ID de la obra: 1488

𝐖𝐢𝐧𝐝𝐟𝐥𝐨𝐰𝐞𝐫~ᶜʰᵉˢᵗᵃᵖᵖᵉⁿ

Slash
NC-17
En progreso
4
Fandom:
Tamaño:
planificada Maxi, escritos 365 páginas, 115.635 palabras, 51 capítulos
Descripción:
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Brilla

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TW ESTE CAPÍTULO TIENE CONTENIDO ADULTO. Sergio era muy bueno cantando. Llevaba toda su vida entrenando para mejorar una y otra vez. Nadie dudaba de su talento. Incluso cuando era aprendiz en la agencia hacían una competencia para hacer un ranking de las mejores voces y él siempre quedaba en los dos primeros lugares. Por eso no fue una sorpresa para nadie su debut en Moon Lovers y su posición como vocalista principal. No solo era buen cantante, sino también bailarín. Y siempre que alguien veía al grupo, su mirada se desviaba hacia el pecoso quién, con su actuar coqueto, cautivaba al público. Así que, cuando CH&H entertainment decidió que su siguiente proyecto solista tendría que venir de Moon Lovers, no dudaron en escogerlo a él. Su gran carisma sumado a esa aura seductora que robaba más de una mirada, hicieron de él la única opción viable entre sus planes. Y es que no solo era talentoso, sino también muy popular. Cientos de artículos se hicieron tendencia después de que Checo se arrancará la playera en el escenario. Todos hablaban de su gran potencial y, lo más importante, querían más. Y la empresa estaba dispuesta a darles todo de él, así que pronto decidieron darle la oportunidad de demostrar su talento como solista. Claro que seguiría en el grupo, pero ahora también tendría actividades individuales que atender. Naturalmente Sergio fue el primero en recibir la noticia, y no dudo en contarle a su novio, quién se lo tomo de una manera muy peculiar. —¿Por qué te detienes? —La pregunta del rubio lo hace sonreír —Te pedí que cantaras, necesitas entrenar tu voz para tu nuevo álbum ¿No? El pecoso había sido entrenado para cantar mientras bailaba. Lo hacían practicar mientras corría en una caminadora y así podía ser estable en el escenario. Pero ahora estaba en una situación muy diferente. —Me resulta difícil concentrarme contigo entre mis piernas, amor —Afirma el pelinegro mientras bajaba la mirada. Max sonríe cuando sus miradas se encuentran y pronto desliza su traviesa lengua sobre sus pliegues. —Quiero que seas el mejor cantante, solo te estoy ayudando —Afirmó para después hundir su rostro entre sus piernas. Sergio ahoga un gemido mientras intenta concentrarse debido a las travesuras de su lindo novio. Nunca pensó que la noticia de su debut como solista los llevaría a la cama. Y es que Max era muy celoso, y saber que tenía que compartir más a su novio no le gustaba. Así que decidió un premio que también sería un castigo. El idol debía cantar canciones de Moon Lovers mientras él le comía el coño, pero si dejaba de hacerlo, entonces lo dejaría con las ganas. Continúa cantando la canción mientras observa el techo de su habitación, intentando ignorar lo que está pasando entre sus piernas. —Max... —Escapa de sus labios y después se aclara la garganta para seguir cantando. El rubio toma esto como una señal para retarlo aun más. Lame y chupa con una habilidad que vuelve loco al pecoso, hundiendo su rostro entre sus piernas mientras su lengua juega con su pliegues hasta que decide probar más de su interior. Checo ya no puede controlarse. Deja de cantar mientras jala de los rubios cabellos a su novio y comienza a mover sus caderas, frotándose contra su calida lengua. Y el guardaespaldas no duda en continuar saboreando su piel, llenando con su lengua aquella entrada colorada que se deshacía en su boca al momento de introducir dos dígitos y el pecoso suelta su cabello. El joven abogado relame aquel líquido que empapa su boca y se separa un poco para darle un respiro. Lo observa retorciéndose por él, con sus mejillas rojizas y su cabello alborotado, empapado en sudor y con sus ojitos llenos de deseo. Ama ser el único que pueda verlo de esa manera. —Maxie... —Dice con la voz en un hilo —Damelo. El rubio sonríe finalmente sacando sus dedos de su interior. —Canta —Ordena y sonríe cuando ve la expresión molesta en su rostro —¿Lo quieres? Entonces canta para mí. —Te detesto —Murmura el pecoso para después comenzar a cantar. En ese momento se siente algo confuso con la inacción de su novio. Max no está haciendo nada, solo lo queda bien mientras observa la desesperación en su rostro. Con sus manos recorre sus carnosas piernas hasta llegar su intimidad, ahí se detiene en su coño y acaricia sus pliegues con delicadeza. Sergio se siente tan caliente que no duda en mover sus caderas buscando más contacto mientras continúa cantando. Y justo cuando parecía más estable, siente como algo se posiciona sobre su coño. Apenas baja la mirada y observa como su novio presiona la cabeza de su pene en su entrada, llenándolo sin previo aviso. —¡Max! —Suelta el pecoso mientras su novio lo toma de las piernas para comenzar a mover sus caderas contra las suyas —¡Si, Maxie, así! El rubio se posiciona encima suyo y rápidamente busca sus labios mientras su novio se abraza a él con sus piernas. Golpetea constantemente contra su coño, haciendo que se pierda en un mar de placer y deseo. Araña su espalda dejando delgados hilos rojos que solo delatan su presencia en él. Porque si bien Max es celoso, Sergio no se queda atrás. Recuerda lo mucho que sus fans hablan sobre su novio, sobre lo guapo que es y como es su guardaespaldas, estará con él todo el tiempo durante la producción y promociones del álbum. Lo que implica que seguirán hablando de lo bien que se ve, y eso lo lleva a dejar en presencia que es suyo. Pronto cambian de posición, siendo ahora el pelinegro quien cabalga a su pareja y sonríe mientras se mueve sobre él. —Maxie, quitatelo —Pide el pecoso llevando su mano hasta el miembro de su novio y tocando la orilla del condón. —No, amor, podemos tener un accidente —Afirmó el rubio mientras lo sostenía de la cintura —Y no quiero que tomes más pastillas. El idol hace un puchero al escuchar esto. Desea sentirlo completamente en él, todo en él. —Solo por esta vez —Insistió —Dejame celebrar por completo. Max desvía la mirada divertido, y finalmente asiente. Entonces su novio se detiene, sacando aquel condón tan rápido como le era posible. Se vuelve a acomodar sobre su miembro y lo deja entrar sin pensarlo dos veces. —¿Así te gusta? —Pregunta antes de darle una nalgada a su novio —¿Te gusta brincar sobre mi polla? Checo siente repetidamente y se apoya en sus hombros para poder moverse con más gracia. Sus gemidos solo calientan más al rubio, quién no deja de golpear su trasero con la palma de su mano. Le encanta verlo moverse sobre él, con esa expresión de deseo en su rostro y con la voluntad de sentirse deseado. Sergio siempre busca hacerle saber lo mucho que le gusta cuando están juntos. Continúa moviendo sus caderas y gimotea cuando el rubio lo toma con fuerza de la cintura, sabe que está cerca. Baja el ritmo pero el movimiento circular de sus caderas invitan a su novio a deshacerse dentro suyo. Max intenta retrasarlo tanto como puede, pero su pareja no deja de moverse buscando su orgasmo. Sabe que esas caderas son peligrosas, y no duda en usarlas de la manera en que más le gusta. Entonces el rubio suelta un gemido ronco, y entre abre los labios mientras lo agarra con fuerza. No puede terminar de procesar lo que está sintiendo porque su novio se apresura a continuar moviendose mientras que con su mano no deja de tocarse el coño. —Maxie... —Murmura antes de deshacerse en sus piernas. Se queda estático por un momento mientras lo siente llenándolo de su líquido caliente. Pero Max lo toma del brazo para hacerlo acostarse sobre él y con cuidado sale de un interior para no lastimarlo. Checo se refugia en sus brazos y se recuesta en su pecho que sube y baja con cada respiro pesado. Sabe que nadie lo ama y adora más que su novio, quién le da un par de besos en la frente antes de acariciar sus oscuros cabellos. —Quédate a mi lado siempre —Le pide en un susurro mientras levanta la vista buscando sus ojos azules, aquellos que le fascinan demasiado. —Siempre —Responde como una promesa. El pelinegro sonríe y se recuesta de nuevo, pero está vez cierra los ojos para quedarse dormido a su lado. Sabe que se viene un reto muy grande al estar frente a una nueva etapa de su vida, no solo profesional sino también personal. Parecía que las cosas ya se habían acomodado en el grupo, y al final quizá no fue mala idea que su novio se convirtiera en su guardaespaldas. Ahora solo esperaba que todo siguiera tan bien como iba, porque amaba a su novio y deseaba solo la felicidad para ambos. Y, claro, sabía que tal vez todo sería más fácil si tenía el apoyo del grupo. Que si bien dudaba de Lewis, al menos tenía a sus otros tres amigos ¿No?  Y cuando la noticia del debut en solitario de Checo se hizo de conocimiento para el grupo, todos reaccionaron de manera diferente. Por un lado, Charles y Carlos se mostraron felices, aunque este último se sintió un poco frustrado. Él ya había escuchado que la agencia estaba en planes de debutar a algunos de ellos como solistas y realmente esperaba que fuera él. Sin embargo, el escándalo de las fotos de Jeju le quitó todas las posibilidades que tenía para poder lograrlo. Pero al menos su amigo tendría algo bueno, así que se alegro por él. Y por otro lado, Lewis se mostró molesto. Él quería ser quien tuviera un álbum en solitario, ¿Y por qué no? También era talentoso y popular. Pero la agencia vio en Sergio algo que no tenía él, y era un carisma genuino que necesitaban para poder conectar con el público de manera natural. Lewis era muy bueno creando buenas relaciones de negocios, pero siempre se mostraba muy retraído cuando se trataba de algo más banal. Y Checo disfrutaba de interactuar con sus fans, incluso haciendo lives donde solo platicaba a la cámara y bailaba una que otra canción. Mientras que le moreno era más de presumir todo lo que podía comprar. Le gustaba lucir bien y era observado como un icono de la moda, pero nada más que eso. Y, finalmente, estaba George. La noticia no fue de su agrado, pero supo manejar su molestia en privado haciendo lo que más le gustaba. Revisar los foros en línea. “Sergio Pérez cautiva en el escenario...” “Checo It boy de su generación...” “¿Acaso está loco? El impactante escenario de Sergio Pérez...” “La verdadera estrella de Moon Lovers...” George hace una mueca de disgusto al leer esto y se levanta de su asiento para cerrar la puerta de su habitación con seguro. Suspira pesadamente y comienza a escribir mientras aprieta los dientes de lo molesto que está. “¿Cómo puede comportarse así?...” Toca las teclas con fuerza, como si su rabia escapara por sus dedos. “Obsesionado con llamar la atención, no puede dejar que nadie más brille...” Se detiene un momento a observar todo aquello que escribió. Cada palabra, cada frase desatando el odio que esa situación le provocaba. Él podía vivir tranquilo si Moon Lovers no tuviera un fandom tan dividido que decidió dejarlo de lado desde el primer momento en que se presentó como nuevo integrante. Ni siquiera odiaba a sus compañeros, pero detestaba que todo se le diera más fácil a ellos. ¿Por qué él no podía tener lo mismo? También era talentoso, carismático y se esforzaba en sobresalir como sus compañeros. Pero parecía que nadie más podía verlo. Así que le da click a “Enviar” y se recuesta en su silla mientras se lleva las manos a la cabeza. —Debí ser yo... —Murmura para si mismo. Desea tanto el reconocimiento que, si él no lo tiene, entonces hará que sus compañeros sean menos agradables a la vista de los demás. Incluso si eso significaba dañar su imagen una y otra vez hasta que finalmente se fíjen en él.  Nota: ya se que me atrase con la actu, perdón :(
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