Poppy descubre que Ollie, su confidente y apoyo en la soledad, nunca existió: siempre fue El Prototipo. La traición la golpea cuando comprende que quien la escuchaba y consolaba es el mismo monstruo que la destruyó y ahora la reclama. Huyendo de su obsesión, Poppy intenta sobrevivir a una mente que confunde amor con posesión. Porque 1006 no solo quiere encontrarla: la quiere para siempre.
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Dogday, líder de los Smiling Critters, pasa de ídolo a objeto de burla cuando su fama de promiscuo lo reduce a vergüenza y soledad. Aislado, encuentra consuelo en Theodore, un niño dulce que le ofrece afecto sin juicios. Por primera vez se siente visto y digno de cariño. Pero la verdad lo destruye: Theodore no es su salvación… es Catnap, la sombra más temida de la fábrica.
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Parmen y Philana han atrapado al capitán Kirk, al señor Spock como esclavos. La diversión de los platonianos es controlar a los seres inferiores, torturándolos y humillándolos sin consideración alguna.
Para convencer al doctor McCoy de quedarse y ser como ellos, hacen un espectáculo que requiere de más de dos protagonistas.
Se dice que, cuando un Inugami te ladra, no debes huir ni darle la espalda. Pero, si escapaste y quinientos años después te encuentra, ¿Qué crees que te hará? Y como si no fuera suficiente, otro demonio canino ha puesto su atención en ti, ¿Qué sucede cuando dos machos desean a la misma hembra? [Diana, OC, Sesshomaru] *Lemon*
INTRODUCCION.Soy Cristine Yamata o como alguno me conocen como Four Eyes. Mi querido lector te estarás preguntando ¿no se supone que yo Four Eyes estoy muerta por los acontecimientos de Racoon City?, miles de preguntas como esas te estarás haciendo y con gusto voy a complacerte de responderlas, te diré más que eso solo espero que tu cordura de ser humano entienda lo que te contare, pues es algo sorprendente y muy bizarro lo que ocurrió en mi estancia, para empezar yo sigo viva y más que viva pu
—¿Por qué me necesitas?— preguntó ella con temor. —El estro Inugami ha llegado… — dijo con lascivia el Lord, al tiempo que pasaba la lengua sobre su mejilla. —Y tú me vas a saciar… —. Diana se quedó sin palabras. Tercera parte de las desventuras de Diana. *Lemon*
Sesshomaru se lo advirtió al momento de liberarla, ella regresaría tarde o temprano, porque ahora era de su propiedad. ¿El demonio hizo trampa?, puede que si… pero no te engañes Diana, tú también lo deseas. Por petición de unos lectores, por sugerencia de una amiga y por gusto propio, he aquí la secuela de INSTINTO. *Lemon*
Todos los seres vivos tienen instintos básicos y los demonios no son la excepción. Sesshomaru jamás había perdido el control de sí mismo al percibir el celo de una hembra. Sin embargo, esa extraña humana, venida de tierras lejanas, le perturbaba los sentidos, lo llamaba para satisfacer su deseo carnal y ella ni siquiera se había dado cuenta. *Lemon*
Colección de oneshots y drabbles centrados en Mihawk y Perona, participante en el Fictober del Templo de los Fickers. Advertencia, contenido explícito, no apto para menores.
Odia que Gi-hun esté tan ausente.
Sabe que aún lo ama, igual que él lo ama..., pero odia la forma en que pareciera que todo lo que llena su mente en los momentos de tranquilidad siguen siendo los Juegos y la elaboración de un plan para destruirlos.
Quiere ser él quien llene esos pensamientos pero, para ello, sabe que debe ganárselo. Debe hacerle sentir bien, y llevarlo a un terreno de placer y gemidos que aleje de la mente y el cuerpo que le pertenecen por derecho, todo aquello que no sea él.
Las deudas constituyen una de las realidades más estresantes y agotadoras dentro de la vida humana.
Existen de muchas clases, desde las deudas económicas, que pueden ser saldadas con dinero, hasta las de sangre, que solo reciben como pago la violencia o muerte de una persona.
Pero las peores, las más dolorosas de contraer y las más satisfactorias de solucionar, son las de la carne y el deseo.
Ahora, El Reclutador e In-ho deben saldar la suya.
No se permite su copia completa ni parcial.
Gi-hun está cada vez más delgado y deprimido, e In-ho no puede soportar ver al hombre al que ha aprendido a amar consumirse.No mientras esté en sus juegos.No mientras él pueda evitarlo.No se permite su copia completa ni parcial.
Siempre se ha dicho que del odio al amor no hay más que un par de pasos, pero se habla poco de la distancia aún más corta que existe entre el odio y el deseo.Es una de las pocas lecciones que Gi-hun tiene grabadas a fuego en la piel…, y casi de forma literal, porque lleva más de dos años jugando con fuego.Un fuego del que no conoce más que el apodo que él mismo le ha dado: El Reclutador.Ese fuego que odia, pero que desea que siga fluyendo por su piel.No se permite su copia completa ni parcial.
¿Y si Jun-ho hubiera llegado antes de que El Reclutador se disparase?¿Qué pasaría si, en la búsqueda de respuestas, las líneas entre la curiosidad y el deseo se fueran desdibujando?No se permite su copia completa ni parcial.
Está engañando a todos, y a sí mismo.Sabe que aquello no está bien, que no es lo correcto ni algo que le defina, pero no puede evitarlo. Su mente le pide que huya, pero su cuerpo le implora que se quede, que embista una vez más y que fluya con sus gemidos.Y, cada noche, la culpa le presiona el pecho..., ¿o son las manos llenas de sangre del Reclutador?No se permite su copia completa ni parcial.