abiertas, Max fingía un malestar para volver a casa antes que sus padres.
Vaya que le funcionó.
El rubio llegó tan pronto que quizá batió el récord mundial en el logro “tengo casa sola”.
Subió a su habitación y se quitó los pantalones.
Entonces un mensaje de una visualización llegó al teléfono del idol.
Se trataba de un vídeo en donde Max se bajaba los boxers para liberar su erección.
“¿Es lo que querías ver? ¿Lo duro que me pones?” Susurraba en el vídeo.
En ese momento Checo manda un mensaje a su pareja. También era un vídeo pero donde posaba desnudo frente al espejo.
“¿Y si mejor hacemos una llamada?” propone el pelinegro.
No pasa mucho hasta que el rubio comienza a llamar a su novio.
El pecoso sonríe ante esto, le gusta lo mucho que lo quiere, pero también el como lo complace.
Sería una noche diferente. Una donde ambos experimentarian el placer a la distancia, deseando ser uno en cuerpo y alma.

Nota; perdón la ausencia de la semana pasada 😞 estaba pasando por un momento difícil pero sé que volveremos más fuertes ❤️