El secreto de nosotros
22 de diciembre de 2025, 18:53
Cuando la puerta se cerró y ambos se percataron de la presencia de una tercera persona, el pecoso actuó por impulso y le pegó una bofetada a su novio.
Ni siquiera tenía sentido hacer eso cuando él era el que estaba encima, y no al revés.
Así que no podía alegar que el rubio le había robado el beso cuando era él quien se le había abalanzado encima.
—Ouch —Se quejó el joven abogado y Sergio rápidamente se levantó presa del miedo.
—Amor, perdón, entre en pánico —Dijo el pecoso acariciando la mejilla de su novio y luego se giro a ver a la persona que habían irrumpido en su habitación.
Una sensación de alivio se apoderó de su cuerpo al ver de quién se trataba.
—Ay dios... —Soltó Alice al percatarse de la situación en la que los encontró, claro que se prestaba a muchos mal entendidos. Pero era el invitado quién llanos su atención —El... El chico del concierto —Cierra la puerta con cuidado y luego señala el rubio —El de la llamada.
—Si, es él —Admitió Checo un poco más calmado ya que se trataba de alguien de su confianza —Alice, él es Max, mi novio.
La pelirroja deja su bolso en el sofá y observa como el rubio se levanta de la cama todavía aturdido por lo sucedido.
Una marca colorada adorna una de sus mejillas al haber sido víctima de las manos inquietas del idol.
Aunque también estaba nervioso por la situación tan comprometedora en la que habían sido atrapados, mostró serenidad y confianza en su novio respecto a la mujer frente a él.
Si Checo tenía la confianza de serle sincero, él también lo haría con el cariño y respeto que le tenía a su pareja.
—Yo te vi en el concierto —Max rápidamente la reconoció como la pelirroja del staff que le dio el pase a bastidores con su hermana —Me pediste mis datos para unos regalos que nunca me mandaste.
Alice sonríe algo nerviosa.
Ciertamente había dejado de lado el tema de Max al estar tan ocupada con su trabajo y en las vacaciones Sergio casi no le contó lo que hacía.
Incluso no recordaba la última vez que tocaron el tema y de verdad pensó que solo sería un capricho pasajero del pecoso.
Pero viéndolos con atención, se notaba que la recién revelada pareja ya tenía cierta complicidad íntima.
Y esto la preocupaba.
—Hola Max, que bueno volver a verte —Respondió con una sonrisa fingida, realmente necesitaba un momento a solas con el idol —Se que quizá no sea un buen momento, pero necesito hablar de un tema de agenda con Sergio.
El rubio rápidamente comprende que su presencia está por demás en aquella habitación.
—Oh... Eh... Debería llamar a casa, no quiero que se preocupen —Dijo Max caminando hacia la puerta para salir de ahí.
Sin embargo, al pasar al lado de su novio, este último lo toma del brazo para hacer que le dé un beso en los labios, algo que no le niega.
Esto hace que Alice desvíe la mirada al sentirse como el tercero en discordia con el par de tortolos.
Una vez el abogado estaba fuera del radar, la pelirroja sabía que tenían que hablar.
—¿Cómo llego aquí? —Es la primera pregunta que suelta, pero intenta controlar su voz para no sonar demandante —¿Y por qué llamara a su casa para que no se preocupe? No me digas que saliste a buscarlo.
Claramente no podía controlar su tono, pero estaba tan molesta porque hizo lo que le pidió que no hiciera.
—Perdón, tenía que ir a buscarlo al aeropuerto, él nunca había viajado tan lejos y no quería que le pasará algo malo—Comenzó el pecoso, terminando de molestar más a la mujer con su comportamiento tan imprudente —Estaba muy preocupado por lo que me pasó anoche y no dudo en venir a verme. Es muy lindo conmigo, me quiere y yo a él.
Checo parecía un adolescente explicando su primer enamoramiento a su estricta madre, quién parecía mostrar desaprobación.
Pero Alice no es que no quisiera que viviera su romance de telenovela que tanto parecía necesitar, sino que le preocupaba la falta de cuidado por parte del pelinegro.
Además, dicha explicación le generó una duda.
—¿Se han acostado? —Pregunta pero un silencio mordaz se apodera de la habitación —¿Él sabe sobre aquello?
El idol desvía la mirada ante tal cuestionamiento.
Se ofendería y haría un alboroto si cualquier otra persona se ponía a preguntar sobre algo tan personal e íntimo.
Pero confiaba en Alice. La conocía desde hacía seis años y ella lo cuidaba demasiado, tanto como una madre a su hijo.
Y sabía que había gente que buscaría sacar provecho de su confianza para luego vender sus secretos a la prensa.
Es por eso que ella siempre estaba tan alerta.
Sin embargo, Max no era así y no había nada de que preocuparse.
—Lo hemos hecho, si —Confesó —Claro que lo sabe.
La pelirroja cierra los ojos y suelta un pesado suspiro.
—¿No es demasiado pronto? —Pregunta con cierto pesar —Entiendo que lo quieras pero debes de tener más cuidado. No te expongas demasiado, y menos sobre ese tema. Se cuidadoso.
—Lo estoy intentando, y lo estamos teniendo, aunque no tanto en la cama —Su respuesta solo hace que Alice niegue con la cabeza y el pecoso se echa una risa por su reacción —Max es de confianza. Lo nuestro es muy real, y creo que viviremos juntos.
Esta información le cayó como un balde de agua fría.
—Hablando de ir rápido —Respondió la pelirroja señalandolo y suelta una risa que más que de molestia, parecía de nerviosismo —Eres todo un velocista. Apenas iniciaron su relación y ya quieren vivir juntos.
Checo siguió sonriendo ante su reacción.
Alice podría molestarse y protestar, pero no cambiaría su decisión.
Él tenía el control en su corazón.
—Hacia tiempo que quería irme del dormitorio, y ahora con más razón lo hare. No puedo arriesgarme a quedarme ni mudarme a otro lugar que rápidamente pueda rastrear —El pecoso tocó ligeramente su malherido hombro—Pero no estaré solo, Max irá conmigo y eso me hace muy feliz.
La pelirroja camina hacia él y acaricia su mejilla con delicadeza.
—Yo solo quiero que seas feliz, ya no quiero verte triste —Confesó para después tomar su mano —Prométeme que siempre serás la prioridad para ti mismo. Incluso si te rompen el corazón, dime que lucharas por seguir adelante.
Alice casi suplicaba deseando que aceptara tal promesa, pues ella era muy consiente de la tristeza que sufrió el idol los últimos meses y no quería que eso se repitiera.
—Te lo prometo —Respondió con una sonrisa cálida que rápidamente contagia a la mujer —¿Ya puedo decirle a mi novio que entre?
La pelirroja asintió y el pecoso no tardo en salir corriendo por su pareja.
—Lo sé, mamá, te prometo que mañana estaré temprano en casa —Lo escucho hablando por teléfono en el pasillo —Tomare el primer vuelo disponible, pero te juro que me pidieron quedarme para la segunda entrevista está tarde.
Sergio casi suelta una risa al reconocer su mentira.
Que creativo era para terminar inventandose un trabajo, cuando en realidad se escapó para verse con su novio.
Y esto solo lo animó a caminar lentamente hacia él.
—Tengo algo de dinero para pagar una habitación por esta noche, no hace falta que me mandes nada —Max responde y al voltear ve a su novio a unos cuantos pasos de él —Te llamaré en la noche, ¿Está bien? Te quiero.
El pecoso se acerca sigilosamente mientras su pareja termina la llamada.
—¿A quien le dices te quiero? —Pregunta a punto de hacer un puchero, algo que hace reír al rubio.
—A mi mamá —Señala —¿Por qué?
El pelinegro se acerca peligrosamente a su rostro, pero no termina de cerrar la distancia entre ambos.
—Es que no quiero compartirte, es solo eso —Confiesa sintiendo cómo su labios se rozan ligeramente —Aunque te puedo enseñar todo lo que te quiero dar.
Checo retrocede en sus pasos y se dirige hacia su habitación, captando la atención de Max y provocando que este lo siguiera sin dudarlo ni un poco.
Una vez dentro, el rubio no tarda en tomarlo por la cintura y juntar sus labios en un muy candente beso.
Pero la magia se rompe cuando escuchan como alguien se aclara la garganta.
Esto hace que ambos se separen para evitar que la situación se vuelva más incomoda.
Y Max se pone colorado al sentirse tan expuesto.
—Eh... Checo, debo decirte que las grabaciones del vídeo no se pudieron posponer —Comenzó Alice cruzándose de brazos —Todas las actividades de Moon Lovers se detuvieron debido al incidente, pero ya se dieron los permisos de grabación y no quieren retrasarse.
Debido al incidente ocurrido la noche anterior, Moon Lovers anuncio que pasarían sus actividades grupales por unos días y no asistirían a grabaciones de entrevistas ni programas de variedades.
Sin embargo, los preparativos para el regreso del grupo eran los más difíciles de dejar de lado.
Ya se había acordado que el quinteto regresaría con un álbum completo y el concepto sería totalmente veraniego.
Eran meses de preparación para el tema principal y la grabación de video musical se haría en un popular resort que contaba con todos los elementos necesarios para desarrollar la historia del video.
Retrasar la producción solo provocaría pérdidas y pondría el riesgo del trabajo de muchas personas.
Y la empresa nunca debía perder.
Así que con los permisos en mano, y con la palabra de que lamentaba mucho la situación, el CEO dió luz verde para continuar con la grabación del MV.
Esto claramente no le gustó al pecoso, pues ya era demasiado que no habían detenido al atacante y todavía debía continuar con su agenda como si nada hubiera pasado.
—¿No nos puede dar unos días? —Preguntó mientras se abrazaba a su novio —Todavía me duele el hombro, no ha pasado ni 24 horas del ataque y ya me están pidiendo regresar a trabajar.
La pelirroja negó con la cabeza.
—Lo lamento mucho, pero sabes cómo funciona esto —Le recordó —La grabación será en unos días, así que veremos si el moretón todavía es visible, pediré que lo tapen con maquillaje a prueba de agua.
Checo asintió sin muchos ánimos.
Y aunque a Max tampoco le cayó en gracia que su novio estuviera trabajando incluso después de lo que le pasó, no quiso intervenir en la conversación.
Sabía que ese no era su lugar y no quería parecer entrometido.
Sergio era su pareja y lo último que quería perjudicarlo con sus acciones.
—Te traje unos cambios de ropa para que estés más cómodo, y algo de comida para esta tarde —Continuó la pelirroja señalando alguna bolsas —Debo regresar a la empresa a hacer unos movimientos, y me voy más tranquila sabiendo que no estás solo.
Esto hizo que el rubio sonriera al sentirse útil para defender a su pareja de cualquier malhechor que se atraviese a querer tocarlo.
Alice finalmente se despide de ambos y se marcha de la habitación un poco más tranquila.
Checo toma un par de prendas y se las extiende a su pareja.
—Vamos, amor, ese traje te quede muy bien pero quiero que estés cómodo —Señaló el pecoso y su novio no puso resistencia.
Pronto terminaron de acomodar todo y regresaron a la cama donde el idol se recostó en el pecho de su pareja.
—Duerme, amor mío, seguramente te desvelaste después de lo ocurrido —Susurró Max antes de darle un beso en la frente —Yo te cuidare.
—Sé que lo harás —Murmuro el pecoso —Pero me hace tan feliz que vivamos juntos. Dormiré plácidamente en tus brazos, añorando despertar y que lo primero que vean mis ojos sean el profundo azul de los tuyos.
Esto provocó que el joven abogado lo abrazara más a su cuerpo.
—Solo un par de días y eso será realidad, te lo prometo —Fue lo último que dijo antes de que ambos se quedarán profundamente dormidos.
El cariño entre ambos creció tan rápido con el paso de los días, y resultaba difícil estar lejos.
Se habían convertido en el secreto más grande del otro, y ahora estaban más expuestos que nunca.

Nota; la Yadis no le sabe a actualizar temprano xd los Tkm ♥️