THE FAVOURITE

Slash
NC-21
En progreso
2
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planificada Maxi, escritos 59 páginas, 17.720 palabras, 8 capítulos
Descripción:
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Capítulo 8

Ajustes
Era muy temprano por la mañana cuando los pájaros cantaban y el sol entraba a través de aquellas finas cortinas. El príncipe Max se encontraba en su mesa de trabajo. Estaba bastante ocupado con los detalles de una fina joyería en la que trabajaba para alguien especial. —Uhm... —Se queja el pecoso mientras se acomoda en la cama. El rubio lo voltea a ver con curiosidad y sonríe al notar que todavía no ha despertado. Aún así, decide guardar todas sus herramientas de trabajo para que no vea lo que está haciendo. Toma tinta, pluma y papel para acercarse a él. Mueve ligeramente las sábanas que cubrían su cuerpo desnudo, y así pudiendo apreciar aquella marca que se encontraba en la parte baja de su espalda. Esa luna que había captado su atención desde la primera vez que yacieron juntos. Había dibujado un boceto de esta Con lo poco que recordaba, pero ahora al tenerlo tan cerca no dudo en terminar el dibujo. Lo hizo tan rápido como pudo, intentando no despertarlo. No quería interrumpir su dulce sueño, le gustaba verlo tan tranquilo y relajado en su cama. Habían estado juntos la noche anterior, así que quería dejarlo descansar. Todavía se sorprendía a sí mismo por lo que sentía por el joven doncel. Todo había comenzado como un juego, un berrinche para llamar la atención de su padre. Pero no consideró la posibilidad de caer enamorado por ese joven de ojos castaños con motas verdes. Y es que nunca había visto a alguien tan hermoso. Era delicado, bonito y carismático, pero también tenía un carácter fuerte y desafiante. Bastante astuto. Esas cualidades lo hacían tan atractivo para él. Déjame un lado sus herramientas de dibujo y regresa a la cama con su amado, acariciando suavemente su espalda para despertarlo. Sergio abre los ojos lentamente y sonríe cuando se encuentra con los del príncipe. —Hola —Dice en voz bajita y pronto los rayos del sol iluminando la habitación —Creo que me he quedado dormido. —Así es, bonito —Responde Max para después acercarse a sus labios y darle un beso —Pero no quería despertarte, te ves muy lindo durmiendo. Sin embargo, deseo comer algo contigo antes de prepararme para mis deberes de este día. —¿Qué? No, no te vayas —Checo se abraza a su cuello —No me dejes. Resultaba curioso cómo habían cambiado las cosas. En un principio, cuando habías sido traído como parte del harem del príncipe, el pecoso había buscado mil maneras de querer escapar de ahí. Y cuando conoció a Franz, también intentó mantener la distancia. No quería nada que lo atara ese lugar. Sin embargo, ahora estaba fuertemente prendado del príncipe. —Tengo que trabajar, no debo descuidar mi labor —Explica el rubio para después darle otro beso —Sabes que me gustaría quedarme contigo todo el día. —Entonces hazlo —Insiste el pelinegro haciéndolo reír —Eres el príncipe, nadie mas puede mandarte. Max suelta otra pequeña risa ante esto. —No es así como funciona —Le dice mientras acaricia su mejilla —Vamos, comamos algo y cuéntame más de ti. El pecoso no tuvo otra opción más que ceder, aunque no le agradará para nada la idea de tener que separarse del príncipe. No tenían nada que hacer en todo el día, siempre se la pasaba encerrado en sus aposentos. Pasar tiempo con el príncipe era el mejor momento de todo su día. Sin embargo, tarde o temprano tenía que darse cuenta de que nunca sería completamente suyo. —Adelante —Ordena el rubio y los sirvientes entran a la habitación llevando grandes bandejas de comida. Sergio ya se mostraba más seguro al momento de compartir junto a él y esto lo ponía muy contento. —Quisiera que me contaras más de tu vida antes de llegar conmigo —Pide el príncipe y Checo lo mira con curiosidad. ¿Por qué le interesaba la vida de un sirviente? Sabía que tal vez había un sentimientos del príncipe hacia él, pero seguí haciendo un esclavo más que pertenecía a su harem. No sentía que tuviera tantas cosas interesantes que contar sobre su vida anterior. Ya le había contado lo primordial. —Solo fui un esclavo para la familia Kobayashi —Respondió el pecoso —El señor Kamui me enseñó todo lo que sé. —Pero, ¿Y tu vida antes de estar con los Kobayashi? —Cuestiona sumamente interesado. Esa pregunta era difícil de responder. —No tengo recuerdos muy claros, si respondiera probablemente sería una mentira —Explica el pelinegro. —Pero tú fuiste traído del nuevo mundo, ¿No? —Pregunta y el joven asiente —¿De verdad no recuerdas nada? El pecoso niega con la cabeza. —La única imagen que viene a mi cabeza cuando intento pensar en eso, es que estoy los brazos de una mujer que está corriendo. Pero nada más —Comienza —No confío mucho en esto, cuando era pequeño solía confundirme con una historia que siempre me contaba el señor Kobayashi. Quizá un intento desesperado de encontrar alguna memoria de mi vida antes de convertirme en un esclavo. —¿Podrías contarme esa historia? —Max está tan interesado en él que no puede evitar querer sumergirse en su vida pasada. —Habia una vez una familia de perlas, una tan brillante que despertó la envidia de otras piedras preciosas —Comenzó captando completamente su atención —Entonces un día las perlas se perdieron entre las olas del mar, pero alguien pudo tener la más pequeña de estas y con ella hizo un collar, que llevo siempre en su cuello para demostrar que tenía la gema más bonita. La historia era tan interesante como confusa, pero el príncipe no quiso que perdiera el hilo. —¿Y cómo tomabas esta historia en tus recuerdos? —Yo decía que era la perla pequeña, la que se perdió en las olas del mar —Señalo —Pero al final no me gusta. Porque en ningún momento se vuelve a encontrar con su familia. En ese instante Max tomo su mano. El rubio podía ver como su mirada se había entristecida al contar esto último. Aunque el pecoso no lo dijera en voz alta, la pérdida de su familia y sus recuerdos todavía dolían. —¿Sabías que las perlas son consideradas lágrimas del mar? Son bastante únicas, especiales, así como tú —Respondió el príncipe tomandolo de la barbilla para que lo mirara a los ojos —Eres una hermosa perla. Pero estoy seguro de que tu final no será el mismo que el de esa historia. Entonces se acerca a su rostro y le da un suave beso en los labios. —Si mi destino es estar a tu lado, entonces estoy más contento con ese final que con el original —Dijo el pecoso antes de volver a juntar sus labios. Continuaron comiendo con tranquilidad, y esta vez Max dejó de hacer tantas preguntas sobre el pasado de su amado. Debía entender que habían temas que todavía le dolían y que no eran fáciles de tocar. Antes de que se marchase, le pidió que cerrara los ojos porque tenía una sorpresa para él. Se acercó a su mesa de trabajo y tomó aquella joya en la que había estado trabajando. Esa mañana la había terminado, y quería despedirlo de sus aposentos con su regalo. Sergio siente como acomoda algo en su mano izquierda, y cuando el príncipe finalmente le pide que abra los ojos, se maravilla ante tal obsequio. Era un anillo que se unía un brazalete por medio de una delicada cadena hecha cuidadosamente para él. Lo adornaba una serie de piedras preciosas en el anillo, que marcaban la figura de un sol y una luna. —Deseo que cada vez que veas este anillo, recuerdes que somos uno. Soy tuyo, y tú eres mío —Murmuro el rubio —Eres mi favorito, quién tiene mi corazón. Sergio coloca su mano en la mejilla del príncipe y lo acaricia con delicadeza. —Le agradezco mucho, alteza —Responde en el mismo tono. —Soy Max, tu Max —Le dice, recordándole que le había pedido que lo dejara de tratar de manera tan formal. Vuelve a besar sus labios, y puede ver esa alegría de nuevo inundando sus ojos. Poco después de que Sergio se marcha de sus aposentos, Max llama a Martín debido a que tenía una petición. —Quiero que encuentres algo por mí —Comienza el príncipe —Este símbolo debe significar algo. Busca su origen, tráeme toda la información posible. Martin asiente ante tal orden. Max está demasiado curioso respecto al origen del doncel debido a su marca de nacimiento. Él también tiene una, un sol. Símbolo que representa al imperio que gobierna a su padre, la misma marca que tienen todos sus hermanos. Cree que esa luna puede significar algo que lo lleve al origen de su amado. Y quizá no está tan equivocado.    Por otro lado, todos sabían que en los pasillos del palacio del imperio del sol se habían grabado cientos de historias. Muchas llenas de sangre e intrigas, secretos escondidos en la noche que se borraron con el tiempo. Algunas siendo un recuerdo vago de la presencia de personajes cuyos nombres se perdieron en la historia. El deseo de ser recordado es algo que persigue todo sultán que se sienta en el trono neerlandés. Y nadie crea historia más que los conquistadores. —Dime que sabes sobre el nuevo mundo —Pidió el sultán Jos a su segundo al mando, el gran visir Torger. El hombre había sido mandado a llamar a presencia de su majestad, lo cual era habitual pero siempre Lo ponía un poco nervioso. Sabía bien que el sultán era muy volátil, y con una mano dura que podía costarle la cabeza a cualquiera, inclusive a él. —no tenemos tanta información como deseáramos —Comenzó —Es un lugar poco explorado, con un clima bastante difícil y con problemas internos. —¿Problemas internos? —Cuestiona el sultán. —El nuevo mundo tiene su propio imperio, señor —Continuó mientras intentaba explicarle de la mejor manera posible —Hace años que tienen un problema sucesorio, todos quieren ocupar. Jos ríe ante esto. —Entonces no tienen a nadie a quien servirle —Señala —Podrían servirme bien a mí. Torger no parece muy contento respecto al tema. Sabe que no solamente es riesgoso, sino también muy costoso. —Una expedición al Nuevo Mundo sería una inversión bastante elevada, las arcas reales sufrirían ante tal misión —aunque él tenía un punto bastante válido, igualmente fue interrumpido por el sultán. —Entonces aumenta los impuestos y raciona los suministros para el ejército —Ordena como si fuera lo más sencillo del mundo. El gran visir siente como el cuello de sus ropajes le apretara. Esa clase de órdenes no son bien vistas tanto por el pueblo como por el ejército. —Majestad, si me permite decirlo, una decisión así es demasiado arriesgada —Señala y nota como el sultán frunce el seño ante esto —Aumentamos los impuestos hace 3 lunas, si el pueblo y el ejército enfurecen... —Te he dado una orden ¿O no? —Pero el sultan Jos era alguien difícil de manejar. Para Toto esto era algo molesto. Él había conocido al antiguo sultán, que si bien también era alguien con un carácter muy fuerte, también era muy inteligente un momento de tomar decisiones. No lo diría en voz alta, pero el sultán Jos terminaría cavando su propia tumba de seguir así. —Como usted ordene, majestad —Dice el gran visir antes de hacer una reverencia y marcharse. Tener a un pueblo hambriento y al ejército enfurecido no era algo que deseara, pero eran órdenes del sultán. Tarde o temprano tendría consecuencias. No tenía buenas expectativas sobre la conquista del nuevo mundo. Sabía que muchos reinos estaban deseosos de poder apoderarse de este territorio. Hacía tiempo que había estado investigando sobre la zona. Necesitarían muchos barcos y era muy probable que la mayoría no soportara el viaje. Una expedición de ese balibre conllevaría invertir mucho oro, y ni siquiera tenían algo que les asegurara conseguirían nuevas riquezas en ese lugar. Si bien era cierto que había un clima político bastante tenso con las distintas familias que se peleaban la corona. No le parecía un buen momento para intervenir. Básicamente se estaban lanzando a la oscuridad. Yendo completamente a ciegas sobre el lugar, el terreno y los riesgos que conllevaba. Era muy probable que no soportan el clima, que se contagiaran de alguna enfermedad desconocida o que la fauna fuera agresiva con ellos. Él sabía bastante bien que era una mala idea. Pero seguían siendo órdenes del sultán. Nadie podía negarle los deseos al emperador del sol, aunque estos fueran querer conquistar el imperio de la luna.  Nota: Disculpen la hora. Como sabrán esta semana no tendremos actualización de ningún fanfic ya que estoy preparando algo especial por Navidad. Ahorita ando algo enferma, pero haré todo lo posible por traerlo y tampoco quería dejarlos sin capítulo de the favourite del día de hoy jeje nos leemos luego. Pd; ya tenemos cuenta en fanfictionero jeje por si quieren seguirme, ya saben que en todas las redes sociales me llamo igual YadiraLCastell 🩷
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