Cómo el sol que te guía
22 de diciembre de 2025, 18:53
Esa noche Sergio no se despegó de su novio.
Había pasado el dia bastante preocupado por su amigo, y aunque le habían dicho que ya estaria mejor, la realidad es que toda esa situación era insostenible.
Se la paso llorando hasta que la pesadez del día le pasó factura y cedió ante el cansancio, pero ni asi se alejó de su amado.
Esto a Max no le molestaba, le encantaba tenerlo cerca y lo abrazaba mientras dormía en sus brazos, pero estuvo atento en su teléfono ante cualquier novedad.
No tardó en caer en el sitio de noticias faranduleras como era conocido Choapann, donde cualquiera podía dejar un comentario de apoyo u odio, sobre noticias dentro del mundo del entretenimiento.
Estos comentarios no reflejaban la opinión pública, pero si podían ser intensos en mucho sentido.
Habían cientos de artículos sobre lo ocurrido ese día, prácticamente era tendencia en todos los portales de noticias.
Decidió leer alguno de estos, ya que parecía ser un articulo en ascenso entre los las leídos y comentados en tiempo real.
En este venía las últimas actualizaciones del caso, incluyendo información sobre el atacante.
[The quoo] CHARLES LECLERC DE MOON LOVERS FUE ATACADO POR UNA SASAENG FAN.
Se reveló que una menor estuvo detrás del ataque a Charles Leclerc después de un programa de radio.
Mezclando súper pegamento con jugo de naranja, la señorita “A” habría logrado intoxicar al idol, quién lo recibió con amabilidad.
Se entregó voluntariamente a las autoridades y señaló que solo quería hacerle una broma.
Pero finalmente acepto que se dejó llevar por sus celos al ser fan de Carlos, también integrantes de Moon Lovers, y no podía tolerar los rumores de una relación entre ambos.
La agencia CH&H entertainment todavía no ha dado alguna declaración respecto a si presentarán cargos.
¿Qué pasa con esta generación donde los menores pueden llegar a estos extremos?
RESPUESTAS AL ARTÍCULO [+2016, -55]
1. [+1,455, -33] Las sasaengs son honestamente demasiado severas.
2. [+1,442, -30] Esto es muy escalofriante. Charles fighting!
3. [+1,334, -15] ¿No es esto un crimen?
4. [+1,306, -35] En serio, ¿por qué harías esto? Charles fue tan amable de recibir el regalo sin percibir la maldad en ella... Suspiroㅠㅠ
5. [+1,282, -36] Yah... ¿no deberíamos encerrar a estos locos? No me importa su edad, son un peligro para nuestra sociedad.
6. [+891, -3] Loco... esto da un poco de miedo.
7. [+820, -16] Son criminales... locos. Deseo que Charles se recupere pronto, es un gran chico.
8. [+812, -3] ¡Se me pone la piel de gallina! Charles regresemos sanosㅜㅜ
9. [+594, -8] Esto es tan espeluznante... Me alegro de que la hayan atrapado.
10. [+528, -5] Suspiro, joder, esto es tan incivilizado.
Max suspiró cuando termino de leer todo esto.
Le parecía increíble lo que había hecho esa chica, pero también como la percepción del público cambiaba abruptamente.
Claro que Charles se merecía todo el apoyo del mundo, pero ¿No fueron esas mismas personas quienes apoyaron el odio en su contra apenas unos días atrás?
El odio desmedido e incentivado puede llevar a que algunas personas se sientan cómodas para hacer actos peligrosos.
No existe justificación para pensar que un idol está bien, pero esa chica creyó que podía porque había un desprecio nacional en su momento.
Ya de por si el odio en línea era algo algo brutal, y llevarlo a lo físico solo puso en riesgo la vida del joven.
El rubio no podía dejar de pensar en eso.
Voltea a ver a su pareja plácidamente dormido en sus brazos, y se siente impotente por no haber estado para él esa tarde.
Sin embargo, no piensa que eso se repita a futuro.
No, él había tomado una decisión.

A la mañana siguiente, Sergio se despertó por un delicioso aroma que provenía de la cocina.
Estiro sus brazos y sintió la cama vacía.
No tardo en abrir los ojos de golpe y buscar a su novio con la mirada.
Pero la habitación estaba vacía, solo él se encontraba en la cama y pronto vio algo que llamo su atención.
Un vaso de leche con una pequeña nota al lado en la mesita de noche.
Se sienta en la cama y se acerca para tomar la nota y leer su contenido:
“Buenos días, amor”
En medio de la hoja doblada estaba una margarita que era otro regalo de su novio.
Checo sonrió al verlo, y la tomo para después respirar su dulce aroma.
Después bebió del vaso de leche mientras reconocía la música que comenzaba a llenar el departamento.
El delicioso aroma se intensifica cuando sale de su habitación y camina por el pasillo, deteniéndose cuando observa a su novio preparando el desayuno.
Max se encontraba preparando panqueques mientras escuchaba algunas canciones de Moon Lovers y, de manera inconsciente, termina imitando un movimiento de baile que hacia su novio.
Esto emociona al pecoso, quién lo termina interrumpiendo.
—Pensé que no te gustaban nuestras canciones —Afirmó divertido, haciendo que su novio se detuviera abruptamente.
El rubio sonríe algo nervioso, y después pasa su mano por su dorada cabellera.
—Amor, despertaste —Dijo Max acercándose a él para darle un beso.
Sentía sus mejillas ardiendo de la vergüenza que le provocó al ser descubierto cuando creí que nadie estaba mirándolo.
—Cuando te pones rojito te ves muy lindo —Murmura el pecoso en sus labios —Perdón por interrumpirte.
Se abraza a él y le da un beso en la mejilla antes de alejarse.
Pero es entonces cuando Max toma algo que había dejado cerca de él y lo sorprende con un ramo de margaritas blancas.
Había salido muy temprano esa mañana para conseguir un ramo de flores para su lindo novio, quería animarlo después de una pesada noche.
—Para ti, mi amor —Respondió en el mismo tono y viendo como sus ojitos se maravillaban ante tal sorpresa —Son como las del parque en mi ciudad, donde fuiste a verme.
Checo las toma con sumo cuidado y lo toma del cuello de su playera para volver a acercarlo a él y juntar sus labios en un dulce beso.
—Muchas gracias, son muy lindas —Afirmó el pecoso reconociendo el origen de aquella flor junto a su vaso de leche —De hecho, son mis favoritas.
Max sonrió ante esto y le dio un beso en la frente antes de regresar a la cocina o sino ese panqueque se tostaria.
Su novio tomo asiento en el comedor mientras seguía observando esas lindas flores.
Termino de hacer el desayuno y ambos comieron en silencio, pero no era uno incómodo.
Estaban muy acostumbrados al otro, así que esa se había vuelto su rutina.
—Me gustaría ir al hospital a visitar a Charles —Comento el pecoso bajando la mirada —Quiero saber cómo se encuentra.
En ese momento el rubio tomo su mano con delicadeza.
—Claro amor, te llevaré para que estés con él todo el tiempo que sea necesario —Afirmó con una sonrisa calida.
Pero Sergio se mostró un poco reacio a la idea.
—Pero, cariño, si te ven harán preguntas —Señaló —No quiero que te hostiguen o meterte en problemas.
—Lo se, amor, pero no quiero dejarte solo —Confeso el joven abogado y soltó un suspiro antes de continuar —No quiero que te pase algo y yo no pueda evitarlo.
Checo podía anotar la determinación en su rostro.
Sabía que su novio estaba muy preocupado por todos los acontecimientos que había atravesado su grupo y no quería que se sintiera de esa manera.
Y claro que le encantaría poder llevarlo con él a todos lados. Aunque debían idear la manera de no llamar la atención.
Así que terminó cediendo.
En parte porque sabían que sería la única forma en que él estaría tranquilo, y también porque se sentía muy seguro a su lado.
Su amor los hacía fuertes y eso era algo que ninguno de los dos podía negar.

Después de desayunar y tomar una ducha tranquila, los jóvenes enamorados se aventuraron para llegar al hospital.
Una vez en el estacionamiento, Max se mira por última vez en el espejo retrovisor antes de bajar del auto.
Suspira pesadamente, no le gustaba tener tantas cosas puestas si no era necesario.
Pero está vez lo era.
Y si realmente quería estar ahí para su novio, tendría que aceptarlo.
—Vamos, cariño, ya quiero ver a Charlie —Afirma el pecoso saliendo del auto y el rubio lo imitó.
Caminan hasta llegar al ascensor del lugar y suben manteniendo una distancia entre ambos.
No pueden pasear libremente como una pareja normal, lo saben bien.
Checo se ve nervioso y pronto siente los dedos se su novio rozando los suyos, como si quisiera tomar su mano.
Sin embargo, mantienen la distancia cuando salen del elevador y caminan hacia donde sabe que está la habitación de su amigo.
Puede ver a Jo hablando con una enfermera, se ve cansado pero más tranquilo.
Alice se acerca a él cuando la mujer se aleja y pronto la pelirroja se queda sin palabras cuando ve llegar al idol con su acompañante.
—Este niño... —Murmura en voz baja, y Jo la mira con confusión al no poder escucharla bien.
Sergio estaba bien arreglado para pasar desapercibido, pero también lo estaba su novio.
El joven abogado vestía ropa oscura con una gorra y cubre bocas del mismo tono.
Parecía su guardaespaldas.

(Imagen ilustrativa)
No tardaron en llegar hasta ellos, aunque el rubio mantenía una distancia de todos.
—Checo, llegaste temprano —Dijo Jo saludándolo con amabilidad —¿Y quién es tu amigo?
En ese momento Max desvío a mirada y se dio la vuelta como si estuviera observando el lugar.
—Eh... Es mi guardaespaldas —Respondió el pecoso con una sonrisa nerviosa.
Jo lo miro extrañado, no había recibido noticias de otro guardaespaldas al cuidado del grupo.
—Si, es nuevo —Alice llegó al rescate para reafirmar su historia —Todavía está a prueba.
El manager no hace más preguntas al respecto, sus prioridades están enfocadas en otra persona.
—Bueno, Charles ya está mejor, ¿Quieres entrar a verle? —Pregunto Jo y Sergio asintió rápidamente.
No tardan en caminar hacia su habitación y el castaño lo recibe con una sonrisa cálida.
—Checo, viniste —Dijo con ese brillo en sus adormilados ojitos verdes que tanto lo caracterizaba —Me siento tan solito en este lugar.
El pelinegro no dudo en acercarse y darle un abrazo.
Y mientras los amigos se reconfortaban por la difícil situación que estaban atravesando, Alice miraba con atención al rubio.
—Ustedes dos son tontos —Afirmó la pelirroja acercándose a él —¿Qué creen que están haciendo aquí juntos y frente a tantas personas?
A Max no le agrado el tono de voz que usaba.
—Nadie se dará cuenta, solo que hagas una escenita frente a todos —Respondió imitando su forma de hablar —Y tú y yo debemos hablar.
La mujer se frustra ante esta situación.
El rubio se dejaba llevar por sus celos hacia ella, mientras que Alice solo pensaba en la seguridad de ambos.
—Sé que no te agrado, pero no creo que sea el lugar... —No pudo terminar.
—Estoy hablando en serio, lo pensé toda la noche y solo tú puedes ayudarme —Max parecía firme ante sus palabras.
Esto le resultó extraño a la mujer, pero decidió escucharlo.
Porque esa conversación resultaba importante para todos.
Y pasado un rato Sergio salió de la habitación para regresar con ellos.
Se mirabba más tranquilo al ver a su amigo mejorando y consciente.
Así que decidieron marcharse para dejarlo descansar.
Después de despedirse se retiraron para volver a casa, pero Max desvío el camino.
—Amor, esta no es nuestra ruta —Señaló el pecoso mientras veía el gps.
—Lo sé —Respondió el rubio con una sonrisa traviesa en los labios —Quiero verte sonreír más.
Sergio lo miro confundido, pero todo se aclaró cuando llegaron a un parque algo retirado y solitario.
Bajaron del auto y frente a ellos estaba un río bastante popular y en este podían observar algunos cisnes y una variedad de vida silvestre.
—Nunca había venido a esta parte de la ciudad —Dijo el pelinegro mientras metía las manos en los bolsillos de su abrigo.
El clima era muy frío.
Max se acercó a él y lo abrazo por la espalda.
—Aquí no hay tantas personas, nadie nos esta mirando —Susurro en su oído —Mi amor, tengo que decirte algo.
Checo lo volteo a ver con esos potentes ojos cafés con un toque de verde mirándolo fijamente.
No sabía que esperar de esa conversación, o si le gustaría escuchar lo que estaba por decir.

Nota; perdón, soy una desobligada jaja pero ya esta el cap 😭