Resultado: Fallido
17 de febrero de 2026, 14:53
Los días transcurrieron con normalidad, Bulma cumplió su promesa de no seguir evitando a Gohan, y aunque no era su intención apartarse de él, el trabajo en el laboratorio le consumía la mayor parte del tiempo.
—Sé que estamos cerca, Jin.
—No guardes esperanzas todavía —respondió él con calma—. Hasta que no terminemos todas las pruebas, no hay nada seguro.
El computador compilaba un mes entero de cálculos sin descanso. El porcentaje avanzaba con una lentitud desesperante.
Jin se acercó y apoyó una mano en su hombro.
—Si no funciona esta vez, seguiremos trabajando. Pero no quiero verte caer como la última vez.
Bulma se tensó.
—Estás dando por hecho que lo que hicimos no va a funcionar.
Un año atrás ya habían fracasado. Y cuando eso ocurrió, Bulma se refugió en el alcohol durante casi dos semanas. Jin había tenido que regresar de su ciudad después de recibir la llamada desesperada de Trunks.
—No quiero volver a recibir una llamada del niño diciéndome que su madre está tirada en el piso, no despierta y no sabe qué hacer.
Bulma bajó la mirada.
—No va a pasar otra vez. Te lo prometo.
—Vamos a comer, esto tardará horas —mencionó Jin mirando de nuevo la pantalla del computador, 12 por ciento.
—Vamos a comer. Esto tardará horas —anunció él al ver el 12 % en pantalla.
—¿Me vas a cocinar? —preguntó Bulma, intentando aligerar el ambiente.
—Si me ayudas, sí. Cocino para dos, no para un par de saiyajin con hambre infinita.
…
Comieron los cuatro en la cocina.
Bulma reía con las ocurrencias de Jin. Gohan observaba en silencio.
Ella ya no lo evitaba con frialdad abierta, pero tampoco buscaba su mirada. Se limitaba a verlo a la hora de la comida. Y él se conformaba… aunque Jin estuviera siempre ahí.
Demasiado cerca.
Jin se acercaba más de la cuenta a ella, la tocaba de la pierna, no podía verlo hacerlo, pero veía su mano bajar cerca de ella y ella devolverle una mirada en complicidad.
¿Será que ellos tienen algo? ¿Por qué siempre está cerca de ella? ¿Será que por eso me ha rechazado? ¿Por él?
Gohan en su mayoría se quedaba callado. Observando. Sintiendo celos de la inteligencia y el porte de galán de Jin, siempre con traje, con corbata, bien vestido y oliendo bien. En contraste con él, que siempre estaba sudoroso, manchado, con la ropa desgastada y el cabello revuelto por el constante entrenamiento con Trunks. Pero sin duda, algo de lo que más sentía celos, era de la mente de ese hombre. Podía pasar el día entero con ella gracias a su cerebro. Resolviendo ecuaciones, siendo útil en su mundo.
Si la historia hubiera sido distinta… Si los androides no hubieran aparecido… ¿Cómo sería diferente su vida? Seguramente sería un científico como lo había querido su madre y podría quizá, trabajar en el laboratorio con Bulma y pasar más tiempo con ella.
Se quedó pensativo varios minutos sin probar comida.
¿En ese otro tiempo… también se habría enamorado de ella?
¿O habría conocido a alguien más?
¿Vendría a su casa con el pretexto de estudiar en su biblioteca?
¿Vegeta se habría ido de no haber muerto?
¿Estaría ella disponible si ese fuera el caso?
Si Vegeta estuviera vivo… ¿ella seguiría con él? ¿Tendría que pelear por su amor?
La comida se enfrió frente a él.
…
Después de comer, todos volvieron a sus actividades. Gohan y Trunks salieron a entrenar.
Bulma y Jin regresaron al laboratorio.
—¿Cincuenta por ciento? —gritó Bulma al entrar.
—No va a avanzar más rápido si la presionas psicológicamente.
Bulma Resopló.
—Veamos una película, se nos pasará más rápido el tiempo si no estamos al pendiente de esa máquina —propuso Jin.
Bulma dudó un momento, pero supuso que sería buena idea.
—Está bien, pero una de terror, no quiero nada de cursilerías.
Después de 3 películas, ya había anochecido y el computador al fin terminó.
“Proceso completado.”
Ambos se levantaron de golpe.
“Resultado: Fallido.”
Los mirada de los dos cayó al suelo. Otro fracaso. Bulma se llevó las manos a la cara y Jin se sobaba las cienes.
Hablaron después de un pasar un momento en silencio.
—¿Sabes qué? No importa. Lo volveremos a intentar. —Dijo Bulma fingiendo optimismo.
Jin la rodeó por detrás en un abrazo contenido.
—Lo vas a lograr. Si alguien puede hacerlo, eres tú. No hoy, claramente… —añadió con ironía y humor— pero lo lograrás.
Ella soltó una risa pequeña, aun se sentía triste pero el abrazo de Jin y la manera cariñosa en la que le hablaba, evitaron que se derrumbara.
—¿Cuándo volveremos a intentarlo?
—Dentro de unos meses, tengo que volver a mi ciudad —dijo sin soltarla.
—Pero no quiero verte caer. Si lo haces, no vuelvo a ayudarte jamás.
Sabía que después de ese fracaso, Bulma podía desmoronarse o ponerse violenta y tirar todo lo que hubiera a su paso. Bulma era un enigma y nunca se sabía cuál versión aparecería.
—Entiendo…
—Bien. Ahora dime qué necesitas. ¿Quieres ver otra película? ¿Algún postre? ¿Quieres golpear a alguien? ¿Tener sexo? ¿Hacer compras compulsivas? Dime cualquier cosa que quieras y lo haré realidad para ti.
Bulma se sonrió, Jin sabía cómo hacerla reír incluso en momentos como estos.
—Quiero una máquina del tiempo.
—Ok, dime cualquier cosa que quieras, -excepto una máquina del tiempo- y lo haré realidad para ti.
—Quiero un strudel con helado... y después… sexo —dijo con determinación.
Se separó de ella rápidamente para tomar su teléfono y llamar a uno de sus asistentes.
—Necesito con sentido de urgencia el mejor strudel con helado de toda la Capital del Oeste —le dijo a su asistente al otro lado del teléfono.
—¡Con mucho helado! —Gritó ella para que la escuchara el hombre al teléfono.
—Ella quiere mucho helado. Corre. No importa lo que cueste. Que sea rápido.
Colgó.
—Lo del postre está resuelto… ahora… pasemos a lo segundo.
Y mientras en el laboratorio Bulma se dejaba caer en los brazos de Jin… en el jardín, Gohan entrenaba con más fuerza de la necesaria.
Como si pudiera golpear sus propias dudas hasta hacerlas desaparecer.
Pero no se iban.
Porque el verdadero combate… no era contra el tiempo.
Era contra la distancia que estaba creciendo entre él y ella.