ID de la obra: 1488

𝐖𝐢𝐧𝐝𝐟𝐥𝐨𝐰𝐞𝐫~ᶜʰᵉˢᵗᵃᵖᵖᵉⁿ

Slash
NC-17
En progreso
4
Fandom:
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planificada Maxi, escritos 365 páginas, 115.635 palabras, 51 capítulos
Descripción:
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Luz cegadora

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Claro que le resultaba molesto. —Entiendo lo que quieres decir, pero sabes cómo funciona esto —Explicaba el hombre frente a él —Los intereses de la empresa y los tuyos no siempre van a ser los mismos. Tú mismo lo admitiste en la última reunión, no podemos dejarnos llevar por sentimentalismos. Mueve su pie de manera inconsciente, su impaciencia es tanta que le dan ganas de romper su contrato en ese instante. —Cancelaste las presentaciones en Japón por un debut solista —Señalo intentando controlar su voz —Sabes que japón es donde más popular soy, ¿Acaso es con intención de mantener a Sergio como el más popular? ¿Temes que la reacción del público a su debut solista se vuelva cuestionable respecto a mi propia popularidad? Christian no puede evitar soltar una pequeña risa incómoda ante esto. —No lo tomes así —Continuó —Es solo que nos pareció una mejor idea que Sergio haga su debut antes de ir a Japón, estamos cerrando un trato por dos noches en el Tokyo Dome y si aprovechamos el auge de la popularidad que está teniendo, ten por seguro que Moon Lovers romperá el récord de venta en menos tiempo que cualquier otro grupo. Lewis no dice nada, sigue bastante molesto porque en las últimas semanas su popularidad se ha estado tambaleando y la empresa no ha querido darle algo para él. —Entonces pueden hacerlo sin mi —Afirma levantándose de su silla y pronto Horner lo toma de la mano —No me presentaré más con el grupo sino comienzan a ser más igualitarios. Y en ese instante Christian lo soltó del brazo al mismo tiempo que sonreía incrédulo. —¿Igualitario? —Repite con su pregunta —Que curioso. Recuerda muy bien que el moreno nunca se había quejado cuando el beneficiado era él, pero ahora sí quería hablar por todos sus compañeros. —¿Qué es curioso? Estoy hablando en serio. —Yo también —Horner ya había tomado una decisión —Me habían comentado sobre la posibilidad de hacer un proyecto de tres integrantes. Inicialmente había pensado en ustedes: Carlos, Sergio y tú. Pero como Checo tendrá su debut solista, podríamos considerarlo metiendo a alguien más en su lugar. Lewis sonríe al escuchar esto, y rápidamente piensa en una respuesta que lo puede ayudar en lo que desea. —George es muy talentoso —Comenzó el idol —Ha demostrado mucho compromiso con el grupo. —¿George? Estaba pensando más bien en Charles, también es muy popular, algo en lo que falla tu amigo —Afirmo Horner tomando asiento una vez más —¿Qué opinas? Cómo eres el líder te dejaré la decisión. El moreno no era nada tonto y el CEO lo sabía muy bien. Darle la opción de elegir era una tontería cuando ambos sabían que no le gustaba la idea de ser opacado, y con Charles en el grupo eso no estaba asegurado. —George, se lo merece —Respondió Lewis provocando una sonrisa en el mayor —Charlie estará muy ocupado con su proyecto de actuación, así que lo mejor será que seamos nosotros tres. Los dos sabían muy bien que George era la única respuesta. —Bien, solo que será simultáneo —Pero la respuesta del CEO solo lo complica —Así que haz lo mejor que puedas. —¿Simultáneo? —Repitio Lewis y el hombre asintió —Eso es perjudicial para ambos. —¿Quieres probar que eres más popular, no? —Su pregunta lo incómoda y hace que desvíe la mirada —No tienes que esconderlo conmigo, ambos somos personas con intereses propios. —Señor, yo... —Tendran una semana de diferencia entre uno y otro, no sería justo un 3 vs 1 el mismo día —Christian no puede evitar soltar una pequeña risa —Prueba que los accionistas están equivocados y que tú eres la joya del grupo, vamos, hazlo. Horner se relame los labios intentando contenerse. —Claro, señor, gracias —Dijo Lewis saludándolo una última vez antes de marcharse. Y es entonces cuando el CEO finalmente puede dejar de ocultar, inútilmente, lo mucho que le divierte la situación. Siempre ha visto a la industria musical como un enorme tablero de ajedrez y a sus idols como sus peones. Pero no sabe que solo está preparando la fórmula perfecta para el desastre. El primer paso que los llevará a la ruina.  Por otro lado, la pareja de enamorados terminaba de regresar a su departamento después otro día de reuniones del idols. Había estando metido muy de lleno a su debut como solista que pasaba horas en el estudio. —Te prepararé algo rico para comer, amor —Dijo el rubio para después darle un beso en los labios. —No, mejor ordena algo —Respondio el pecoso mientras lo abrazaba —Podemos bañarnos en lo que llega el repartidor. Max no se hace el difícil y termine accediendo. Era algo que había admitido desde hace tiempo, le gusta consentir a su novio y siempre hará lo que le pide. Así que terminan en la bañera jugando con las burbujas de jabón mientras se dan mimos que los aleja del estrés del día. —Amor, me gustaría hablar de algo —Comenzo el pecoso mientras se encontraba recostado en su pecho —Sobre nosotros. Esto claramente tensa al joven abogado. —Claro, dime —Fue lo único que atino a decir. El idol de reincorpora y esto solo hace que el rubio lo observé alertado. —¿Crees que en algún futuro tu yo yo podríamos formalizar nuestra relación?, —Checo baja la mirada de lo nervioso que se encuentra. —¿Formalizar? —Y la pregunta de su novio solo lo hace sentir más inseguro —Pero ya lo estamos ¿No? ¿O en que sentido, amor? Sergio sonríe bobamente al darse cuenta de que su novio no lo entendió. —Me refiero a que quiero que conozcas a mis padres —Confeso mientras lo miraba de reojo —Deseo que sepan sobre nosotros. Ni siquiera es capaz de verlo a la cara. Tiene miedo de que el resultado sea el mismo a cuando le pidió eso a su ex novio. Porque Lewis se negó rotundamente. “¿Acaso estás loco? ¿Cómo se te va a ocurrir algo tan estúpido como contarle a tus padres? ¿No lo entiendes? ¡Nadie tiene que saberlo, nadie!” Niega con la cabeza un par de veces buscando que ese recuerdo se aleje de él. —¿Crees que es una buena idea? —Y la respuesta de su pareja solo lo prepara para lo peor —¿Y si no les agrado? No quiero que me alejen de ti, amor. En ese momento Checo levanta la mirada al darse cuenta de lo equivocado que estaba. Mientras Lewis habia reaccionado abruptamente en su contra, su novio actual no fue así. A él le preocupaba no agradarle a sus padres y eso le pareció adorable. Recordando que su relación era privada, no secreta. Y se regaño a si mismo por seguir comparándolos. —No te alejaran de mi, tontito —Dijo para después acercarse a él y darle un beso en los labios —Nadie podría alejarme de ti. Max sonríe entre besos y lo toma de la cintura para hacerlo sentarse sobre él. —Me parece una buena idea mientras te sientas cómodo con eso —Respondio haciendo sonreír a su pareja. —Si, me siento cómodo con la idea —Sergio no tarda en llevar su mano hacia aquella zona en especial —Pero me gustaría sentirme más cómodo. El rubio sonríe y lo ayuda a moverse sobre él, sientiendo el toque de sus pieles en una fricción constante. La habitación pronto se llena de quejidos desesperados y caricias seductoras, con el agua cayéndose por los bordes de la bañera. —Maxie... —Murmura el pecoso mientras mueve sus caderas sobre la polla de su novio —¿Te gusta tenerme sobre ti? El guardaespaldas sonríe ligeramente ante esto. —Sabes que sí. Pronto escuchan el timbre de la puerta, pero ninguno de los dos parece estar dispuesto a detenerse. El idol se sostiene del cuello de su pareja mientras busca desesperadamente sus labios. Saborea esa boca colorada del mismo tono de sus mejillas, mordiendolo un poco cuando siente el manotazo que le da en sus nalgas y que lo hace temblar. Puede sentir lo cerca que está y deja su boca por un segundo sostenerse de sus hombros mientras lo monta como a él le gusta. Max, nada tonto, aprovecha ese momento para llevar uno de sus pechos a su boca y saborea uno de pezones con su calida lengua. El timbre suena una y otra vez. —Joder, solo tiene que dejarlo afuera, ya le pagamos —Se queja el pecoso para después soltar un quejido al sentir como su novio presionaba ligeramente sus dientes sobre su sensible piel. —Estas demasiado consentido —Señaló el rubio antes de pasarse al otro pecho. Checo gimotea sin dejar de mover su caderas y finalmente el timbre deja de sonar. Así ya dejan de ser fastidiados por el incesante ruido y continúan disfrutando del otro. —Maxie... —Suelta el pecoso mientras se deshace en las piernas de su novio. El joven abogado deja en paz el pecho de su pareja y se enfoca en colocar sus manos en las nalgas de este para que continúe montandolo. Sus quejidos se vuelven más desordenados, con su cuerpo completamente entregado al placer y el deseo de ayudar a su novio a llegar al climax. —Oh... Checo... —Max suelta un pequeño gruñido y ensarta sus uñas en la piel canela de su pareja cuando finalmente lo alcanza. El pecoso le sonríe bobamente mientras se recarga en su frente y sus cuerpos se hacen uno en esa bañera. Quedándose estáticos por un momento, disfrutando de ese encuentro hasta el último instante. Pronto el rubio pasa su mano por la cabellera oscura de su pareja y le da un beso en la frente. —Amor, ¿Estás bien? —Recuerda lo mucho que se ensaño en sus pechos y tener haberle hecho daño —¿No te lastime? El pecoso niega con la cabeza y después le corresponde dándole otro beso. —Te amo... —Murmura en sus labios haciéndolo sonreír. —Yo también te amo. Justo cuando está a punto de darse otro beso, el timbre vuelve a sonar y esta vez termina con la paciencia del más alto. Hace que su novio se mueva con cuidado para quitárselo de encima y ambos se meten a la ducha para quitarse toda el agua enjabonada de encima. Al final Max se pone una bata de baño para salir a atenderlo. —No entiendo por qué sigue aquí cuando ya está todo pagado, el otro repartidor solo lo deja y se va —Se queja el pecoso mientras ve a su novio caminando hacua la puerta. —Cambiate para que podamos comer —Le pide el rubio antes de caminar por el pasillo para ir a atender la puerta. El idol asiente con ánimos, se encuentra muy hambriento. Max camina hacia la puerta y el timbre no deja de sonar, no le sorprendería si en algún punto este deja de funcionar. —Ya voy —Afirma el rubio y abre la puerta sin antes observarpor la mirilla —Amigo, podías solo dejarlo aquí... El joven abogado se queda sin palabras al observa quienes estaban frente a él. No esperaban ninguna visita, principalmente porque nadie sabía dónde vivían ellos. O siquiera que vivían juntos. —¿Max? El rubio traga en seco. Siente como si los segundos fueran horas y no sabe que decir. Por más que lo intente, simplemente le resulta imposible idear alguna excusa para esquivar esa bala. Y todo empeora cuando su novio sale de la habitación pensando que el repartidor ya se ha marchado. —¿Esta todo bien, amor? —Pregunta el pecoso acercándose mientras viste una bata de baño igual a la de su pareja. Venía con una sonrisa relajada en su rostro, sin imaginar lo que su novio miraba en ese momento. Y es que con solo dar un par de pasos solo vio su espalda estática frente a la puerta. —¿Max? —Pregunta mientras se acerca porque no mira a nadie más frente a él. Pero solo le hizo falta dar un par de pasos para comprender porque su novio se había quedado sin habla. Se detiene en seco cuando se da cuenta de que han sido descubiertos. Y hubiera deseado que la situación fuera diferente. Porque estando ambos en bata de baño, resultaba obvio lo que estaban haciendo y resultaba imposible negar su cercanía.  Nota: perdón por subirlo hasta ahorita, solo tengo que decirles que porfa nunca se hagan rubias si no están seguras de que les quede ese tono. Bye.
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