Colisión de corazones
22 de diciembre de 2025, 18:53
Sergio caminaba por el pasillo rumbo a la oficina del CEO.
Pero no tarda en toparse con la persona que tanto estaba buscando.
—Finalmente, te agradezco —Dijo el moreno tomando el objeto, pero observándolo detenidamente —¿Por qué esa cara? ¿Acaso viste un fantasma?
Su tono era burlón, parecía estar disfrutando eso. Pero Checo decidió ignorarlo.
—¿Por qué necesitabas que yo fuera al dormitorio? —Pregunta cuidando sus palabra —Quiero decir...
Había una posibilidad de que su compañero y ex novio no supiera nada, así que no planeaba delatarlo.
—Los viste ¿No? —El moreno sonríe al decir esto y no hace falta escuchar palabra para saber su respuesta —Son demasiado descuidados.
El pecoso se mostró incómodo ante esto. No le gustaba inmiscuirse en la vida privada de sus amigos.
—No necesitaba ver eso, ni saberlo —Responde con firmeza —Son nuestros amigos, merecen privacidad. ¿O acaso olvidas que estás en una situación parecida con George?
Su respuesta rápidamente molesto al líder de Moon Lovers.
—No metas a George en esto.
—Entonces no hagas lo mismo con nuestros amigos —Reclamó el pecoso.
En ese momento Lewis acorto la distancia entre ambos, observando a su alrededor para asegurarse de no ser vistos.
—No pretendo perjudicarlos, tú y yo también tenemos historia, no lo olvides —Afirmó bajando la voz —Solo quiero que estés consciente de lo que podrías dañar con tus decisiones.
Su respuesta lo confunde. No entiende que tiene que ver él con la vida privada de esos amigos.
¿Cómo sería posible que su actuar los perjudicara?
—Yo jamás haría eso —Checo rápidamente se defiende —Nunca lastimaría a mis amigos.
El Moreno sonríe y se apoya en la pared.
—¿Crees que no sé que intentaste rescindir tu contrato hace unos meses? —Lewis no pierde el tiempo y ataca directamente —¿Por qué comenzaste a preguntar sobre la posibilidad de hacerte solista?
Era cierto.
Hace un par de meses, antes de que Max apareciera en su vida, Sergio se planteó la idea de separarse del grupo.
Normalmente cuando un miembro de algún grupo termina tomando un camino distinto al de sus compañeros, este era quien se llevaba la mayor parte de las críticas.
Y al pecoso no le podría importar menos ser el blanco de todas estas, siempre y cuando no afectara a sus amigos y familia.
Ni siquiera fue una declaración formal, era más una duda sobre las posibilidades de hacer esto y permanecer dentro de la empresa.
Lo que no entendía era cómo Lewis se había enterado de todo eso.
—Todos tenemos derecho a tener dudas sobre nuestro contrato —Afirmó el pecoso —Y no es nada malo preguntar.
Sin embargo, esto no detiene al líder del grupo.
—No lo entiendes, ¿Verdad? —Continúa el moreno —Ambos estábamos de acuerdo que no dejaríamos que nuestra historia arruinara el grupo.
—Sí, pero esta historia ya terminó. Así que no tiene sentido que me estés reclamando por algo que no va a pasar —Insistió el pelinegro —Nuestra historia ya no puede afectar al grupo. Así que no te preocupes por eso.
—,Te quieres salir del grupo por mi culpa, ¿No? —Pero Lewis no quitaba el dedo del renglón —Ya me he disculpado, pero nunca es suficiente para ti.
Esta declaración calienta los ánimos.
—¿De qué sirven tus disculpas si luego te vuelves a comportar como todo un imbécil? —Y la paciencia de Checo se estaba agotando —¿Cuántas veces dijiste eso siento y luego volvías a lastimarme? No sabes pedir perdón, porque no eres capaz de reconocer el problema.
—Eres tan infantil —Respondió el moreno con cierta molestia —No puedo detener mi vida solo para no lastimarte, todos tenemos que seguir adelante. Pero no puedes salirte del grupo.
Otra vez ese tonito autoritario que tanto lo molestaba.
—Eso lo decido yo —Recalcó el pecoso, quién estaba más que enojado con la actitud de su ex novio.
—No, no puedes —Insistió Lewis como si fuera un hecho —Porque si lo haces, entonces todo el mundo los culpara a ellos.
—¿De qué estás hablando? —,Sergio estaba harto de las idas y vueltas de su expareja.
—Te dije que son muy indiscretos, aunque estabas demasiado distraído para darte cuenta de lo que pasaba frente a ti —Comenzó el moreno —Con su escándalo, si el grupo llegar a tener una fractura antes de la renovación del contrato, créeme, todos pensarán que es por culpa de Charles y Carlos.
Y su respuesta fue la gota que derramó el vaso.
—Si me voy será por tu culpa —Señaló el pecoso para después darse la vuelta listo para marcharse de ahí.
No estaba dispuesto a seguir escuchando las tonterías de su compañero.
—No se trata de las razones por las que te vayas, sino de lo que ellos quieren creer —Respondió Lewis tomandolo del brazo para evitar que se marchara —¿De verdad no te importaría que los haters, e incluso tus fans, se le fueran encima tus propios amigos? ¿Tan egoísta eres? Que poco te importa el grupo.
Sergio no responde, solo jaló de su brazo para librarse de su agarre y se marchó del lugar.
Claro que no le fascinaba la idea de que sus amigos fueran hostigados por su culpa.
Pero quedarse a responderle a su ex novio, solo era seguir dándole cuerda.
Aunque la situación entre Charles y Carlos le preocupaba, porque ahora que sabía que todo era cierto, entonces el castigo era más duro para ellos.
Reprendidos por amarse demasiado.
Y le gustaría ayudarlos, pero incluso él tenía sus propios secretos.

En el departamento, Max se encontraba terminando de preparar la comida en lo que llegaba su novio.
Había estado echando un vistazo a distintos anuncios en el periódico y quería comentarlo con su pareja.
Pero cuando escuchí la puerta principal cerrándose, se sorprendió al ver su carita algo decaída.
—Amor, ¿Qué te pasó? —Pregunta el rubio acercándose a él para ayudarlo a quitarse su abrigo —¿Estás agotado?
Sergio asiente y se deja apapachar por su pareja, quién lo envuelve en sus brazos y le da un beso en la frente.
—Siento que voy a enloquecer en cualquier momento —Confiesa —No sé por qué quise ser idol en primer lugar.
Su respuesta solo hace sonreír al joven abogado, quién comienza a mecerlo de aquí para allá, como si estuvieran bailando sin moverse del mismo sitio.
—Bebé, si estás agotado te puedo preparar un rico baño —La oferta de Max era por demás tentadora.
—Me gustaría mucho —El pecoso levanta la cabeza y para la boquita exigiendo un beso.
Claro que el rubio no se lo negaría.
Mientras Checo se encontraba desvistiendose en la habitación, Max terminó de preparar la bañera para su novio.
—Jamás nadie me había consentido tanto, ni siquiera Alice —Afirma el pecoso entrando al baño —Aunque ahora que lo pienso, ella se la pasa regañandome.
El rubio sonríe mientras se acerca a él para abrazarlo por la espalda y darle un beso en su cuello.
—Amor, no hablemos de Alice —Los celos del abogado se hicieron presentes.
Todavía no olvida la forma en cómo despeinó a su pareja en aquella ocasión en el hotel.
—Es que hoy no la vi —Se quejó el pelinegro pero pronto su novio lo hizo quitarse aquella bata de baño para tenerlo completamente desnudo frente a él.
—Métete a la bañera, amor, déjame consentirte —Murmura en su oído para después tomarlo de la barbilla y así hacerlo voltearlo a ver —Cuando estamos juntos, solo existimos nosotros.
Terminó de cerrar el espacio entre ambos, juntando sus labios en un dulce beso acompañado de ese ambiente tan íntimo como romántico.
Pronto llevo a Checo hasta la bañera y lo hizo recostarse para que disfrutará del agua calientita junto con algunos pétalos de rosas y canela.
—Uhm, siento mi cuerpo relajándose —Afirma el pelinegro cerrando los ojos para disfrutar aquel instante —Entra conmigo, me gusta acostarme en tu pecho.
Max no protesto.
Pronto se desvistió para poder entrar junto a su pareja en aquella bañera y acomodarse a su lado.
Está era bastante espaciosa, así que no tendrían problema alguno.
Sergio se acomoda en su pecho, pero siente como el rubio toca sus brazos en un intento por hacerle un masaje.
Así que se sienta para darle todo el espacio que necesite y así el joven abogado comienza a masajear sus hombros.
—¿Puedo pedirte un consejo? —Suelta el pecoso en medio de su ritual de relajación.
—Claro, amor, dime.
Checo no quiere hablar directamente del grupo al ser algo personal de sus compañeros, pero no puede quedarse con ese tema en la cabeza o Max se daría cuenta de lo preocupado que está.
—Esto le pasó a un amigo y no sabe que hacer —Comenzó llamando la total atención de su novio —A él le diremos melocotón. Pues resulta que melocotón tiene un conocido llamado limón, que le dijo que fresa y cacahuate están enamorados, y quizá melocotón los vio siendo un emparedado de mantequilla de maní con mermelada de fresa.
Max pronto entendió que se trataba de Moon Lovers. Solo que su novio no quería exponerlo de esa manera.
No le molestaba que cambiará los nombres, porque sabía que le tenía la confianza para contarle algo así y al mismo tiempo solo era cuidadoso.
Le resultaba adorable.
—¿Y que tiene de malo ese emparedado? —Pregunta el rubio prestando total atención.
—Nada, pero hay personas a las cuales no les gusta ese emparedado y se ponen muy roñosas —Continuó el pelinegro —Asi que melocotón está afligido porque limón no deja de decirle que fresa y cacahuate sufrirán si se aleja del tazón de frutas. Pero melocotón también se siente mal por haber visto ese sándwich.
Max comenzó a dudar de que tan personal era ese emparedado. Si solo se pegaron por momento ambos panes, o si realmente lo cruzaron con un palillo.
—¿Y melocotón quería ver ese sandwich? —El rubio no pudo con su curiosidad —¿Era uno completo o...?
—Era uno completo —Confeso con cierto pesar —Y lo vio por chismoso, no porque quisiera presenciarlo.
Claro que todo esto confirmaba lo que sospechaba sobre que el relato se trataba del grupo.
Así que podía saber que fresa y cacahuate eran Charles y Carlos. Pero faltaba un personaje, porque era claro que Sergio era el melocotón.
—¿Y ese limón seco lo molesta muy seguido? A melocotón —Pregunta el rubio y su novio asiente con cierta pena —Entonces ojalá que el melocotón tenga un novio alto, guapo y fuerte que lo defienda del estúpido limón. Porque no tiene la culpa de ver el emparedado, y tampoco responsabilidad en las acciones de terceros.
Sergio sonrió ante su respuesta.
—Pero no quiero... Melocotón no quiere que fresa y cacahuate sufran, porque sabe lo que es amar a alguien y que el mundo no lo acepte —Confesó mirándolo fijamente a los ojos.
Está elección de palabras hacen que Max se quede en silencio por un segundo, admirando el rostro de su novio.
Sus ojitos cafés con tintes verdosos, sus mejillas coloradas donde sus pecas resaltaban y sus rizos mojados cayendo en su rostro.
¿Cómo podía ser tan bonito?
Además, la forma en cómo lo dijo. Max necesitaba que se lo repitiera mil veces porque le parecía hermoso.
—¿Mi lindo melocotón me ama? —Pregunta el rubio casi en un susurro.
Siente sus mejillas arder con solo preguntar eso.
Y Checo baja la mirada algo avergonzado porque no era la forma en que quería decírselo.
Habían tenido una conversación particularmente curiosa, y se sentía demasiado agotado para lidiar con eso.
Pero lo había dicho, porque eso era lo que sentía.
—Sí, y mucho —Confesó el pecoso y en ese momento sintió como Max lo tomaba de la barbilla para obligarlo a verlo —Maxie, no tienes que decir si...
Se sentía mal por haber metido a su novio en una situación como esa.
En el pasado había confesado sus sentimientos a alguien más, al limón seco, y este simplemente le agradeció por quererlo tanto.
Y eso le daba miedo. Porque no quería vivirlo de nuevo.
—También te amo —Pero las palabras de Max le regresaron esa alegría a su rostro —Creo que lo he hecho desde el primer momento en que te vi.
En ese instante el pecoso se abalanzo sobre su pareja, salpicando un poco de agua a las paredes y el suelo.
Junta sus labios con torpeza y se abraza a su cuerpo como si su vida dependiera de ello.
Esa tarde fue una de las más felices en toda su vida.
Terminaron el baño y comieron mientras veían una película. Con el pelinegro quedándose dormido por el cansancio.
Max lo cargo hasta su habitación y lo acomodo en la cama, para después darle un beso en la frente y acariciar sus oscuros cabellos.
—Te amo, mi luna —Susurró el rubio antes de apagar la luz y dejarlo descansar esa noche.
Nunca antes se había sentido tan feliz.

Nota: perdón por la hora jaja ya es un clásico de mi actualizar tan tarde 🙏