Alcanzar una estrella
22 de diciembre de 2025, 18:51
Al día siguiente Sergio llegó al aula, observando como Lewis todavía no había aparecido.
La noche anterior había dormido como un bebé. Tranquilo y sin ninguna problema con lo ocurrido con su ex pareja.
Se acercó a sus amigos y comenzaron a charlar sobre el día anterior. Pero uno de ellos no estaba del todo contento con él.
—¿Podemos hablar a solas?—Pregunto Carlos mientras le tocaba el brazo para llamar la atención.
El tono de su voz había sido lo suficientemente bajo como para no alertar al resto del grupo.
Sergio no dijo nada. Solo el castaño soltó una excusa para que ambos se alejaran del resto, pero Charles noto que algo extraño estaba pasando.
Ambos caminaron hacia uno de los baños más alejados, sabiendo que tendrían algo de privacidad al ser poco usados.
—¿Me puedes explicar qué pasó ayer?—Reclamo Carlos apenas pudieron hablar—¿Por qué Lewis te fue a buscar en medio de la noche? ¿Y dónde carajo te metiste toda la tarde?
—¿Por qué te importa?—Respondió Sergio con molestia—No es asunto tuyo.
—Es mi amigo—Le recordó—Y tu estás por ahí metiéndote Max, el cínico que se dice su amigo.
—¿Y por qué no vas y le dices todo?—Pregunto el pelinegro con una voz desafiante—Eres su amigo ¿no? y lo sabes todo desde el inicio, ve y dile.
Carlos trago en seco.
No era capaz de hacerle eso a Lewis. No se atrevería y Sergio lo sabía.
—Se ha caído anoche—Comenzó Carlos—Se paralizó en el escenario. Lo que haces le afecta, tienes que parar.
Sergio intento disimular una sonrisa que se asomaba en sus labios después de escuchar tal noticia.
—No le he pedido que se caiga—Se defendió —Si tanto le afecta, entonces es poco profesional.
—¿No lo entiendes? Tienes que terminar con eso—Le advirtió el castaño—Antes de que todo empeore.
—Ya no tienes que preocuparte, se ha terminado todo —Confeso Sergio y Carlos soltó un suspiro de alivio.
—Con Max, ¿No?—Pregunto solo para confirmar que era cierto.
—No, con Lewis —Respondió el pelinegro como si no se tratara de gran cosa.
—¿Qué? ¿Acaso no eres consciente de lo mucho que él te ama?—Carlos bufó molesto, no le gustaba para nada la actitud de su amigo.
—Pero yo no lo amo—Dijo fríamente —Ni a él, ni a Max.
El castaño se sorprendió ante la confesión de su amigo.
—No lo entiendo, ¿Entonces por qué...?—Carlos no pudo continuar hablando, pues se vió interrumpido.
—No esperaba que lo hicieras—El tono burlesco de Sergio hacia que poco a poco perdiera la paciencia.
—¿Cuál es el punto?—Pregunto el castaño hastiado—¿Para que estar en una relación de tantos años si no lo amabas?
—¿Has visto el desempeño de Max? Sin duda alguna hace recordar a Lewis en sus primeros años—Continuó el pelinegro ignorando su pregunta—Si quieres puedes seguir siendo solo parte del cuerpo de ballet, yo tengo otros objetivos.
Pronto Carlos comprendió lo que motivaba el actuar de su amigo. A un punto de desconocerlo por completo.
—Entiendo que tengas ambiciones, todos las tenemos—Comenzo el castaño mientras intentaba no perder la paciencia —Pero ¿Lastimar a las personas? ¿Usarlas de esa manera? No eres el amigo que yo conocí.
—No lo hago con mala intención, pero todos tenemos distintas formas de alcanzar nuestros objetivos —Se defendió Sergio—Sigo siendo tu amigo siempre y cuando así lo quieras. Nada tiene que cambiar entre nosotros.
A Charles le costó mucho seguirles el paso y dar con el lugar donde se habían refugiado.
Pero llegó a tiempo para escuchar lo último dicho por Sergio, algo que lo intrigó. ¿Por qué cambiaría algo entre ellos?
—No está bien, no creo poder seguir mintiendo de esa manera —Carlos suspiro pesadamente—Y mucho menos a Charles.
—Es tu decisión lo que quieras hacer—Continuó el pelinegro —De todos modos no creo volver con Lewis.
—Esta relación no traerá nada bueno—Le advirtió —¿Qué hay después de la diversión? Solo dolor.
—Pero eso quedará entre nosotros, nadie tiene que saberlo—Explico el pelinegro y el castaño solo negaba con la cabeza—Así no hay dolor para nadie. Y todos felices.
—Viviendo en una mentira —Escupió el castaño con cierto asco— Ya no quiero hablar de esto, he dicho lo que tenía que decir.
Charles, quién desconocía el contexto de la conversación, comenzó a conectar los puntos de manera errónea.
Temiendo ser descubierto, salió corriendo de regreso al aula. Así evitando ser visto por Carlos cuando salió del baño.
Sergio tampoco tardo en salir, pero decidió pasar por algo en su casillero antes de regresar al aula.
Fue entonces que observó a un joven George Russell escondiendo una nota en el casillero de su ex pareja.
Cuando el más joven termino, el pelinegro se escondió para que no lo viera y lo vio alejarse.
Pronto camino hacia el casillero de Lewis y tomo el candado con sus manos. Sabía bien cuál era la combinación para abrirlo.
Y una vez logrado su objetivo, la nota cayó a sus pies. La tomo y leyó:
“Hay algo que necesitas saber. Tu novio no es la persona que crees conocer. Encuentrame en el aula 11 al finalizar las clases. No le digas a nadie”
Sergio arrugó la nota y la metió en el bolsillo de su sudadera. Cerro de nuevo el casillero, puso el candado y regreso al aula.
“¿Qué carajo sabe George?” pensó mientras comenzaba a calentar.
Lewis había faltado ese día a clases, se sentía fatal. Si bien no pensaba faltar todo el día, si lo haría para las primeras tres horas.
La noche anterior apenas durmió.
Se sentía como un idiota al haber sacado conclusiones de algo tan tonto como la ducha mojada.
Y lo peor, que su ahora ex novio había terminado la relación.
Nunca imagino que eso fuera a pasar. Sergio siempre estuvo para él. Fue su mayor apoyo cuando termino con Nico.
Se había convertido en su roca y ahora lo había perdido.
La conversación que tuvieron sobre su ex novio lo dejo sumamente afectado.
Los tres habían sido amigos desde hacia tiempo y Sergio estuvo presente cuando todo se derrumbó.
Y, sin embargo, fue lo suficientemente imparcial para apoyarlos a ambos en la ruptura. Aunque eso también lo termino uniendo más a Lewis.
Para cuando se dio cuenta, Lewis no podía vivir sin él.
Ahora todo lo que hacía, sus amigos, su rutina, sus clases en la academia, giraba al rededor de Sergio. Y, al parecer, no era suficiente.
Lewis estaba al tanto que podía llegar a ser difícil estar en una relación con la estrella de la academia. Pero Sergio parecía estarlo llevando bien.
“¿Qué cambio?” se pregunto a si mismo, incapaz de responder esa pregunta.
Sin embargo, tomo un poco de fuerzas para levantarse de su cama y tomar una ducha.
No podía dejar de pensar en la acusación que había hecho. Pero se convenció a si mismo de que era una mentira.
Cuando termino, se vistió, tomo sus cosas y salió rumbo a la academia.
Sergio platicaba con sus amigos mientras almorzaban. Max se había mezclado bastante bien con ellos, para mala fortuna de Carlos.
Este último también se sentía un poco confundido por la forma distante en que si pareja lo estaba tratando.
—Lewis acaba de llegar—Anunció Lance sentándose junto a ellos —Lo acabo de ver pasar. Si es extraño cuando falta, es aún más raro cuando llega tarde.
—¡Lewis!—Grito Max llamando su atención, para después invitarlo a sentarse con ellos.
Carlos desvío la mirada con molestia. Detestaba que fuera tan hipócrita.
—Ire al baño —Dijo Sergio mientras veía como el moreno rechazaba la invitación.
Lewis no quería incomodarlo.
Sin embargo, el pelinegro sabía que solo estaba buscando una oportunidad para encontrarlo solo. Y así fue.
Sergio más que feliz cuando lo vio entrar después de él. Intentando relajarse, ocultando una sonrisa de satisfacción.
Listo para volver a jugar con su cabeza y corazón.