ID de la obra: 1504

Love, inc.

Slash
R
Finalizada
3
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
98 páginas, 27.801 palabras, 22 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
Prohibido en cualquier forma
Compartir:
3 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección Descargar

Consecuencias

Ajustes de texto
Lewis se levanto del sofá apenas escucho ruido en el pasillo. Estaba muy atento a cualquier movimiento. Estaba ebrio y molesto. Kelly había estado pasando las ultimas horas intentando algo con él. Incluso por un momento intento besarlo, pero Lewis la rechazo. —¿Por qué te pones así? Yo soy quien debería estar más molesta, a mí me engaño mi prometido—Dijo molesta pero también afectada por el alcohol. Lewis no había aflojado la lengua sobre lo que sabia. No, se lo estaba guardando para el momento indicado. Se acerco a la mirilla y observo como ambos hombres estaban parados frente al otro departamento. Entonces abrió la puerta de un golpe, asustando a todos los presentes. —¿No te vas a dignar a nadar la cara? —Fue lo primero que salió de sus labios. El pelinegro lo miro asustado. Pero en la mirada de su pareja se podía dar cuenta de todo: estaba decepcionado. —Lewis…—Comenzó, pero no pudo terminar. —¿Cuál es tu problema? —Max interrumpió. —Tú—Respondió Lewis acercándose peligrosamente. Kelly observaba todo desde la puerta. No entendía lo que estaba pasando. —Lewis, no…—Checo quiso calmar las cosas, pero era demasiado tarde. —¿No qué? —La voz de Lewis estaba llena de dolor—¿Acaso te acostaste con él? Esa pregunta tomo por sorpresa a todos los presentes. A ese punto los recuerdos de Lewis eran confusos, siendo efecto del alcohol. —¿Qué? No, claro que no—Dijo el pelinegro visiblemente ofendido. —Pero lo besaste ¿No? —Checo se quedó en silencio—Pero luego vienes y me besas. —Lewis, tienes que escucharme—Checo intento tomar su mano, pero este lo rechazo. Max se estaba conteniendo con todas sus fuerzas. —No voy a escuchar más mentiras—Respondió—Quizá pensar que él se aprovechaba de ti—Lewis se apresuro a señalar al rubio—Pero creo que tú siempre lo has querido así. —¿De qué estás hablando? —Esta vez fue Max quien hablo—Yo no me he aprovechado de nadie. Quizá si me beso a mi es porque nunca quiso estar contigo. —¿Entonces es cierto? —Dijo Kelly apareciendo detrás de Lewis—¿Todo este tiempo me engañaste con él? Eres un maldito. La mujer se apresuro a caminar hacia ellos. Max estaba más que listo para detenerla si se acercaba a pegarle, pero no espero que su objetivo fuera alguien más. Checo no supo cómo reaccionar cuando sintió la bofetada. Su piel ardía ante el contacto, sintiendo dolor en todo su rostro. Fue entonces que Max intervino cuando noto la oleada de golpes que su ex novia estaba a punto de lanzar sobre su amado. Lewis sonrió alejándose poco a poco. —Supongo que ya no tienen vergüenza en ocultarlo—Soltó mientras los miraba con una expresión de dolor en su rostro. Entro a su departamento y cerro la puerta sin decir nada más. El pelinegro se acariciaba su colorada mejilla, mientras sus ojos se llenaban de lagrimas al darse cuenta de lo mucho que había lastimado a alguien que quería. —Ya es suficiente—Dijo Max mientras sostenía a Kelly por las muñecas—Te llevare a tu casa solo por tu condición actual, pero no quiero volver a verte por aquí. El rubio le dio las llaves del departamento a Checo, para después irse con su ex novia. El pelinegro se apresuro a entrar, se sentó en el sofá y dejo caer las lágrimas que había estado aguatándose. Samy se acostó a su lado y se puso a jugar intentando distraerlo. Era como si supiera lo mal que se sentía y quisiera animarlo. Checo lo abrazo y rompió en llanto. Jamás se había sentido tan mala persona. Había tomado decisión equivocada tras decisión equivocada. Admitía que había estado siendo egoísta los últimos días. Nunca debió involucrarse con Lewis más allá de una amistad. Muy en el fondo sabia que solo lo hizo para intentar olvidar aquello que sentía por su jefe. Ese había sido su mayor error, y ahora debía afrontar las consecuencias. Además, también estaba Kelly. Se supone que Max esta comprometido con ella, entonces ¿Por qué lo beso? Decidió darle un poco de comida extra a Samy, solo como recompensa por su actuar. Para al final irse a su habitación e intentar dormir. —¿Es en serio? —Volvió a decir ella cuando entraron a su departamento—¿Él? Es un idiota, no hace nada bien y ahora resulta que se metió contigo. —Él no se ha metido conmigo, cuida bien tus palabras—Advirtió—Solo aléjate, por tu propio bien. Tu actuar no es nada sano. Max no le dio tiempo a responder, simplemente se marchó dejándola sola. Kelly se dio cuenta de una cosa. Él ya no se preocupaba por ella, y todo porque le importaba alguien más. Entonces sabía quién era su nuevo talón de Aquiles. Y claro que lo usaría a su favor. El rubio llego a casa un poco molesto. Checo no cerro la puerta con llave, algo de lo que hablaría con él en otro momento. Se quito el abrigo y fue a buscarlo a su habitación. Checo estaba dormido, o eso parecía, así que lo dejo en paz. No pensó que esa noche fuera a terminar así. Aunque finalmente Lewis estaba fuera de su camino, y eso le daba más tranquilidad. Se acostó a dormir, pensando que lo peor ya había pasado. A la mañana siguiente Checo se levantó con pocos ánimos. Había pasado la noche llorando por lo sucedido. Fingió dormir cuando Max lo fue a ver, no quería preocuparlo. Max estaba tranquilo. No le temía a nada ni nadie. Checo estaba a su lado y era todo lo que importaba. Camino fuera de su habitación y se encontró a Checo regando las plantas. —Buenos días—Dijo Max mientras posaba una de sus manos en la cintura del pelinegro, causándole un escalofrió—Déjame ver tu rostro. Checo se giro y Max poso sus manos con delicadeza sobre el rostro de este. —Tus ojos… se ven rojos—Continuo el rubio mientras lo observaba con atención—¿Fue por lo de anoche? El pelinegro se sentía sorprendido por la despreocupada actitud de Max. ¿Cómo podía estar tan tranquilo después de haber lastimado a dos personas? —No quería que Lewis se enterara así—Esta vez hablo Checo—Fue muy doloroso verlo así. Era mi amigo antes de ser mi pareja. —No tienes que preocuparte por eso… —Y estas comprometido—Le recordó. Max soltó una sonrisa incrédula al escuchar eso. —¿Comprometido? ¿Con quién? Checo lo miro confundido. Por un momento dudo si estaba preguntando genuinamente. —De la señorita Kelly. Entonces el rubio no pudo evitar reír. —Jamás me comprometería con ella—Dijo aliviando la presión que Checo sentía por ese tema—Debió ser un invento en su desesperación. Al verlo un poco más tranquilo, Max se acerco a su rostro y junto sus labios con el de su amado, queriendo recordarle a quien de verdad quería. Ambos se marcharon a la oficina con un poco de alivio en sus corazones. Lewis no pudo evitar darse cuenta cuando se fueron, pues siempre había estado ahí para despedirse de su ahora ex novio. Llegaron a la oficina, pero Checo se detuvo para ir al baño. Mientras que Max siguió su camino. —Es horrible—Escucho un murmuro cuando estaba saliendo del lugar—Dicen que así fue como consiguió el puesto. Checo estaba confundido por esto que escucho afuera del baño, pero siguió su camino. En todo el trayecto hacia su escritorio, el pelinegro no pudo evitar sentir las miradas de sus compañeros. Y a lo largo del día pudo notar como hablaban a sus espaldas. No podía ir ni por un poco de café sin sentir como lo juzgaban con la mirada. “¿Qué está pasando?” Pensó. Sabia que algo no estaba bien, pero no quería creer que tuviera algo que ver con lo que escucho esa mañana. Era la hora del almuerzo, había quedado de verse con Carlos afuera del edificio de departamentos para mostrarle donde vivía. También necesitaba hablar con él sobre todo lo que había ocurrido. Sin embargo, cuando paso cerca de recepción se pudo dar cuenta de que George no se animo a mirarle. Algo que lo hizo sospechar aún más. Y estaba tan distraído con esto, que no se dio cuenta del auto que se estaciono cerca de él. —Súbete—Dijo Kelly con una voz autoritaria. —No, gracias—Respondió Checo intentando ignorarla, pero ella amenazo con arrancar el auto frente a él. —Será por las buenas o por las malas—Amenazó—Tú decides como será nuestra relación de ahora en adelante. Checo se sintió desafiado, pero no se dejaría intimidar por esa mentirosa. —Que tenga un buen día—Respondió para después ignorarla y seguir su camino. Ella, molesta, tomo su teléfono. —Será por las malas—Dijo a una persona al otro lado de la línea. Kelly sonreía mientras lo veía caminar alejándose. Ahora empezaría su propio juego.
3 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección Descargar
Comentarios (0)