Obsesión en el abismo

Mezcla
NC-21
En progreso
4
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Mini, escritos 10 páginas, 3.077 palabras, 5 capítulos
Descripción:
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Adelanto.

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¡Holaaaaa! ¡Mis amados y preciosos lectores y amantes de este ship! La verdad es que no pude con la emoción, dios mio amo este ship, me enamore de este ship en el momento que los comencé a shipear en el 2024, aun me acuerdo como empecé a shipearlo, todo por mi otro fanfic "lejos de tus ideales", donde nació la idea cuando comenzaba a escribir sobre el pasado de la fabrica y poco a poco comenzó a nacer esta historia uwu. Desde ahí me enamore de ellos pero cuando salió el capitulo 4 y el final con esa conversación de esos dos, no pude mas y explote de emoción porque no estaba loca y tenia migajas de mi ship!! Dios mio parezco una fan loca jaajja xd Pero en fin, vengo a publicar un adelanto de lo que se viene este fanfic, ojooooo solo es un adelanto no esta completo uwu. Pero quieroanimar el hype que se tiene por esta linda parejita tan enferma jeje por favordisfruten de este adelanto ojo esta es una version Beta, tiene muchas faltas de ortografia, gramatica y sobre todo repetidas, no es la version final, ya que apenas tengo poco material de esto, en este caso no puedo aceptar criticas, porque como dijo es una version Beta uwu. Ademas para que conozcan mas o menos como es mi tipo de escritura uwu. Para los nuevos que no me conozcan, me presento uwu, Hola soy Kiara Saori la escritora de otro fanfic que tambien tiene poppy x 1006 pero como ship secundario jeje, solo soy una escritora amante del dead dove uwu. Asi que solo dire por favor disfruten de mi fanfic uwu. ☆*゚ ゜゚*☆*゚゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ☆*゚ ゜゚*☆*゚゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ Se podía escuchar una respiración agitada, junto con los sollozos alterados de aquella voz femenina. Rebotando en los estrechos ductos de ventilación mientras la muñeca corría a ciegas, impulsada solo por la desesperación. Al igual que los pasos apresurados, de la aquella muñeca que huía por los ductos de ventilación, buscando con desesperación una salvación y poder alejarse de aquel maldito ser, que la había jodido su vida en todas las formas posibles. No quería, ni quisiera creer que estuviera pasando por esta situación. No quería creer que esto estuviera ocurriendo de nuevo, no quería aceptar que había vuelto a caer en sus garras, pero el pánico le nublaba la razón mientras sus manos temblorosas se aferraban a su vestido, arrugándolo entre sus dedos rígidos de porcelana. Sentía su corazón golpeándole con tanta fuerza el pecho que parecía a punto de estallar, empujado por el terror helado que la mantenía en movimiento. Es hora de volver a casa... Poppy. La frase se deslizó por los ductos como una condena, deformada, metálica, cargada de una calma antinatural que le erizó cada fibra del cuerpo. Poppy la escuchó con absoluta claridad, demasiado clara, y el terror la atravesó de lado a lado al reconocer esa voz jodidamente tenebrosa, distorsionada hasta parecer más una orden que un susurro. No importaba cuánto corriera, no importaba cuán angostos fueran los conductos. Él la estaba siguiendo. Sabía que su tamaño le impedía entrar ahí, que aquel espacio reducido no podía contenerlo... pero ese pensamiento no la tranquilizaba. Al contrario. La idea de que aun así pudiera alcanzarla, de que encontrara la manera de abrirse paso, de romper el metal como había roto su vida, la hacía temblar por dentro. Sentía cómo el miedo la quebraba un poco más, cómo su mente se llenaba de imágenes imposibles pero inevitable, el sonido del metal desgarrándose, su sombra invadiendo el ducto, sus manos alcanzándola. Porque con El Prototipo no existían los límites. Solo la cacería. Y ella seguía siendo su presa y ella ya no quería seguir siendo su presa, deseaba ser libre, para estar lejos de sus garras, lejos de su maldad, lejos de su presencia. Voy a encontrarte... Sus palabras fueron comoo una condena, deformada y metálica, cargada de una calma antinatural que le erizó cada fibra del cuerpo. Poppy la escuchó con absoluta claridad, demasiado clara, y el terror la atravesó de lado a lado al reconocer esa voz jodidamente tenebrosa, distorsionada hasta parecer más una orden que un susurro. No importaba cuánto corriera, no importaba cuán angostos fueran los conductos, él la estaba siguiendo. La quería de nuevo. Sabía que su tamaño le impedía entrar ahí, que aquel espacio reducido no podía contenerlo... pero ese pensamiento no la tranquilizaba. Al contrario. La idea de que aun así pudiera alcanzarla, de que encontrara la manera de abrirse paso, de romper el metal como había roto su vida, la hacía temblar por dentro. Sentía cómo el miedo la quebraba un poco más, cómo su mente se llenaba de imágenes imposibles pero inevitables, el sonido del metal desgarrándose, su sombra invadiendo el ducto, sus manos alcanzándola. Porque con El Prototipo no existían los límites. Solo la cacería y ella era su victima. No solo somos cosas que salieron mal... Somos personas. El pensamiento apenas logró formarse cuando algo pequeño se movió frente a ella, una silueta diminuta emergiendo de una rejilla lateral con un chirrido seco que la hizo jadear, su cuerpo reaccionando antes que su mente, deteniéndose en seco mientras el aire se le atoraba en la garganta. Era un juguete menor, uno de esos alterados por él, con la sonrisa torcida por el tiempo, bloqueando uno de los ductos para evitar que escapara de él, y el terror la atravesó de inmediato, no por la criatura en sí, sino por lo que su presencia implicaba. Un segundo perdido, una oportunidad para él. Poppy soltó un gemido ahogado y retrocedió, girando con torpeza para huir por otro conducto, raspando sus brazos contra el metal mientras se impulsaba con desesperación, sintiendo cómo el pánico la volvía torpe. Sus ojos se movían de forma frenética, de un extremo a otro del pasillo angosto, escudriñando cada sombra, cada rendija, cada punto oscuro donde pudiera aparecer una señal de su presencia. Buscaba cables moviéndose solos, vibraciones imposibles, cualquier rastro de que El Prototipo estuviera demasiado cerca. Siempre se ha tratado de ti... y de mi... Poppy. Su corazón latía con tanta violencia que le dolía, no como un simple miedo, sino como una presión constante que le oprimía el pecho desde dentro, en especial cuando pronunciaba su dulce nombre con esa voz tan rota y horripilante, un dolor agudo que la obligaba a respirar entrecortado mientras seguía avanzando. Sentía que cada latido era un grito, una delación, como si su propio cuerpo pudiera traicionarla y guiarlo hasta ella. El terror no solo la empujaba hacia adelante, la desgarraba por dentro, arrancándole la calma, la razón, dejándola sola con ese pánico primitivo que le decía que no debía detenerse, que no debía mirar atrás. —Para... —logró decir entre jadeos, su voz quebrada por el pánico mientras seguía corriendo sin mirar atrás. La súplica sonó frágil, casi inaudible, perdida entre el eco metálico de los ductos, porque ya no podía soportar esa presión constante, ese estrés que la asfixiaba desde dentro. El miedo la estaba consumiendo, filtrándose en cada pensamiento, en cada movimiento, y las palabras de 1006 no se detenían, seguían persiguiéndola como un murmullo venenoso que no necesitaba volumen para destrozarla. Nos pertenecemos Poppy... —¡BASTA! —No pudo evitarlo, su grito estalló desde lo más profundo de su pecho, cargado de rabia y miedo, una descarga desesperada contra todo lo que la estaba rompiendo por dentro. Mientras sujetaba entre sus dedos su cabello rojizo y jalaba sin importarle el dolor que ejercía esta acción, con esa maldita desesperación que sentía recorriendo su piel, mientras esa angustia maldita recorría su piel como una corriente eléctrica. Las lágrimas brotaron sin control, calientes, imparables, deslizándose por sus mejillas pálidas y manchadas de polvo y grasa, y en un arranque ciego dio un pisotón contra el delgado pasillo metálico bajo sus pies. El sonido seco del metal cediendo fue lo último que alcanzó a registrar antes de que la escotilla se abriera bajo ella. El suelo desapareció de golpe y Poppy cayó, pudo ver una fracción de segundos como su cuerpo caía y veía como la ventilación se alejaba, por lo que como pudo ella se volteo para tratar de amortiguar la caída, aun que no fue mucho al sentir como su cuerpo era golpeando con brutalidad contra el nivel inferior, el impacto robándole el aire de los pulmones en un jadeo ahogado, fue casi axficiante. El dolor explotó en sus manos y sus piernas, ya que sus miembros habían recibido el mayor impacto, recorriéndola en una ola punzante que la dejó inmóvil por unos segundos, aturdida, con la vista nublándose mientras un zumbido persistente le llenaba los oídos. Solo podía escuchar sus jadeos y ese horrible zumbido. Intentó incorporarse y el mundo giró de inmediato, obligándola a apoyarse con una mano temblorosa en el suelo frío. Todo le daba vueltas, el mareo haciéndola tragar saliva mientras respiraba con dificultad, sintiendo cada músculo protestar. Cuando por fin logró enfocar, se dio cuenta de dónde estaba, en uno de los pasillos cerca del territorio de 1006, uno de los peores donde estar, fue entonces que pensó, ¿Cómo es que había terminado de esta forma?, ¿Por qué siguiera pensó que serían buenos amigos? Con un quejido bajo, Poppy se levantó como pudo, encorvada, adolorida, arrastrando ligeramente un pie mientras avanzaba un par de pasos inseguros, caminando hacia una de las paredes para recargarse. Los sollozos comenzaron a escapar de su garganta sin que pudiera detenerlos, suaves, cansados, nacidos más del agotamiento que del pánico. —Papi... te extraño, ¿Por qué no me has llevado contigo? —Se preguntó la muñeca entre sollozos mientras caminaba a pasos adoloridos, recordando a su amado padre, un hombre cariñoso y protector, además de ser una persona altruista que muchos lo respetaban. En ese instante, lo único que deseaba era estar con él, esconder el rostro en su pecho y llorar hasta quedarse dormida, dejar que alguien más cargara con el peso que ella ya no podía sostener. Ella siguió buscando un escondite o un lugar para poder descansar, de todo ese miedo, la adrenalina y la maldita culpa que corría por sus venas, al haber dejado a Kissy y a Angel. Poppy empujó la puerta de una habitación olvidada, apenas iluminada por una luz moribunda que parpadeaba desde el techo. El aire ahí dentro era denso, quieto, como si el tiempo se hubiera detenido, y agradeció ese encierro improvisado como si fuera un refugio sagrado. Cerró tras de sí y se dejó caer en el primer rincón que encontró, sentándose en el suelo junto a unas cajas polvorientas, abrazándose las piernas con fuerza mientras intentaba, inútilmente, calmar su respiración. Pero no pudo. El silencio no trajo alivio, solo espacio para que los recuerdos emergieran con violencia. Sus hombros comenzaron a sacudirse y el llanto volvió, más suave pero más profundo, naciendo del cansancio y de una culpa que le ardía en el pecho. ¿Cómo había llegado a esto? ¿En qué momento todo se había torcido hasta convertir su existencia en una huida constante? Las preguntas giraban en su mente mientras las lágrimas caían sin resistencia, empapando su vestido. Pensó en Kissy, en Angel, en cómo los había dejado atrás, en la decisión tomada entre el miedo y la urgencia, y esa culpa se enroscó en su corazón como una garra, apretando hasta doler. Y entonces, como si el presente ya no pudiera contenerla más, su mente comenzó a retroceder, arrastrándola hacia el origen de todo. A los primeros días, a las primeras promesas, a ese instante exacto en el que creyó estar a salvo. Así fue como el pasado se abrió ante ella, inevitable, reclamando ser contado, reclamando mostrarle cómo había comenzado todo... y por qué nunca logró escapar realmente. Bueno eso es todo uwu, ahora si hasta la proxima cuando saque la fecha del estreno jajaja xd Bueno eso es todo uwu, ahora si hasta la proxima cuando saque la fecha del estreno jajaja xd
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