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Fauve Violette esperaba completamente erguido, contemplando el horizonte. Stray Cat tocó su hombro derecho y se escabulló por el lado contrario. Fauve volteó al sentir el toque. No consiguió ver a nadie. Cuando regresó la vista. —¡MIAU! Stray Cat apareció de un salto frente a él. Fauve dio un pequeño brinco sin soltar la compostura. —Ja,ja —rió con calma—. Te estaba esperando. Señaló con calma una gran formación de rocas. —Buu… —se quejó Stray Cat—, hemos entrenado todas las semanas por tres meses. ¿No podríamos ver una película o limarnos las garras en un poste? Fauve soltó una pequeña risita. —Hoy será la última vez. Ladybug fue muy amable de prestarme el miraculous para pulir nuestras habilidades. Stray Cat le dio un fuerte abrazo, ronroneando. —Gracias, Fauve. Fauve se aclaró la garganta, rompiendo educadamente el abrazo y señaló a las rocas nuevamente. —¿Como lo practicamos? Stray Cat asintió y se paró en cuatro patas, lista para atacar. Fauve corrió hacia la formación rocosa lanzando sus boleadoras por delante suyo. Las boleadoras se enredaron sobre las rocas un segundo antes que el héroe llegue a ellas. —¡Rugido! La gran roca se hizo añicos de un golpe. Los escombros habrían volado por todas partes de no estar contenidos por las boleadoras. Stray Cat dio un gran salto. —¡Gataclismo! La gran masa de escombros se redujo a cenizas al contacto de sus garras. Aún en el aire, tomó las boleadoras con su mano libre y aterrizó grácilmente en el suelo con una pose de gimnasta profesional.***
—Te lo dije. —¿Qué…? Bunnix jugaba una especie de ajedrez tridimensional con su yo anciana antes de ser distraída por su versión adulta. —Que te lo dije. Yo pensé que maxi yo tendría problemas para escuchar, no tu. —¡Oye! —le recriminó la versión anciana de la guardiana del conejo. El consenso de Bunnix se reunió frente a la imagen que Bunnix adulta observaba. —Oh… —intervino Bunnix anciana— Fauve Violette y Stray Cat están entrenando. —Mmm… —refunfuñó Bunnix joven. —Te dije que el tiempo no corría peligro, mini yo. La guardiana del tiempo más joven deslizó una mano sobre la imagen. La imagen avanzó tan rápido que se convirtió en un borrón. Rose descansaba tranquilamente en el regazo de Juleka. —Ahhh… —dijo Rose con calma— parece que todo terminó. Juleka pasó una mano por la larga cabellera rubia de Rose y murmuró algo ininteligible. —Sinceramente, la universidad me tenía demasiado ocupada para seguir yendo a las terapias. Juleka rió suavemente y volvió a murmurar algo. —¿Qué dijiste Jule? Juleka tomó un respiro hondo antes de hablar nuevamente. —¿Me repites de nuevo lo que dijo el doctor? —Ahhh… Rose se sentó de golpe y miró a los ojos de Juleka, claramente emocionada. —Dijo que —continuó— parecía que mi cuerpo “destruyó” la enfermedad por sí mismo. Juleka rió una vez más. —Qué sorpresa… —dijo muy tenuemente. Tomó la mano de Rose con suavidad, acariciando el anillo del gato negro con cariño. Bunnix anciana colocó una mano sobre la imagen, deteniéndola. —Suficiente chisme por hoy. Estaba a punto de derrotarte.“Donde hay secretos, hay algo oculto que tarde o temprano saldrá a la luz.”
“El miedo a equivocarse también es un error.”
“La verdad duele, pero cura.”
“Apostar también es aceptar la posibilidad de perder.”
“El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.”
“Hay cosas que no mueren de golpe; se marchitan lentamente.”
“El hambre se llena. El vacío no siempre.”
“El caos es solo un orden que aún no entendemos.”
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Nota del autor: Quiero agradecer a todos los lectores de este pequeño fanfic que surgió a partir de una confusa conversación a las tres de la mañana. Espero que no estén molestos conmigo porque el corazón de la historia no era quien esperaban. Y para los lectores de habla inglesa, gracias por entender la dificultad de adaptar mi voz narrativa a una lengua que no domino por completo. Estoy muy contento de haber podido empezar y terminar esta historia fielmente a mi concepto original y espero que Stray Cat haya podido robar un poquito de su corazón como lo hizo conmigo. Gracias.